Colección de empates

27/Jul/22

En otro lunes de súper-acción San Lorenzo recibió a Talleres y empató su 7mo cotejo en el torneo. Fue un 1 a 1 con gusto amargo: hicimos el gasto, con las luces que tenemos, tuvimos un hombre más durante más de la mitad del partido y Bareiro volvió a errar un penal. Para colmo nos volvieron a convertir de pelota parada.

Ni bien comenzado el match, Talleres tuvo una muy clara a espaldas del chico Silva. Hubo centro atrás, que suele ser medio gol, y cuando Girotti se dispuso a cobrar, apareció la humanidad de Torrico para contener el remate. Se lo extrañó mucho a Nico Fernandez Mercau, la escuadra se debilitará sensiblemente si se llega a ir. San Lorenzo era un poco más, Bareiro aguantaba bien, Cerutti estaba metido, también el Perro. Sin embargo, a los 10 minutos, vino un centro alto y aburrido desde la derecha que con facilidad se convirtió en el gol de Talleres. La ley del ex escrita a fuego: Catalán. Cabeceó entre 5 pasivos defensores.

Algunos analíticos del fútbol dicen que hace aproximadamente 3 años que Torrico no corta un centro.

Con la suma de sus voluntades a cuesta San Lorenzo lo fue a buscar. Cuando moría el primer tiempo hubo una sucesión de hechos que marcaron el pasado, presente y futuro de Bareiro. Le sacaron un lateral. Con esa chispa del que anda bien logró girar, la pelota le picó tres veces sin embargo aguantó al defensor y se dio vuelta. Todo talento y flechita para arriba. Con el arco de frente le abrió el balón a Giay, quien al dejarla pasar para rematar se encontró con el agarrón del defensor. Penal y roja. Cuando moría el primer tiempo. Bareiro se hizo cargo y qué mejor que empatar, ir al descanso y llenarle la mente de preguntas al rival. La bola se fue bastante ancha, como contra Boca. Bareiro salió llorando y todo eso que le salía tan bien, esa confianza que exudaba, se esfumó.

Insúa movió el banco. Debutó Maroni (correcto) y sacó a Hernandez por Mendez (armó una línea de 4 defensores con Jalil en la derecha). San Lorenzo lo buscó, tuvo la pelota, intentó por un lado, intentó por el otro. Talleres renunciaba a todo, con un hombre menos, corriendo de lado a lado. San Lorenzo circulaba bien, pero todo terminaba en centros inofensivos.  

Nosotros tenemos que subir un piano al hombro por escalera para hacer un gol. Los rivales en cambio te caen con 4 peones y te embocan así nomás. Ahí tenemos una debilidad, damos ventaja.

Cuando el partido se moría, después del centro número 300.000 hubo un despeje alto de cabeza. La pelota venía por el aire y el Perro comenzó a correr decidido a pegarle de primera. Desde mi lugar dije para mis adentros: “parala Perro, parala”.

El minúsculo hombre no oyó mi telepático mensaje y le dio de sobrepique. La pelota voló, viajó y se incrustó en el arco. El empate era demasiado premio para la visita.

San Lorenzo volvió a empatar. Ya tenemos una verdadera colección. Hubo algunos valiosos por cómo se dieron las cosas, otros amargos porque tuvimos que ganarlos y otros completamente anodinos. Con Independiente pudimos ser goleados, zafamos (y casi lo gana). El empate en Rosario estuvo bien, son jodidos. Con Tigre: var y penal, muy sufrido. Banfield, lo peorcito y mamita que gol nos hacen. Unión, Arsenal y ayer, una cagada; estaba todo dado para ganarlo y no lo supiste ni pudiste rematarlo.

El ciclo Insúa nos mantiene expectantes, el equipo se las ingenia para atacar. A veces parece un milagro lo que logra. No le sobra absolutamente nada. San Lorenzo supo mantener su valla invicta contra Newell´s y cuando ganó en Santiago. De su capacidad de mantener su valla en 0 dependerá tal vez si puede o no, concatenar un par de victorias seguidas. Está todo muy apretado en este torneo, hoy el puntero es el Decano de Pusineri. 

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