Restricción de fronteras

7/May/21

Cuando juega Copa Sudamericana parece que San Lorenzo está empeñado en rifarla y perder la chance de intentar conseguirla. El Ciclón jugó muy mal y empató como local frente a un timorato 12 de Octubre que con poquito le complicó la vida mucho más de lo esperable. El empate no lo elimina matemáticamente pero lo deja con bajísimas chances. Los goles los hicieron Troyansky de cabeza a los 31 del primer tiempo y empató el bajito Nuñez de cabeza cuando la etapa inicial se terminaba.

No hay mucho por decir del partido. El técnico claramente apunta los cañones al duelo del domingo frente a Racing en Avellaneda, por eso metió mano en el todas las líneas y del medio para adelante solamente mantuvo a Óscar Romero en el once titular (sí, aquel al que de arranque no ponía porque supuestamente no aportaba en defensa, ahora no le da nunca un descanso). Con los ingresos de: Flores, Pittón, Palacios, Peralta Bauer, Troyansky y Alexander Díaz para jugar un partido decisivo. La rotación claramente descarta la competencia internacional. Algunos cambios son obligados como el de Ángel Romero que dio positivo de covid luego de la victoria del domingo ante Godoy Cruz.

El arranque del juego se hacía previsible con un equipo que tenía la obligación de ganarlo y otro que juega a ser un bloque compacto, ordenado y al que no le interesa tener la pelota. El equipo de Boedo intentó romper el orden defensivo casi siempre con pelotas en cortada que eran rechazadas por el fondo paraguayo. El Ciclón la circulaba lentamente sin encontrar cambios de ritmo, sin claridad y sin explosión. En el fondo el rival estaba cómodo con su previsible planteo de meterse con los 11 tras la línea de la pelota, llamar a Colón, la tripulación, la pinta, la niña y la Santa María para que también defiendan. Así San Lorenzo chocó con un frontón y el equipo paraguayo se fue animando poco a poco a jugar a la espalda de Pittón que hace rato es una autopista con la barrera levantada. Iban 13’ cuando Donatti salió por una contractura dejándole su lugar a Braghieri. El equipo de Dabove es un conjunto de a ratos, tiene ráfagas en los partidos y a veces las aprovecha bien. En el mejor momento azulgrana vino el córner que Óscar Romero le puso en la cabeza a Troyansky para que éste la esquine y ponga la ventaja. Con eso el azulgrana se replegó e inexplicablemente le regaló la pelota al rival que con una tenencia muy rústica lo fue empujando, fue aprovechando ese carril vacío a la espalda del lateral izquierdo. En el final del primer tiempo Óscar tocó de frente para un Pittón que no pudo controlar una pelota sencilla rebotándole como si tuviera un resorte en el botín, el conjunto paraguayo robó y ganó un foul (bastante tonto). Tiro libre frontal, pelota que sobra a todos, muy malas marcas y cabezazo del más chiquito para poner el empate. Baldazo de agua helada en la fría noche de mayo.

El segundo tiempo mantuvo la misma tesitura con un rival cómodo, muy sólido abajo y un San Lorenzo muy dependiente de Óscar Romero que jugó muy solo. Más solo que Adán antes de conocer a Eva. Algo de empuje pero sin generar peligro real, así el partido se fue diluyendo y pudo haberse perdido. En el final 12 de Octubre casi lo gana con un tiro libre que se fue cerquita. Preocupante partido de un equipo irregular, que no es capaz de encadenar un par de triunfos en fila en ambos frentes y que entre semana es bastante distinto al que juega el torneo local. Los cambios de nombre influyen, la continuidad de partidos también, pero es notorio que el azulgrana depende muchísimo de arrebatos individuales de los Romero, Ramírez y pará de contar. De lo más rescatable el pibe Rosané que se va afirmando en el mediocampo pero sacándolo a él, Óscar y Torrico; el resto debe mucho después de la pálida imagen que dejaron hoy. Pobrísima y triste imagen del Ciclón que deberá ser cambiada inmediatamente, no hay tiempo, este calendario y el andar irregular no dan margen para estar contento más de 3 días seguidos o para putear otros 3.

La Sudamericana ya  es cosa del pasado aunque la matemática diga lo contrario, a Dabove solo le queda el torneo local en donde el domingo se juega mucho en Avellaneda. Deberá trabajar varios aspectos pero también lo anímico para que el plantel en general sienta que su aporte es importante, hoy dio la impresión de que pese a ser una final al equipo le daba lo mismo. Para el duelo definitorio del domingo no podrá contar con Ángel pero se presume que volverán varios que vienen siendo titulares los fines de semana.

Este cronista está muy embroncado porque le parecía que esta Copa lleva varios años siendo accesible al menos para meterse en instancias avanzadas y San Lorenzo la rifó con rendimientos muy pobres. Era una buena chance en un plano internacional que siempre nos ha sido esquivo.

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