Una carrera contra la brecha de género

31/Ago/20

San Lorenzo no sólo es sinónimo de fútbol. Una de las personas que más recordamos y celebramos las y los hinchas es a Iris Fernández, quien en 1970 ganó el Olimpia de Plata, entre muchos otros logros. Este premio coronó su esfuerzo tanto a nivel deportivo como personal. Es que la carrera de Iris se desarrolló en años en los que el atletismo era considerado un deporte casi exclusivo para los hombres y, además, en simultáneo con esta actividad, siempre estudió y trabajó. Nunca pudo dedicarse al atletismo con exclusividad.

Llegada Fiestas Mayas, Viejo Velódromo. Año 1972

Iris egresó en 1987 como parte del primer Cuerpo de Administradores Gubernamentales y en 2003 fue nombrada Subsecretaria de Planeamiento Deportivo de la Nación, cargo en el que se desempeñó durante ocho meses. Fue la primera mujer en acceder a un cargo de esas características en el deporte a nivel nacional.

Con todo, consciente o inconscientemente, su historia personal y deportiva la erige como una de las pioneras en la lucha por la igualdad de género en el deporte y en la vida de los clubes. 

A lo largo de este diálogo, nos contó cómo fueron sus inicios en San Lorenzo, cómo llegó al atletismo, los obstáculos machistas que tuvo que sortear y cómo vive la transformación hacia la igualdad de género que impulsa San Lorenzo. También compartió sus deseos y aportes para que el club regrese definitivamente al barrio.

Los inicios

Iris comenzó a practicar atletismo a los 17 años tras incursionar en varios deportes. Primero, el tenis, que la llevó a asociarse a San Lorenzo, luego tiro al blanco y pelota al cesto. En este último, representó al Club en el puesto de Pase en 3ª División.

LS: Tus primeros acercamientos al atletismo fueron en San Lorenzo cuando estaba en el predio de Av. La Plata, ¿qué recuerdos tenés del Viejo Gasómetro?

IF: Mis recuerdos son los mejores. Allí comencé a practicar deporte en una institución por primera vez y también disfrutaba de la parte social, ya que concurría a los bailes los días domingo en el Gimnasio San Martín del Club. Además, en varias oportunidades presenciaba los partidos de fútbol desde la tribuna para mujeres. Cuando comencé Atletismo, la pista ocupaba la recta principal de la cancha de fútbol y se ingresaba a la misma por el mismo túnel que utilizaban los jugadores por lo que tuve el placer de conocer a los Carasucias y a los Matadores que fueron emblema y orgullo a nivel futbolístico.

Entrenamiento en la pista del Viejo Gasómetro.


LS: ¿Cómo conociste a Gilberto Miori, el entrenador?

IF: Un día estando en el Club se despertó mi curiosidad porque vi pasar a una chica con una jabalina. Concurrí al departamento de Educación Física para averiguar qué deporte era ese. Me dijeron que era Atletismo. Me gustó el grupo humano que iba a practicar sobre todo porque era mixto, a diferencia con pelota al cesto que estaba reservada sólo a mujeres. Pero el profesor me parecía por momentos desubicado y autoritario. Estuve poco tiempo porque me cansé y decidí seguir con otras actividades. No obstante, anteriormente y sin prácticamente nada de entrenamiento, este profesor nos citó a sus alumnos para competir en el Parque Avellaneda. Allí me anotó para los 100 mts que para mí era toda una novedad ya que nunca había corrido antes, excepto en desafíos como parte de juegos de barrio.

Fue en esa, mi primera competencia, que conocí a Gilberto Miori, quien luego se convirtió en mi entrenador de siempre. Tuve la suerte de ganar mi primera competencia, pero, como dije antes no me llevaba con el entrenador a cargo del grupo, al que dejé.

Al poco tiempo, el entrenador murió y el Secretario a cargo de Atletismo le recomendó a Iris conocer al nuevo encargado del grupo. “Estaba indecisa pero me presenté por primera vez con Gilberto, sin recordar que había sido el largador en mi primera competencia atlética”, contó Fernández.

Para Iris, Gilberto fue “más que un entrenador, fue un maestro, un segundo padre”. Además de transmitir el amor y la pasión por el atletismo, el entrenador “tenía alumnos de todas las edades y de todos los físicos, inclusive con malformaciones congénitas, pero eso a él no le importaba. Lo he visto innumerables veces emocionarse hasta las lágrimas por los logros obtenidos por sus entrenados, logros que muchas veces nada tenían que ver con ganar u obtener un campeonato sino con la superación personal”, realzó.

Las premiaciones

Iris Fernández fue la primera mujer en obtener el máximo galardón en Atletismo. Fue el Olimpia de Plata (1970) y en representación de San Lorenzo de Almagro. Sobre ello, Fernández enfatizó: “Recuerdo como si lo estuviera viviendo, mi emoción cuando logré el Olimpia de Plata en Atletismo con el marco majestuoso del Luna Park. Fue una verdadera fiesta. Me entregó el premio Pedro Dellacha y recuerdo también que cuando me acercaron el micrófono para expresar mis sentimientos dije que ese trofeo era el símbolo de un mérito compartido con mi entrenador”. Luego, mencionó las palabras de aliento que recibió de parte de Roberto De Vicenzo, Carlos Monzón y Guillermo Vilas, entre otros.

Premio Olimpia 1970.

“Ese día también estuvieron presentes Pascualito Pérez y el gran Ringo Bonavena quien venía de enfrentar en una heroica pelea, que marcó la historia del boxeo argentino, a  Muhammad Alí en el Madison Square Garden”, compartió; y agregó que cuando el boxeador  entró al Luna Park “todos los presentes lo vitorearon y aplaudieron de pie, realmente fue emocionante”. Señaló Iris que “ese año la fiesta tuvo un esplendor pocas veces visto”.

Por otro lado, fue la primera argentina que corrió un Maratón Olímpico en Alemania junto con otras cientos de atletas de varios países. “Todas buscábamos demostrar que las mujeres podíamos” y dicha prueba fue incorporada en el calendario olímpico en los JJOO de Los Ángeles en 1983.


LS: Fuiste una representante muy importante de San Lorenzo, en Argentina y en el mundo. ¿Sentiste que se reconoció tu labor en el club? ¿Tuviste apoyo de los hinchas?

IF: Cuando incursioné en el club pasaba la mayor de las veces desapercibida para los sanlorencistas, excepto por algún artículo de la Revista El Ciclón. Recién cuando obtuve el Olimpia, Propato presidente del Club, me conoció pues ignoraba que hubiera una deportista de la institución ternada además de Albrecht por fútbol. A partir de eso, sí hubo un reconocimiento, el que se concretó con un apoyo económico para que al año siguiente pudiera cumplir con mi objetivo y mayor deseo de competir en España.

En cuanto a los hinchas de fútbol, los recuerdo con agrado. Tengo fotos cuando a mi regreso de la exitosa gira por España, reflejada en numerosas medios gráficos y televisivos, fui homenajeada con la entrega de una medalla por la institución en el entretiempo del partido San Lorenzo-Platense. Durante el acto la hinchada me homenajeó con un estribillo “Aquí están, estas son, las mujeres del Ciclón” y un cerrado aplauso.

Pero al año siguiente, en 1972, asumió como presidente Osvaldo Baliño y “a partir de allí la indiferencia por todo lo que sucediera en Atletismo fue evidente. No sólo por la falta total de apoyo a nosotros como atletas sino también por la falta de respeto hacia nuestro entrenador al que llegaron a adeudarle hasta cinco meses de su salario”, lamentó Iris.

Y añadió que “se percibía, que a diferencia de anteriores gestiones, lo único importante era el fútbol cuando San Lorenzo era mucho más que eso. Eso fue un punto de inflexión, que hizo que en 1973 nos desvinculáramos de la institución, con gran dolor porque amábamos al Club pero para mí allí empezó el principio de la debacle, que terminó con la pérdida de su sede de Avenida La Plata en el año 1979 bajo la presidencia de Annan”.

La brecha de género

51° Edición San Silvestre

Iris tuvo que atravesar muchas trabas para competir por ser mujer. Consultada sobre aquellos tiempos, la atleta recordó que“fue realmente difícil y más aún cuando entrenaba en las pistas de los parques Avellaneda y Chacabuco. Ahí se palpaba la misoginia la que era más evidente en Parque Avellaneda, un reducto casi exclusivo de hombres que no aceptaban mi presencia, llegando incluso a la agresión verbal y física”.

Y agregó: “Cuando salía a la calle a correr fondos largos, siempre algún insulto o desubicación tenía que escuchar. No entendían mi derecho a realizar una práctica deportiva por el sólo hecho de ser mujer y asociaban que estuviera a veces con pantalones cortos con un exhibicionismo”.

Pero eso no fue lo único: Iris contó que también fue difícil cuando incursionó por primera vez en competencias de calle, en esos momentos vedadas a las mujeres. “Primero tuve que convencer a los dirigentes para que me lo permitieran y luego superar las agresiones de algunos, muy pocos, que ocurrían en el transcurso de las carreras sobre todo cuando los superaba”, enfatizó; y contó que su entrenador había decidido que corriera siempre rodeada de compañeros para que oficiaran como “guardaespaldas”. “Mi perseverancia y el demostrarles que tenía el mismo derecho que ellos y que iba a seguir corriendo, hizo que con el tiempo estos hechos no continuaron”, resaltó la atleta.

LS: ¿Creés que aún existe diferencias entre hombres y mujeres en el atletismo y en el deporte en general?

IF: Actualmente no las veo porque en las carreras multitudinarias corren casi tantas mujeres como hombres. En tal caso, si existe una brecha, pienso que pasa en otros deportes, en lo referido a los premios. Me parece magnífico que las mujeres hayan conquistado su espacio. No existen “per se” deportes de hombres. Lo que siempre existió, y creo que en sentido se produjo el cambio, es una cultura que asignaba roles según el sexo, siendo esto muy evidente sobre todo en los deportes. Pero lamentablemente sigue aún vigente esa cultura en la vida social y de allí se origina la violencia de género.

Por otro lado, Iris también se refirió al cupo femenino obligatorio en la Comisión Directiva del Club. “Me parece un paso adelante para darle lugar a la mujer no sólo en el deporte de competición sino también en la dirigencia deportiva, pero con la condición de que estén capacitadas para el cargo y no  sólo para cumplir con la disposición”, subrayó.          

El regreso definitivo de San Lorenzo al barrio

Iris nos contó que para cumplir el sueño de que San Lorenzo regrese definitivamente al barrio colaboró en el fondo solidario y compró un m2. “Estoy convencida que pronto mi sueño se hará realidad”, destacó; y consideró que si bien hay vecinos a favor y “otros sin argumentos válidos en contra”, no se va a poder frenar “a este Nuevo Ciclón”.

El 1° de julio de 2019, día en que San Lorenzo recuperó el terreno de Av. La Plata, Iris estuvo en la carroza. “Sinceramente me emocioné mucho ya que pude ver a una multitud entusiasta que ama a San Lorenzo y que nos acompañó en todo el recorrido en paz”, manifestó.

Finalmente, analizó que “el regreso total va a depender, más allá del deseo y la voluntad de cada uno de los que amamos a San Lorenzo, de una posibilidad económica por supuesto, luego que se apruebe la rezonificación”. Además, realzó: “Lo que yo quiero es que se produzca el regreso total lo antes posible, deseo de corazón poder verlo y disfrutarlo antes que llegue mi hora de partir”.

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