¿Qué es esto? ¿ Se puede perder?

13/May/21

Luego de la dura eliminación por la copa de la liga local, San Lorenzo jugó este miércoles por la Copa Sudamericana frente al conjunto compatriota Rosario Central. Ya sin DT y con una nueva secretaría técnica al mando del conjunto azulgrana (con el Pipi Romagnoli como DT y sin el acompañamiento de Hugo Tocalli), San Lorenzo perdió 1-2 contra el conjunto canalla y quedó afuera del último torneo que le quedaba en el semestre. En una noche fría, sin banderas dadas vueltas, pero con un pasacalle que decía “Esta hinchada no se vende”, el Ciclón parece haber tocado fondo, y vaya a saber uno cuándo vuelva a salir a flote.
Yendo a algunas cuestiones futbolísticas, el conjunto de Boedo salió a la cancha con un esquema diferente al que venía jugado con Diego Dabove, con un 4-4-2 más clásico, que fue durante gran parte del primer tiempo un 4-3-1-2. Las otras dos novedades fueron la juvenil dupla central, integrada por Gattoni – Flores (ambos de mal partido) y la vuelta el equipo titular de Franco Di Santo como nueve de punta.
En los primeros minutos, el conjunto del Pipi intentó tener la pelota y salir desde abajo siempre que pudo. Esto fue algo un poco arriesgado, teniendo en cuenta los pocos entrenamientos del nuevo DT y en los primeros minutos trajo sus consecuencias. Primero la perdió Palacios aunque por suerte la recuperó rápido, pero luego Óscar Romero volvió a regalarle el balón al conjunto rosarino que consiguió una falta cerca de área del Ciclón, que por suerte malogró el tiro libre. A los 10 minutos, Palacios pudo encontrar a Di Santo por el costado izquierdo, quien intentó desbordar y consiguió un córner, que fue bien ejecutado por Rojas y el cabezazo de Flores se fue cerca del ángulo derecho de Broun. Al minuto San Lorenzo tuvo otro tiro libre cerca del área que desperdició y dejó una contra de Central con cierto peligro, pero que terminó en la nada. El partido era de ida y vuelta, con un mediocampo muy dinámico entre Palacios, Ramírez y Óscar que se plantaba por momentos con Romero por derecha, Ramírez por izquierda y Julián de enganche. Interesantes movimientos ofensivos, pero con muy poca recuperación. Central no lograba tener mucho tiempo la pelota, pero cuando lo hacía atacaba en profundidad, ganándole la espalda a los laterales y al joven cinco Rosané.
Ya llegando al primer cuarto de hora, San Lorenzo tenía mejor posesión de la pelota y aunque no era incisivo se iba a llevar un premio. Julián Palacios le dio el balón a Ramírez por el costado izquierdo y le marcó el espacio para la devolución. El 20 le devolvió la pared perfecta, y lo dejó a Palacios entrando al área grande con el suficiente tiempo para controlar y sacar un centro venenoso al medio del arco, que el defensor de Central, Ávila en su intento de despejar terminó tocando el esférico y colocando el 1-0 para el local. El premio era para el improvisado “enganche” que hasta el momento era el que más empujaba. Esos primeros 25 minutos fueron lo mejor de San Lorenzo en el partido, ya que como vimos en todo este año, lo único que este equipo más o menos sabe hacer es atacar.
Pero con el resultado a favor la lógica del juego se modificó. Central ahora debía tener la iniciativa y empezó a intentar generar juego ofensivo. A los 30 minutos fue la primera jugada de peligro, aunque por suerte el jugador canalla que quedó solo frente a Torrico tiró la pelota por arriba del travesaño. Desde ese momento, Central atacó con centros, mientas San Lorenzo tenía la ilusión de armar bien algún contra golpe para ampliar el marcador. Pero Óscar Romero estaba impreciso en los últimos pases y por el lado de Central, Vecchio empezaba a tener una gran noche. A San Lorenzo le llegaban por los costados y con centros peligrosos, pero gracias a una gran atajada del Cóndor Torrico el partido seguía 1-0. A los pocos minutos, Central iba a tener la situación más clara en los pies de Marcos Ruben, que luego de una serie de rebotes, quedó solo frente al arco y lo que parecía ser gol terminó con un remate directo el palo (el clan resonó en todo el estadio vacío). Antes de que termine el primer tiempo, Di Santo sacó una pelota increíble de la línea del arco y una vez mas San Lorenzo se salvó del empate. Desde el gol el conjunto azulgrana le regaló la pelota a Central, quien encontró varios huecos en la defensa local para hacer daño. El conjunto de Romagnoli rearmó el medio, puso a Óscar Romero de doble cinco y Julian Palacios dejó de ser enganche y pasó a jugar por derecha. Una vez más al Ciclón le faltó tener un poco la pelota, se defendió mal sin ella, y no pudo armar ninguna contra peligrosa.
En el 2do tiempo el dibujo táctico fue el mismo y los jugadores también. Nada cambió y se iba a pagar caro. De arranque Vecchio tuvo dos jugadas que fueron bien controladas por el Cóndor, pero anticipaban lo que se vendría. A los cinco minutos tendríamos la primera mala noticia. En una contra en velocidad, Franco Di Santo picó al vacío, pero el recién recuperado volvió a lesionarse y tuvo que ser remplazado por el juvenil Alexander Díaz. Si bien Di Santo no había aportado mucho desde lo futbolístico, hay que recalcar que es uno de los pocos jugadores que gritan dentro de la cancha y que suele pedir la pelota y hasta alentar a sus compañeros. Algo destacable en un plantel que parecen todos Bernardo, el ayudante del Zorro.
Antes de la catástrofe, San Lorenzo tuvo un tiro libre peligroso en los pies de Óscar Romero que se fue por arriba del travesaño. Al minuto Central volvió a perderse el gol en los pies de Lucas Gamba. El equipo rosarino era muy vertical cuando atacaba y el conjunto azulgrana no lograba recuperar la pelota lejos del área propia. A su vez, cuando se recuperaba, era muy paciente con la pelota y aunque logró tener buenas llegadas por los costados, los malos centros dejaban en la nada el intento ofensivo. A los 16 minutos, Ramírez salió para que entre Jalil Elías en el medio. En la llegada inmediata al cambio, Marcos Ruben realizó un taco poco ortodoxo que Torrico saco al córner antes de que toque el travesaño. La idea del Pipi era poner a un jugador más de “marca” y cerrar un poco el escueto resultado a favor. Pero nada de eso sucedió. A los 21 minutos, luego de que echen al técnico de Central y nuevamente desde un lateral, el equipo de Rosario empató el partido. Una buena pared por la banda derecha dejó mal parada a la defensa azulgrana, y ante el centro rasante que anticipó en el primer palo un jugador canalla, la pierna de Gattoni no pudo evitar el gol y por lo contrario terminó empujándola al fondo de la red. Ese no iba a ser el único baldazo de agua fría, en una noche que ya pintaba helada. A los 25 minutos, Jalil Elías le regaló una pelota a un delantero de Central, quien hizo de pivot y habilitó al habilidoso Vecchio entrando al área, quien definió al palo izquierdo de Torrico y se llevó de arriba el 2-1. No es la primera vez que Elías se equivoca saliendo desde abajo o despejando y le deja servido el gol a un contrario.
Romagnoli en un acto de desesperación movió el banco de suplentes y mandó a la cancha a Troyansky y Peralta Bauer, que tuvieron cada uno una pelota de gol en sus pies a los pocos minutos de ingresar y que por poco no consiguieron el empate. Los cambios le dieron cierto dinamismo a San Lorenzo, que se paró con tres delanteros ahora, con Alexander por derecha, Troyansky por izquierda y Peralta Bauer de 9. Los centros empezaron a llover de un lado y del otro, pero nada generaba peligro en el área canalla. Central empezó a guardar el triunfo, pobló de volantes el medio campo y le entregó la pelota a San Lorenzo que ahora sí no sabía qué hacer con ella. El partido terminaba y ahora la suerte no nos acompañaba a nosotros, ya que luego de una buena elaboración por derecha, la pelota le quedó a Óscar Romero en la media luna del área y sacó un remate potente que se fue muy cerca de ángulo izquierdo de Broun. El partido terminó de la peor manera, ningún jugador entendió que se acercaba el final y no lograron ni siquiera echar un centro al área para buscar de casualidad el empate.
Así, el Ciclón, se despidió del último torneo que disputamos este semestre de forma más que anticipada. San Lorenzo se quedó sin nada, tiene dos partidos por delante sin ningún objetivo y dejó una imagen más que preocupante. Las falencias defensivas son gravísimas, y la falta de actitud es aún peor. Desde hace tiempo San Lorenzo parece tener un problema en lo físico, es superado en este punto por todos los equipos con los cuales compite. Por otra parte, defensivamente es casi un equipo amateur. No hay un cinco que recupere, por los costados los laterales contrarios suelen hacer por las bandas lo que quieren y en general ninguno de los centrales logra ganarle la espalda a los delanteros contrarios. Para colmo, los que en algunos partidos nos salvaron, como Óscar, Ramírez o Uvita Fernandez (sí, ayer jugó aunque ni nos acordemos) hoy no aportan ninguna claridad. El presente es de malestar y el futuro incierto. ¿Se podrá solucionar esto con un cambio de DT? Es verdad que desde el lado dirigencial es importante mostrar algún cambio de actitud y poner el cuerpo y la cabeza para salir de esta situación. Pero, por otro lado, también hay que dejar de prestarle tanta atención al twitter y a las redes, en donde gente que no administra ni un consorcio parecen ser los dueños de la verdad del futbol. Como sea, se terminaron las competencias y ahora no queda mucho más que barajar y dar de nuevo. Claro que tiene que haber muchos cambios, profundos y urgentes. Pero ojo, a no olvidarse que de un club se sale adelante entre todos, sino nos devoran los de afuera.

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