Cambio de ropa

1/Nov/21

San Lorenzo cambió de ropa, se bañó, puso el hombro y le ganó al duro conjunto mendocino por 1 a 0 con gol de Di Santo.

La victoria no fue ni justa ni injusta. Fue un partido típico del fútbol argentino, muy parejo y disputado, con ratos de dominio de uno y otros ratos del otro. San Lorenzo se defendió bien, encontró un gol y logró llevar el partido a su zona de confort. Desde el banco le tiraron un mimo con los cambios.

Durante los primeros 25 minutos lo más saliente fue el emotivo homenaje a Diego Armando Maradona. Siempre hubo un feeling mutuo entre el pueblo de Boedo y el genio del fútbol mundial.

En ese lapso San Lorenzo era mejor, insinuó con un remate de Juli Palacios y con algunos sprints de Martegani. Encontró profundidad en una jugosa jugada de Uva a los 20. Abrió para Palacios, éste filtró en el momento y el tiempo justo para que Uva la tire larga y defina mano a mano a lo Romario. El arquero Espíndola estuvo atento y lo tapó.

Aunque le esté faltando el gol, éste cronista quiere enviar una misiva de apoyo a Fernández, a quien no le pesaron los sucesivos goles que se viene morfando. Sino que siguió jugando y siendo siempre una oferta para sus compañeros.

Así fue y robó una pelota a los 37. Fue un verdadero carterista, apareció en la confusión y extirpó el balón. Sin dudarlo le abrió la pelota a Franco. El lungo controló y remató cruzado haciendo inútil la estirada del arquero. Un golazo que nos rescataba luego de diez minutos complicados, donde la visita había logrado llevar agua para su molino.

Hubo tiempo para sufrir durante el final del primer tiempo: a los 44 no nos empataron de milagro tras una jugada preparada a la salida de un córner.

El segundo tiempo fue bastante malo.
Godoy Cruz tuvo una a los 15 y una a los 17 evitadas por Torrico y por Flores (metió un mágico cruce tras un error de Herrera que pudo ser muy caro). San Lorenzo tuvo un tiro libre de Uvita y un tiro de afuera del área de Sabela. No mucho más.

Monarriz tuvo la lucidez de sacar al equipo del fondo cuando las cosas se complicaron. Sacó a Martegani y a Palacios por el Perrito y Peralta Bauer. Sacó al 20 cuando se fatigó demasiado. Sabella le devolvió presencia en el medio al equipo aunque se hizo notoria la ausencia de un jugador que pida la pelota y la haga circular. Entró Alexis por un ovacionado Uvita.

El partido se fue yendo y toda la bronca del clásico perdido con él.
Como renovada, la hinchada cedió el lugar que ocupaban los murmullos y las puteadas y se permitió disfrutar. Hubo un resonante festejo luego del pitido del referí.

Zapata y Flores muy bien, correctos los laterales, voluntariosos los delanteros. A los laterales los presionaron mucho y les costó el partido. La buena noticia fue que no sufrimos los últimos 10 minutos de la forma en la que los venimos sufriendo. Sino nos hacemos goles tontos, podemos ganar los partidos.
Ganó San Lorenzo y eso es saludable. Tal vez tengamos una semana de calma, quién te dice.

Luego de una semana dura por la caída en el clásico ante Huracán, Gonza Gamallo te cuenta cómo fue el regreso al triunfo ante Godoy Cruz en el Bidegain.

Continuar leyendo

Malhumor

12/Oct/21

El fútbol es el único espectáculo performático que frente a la vuelta de la audiencia puede permitirse algún sentimiento diferente a la alegría.
El caldo para la indignación es una sopa que mezcla muchos ingredientes. Frustración acumulada, alguna puteada que quedó en el tintero, mal humor social por la pésima situación económica del país, el mal momento económico y deportivo de la institución, un extraño y desproporcionado sentimiento de superioridad (mal entendido como “la grandeza de San Lorenzo”) y por supuesto la bronca que dan algunas actitudes que rozan la adolescencia tardía. También apareció un perro calcinado en la popular y hubo piñas en Ciudad Deportiva.
Todo era felicidad y vino el minuto de silencio por las víctimas del COVID. En ese momento, y desde la derecha de la popular local se comenzó a putear a Tinelli. La canción prendió rápido en los 4 sectores. Todo un mensaje para el licenciado.
En ese momento comenzó a rodar la pelota y en una jugada de lo más desgraciada se chocaron feo Zapata y Donatti. Estuvieron casi muertos durante unos minutos.
Quizás ya nadie lo recuerde pero San Lorenzo despertó más de un aplauso en aquel primer tiempo. Salió jugando bien varias veces, Ortigoza y Rosané jugaban perfecto entre ellos y lograban mover la pelota de lado a lado rápido y encontrar alguna jugada casi siempre por izquierda, donde la presencia de Fernández Mercau se agigantaba. San Lorenzo preocupó varias veces al último campeón del fútbol argentino con la movilidad de Uva y el Perro. Uvita tuvo 2, una ni llegó a patear (y pareció sentirlo en su estado de ánimo) y la otra donde recibió de frente al arco y la tiró afuera. Zapata tuvo una muy clara a la salida de un tiro libre con el esférico picando y disponible. Remató al bulto. El andar competitivo del equipo tenía apaciguada la tristeza social hasta que en la última jugada dormimos la siesta imperdonable. El Perrito le pidió a Mercau que lo deje tirar un tiro libre, fueron los dos centrales. El tiro libre, frontal y a unos 40 metros del arco, quedó corto. Paolo Goltz hizo de CR7, despejó y corrió toda la cancha para llegar al área y desnudar la tibia vuelta de nuestro conjunto. Nos hizo otro gol más. Colón había tenido las suyas, pero era 0 a 0 y al descanso. San Lorenzo no merecía irse perdiendo.
Allí la indignación y el desánimo volvieron a cobrar centralidad y ya quedó muy poco para el análisis sobre el segundo tiempo.
Paolo sacó a Zapata (quien quedó grogui del choque del principio) y puso a Sabella. En fútbol sacar un defensor y poner un volante no es igual a atacar más. Fernández Mercau quedó parado de 3 clásico y ahí chau, casi no tuvimos aproximaciones al arco.
En determinado momento se decidió cantar contra los jugadores. En primer lugar usó un “Jugadores, a ver si lo entendemos…” lo cual es mucho más amigable que “Jugadores, la concha de su madre”. Digo, es una pequeña diferencia semántica. Con el correr de los minutos el malestar se convirtó en un marcado rechazo a Donatti y Peruzzi, un poco a Di Santo (aunque no la tocaba y no se notó) seguido de un “Vamo vamo los pibe”. Hubo palos para Lammens.
Del juego se puede decir que en una salida fatídica y un desencuentro entre los 3 delanteros, la agarró un tal Meza y la clavó en el ángulo desde 35 metros. Que Martegani tuvo su bautismo de gol y nos dio algo de esperanza con un golazo de afuera del área. Aún con la expectativa de empatarlo, la gente siguió chiflando a Peruzzi y a Donatti, como buscando una extraña reacción. Psicología inversa le dicen.
San Lorenzo no tuvo reacción, la gente no tiene más paciencia y Paolo no ayudó mucho con los cambios.
Perdimos 2-1 de local, calcinaron un perro en la tribuna, la gente puteó a medio mundo y San Lorenzo se hunde en la tabla. Fin del cuento.

La vuelta del público al estadio no fue de la mejor manera. Gonza Gamallo te cuenta todo de una nueva derrota azulgrana.

Continuar leyendo

Primavera con los pibes

27/Sep/21

El deporte más maravilloso del mundo no conoce la justicia. La semana pasada San Lorenzo jugó bien y pudo ganar y terminó perdiendo. La bonita tarde primaveral del Bidegain nos regaló un partido parejo, disputado, que pudo ser para cualquiera, pudo ser un empate justo y terminó siendo una victoria festejada del azulgrana.Con goles de los pibes Fernandez y Rosané, San Lorenzo logró una linda victoria por 2 a 1. Como en espejo, ambos conjuntos pusieron un esquema parecido. Defrensa es, de alguna forma, lo que San Lorenzo no vino pudiendo lograr. Coherente en la elección de técnicos, tiene una línea futbolística y no depende de grandes nombres para ser un equipo protagonista. Así las cosas, la visita presionó durante los primeros 20 minutos. Eso no parecía inquietar al conjunto de Paolo. No había pasado mucho (una gran atajada de Torri tras un cabezazo) cuando Sabella generó un tiro libre a los 22 luego de embarullarse, casi perderla, recuperarla y sufrir infracción. Fue el Uva. Pateó fuerte a la barrera, le volvió el balón. Pateó fuerte de nuevo: volvió a pegar en una barrera ya desarmándose. Fue en ese agujero por el que pasó el fuerte remate del otro Nico Fernández. Tiró seco, con empeine, como los que saben patear. La pelota voló luego de hacer sapito y se clavó en la ratonera. Un gran gol de esta gran aparición de la cantera azulgrana. El pibe tiene una técnica impresionante y juega con mucho aplomo. En la última del primer tiempo tuvimos otro golpe de suerte. Otra pelota parada, centro fuerte de Sabella, cabezazo de Rosané, carambola y gol ¿Era mucho premio irse al descanso con tamaña ventaja? El complemento fue previsible. Defensa se vino con todo y San Lorenzo se acovachó y perdió presencia, apostando siempre a la contra. Sin embargo, fue el visitante quien descontó de contra tras una salida torpe de San Lorenzo. Pizzini recibió mano a mano a espaldas de Herrera y logró definir por debajo de Torrico. Paolo acertó con los cambios. El ingreso del perrito renovó a San Lorenzo y le dio aire a Di Santo (corrió mucho como siempre, aunque estuvo nublado para resolver algunos ataques). Tuvo la muñeca de sacar a Ortigoza cuando este dejó definitivamente de correr. Si bien Elías se comió un gol increíble que pudo liquidar el partido, por lo menos aportó marca cubriendo espacios. Nunca nada muy determinante lo del muchacho. Se sufrió mucho sobre el final. Hubo dos de Bou que rozaron el mismo palo: incluída la última pelota del partido. Cabeceó solo por detrás y lo erró. Nos está costando defender con concentración los últimos 15 minutos. San Lorenzo ganó sin brillar contra un equipo bastante más armado. Se jugó como quiso en algunos tramos, sufrió en otros y tuvo en su arquero y en la suerte los argumentos restantes. Excelente primer tiempo de Ortigoza, gran partido de Donatti y de Torrico. Solidarios Uvita y Di Santo y decisivos los pibes. Sabella, Rosané, Herrera y Fernandez son cosa seria y merecen protagonismo.Vale reconocerle al charrúa que el cambio de esquema muestra un San Lorenzo mejorado y competitivo. En sus mejores momentos es un equipo corto para defender que se abre como un fueye para atacar.Montero pedía unidad en el equipo, les gritaba “¡Cortos!”, como pidiéndoles que se junten y se amontonen. Ojalá ese sonido y ese grito, contagie al resto del ambiente del club.

San Lorenzo volvió al triunfo, derrotando 2 a 1 a Defensa y Justicia, el análisis del partido lo tenés acá.

Continuar leyendo

Pasto mojado

4/Sep/21

En medio de una tensa calma producto de la victoria frente al débil Patronato, San Lorenzo visitó al Platense del querido Leonardo Carol Madelón.

La lluvia proponía resbalones y éstos, confusión. El saneamiento espiritual de los jugadores era palpable. Ya no mostraban ese estilo desinteresado y apático de quien trabaja sin ganas. Más allá que Platense avanzó dos veces con peligro a los 15 y a los 16, San Lorenzo controló la pelota.

O la salida de los mellizos o el cambio de esquema surtieron efecto en el ánimo colectivo. A los 24 el Uvita de los Goles Importantes tuvo un mano a mano, con arquero tropezándose incluido. Fue afuera por muy poco, tras una preciosa habilitación de Di Santo. El doble 5 Ortigoza – Rosané hacía circular el balón y Cerutti andaba de acá para allá encontrando opciones para recibir. Los laterales del club hacían lo suyo y lo único que parecía inquietar a la defensa era la humedad del suelo.

El primer tiempo se fue con Caslita bien parado, habiendo recuperado esa intensidad que lo caracterizó en las primeras fechas, con buenas sensaciones individuales en algunos jugadores y dominando la pelota. No alcanzó para irse en ventaja pero sí para tener la tranquilidad de que tenemos lo mínimo indispensable para competir: ganas.

El comienzo del complemento mostró al local más adelantado en la cancha, inclusive aproximándose desde temprano al arco de Torrico con centros cruzados que obligaron al prócer a revolcarse en el pasto mojado. Dominó con claridad las espaldas de Ortigoza durante el primer cuarto de hora. Tal vez por eso Montero llamó a Sabella y mandó a sentarse al Pocho.

Cuarenta y cinco segundos después la lluvia hizo que se resbale Cardozo dejando en carrera al Uva frente al arco; la vendimia floreció y este enganchó como Messi en aquel gol a Chile por elminatorias, atrás y hace tiempo. Di Santo corrió con el optimismo de quien visita una bodega. La pelota dio en el travesaño sirviendo la mejor copa de Cabernet Franc que Franquito jamás probó. 1 a 0 y ya no llovía. Tal vez era el peor momento del partido para San Lorenzo pero es sabido que este juego no entiende las razones de la lógica

¿Quién podía imaginar lo que sucedería 5 minutos después?

Gentilmente Torrico se hizo un gol a los 22, el tiro lejano de Mansilla y el pasto mojado complotaron contra la respuesta del cóndor. Fue un tiro simple que entró gracias a la impericia del arquero.

Jalil Elias por Herrera y Yeison por Ortigoza para intentar equilibrar el desarrollo. A la media hora del segundo tiempo, el partido estaba muy chivo y para cualquiera.  El chico Hausch ingresó por Rosané a los 36, en el primer cambio ofensivo de Paolo.

Daba la impresión que sólo alguno de los Fernandez podía salvarnos la noche.  Tuvieron un lindo encuentro que terminó en una llegada bastante clara. Desafortunadamente nada de eso sucedió.

Uva fue el mejor del equipo pero se hizo expulsar tontamente de cara al partido con Racing, cuando se jugaba el descuento. Insultó a Vigliano luego de un forcejeo en el mediocampo.

El empate dejó gusto a poco pero fue justo. San Lorenzo muestra una mejoría en perspectiva a las paupérrimas actuaciones de Unión, Talleres y Estudiantes. No alcanza para ilusionarse con mucho pero alcanza para no sentir el desánimo completo que trasmitimos en esos partidos.

San Lorenzo jugó un partido correcto contra un rival débil, y empató 1 a 1.

La lluvia hizo su propio partido, mojando el pasto para ayudar a que los futbolistas hagan eso que nos enamora de este deporte, los goles.

La crónica del empate 1 a 1 frente Platense por la 10ma fecha del campeonato en la pluma de Gonza Gamallo. 

Continuar leyendo

25 goles, 4 partidos, 1 ilusión

3/Sep/21

El conjunto campeón del fútbol argentino recibió a Deportivo Español en Ciudad Deportiva. Durante los primeros 30 minutos el partido mostró a cada equipo y sus armas. San Lorenzo pretendía infructuosamente jugar a dos toques y mover rápido el balón. De ese modo armó una buena jugada a los 15 tras una linda combinación entre todo el frente de ataque, que encontró a Chamy Coronel en el borde del área obligando a la arquera a una volada frenética.

Español apostaba a meter pelotazos detrás de las centrales y así complicar a las santitas. Era parejo, golpe por golpe, con una tónica similar al partido del torneo pasado.

Casi hubo piñas. Tumulto, empujones, amarillas para cada lado, la tribuna de Español quejándose, respuestas desde adentro y todo lo peor del patriarcado en un instante de argentinidad concentrada. No pasó nada, la quisieron boxear a Maca pero no pudieron.

Los que llegamos a Ciudad Deportiva con ganas de ver 9 goles de taquito nos tuvimos que adaptar a este partido disputado y complejo, donde solamente un error humano podía contribuir a que se abra el marcador.

A los 34 la visita tuvo un mano a mano, luego de que la fuerte Romero se bancara de espaldas a Vidal y tocara muy bien para Loza, que definió mal y ancho. La suerte de las campeonas.

Mientras San Lorenzo tocaba por izquierda ingresó un balón proveniente de las canchas de juveniles. El conjunto visitante se distrajo, incluso todes pensamos que la jueza iba a detener el match. Sin embargo, Débora Molina aceleró y Maca acompañó para tocar suavemente al gol. 1 a 0, impensado y hasta injusto, pero 1 a 0 al fin.  36 minutos iban.

Ahí comenzaron a aparecer las campeonas. Tuvo 3 chances claras antes de que termine el primer tiempo, una de Eli, una de Maca y una de Pereyra. Las locales se habían relajado y las visitantes estaban nerviosas y algo desencajadas. 

Basualdo no dispuso ninguna modificación para el segundo tiempo, inclusive frente a la amenaza de un fanático (de quien no develaremos identidad), que amenazó con irse sino entraba Nicole Hain.

Apenas dos minutos necesitó San Lorenzo para ampliar la diferencia tras un preciso córner de Eli y un estético cabezazo de Sindy. Tuvo un tiro libre Sindy, que pedía ángulo, y un mano a mano Eliana, que se fue ancho.

La presencia del fanático en las gradas estaba asegurada: Nicole por Maca y Karen Puentes por Coronel, fueron los primeros cambios.

En otra confusión de las centrales locales, a los 16, la Tucu Romero definió suave ante la salida de Vanina Correa acercando peligrosamente en el marcador a Español. A San Lorenzo le dolieron toda la mañana los pelotazos frontales.

Nicole y Débora se encontraron por izquierda a los 19 minutos. Tiraron una pared para que la blonda meta un centro de gol que Ceci Lopez no dudó en concretar.

Nicole tuvo la suya a los 22 y no defraudó a sus fans. 4 a 1. Ya todo era calma y paz, el sol brillaba en el cielo.

Eliana te clava un golazo, sale, va al vestuario y se va a dirigir a las más jóvenes. Puso el 5to con un chumbazo hermoso al ángulo desde afuera del área y casi que salió mientras lo festejaba.

Caro Imbrogiano y Rocío Vazquez entraron por Débora y la capitana. La jerarquía de San Lorenzo fue demasiado para las aspiraciones de Español.

El buen momento del equipo ilusiona, su efectividad y su contundencia. Cuando las cuatro de arriba tienen espacio para jugar, le pueden pintar la cara a cualquiera. Inclusive a la primera del masculino.

Aunque algunas luces de alarma se encienden cuando la pelota vuela entre las centrales. Tal vez un equipo más fuerte no te perdona las que hoy nos perdonó la visita.

Fue 5 a 1, claro y contundente, aunque algo mentiroso. Hubo que laburar el partido y hay algunas cositas que ajustar.

El San Lorenzo de Basualdo ilusiona por su efectividad y su seriedad y por la aplastante diferencia que está mostrando frente a equipos que el campeonato pasado lo complicaron.

La crónica del triunfo por 5 a 1 frente a Deportivo Español por la 4ta fecha del Torneo Clausura.

Continuar leyendo

Se inundó la cocina

17/Ago/21

San Lorenzo se trajo de Córdoba una derrota a la cual ningún adjetivo le es suficiente para ser descripta. Fue horrible, apático, triste, anodino, lento, amargo, decepcionante, insufrible. Monótono, dócil, blando, inverosímil. No bastaría todo el diccionario de calificativos. Podríamos estar noches y días sumando vocablos y aún seguirían apareciendo sensaciones.
Se podía adivinar que luego de la victoria al hijo de toda la vida, allá en la ribera, los rivales iban a intentar agarrarle la mano al equipo. Pero nadie esperaba una debacle tan pronunciada.
No hubo espejitos de colores, el andar del conjunto nunca fue superlativo. Pero tenía dos o tres certezas. Era duro, marcaba bien y jugaba con inteligencia e intensidad. Inclusive suponíamos todos y todas que con el arribo de los mellizos y la recuperación de Di Santo la cosa iba a mejorar.
Talleres ganó 2 a 0 con absoluta claridad y el dato destacable es que no nos golearon. Y bien que pudo pasar. San Lorenzo nunca ofreció resistencia. A los 15 minutos le cabecearon el 3er córner consecutivo y fue adentro. Cuando logró hacer un poco de pie, pasada la media hora del cotejo, inclusive logrando algún arribo aislado (tuvo una Óscar y hubo una de Di Santo que pareció penal), sufrió otro gol simple. Fran Flores quedó expuesto en los dos goles, perdiendo la marca de Enzo Díaz en el primero y perdiendo la referencia de Fertoli en el segundo. Cuando los equipos son horribles los centrales siempre quedan en off side.
Fertoli es un meme de la situación nuestra. Cuando jugaba en Casla tenía cara de chico triste y conflictuado, con marcas en la cara y con un peinado que no decía nada. Ahora tiene reflejos a la moda, juega con la 10, tira los córners y se da el lujo de pararla de aire, perfilarse y ponerla en el ángulo.
San Lorenzo está siempre en el mismo lugar. Si la goleada con Unión era un golpe en los tobillos del proceso Montero, esto es un golpe en las rodillas. Es esperable que los equipos más armaditos, cuyos técnicos tienen más tiempo a cargo, nos superen. Eso está dentro de la lógica.
Ahora bien, el nivel de los errores y la llamativa falta de ganas de los jugadores no tiene ninguna explicación posible. O no tienen ganas o no entienden al técnico o no lo quieren entender y no tienen ganas.
No parece que Paolo tenga a mano demasiado para cambiar y armar un equipo diferente, estos son los elementos con los que contamos. Su idiosincrasia tampoco parece ser la de un moderno y agresivo estratega. Es del Siglo XX y aún cree en el 4 4 2.
Del segundo tiempo la noticia es que hubo dos rojas (Peruzzi y Rosané) y que Torrico se revolcó de acá para allá para que no nos metan dos o tres goles más. Incluso a Talleres se lo vió relajado y sin ganas de vapulearnos.
San Lorenzo es como una casa en el delta. A contramano de todos los fenómenos vaticinados por la ONU, el agua creció. La tenemos en la entrada, ya tapó el muelle. Y está empezando a meterse por la puerta de entrada. Ese lugar lindo para tomar mate en la entradita, también conocido como palier, ha desaparecido por el paso devastador de la inundación. La madera y el agua se llevan muy mal. La segunda pudre a la primera.
Se nos inundó la cocina, de nuevo.

Continuar leyendo

A la italiana

24/Jul/21

Siempre es especial la primera vez en el Bidegain: Paolo eligió vestir a la italiana. Desplegó una tremenda facha y dispuso de un férreo 4 4 2 para recibir a la bestia negra santiagueña. Allí dónde nació la chacarera hay un equipo que nos visitó dos veces y nos hizo 8 goles.
Daba la impresión que achicamos un poquito el campo de juego. Si esto no es producto de mis propias confusiones entonces hemos tomado la más sabia decisión en años.
El presente recuerda al momento de Biaggio al frente del equipo. Muchos juveniles, una propuesta donde la posesión y el fútbol virtuoso no aparecen a primer golpe de vista y sin embargo (por lo menos en estos 2 primeros partidos) San Lorenzo demuestra que no necesita tener la pelota para convertir.
Durante el comienzo del partido se pudo apreciar la tónica generalizada del encuentro. Central Córdoba metía miedo porque el que se quema con leche ve una vaca y llora. A los 8 minutos un muchacho de apellido Gimenez estalló el palo derecho de Torrico. No había un dominio claro de ninguno de los dos, pero nada hacía sospechar lo que sucedió 10 minutos después. Peruzzi remontó la banda derecha con inusitado dinamismo. Tiró un centro que de ningún modo traía peligro, el Uvita de los goles importantes pifió y la bocha le rebotó al central. Quedó a merced de Alexis Sabella, el pibe de Florentino Ameghino. Todo su empeine derecho se llenó de gol haciendo estéril la estirada del golero santiagueño.
Mejor que merecer, es concretar. A esa altura no sabíamos que ese gol valía 3 puntos.
Sobre el final del primer tiempo Torrico tuvo una providencial intervención que bien pudo despertar de la siesta a más de un visitante. A Pittón lo gambetearon como a un poste de luz, centro atrás de Sequeira y anticipo goleador de Lattanzio. La inmensidad de Torrico lo impidió y San Lorenzo pudo ir al descanso con la ventaja.
El complemento mostró al ciclón dispuesto a contraatacar. Como si Central Cordoba lo intimidara con sus pergaminos. A los 17 Galeano se comió un gol increíble luego de desparramar a Ortigoza, tras capturar un rebote. La quiso poner al ángulo y se le fue apenas alta. La suerte existe. Sabella jugó un partidazo. Se puso el casco de bombero y salió a jugar por izquierda frente al desplante de Juan Ramírez. No sólo hizo el gol del triunfo sino que siempre pisó el área y hasta logró un par de buenos desbordes. Fue un partido friccionado, jugado con pierna dura. Tanto que la visita sufrió una expulsión sobre el final.
En el repaso de situaciones de gol Central Córdoba tuvo más. San Lorenzo fue práctico y se supo sostener con algunos buenos rendimientos individuales. Lxs que creían que Ortigoza venía a jugar 20 minutos sepan que jugó los 90 y que siempre fue eje y supo esconderse a descansar cerquita de Yeison. Buen partido de los dos centrales, se estuvieron fajando toda la tarde con los grandotes y no se achicaron. Torrico sacó una pelota de gol y Julián Palacios fue muy importante, tanto por su despliegue como por su juego. Tal vez a los delanteros se los vió un tanto desconectados. Ni Alexander Díaz, ni Uvita entraron en sintonía.
Inevitablemente a medida que se incorporen los jugadores que faltan el equipo debería crecer en recursos para atacar. Hoy vale conformarse con esta idea de ser duros defendiendo y verticales para atacar. El martes toca jugar con Juniors y ojalá Paolo siga encontrando ese extraño equilibrio que tiene. Habla suave y pausado pero está lleno de energía para dar indicaciones.
San Lorenzo le ganó al cuco santiagueño. Ahora toca pensar en los primos de la ribera: ese partido que todos y todas queremos ganar siempre.

La crónica del triunfo de San Lorenzo ante Central Córdoba de Santiago del Estero la podés leer acá

Continuar leyendo

Mal que nos pesa

17/Abr/21

Pobres desventurados los que reniegan del otoño. El clima era maravilloso para la práctica de este apasionante deporte. Diego Dabove paró su equipo titular (sin el lesionado Di Santo) para recibir al duro equipo de Milito en un duelo clave para las aspiraciones de ambos conjuntos. Habían ganado River y Central y era vital conseguir los 3 puntos. Sorprendió el cálido saludo de los jugadores del bicho con su ex Dt. Se ve que dejó un buen recuerdo.

Los primeros 35 minutos mostraron una tónica pareja, Argentinos buscaba imponer su juego y San Lorenzo esperaba. Ellos moviendo el balón de lado a lado y nosotros agazapados y expectantes a cualquier recuperación. Pocas llegadas, mucho ajedrez. Uvita tenía una fe ciega en sus condiciones, aunque no le salía una. Angelito, en uno de esos partidos laguneros donde trataba de hacer tacos improbables en sectores innecesarios. El Toro lucía un tono similar a sus últimas actuaciones: opaco, algo grisáceo.

Entonces la apuesta dio resultado.

San Lorenzo metió tres toques rápidos, Ángel para Óscar y este para Rojas. Iban 37 minutos. Todo ocurrió por izquierda. Gabigol tiró un centro que parecía ser horrible, alto y pasado; Uvita entró fiel a sus convicciones por la derecha y cuando nadie tenía fe, él creyó. Cabeceó de lado a lado para que desde el lugar más profundo de la laguna emerja Ángel para cabecear al gol: aquí en el estadio pensamos que no había entrado. 1 a 0. Si hay algo que no tiene este juego es justicia.

Así se fue la primera parte. El bicho tocando y tocando como la banda del Titanic. Podrían haber estado seis días igual. San Lorenzo jugó el partido que quiso, esperando una contra o un encuentro mágico entre sus jugadores. Pareció cómodo y a gusto con el desarrollo del juego.

Para el segundo tiempo Milito puso otro punta y sacó un defensor. A los 15 salió Uvita y entró Jalil. Inmediatamente tuvo dos la visita, una que tapó bien José y el córner siguiente. Todo estaba muy cerrado y disputado. No nos sobraba nada, pero tampoco sufríamos demasiado. Gabi Milito se quedaba afónico y movía el banco. Lo puso a Hauche.

Troyansky giró mágicamente a los 28 y dejó a Ángel en carrera mano a mano. Éste puso un centro para Jalil que increíblemente lo erró con el arco vacío. Sólo debías tocar el balón, pequeños saltamontes. En la jugada siguiente el malvado Demonio Hauche encontró una carambola tras una serie de rebotes y logró empatar el partido con un buen remate. No era justo ni injusto, era real. Se nos empezaron a quemar los papeles.  

A esta altura San Lorenzo parecía estar cansado. Dabove llamó a Sabella y a Alexander por Ramírez y Troyansky (jugó un partido aceptable). Faltaban 10 minutos y la seguidilla de partidos y el flojo nivel que mostraba San Lorenzo no daba buenas sensaciones.

Fue un empate amargo por las necesidades con las que llegamos al partido y porque pasamos de tener prácticamente sellado el partido, con el gol que se come Jalil, a un empate que pudo ser derrota. El partido estaba para ganarlo inclusive con la propuesta amarreta del ciclón. Mal que le pese a muchos. Preocupa la merma física de cara a la tremenda seguidilla que se viene. Urge encontrar un volante central y levantar el nivel de Ramírez.

Ahora a meterle mucho noni, relajar los músculos y poner la cabeza en el duelo de copa del miércoles.  

La crónica de Gonza Gamallo del empate azulgrana ante Argentinos

Continuar leyendo

No se apuren

14/Abr/21

Un San Lorenzo positivo fue a buscar la hazaña al epicentro mundial del Coronavirus y se trajo buenas sensaciones, algunos contagiados y la tranquilidad de haber competido a alto nivel. Fue empate de visitante con Santos. 2 a 2. Otra vez esos pequeños detalles conspiraron contra nuestros sueños.

No faltarán los mufadores de Devecchi para achacarle responsabilidad en el primer gol. Nada había pasado, el partido era parejo y San Lorenzo fue a realizar una presión alta y el tal Almeida hizo un gol de esos que si intenta hacer 40 veces más no le sale ni una. Llegó al fondo, metió un tiro desesperado e inesperado que entró en el primer palo del bueno de José, que voló y voló pero no la pudo sacar.  San Lorenzo se fue al descanso perdiendo 1 a 0 pero habiendo tenido varias situaciones claras de gol que no pudo concretar. Un cabezazo de Donatti que besó el palo, un tiro franco de Óscar desde la media luna y una doble tapada sensacional de la gran figura del partido: primero a Ramírez y en el rebote a Uvita.

Joao Paulo fue el gran responsable de que San Lorenzo no haya ganado el partido. Tapó grandes pelotas en los dos tiempos, tiros de media distancia, cabezazos a quemaropa, rebotes. Salvo el gol de Ángel que sirvió para poner el 2 a 2, fue una muralla. La expulsión de Rojas, cuando San Lorenzo metía y metía presión, complicó todo. Fue en el hueco que dejó que nos pusieron el 2 a 0. Estábamos para la goleada y el papelón. Nada de eso sucedió.

Fue de córner el descuento de Di Santo y fue un encuentro mágico entre los mellizos el empate definitivo.

Santos viene de ser subcampeón de América y San Lorenzo le hizo daño y lo asustó más de una vez. Parece mentira que hace 3 semanas los medios partidarios decían que el presidente del club le pidió perdón a la CD por haber traído a Dabove. En este país te das vuelta y te entierran vivo. Ya estaba Pipo haciendo lobby en TV y en todas las esquinas de Boedo se hablaba de ciclo cumplido.

Ojalá sirva de enseñanza y que esta locura de ver todos los partidos por TV no nos convierta en plateístas de la vida. San Lorenzo viene mejorando, es un equipo que está creciendo, que ayer puso un 11 que parece ser el titular. A excepción del volante central, por supuesto. El Torito está claramente un escalón debajo de sus compañeros. El nivel de los Romero es todo mérito del DT y da la impresión que todavía tienen mucho para crecer, como el equipo. Así como algunos se apuraron con Di Santo y luego con Dabove, puede pasar con cualquier otro. Con el arquero por ejemplo, o con Rojas, o con Herrera.

Veremos qué depara el futuro inmediato. Ahora que nos trajimos el bicho de Brasil, ahora que tenemos que enfrentar el grupo de Sudamericana y jugar un mano a mano con Racing para entrar a la segunda parte de la copa de liga. Ahora que la enfermedad está en su peor momento y el sentido común exige que el fútbol esté a la altura. Aunque todos y todas sabemos que, si algo no hay en este deporte, es sentido común.      

“Un San Lorenzo positivo fue a buscar la hazaña al epicentro mundial del Coronavirus y se trajo buenas sensaciones, algunos contagiados y la tranquilidad de haber competido a alto nivel”. La crónica de Gonza Gamallo del empate y eliminación en Brasil

Continuar leyendo

“Parque de lo poquito”: la crónica de Gonza Gamallo del empate ante el globo

6/Mar/21

Una tensa calma se respiraba en el Bidegain: como esas de los westerns en la previa a un duelo de vida o muerte. Una rueda de espinillos volando en las calles vacías. La gente asomada en las mirillas. San Lorenzo recibía a Huracán en la antesala de la desgracia o en el puntapié del despegue. El empate 1 a 1 nos dejó en la sala de espera.
Dabove metió mano en el equipo. Cambió arquero (Devecchi por Monetti), 3 defensores (Rojas, Donati y Herrera por Pitton, Gattoni y Peruzzi) y tiró a la cancha a Yeison Gordillo por Jalil Elías. Di Santo, de nuevo titular.
El primer tiempo fue muy disputado. Ninguno de los conjuntos logró imponer demasiado su supremacía. San Lorenzo presionaba bien y tuvo un par en los pies de Uvita y un remate lindo que besó el travesaño de Ramírez. Huracán apostaba al pelotazo frontal a espaldas de los defensores. A los 32 la gacela Di Santo se aprovechó de un infantil error del último hombre de Huracán tras un lindo bartoleo de la defensa. Corrió media cancha sólo frente al arquero: el tiempo no pasaba más. Franco corría y pensaba “¿se la pico o lo gambeteo, defino o la tiro afuera?”. Se la tiró larga por izquierda, dejó tendido al golero y tocó suave a la red. San Lorenzo ganaba 1 a 0 para el delirio de todos y todas en Boedo.
El primer tiempo dejó pocas certezas, pero la sensación que San Lorenzo estaba metido y siendo solidario. 2 amonestados por bando y un clima ardiente de clásico que quemaba todas las papas que se ponían en el horno. Costaba encontrar alguna figura y alguno jugando mal. Todo era muy parejo. Tanto que sin ese pifie del defensor tal vez seguíamos 0 a 0.
El segundo tiempo arrancó igual. Cada pelota valía más que un paquete de fideos en la Argentina de hoy. Se raspaban en cada rincón y gritaban como locos. Era muy difícil ver juego asociado, tanto como esperar que los demócratas estadounidenses no invadan países. Entró Óscar por Uvita. Así las cosas, llegó un centro llovido desde la derecha que sirvió para que el pequeño equipo de Parque Patricios empate el partido. Fue inesperado y poco feliz. Iban 26 minutos y cuando nos preguntábamos qué reacción anímica tendría San Lorenzo tuvo una muy clara Donatti. Contestó Huracán con un mano a mano que resolvieron mal y bien pudo ser el 2do. A nadie le quedaban uñas en las manos. El partido estaba roto y la cancha parecía inclinarse para la visita. A los 32 entraron Alexander, Palacios y Jalil por Ramírez (de lo mejorcito, como siempre), Ángel (no mucho para destacar) y Yeison (de aceptable partido). El equipo parecía desorientado y sin fisonomía, tal vez solo apostando a una contra que permita el envalentonado Huracán. Si nos extendían un cheque para firmar con el 1 a 1 creo que lo hacíamos. Salió Di Santo (jugó su mejor partido desde que llegó) y entró el general Melano. Fue un 1 a 1 justo y agridulce.
San Lorenzo mostró más corazón que ideas, no logró generar con juego asociado chances. Sin dudas esperamos más del equipo de Dabove. Abusó del pelotazo y no encontró respuestas en sus individualidades. Ahora le toca ir a Chile para comenzar la aventura copera. Este cronista no encuentra muchos motivos con insistir con 3 delanteros. Pasan los técnicos y el esquema queda. Y seguimos sin patear al arco.
Hay mucho que mejorar si quiere apaciguar las dudas y generar la confianza necesaria para ser protagonista. Hoy por hoy se nos anima cualquiera, incluso este diminuto equipo de Parque Patricios.

“Hoy por hoy se nos anima cualquiera, incluso este diminuto equipo de Parque Patricios”. La crónica de Gonza Gamallo del clásico ante Huracán

Continuar leyendo

Duro pero justo

5/Ene/21

San Lorenzo se despidió de sus aspiraciones en esta breve y exótica Copa. Perdió con el equipo que dirigía una persona muy importante a la cual no le hicimos su merecido homenaje en nuestro estadio y vaya casualidad que no ganamos más en esa condición. Esa persona le cambió el nombre a la breve y exótica Copa que está claro no merecimos nunca.

Gimnasia le ganó bien a San Lorenzo porque su estrategia fue efectiva. Nosotros atacamos frontalmente de una manera muy sonsa, apostando a un segundo balón que sólo se puede ganar con gente en el medio, quedando expuestos a las salidas rápidas de ellos. Esa tónica marcó los 90 minutos.

De entrada, San Lorenzo planteó un dibujo con mucha gente arriba, prácticamente 4 delanteros. Los Romero bien abiertos (Oscar más cerca del mediocampo y Ángel de los delanteros), Uvita y Peralta Bauer cerca del área. El primer tiempo fue palo y palo, la ausencia de medio campo que planteó Soso se tradujo en un partido de ida y vuelta, casi sin transiciones. Gimnasia apostando a las espaldas de los Romero y a filtrar pelotazos para el picante Contín. San Lorenzo buscaba encontrar alguna combinación entre sus atacantes, una pared que abra los espacios. Peralta Bauer y Uvita estaban bien en la descarga rápida.

Hubo varias llegadas muy claras para cada uno, tuvo a los 11 su primera clara en los pies de Uvita y en el córner subsiguiente en la cabeza de Gattoni que se elevó sólo y no logró coronar de gloria su liviano y estético salto. El esbelto defensor tuvo otra clarísima a los 15; Cachila una a los 18 tras una inteligente jugada de Peralta Bauer; Uvita tuvo un mano a mano a los 21. Fue a los 25 que Angel tiró su clásico tiro libre desde la esquina y de milagro no fue gol. Su famoso tiro bombeado fue manoteado por el King Size Brown y milagrosamente dió en el travesaño sin entrar. Casi moja Torito con un bombazo sobre el cierre. Gimnasia tuvo una muy clara a los 4, y varias aproximaciones a las espaldas de Óscar. A los 28 una clarísima en los pies de Contín que cuando todo indicaba que era gol la pelota dió en el palo. 0 a 0 y al descanso. San Lorenzo pudo marcar uno o dos goles tranquilamente y pudo recibir uno o dos tranquilamente.

En el segundo tiempo el ciclón comenzó a sentir su clásica merma física. El nerviosismo se apoderó de ambos conjuntos, urgidos por la necesidad de ganar. Todo era imprecisión y la misma partida de ajedrez desde los bancos de suplentes. Pelotazo para delanteros enanos de nuestro lado y salidas rápidas con pases al vacío para la visita.  

Si San Lorenzo jugó así porque le presionaron la salida, porque no tenía en Cachila la tranquilidad necesaria para salir jugando (imaginemos que bastante le cuesta su posición natural como para pedirle que haga otra), porque el Covid lo mancó mucho o porque lo eligió es una pregunta difícil de responder para este humilde cronista. A los 30 minutos Donatti hizo un foul totalmente evitable cerca del área. Con Ayala en el equipo rival eso es muy peligroso. Se elevó un tal Eric Ramírez y gol. Pese a no tener reservas anímicas San Lorenzo encontró el empate a los pocos minutos luego de un cabezazo despacito de Ángel que pasó entre miles de piernas haciendo sapito. El empate no le servía a ninguno.

Sucedió un milagro. Óscar corrió un rival y cortó un contraataque.

Casla sintió la falta de un jugador capaz de contener a sus compañeros en la cancha, de guiarlos por el buen camino, con claridad conceptual o con voz de mando. Soso miraba al banco y daba la impresión que no tenía nada para ofrecerle.  A 5 del final San Lorenzo fue salvado por su arquero en otro mano a mano claro. Sacó a Cachila y puso a Matías Palacios y en ese hueco vino el gol de Gimnasia que terminó con todo. Menos de un minuto después.

El ciclo de Soso tiene algunos puntos rescatables como la consolidación de juveniles y los primeros partidos. Haber despertado algo de esa dormida ilusión que tenemos los y las que queremos a San Lorenzo.

Desconoce este cronista quién es el responsable del armado del plantel, pero claramente no hay recambio en el mediocampo, mucho más allá del COVID. Luego el DT no fue capaz o no tuvo la creatividad para mejorar al equipo con los cambios (salvo con Tucumán). Generalmente los hizo mal. Tenía un esquema armado y lo cambió para poner a Di Santo y San Lorenzo se fue lentamente desmoronando hasta ser este equipo anodino con serios problemas de conjunto a la hora de defenderse. Jugó mal, pudo convertir algún gol en la primera etapa, pero su manera de atacar fue muy boba y previsible. Cuesta entender esto de tirarle pelotazos a dos muchachos que siempre estuvieron adelante en la fila de la escuela, apostando a recuperar en un mediocampo plagado de camisetas rivales. Es un plan que no cierra por ningún lado.  

A cerrar con Banfield y a pensar en lo que viene.

“Cuesta entender esto de tirarle pelotazos a dos muchachos que siempre estuvieron adelante en la fila de la escuela”. La crónica de Gonza Gamallo de la dura derrota contra Gimnasia

Continuar leyendo