Un engendro

27/Ago/21

San Lorenzo perdió 2-0 frente a Estudiantes en su visita guiada a La Plata. Es un bodrio ver a este equipo. Te hacen un gol y ya podés dar por sentado que no lo vas a dar vuelta, no lo vas a empatar y difícilmente encuentres una jugada de peligro. Nada de nada. Menos emoción que una hoja en blanco. Los goles de los locales fueron de Pasquini y Pellegrini.
El azulgrana profundizó el mal momento futbolístico. Jugó muy mal sacando algunos tramos del segundo tiempo, luego del cambio de esquema y la entrada de Ortigoza. El asunto de la semana fue la casi segura salida de los Romeros del plantel dado que el club no puede pagarles sus contratos y los cruces mediáticos entre el Arreceygor-Cetto por un lado y los mellizos por el otro. La verdad es que en términos futbolísticos el equipo fue una cosa espantosa, no pateó al arco, no generó peligro y en 70 minutos de los 90 no dio más de tres pases seguidos. Un equipo que mira pasivamente a los rivales, que no es capaz de pelear los partidos (salvo en algunos tramos), jugadores sin rebeldía, ni siquiera alguien que pueda generar una gambeta, un caño, algo que genere algún tipo de emoción. Apatía es la palabra que define este presente.
Montero tiró el típico manotazo de ahogado que tiran los dt´s azulgranas cuando no le pueden encontrar la vuelta que es defender con línea de 5; Herrera por derecha, Gattoni, Donatti, Zapata en el medio y por izquierda Pittón. En el mediocampo se pararon Rodríguez, Elías y Sabella; es decir el peor tándem de mediocampistas que vi en mi vida en San Lorenzo (que baratos no deben ser) y un pibe del club que es de los pocos que muestra algún tipo de carácter. En el ataque el petiso Uvita Fernández parado de 9 para recibir los centros del gigante Franco Di Santo (este se ve que no es caro y no cobra en divisa estadounidense, o en realidad sabe que no le pueden pagar y está esperando para hacer un juicio y llevarse algo) ¿Por dónde iba a pasar el juego de este equipo? No era difícil darse cuenta que con estos jugadores dependías de la jerarquía de Di Santo para meter un pase o tener una, pero el grandote está en muy bajo nivel o de la movilidad de Uvita porque en el juego era previsible que no había posibilidad de dar 3 pases seguidos y menos para adelante. Porque la apuesta del triple 5 era prenderle una vela a que se iluminara un pibe que recién arranca, ya sabemos que el torito nunca esta donde tiene que estar y que Jalil Elías se cree Toni Kroos pero no puede dar un pase de primera a dos metros sin equivocarse. Y el fondo bueno no puedo decir mucho, parece que los espectadores volvieron a las canchas algunos con el privilegio de mirar desde adentro.
Estudiantes previsiblemente te abre el partido con una pelota parada y lo liquida con un contraataque por afuera y centro atrás para quien llega de frente. En algún tramo del partido San Lorenzo compitió un poco a partir de los pies de Ortigoza, las ganas de Nicolás Fernández Mercau y probablemente cierta fatiga del local. No hubo soluciones mágicas futbolísticas, ni hubo una actitud que demuestre ganas de vestir estos gloriosos colores. Se ve que sacar a las supuestas manzanas podridas que dividían al vestuario no generó unión, compromiso y ganas de sacar esto adelante, más bien estos millonarios con depresión crónica siguieron con apatía y seguirán ganando fortunas con sus sueldos o con los juicios que harán después. Te sacan las ganas de mirar fútbol, la crisis económica que tiene el club obliga a sacarse de encima a los mejores (yo no sé si obliga tanto en realidad, pero quien te va a venir a buscar a tipos que no pueden dar dos pases seguidos, si se van de acá no creo que alguien los vaya a buscar). El presente y el futuro inmediato son oscuros, no se ve la posibilidad de armar un equipo que se comprometa, que luche, que le pegue un par de veces al arco y que gane algún partido; el nivel de juego es muy pobre y cualquier equipo con poco te gana bien, en tres pases te pasan por el medio y físicamente te pasan por encima ¿La culpa siempre es del dt o los jugadores? No, está claro que San Lorenzo es un caos deportivo e institucional pero ponerle un poquito de voluntad…
No puedo hacer otra cosa que una crónica depresiva, eso me transmite ese equipo, me dan unas ganas locas de hacerme una ensalada de cianuro y cicuta o de volver a terapia y empezar un tratamiento psiquiátrico. Que se yo, estoy harto de verlos arrastrarse y perder con cualquiera que junte once.

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