Sana costumbre

17/Sep/21

Las Santitas volvieron a golear, esta vez fue 5-0 a Defensores de Belgrano en condición de visitante. Los goles los marcaron: Imbachi, Ramírez, Pereyra, Molina y Lugo. Así las azulgranas cuentan con puntaje ideal y una enormidad de goles a favor. La próxima fecha quedarán libres y se siguen preparando para la Copa Libertadores que se jugará en noviembre.

En el fútbol femenino sanlorencista la vara parece estar tan alta que un partido trabado, aburrido y por momentos picado termina en goleada; y no sorprende porque se ha vuelto algo habitual. El andar arrollador de Las Santitas genera este acostumbramiento a los grandes resultados. Es algo destacable porque si bien está claro que San Lorenzo tiene más que sus rivales no siempre es fácil imponerlo y mucho menos marcar fuertemente las diferencias.

El equipo dirigido por Nico Basualdo salió a la cancha con: Camila Espíndola; Cecilia López, Gisel Vidal, Sindy Ramírez, Florencia Coronel; Naila Imbachi, Maricel Pereyra; Sabina Coronel, Eliana Medina, Débora Molina y Macarena Sánchez. Mientras tanto las locales: Quintilli; Matticoli, Forgoso, Pucheta, Figueroa; Peralta, García, López, Da Silva; Miño y Tappia.

El primer tiempo fue algo aburrido. El campo de juego estaba medio complicado, a Las Santitas les faltaba siempre el último toque o el pase previo a ese último toque que deje a alguien en el área chica mano a mano con la arquera. En ese contexto a las de Boedo les costó abrir el marcador en un partido que por momentos incluso se picó. Las locales atendieron de entrada a Maca Sánchez, también lo hicieron con Eli Medina y de golpe un partido normal un jueves por la tarde se puso discutido, se vistió de potrero en un instante. Dejó de ser ese partido por los tres puntos y pasó a ser de barrio y por la cancha entre patadas, lujitos, charlas y empujones. Esos duelos donde si te molesta que la pise entonces la pongo contra la suela más veces. Defensores de Belgrano casi no pudo llegar con peligro y Las Santitas de a poquito fueron aceitando el juego.

El reloj marcaba 25 cuando Débora Molina sacó un córner desde la derecha que picó en la puerta del área chica y sobró a todas; Gisel Vidal la corrió y dentro del área al sentir un contacto se tiró. Salomé Di Iorio marcó penal aunque la pretensión de objetividad periodística que me guía al escribir estas líneas me obliga a decir que para mí no fue nada. Bienvenido el regalo, no le quita la quebradura a Mili Vargas pero agradecemos el presente. Así que Eli Medina lo estrelló en el palo izquierdo, Naila Imbachi corrió, tomó el rebote y disparó a quemarropa pero Quintilli le sacó el gol y en un momento de flipper luego de algún rebote logró meter el pie y darle a la pelota destino de red para poner el primero. El primer tiempo se iba cuando Gisel Vidal volvió a correr un rebote tras un córner y le hicieron foul a pocos metros del vértice del área grande. Eli Medina y Sindy Ramírez ejecutaron una jugada de laboratorio, la 10 cobró la falta haciendo creer que vendría un centro al área pero la uruguaya se desprendió de su marca y en el área grande recibió un gran pase al pie clavando un zurdazo raso que se metió entre Quintilli y el palo para irse al descanso con el segundo en el bolsillo.

La mitad final iba a empezar otra vez con un gol de Las Santitas. Tras un córner ejecutado por Eli un rebote le quedó a Gisel Vidal que pateó fuerte pero en el área chica encontró el pie derecho de Maricel Pereyra para corregir la dirección y vencer por tercera vez la valla local. En este momento Basualdo empezó a meter mano para darle rodaje a juveniles, descanso a algunas jugadores y probar algunas variantes tácticas. El ingreso de Tesio hizo que Imbachi bajara un poco sin abandonar su lugar en el mediocampo pero moviéndose en un rol de patrullaje defensivo y en el fondo quedaron 3, generando una mitad muy poblada pero repleta de gente joven con buen pie. Las pruebas parecen apuntar a la Copa y al rodaje de las más jóvenes que están pidiendo pista y necesitan minutos para afirmarse.

Iban 26’ cuando la debutante Fonseca parada por la derecha metió un centro buscapié que Maca Sánchez no pudo controlar y la pelota quedó para el ingreso por izquierda de Débora Molina que controló, se hamacó y sacó un tiro violentísimo que se convirtió en el 4-0. Y cuando el partido ya se terminaba Maricel Pereyra por la derecha metió una bocha para lo corrida de Camila Lugo que definió con sutileza por encima del cuerpo de Quintilli para terminar de decorar el resultado con un golazo.

Fue victoria, goleada, a pura contundencia con un equipo que estuvo bien parado en el fondo y prácticamente no sufrió los momentos que suele sufrir en otros partidos donde a veces tiene tramos que se le complican. El partido fue un poco aburrido en su primera mitad y en la segunda ya de arranque quedó definido. Que siga la racha, que continúen las buenas costumbres, que golear se siga haciendo tradición.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *