Meses: septiembre 2018

Derrota y afuera

Los que esperábamos ver la consolidación de una idea nos tuvimos que quedar con las ganas durante el primer tiempo. Un año del Pampita en el banco, octavos de final de copa Sudamericana, chárter a Montevideo y parece mentira pero nos enrolamos en un quilombo total.
Arrancó muy bien la pampaneta con una triangulación que inclusive invitó a otorgarle al DT un gran mérito retrasando a Reniero quien devolvió sutilmente una pared con Mouche, centro al fondo y volea de Botta apenas desviada. Un error tonto del mayor de los Rojas con el equipo desplegado en ataque produjo un innecesario contraataque que termino con gol de Zunino. 1 a 0 para el local en 10´. Si había algo que había que impedir era que te metan un gol en los primeros quince minutos. San Lorenzo mostró su peor rostro: no defendió inteligentemente, no se cuidó, sus delanteros extremos siguen sin presionar a los laterales rivales y estos constantemente nos bombardean a centros con nuestra defensa indefensa cerca del arquero. Se mostró desabrido. Ni controló el partido desde la posesión ni se colgó del travesaño con dignidad. Fue sorprendido por la tormenta más anunciada del siglo. Una pena: mostró una cara insípida e incomprensible. Para colmo de males el capitán Blandi se retiró lesionado.
Mucho para conversar. Mucho para replantearse, Pampita.
El segundo tiempo tuvo una tónica parecida. Nuestra escuadra se lució endeble. Sin consistencia, sin liderazgo y con poca fortuna. El fútbol sudamericano es localista y así fue este partido, muy rara y discutible la expulsión a Merlini y todas las divididas para el local. No hay manera de ganar cometiendo errores infantiles como el que desembocó en el gol de Bergessio. Otra pelota perdida en salida agarrando al equipo mal parado, pelotazo, mano a mano y gol. Teléfono para el Pampa. San Lorenzo repitió todos sus defectos y ninguna de sus virtudes. Se lo pudo observar desordenado, con muy flojos rendimientos individuales, sin presionar, defendiendo mal y tarde, desangelado y sin personalidad. Estático frente al esfuerzo del compañero. Dubitativo en la salida. Como en aquella llave con Aguirre contra Lanús por Libertadores fue muy superior en la ida y muy inferior en la vuelta.
Nos traemos un 2 a 0 justo y merecido que pone las cosas en su lugar.
El sueño de pasar la llave y avanzar en la copa, de consolidar este proceso con un técnico del club, con jugadores de las inferiores estaba latente. Es siempre una posibilidad. El proceso del Pampa ha mostrado momentos líquidos que exponen la inmadurez del plantel. O el Pampa no encuentra interlocutores entre sus jugadores más experimentados o el mensaje no existe. Ninguno de ellos es capaz de asumir el liderazgo dentro del campo y manejar los tiempos de un equipo. El equipo ha tenido momentos gaseosos. Ha sido explosivo y ha mostrado su poder de gol y su practicidad para complicar rivales. Con toque y gol, de la nada, como una reacción química.
Seria fácil exponer simplemente a Biaggio y decir que cómo pudo pensar que Alexis Castro iba a comandar al equipo en un momento de tormenta. Pero es real que no hay mucho para poner en el banco. Qué sentido tiene hablar ahora de lo estéril que es Mouche y del llamativo bajón en el rivel del mayor de los Rojas. Poblete jugó mal y el equipo en general se mostró descoordinado y sobrepasado por el marco. Los laterales se muestran frágiles y los hombres que tienen adelante sistemáticamente y sean quienes sean no los ayudan. Perdemos un sin número de pelotas en la salida. Qué sentido tiene ahora entre tanto vacío reparar en que estuvimos tan cerca de algo que quizás nunca nos merecimos. El fútbol es todo presente. Los que esperábamos ver la consolidación de una idea, un camino, un modo de hacer las cosas o al menos una forma de jugar nos tendremos que quedar con las ganas. El tiempo del Pampa ha sido líquido, ha sido gaseoso pero no ha logrado ser sólido. El equipo no termina de aparecer más que por momentos. Dura derrota, Ciclón. Ojalá sirva.


Eli Medina: “No podría jugar ni enseñar en otro club que no sea San Lorenzo"

Llegamos a Ciudad Deportiva, a la puerta de la pensión de mujeres del club para encontrarnos con Eliana Medina. Eli es jugadora del primer equipo de fútbol 11 y del futsal femenino. Fue campeona dos veces de la liga, 19 del Futsal, coordina la escuelita de fútbol femenino, entrena la 4ta y, como si todo eso fuera poco, trabaja en la sede de Avenida la Plata. Toda una vida dedicada a San Lorenzo.

Mientras caminamos por la ciudad deportiva la saludan les trabajadores del club, jugadores y hasta la empieza a seguir una perrita que anda siempre por ahí. Una referente para las más chicas y parte fundamental del femenino del club. Nos cuenta de una parte poco conocida del club de nuestros amores

¿Cómo empezaste a jugar al futbol?

 

Yo soy del interior, y desde muy chica empecé a jugar allá. Tengo todos mis hermanos, tres hermanos varones, primos varones; entonces desde chica que juego. Estuve hasta cierta edad ahí en un club con chicos, después ya la liga no lo permitió así que no pude jugar más. Estuve ahí un tiempo jugando en el campito de casa y después estuve un año yendo y viniendo a Rafaela que me quedaba cerca y estuve un año así, después era mucho entre el colegio y ya me estaba yendo medio mal y mis viejos no les gustaba mucho, tuve que cortar ahí. Después me llegó la posibilidad a los 14 años de una prueba en Independiente, yo formaba parte del seleccionado de Córdoba y jugó el seleccionado contra independiente y ahí me vio el técnico y desde ese entonces estoy acá en Buenos Aires

 

¿Cómo era ser futbolista y mujer en esa época?

 

Siempre digo lo mismo, por suerte en el lugar de donde soy no tuve que pasar por toda esa que me cuentan las chicas de la discriminación, de no dejarlas jugar, etc. Tenía muchos amigos varones, entonces ellos me integraron, no me costó mucho. Sí me costó mucho que la liga lo aceptara, que de hecho solo lo hizo un tiempo y me tuve que quedar con las ganas de seguir jugando.

Por suerte al poco tiempo tuve esta posibilidad. No es profesional esto, pero sí puede venirme, dejar mi familia, empezar a hacer otro tipo de sacrificio. Creo que cualquier jugadora del interior lo que quiere hacer es llegar a AFA.

 

¿Te adaptaste fácilmente a vivir en las pensiones?

 

Sí, por suerte cuando pasé de independiente a San Lorenzo vinimos un grupo importante y la mayoría estábamos ya en pensión, entonces fue un poco más fácil la adaptación. En tu casa te dan los gustos en la comida, acá fue un tema más que nada ese, de adaptarte a comer bien, a estar metida las 24 horas con compañeras, con gente que tiene otra forma de vida. Por momentos está bueno porque conocés otras historias, conocés a tus compañeras, sabés de qué forma vivieron, lo que les pasa, lo que no. Después la convivencia tiene sus problemas, no somos todas iguales, no tenemos todas la misma forma de ser. Ahora me toca convivir con chicas muy chicas y por ahí ellas están pum para arriba todo el tiempo y yo llega un momento del día donde chicas bajen un poco que estamos grandes algunas (risas).

 

Cuesta llevarles el ritmo

 

En todo sentido, en la convivencia, en los entrenamientos. Yo ya tengo 31 años y por ahí muchas lesiones y yo las veo y veo que no paran nunca.

 

Llegar a la pensión con tus compañeras ayudó a la convivencia entonces. 

 

Sí, obvio, ayudó en lo deportivo, en lo personal. Venir ya con un grupo formado y no caer otra vez desde cero como me tocó llegar a independiente y volver a adaptarte a un grupo, la verdad que venir de esa forma acá a San Lorenzo nos ayudó mucho y también nos ayudó mucho en lo deportivo. Nosotras ese año que estuvimos en Independiente estuvimos peleando, quedamos segundas, perdimos la final con River y venir acá ya con un grupo formado, más las que estaban y las que se sumaron, hizo que San Lorenzo empezara a pelear ahí arriba.

¿Cómo ves el futbol femenino en el club?

 

En el club va creciendo, creo que a medida que pasan los años le dan otra importancia. Si bien decimos que faltan muchísimas cosas, hoy tiene un lugar donde entrenar, una cancha. Hay clubes que tienen que salir a buscar el lugar para entrenar, tenemos ropa para entrenar, las del interior, la mayoría cobra un viático, les dan la ayuda de la pensión, tenés el médico acá, entonces creo que han mejorado muchísimas cosas. También obviamente faltan un montón, que como faltan acá faltan en Boca, en River, no es que solo San Lorenzo.

Creo que de a poco va a ir creciendo, de a poco le van dando la importancia que el deporte merece y bueno, ojalá en algún momento esto sea profesional del todo.

 

Y a nivel institucional, después de los reclamos de las chicas de la selección en la Copa América, ¿se vio algún cambio a nivel más general? ¿Qué crees que debería hacer la AFA para darle al femenino una respuesta?

 

Creo que en la selección las escucharon porque de hecho fueron a una gira que era impensada en otro momento, iban a tener que juntarse 15 días antes del repechaje y ver qué pasa. Por suerte se ve que las escucharon, entrar a un mundial es muy importante, creo que las chicas pueden lograrlo pero siempre trabajando. Uno empieza a crecer a medida que se va trabajando, es difícil cuando se preparan 15 días antes y después vos escuchas un montón de gente que habla mal, que son un desastre, pero no saben todo lo que esas chicas tuvieron que pasar, tener que prepararse solo 15 días antes de una competencia es difícil. Yo lo pasé en futsal y es complicado después, vas y te medís con selecciones que llevan años preparadas.

Esperemos que sigan por este camino.

 

¿Y en futsal como es la situación?

 

Es igual, no se le da la importancia que debería tener, porque aparte a nivel futsal acá en Buenos Aires está mejor organizado, hay muchos más equipos, si bien es más fácil juntar 10 jugadoras que 22, uno sabe eso. Creo que en cuanto a organización a nivel de AFA está un poco más organizado el torneo de Futsal pero en cuanto a selección todo lo contrario. En selección tienen que estar peleando, no se paga un viático, vas a jugar afuera, dejas tu trabajo todo el tiempo que tenés que estar afuera y es como si nada. Las chicas de campo (fútbol 11) a medida que va pasando el tiempo lo van logrando, y es importante para toda la disciplina, porque si ahora la selección clasifica al mundial, si bien se va a hablar de la selección es un avance para el futbol en general. Creo que lo hicieron en el momento justo, hicieron un excelente papel, si bien no lograron el resultado que querían, ellas trabajaron 2 semanas antes y lograron un subcampeonato y le hicieron partido a Brasil, uno de los mejores del mundo, entonces si se ve ese trabajo con poco tiempo, si las chicas trabajan y tienen esa posibilidad de estar constantemente en ese rodaje creo que la selección pude hacer un papel importante.

 

¿Cómo es la experiencia de coordinar la escuela de futbol?

 

Es algo lindo: enseñar, que las chicas aprendan un poco de lo que sé, más que nada la parte humana. Yo tengo la cuarta con Lucrecia que se retiró; nos enfocamos mucho en eso, en que formen un buen grupo, eso fue lo que nos dio resultado a nosotras acá en la primera división, primero formar un buen grupo y después se puede lograr cualquier cosa. Lo futbolístico se va a ir dando a medida que ellas vayan trabajando, creciendo; son nenas muy chicas, en escuelita tenemos nenas que no han jugado nunca, es empezar de cero y hay que llevarlas de a poco y para eso estamos. Lo hago porque es algo que me gusta, no lo tomo como un trabajo. Es despejarme, sé que llegan martes y jueves cuando entrenamos con la 4ta y los lunes y miércoles con la escuelita. Lo hago, ando a las corridas, pero lo hago y es algo que me despeja, es un cable a tierra. Lo disfruto más que un entrenamiento a veces.

 

¿Sentís que volvés un poco al momento en que arrancaste a jugar? 

 

Sí, yo siempre les digo a las chicas que ellas tienen que estar agradecidas que tienen esta posibilidad. Yo la hubiera querido aprovechar desde chica y no la tuve, muchas de mis compañeras también han querido formar parte de una escuelita y no se pudo. Ahora se está dando que en la mayoría de los clubes hay escuelita y bueno, ellas tienen que aprovechar eso, que pueden empezar a formarse desde chicas. Tenemos nenas de 6 años a chicas grandes, vino el otro día una chica de 28 años que no había jugado nunca, eso está bueno porque se puede aprender a cualquier edad, que ellas tengan esa suerte que pueden arrancar de chicas es una suerte.

 

¿Tienen muchas chicas en la escuela?

 

Arrancamos con 20 chicas. Se fueron sumando, se van bajando. La escuelita no tiene una competencia, un torneo, a veces se complica y se cansan de entrenar; ahora volvimos a arrancar y va a venir una convocatoria grande esperamos. A ver qué pasa, si las podemos inscribir en algún torneo para que puedan tener otro tipo de rodaje.

La idea es que de la escuela puedan salir chicas que después jueguen en 4ta de futsal que son las más chicas y que también se queden en el club, que San Lorenzo pueda tener una reserva de campo y que esas chicas que están en escuelita puedan formar parte de eso.

 

Estando en el semillero, ¿cómo ves el futuro de San Lorenzo en el femenino?

 

Yo creo que es importante, de hecho con la cuarta tuvimos chicas que este año que no habían jugado nunca y nos sorprendieron. Ahora termina el torneo y estamos peleando para entrar al playoff, que es algo importantísimo para ellas porque es un crecimiento enorme. Las primeras cuatro fechas nos tocó perder y a la quinta que era la más importante, que era el clásico, lo ganaron y ahí se notó el cambio, que aprendieron. Antes por ahí no podían parar la pelota con la suela, que en el futsal es fundamental y hoy la paran como si nada. Es un avance enorme, que se dé o no entrar a los playoffs también es un avance porque eran chicas que no habían jugado nunca y la verdad que lo que hicieron y crecieron es enorme.

Yo les digo a los dirigentes que ellos tienen que cuidar este tipo de cosas, a las chicas más chicas, porque son las que van a quedar en un futuro. Tenemos hoy jugando a Rocío Vazquez, a Maricel Pereyra, a Ariana, la arquera de sub 20, son chicas muy chicas que tienen entre 15 y 16 años. Son ellas las que tienen que quedar en el club. El club debe empezar a preocuparse por esas chicas, a darles rodaje, que ellas empiecen a tomar confianza, a tener minutos en cancha y que el día de mañana, que yo que soy la más grande por ahí, que diga me puedo ir tranquila porque sé que en mi lugar va a quedar gente que va a seguir y va a estar el mismo tiempo que yo acá en el club.

 

Decías que tenés 31 años, sos la referente de las pibas en futsal y en fútbol de campo ¿Qué te queda ahora? 

 

Tuve la suerte de jugar con el club la Copa Libertadores en campo y en futsal, tuve la suerte de ganar torneos en fustal y en campo, de ser parte de la selección de futsal, de jugar un mundial, sudamericanos, tuve suerte de jugar todo lo que un futbolista quiere jugar. Me queda la copa libertadores que es por lo que vamos este año, sabemos que es difícil porque está Brasil, Colombia, Venezuela que son equipos duros, pero nosotras nos hicimos muy fuertes, mentalmente más que nada, formamos un buen grupo y creo que las incorporaciones que tuvimos este año también son importantes porque son jugadoras de nivel internacional, de nivel de selección, las venezolanas, las uruguayas.

Creo que este año por lo que voy es la Libertadores y ojalá se dé. El año que viene está complicado, como les decía, estoy grande. mis lesiones a veces juegan un poco en contra y quiero por ahí no dedicarme tanto a jugar sino empezar a pensar en hacer otra cosa, enseñar que es lo que me gusta y después ver, por el momento no lo quiero pensar.

 

¿Te gustaría seguir en San Lorenzo? 

 

Siempre digo que si no es San Lorenzo, en AFA, en otro club no podría ni jugar ni enseñar. Si no es en San Lorenzo será en mi pueblo o en Córdoba mismo.

 

Terminamos siempre las entrevistas con un pingpong, te decimos una palabra y nos decís lo primero que se te venga a la cabeza.

 

 

AFA: el torneo más grande que creo que hay, y que cualquiera quiere jugar.

 

Marta: es crack, igual ahora chicas más chicas que son más crack que ellas. Yo te cambiaría marta por Banini que es nuestra.

 

Pipi Romagnoli: es mi ídolo.

 

San Lorenzo: hoy lo es todo para mí, me hizo crecer como jugadora, como persona y le debo muchísimo al club.

 


Repudiamos la violencia

Somos Cuervas y Quemeras, somos hinchas de fútbol, nos une el amor a la camiseta, el folcklore, el juego limpio y sobre todo la búsqueda de un futbol sin violencia. Venimos trabajando hace 7 años en la campaña más allá de los colores para visibilizarlo. Por ello, repudiamos los incidentes ocurridos ayer durante el partido de futsal femenino que jugaron las chicas de Huracán y San Lorenzo.
Desde nuestro lugar, velamos por el juego limpio, porque las familias vuelvan a los estadios, por mantener nuestra herencia intacta. Estamos convencidas que somos mayoría quienes pregonamos valores como la solidaridad y la tolerancia, más allá de la competencia.
Como mujeres sabemos de la violencia que poseen los ámbitos que durante tanto tiempo nos han expulsado sistemáticamente con sus prácticas y viejos paradigmas. Es tiempo de cambiarlos y luchamos cada día para lograrlo, anhelando un fútbol y una sociedad más justa.

  • La Soriano
  • ONG Corazón Quemero
  • Subcomisión del Hincha - CASLA

Vencer el tiempo

El cielo estaba azulgrana aún cuando a los 6 minutos Reniero giró mágicamente sobre su eje para habilitar al maguito. Merlini envió un centro que imaginaba como destinatario al inmenso y joven Gaich; sin embargo fue el minúsculo Barrios quien apareció para molestar a su rival y lograr una extraña carambola que sirvió al teutón para que haga lo que mejor sabe hacer. Control y derecha letal.

Los fantasmas parecían disiparse. El San Lorenzo de los pibes ganaba 1 a 0. Uno podía imaginar a todos estos pibes dándose fuerzas, encolumnados detrás de su mentor: el gladiador de la pampa.
Al Pampa le dijeron que este partido era clave, que tenía que ganar. El hombre la paró de pecho y la tiró directamente a la tribuna. Guardó a todos los titulares y puso un equipo que a excepción de Mussis estaba íntegramente formado por jugadores surgidos de las inferiores.
El orgullo de sentirse representada motivaba a la hinchada quien cooptada por el influjo de la juventud gritaba y deliraba como viviendo un instante eterno: el del presente. No hay mañana ni hay pasado en la vida de un gurrumín.
Tal era el nivel de excitación del sanlorencismo que se decidió a jugar con fuego e invocar el maligno nombre del presidente de todos los argentinos. Cosa´e mandinga. Gualicho. Yeta. Mufa.
La estantería se movió y a los 12 minutos pasó una cosa que nos viene pasando. Los defensores se pasaron la pelota sin cesar mientas el resto del equipo se mostraba expectante. La duda en la salida terminó con un córner para la visita. Apenas Patronato había pisado nuestro campo para entonces. Vino el centro y tras un fatídico despeje del camión Moyano otra vez sopa. Centro de tres cuartos y el desagradable bostero de Ledesma nos empataba el partido. Y si esto fuera poco apenas cinco minutos después hubo un platito más por si los nenes todavía tenían hambre. Otro centro de tres cuartos y otro gol de Patronato. A quién le importa quién lo hizo.
El primer tiempo se esfumó entre la impotencia de no poder salir de nuestro campo y la pasión con la que la hinchada entonaba cada vieja canción.
Habría que revisar si en lo que va del año nos convirtieron algún gol de otra manera que no sea con esos centros anunciados donde ni nuestros punteros presionan con eficacia a los lanzadores ni nuestra defensa logra no aglutinarse tan cerca del arquero.
En el descanso sonó la más maravillosa de las músicas. Había esperanza aún en el corazón del pueblo cuervo.

Costó. Fueron 30 largos minutos del complemento que encontraban al local moviendo el balón, apostando a pelotas filtradas para que los atacantes puedan tocar rápido y salir disparados. Alguna que otra aproximación con disparos lejanos de Merlini, una de Gaich pero todo casi. Casi nada.
Biaggio movió el banco. Hizo debutar a la joya Palacios, de 16 años. El más jóven en jugar con nuestros colores. Entró el Travieso Hernandez y entró Mouche. El primero por Moyano y el segundo por el perrito.
Patronato se durmió la siesta del año cuando Mouche apuró ese bendito corner que Reniero logró anticipar provocando el rebote de Bértoli y el tan esperado empate del capitán Gonzalo. Un enorme desahogo recorrió a uno y a cada uno de los que estuvimos en la cancha.

Estamos acostumbrados a los sobresaltos en la última parte de los cotejos nuestros. Pero vaya que Mussis tenía guardado una bella sorpresa, como para que nadie diga que el pampita se enamora de los empates. A los 43 minutos El Travieso encaró como para la barra de un boliche de puerto madero; tiró la bicicleta de Hoffman y miró a su derecha como Ronaldinho en carnaval carioca y tocó a la izquierda para Mussis. El gordo miró la pelota y metió un zurdazo con rosca que rompió el arco del concejal Bértoli. Todo era fiesta. 3 a 2. Primera victoria del campeonato y a celebrar.
En ese amontonamiento donde todos los suplentes y titulares se abalanzaron a festejar algunos temimos por la salud del recuperado volante central. Pero qué emocionante resulta ver en la misma montonera al DT y a sus dirigidos.
Todo comenzó con dulzura, San Lorenzo. Luego se puso amargo y agrio. Dicen que los fabricantes de agua tónica sobreexcitan la bebida con azúcar para lograr lo agrio del sabor. Al final, todo fue dulce de leche. Hermosa tarde noche en el Bidegain en el día de la primavera. Los pétalos de un nuevo San Lorenzo comenzaron a desplegarse.


Cupo, representación e igualdad

En la CD de ayer, 19 de septiembre, el presidente del club Matías Lammens abrió el juego para la implementación del cupo femenino en el club según masa societaria. Las cuervas asociadas al club somos más del 25% y contamos con menos de 10 representantes en cargos institucionales, realidad que se replica en todos los clubes de primera división que no cuentan con una representación real de las miles de hinchas y socias del fútbol argentino.

Durante este año las chicas de la selección evidenciaron la falta de apoyo institucional por parte de AFA, conocimos una gran cantidad de denuncias a jugadores de primera división, escuchamos a “periodistas” en la TV diciendo que nosotras no miramos, o peor, que no tenemos que mirar fútbol, a la AFA sacando un manual de conquista, y la lista sigue para rato. Por esto nos venimos organizando, generando espacios de discusión entre las hinchas agrupadas de todos los clubes, impulsando actividades con perspectiva de género. Sabemos que la discusión por el cupo no es nueva, ni tampoco la necesidad de este, porque sabemos que llegar a ser partícipe de la política del club es muchísimo más difícil siendo mujer (ni hablar de las identidades no hegemónicas). El cupo apuesta a romper con estructuras de poder profundamente machistas, que se ven reflejadas claramente en los clubes, abriendo el juego a las militantes y dirigentes que no pueden llegar solo por ser mujeres, y busca romper con los lugares históricamente asignados a las mujeres, como el cuidado, la salud o la asistencia social.

Por todos estos motivos nos parece motivo de alegría que esto se discuta en CD, que es también fruto de las distintas actividades feministas que se realizaron este año en el club. Pero para construir un club más igualitario el esfuerzo tiene que ser de todes les socies: la misoginia, el machismo, la transfobia y la homofobia no deben tener lugar en el club, y esto nos obliga a llevarlo también a las canchas. El mayor espacio para las cuervas en los espacios de toma de decisión del club se construyen si abonamos a tener una hinchada que condene la violencia de género en todas sus formas: desde los casos de violencia como los de Centurión, Barrios, Marcos Díaz, hasta las machistas.

Creemos firmemente en que el cupo es necesario para romper con las lógicas de poder que se mantienen en todos los clubes, pero también creemos que el camino para un San Lorenzo cada vez más igualitario tiene que profundizar en las políticas de inclusión, de apoyo a las jugadoras, de prevención y sanción a la violencia de género; estamos siendo parte de un momento histórico para el club y para el fútbol, seamos parte de una oleada que no frena.
Sin chicanas, con responsabilidad y propuestas, siempre buscando un San Lorenzo cada día más grande.

 

Espacio de género La Soriano


Vamos a recordar

Últimamente volvimos a cantar en la tribuna que “acá está la Gloriosa barra de San Lorenzo”, y cada vez que empieza a sonar esa canción yo me acuerdo de mi viejo, o, mejor dicho, le dedico un pensamiento, porque en verdad no tengo muchos recuerdos suyos. Lo perdí cuando era chico, no sin antes asegurarnos el traspaso del bastón sanlorencista. Y cuando digo que me acuerdo de él, quiero decir que me acuerdo de él y de muchos más, no porque estén muertos necesariamente, sino porque protagonizaron una época. No es casual que la canción original sea “Todavía cantamos”, una expresión de esperanza en medio de la desesperanza que había compuesto Víctor Heredia. La versión cuerva, dice así: “Acá está la Gloriosa banda de San Lorenzo, la que no tuvo cancha y se bancó el descenso. A pesar de los años, los momentos vividos, siempre estaré a tu lado, San Lorenzo querido. ¡San Lorenzo querido!”.

Así la que cantamos ahora, con mucho tiempo de distancia, con algunos aprendizajes hechos y, sobre todo, con cancha propia. Pero en ese momento, con la B y la dictadura todavía incrustadas en el pensamiento, no era “la que no tuvo”, sino “la que no tiene”, con toda la connotación y el simbolismo puestos en los escalones de esas tribunas extrañas. No es noticia: San Lorenzo jugó en otras canchas durante muchos años; nos habíamos quedado en la diáspora después de una maniobra político-mafiosa que se había gestado desde posiciones de poder para quitarnos el Viejo Gasómetro, nuestro lugar en el mundo, el estadio de Avenida La Plata. Imaginate ahí, en la segunda bandeja de La Boca, en lo alto del Monumental, gritando desde las entrañas porque está por salir el equipo y nosotros tan sin cancha, tan despojados, tan solos, reconstruyéndonos desde el polvo que dejó la lenta demolición de nuestros corazones. ¿Cómo pretender que tantas sensaciones encontradas sean solamente fútbol? ¿Cómo hacer para que esa pelota no siga rodando al día siguiente, cuando te estás yendo a laburar? Imaginémonos, les que éramos chiques en los ‘80 e incluso les que no habían nacido, la bronca contenida que se liberaba en ese grito de resistencia: “Acá está la Gloriosa barra de San Lorenzo. La que no tiene cancha y se bancó el descenso”. Ese “acá está” no era azaroso. Ese “acá está” era todo. Porque, si estaban ahí, con todo lo que nos había pasado, con tanto despojo a cuestas, quería decir que iban a estar siempre, y que si aguantaban un tiempito más, todes nosotres, sus hijes, íbamos a estar ahí con ellos.

Esa canción cuerva, que cada tanto seguimos cantando en la cancha y que, para mí, es un homenaje a toda la gente que puso el cuerpo para seguir al equipo en los ochenta (quizá la etapa más negra de nuestra historia como club) es un himno a la resiliencia social y futbolera, resignificada a partir de toda la gesta de la Vuelta a Boedo, que comenzó desde bien abajo y que sigue presente en forma de ilusión de todo el Pueblo Sanlorencista.

Pero hay otra canción que no me quiero olvidar: no estoy seguro de cuándo fue que la empezamos a cantar, si en los ochenta o en los noventa, pero nunca perdió vigencia. Cantala mientras leés: “Voy a dejarlo todo, para ver al Ciclón”. ¿Qué pasa con esa? Bueno, es que hubo algo que se perdió en el camino. En algún momento, la muchachada cuerva empezó a cantarla así: “Yo pienso que esta noche vamos a festejar, porque nos fuimos a la B, porque volvimos a la A”. Si lo pensamos un toque, no tiene mucho sentido. El asunto es que esta canción tenía otro espíritu, decía otra cosa, y fijate cómo una palabra te cambia toda la novela. “Voy a dejarlo todo para ver al Ciclón, yo pienso que esta noche vamos a recordar por qué nos fuimos a la B, por qué volvimos a la A”. No es “porque”, es “por qué”, con la tilde en la é. Algo había pasado para que nos quedemos sin cancha y para que nos vayamos al descenso, y de eso no hay que olvidarse. Y después algo pasó en la B, para que hayamos vuelto tan rápido a Primera, y de eso tampoco nos tenemos que olvidar. Nuestra hinchada habla de “recordar” en sus canciones, y de eso hay que enorgullecerse: mientras tanta gente sigue creyendo que el fútbol es el opio de los pueblos, que desvía la atención de lo verdaderamente importante, nosotros hacemos ejercicio de memoria en nuestra tribuna; no nos dá igual lo que pasó, y eso está en el ADN de lo que somos como club.

Es cierto que festejar y recordar muchas veces son la misma cosa. Sin ir más lejos, todo lo que tiene que ver con la Vuelta a Boedo implica celebrar y hacer memoria a la vez. Pero, insisto: una canción que hable de “recordar”, cabe nada más en la tribuna de San Lorenzo. La próxima vez que estés en la popu y se la empiece a cantar, pará un toque la oreja: vas a ver que alrededor tuyo, un cuervo o una cuerva va a decir “recordar”, en lugar de “festejar”. Yo, mientras tanto, siempre espero que se cante la otra, la que me recuerda a mi gente querida: a veces me porto bien y digo “la que no tuvo cancha”, pero otras me salgo de la partitura y canto “la que no tiene cancha”, para tratar de sentir que estoy allá, con ellos, en alguna tribuna que no es la nuestra, aguantando los trapos de verdad.


Pesadilla

Hay una bonita pieza musical de Lenny Kravitz, famosa en los comienzos de los años 90 cuyo título traducido al castellano es “no está terminado hasta que está terminado”. Parece que tenemos que habituarnos a que en los últimos instantes de los cotejos de San Lorenzo siempre pase algo.
San Lorenzo se trajo una dura derrota de Mendoza, no por verse superado por un rival complicado que viene haciendo buenas campañas y que acarrea una racha de 8 triunfos consecutivos como local sino por la calentura que supone perder un partido que estaba prácticamente cerrado y que nos condena a un triste puesto 18 en la tabla general. En un pobre comienzo de campeonato San Lorenzo registra 4 empates y una derrota. Un récord difícil de envidiar para cualquiera.
San Lorenzo jugó un buen primer tiempo donde generó algunas chances, con un afianzado Botta conduciendo, con Mouche jugando con dignidad y con Alexis Castro dando señales de vida. Algunos no quisimos decirlo en voz alta pero era el momento de marcar. Tuvo rápidamente dos chances y se mostraba punzante y capaz de complicar a Godoy Cruz. Gaich tuvo la suya tras una buena habilitación de Botta pero no logró vencer al joven arquero local. Fue parejo e intenso, como lo son prácticamente todos los partidos de la primera división.
En el complemento Godoy Cruz logró asentarse en la cancha y tomó el control del partido sin lograr complicar demasiado a Navarro. San Lorenzo retrocedió en el field y comenzó a sentirse la merma en varios jugadores. Alexis Castro comenzó a diluirse en un mar de impotencia y frustración. Como perseguido por un mal recurrente. Poblete corría a todos pero se mostraba errático en los pases. El menor de los Rojas está condenado a no lograr que ningún centro suyo supere al tipo que lo está marcando. Al mayor de los Rojas cada vez parecen costarle más los partidos evidenciando el escaso recambio con el que cuenta Biaggio a la hora de mover el banco y darle aire al equipo. Te faltan Blandi y Reniero y vos sentís que estás como Popeye sin la espinaca. El pobre Adolfo Gaich se resbalaba y hacía lo que podía. Como contra Unión San Lorenzo demostró su incapacidad para controlar el mediocampo y lentamente cedió el balón hasta lograr no patear prácticamente nunca al arco en todo el segundo tiempo.
Cuando el partido parecía sentenciado vino un centro del mejor jugador del local, un muchacho de apellido Angileri, quien viéndose “apretado” por Guidiño y Salazar y hasta por Poblete consiguió enviar un centro cruzado a pocos minutos del final que el chico Ávalos cabeceó al gol. Película repetida, otra vez sopa.
Uno entiende a un jovencito del club que está haciendo sus primeros pasos en primera que juegue nervioso, que tenga altibajos o que por momentos no dé la talla. Cuesta mucho más con jugadores por los que se ha hecho un esfuerzo económico y que venían a traer determinadas soluciones. La realidad hoy día es que tenemos un plantel muy corto, plagado de jóvenes. Hemos vendido dos titulares con el campeonato ya empezado. Los jugadores que vinieron no vienen de hacer grandes campañas en el Real de Madrid, ni vienen de descollar en sus respectivos clubes. Si esto es responsabilidad de quienes eligen a quien contratar o si tiene que ver con la realidad macroeconómica del club y del país no es este humilde cronista quien lo pueda dilucidar.
Si Gudiño hubiera hecho lo que tenía que hacer, marcar a la persona que le pidieron que marque, molestarlo, esforzarlo con su cuerpo, darle un topetazo, hacer algo más de lo que hizo nos hubiéramos traído un punto que tal vez hoy miraríamos con otros ojos. No porque esté bueno empatar los cinco partidos, sino porque era más acorde a lo que se vio dentro del campo de juego. Ni Freddy Krugger hubiera imaginado una pesadilla como esta: tener que jugarse tanto una sexta fecha contra Patronato de Paraná en nuestra cancha. Así están dadas las cosas.


Volver a Boedo: un documental necesario

"Si te lo ponés a pensar en frío es una locura total: le sacamos 30 mil metros cuadrados a una multinacional en el medio de la ciudad", cuenta sobre el final del film el presidente de San Lorenzo, Matías Lammens. Para ese momento, el documental de Sergio Criscolo habrá transitado por las movilizaciones a la Embajada de Francia, la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires y la histórica Plaza de Mayo. "Veía a los cuervos con las patas en la fuente: era nuestro 17 de octubre" retrata Adolfo Res sobre el 8M 2012, con reminiscencias a un peronismo que también aparece con imágenes de Eva y Juan Perón durante el esplendor del mítico estadio.

Antes habían pasado un sinfín de personalidades: el Nene Sanfilippo, que se quiebra contando la vez que su padre se sentó nuevamente -ya ciego- en unos tablones de Avenida La Plata que conserva en una de sus casas; Mario Rizzi, autor del último gol en el que fuera el Wembley Porteño; Sergio "El Sapo" Villar, el jugador con más presencias en la historia del club y el que más veces pisó aquel cesped; Adolfo Res, que más allá de sus vaivenes políticos dentro del club siempre detentará el copyright de la locura de una vuelta que luego se hizo colectiva; y hasta un cura cuervo que trasladó parte del viejo estadio a una capilla en Merlo, San Luis, a más de 700 km.

También hay espacio para la juventud azulgrana, de la mano del Grupo Artístico de Boedo, omnipresente a partir de sus murales, pero también de la palabra de sus integrantes, de los Cuervos de Poe y sus creativos videos, y de Mariano Jordan, más conocido como "El Gordo Ventilador", el embajador de las pieles y las remeras al aire. El mundo de las letras aparece de la mano de los hermanos Casas -tan distintos y parecidos a la vez- y de Pablo Calvo, que vuelve al tema de la multinacional con una anécdota de una conversación con...¡la guerrilla colombiana de las FARC!. "Uno, dos, tres, mil Vietnam decía el Che. Si no aprueban este proyecto, va a haber mil proyectos" vuelven a aparecer las armas en las palabras de Res en Plaza de Mayo, cuando 100 mil cuervos fuimos uno sólo y parecíamos dispuestos a todo por el sueño.

Volver a Boedo es un documental necesario, importante para seguir explicando por qué el estadio de San Lorenzo debe volver a estar allí, donde siempre, en Avenida La Plata al 1700. Casi 90 minutos (¡justo!) que cuentan como la última dictadura cívico-mililar se enconó con el club social más importante del Sur de la Ciudad. Un film que emociona a la par que los entrevistados rompen en llanto desnudando el micro-mundo de ese lugar alephiano donde cabían todos los mundos. Sergio Criscolo, director y protagonista, cuenta su exilio familiar anhelando el estadio; y aparece el desarraigo, ese que sentimos todos los cuervos hasta la firma del boleto de compra-venta. Luego vienen los festejos, aquella tarde calurosa de diciembre donde la popular pasó a estar, por 2 hs, en la Platea Norte. Tenía razón Lammens, a quien le tocó, tal como el cuenta en la película, hacer apenas el gol tras una jugada colectiva: es una locura que se está haciendo realidad. Vamos a volver.

FICHA

* "Volver a Boedo. Una película sobre la pasión". Salamanca Cine.
* Guión y dirección: Sergio Criscolo.
* Producción: Jorge Leandro Colás y Carolina M. Fernández.
* 88 minutos de duración.
* Estreno en cines: Diciembre de 2018.


Entrevista con Horacio Arreceygor: "San Lorenzo es mi cable a tierra"

Mientras esperamos a Horacio Arreceygor, en la imponente sede del sindicato de los trabajadores de la televisión, una amable secretaria nos acerca un café y nos admite que Arreceygor es un tipo ocupado que, sin embargo, trata de comer sano. El secretario general del SATSAID y actual vocal de la Comisión Directiva de San Lorenzo, nos recibe en su cómodo despacho, en el que lo rodean trofeos de los equipos de diferentes deportes del sindicato y fotos con distintas personalidades. Sobresale la de su encuentro con el Papa Francisco. Durante la charla, varias personas y algunas llamadas interrumpirán nuestro cuestionario. Arreceygor atiende a todos, pero no quiere dejar de hablar sobre su “cable a tierra”, como él mismo llama a su pasión: San Lorenzo.

¿Qué es lo primero que se te viene a la mente cuando se dice San Lorenzo?

Mi primer día de cancha habrá sido por el año `73, `74 en el “Viejo Gasómetro”. En mi casa mi papá no sabía nada de fútbol, mi vieja era de Estudiantes de La Plata y mi hermano también. Yo siempre iba a un kiosco en Entre Ríos y Garay y el kiosquero era fanático de San Lorenzo, le decían Pirincho. Cada vez que iba a comprar, Pirincho me regalaba algo de San Lorenzo y me decía que me iba a llevar a la cancha y así empecé a hacerme simpatizante. Hasta que Pirincho consiguió el permiso de mi vieja para llevarme a la cancha. Primero fuimos a tomar una coca cola en un bar en la esquina de Avenida La Plata y Santander. De repente aparecieron 500 tipos por la Avenida gritando y saltando. Uno de estos tipos pasó y me sacó el gorrito de San Lorenzo que me había comprado Pirincho; eran hinchas de Gimnasia de La Plata. Así ese fue mi primer partido en la cancha de San Lorenzo, en el Viejo Gasómetro, ganamos 1-0. A partir de ahí quedé cuervo, con un fanatismo inexplicable. Después con mi familia nos mudamos a Avenida la Plata, cerca de la autopista y fui a estudiar de 5º a 7º grado en el colegio Calasanz (en Directorio y Avenida La Plata). Pasaba los días en el colegio y en el Club.

Cuando crecí un poquito empecé a ir a la popular con la hinchada. Después hice todo el secundario en Boedo, en el Industrial 29. Me crié en San Lorenzo, toda mi vida en Avenida La Plata.

¿Qué sentiste cuando se perdió todo eso en el 81?

Fue terrible. Éramos pibes, teníamos 20 años y no fue de un día para otro, fue un proceso largo, no se empezó a jugar porque no había una luz, tiraban cualquier excusa. Fueron tres años, del `78 al `81 que “nos pasearon”. Fue durante la dictadura. Yo nunca había militado ni política, ni en el club. En el ´86 fui a votar. La elección era Savino contra Miele y la hinchada estaba con Savino. Yo no tenía ni idea, me llevaban a votar (risas). Mi participación política sí arrancó con el tema de la privatización del club, el tema de ISL. Yo tenía una concepción del Estado, de lo público, de los clubes como sociedades civiles sin fines de lucro y ahí me metí fuerte en la política de San Lorenzo para defender lo que sentía que se iba a destruir. En ese momento tenía vecinos en la agrupación “San Lorenzo para Todos” y ahí ingresé a la Agrupación.

El día que se iba a votar lo de ISL (el 30 de noviembre de 2000) éramos 100, queríamos entrar a la asamblea y no podíamos. Nosotros teníamos dos o tres asambleístas que iban contando lo que pasaba.

¿Qué rol jugó Savino ese día?

Nosotros en ese momento estábamos aliados con (Rafael) Savino, porque la movilización la frenamos con él y con (Héctor) Viesca. Después siempre estuve en la oposición. Integré todas las comisiones directivas, menos una, siempre en la oposición.

¿Por qué siempre estuviste en la oposición y ahora en el oficialismo? ¿Qué es lo que te hizo cambiar posición?

Yo en el 2007 fui candidato a presidente con el “Frente Sanlorencista”. Hicimos una gran elección. El frente era una ensalada de fruta complicada, pero se armó bastante bien, perdimos porque Marcelo (Tinelli) se puso a jugar, porque si no Savino no ganaba. Al no ganar se hizo muy difícil sostener ese Frente, que se fracturó cuando Savino me invita a Paraguay al sorteo de la Copa Libertadores. Los del Frente lo tomaron como una “traición” política y después, en el 2010, fue la elección de las 6 listas. En ese momento, el “Frente Sanlorecista” estaba bastante desarmado. Abdo me ofreció ser candidato a vicepresidente pero yo ya había tomado un compromiso con parte del oficialismo, no por Savino. A mí me parecía que Savino tenía que dar un paso al costado. Sobre todo, porque veníamos hablando con una camada de pibes nuevos entre los cuales estaba Matías (Lammens).

Ahí el oficialismo se quedó sin candidato y pone a Di Meglio que fue un candidato virtual porque la campaña la hicimos Matías y yo. Con 6 listas, en teoría el oficialismo tenía que ganar las elecciones, pero se perdieron 8 partidos seguidos, así que encaramos esa campaña como pudimos. Se perdió y le tocó asumir a Di Meglio en Comisión Directiva por la minoría; renunció y asumí yo que era el segundo. Lo demás es historia conocida…

¿El haber sido dirigente durante muchos años, cambió en algo tu ser hincha de futbol?

Tenés otra actitud. Yo siempre fui a la popular, pero ahora estoy en la Norte. Tenés otra visión del fútbol. Por ahí le pedís al de al lado que no insulte, que se calme. Yo nunca fui de putear, si un jugador tiene la camiseta de San Lorenzo lo banco. Después hay malos, mejores y peores.

Cuando estuvimos en la B, para los que vivimos esa época, fue algo inolvidable. Era pensar desde el lunes hasta el sábado en San Lorenzo y en la movida para llenar todas las canchas. Eran caravanas, manifestaciones. Fue una de las mejores experiencias, lo disfrutamos mucho. Me acuerdo las canciones nuevas que sacábamos en Ferro. Y toda la gente lo hizo ascender. Ojalá que el futbol cambie, no hay que vivirlo como una tragedia. En este país el fútbol se vive de otra manera, pasionalmente de otra forma.

¿Cómo es tu participación en la actual comisión en relación al tenis y otros deportes?

Manejo el tenis, el bowling y el handball. El bowling estaba cerrado, era un desastre, lo reabrimos, hicimos todo nuevo y tenemos todos los campeonatos. Cuando lo agarramos queríamos hacerlo más vinculado a lo social, que la gente festejara sus cumpleaños, etc. Pero se formó un equipo de jugadores semiprofesionales que están ganando todo y quieren competir. Pero el que quiere ir a jugar al bowling, juega; está abierto para todos los socios.

El handball es difícil porque no hay presupuesto. Igualmente, el primer año ascendimos de la C a la B, pero lo más importante de todo en el handball es que triplicamos la cantidad de chicos. En esta disciplina no se trata de ganar nada, si podemos ascender, ascendemos, pero lo más importante es la cantidad de pibes. Si el handball lo traemos a Avenida La Plata explota por los colegios, porque en los colegios se juega mucho. Ahora tenemos 500 pibes, estamos muy contentos.

En el tenis hicimos una revolución. Es un deporte que “elitista” y en el barrio donde estamos tenemos que facilitarle todo lo necesario para que los chicos vayan a practicar tenis. Hicimos algunas obras, pusimos las canchas de otra manera. Los que nos cambió la ecuación fue hace 2 años cuando organizamos el primer Future. El año pasado logramos jugar el interclubes y lo organizamos en la Ciudad Deportiva, ahí tuvimos que hacer obras, porque vienen jugadores de todo el mundo, es una logística tremenda. Logramos que se televisara, se transmitió la final por TyC, logramos traer a Pella, lamentablemente perdimos la final pero ganamos en mujeres, las chicas juegan bárbaro. Estaba lleno de gente, fue algo importante para el club. Ahora la novedad es que estamos intentando jugar el campeonato interclubes en el Polideportivo y estamos haciendo todo el esfuerzo. No es fácil porque no es barato, las reglamentaciones son medio complicadas, hay que trabajar la superficie, etc. Llegar a hacer el interclubes en el polideportivo sería extraordinario. Estamos tratando de que participen los chicos del bajo flores, tenemos clínicas, les damos raquetas a los chicos. De todas maneras, el tenis San Lorenzo creció mucho, hasta los mismos de la asociación te ven de otra manera. Costó porque los mismos socios del tenis son complicados.

¿Cómo ves el 2019 en el club?

El oficialismo tiene que tener una continuidad, vamos a tener una propuesta, todo el gran esfuerzo que hemos realizado tiene que tener una continuidad. Seguramente discutiremos con Matías y con Marcelo sobre cómo seguir. Ellos son la conducción del espacio. Lo estaremos discutiendo en el momento oportuno el año que viene, sin prisa. Mientras tanto, seguimos cumpliendo el objetivo de la vuelta a Boedo.

Nosotros somos una agrupación sobre todo juvenil ¿Qué tenés para decirles a los jóvenes?

Me remito a lo que fue mi vida. Mi vida fue una militancia. Difícilmente una persona no pueda pensar en estar mejor tanto en su vida personal, en su lugar social, en el país, en el club o en el barrio si no participa, si no se compromete.

En el lugar que uno esté, me parece que siempre hay que tener activa participación. Para mí San Lorenzo siempre fue un cable a tierra y creo que la militancia es importante en todo acto de la vida.

Lo venimos viviendo a diario. La campaña a favor de la legalización del aborto es una muestra de que cuando uno tiene una idea y hay un colectivo; uno toma eso y lo milita. A los pibes les digo que participen en San Lorenzo, que se involucren. Uno no puede estar durmiendo en los laureles. Hay muchas actividades en el Club: sociales, deportivas recreativas y política. Siempre hay algo para hacer, para discutir. San Lorenzo además del fútbol tiene muchos objetivos, como por ejemplo la vuelta a Boedo. Tenemos que tener una militancia política para convencer a los vecinos del barrio de Boedo de lo bueno que sería tener el estadio acá.

Los jóvenes se tienen que involucrar y defender las ideas que tienen. Siempre hay que tener un compromiso y sobre todo cuando es pasional. Acá no es sólo política, estamos hablando del Club de tus amores. Todos lo que hacemos política en el Club lo hacemos para mejorar el Club porque lo amamos.

Terminamos con el ping pong con definiciones breves de unas personalidades.

Matías Lammens: Matías es un amigo y es pura gestión. Un motorcito. Está todo el día en el Club y a veces le hace mal pese que es muy joven. Está en todas.

Marcelo Tinelli: Marcelo es una cosa totalmente diferente. Marcelo es el número 1. Sinceramente a mí me mataba en sus programas de televisión cuando no les daba caramelos a los pibes si no eran hinchas de San Lorenzo. Es una necesidad para San Lorenzo, esté o no esté en la conducción del Club siempre va a tener un protagonismo, ojalá que nunca lo perdamos.

Papa Francisco: Yo fui con San Lorenzo a Roma a conocerlo. Ya lo conocía cuando era Bergoglio, pero ahí en Roma te transmite otra cosa. No se puede explicar. Sentís una cosa diferente. Te transmite paz. Fue un viaje realmente lindo. Soy católico, vengo de una familia católica; pero más allá de esto, milité a favor de la legalización del aborto porque creo que es una cuestión de salud. Yo me casé por iglesia hace poco, como corresponde.

El Pipi Romagnoli: Es un ídolo. Ojalá que le vaya bien con su nueva función en el Club. Se está matando de laburo. Yo creo que va andar bien porque ama a San Lorenzo y conoce a todo el mundo. Va a andar bien.


El espiral

Cuando miramos las planillas con las dos alineaciones fue un poco fuerte. En los papeles River impone respeto. Tiene un 9 por el cual pagaron fortunas, todos sus suplentes son jugadores caros y de algún modo valiosos. Cuenta con tres mundialistas. Según los especialistas tiene el mejor arquero del universo y los alrededores. Tiene un DT que araña a sus rivales. Logra que sus jugadores sean una máquina asesina de jugar a dos toques y pegarle a todo lo que se le ponga enfrente. Gallardo es para muchos el mejor entrenador del país.
San Lorenzo salió a jugar el partido con decisión y pudimos ver un vibrante primer tiempo. No iban 5 minutos y habían tenido una cada uno. Fue Blandi quien le ganó a Maidana y logró asistir al Príncipe Reniero, quien hizo que el mejor arquero del universo y sus alrededores demuestre por qué tanta gente vende humo con su figura. Gran estirada a contrapié para enviar el esférico al córner. Por su parte Pratto recibió de Santos Borré y buscó infructuoso el ángulo de Navarro. Palo y palo.
Quizás conmovida por la noticia de la disolución de los 10 ministerios o preocupada porque sin estabilidad cambiaria se hace muy difícil planificar el viaje a Uruguay para acompañar a la pampaneta en su excursión a Montevideo la hinchada decidió cantar el hit anti Macri.
En la jugada siguiente el referí Baliño omitió un claro penal luego de un violento disparo del Camión Moyano. Como si la vida fuera un espiral. Con el codo Enzo Pérez rechazó el balón.
Luego de una ambiciosa salida del fondo de esas que le gustan a los amantes del fútbol champagne San Lorenzo quedó mal parado y expuesto a la categoría de Juanfer Quintero. Golazo. Iban 40 minutos de llegadas para los dos. River conseguía irse al descanso en ventaja en un primer tiempo muy parejo donde pudimos ver que aquella superioridad moral que parecía tener no era para tanto. Que nuestro Pampa tiene tatuado el fuego de aquel campeonato del 95. Y que mantiene la vieja maña de aparecer en los partidos picantes, contra los rivales grandes.
En el segundo tiempo San Lorenzo controló la pelota pero no lograba lastimar demasiado. River se defendía compacto y amenazaba en cada contra. El tiempo pasaba sin pasar. La gente se impacientaba, algunos insultaban a nuestros nóveles players. Sedientos de sangre dijeron “Almirón… Almirón está sin trabajo…”. Son 3 puntos sobre 12. Esto es un fracaso. Se robaron todo. Que se vayan todos. El Pampa movió el banco. Merlini y el Perrito Barrios saltaron al campo. Fue el maguito quien corrió por izquierda y consiguió un córner. Botta lo pateó en forma espantosa. Un defensor tuvo la amabilidad de darle otra oportunidad a Rubén tras despejar directamente afuera.
Se escuchó con claridad “Andate Biaggio”.
Iban exactamente 965 minutos sin que el mejor arquero del universo y sus alrededores reciba una anotación. Botta volvió a cobrar el tiro de esquina. La pelota viajó lánguida hacia el primer palo. Como una cobra venenosa, El Capitán Blandi picó con su veneno y destrabó el maléfico hechizo del arco embrujado. Armani se quedó sin su récord y todos los fabricantes de humo tuvieron que hacerlo un rollo y stockearlo hasta nuevo aviso. Se acabó esa bobera de decir que a este pibe hace 7 meses no le hacen goles.
Un tal Mbappe… ¿Te suena?
El espiral de Baliño volvió a ensombrecer la noche cuando enceguecida de rencor por el penal no cobrado y porque nos amonestó a medio equipo (mientras condonaba tarjetas a cada gallina que se tiraba sobre un rival, lo pisaba o le metía plancha) la hinchada insultó a la madre de Baliño. Cabe resaltar que la madre de Baliño no tiene la culpa que su hijo sea un referí que tiende a favorecer al poderoso. Acto seguido el tipo va y echa a Reniero. A nuestro inmaculado Príncipe. ¿Casualidad o destino?
San Lorenzo volvió a empatar. Se consolida una columna vertebral con Coloccini, Poblete y Blandi como ejes. Enorme partido de los tres. La tarea de Biaggio no es sencilla y la impaciencia en el ambiente conspira contra los tiempos de maduración de un plantel tan joven. La gente debe estar frustrada o deprimida por algún otro motivo, sino no se entiende. Apostar a los chicos tiene sus riesgos. Tal vez a Moyano y a Pereyra les costó el partido más que otras veces. Es normal, están empezando. Reniero y Senesi son una realidad, eso es una noticia saludable. La lesión de Salazar preocupa porque no hay variantes en ese puesto y sea lo que sea tendremos que improvisar. Mouche está flojito.
La pampaneta se enfrentó a un equipo millonario, peligroso y rimbombante que venía de humillar al genio de Coudet y sus pergaminos de técnico ofensivo de fútbol de ataque. Fue un empate justo con situaciones para que ambos equipos pudieran ganarlo. Son 4 puntos en 4 fechas, no estamos para tirar manteca al techo. Tampoco para subirnos a este espiral de autodestrucción que los exitistas del minuto a minuto están pidiendo.