En plena turbulencia

21/May/21

San Lorenzo venció a 12 de Octubre por la 5ta fecha de la fase de grupos de la Copa Sudamericana. Así logra su primera victoria pese a que ya no juega por nada, sirviéndole en bandeja la clasificación a Rosario Central. Los tantos los convirtieron Alexander Díaz al final de la etapa inicial y Óscar Romero amplió la ventaja cuando iban 15 de la segunda etapa. Con este triunfo al menos no se va de la copa sin ganar.

El Ciclón vive tiempos violentos, turbulentos. El club atraviesa una crisis futbolística que lleva varios años de gestación, crisis institucional a partir de los cambios en la comisión directiva de esta semana y problemas económicos serios. En medio de todo esto el equipo masculino viajó a Paraguay para cumplir. El Pipi planteó un esquema peculiar para jugar con 5 defensores, 3 mediocampistas y 2 delanteros. En el fondo la continuidad del juvenil Flores, en el mediocampo la vuelta de Gordillo (que se lesionó en la ida contra U de Chile allá lejos y hace tiempo) y en la delantera con el regreso de Ángel Romero que se recuperó del covid. En lo relativo al esquema no son más que números: lo que importa es el funcionamiento del equipo, pocos recordaran que el Brasil de Scolari ganó el mundial 2002 defendiendo con 5 en el fondo y muchos asocian a Bilardo con dos líneas de 4 cuando el narigón siempre jugó con 3-5-2, el San Lorenzo campeón de América de Bauza solía poner a Mercier entre los centrales al defender quedando así con 5 atrás. Los números son un orden inicial que luego se mueve a partir de que la pelota también lo hace. Puede graficar de alguna manera intenciones pero no siempre es así.

El 12 de Octubre es un equipo que parece moldeado de esos teams paraguayos de los 70/80 e incluso principios de los ’90. Defensivamente aplicado, sin intenciones de tenencia del balón, duro, abusando por momentos de la pierna fuerte, apostando a pelotas largas y centros a delanteros grandotes o potentes. Así se llevó un empate que pudo ser victoria en la ida en el NG y dejó a San Lorenzo al borde de una eliminación que se concretaría una semana más tarde con la derrota ante Central. El local necesitaba ganar para llevarse la clasificación y de entrada intentó un dominio que le resultaba evidentemente incómodo. En el comienzo un buen desborde que nadie llegó empujar. El equipo azulgrana ayer vestido de negro se empezó a acomodar en la cancha y así llegó a dominar territorialmente, llevar la batuta del juego y circular el balón sin encontrar profundidad. El Ciclón incomodaba con la movilidad de Palacios que desde la izquierda tenía la posibilidad de perfilarse y pegarle con mejor ángulo. Tal vez la mayor amenaza en los minutos iniciales. El despegue del equipo en el partido se dio a partir de la asociación de los hermanos Romero. Cuando la primera etapa se iba, en la segunda jugada después de un tiro de esquina, Óscar metió un centro venenoso de zurda que en la puerta del área chica iba a conectar Alexander Díaz cayéndose para vencer la portería del local y poner el primero de la noche.

El primer tiempo fue bastante aburrido, como un deja vú de aquel partido de Copa Libertadores 2016 cuando recibimos a Liga de Quito ya eliminados con Guede en el banco de suplentes.

En el segundo tiempo el equipo de Romagnoli iba a mostrar su mejor cara a partir de encontrar espacios que el conjunto guaraní iba a dejar por su necesidad de darlo vuelta. Así San Lorenzo se encontró con campo para armar jugadas, hacer subir a los laterales a partir de la movilidad de Palacios y Ángel sumado a los pases punzantes de Óscar. Con eso el Ciclón tuvo las dos primeras de la etapa final con un pase entre líneas bárbaro del Romero zurdo que puso a correr en diagonal a Julián Palacios que pateó al arco aunque parecía tener pase para Alexander Díaz que entraba por el medio. Ahí nomás combinaron los Romero y esta vez fue el diestro quién puso a correr a Salazar que llegó con lo justo definiendo mal. Cuando el reloj marcaba 14 minutos Palacios inició la contra, Ángel se frenó en el borde derecho del área, se sacó su marca de encima y espero la entrada de su hermano que el control desairó a tres defensores y quedó prácticamente de frente al arco de Cardozo Patiño. El gemelo zurdo definió de derecha con tiro raso que se metió entre el palo y la fútil estirada del arquero. Linda jugada, buenos movimientos y gran gesto técnico en el control de Óscar. El equipo se ponía 2-0 de manera justa. Desde aquí en adelante el equipo paraguayo iba a intentar arrinconar pero repitiéndose en centros y tiros de afuera que no llegaron a inquietar. Final del partido. Victoria justa, sin presiones, para ver algunos jugadores, para ver algunos movimientos y no mucho más.

Queda un partido más, habrá que viajar a Chile para visitar a Huachipato y terminar este semestre tan tortuoso para la moral del hincha. Después vendrá el receso que debe empezar un proceso de reconstrucción futbolística, la elección de un DT, quizás de un manager también, el rearmado del plantel, tal vez la apuesta por una columna vertebral y juveniles. Lo que más deseamos es que la reconstrucción también sea un resurgir deportivo y San Lorenzo vuelva a meterse en la disputa, habrá que tener paciencia si el proceso es la apuesta a juveniles apuntalados por algunos jugadores del plantel actual. De cualquier modo en la vida las cosas terminan y este mal momento que se extiende en el tiempo en algún momento debe concluir para volver a ser felices viendo al Ciclón jugar al fútbol. Las turbulencias no son eternas. Tiene que pasar. Siempre que llovió paró. Yo sé que vendrán buenos tiempos y nos vamos a volver a abrazar gritando goles del Ciclón y emborracharnos de felicidad en alguna esquina de Boedo festejando victorias.

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