Cambio de ropa

1/Nov/21

San Lorenzo cambió de ropa, se bañó, puso el hombro y le ganó al duro conjunto mendocino por 1 a 0 con gol de Di Santo.

La victoria no fue ni justa ni injusta. Fue un partido típico del fútbol argentino, muy parejo y disputado, con ratos de dominio de uno y otros ratos del otro. San Lorenzo se defendió bien, encontró un gol y logró llevar el partido a su zona de confort. Desde el banco le tiraron un mimo con los cambios.

Durante los primeros 25 minutos lo más saliente fue el emotivo homenaje a Diego Armando Maradona. Siempre hubo un feeling mutuo entre el pueblo de Boedo y el genio del fútbol mundial.

En ese lapso San Lorenzo era mejor, insinuó con un remate de Juli Palacios y con algunos sprints de Martegani. Encontró profundidad en una jugosa jugada de Uva a los 20. Abrió para Palacios, éste filtró en el momento y el tiempo justo para que Uva la tire larga y defina mano a mano a lo Romario. El arquero Espíndola estuvo atento y lo tapó.

Aunque le esté faltando el gol, éste cronista quiere enviar una misiva de apoyo a Fernández, a quien no le pesaron los sucesivos goles que se viene morfando. Sino que siguió jugando y siendo siempre una oferta para sus compañeros.

Así fue y robó una pelota a los 37. Fue un verdadero carterista, apareció en la confusión y extirpó el balón. Sin dudarlo le abrió la pelota a Franco. El lungo controló y remató cruzado haciendo inútil la estirada del arquero. Un golazo que nos rescataba luego de diez minutos complicados, donde la visita había logrado llevar agua para su molino.

Hubo tiempo para sufrir durante el final del primer tiempo: a los 44 no nos empataron de milagro tras una jugada preparada a la salida de un córner.

El segundo tiempo fue bastante malo.
Godoy Cruz tuvo una a los 15 y una a los 17 evitadas por Torrico y por Flores (metió un mágico cruce tras un error de Herrera que pudo ser muy caro). San Lorenzo tuvo un tiro libre de Uvita y un tiro de afuera del área de Sabela. No mucho más.

Monarriz tuvo la lucidez de sacar al equipo del fondo cuando las cosas se complicaron. Sacó a Martegani y a Palacios por el Perrito y Peralta Bauer. Sacó al 20 cuando se fatigó demasiado. Sabella le devolvió presencia en el medio al equipo aunque se hizo notoria la ausencia de un jugador que pida la pelota y la haga circular. Entró Alexis por un ovacionado Uvita.

El partido se fue yendo y toda la bronca del clásico perdido con él.
Como renovada, la hinchada cedió el lugar que ocupaban los murmullos y las puteadas y se permitió disfrutar. Hubo un resonante festejo luego del pitido del referí.

Zapata y Flores muy bien, correctos los laterales, voluntariosos los delanteros. A los laterales los presionaron mucho y les costó el partido. La buena noticia fue que no sufrimos los últimos 10 minutos de la forma en la que los venimos sufriendo. Sino nos hacemos goles tontos, podemos ganar los partidos.
Ganó San Lorenzo y eso es saludable. Tal vez tengamos una semana de calma, quién te dice.

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