Triste Blues

29/Abr/21

Triste noche de miércoles. Se complica el Ciclón en la Copa Sudamericana. Cayó 2 a 0 en su visita a Rosario Central sumando así 0 puntos y 3 goles en contra en dos presentaciones. Muy lejos de las expectativas generadas. 

San Lorenzo es como la vida misma y cada vez se parece más a estos tiempos. Las alegrías se esfuman en el viento ante los golpes que propinan las malas noticias. Después de derrotar a River y afirmarse en la pelea por la clasificación, cuando se podía presumir un despegue futbolístico el equipo de Diego Dabove no dio la talla y se llevó una derrota dolorosa, casi un triste blues de su excursión copera. Desde este humilde lugar quiero decir que era evidente y cada vez más impostergable la rotación. Mientras avanza el torneo era cada vez más visible que esa rotación tenía el riesgo de ser muy costosa. El Ciclón salió con muchísimos cambios a enfrentar la segunda fecha del grupo. Cambió la defensa casi entera, cambió el esquema, cambió los de arriba y solo mantuvo a Óscar Romero en el medio. Poner 5 defensores se antojaba como excesivo, aunque daba la impresión de que el plan era mantener el 0 y planificar (desde los 5 cambios posibles) otro partido en el segundo tiempo para así traerse los 3 puntos.

El azulgrana tardó menos de un minuto en sufrir la primera de peligro a la salida de un corner. Iban solo 10 minutos cuando  Central convirtió un tiro libre en gol, Ferreyra metió un centro al punto penal, Torrico salió mal y Almada se la punteó. El Ciclón no encontró el rumbo; cuando tenía la pelota le duraba poco y cuando la podía sostener terminaba en pelotazos y el conjunto local llegaba con facilidad hasta cerca del área. En el medio el partido se hacía tortuoso con solo dos jugadores en el eje central contra un equipo que ponía 4 o hasta 5 jugadores en esa zona. La obvia superioridad numérica en el medio hacía que Óscar levantara la cabeza sin encontrar socios y que el conjunto rosarino pasara esa zona como una autopista.

El técnico decidió meter mano en el esquema y reacomodar al equipo en la cancha. Mandó a Flores que es central de lateral derecho, a Salazar que es lateral derecho de lateral izquierdo, a Pittón que es lateral izquierdo de volante por izquierda y a Troyansky que vino siendo extremo izquierdo de delantero central. Un lío. Un blues en Re con una viola improvisando arriba en la pentatónica de Do, un desorden. El plan A de aguantar el 0 en el arco propio había sido efectivo 10 minutos, parecía que no había plan B y solo gracias a Torrico el primer tiempo no terminó en una desventaja lapidaria. San Lorenzo no pateó al arco en los primeros 45.

En el segundo tiempo entraron Ramírez y Ángel Romero y el equipo mejoró, tuvo mejor la pelota, dominó territorialmente al rival y se acercó con mayor peligro al arco defendido por Broun. Sin ser un cambio maravilloso se mostraba otra cara, pero Central siguió complicado y yendo. San Lorenzo tuvo un tiro cruzado de Ángel, un pif de Pittón, un tiro de lejos de Ramírez, un tiro libre de Ángel. Faltaban 10′ cuando Vecchio dejó pagando a Rosané y encaró haciendo malabarismo por la raya del fondo para meter el centro atrás dejando pintado a Coloccini, que no se percató de que el rosarino no tenía ángulo para hacer otra cosa que un centro atrás, y le regaló la línea de pase al medio para que Lucas Gamba defina cruzado y sentencie el partido.

Poquísimo del Ciclón. Falto de actitud, falto de reacción, falto de ideas, desordenado, improvisado y derrotado con justicia. La rotación tuvo un costo altísimo; a veces cuesta entender el enamoramiento del técnico con jugadores como Melano o Troyansky, puedo entender algo del último porque es voluntarioso aunque en la mayoría de los partidos su desempeño fue intrascedente, pero con el primero me cuesta más encontrar justificación para que juegue, incluso para traerlo siendo que San Lorenzo es un equipo que trabaja bien en inferiores ¿No hay un pibe para jugar por afuera y por el qué no haya que desembolsar grandes sumas para traerlo y contratos más altos? Me parece que la respuesta es sí, no se puede andar gastando por gastar en jugadores que no marcan diferencias, para eso es mejor que jueguen juveniles que en el mejor de los casos los podes vender y en el peor demostrarán que no están a la altura de jugar en la primera de San Lorenzo como tantos otros que hemos comprado últimamente.

Un partido que fue una canción triste, un blues lento en escala menor, la Sudamericana empieza a quedar cada vez más lejos en un grupo que a priori era accesible. Quedan 4 partidos y no hay margen para otra cosa que no sea los 12 puntos en fila, parece difícil pero no es imposible. El domingo a las 14:20hs recibe a Godoy Cruz en lo que será un partido definitorio en la Copa de la Liga Profesional.

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