Complicado

5/Jun/22

Debutó el conjunto de Insúa en este largo y complicado campeonato nacional. Fue 1 a 1 contra el conjunto rojo de Avellaneda.

San Lorenzo formó con el esquema clásico de su conjunto reserva. 3 defensores (James, Zapata y Gatoni), 2 laterales volantes (Fernández y Elías), Rosané y Ortigoza para contener, Martegani suelto y Cerutti y Bareiro en la delantera.

El primer tiempo fue para los visitantes. Tuvo una doble clarísima a los 7. Otra a los 24. Ambas terminadas con bombazos del hermano de Uvita. Una clarísima de afuera del área a los 27 del pelado Benegas. Una a los 37 de Romero con un tiro que beso el palo. A los 40 y 41 otras dos del hermano de Uvita. Una cruzó toda la línea. La otra no fue gol porque le pegó a uno de ellos.

En el descuento llegó una pelota parada que el calvo Benegas logró despeinar y la bola fue adentro.

San Lorenzo redondeó un primer tiempo chato, jugando con la lentitud y la clase de Ortigoza como eje. Apenas tuvo una clara en los pies de Cerruti, en una jugada totalmente aislada luego de un pique. Los compañeros abandonaron a Nico Fernandez Mercau en la banda izquierda. Le hicieron el bote a tierra y tuvo que luchar contra dos rivales. Cuando parecía que la había perdido, logró pasarlos a los dos (con una especie de caño raro) y tirar un centro que le sirvió al pochito. Este logró patear fuerte y el arquero estoico rebotó al corner.

En el entretiempo la hinchada pidió elecciones. En uno de los peores momentos que uno pueda recordar, con todo en contra, con un equipo cada vez más diezmado, con menos recursos, casi a la deriva, logró aumentar notablemente su masa societaria, hubo récord de ventas de abonos y la cancha lució llena.

Para todos esos que vienen pidiéndole al público que vaya a insultar también hubo un mensaje. San Lorenzo es grande por su gente y su gente no se hizo grande por comportarse como un histérico hincha de Independiente que se dedica a putear, putear y putear.  

Un hincha que cambia el aliento por puteada es un hincha que se abandona. Y en su abandono muere como tal. El problema es casi ontológico. El hincha tiene el rol en el ecosistema de hinchar. De apoyar a sus jugadores. Para que ganen el partido.

Y la gente de San Lorenzo lo demostró una vez más.

En el comienzo del complemento Independiente desperdició dos chances clarísimas bajo el arco. Ambas tapadas por Torrico. Una a los 5 con un cabezazo a quemarropa y otra a los 8 de Benegas. Las dos en el área chica.  En ese momento la hinchada empezó a empujar al equipo y el equipo, casi sin proponérselo, empató el partido con un gol de córner. Centro de Martegani desde la derecha, cabezazo de Bareiro y a cobrar. Gracias al empuje de su gente, San Lorenzo logró un empate que le puso cifras definitivas al encuentro. Iban 12 minutos del complemento.

Lo pudo ganar en dos contras en las que Cerutti apenas pudo patear. Una a los 23 tras una corrida donde ni el Perrito (en un suspicaz movimiento entró por Martegani), ni Ortigoza se animaron a terminar la jugada. El tiro fue una banana que salió suave y lejos del palo. A los 4 minutos James le metió un pase de Premier League y lo dejó mano a mano. El tiro fue débil y al cuerpo.

San Lorenzo comenzó su andar en este campeonato. Pudo ser goleado y pudo ganarlo. Aprovechó los huecos que le dejó Independiente y se los cobró caros. Hay mucho por mejorar, sobre todo porque hay que sumar y jugando así no será nada fácil.    

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