Perdidos como puntos en la neblina

2/Ago/21

San Lorenzo empató como local frente a Banfield 1-1. Uvita Fernández abrió el marcador, que solo duró dos minutos, y Enrique Paz empató para el Taladro. El conjunto dirigido por Paolo Montero no tuvo un buen partido, y aunque el empate fue justo para el desarrollo de encuentro, con una mayor concentración, el Ciclón se podría haber llevado los tres puntos. Los Romero todavía no entran en sintonía y al igual que en los anteriores ciclos, la defensa sigue siendo uno de los puntos a mejorar.
La jornada comenzó con un sentido homenaje a dos imprescindibles de este club, ya que Sebastián Torrico y Néstor Ortigoza, recibieron una remera especial por los 200 partidos disputados con el conjunto azulgrana. Terminada la ceremonia, Montero paró al mismo equipo que ganó en la Boca, 4-4-2 con los Romeros en cancha y Ortigoza con la cinta de capitán en su brazo izquierdo. Los primeros minutos fueron de ida y vuelta, en donde el conjunto de Boedo buscó principalmente a Ángel Romero por el costado izquierdo, quién en varias oportunidades logró combinar con las subidas de Rojas, pero con poco peligro. San Lorenzo presionaba la salida del Taladro, buscando recuperar la pelota rápido. Aunque, la primera jugada de peligro vendría de un pelotazo largo, donde Uvita Fernández tomó un mal despeje de la defensa de Banfield y remató desde afuera del área con muy poca potencia y bastante desviado. A los 10 minutos Ortigoza tuvo un remate que se fue lejos del travesaño, pero que despertó el aplauso exagerado de un pequeño público local que tiene devoción por el jugador número 20.
De pronto un fenómeno meteorológico iba a complicar la visión del encuentro, y mientras una niebla intensa caía sobre el Nuevo Gasómetro, dando la impresión de que el partido se disputaba en el centro de Londres, Banfield pasó a tener mayor control de la pelota. De esta manera, el Taladro a los 16 minutos tuvo la más clara, cuando Galoppo remató desde afuera del área y la pelota se estalló contra el palo izquierdo del cóndor Torrico. El equipo del uruguayo Montero tenía cada vez menos la pelota y comenzaba a sufrir. Banfield parecía encontrar un espacio en las espaldas del doble cinco. Sin embargo, San Lorenzo en la jugada siguiente armó la mejor elaboración colectiva de la noche. Óscar Romero buscó desmarcarse, y se fueron abriendo espacios con diferentes pases cortos. Un centro pasado le llegó a Ángel Romero, quien abrió para Rojas y el lateral metió un centro rasante que encontró a Julián Palacios en el centro del área listo para rematar, aunque su disparo se fue por el costado. En la réplica el equipo de Sur desbordó al mismo Rojas y el cabezazo del delantero de Banfield se fue cerca del travesaño de Torrico. Rememorando a un viejo programa de fútbol al mediodía, el ping pong estaba 2-2. Rondando los 25 minutos San Lorenzo buscaba tener la pelota entre Ortigoza, Óscar y Yeison Gordillo. Aunque los intentos mas desestabilizantes sólo salían cuando Ángel lograba combinar con Rojas por izquierda. Por el otro lado, entre Uvita, Palacios y Peruzzi había poco y nada. Aunque esa subida del 22 del Ciclón, también dejaba para Banfield la posibilidad de llevar peligro por ese costado. A los 34 minutos Rojas y Ángel quedaron parados tras una buena pared del ataque derecho de Banfield, desde donde sacaron un centro que encontró solo al volante Galoppo, quien por suerte le entregó con la cabeza la pelota a Torrico. Ahora Banfield estaba mejor y en una pelota larga Pons iba a quedar sólo para encarar al arco de Torri, y rematar fuerte y desviado. A los 39 minutos Pons volvió anticipar un muy buen centro con la cabeza, pero se fue desviado por el costado izquierdo del arco azulgrana. A esta altura el ping pong era favorable al Taladro, aunque las jugadas no eran muy claras. Aun así, un ratito antes de que termine el primero tiempo, se despertaron los hermanos Romero, quienes con paciencia y, algunas imprecisiones, fueron armando un buen ataque del Ciclón que terminó en una apertura profunda para Peruzzi, que con un buen centro atrás encontró a Uvita Fernández, pero que este nunca pudo posicionarse para rematar al arco.
El segundo tiempo arrancó movido, y a pesar de que el frio y la niebla hacían cada vez más difícil ver el encuentro, llegaron los goles. El conjunto local suele intentar aprovechar los primeros minutos de cada tiempo para abrir el marcador. Y si bien en el desarrollo del juego el Ciclón tenía mayor posesión, lo cierto es que Banfield había llegado con más peligro. Pese a eso, y porque el fútbol no tiene nada que ver con los merecimientos, a los 5 minutos San Lorenzo iba a encontrar el primer gol. El Ciclón armó bien la tenencia de la pelota, Ortigoza controló en el medio y buscó a un adelantado Peruzzi que pivoteó en la medialuna del área y le dejó la pelota a Uvita Fernández, que no había hecho mucho en el partido, pero que en esa oportunidad sacó un remate potente que se metió en el palo derecho del arquero de Taladro. Un golazo de Uvita que, aunque viene torcido en el juego, está filoso con el arco. Y desde afuera del área iba a poner el 1-0. Pero la alegría iba a durar muy poco. Ya que una defensa muy mal parada, dejó que Banfield con un solo pase desde el círculo central colocara el empate. El doble cinco del Ciclón quedó muy adelantado y ante eso, Gattoni intentó anticipar a Soñora. Pero el jugador de Banfield se sacó fácil de encima al defensor azulgrana y, desde la mitad de la cancha, colocó una pelota en profundidad para el volante Enrique Paz, quien le ganó en velocidad a Peruzzi y se fue solo contra el arco, definiendo de manera perfecta sin que Torrico pudiera hacer algo para evitar el empate. Apenas dos minutos duró la ventaja, y a los 7’ del complemento, el partido ya estaba 1-1. San Lorenzo se desconcentró en el momento que no tenía que hacerlo y desaprovechó un gol que podría haber sido la ventaja definitiva. A los 14 minutos, el autor del gol se iba a ir lesionado para que entre en su lugar el 33 Alexander Díaz. San Lorenzo estaba impreciso, pero tenía un poco más la pelota. Rondado los 20 minutos los Romero intentaban hacerse del esférico, pero todavía parecen no entrar en ritmo después de la Copa América. Óscar estuvo un poco mejor, aunque muy lentos en sus movimientos, mientras que Ángel no pudo hacer valer su habilidad prácticamente en todo el partido. Aun así, con un muy buen cambio de frente encontraron a Gino entrando en velocidad, quien de aire colocó la pelota en el centro del área, pero Alexander no corrió confiado a puntear el balón que recorrió toda el área chica y salió por el costado. San Lorenzo tuvo a los pocos minutos otra buena jugada de gol, que tras un centro de Ortigoza encontró a Ángel en posición de remate, pero aún con tiempo y muy cerca del área el disparo del paraguayo se fue por arriba del travesaño. Corrían los 29 minutos y luego de un tiro libre de Banfield, Ángel Romero casi mete un gol en contra con la espalda que hubiera sido el blooper del año. A la jugada siguiente y antes de que Banfield juegue un córner a favor, Alexis Sabella vino a la cancha por Julián Palacios.
El partido, además de por la niebla, comenzó a ser invadido por los nervios y los errores. En una de esas, Gattoni robó una pelota que se le fue larga a un defensor de Banfield, este se la dio a Alexander Díaz, quien desbordó bien y sacó un centro que encontró a Oscar Romero por el otro lado, pero que este nunca pudo acomodarse para el rematar. Ese costado de Banfield, el derecho, parecía ser ahora un buen lugar para dirigir los ataques, ya que por ahí y a los pocos minutos, Sabella logró llegar al fondo, encarar hasta el área chica y rematar al lado del palo del arquero. El frío, los nervios o vaya a saber que, hicieron que hasta Ortigoza pierda una pelota insólita en mitad de cancha que por suerte recuperó rápido el “Colombia”. A los 85 minutos Óscar Romero que todavía no volvió del todo de sus vacaciones, salió por el Perrito Barrios. Banfield iba a tener un muy buen remate desde afuera del área, que Torrico logró sacar con los pies después de un peligroso vivoreo. San Lorenzo parece tener poca pólvora en el banco de suplentes, ya que salvo por Sabella, los dos petisos que entraron nunca lograron hacer pie en el encuentro. Tanto así, que Diaz se durmió una siesta y su offside arruinó un hermoso sombrero con habilitación que Ortigoza realizó en la mitad de la cancha. El partido se fue yendo y solo quedó en el final, un tiro libre que San Lorenzo desperdició sin peligro antes del último pitido.
Como dijo un colega en un grupo de WhatsApp que compartimos, era un partido en donde el que hacía el gol ganaba, a no ser que te duermas en la primera reacción del contrario. De esta manera, y sin encontrar todavía una gran dinámica de juego, el Ciclón sigue invicto en el torneo. Y si bien, en el desarrollo del juego el empate fue justo, preocupa perder puntos de local contra equipos dentro de todo accesibles.

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