Sobre llovido, mojado

4/Abr/22

San Lorenzo volvió a dejar dos puntos importantes de una manera infantil, estúpida e increíble faltando 5 minutos para que termine el encuentro. Fue 1-1 en el Nuevo Gasómetro contra el último del torneo, Atlético Tucumán, y los goles los convirtieron Ricardo Centurión y Ramiro Carrera por la visita. La lluvia, el VAR y algunos cambios de posiciones tácticas, fueron los principales condimentos de un partido que tuvo todo para ser la primera victoria de local de Pedro Troglio pero el equipo no pudo con la presión de empezar a salir del fondo y el trago amargo volvió a sentirse en el final.
La jornada se mostró extraña y hasta las tres de la tarde nadie pensaba que los cuervos y las cuervas iban a volver a sus hogares tan mojados y con un cielo gris y oscuro parecida a realidad azulgrana. Para el comienzo, un sentir nacional se apoderó de las tribunas del Nuevo Gasómetro. Los ex Combatientes de Malvinas fueron homenajeados con gran recepción, los acompañaron granaderos, aviones Jets de guerra y una tribuna que gritó bajo la naciente lluvia “el que no salta es un inglés” en varias oportunidades y con gran entusiasmo.
San Lorenzo salió a la cancha con dos cambios particulares, el primero fue Jalil Elías jugando de lateral por derecha, mientras que Bareiro se posicionó como 9 de área mientras Uvita Fernández se corrió al costado izquierdo, jugando de volante/media punta. La segunda modificación fue más clásica, al ciclón le está costando definir los partidos y generar juego en los últimos tres cuartos. Con Uvita más atrás y sin tener que hacer todo el trabajo sucio de espaldas al arco, se sumó al ataque un jugador que tiene las posibilidades de asistir, recuperar, presionar y hasta llegar al área con mayor oficio que los otros volantes que venían haciendo ese trabajo (Cerruti o Braida). El partido de Fernández fue bueno, metió un pase fenomenal para la corrida de Bareiro en el gol del Ciclón y tuvo varias buenas intervenciones. Lo de Bareiro fue menos parejo. El centrodelantero paraguayo demuestra partido a partido sus claras deficiencias a la hora de bajar la pelota, controlar y dar un pase claro a sus compañeros. Sin embargo, su contextura y su referencia como 9 de área, le hizo muy bien a un San Lorenzo que suele llenar de centro el área contraria, pero con un delantero que mide 1,65. Bareiro tuvo varias, dos con los pies y dos de cabeza que podrían haber sido gol, lo que se mostró como un cambio positivo para el equipo. Por el lado de Jalil Elías el partido fue digno. Me imagino que Troglio vio a un jugador que le falta marca para ser volante central y le falta juego para ser 8 o volante ofensivo. Sin Peruzzi como opción y sin cuatros en el plantel, lo probó a Elías que no hizo un mal partido, aunque se mostró poco como opción para el desborde.
El primer tiempo de San Lorenzo fue bueno. Atlético Tucumán se paró con una línea de 5 en el fondo, entregó la pelota y apostó a encontrar a la defensa del ciclón mal parada para llevarse algo. Ese planteo podría haber complicado un poco más a Troglio, pero el equipo manejó la primera parte sin sobresaltos. Incluso hubo varias jugadas que pudieron abrir el marcador. Primero fue un desborde de Uva que Bareiro llega a rozar con los tapones de los botines y se va cerca del palo izquierdo. Después fue un centro por la derecha que Martegani se lleva por delante y el arquero Campisi saca por arriba del travesaño tras el pique. El Decano al rato tuvo su única jugada de gol, salieron rápido y largo, y terminaron con un rebote desde afuera del área que Torrico sacó al córner. Bareiro tendría la segunda, centro desde la derecha del lateral Jalil Elías y buen cabezazo, pero al medio del arco. San Lorenzo merecía más, pero Centurión no lograba hacer la diferencia y Martegani y Fernández Mercau usaban sus gambetas para la mitad de la cancha, pero no para profundizar el juego.
El segundo tiempo empezó de la mejor manera. Uvita recibió muy atrás un lateral, pero vio un pase perfecto entrelíneas para Bareiro, que realizó una diagonal perfecta. El delantero guaraní entró al área y tomó la mejor decisión desde que viste esta camiseta, y en vez de rematar al arco vio a Centurión entrando solo al área chica, le entregó la pelota y Ricardo la cambió por gol. El VAR nos dejó un rato de incertidumbre, ya que el pase había sido milimétrico, pero el árbitro volvió a marcar el punto central y San Lorenzo se ponía finalmente 1-0.
La lluvia comenzó a sentirse cada vez con más fuerza, pero la parcial victoria ilusionaba al público azulgrana. Después de eso Bareiro se devoró un mano a mano increíble, que por suerte y para aflojar el papelón estaba en offside. Con el resultado a favor, Centurión se sintió más cómodo con la pelota y la visita hacía poco para buscar el empate. San Lorenzo no sabía cómo definir el partido, pero cada tanto generaba situaciones, como un centro por la izquierda, para que Bareiro tenga otra buena situación de cabeza que se fue cerca del palo derecho del arquero y otra con un centro rasante de Braida que Bareiro punteó y se fue lento, pero cerca. En se momento se vio un equipo visitante con muy pocos recursos, que perdía la pelota rápido y se defendía como podía. Pero la labor del local no era mucho mejor, la desesperación por definir el partido lo hacía tomar malas decisiones, sobre todo en los pies de Martegani que hizo varias veces una gambeta de más en vez de darle algún pase a sus compañeros. Aún así, Troglio no movía el banco, parecía querer darle confianza al equipo titular para que cierre el partido. Pero a los 30 el encuentro se opacaba y mandó a la cancha a Ortigoza y a Braida, que le dieron un empujoncito los primeros 10 minutos, pero sobre el final se empezaron a caer. A Ortigoza le costaba la vuelta, y un Gordillo amonestado y cansado no llegaba a hacerle los relevos, no hubiera estado mal acompañar al colombiano con Rosané o alguien que lo ayude a no perder el partido sobre el final.
Faltando 5 minutos la lluvia frenó su intensidad y parecía que el sacrificio valía la pena. Pero San Lorenzo se desconcentró, entregó mal una pelota y los tucumanos llegaron hasta el área contraria, la jugada parecía deslucirse con un remate desde la medialuna, pero la pelota rebotó en Ortigoza y se levantó justo por arriba del cuerpo de Torrico para tocar la red del arco local. Ramiro Carrera fue el afortunado en llevarse un premio inesperado e injusto en el Bajo Flores. San Lorenzo dejaba dos puntos por falencias propias y por falta de fortuna. Sobre el final las estadísticas dirán que Bruno Bianchi se iría expulsado por doble amarrilla. La lluvia ahora más fuerte, el castigo era exagerado, pero probablemente tenga que ver con tantos años de malas decisiones.
Cuando sonó el pitazo final, esa tensa calma que mantiene a los hinchas cantando por el equipo azulgrana fue desapareciendo. Esa cierta empatía que despierta el equipo de Troglio sobre el final no pudo contener los desbordes de mal humor que se sintieron por todos lados. Era una victoria necesaria, para un club que debe ordenar con urgencia todo lo mal realizado en el fútbol durante estos años. Pero no se dio y aunque el fixture por delante es accesible, si San Lorenzo no gana en los próximos partidos, la tormenta será mucho peor que la de ayer a la tarde en el Bidegain.

El Ciclón mereció ganar, pero se le escapó al final y no levanta cabeza.

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No lo podés perdonar de esa manera

6/Mar/22

San Lorenzo volvió a perder por la Copa de la Liga Profesional y es el único grande que no ganó un partido desde el inicio del campeonato. Fue 0-1 contra River en el Nuevo Gasómetro y el gol gallina lo hizo Paulo Díaz, cumpliendo con la ley del ex. Cuando el marcador todavía se encontraba en cero, Uvita Fernández desperdició un penal a los 30 minutos del primer tiempo que pudo haber cambiado el partido. El equipo de Troglio muestra algunas mejoras, pero no aprovecha las pocas oportunidades que tiene y pierde marcas en momentos claves del partido. Los resultados lo presionan y apenas suma dos puntos de quince en juego.

El marco era ideal, el Nuevo Gasómetro estaba lleno, tanto que la popular local tuvo que cerrar sus puertas porque estaba repleta y lamentablemente esto incluyó algunos disturbios con gases lacrimógenos. Con los cuatro costados de la cancha llenos, San Lorenzo tuvo unos primeros minutos en donde se olvidó de que sólo tenía dos puntos y que enfrente estaba el último campeón y tan temido equipo de Gallardo. Presionó bien la salida del rival y tuvo mayor control de la pelota con un Martegani que no tiene miedo de frenar, gambetear y levantar la cabeza para dar el pase. Aun así, no tuvo ninguna jugada de peligro y las faltas que logró conseguir cerca del área contraria fueron desperdiciadas. Pero a los 20 minutos River descubrió que con tres pases podía llegar al área de San Lorenzo. La pelota fue en profundidad mientras Zapata salía lejos y Gattoni tiraba la ley del offside, Brian Romero corrió perfectamente la diagonal, pero cuando se encontró con Torrico quiso colocar la pelota esquinada y ésta tocó el palo y se fue al banderín del córner. El Ciclón se empezó a caer. Cinco minutos después, el conjunto de Gallardo llegó con una jugada preparada mientras la defensa azulgrana dormía la siesta y Romero volvió a cabecear solo, pero por suerte Torrico voló por el aire y sacó la pelota al costado.

El conjunto de Troglio pasaba sus peores 10 minutos del partido, pero iba a llegar la más clara para nosotros. Centurión y Uvita presionaron bien la salida de la defensa gallina, se llevaron la pelota hasta el área y luego de una serie de rebotes, cuando Braida quiso dar un pase para Uvita Fernández, el defensor Pirez puso la mano y el árbitro no tuvo otra opción que cobrar penal. Luego de discutir con Centurión sobre quién sería el ejecutante, y con la intervención de Rojas como mediador, Uvita tomó la pelota y se encaminó hacia los 12 pasos con ciertas dudas en su rostro. El penal fue pésimamente ejecutado, no fue ni esquinado ni con fuerza y Armani, que sólo atajó 5 penales desde que está en River, apenas tuvo que estirar los pies de su lánguido cuerpo para sacar la pelota del área. Como dijo el mismo Pedro Troglio “A River no lo podés perdonar de esa manera”.

Los ánimos bajaron y el equipo de Gallardo aprovechó esto. Para colmo los de Nuñez se dieron cuenta que por el costado derecho estaba Flores, que ya de central venía mostrando ciertas dudas y de lateral confirmó que tiene pocas habilidades para la primera de San Lorenzo. Pero más allá de caerle al jugador, hay que recordar que ese puesto lo ocupó durante toda la pretemporada un jugador que hoy estaba en el banco de suplentes de River. Difícil poder tener un equipo armado cuando no hay en el plantel un 4, ya que Peruzzi encima de ser malo parece no querer jugar. Difícil es también para el técnico que se entera la semana antes del campeonato que se va su lateral titular y no le traen ningún refuerzo. Algo que ya pasó en esta dirigencia con aquellos que deciden sobre el futbol masculino, cuando vendieron a Piris Da Motta o a Ramirez días antes de comenzar el torneo sin reemplazo. Falta de planificación y organización deportiva y económica nos traen a este presente futbolístico.

Primero fue un palazo de Enzo Fernández que de milagro no entró el arco y luego fue Barco quien no pudo contra Torrico en el mano a mano. El gol estaba al caer, y vino de la mano de un córner a los 36 minutos de primer tiempo. Paulo Díaz, que sabemos tiene muy buena presencia en los córners metió un cabezazo fulminante y pidió disculpas. Antes de terminar el primer tiempo River tuvo otra opción de gol por el costado derecho de la defensa azulgrana. Terminó el primer tiempo, con un gol abajo y con la bronca del penal malogrado.

El segundo tiempo no fue tan emocionante como el primero. A los 16 segundos Uvita llegó hasta el fondo y metió un centro pasadísimo, que terminó de romper la relación que en algún momento tuvo el público azulgrana con el pequeño delantero. River intentó aprovechar el gol a favor para aumentar la ventaja con alguna contra, pero a diferencia del partido con Defensa y Justicia, la defensa azulgrana retrocedió mucho mejor y casi no dejó espacios. Las jugadas de peligro del visitante fueron apenas algunos tiros desde afuera del área y eso que faltando diez para el final luego de los cambios, quedó jugando de lateral por derecha Gordillo (a quién podemos criticarle su desorden, pero no su entrega). San Lorenzo tuvo dos claras a partir de dos tiros libres. Uno a los 19 minutos donde Gattoni bajó muy bien la pelota para la entrada de Zapata, pero González Pirez se la sacó justo para enviarla al córner. Y otra sobre el final del partido, en donde el centro de Ortigoza fue cabeceado por Gattoni, la pelota cayó llovida sobre el área, Armani la fue a buscar y chocó contra Blandi, dejando la pelota servida para Zapata quien la envió adentro del arco, pero el árbitro Fernando Espinoza cobró falta. Para este autopercibido cronista la jugada no fue falta. Armani sale mal y cuando lo ve a Blandi se deja caer. El árbitro vaciló tanto que dejó la mano a medio camino y todos en la cancha dudamos sobre qué estaba cobrando. Los jugadores de San Lorenzo no lo festejaron siquiera, es difícil cuando no te la crees ni vos mismo. El partido fue victoria para River, pero un empate era también un traje que le calzaba al desarrollo de encuentro o por lo menos, no era algo tan descabellado si vemos la posesión de la pelota.

El partido dejó una serie de sinsabores difíciles de procesar. El conjunto de Troglio muestras ciertas mejoras de la mano de Mercau, Martegani, Zapata, Rojas, el esfuerzo de Gordillo y algunas cosas de Centurión. Mención aparte merece la figura del ciclón, el Cóndor Torrico, quien es el arquero de todo el fútbol argentino con más atajadas en este 2022. De acuerdo a las estadísticas de DataRef, en total paró 28 disparos en estas cinco fechas, lo que da un promedio de 5.6 atajadas por encuentro. De a poco aparece el equipo titular y probablemente si San Lorenzo hubiera jugado como ayer en alguno de los otros partidos del torneo hoy tendría más puntos. Sin embargo, la paciencia se agota. En el banco hay poco y nada; y no te queda otra que ganar en Córdoba y el clásico contra Huracán de local para seguir vivos. Vivos ya no sabemos si es intentar estar entre los cuatro mejores o no pelear el descenso. Pase lo que pase institucional y deportivamente, ojalá Troglio tenga tiempo para trabajar en San Lorenzo. Eso de cambiar técnicos cada cinco fechas también nos trajo a esta situación. Situación de la cual algunos deberían hacerse más responsables. Deportivamente el ciclón mereció más o por lo menos su hinchada merecía una alegría. Ojalá ese aliento tenga pronto un premio, pero no hay que perdonar más al rival cuando tenés tan pocas cartas para el juego.

San Lorenzo cayó ante River y se hunde en la tabla de posiciones y promedios. Los próximos juegos son ante Talleres en Córdoba y contra Huracán de local.

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A 10 minutos de la final

22/Nov/21

Las Santitas quedaron eliminadas del torneo local luego de perder por penales contra la UAI Urquiza. En el desarrollo de los 90 minutos el juego fue parejo, terminaron 2-2 y se repartieron un tiempo cada equipo. San Lorenzo dio varias ventajas en el primero, en donde el conjunto universitario pudo haber aumentado la diferencia, pero solo consiguió irse al entretiempo arriba por un gol. En el segundo las Santitas de la mano de Eli Medina dieron por momentos excelentes minutos de futbol y lograron dar vuelta el encuentro, pero en una desconcentración sobre el final la UAI encontró el empate y los penales. Desde los 12 pasos esta vez la fortuna no estuvo del lado de las cuervas, y luego de que la arquera Álvarez atajará dos penales, la serie termino 4-2 y la UAI jugará contra Boca para definir las campeonas del torneo.

 Los primeros minutos fueron difíciles para San Lorenzo y el agobiante calor que azotaba la cancha de All Boys en Floresta no ayudaban. La defensa no entró segura con la pelota y cada salida por abajo se complicaba. A la hora de defender también había problemas y no podían frenar a la delantera de la UAI Urquiza, que con Mariana Gaitán por derecha y Catalino Primo por izquierda, jugaban abiertas encontrando campo para correr por atrás de las laterales azulgranas. De esta manera, pudieron en varias jugadas meter diagonales para llevar la pelota en carrera al área contraria, luego de que el medio campo de la UAI ejecutara muy bien los pases entre líneas.

A los siete minutos, Sindy Ramírez perdió una pelota insólita, dejándole la posibilidad a la centrodelantera Primo de entra al área y definir contra el palo izquierda de Bobadilla. La pelota pegó en el palo, luego de que varios mufas de los hinchas de la UAI griten el gol antes de tiempo, pero el rebote lamentablemente le cayó a Micaela Sandoval quien empujó el balón al fondo del arco ante el retroceso lento de la defensa azulgrana. El baldazo de agua fría no fue solo el gol para las Santitas, sino que durante un tiempo el control del esférico estuvo en los pies de la UAI.

Recién al minuto 16 San Lorenzo pudo elaborar la primera llegada. Débora Molina terminó uno de los pocos momentos en donde las Santitas controlaron la pelota por derecha, abrieron para la izquierda y le quedó a la numero 11, quien remató con cierta potencia, pero lejos al arco, consiguiendo un córner cedido por la arquera.

El equipo de Villa Lynch mostraba mejores argumentos con la pelota, y tuvo varias jugadas de peligro, primero fue un buen remate de la 9, Primo, que se fue cerca del palo izquierdo. A los poco minutos, Gaitán desbordó de nuevo por derecha y puso un centro preciso para la entrada de Falfán, que cabeceó al palo y el rebote por suerte termino en el córner. La jugada era siempre la misma, mientras Sindy habilitaba a todas desde el medio, el retroceso lento de Coronel dejaba a Gaitán la posibilidad de correr, encontrar la pelota y colocar buenos centros para la entrada de dos o tres jugadoras del equipo contrario.

Pero el desgate se empezó a sentir y las Santitas avisaban que estaban vivas con un buen contragolpe donde Maca Sánchez habilitó a Eli Medina picando la pelota con calidad, aunque ésta no logro dominarla bien y la jugada terminó en un córner.

San Lorenzo tenía que buscar el partido, pero estaba impreciso al pasar la mitad de cancha, y la presión contraria no ayudaba a salir fácil desde abajo. Por otra parte, la velocidad de Catalina Primo era preocupante cuando ellas recuperaban la pelota. Ceci López parada hoy de 8, le dejó su lugar a Karen Puentes quien no llegaba a alcanzarla en velocidad, y lo mismo pasaba con las dos centrales del Ciclón.

Costaba tanto que Eli Medina tuvo que bajar hasta mitad de la cancha a pedir la pelota. Esto le dio aire al Ciclón que, al compás de dos caños de la 10 que levantaron al público de allegados, empezó no solo a darle juego al equipo, sino también a motivar a sus compañeras. San Lorenzo se empezó a meter en partido y ahora hasta la vuelta en velocidad de la defensa era más rápida.

Así, encontrando mejor los espacios en el campo contrario y con buen manejo de la pelota, San Lorenzo tuvo a los 40 minutos la más clara. Molina y Eli tocaron de primera en dos ocasiones, y el balón le quedo de frente al arco a la 10, quien con tiempo e inteligencia puso una pelota en profundidad para Ceci López, que entró al área, toco el balón para llevársela sola frente al arco, pero la arquera rival Álvarez, se la llevó puesta a la 4 y la dejó tirada en el piso. El escueto público allegado que miraba el partido grito penal y lo mismo decían aquellos que veían el match desde la TV. Aun así, la arbitra entendió que no hubo contacto y el partido siguió a pesar de los reclamos.

San Lorenzo parecía que levantaba, aunque la UAI respondió, y en el medio del campo jugaron una linda pared rápida, buscaron una vez más a Primo, quien trabó dos veces y entro muy tranquila al área sola, aunque a la hora de definir la pelota fue al cuerpo de Bobadilla. Por suerte terminó el primer tiempo, mientras todos discutían en la tribuna si había sido o no penal.

En el segundo tiempo el técnico azulgrana pareció haber escuchado a nuestro especialista en crónicas de las Santitas, F Amador, quien desde la tribuna venía pidiendo un cambio. Y efectivamente vino a la cancha Chamy Coronel para que saliera Karen Puentes, y con el cambio Ceci López volvió a jugar de 4 para ordenar la defensa en el lugar que parecer quedarle más cómodo.

San Lorenzo salió a buscar el empate con la misma garra que terminó el primer tiempo.

A los cuatro minutos Maca Sánchez recibió de espaldas un lateral, y le pegó para atrás buscando la entrada de Maricel Pereyra. La 8 entró al área, metió un centro para Chamy Coronel quién peleó la pelota luego de que se le vaya un poco larga, lo que hizo que la defensora de la UAI la atropellara con el cuerpo cuando la pelota era casi controlada por la arquera rival. La falta fue clara, la arbitra esta vez sí tocó el silbato y finalmente fue penal para las Santitas. La posibilidad de gol quedó en los pies de Eli Medina, quien pateo el penal como lo crack que es y consiguió el gol del empate para arrancar de la mejor manera el segundo tiempo. 

La que quedó golpeada ahora fue la UAI. El partido se puso bueno, San Lorenzo controlaba y el equipo contrario se puso nervioso y empezaron a jugarse más fuerte cada una de las divididas. Pasados los 15 minutos el partido, Chamy Coronel recibió por derecha, cruzó la pelota al otro lado de la cancha para encontrar a Molina, quien remató fuerte, y la arquera sacó casi de adentró una pelota que desde algunos ángulos del estadio Islas Malvinas parecía gol.

A los 18 minutos iba a entrar Nicole Hain por Maca Sánchez, quien al parecer físicamente no está para jugar todo el partido, pero que en un rango de 20 minuto hace la diferencia. Y eso que Maca tuvo un correcto partido. Pero la entrada de Hain así como la de Chamy Coronel fueron importantes para San Lorenzo.

Las jugadoras de la UAI estaban nerviosas y cometieron varias faltas, una de ellas fue dura y cerca del área por el costado derecho, que ejecutó Débora Molina, pero el tiró al arco se lo quedo la arquera.

Por ese costado el Ciclón generaba peligro. A los 21′ Chamy Coronel se encontró en varios pases con Maricel Pereyra por esa zona, quien le dejó la pelota a Eli cerca de la media luna del área. La 10 podría haber metido un centro a la olla o intentar un remate de 3 dedos o con la zurda, pero con absoluta inteligencia vio entrando a Débora Molina por el otro lado, quien con tiempo amagó y cuando todos esperaban el centro, remato al primer palo arriba, encontrando mal parado a la arquera Álvarez. Gol y las Santitas lo daban vuelta.

El partido parecía otro al del primer tiempo. Ahora San Lorenzo manejaba la pelota, la UIA seguía nerviosa y cometiendo faltas. Chamy Coronel cabeceó sola un buen tiro libre ejecutado desde la izquierda, pero la pelota se fue por arriba. Mientras tanto Gisel Vidal salió para que entre Flor Salazar.

Pero a falta de diez minutos y cuando San Lorenzo mejor estaba, la UAI encontró el empate. Débora Molina bajó a ayudar con la marca en una contra con poco peligro, pero le regaló un tiró libre desde la derecha cerca del área a las contrarias. El centro fue preciso y al medio del área chica, y ni la defensa ni la arquera pudieron frenar la entrada de Daiana Falfan que cabeceó delante del arco vacío y puso el 2-2.

El gol fue la primera llegada de peligro del conjunto universitario en todo el segundo tiempo. Aun así, las Santitas siguieron buscando quedarse con el partido. Y tuvieron varias, un buen remate de Nicole Hain desde la media luna del área, pero que se fue afuera. Una linda jugada de paredes entre Eli y Maricel Pereyra en donde esta última desbordo y cerca del área chica metió un centro atrás que no encontró a nadie. La UAI por su parte cometía faltas, regalaba tiro libres y hasta manos insólitas, pero el partido se terminaba y ninguna de estas faltas eran aprovechadas por las jugadoras cuervas.

El partido se terminaba y la UAI iba a tener la segunda jugada de gol clara del segundo tiempo, cuando entraban dos jugadoras solas al área en busca de un centro llovido, pero por suerte la única defensora del Ciclón en el área, López se llevó la pelota con el cuerpo y le quedó a Bobadilla. La UAI llegó dos veces en el complementó, pero aprovechó la que tuvo. San Lorenzo no terminó de sacarle jugo a la remontada y se desconcentró en el final, una que fue el empate y casi se desconcentra una más y pierde el partido. La arquera del Ciclón estaba dolorida, pero aun así ya se preparaba para los penales.

De los penales no se puede decir mucho, aunque en general los equipos que empatan los partidos suelen llegar mas motivados a la prueba de los 12 pasos, y algo de esto se vio en la serie. La UAI pateo con fuerza y calidad todos sus penales, y fue en el tercero en donde Álvarez, quien vistiera la azulgrana hace pocos años, pudo sacar a un costado el remate de Imbachi. La seria parecía que la iba a definir la ex San Lorenzo que pateo el quinto penal pero esta vez la que atajo fue Bobadilla. Y cuando todo parecía que íbamos a la serie de uno a uno, el ultimo penal fue muy suavemente ejecutado por Nicole Hain y ahora si Álvarez pudo festejar el final de la tanda.

El partido fue trabado, de un tiempo para cada equipo y la diferencia termino siendo desde los 12 pasos. Aunque nos queda un sabor amargo por la buena respuesta de las Santitas en el complemento, lo cierto es qué por lo demostrado, ambos planteles son muy parejos y la serie podría haber sido para cualquiera. Una lástima no volver a cruzarnos con las Bosteras en la final, pero el despliegue y la entrega del equipo para buscar un partido complejo estuvo a la altura de las circunstancia.

La crónica de Nahuel March Ríos de la derrota por penales frente a UAI que dejó a las Santitas afuera del Torneo. 

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Tocando fondo

8/Nov/21

San Lorenzo volvió a perder y no pudo sostener la pequeña mejora en el juego que tuvo la semana pasada. Fue 2 a 1 contra Vélez Sarfield, quien no nos ganaba desde el 2014 y que en términos generales no mereció tampoco quedarse con los tres puntos. El equipo de Monarriz tuvo un segundo tiempo con mayor protagonismo en el juego, pero las desconcentraciones en los momentos claves, la falta de ideas a la hora de buscar el gol y los errores individuales abonaron a sumar una nueva derrota y dejar al Ciclón en el puesto 24 de 26 equipos.

Desde el arranque sabíamos que el partido iba a ser difícil, el equipo de Liniers tiene una obsesión con San Lorenzo y su público fantasías en relación a nuestra rivalidad. Teniendo en cuenta que desde hace muchos años no nos ganaban, que estaban con posibilidades de tener hinchas en la cancha (siendo un club que desde su nacimiento se preparó para vivir una pandemia y cumplir con el aforo), y sabiendo la distancia que existe en la tabla de posiciones entre los dos presentes futbolísticos, todo indicaba que la presión en los primeros minutos iba a ser fuerte. A pesar de eso, el Ciclón no duró ni dos minutos con el arco en 0. El conjunto local pudo en el primer minuto del partido, salir con la pelota desde abajo, colocar un cambio de frente de izquierda a derecha, pasar en velocidad al ataque y colocar un centro preciso al medio del área para que Lucas Janson entrara solo y cabeceara con mucha fuerza la pelota al fondo de la red. Dos minutos de juego y Flores y Zapata ya habían dejado absolutamente solo al único jugador contrario que entraba por el centro del área.

Con el gol prácticamente desde el vestuario la tarde se ponía negra y más de uno en sus hogares dudó en apagar la TV y volver a la sobremesa larga del asado del domingo. Sin embargo, el desarrollo del juego se fue emparejando. Primero fue un córner desde la derecha, en donde Zapata ganó en altura y la pelota se fue cerca del travesaño. Y luego, a los 17 minutos vino el empate momentáneo. Nicolás Fernández Mercau recuperó una pelota desde el fondo, y a diferencia de otros jugadores a pesar de recibir empujones y diferentes intentos de falta, siguió con el balón para adelante, como Totín con la esponja. Las ganas de jugar que tiene el juvenil y lo bueno que es tratando la pelota es una caricia al alma ante tanto desconcierto. Con ese empuje se llevó el esférico hasta pasar la mitad de la cancha y abrió para Martegani, quien con su pierna zurda sacó un muy buen centro, que no pudo alcanzar primero Di Santo, y que antes de que le quede a Uvita Fernández por el segundo palo, el defensor de Vélez, Francisco Ortega terminó atropellando el balón y mandándolo al fondo del arco.

San Lorenzo empataba el partido, era 1 a 1 y por un rato pensamos que la historia podía ser otra. Los locales buscaban, pero no eran claros. El veterano Mancuello intentó un gol olímpico que se fue cerca del travesaño. San Lorenzo no generaba peligro, pero tenía la pelota. Los laterales eran claves para el desarrollo del juego, y aunque le falta siempre un poco de prolijidad para cubrir los espacios, la presencia de Gordillo en el medio anulaba a los juveniles habilidosos contrarios. Pero el primer tiempo no se iba a ir sin dos clásicos de los últimos tiempos, un gol que se come Torrico y un mano a mano que desperdicia Uvita.

Primero, a los 29 minutos fue el gol de Vélez. Un gol infantil, casi igual de ingenuo que el primero. En este caso, Hoyos pateó largo, Flores despejó mal una pelota que, para un central que juega en primera, la verdad llama la atención. La pelota le quedó a Janson, que en el amor debe estar mal, pero en el juego ligó todas, porque desde ahí sacó un remate que no fue ni muy esquinado ni muy fuerte, pero le picó al Cóndor Torrico justo a la altura de su mano y termino siendo gol. Una vez más, a San Lorenzo le convierten desde afuera del área y con la complicidad del arquero. Sin hacer mucho el partido estaba en ventaja para los locales.

Al poco tiempo y para demostrar que todavía Torrico es un gran arquero, el Cóndor voló y le sacó un lindo cabezazo de sobre pique a Mancuello. Aun así, las dudas sobre su absoluta continuidad como titular en el arco del Ciclón siguen en pie. Pero eso no fue todo en las clásicas tardes de San Lorenzo. Antes de que termine el primer tiempo, Torrico sacó largo, Di Santo anticipó el cabezazo y la pelota quedó para que Uvita peleara la posición con el defensor de Vélez. El Uvita, siempre luchador, ganó con el cuerpo y encaró al arquero. Pero una vez más su remate se encontró, como en varios otros partidos del campeonato, con la humanidad del portero contrario. El primer tiempo se terminaba, San Lorenzo entró dormido a la cancha y en su mejor momento se dejó meter un gol infantil.

Durante la segunda etapa la posición de la pelota fue claramente favorable al conjunto azulgrana. Entre Fernández Mercau y Ortigoza se manejó la pelota delante de la mitad de la cancha, pero a diferencia de algunos momentos del primer tiempo, la combinación por derecha entre Palacios y Herrera no tuvo un solo resultado positivo. Antes de que se cumplieran los 10´, Palacios y Martegani salieron del terreno y entraron en su lugar Cerutti y Barrios.
Desde ese momento el principal foco de ataque del Ciclón fue por izquierda, apostando a que la dupla Mercau y el Perrito pudieran hacer la diferencia. El resultado no fue el esperado y lo único que consiguió San Lorenzo en el segundo tiempo fueron varios tiros libres cerca del área y córners a favor. Uvita tuvo un buen remate de tiro libre cerca de la medialuna, pero la pelota pegó en la barrera y, aunque el desvío complicó al arquero Hoyos, éste logró sacar el remate. Los chicos de Vélez no podían hacer pie para el contragolpe, y hay que decir qué, a la joyita de ellos, que ya la tienen vendida, el colombiano Gordillo lo pudo anular bien hasta que salió de la cancha. En un córner a favor de San Lorenzo el partido se picó. El arquero Hoyos repartió piñas impunemente y debió ser expulsado, pero el equipo que hoy viste nuestra camiseta además de ser malo con la pelota se caracteriza por ser bastante “verde” y de aquella trifulca nos llevamos tres amarillas mientras ellos sólo recibieron una.
Sobre el final Vélez tuvo algunas, aunque ninguna muy clara. Fernández Mercau sacó una pelota casi en la línea con un fuerte remate que por suerte se fue por arriba del travesaño. Luego de esa, el conjunto local descubrió las bondades de nuestra defensa y logró entrar con pases hasta dejar habilitado a Orellano, quien sacó un buen remate que con oficio sacó el Cóndor Torrico. El cambio de Sabella por Flores terminó de desordenar a San Lorenzo. En un extraño movimiento táctico, el colombiano Gordillo pasó a jugar de dos. Monarriz intentó copar la mitad de la cancha con mejor pie, pero el ingreso del juvenil no terminó aportando eso y a su vez se perdió la recuperación en la mitad de la cancha. Aún así y desde un tiro libre, fue Sabella quien tuvo una de las últimas posibilidades de gol, cuando el arquero Hoyos despejó con los puños una especie de centro-remate que casi se cuela en el primer palo.

De esta manera, el Ciclón volvió a perder puntos y a desperdiciar los malos resultados de los contrarios, que todavía lo dejan con chances de ingresar a la Copa Sudamericana. Y es que a pesar de perder 4 de los últimos 5 partidos, todavía estamos a seis puntos de entrar a esa copa, aunque se siguen perdiendo oportunidades. El equipo mostró algo más de actitud y capacidad para tener el balón bajo control. Pero la falta de ideas para generar situaciones de gol es evidente. Gran parte del segundo tiempo el Pocho Cerruti y el Perrito Barrios agarraban la pelota y se encerraban para ganar una falta. La falta de precisión en las paredes y pases filtrados son una constante de este plantel. Quedan sólo cinco partidos de este fatídico torneo, parece difícil, pero es necesario dejar de perder puntos de esta manera, aprovechar las que se tienen y dejar de regalar un gol por partido.

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El peor final

21/Oct/21

San Lorenzo volvió a perder en el Nuevo Gasómetro y el termómetro de la cancha sobrepasó el clima primaveral tardío que por fin nos regala Octubre. Fue 1-3 frente a Lanús, en donde el Ciclón comenzó ganando con un gol del “Yacaré” Andrés Herrera, pero que no pudo sostener la ventaja a lo largo del partido. Una vez más, se escucharon cantos con insultos hacia la dirigencia y al director técnico Paolo Montero. El esquema del técnico uruguayo se mantiene ordenado en defensa, pero los cambios de ritmos de los contrarios y el abismo que existe entre las dos últimas líneas y el arco rival hacen imposible sostener un esquema competitivo en el actual fútbol local. Sin respuestas en los resultados y en el juego, el ciclo de Montero en San Lorenzo está terminado y según todo indica iremos a disputar el clásico a la Quema con técnico interino.

El día y horario del partido eran, por lo menos, complejo para garantizar una buena concurrencia al Nuevo Gasómetro. Sin embargo, las ganas de volver a la cancha hicieron que el aforo permitido estuviera más que cumplido y la respuesta del equipo a ese apoyo durante los primeros 15 minutos fueron aceptables. El Dt Montero volvió a parar un esquema parecido en el fondo y en el medio, pero modificó el dibujo de los puntas y media puntas, en donde “Uvita” Fernández, el “Perrito” Barrios y Sabella, armaron una especie de tridente con movilidad por todo el ataque. Salió de los 11 iniciales el veterano Di Santo, con una contractura en la previa.

San Lorenzo tuvo a los tres minutos un buen remate desde afuera del área del Perrito Barrios y un buen pasar hasta el primer gol. Sabella robó una pelota en la salida de Lanús a los 12 minutos. La jugada de peligro parecía desaparecer, pero luego de un pase de caño de Uvita para Sabella, éste controló en el borde del área y dirigió la pelota en profundidad para el “Perrito” Barrios, quien corrió contra el arquero y llego a puntear la pelota para un centro atrás que el Yacaré Herrera busco con desesperación y entre tres jugadores de Lanús, logro puntear la pelota y conseguir el 1-0.

Luego del gol el conjunto local cedió la pelota y cuando rondaban los 30 minutos Lanús intentaba con un San Lorenzo esperando bastante atrás. Ortigoza, con menos tareas en la marca por la presencia de Gordillo en la mitad de la cancha, corría y llevaba la pelota, pero la distancia entre los delanteros y el arco rival eran enormes. A los 35 minutos, San Lorenzo maneja mejor la pelota y luego de intentar dos desbordes, un córner de Sabella pasó con peligro por el centro del área chica y rozó varias cabezas para salir por el otro costado.

Una particularidad del planteo de Montero es que, aunque suele ser prolijo en defensa cuando lo atacan, pero en ataque llega con muy pocos jugadores. Y por momentos mientras Uvita o el Perrito aguantan la pelota en tres cuartos de cancha, los volantes tardan una eternidad en mostrarse como opción de pase.

Sobre el final del primer tiempo, el granate hacía poco para revertir el resultado del juego y le costaba pasar la línea de 5. Pero esa línea de cinco defensores (y tres medios de contención) lo que los mata es cuando el rival hace circular la pelota rápido y de primera, en retroceso. Fue así, que cuando se desarmó la mitad de la cancha con una pelota perdida por Sabella, Lanús paso rápido al ataque y en la lentitud de nuestros centrales no pudo correr nunca a Víctor Malcorra que pasó entre los dos centrales, remató y el rebote de Torrico le dejó la pelota servida a Lautaro Acosta, quien definió con el arco vacío para poner el 1-1.

Antes de terminar el primer tiempo, Sabella de manera infantil fue a buscar a un jugador visitante, para darle una patada obvia y de barrio, ganándose una amarilla de jardín de infantes. San Lorenzo se iba al entre tiempo empatando y con murmullos duros desde las cuatro tribunas del estadio.

Al minuto del segundo tiempo Gordillo trabó una linda pelota y Ortigoza logró abrir bien para Herrera, pero el centro rasante cruzo toda el área, demostrando que faltaba un 9. En respuesta, Lanús tuvo una parecida, pero por suerte el veterano Sand no entendió el centro.

A los 10 minutos Gordillo cortó una contra y se ganó una amarilla. Con dos amonestados en la mitad de la cancha Montero eligió sacar al pibe Sabella, que minutos antes estuvo cerca de ganarse otro cartón y puso en su lugar a Martegani. A su vez, entró un 9 como Peralta Bauer y salió el Perrito Barrios.

En una carambola Lanús casi se pone en ventaja, pero el flipper entre Torrico y varios defensores cuervos terminó con la pelota fuera del área. Recién a los 12 del segundo tiempo San Lorenzo, por primera vez, llegó a una jugada de gol tocando entre la línea defensiva por derecha, trasladando la pelota hasta la izquierda por abajo, con buenos pases y con un remate potente de Nicolás Fernandez que se fue afuera.

Pero el equipo de Montero parece que no puede hacer las dos cosas al mismo tiempo, y por derecha San Lorenzo tenía varios problemas defensivos y el “rasta” Malcorra desbordaba con facilidad y seguido a Peruzzi. Luego de los cambios, en donde Ortigoza y Herrera salieron por el debutante Luján y Rosane, Montero paró una línea de 4 en el fondo, y Peruzzi pasó a jugar de 4. En respuesta a estos cambios, desde las tribunas estalló un canto con insultos para el director técnico charrúa.

Con jugadores más jóvenes y rápidos San Lorenzo trasladaba la pelota rápida en los pies de Martegani, aunque la vuelta costaba mucho, y el partido parecía romperse y hacerse de ida y vuelta. Esa reacción se sintió en las tribunas, que por un buen rato alentó al equipo como antes de la pandemia. Pero mientras ese aliento bajaba, Lanús se venía y casi como en un recuerdo de aquella noche fatídica del 2016 en el Monumental, iba a ponerse en ventaja. Luego de un córner, Martegani se cayó cuando recuperó la pelota, Morel agarró el regalo por el costado izquierda y colocó un centro perfecto para que el joven De la Vega empuje con la cabeza el balón al lado de la línea de cal. A pesar del aliento extraordinario que bajaba de los cuatro costados el Ciclón perdía 2-1.

Para intentar buscar el empate, el DT sacó a Peruzzi, que se fue chiflado, para que entre otro delantero, Alexander Díaz. Faltaban 5 minutos, cambiar la historia estaba difícil y al mejor de los nuestros, Fernández Mercau, le sacaban amarilla. Fue él mismo quien con empuje peleó una pelota desde abajo, abrió para Luján quien colocó un muy buen centro y Alexander cabeceó solo pero a las manos del arquero contrario. San Lorenzo no se rendía y luego de varios rebotes tuvo otra clara, cuando Uvita entró al área y remató pero por arriba del travesaño. El partido se terminaba y el grana iba a agrandar el marcador. Luego de un pelotazo largo del arquero contrario, Zapata una vez más con parsimonia intentó marcar a González, y luego de engancharlo dos veces remató para extender la diferencia y terminar 3-1.

El partido terminó con un fuerte “que se vayan todos”, además de insultos a Montero y algunos jugadores. El malestar es entendible, si bien Montero armó un esquema prolijo en defensa no logra sostenerlo cuando el equipo contrario toca rápido y lo encuentra volviendo del ataque. Los pibes, demostraron en este momento que tiene pasta, que pueden jugar a algo más, pero para eso se necesita un técnico que sepa qué hacer con planteles de esta categoría. El máximo error de los dirigentes que toman las decisiones en el fútbol masculino no son las barbaridades que se dicen en redes y que se grita en las canchas, de aquellos que no ven el excelente labor que se realiza en otras áreas del club. El principal problema es no tener nunca un proyecto coherente con el plantel que se arma y el técnico que se busca. Se trajeron técnicos caros pero sin presupuesto, que querían jugadores de afuera y no se los podía dar. Y después, cuando se buscaron técnicos para potenciar el proyecto de inferiores, se traían jugadores caros, viejos y con mañas, que no dejaron que ese proyecto se priorice. La elección de Montero no fue fuera de esta lógica, a un técnico que no ha tenido ningún éxito y varios fracasos (hasta en la C de Italia), se lo trajo para contener un vestuario en llamas, una situación institucional difícil y un proyecto de inferiores a medias. Lamentablemente el final fue lo que se sospechaba y no nos dio ninguna sorpresa el técnico charrúa, que acumula fracasos y desdibuja con el tiempo su gran carrera futbolística.

San Lorenzo deberá ir el domingo a la cancha de Huracán a buscar por amor propio un buen resultado y al parecer lo hará con técnico interno. Ojala, en la búsqueda de un nuevo técnico para esta institución, de una vez por todas coincida el plantel con el profesional buscado y se deje de improvisar con lo que más le importa el hincha de un club en el Argentina, que es que la pelotita entre en el arco contrario. Mientras tanto ciclo cumplido.

La crónica de una nueva caída del San Lorenzo de Montero.

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Lunes otra vez

14/Sep/21

Al San Lorenzo de Montero se le escapó sobre el final el clásico en un lunes atípico. Fue 1-1 contra Racing, en un partido que tuvo poco, pero que estuvo cerca de romper la mala racha que acumulamos contra el conjunto de Avellaneda. Con planteos cerrados en ambos equipos, los goles llegaron desde afuera del área, lo que deja en evidencia la falta de creatividad ofensiva en los dos. Aún así, en un San Lorenzo con muchos pibes, de recambio y con pocos jugadores de renombre, es de destacar que en términos generales no era injusto si se robaba los tres puntos. En un partido por momentos chato, sobresalieron las actuaciones de Nicolás Fernández, Alexis Sabella y Donatti.
Los lunes en general suelen ser tristes, pero este era todavía peor. Al comienzo de la semana se le sumaba un resultado electoral inesperado, un viento frío y violento que nos alejaba de la esperada primavera y una posible probabilidad de lluvia, que por suerte no llegó. En ese contexto, el clásico entre San Lorenzo y Racing venía a cambiar la rutina, con la esperanza de que el Ciclón pudiera volver a la victoria. Para eso, el uruguayo Montero volvió a parar en cancha un 5-3-2 con muchos laterales y con algunas ausencias importantes de los últimos partidos, como lo son el expulsado Uvita Fernández y el lesionado Zapata.
En los primeros minutos la única combinación que el conjunto azulgrana realizó, fue por el costado izquierdo entre Nicolás Fernández y Sabella. Aunque por el mismo costado Racing tuvo la más clara, cuando desbordaron luego de una buena pared y el cabezazo de Coppetti se fue por el costado izquierdo del arco de Torrico. Minutos más tarde, luego de una buena salida de Fernández, el Pocho Cerruti se encontró con un mano a mano en el área rival, pero que a la hora de rematar el balón se topó con la humanidad de un defensor blanquiceleste. A los quince minutos Nicolas Fernández se animó a pegarle desde afuera del área y la pelota se fue cerca del travesaño. Inesperadamente San Lorenzo buscaba mejor.
Luego de eso, Racing tuvo un tiempo más la pelota, pero pasados los 25 minutos no existían jugadas de peligro en ninguna área. Un mañoso Pocho Cerruti logró aprovechar un lateral en ofensiva a favor del Ciclón y se las ingenió para dar una media vuelva y sacar un potente remate que contuvo Arias sin problemas. A fuerza de “Los Pibes”, que por momento empujaban al resto del equipo, el Ciclón comenzó a tener la pelota en ofensiva al final de primer tiempo. Por otro lado, en defensa el equipo sostenía una noventosa línea que jugaba al límite del offside, pero que hasta el momento se mostró efectiva ante los ataques del conjunto de Avellaneda. A los 44 minutos, una vez más la dupla Fernández-Sabella hizo de las suyas, cuando Nicolás habilitó a Alexis quien intentó tirar un centro al área, pero el rebote en el defensor contrario llevó la pelota al córner. Sin mucho más se fue el primer tiempo.
El comienzo del segundo fue sin cambios y bastante más dinámico, ya que tanto el equipo local como el visitante tuvieron de inmediato dos buenos remates desde el borde del área, aunque el del visitante Domínguez fue más peligroso. A los 4 minutos del complemento, Cerruti se quedó caliente por cómo le fue Mena en la jugada anterior, y lo barrió fuerte desde atrás, ganándose la primera amarilla del conjunto azulgrana. En tarjetas estábamos iguales también, ya que a los 38’ del primer tiempo Nery Domínguez se había ganado la suya.
Pero a los 12 minutos el marcador se iba a abrir, para premiar al que más intentó en el conjunto local. El “Gordo” Ortigoza buscó con una pelota en profundidad habilitar al Pocho Cerruti por arriba, el mal control lo dejó a Herrera habilitado, quien busco romper el arco de Arias con un fuerte remate, pero la pelota rebotó en varios jugadores de Racing saliendo lisita afuera de la misma. Allí le quedó servida al juvenil Sabella, quien cargó la barra con todo y sacó un remate perfecto que entró abajo al lado del palo izquierdo de Arias. Un remate hermoso que desató el grito de gol con furia de los allegados y de todo el plantel del Ciclón. San Lorenzo se ponía 1-0 y era hasta el momento, dentro de todo justo.
Úbeda de inmediato mandó a la cancha al 10 de su equipo, Matías Rojas, mientras que, por el conjunto local, el ídolo Nestor Ortigoza dejó su lugar para que entre el colombiano Yeison Gordillo. Racing no podía entrar con claridad, por eso intentó con varios centros llovidos y unos minutos después tuvo un muy buen cabezazo de Correa que se fue cerca del palo izquierdo del Cóndor. A los 22 minutos Peruzzi pecó de ingenuo y al no terminar de acompañar una pelota al córner, dejó que Coppeti recupere el balón de forma insólita, y ante la posible situación de gol, Yeison Gordillo cortó la jugada de peligro con un tiro libre que le costó una tarjeta amarilla. Por suerte, el tiro libre fue mal aprovechado por el conjunto de Avellaneda, pero el cinco recién ingresado iba a estar condicionado el resto del partido. En la tribuna el frío era cada vez más grande, pero se compensaba con los gritos ante cualquier despeje o recuperación de los jugadores azulgranas. Corrían los 25 minutos cuando Agustín Hausch entró a la cancha por el Pocho Cerruti de buen partido. A los 32’ Racing tuvo un tiro libre en el borde del área con mucho peligro. El rebote en la barrera se gritó como un gol, me imagino que en sus hogares paso lo mismo. Los últimos minutos fueron de absoluto nerviosismo. Montero se peleó con todos los árbitros para que entraran a los 44’ Alexander Díaz y Agustin Martegani, por Di Santo y el ovacionado Alexis Sabella. Racing seguía buscando con pases entre líneas, pero cuando la pelota lograba pasar a los defensores locales, la jugada quedaba anulada por el fuera de juego.
Se iba el partido y parecía controlado, pero era lunes y era un montón para la lógica cuerva arrancar la semana así de bien. Peruzzi regaló un tiro de esquina en el minuto final. A los 93’, Racing ejecutó el córner pasado y el rebote lo tomó de sobre pique Nery Domínguez, quien seguramente si le pega 80 veces a la pelota desde ese lugar, 79 se van afuera, pero la única que iba a entrar, la realizó en el final de este partido. La pelota entró potente, no tan esquinada, pero pasando por debajo de una infinidad de piernas y llegando a la red del arco de Torrico, que no pudo hacer nada para despejarla. El partido se moría y al Ciclón se le escapaban dos puntos cuando el partido se ponía 1-1.
De esa manera terminó un nuevo clásico, con un gusto amargo, principalmente porque la victoria se escapó sobre el final. Es verdad, que desde que San Lorenzo se encontró con el gol retrocedió mucho y no pudo hacer valer ningún contragolpe. Es cierto también, que durante el resto del partido el conjunto local no fue superior ni tuvo claras ocasiones de gol. Pero si vemos el partido anterior contra este equipo (el subcampeón del torneo), si vemos la película desde el comienzo del exilio de los jugadores diferentes (y conflictivos), el balance es un poco más optimista. Hoy el equipo visitante no fue superior. Los pibes que hasta hace unos meses le llevaban el agua a las estrellas paraguayas, no sólo juegan, sino que se animan, la pisan, encaran. El funcionamiento de Montero es extraño, pero pareciera compensar un equipo que venía desequilibrado en defensa y con jugadores lentos para el retroceso. Hoy se vio una de las mejores facetas de Donatti en San Lorenzo y sus dos laterales vestidos de centrales no desentonaron en esa línea de tres última. Lo que sí falta es jerarquía en el medio y en el ataque. Pero tanto lo de Rosané, Sabella y Nicolás Fernández es más que destacable para el pozo del que veníamos. Nos quedamos con un sabor amargo, pudo ser un muy lindo antilunes después del golpazo electoral, pero no se pudo. Igualmente la semana recién comienza, como este proceso de los pibes, y esperemos que más temprano que tarde, nos puedan devolver la alegría.

La crónica de Nahuel March Ríos del empate azulgrana ante el conjunto blanquiceleste

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Perdidos como puntos en la neblina

2/Ago/21

San Lorenzo empató como local frente a Banfield 1-1. Uvita Fernández abrió el marcador, que solo duró dos minutos, y Enrique Paz empató para el Taladro. El conjunto dirigido por Paolo Montero no tuvo un buen partido, y aunque el empate fue justo para el desarrollo de encuentro, con una mayor concentración, el Ciclón se podría haber llevado los tres puntos. Los Romero todavía no entran en sintonía y al igual que en los anteriores ciclos, la defensa sigue siendo uno de los puntos a mejorar.
La jornada comenzó con un sentido homenaje a dos imprescindibles de este club, ya que Sebastián Torrico y Néstor Ortigoza, recibieron una remera especial por los 200 partidos disputados con el conjunto azulgrana. Terminada la ceremonia, Montero paró al mismo equipo que ganó en la Boca, 4-4-2 con los Romeros en cancha y Ortigoza con la cinta de capitán en su brazo izquierdo. Los primeros minutos fueron de ida y vuelta, en donde el conjunto de Boedo buscó principalmente a Ángel Romero por el costado izquierdo, quién en varias oportunidades logró combinar con las subidas de Rojas, pero con poco peligro. San Lorenzo presionaba la salida del Taladro, buscando recuperar la pelota rápido. Aunque, la primera jugada de peligro vendría de un pelotazo largo, donde Uvita Fernández tomó un mal despeje de la defensa de Banfield y remató desde afuera del área con muy poca potencia y bastante desviado. A los 10 minutos Ortigoza tuvo un remate que se fue lejos del travesaño, pero que despertó el aplauso exagerado de un pequeño público local que tiene devoción por el jugador número 20.
De pronto un fenómeno meteorológico iba a complicar la visión del encuentro, y mientras una niebla intensa caía sobre el Nuevo Gasómetro, dando la impresión de que el partido se disputaba en el centro de Londres, Banfield pasó a tener mayor control de la pelota. De esta manera, el Taladro a los 16 minutos tuvo la más clara, cuando Galoppo remató desde afuera del área y la pelota se estalló contra el palo izquierdo del cóndor Torrico. El equipo del uruguayo Montero tenía cada vez menos la pelota y comenzaba a sufrir. Banfield parecía encontrar un espacio en las espaldas del doble cinco. Sin embargo, San Lorenzo en la jugada siguiente armó la mejor elaboración colectiva de la noche. Óscar Romero buscó desmarcarse, y se fueron abriendo espacios con diferentes pases cortos. Un centro pasado le llegó a Ángel Romero, quien abrió para Rojas y el lateral metió un centro rasante que encontró a Julián Palacios en el centro del área listo para rematar, aunque su disparo se fue por el costado. En la réplica el equipo de Sur desbordó al mismo Rojas y el cabezazo del delantero de Banfield se fue cerca del travesaño de Torrico. Rememorando a un viejo programa de fútbol al mediodía, el ping pong estaba 2-2. Rondando los 25 minutos San Lorenzo buscaba tener la pelota entre Ortigoza, Óscar y Yeison Gordillo. Aunque los intentos mas desestabilizantes sólo salían cuando Ángel lograba combinar con Rojas por izquierda. Por el otro lado, entre Uvita, Palacios y Peruzzi había poco y nada. Aunque esa subida del 22 del Ciclón, también dejaba para Banfield la posibilidad de llevar peligro por ese costado. A los 34 minutos Rojas y Ángel quedaron parados tras una buena pared del ataque derecho de Banfield, desde donde sacaron un centro que encontró solo al volante Galoppo, quien por suerte le entregó con la cabeza la pelota a Torrico. Ahora Banfield estaba mejor y en una pelota larga Pons iba a quedar sólo para encarar al arco de Torri, y rematar fuerte y desviado. A los 39 minutos Pons volvió anticipar un muy buen centro con la cabeza, pero se fue desviado por el costado izquierdo del arco azulgrana. A esta altura el ping pong era favorable al Taladro, aunque las jugadas no eran muy claras. Aun así, un ratito antes de que termine el primero tiempo, se despertaron los hermanos Romero, quienes con paciencia y, algunas imprecisiones, fueron armando un buen ataque del Ciclón que terminó en una apertura profunda para Peruzzi, que con un buen centro atrás encontró a Uvita Fernández, pero que este nunca pudo posicionarse para rematar al arco.
El segundo tiempo arrancó movido, y a pesar de que el frio y la niebla hacían cada vez más difícil ver el encuentro, llegaron los goles. El conjunto local suele intentar aprovechar los primeros minutos de cada tiempo para abrir el marcador. Y si bien en el desarrollo del juego el Ciclón tenía mayor posesión, lo cierto es que Banfield había llegado con más peligro. Pese a eso, y porque el fútbol no tiene nada que ver con los merecimientos, a los 5 minutos San Lorenzo iba a encontrar el primer gol. El Ciclón armó bien la tenencia de la pelota, Ortigoza controló en el medio y buscó a un adelantado Peruzzi que pivoteó en la medialuna del área y le dejó la pelota a Uvita Fernández, que no había hecho mucho en el partido, pero que en esa oportunidad sacó un remate potente que se metió en el palo derecho del arquero de Taladro. Un golazo de Uvita que, aunque viene torcido en el juego, está filoso con el arco. Y desde afuera del área iba a poner el 1-0. Pero la alegría iba a durar muy poco. Ya que una defensa muy mal parada, dejó que Banfield con un solo pase desde el círculo central colocara el empate. El doble cinco del Ciclón quedó muy adelantado y ante eso, Gattoni intentó anticipar a Soñora. Pero el jugador de Banfield se sacó fácil de encima al defensor azulgrana y, desde la mitad de la cancha, colocó una pelota en profundidad para el volante Enrique Paz, quien le ganó en velocidad a Peruzzi y se fue solo contra el arco, definiendo de manera perfecta sin que Torrico pudiera hacer algo para evitar el empate. Apenas dos minutos duró la ventaja, y a los 7’ del complemento, el partido ya estaba 1-1. San Lorenzo se desconcentró en el momento que no tenía que hacerlo y desaprovechó un gol que podría haber sido la ventaja definitiva. A los 14 minutos, el autor del gol se iba a ir lesionado para que entre en su lugar el 33 Alexander Díaz. San Lorenzo estaba impreciso, pero tenía un poco más la pelota. Rondado los 20 minutos los Romero intentaban hacerse del esférico, pero todavía parecen no entrar en ritmo después de la Copa América. Óscar estuvo un poco mejor, aunque muy lentos en sus movimientos, mientras que Ángel no pudo hacer valer su habilidad prácticamente en todo el partido. Aun así, con un muy buen cambio de frente encontraron a Gino entrando en velocidad, quien de aire colocó la pelota en el centro del área, pero Alexander no corrió confiado a puntear el balón que recorrió toda el área chica y salió por el costado. San Lorenzo tuvo a los pocos minutos otra buena jugada de gol, que tras un centro de Ortigoza encontró a Ángel en posición de remate, pero aún con tiempo y muy cerca del área el disparo del paraguayo se fue por arriba del travesaño. Corrían los 29 minutos y luego de un tiro libre de Banfield, Ángel Romero casi mete un gol en contra con la espalda que hubiera sido el blooper del año. A la jugada siguiente y antes de que Banfield juegue un córner a favor, Alexis Sabella vino a la cancha por Julián Palacios.
El partido, además de por la niebla, comenzó a ser invadido por los nervios y los errores. En una de esas, Gattoni robó una pelota que se le fue larga a un defensor de Banfield, este se la dio a Alexander Díaz, quien desbordó bien y sacó un centro que encontró a Oscar Romero por el otro lado, pero que este nunca pudo acomodarse para el rematar. Ese costado de Banfield, el derecho, parecía ser ahora un buen lugar para dirigir los ataques, ya que por ahí y a los pocos minutos, Sabella logró llegar al fondo, encarar hasta el área chica y rematar al lado del palo del arquero. El frío, los nervios o vaya a saber que, hicieron que hasta Ortigoza pierda una pelota insólita en mitad de cancha que por suerte recuperó rápido el “Colombia”. A los 85 minutos Óscar Romero que todavía no volvió del todo de sus vacaciones, salió por el Perrito Barrios. Banfield iba a tener un muy buen remate desde afuera del área, que Torrico logró sacar con los pies después de un peligroso vivoreo. San Lorenzo parece tener poca pólvora en el banco de suplentes, ya que salvo por Sabella, los dos petisos que entraron nunca lograron hacer pie en el encuentro. Tanto así, que Diaz se durmió una siesta y su offside arruinó un hermoso sombrero con habilitación que Ortigoza realizó en la mitad de la cancha. El partido se fue yendo y solo quedó en el final, un tiro libre que San Lorenzo desperdició sin peligro antes del último pitido.
Como dijo un colega en un grupo de WhatsApp que compartimos, era un partido en donde el que hacía el gol ganaba, a no ser que te duermas en la primera reacción del contrario. De esta manera, y sin encontrar todavía una gran dinámica de juego, el Ciclón sigue invicto en el torneo. Y si bien, en el desarrollo del juego el empate fue justo, preocupa perder puntos de local contra equipos dentro de todo accesibles.

La crónica de Nahuel March del empate de San Lorenzo ante Banfield en el Nuevo Gasómetro

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¿Qué es esto? ¿ Se puede perder?

13/May/21

Luego de la dura eliminación por la copa de la liga local, San Lorenzo jugó este miércoles por la Copa Sudamericana frente al conjunto compatriota Rosario Central. Ya sin DT y con una nueva secretaría técnica al mando del conjunto azulgrana (con el Pipi Romagnoli como DT y sin el acompañamiento de Hugo Tocalli), San Lorenzo perdió 1-2 contra el conjunto canalla y quedó afuera del último torneo que le quedaba en el semestre. En una noche fría, sin banderas dadas vueltas, pero con un pasacalle que decía “Esta hinchada no se vende”, el Ciclón parece haber tocado fondo, y vaya a saber uno cuándo vuelva a salir a flote.
Yendo a algunas cuestiones futbolísticas, el conjunto de Boedo salió a la cancha con un esquema diferente al que venía jugado con Diego Dabove, con un 4-4-2 más clásico, que fue durante gran parte del primer tiempo un 4-3-1-2. Las otras dos novedades fueron la juvenil dupla central, integrada por Gattoni – Flores (ambos de mal partido) y la vuelta el equipo titular de Franco Di Santo como nueve de punta.
En los primeros minutos, el conjunto del Pipi intentó tener la pelota y salir desde abajo siempre que pudo. Esto fue algo un poco arriesgado, teniendo en cuenta los pocos entrenamientos del nuevo DT y en los primeros minutos trajo sus consecuencias. Primero la perdió Palacios aunque por suerte la recuperó rápido, pero luego Óscar Romero volvió a regalarle el balón al conjunto rosarino que consiguió una falta cerca de área del Ciclón, que por suerte malogró el tiro libre. A los 10 minutos, Palacios pudo encontrar a Di Santo por el costado izquierdo, quien intentó desbordar y consiguió un córner, que fue bien ejecutado por Rojas y el cabezazo de Flores se fue cerca del ángulo derecho de Broun. Al minuto San Lorenzo tuvo otro tiro libre cerca del área que desperdició y dejó una contra de Central con cierto peligro, pero que terminó en la nada. El partido era de ida y vuelta, con un mediocampo muy dinámico entre Palacios, Ramírez y Óscar que se plantaba por momentos con Romero por derecha, Ramírez por izquierda y Julián de enganche. Interesantes movimientos ofensivos, pero con muy poca recuperación. Central no lograba tener mucho tiempo la pelota, pero cuando lo hacía atacaba en profundidad, ganándole la espalda a los laterales y al joven cinco Rosané.
Ya llegando al primer cuarto de hora, San Lorenzo tenía mejor posesión de la pelota y aunque no era incisivo se iba a llevar un premio. Julián Palacios le dio el balón a Ramírez por el costado izquierdo y le marcó el espacio para la devolución. El 20 le devolvió la pared perfecta, y lo dejó a Palacios entrando al área grande con el suficiente tiempo para controlar y sacar un centro venenoso al medio del arco, que el defensor de Central, Ávila en su intento de despejar terminó tocando el esférico y colocando el 1-0 para el local. El premio era para el improvisado “enganche” que hasta el momento era el que más empujaba. Esos primeros 25 minutos fueron lo mejor de San Lorenzo en el partido, ya que como vimos en todo este año, lo único que este equipo más o menos sabe hacer es atacar.
Pero con el resultado a favor la lógica del juego se modificó. Central ahora debía tener la iniciativa y empezó a intentar generar juego ofensivo. A los 30 minutos fue la primera jugada de peligro, aunque por suerte el jugador canalla que quedó solo frente a Torrico tiró la pelota por arriba del travesaño. Desde ese momento, Central atacó con centros, mientas San Lorenzo tenía la ilusión de armar bien algún contra golpe para ampliar el marcador. Pero Óscar Romero estaba impreciso en los últimos pases y por el lado de Central, Vecchio empezaba a tener una gran noche. A San Lorenzo le llegaban por los costados y con centros peligrosos, pero gracias a una gran atajada del Cóndor Torrico el partido seguía 1-0. A los pocos minutos, Central iba a tener la situación más clara en los pies de Marcos Ruben, que luego de una serie de rebotes, quedó solo frente al arco y lo que parecía ser gol terminó con un remate directo el palo (el clan resonó en todo el estadio vacío). Antes de que termine el primer tiempo, Di Santo sacó una pelota increíble de la línea del arco y una vez mas San Lorenzo se salvó del empate. Desde el gol el conjunto azulgrana le regaló la pelota a Central, quien encontró varios huecos en la defensa local para hacer daño. El conjunto de Romagnoli rearmó el medio, puso a Óscar Romero de doble cinco y Julian Palacios dejó de ser enganche y pasó a jugar por derecha. Una vez más al Ciclón le faltó tener un poco la pelota, se defendió mal sin ella, y no pudo armar ninguna contra peligrosa.
En el 2do tiempo el dibujo táctico fue el mismo y los jugadores también. Nada cambió y se iba a pagar caro. De arranque Vecchio tuvo dos jugadas que fueron bien controladas por el Cóndor, pero anticipaban lo que se vendría. A los cinco minutos tendríamos la primera mala noticia. En una contra en velocidad, Franco Di Santo picó al vacío, pero el recién recuperado volvió a lesionarse y tuvo que ser remplazado por el juvenil Alexander Díaz. Si bien Di Santo no había aportado mucho desde lo futbolístico, hay que recalcar que es uno de los pocos jugadores que gritan dentro de la cancha y que suele pedir la pelota y hasta alentar a sus compañeros. Algo destacable en un plantel que parecen todos Bernardo, el ayudante del Zorro.
Antes de la catástrofe, San Lorenzo tuvo un tiro libre peligroso en los pies de Óscar Romero que se fue por arriba del travesaño. Al minuto Central volvió a perderse el gol en los pies de Lucas Gamba. El equipo rosarino era muy vertical cuando atacaba y el conjunto azulgrana no lograba recuperar la pelota lejos del área propia. A su vez, cuando se recuperaba, era muy paciente con la pelota y aunque logró tener buenas llegadas por los costados, los malos centros dejaban en la nada el intento ofensivo. A los 16 minutos, Ramírez salió para que entre Jalil Elías en el medio. En la llegada inmediata al cambio, Marcos Ruben realizó un taco poco ortodoxo que Torrico saco al córner antes de que toque el travesaño. La idea del Pipi era poner a un jugador más de “marca” y cerrar un poco el escueto resultado a favor. Pero nada de eso sucedió. A los 21 minutos, luego de que echen al técnico de Central y nuevamente desde un lateral, el equipo de Rosario empató el partido. Una buena pared por la banda derecha dejó mal parada a la defensa azulgrana, y ante el centro rasante que anticipó en el primer palo un jugador canalla, la pierna de Gattoni no pudo evitar el gol y por lo contrario terminó empujándola al fondo de la red. Ese no iba a ser el único baldazo de agua fría, en una noche que ya pintaba helada. A los 25 minutos, Jalil Elías le regaló una pelota a un delantero de Central, quien hizo de pivot y habilitó al habilidoso Vecchio entrando al área, quien definió al palo izquierdo de Torrico y se llevó de arriba el 2-1. No es la primera vez que Elías se equivoca saliendo desde abajo o despejando y le deja servido el gol a un contrario.
Romagnoli en un acto de desesperación movió el banco de suplentes y mandó a la cancha a Troyansky y Peralta Bauer, que tuvieron cada uno una pelota de gol en sus pies a los pocos minutos de ingresar y que por poco no consiguieron el empate. Los cambios le dieron cierto dinamismo a San Lorenzo, que se paró con tres delanteros ahora, con Alexander por derecha, Troyansky por izquierda y Peralta Bauer de 9. Los centros empezaron a llover de un lado y del otro, pero nada generaba peligro en el área canalla. Central empezó a guardar el triunfo, pobló de volantes el medio campo y le entregó la pelota a San Lorenzo que ahora sí no sabía qué hacer con ella. El partido terminaba y ahora la suerte no nos acompañaba a nosotros, ya que luego de una buena elaboración por derecha, la pelota le quedó a Óscar Romero en la media luna del área y sacó un remate potente que se fue muy cerca de ángulo izquierdo de Broun. El partido terminó de la peor manera, ningún jugador entendió que se acercaba el final y no lograron ni siquiera echar un centro al área para buscar de casualidad el empate.
Así, el Ciclón, se despidió del último torneo que disputamos este semestre de forma más que anticipada. San Lorenzo se quedó sin nada, tiene dos partidos por delante sin ningún objetivo y dejó una imagen más que preocupante. Las falencias defensivas son gravísimas, y la falta de actitud es aún peor. Desde hace tiempo San Lorenzo parece tener un problema en lo físico, es superado en este punto por todos los equipos con los cuales compite. Por otra parte, defensivamente es casi un equipo amateur. No hay un cinco que recupere, por los costados los laterales contrarios suelen hacer por las bandas lo que quieren y en general ninguno de los centrales logra ganarle la espalda a los delanteros contrarios. Para colmo, los que en algunos partidos nos salvaron, como Óscar, Ramírez o Uvita Fernandez (sí, ayer jugó aunque ni nos acordemos) hoy no aportan ninguna claridad. El presente es de malestar y el futuro incierto. ¿Se podrá solucionar esto con un cambio de DT? Es verdad que desde el lado dirigencial es importante mostrar algún cambio de actitud y poner el cuerpo y la cabeza para salir de esta situación. Pero, por otro lado, también hay que dejar de prestarle tanta atención al twitter y a las redes, en donde gente que no administra ni un consorcio parecen ser los dueños de la verdad del futbol. Como sea, se terminaron las competencias y ahora no queda mucho más que barajar y dar de nuevo. Claro que tiene que haber muchos cambios, profundos y urgentes. Pero ojo, a no olvidarse que de un club se sale adelante entre todos, sino nos devoran los de afuera.

La crónica de Nahuel March de la eliminación copera ante Central

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Una mañana feliz

2/May/21

San Lorenzo recibió a Defensores de Belgrano por la quinta fecha. Si algo tiene de lindo cubrir el femenino es que se pueden apreciar todas las expresiones de las jugadoras, el aliento y las puteadas, las conversaciones entre las jugadoras y las juezas. Basualdo (nuestro DT y no el subsecretario de energía) plantó un esquema versátil con Maca y Débora como puntas bien definidas y Sindy y Eliana rotando, haciéndole lugar a la subida de las punzantes laterales.
Nada sucedió durante los primeros 20, salvo por un despeje de Bobadilla que casi destruye nuestro equipamiento de cobertura. San Lorenzo dominaba el trámite y tenía la responsabilidad, Defensores apostaba a recuperar y salir rápido de contra cuando San Lorenzo quedaba mal parada.
Iban 29 minutos cuando Salazar y Sindy tiraron una pared en el medio, pase filtrado para Maca Sánchez. La jugada parecía no tener peligro y diluirse cuando la arquera de Defensores salió y dejó un rebote corto. Premio para el tesón de la delantera Débora Molina quien se animó a probar desde lejos (tal vez fue la recomendación de nuestra arquera quien le dijo “pegale Debo, pegale”). La pelota voló en el aire e ingresó suave y flotando decretando el 1 a 0 y haciendo estéril el lento retroceso de la arquera visitante.
9 minutos después las Santitas dieron una muestra de jerarquía. Otra vez Débora fue profunda por izquierda y tiró un centro bajo punzante para la entrada goleadora de Eliana Medina. Resonó en el aire él “Bien Pocha!” de Rocío Correa, expectante desde la platea. 2 a 0 y a disfrutar la mañana. El sol brillaba y las Santitas nos daban lo más lindo que tiene el fútbol y no se disfruta tanto en el masculino: goles.
Sin mayores sobresaltos se nos fue el primer tiempo. A San Lorenzo le alcanzó con su jerarquía para imponer condiciones, no descolló pero fue claramente superior y marcó el pulso de las acciones.

En el segundo tiempo San Lorenzo salió con las mismas jugadoras a la cancha. A los dos minutos, esta vez por el costado derecho, San Lorenzo armó una buena combinación, y Brisa Gallo consiguió meter un centro atrás para que Eli Medina controle con calidad, y abra para Sindy Ramírez, quien remató en la media luna del área, tirando la pelota muy por arriba del travesaño. Se mantenía el dominio del equipo local. Rondando los diez minutos de nuevo la figura de la cancha Débora Molina consiguió desbordar y meter un centro con mucha potencia al área chica qué logró ser controlado por la arquera de Defensores.
El dragón no podía pasar mitad de cancha, el equipo azulgrana estaba muy sólido y si bien a los 10 minutos el equipo visitante conseguía un córner, todas las pelotas que entraban al área eran bien despejadas por la arquera Bobadilla.
San Lorenzo acumulaba jugadas de ataque, primero un mano a mano de Eli Medina que aprovechó ciertas dudas de la arquera visitante en salir a buscar la pelota afuera del área, pero que igualmente luego pudo achicar bien cuando la 10 quiso definir. Al minuto siguiente, Maca Sánchez se dio vuelta bien en la mitad de la cancha, abrió para la izquierda para Molina, quien en el vértice del área grande enganchó y le pegó al arco, pero el remate de nuevo fue fácil para la arquera rival.
Débora Molina estaba intratable, todas las pelotas que le llegaban lograba desbordar y tirar el centro. A los 13 minutos se realizó el primer cambio en el conjunto local, salió la 30 Brisa Gallo y entró la 22 Rocío Vázquez quien al minuto recuperó una pelota en la defensa del conjunto visitante, metió una pelota en cortada para Eli Medina qué gambeteo a la arquera, pero quedó demasiada abierta por derecha con lo cual tuvo que meter un centro atrás, para Molina que la agarró de sobre pique y le pegó muy por arriba del arco.
San Lorenzo jugaba bien y merecía más. Las pelotas en cortada eran una especialidad y los cambios de frente encontraban siempre mal parada a la defensa del equipo de Belgrano.
A los 23 minutos San Lorenzo tuvo la más clara para colocar el tercer gol. Maca Sánchez desbordó por derecha y colocó un centro atrás para Eli Medina, quien definió muy mal, y le entregó la pelota a la arquera, qué si bien dio un rebote, luego de varios choques la defensa de Defensores sacó la pelota al lateral.
Él dominio era tal que San Lorenzo perdía la pelota en mitad de cancha y las jugadoras de Defensores no sabían qué hacer con la misma, intentando pegarle muy de lejos, para poder sorprender a la arquera Bobadilla que suele estar muy adelantada, pero por suerte no tuvieron éxito.
San Lorenzo aprovechó el encuentro para hacer cambios y descansar a algunas jugadoras. Primero entraron Camila Lugo por Maricel Pereyra, y salió Eli Medina, para que entre Mili Vargas. Luego salió la defensora Salazar para que entre Carolina Imbrogiano y la histórica Sindy Ramírez dejó la mitad de la cancha para pasar a jugar de defensora central. Por otra parte, la figura del partido Débora Molina salió de la cancha para que entre Flor Rodríguez.
Los cambios desordenaron al conjunto local, qué dejó de atacar con mayor presión y Defensores de Belgrano empezó a tener un poco la pelota. Aun así, seguían sin poder entrar al área de San Lorenzo. Él ingreso de delanteras frescas en el conjunto de Defensores le dio más potencia en la ofensiva, que con empuje fue arrinconando al Ciclón al final. Tanto fue así que llegando a los 90 minutos el equipo visitante aprovechó un tiro libre cerca del área y ejecutándolo directo al arco, pero por suerte la pelota se estrelló en el travesaño.
Finalmente, el partido terminó y las Santitas se llevaron el encuentro. Con un domino casi total del juego, San Lorenzo quedó puntero de la Zona A y se recuperó así del último empate que había dejado al conjunto azulgrana con un sabor amargo.

La crónica de Nahuel March del buen triunfo de las Santitas ante Defensores de Belgrano

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Ni el tiro del final te va a salir

22/Abr/21

San Lorenzo perdió 0-1 en su debut de la Copa Sudamericana contra el desconocido Huachipato de Chile. Así dejó tres puntos clave de local y una imagen preocupante, luego de aquella eliminación “heroíca” de la Copa Libertadores en donde el conjunto de Davobe parecía encontrar el equipo. Sin respuestas desde lo físico y lo futbolístico, al Ciclón ni siquiera lo acompañó la suerte, ya que, aunque jugó mal, tuvo varias oportunidades de gol para empatar el partido y ni siquiera salieron. Lo único bueno, ¡volvió Torrico!

En una tarde que en la previa parecía traer pocas emociones, las cuervas y los cuervos se sentaron a ver el partido en su casa, principalmente por la vuelta al arco del Cóndor “San” Torrico, quien además fue el capitán del equipo. La otra novedad en la previa fue la no inclusión del “Torito” Rodríguez en la plantilla de los convocados, quien había alcanzado su tercer tarjeta amarilla ante el Santos por la Copa Libertadores y ante una posible presentación para impugnar el partido por parte del equipo chileno, se decidió dejarlo afuera.

De esta manera, San Lorenzo salió a la cancha sin un volante central de marca (y no es que el “ternerito” Rodríguez sea un especialista en eso), y lo reemplazó por Jalil Elías de cinco y Ramírez y Óscar Romero por los costados ayudando en la marca. Las deficiencias del medio fueron un rasgo característico del partido, ya que la recuperación de la pelota terminó siendo siempre cerca del arco de Torri. El partido fue de ida y vuelta, ya que los chilenos tampoco pudieron realizar buenas recuperaciones en esa parte de la cancha. Y fue así desde el arranque, ya que, a los tres minutos en una buena salida rápida, Peruzzi  colocó un buen centro por el piso para Alexander Díaz el cual remató fuerte pero al cuerpo del arquero. Al minuto siguiente, San Lorenzo mostró sus primeros problemas en la defensiva, y desde un lateral, entre tres jugadores del Ciclón no pudieron evitar que Poblete realice un centro de volea para que, el 23 Martínez, anticipe a Peruzzi adentro del área chica y con un cabezazo encuentre mal parado a Torrico para convertir el 1-0. Un defensa dormida que iba a pagar muy caro ese gol tempranero.

San Lorenzo perdía 1-0 y desde el mismo saque del medio Alexander Díaz desperdició el empate pegándole de volea por arriba de travesaño cuando quedaba solo contra el arquero. El local intentaba tener la pelota sin éxito, y en un nuevo descuido en el fondo, el 14 se escapó con la pelota y San Torrico pudo tapar su primera pelota difícil de la noche. No sería la única del primer tiempo, ya que más tarde sacaría con los puños un tiro libre venenoso. A los 21, luego de una mala salida del equipo chileno, el conjunto de Boedo se llevó la pelota hasta el área contraria con una serie de rebotes, que le dejaron la pelota servida y picando a Gino Peruzzi, quien remató con mucha potencia pero afuera de los tres palos. Esa sería, sin lugar a dudas, la jugada más clara del Ciclón para empatar el partido.

San Lorenzo peleaba mucho arriba en vez de generar juego y en el medio al revés, no luchaba ni recuperaba la pelota. Llegando a los 25 minutos, San Lorenzo parecía recuperarse a fuerza de voluntad y el equipo chileno se llevaba ante esto, su primer tarjeta amarilla para Claudio Sepúlveda. Los tres puntas del ataque se entendieron muy poco. Ángel Romero y Uvita Fernández jugaron un primer tiempo para el olvido. Alexander estuvo falto de confianza, volvió atrás en varias que podía darse vuelta, encarar y rematar. Aun así, fue uno de los mejores del primer tiempo. El medio seguía desordenado, Ramírez y Óscar no sabían cuando salir a marcar y cuando bajar a buscar el esférico. Y Jalil Elías retrocedía demasiado, pegándose a los dos centrales y permitiendo que el equipo trasandino gane mucho terreno con la pelota. Lo de la línea del fondo es llamativo, en lo que respecta a lo ligero que van los defensores del ciclón a marcar. Aun así, San Lorenzo merecía por lo menos empatar en este primer tiempo. Y hasta tuvo una última en el minuto 44, con un remate de Alexander desde afuera del área que se fue cerca del travesaño.

En el segundo tiempo, el Ciclón salió a la cancha sorprendentemente sin variantes. Al técnico al parecer no le llamó la atención el mal nivel de algunos jugadores ni su supuesto cansancio. Ni tampoco jugar sin 5.

A los dos minutos San Lorenzo tuvo un buen tiro libre y un córner, pero de ese tiro de esquina, Huachipato sacó una contra que terminó en un tiro libre infantil para el conjunto chileno, lo que le valió la tarjeta amarilla a Uvita, el cual ya pedía a gritos salir de la cancha. Huachipato agrandado comenzó a presionar en la salida, de hecho, los chilenos tenían siempre un jugador encima de Óscar para evitar que el equipo de Davobe pueda salir con el 10. Mientras tanto en el fondo se posicionó con una defensa de cuatro muy en línea, jugando al offside. Algo que tentaba y mucho a los tres delanteros nuestros, que se paraban esperando un pelotazo que sorprenda a Huachipato, algo que nunca sucedió.

En lo ofensivo San Lorenzo buscaba encontrarse por izquierda con Ángel, Óscar y Ramírez y con la pelota dominada buscar la entrada de Gino Peruzzi por el costado derecho. Así tuvo dos jugadas casi calcadas, una que no pudo controlar el 4 entrando al área y otra en donde Gino entró más tranquilo y remató fuerte de nuevo, pero pegándole a la red del costado del arco. De nuevo en los pies de Peruzzi San Lorenzo perdía la jugada más clara.

Con el correr del tiempo la desesperación empezó a entrar en la cancha (¡y eso que no había público!). El Ciclón comenzó a acumular faltas cerca del área contraria, pero ninguna fue bien aprovechada: un lindo tiro libre para Ángel que ni siquiera pasó la barrera, varios córners desperdiciados y un tiro libre lejano que parecía un buen centro, pero terminó en offside de Donatti. En casi 20 minutos San Lorenzo era dominador del partido, pero porque el contrario le entrega la pelota, y aunque no sabe bien que hacer, llega y desaprovecha las que tiene. El partido va de área a área igual, no tanto por las situaciones, sino porque como ya dijimos, NO hay medio. San Lorenzo recupera la pelota y corre sin parar, ya sea con Ángel o con Uvita o Alexander y algunos pases al medio salen bien, pero no generan peligro.

En ese momento de caos y desazón, en donde el poco público presente ya gritaba como si no hubiera protocolo, entraron Troyansky y Melano por Alexander (de los mejores en cancha y el más descansado, ya que no venía jugando) y Uvita . Quedaban 15 minutos y los cambios parecían haber desordenado al equipo. El partido se perdía y el recurso de San Lorenzo era intentar buscar el error del achique de Huachipato (que no lo cometía). Así, con pelotazos o pelotas entre líneas se fueron varias jugadas y minutos en offside de los ingresados. Las pocas que pudieron progresar en esa dinámica eran las que Óscar les colocaba a Ángel por el costado izquierdo, pero aun así carecían de peligro.

Ya entrando en los minutos finales “ni el tiro del final te va salir” dice el tango, y así fue. En una de las pocas jugadas colectivas que lograron armar, la pelota fue de derecha a izquierda, y le quedó casi en la línea del fondo a Pittón, quien colocó un centro atrás para que Ángel desde el vértice del área chica sacara un fuerte remate que se fue por arriba del travesaño. Pero no iba a ser la última, ya que en otra jugada de combinación, Melano se abrió por derecha y Ángel le devolvió una pared perfecta, que le permitió al 7 entrar al área y llegar hasta la línea final de la cancha, para realizar una especie de remate-centro atrás, que rebotó en un jugador chileno y cruzó todo el arco, pegando en el palo y yéndose afuera. Y aunque de ese córner Braghieri volvió a perderse el empate con un buen cabezazo, increíblemente no iba a ser la última jugada de partido. Ya que en el alargue San Lorenzo perdió dos veces la pelota saliendo de abajo, pero gracias a Torrico y al palo se evitó que el partido termine 2-0.

Con esa sensación de absoluta desesperación y desconcierto terminó el partido, que nos dejó con un debut amargo y de nuevo con la obligación de tener que ganar o ganar, ya que encima en esta Copa solo pasa de grupo el puntero. Luego del juego con Platense y el buen partido en Brasilia, San Lorenzo parecía darnos algo de paz, pero no. Lo más preocupante es que en una apuesta arriesgada, el entrenador puso todo lo que tenía en esta seguidilla de partidos, pero ahora no sabemos que le queda para enfrentar a River por el torneo local y luego a Central en un partido que va a definir el grupo de la Sudamericana. Faltan ideas, aunque en lo ofensivo algo se improvisa. Lo que tiene que trabajar con urgencia, ya que no queda tiempo, es la recuperación de la pelota en el medio y en la defensa. Si eso no mejora, este equipo difícilmente puede pelear algo.

La crónica de Nahuel March de la caída del equipo de Dabove en su debut copero

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Fua el Gaby

10/Abr/21

San Lorenzo ganó su tercer partido consecutivo, quedó segundo en su grupo con chances de clasificación y volvió a demostrar carácter en el juego ofensivo. De esta manera el equipo de Dabove logró un contundente 4-2 contra Platense en Vicente López, con goles de Gattoni, Sabella y Troyansky, y aunque en Boedo se despierta cierta expectativa y emoción, de lo que seguro te vas a acordar durante toda tu vida, es del golazo que hizo Gabriel Rojas de chilena para obtener esta victoria.

Apenas pasados tres días del partido disputado con Santos para ingresar a la fase de grupos de la Copa Libertadores, las esperanzas del pueblo azulgrana volvieron a renovarse ante la posibilidad de entrar en la fase de clasificación en el torneo local.  Y es que, si bien el partido de ida dejó sin muchas chances a San Lorenzo para obtener ese objetivo internacional, el desarrollo del segundo tiempo, sobre todo, despertó en los simpatizantes cierta ilusión por volver a ver a un San Lorenzo con ideas y buen juego. Así, en este viernes de vuelta a fase 3 (o 2, ya nos perdimos todos con esto), el Ciclón tenía la obligación de ganar para acercarse el objetivo local, y mantener la racha de buen juego y victorias.

Pero el partido no fue tan fácil. La cancha, de dimensiones chicas, dio como fruto un primer tiempo con mucha ida y vuelta, poca marca en el medio y varias situaciones de gol. Tal es así, que durante ese período se hicieron cuatro goles y hubo varias jugadas que podrían haber agrandado el marcador. El primer golpe lo dio San Lorenzo, cuando Donatti logró bajar un centro pasado y colocarlo en el medio del área chica, para que Gattoni pueda desviar el balón y gritar de esta manera el 1-0. El resultado parcial era justo, ya que sin mucho, San Lorenzo mostraba buen juego con la pelota, aunque no lograba claridad en los últimos tres cuartos de cancha. El Ciclón se puso en ventaja, y aunque el Calamar minutos antes tuvo un tiro desviado por encima del arquero, era un resultado esperable por el encuentro. El buen nivel de Óscar Romero jugando casi de Ortigoza, un poco más retrasado y partiendo con la pelota desde la mitad de la cancha, fue armando un San Lorenzo menos vertical y con más paciencia con el balón. Y si bien a lo largo del juego parecía ser superior al conjunto marrón, los errores de la defensa pusieron en varios momentos en peligro el resultado. Y es que el parcial 1-0 sólo iba a durar 12 minutos, ya que en el minuto 24, y luego de acorralar un tiempo al visitante, Platense entró muy fácil por el costado izquierdo de la defensa y tras una nueva floja respuesta de Devecchi , Curuchet convirtió el 1-1.

Por suerte, y para que las buenas vibras no bajen, San Lorenzo pudo recuperarse pronto y a los 29 minutos, el juvenil Sabella metió un remate viboreante, que con complicidad del arquero local, logró convertirse en el 2-1. La cosa ahí parecía más encarrilada. Si bien Platense se venía, el conjunto de Boedo tuvo varias posibilidades para ampliar el marcador, las dos más claras en la cabeza y en el pie de Uvita Fernández, quien no pudo primero cabecear un buen centro de Rojas y luego, en una contra en la que se iba mano a mano con el arquero, no pudo picarla con precisión. Pero si sabemos algo los cuervos es que los partidos nunca son fáciles. Y casi en el mismo minuto que contra el Santos y en una jugada prácticamente similar, Devecchi volvió a cometer un penal infantil que Bogado cambió por gol y dejó el final del primer tiempo en empate. De esta manera, si bien el equipo mostraba nuevamente buenas acciones en ataque y en el manejo de la pelota, los errores defensivos complicaban un partido de suma importancia para el torneo local y para motivar a hinchas y jugadores para el próximo partido en Brasil.

Por suerte, el segundo tiempo dejó en el olvido todos esos malos tragos y si bien seguía faltando claridad en los últimos pases, el Ciclón se fue haciendo dueño de la pelota y tuvo varias ocasiones para ponerse en ventaja. La primera fue un cabezazo abajo de Donatti luego de un córner por la derecha, luego Ángel Romero metió una excelente pelota filtrada para Di Santo que sin mirar remató fuerte, pero al cuerpo del arquero. Platense respondía con alguna contra y tiro libre, pero por suerte nada que inquietara mucho al arco visitante. Pero a los 29 minutos del segundo tiempo el partido iba a empezar a definirse para el conjunto azulgrana, luego de que Rojas convirtiera el primer gol de su carrera, pero además el que seguramente todos recordaremos.

Ángel Romero fue llevándose la pelota de izquierda a derecha entre pases y gambetas, para terminar metiendo un centro para Di Santo, quien con el pecho abrió la pelota a la derecha del área donde estaba Uvita Fernández. El delantero paró la pelota de pecho también y buscó a Gabriel Rojas entrando al área con un pase complicado, pero el lateral izquierdo se las ingenió para pararla (nuevamente) con el pecho y realizar una pirueta impresionante, sacando un remate de chilena cruzado que despertó un grito de gol desaforado tanto entre sus compañeros como en los hinchas que desde sus casas miraban el partido. De esta manera el defensor, que no tenía ningún gol en primera, convirtió un golazo que ya muchos dicen no solo será el mejor del torneo, sino que hasta podría llegar a competir por algún premio internacional. San Lorenzo se ponía 3-2 gracias a una zurda que tiene tatuado al Diego levantando la copa del mundo, decime si eso no es vibrar alto.

El tremendo gol fue un baldazo de agua fría para el conjunto local, que si bien tuvo una jugada de peligro a los pocos minutos, se fue desinflando y terminó de caerse cuando el Ciclón metió el cuarto gol. Ya que a los 37 minutos el recién ingresado Troyansky ganó muy bien de cabeza en el área, y cambió un nuevo córner por el definitivo 4-2.

De esta manera con un excelente partido de Rojas, y un buen partido de los Romero, (Ángel tuvo sus lagunas de imprecisiones, pero fue determinante cuando se encendió), el conjunto de Dabove consiguió su tercer triunfo consecutivo en el torneo local y nos dejó más que ilusionados. De repente, ya no pedimos cambios, porque el equipo parce dar respuestas y los que entran además lo hacen bien. Sabella tuvo un muy buen partido, y si pensamos que en ese lugar también pueden jugar pibes como Rosané y que estamos todavía esperando la recuperación de Yeison Gordillo, de pronto el plantel empieza a dar respuestas. La defensa es tal vez el punto más flojo, pero por suerte aportan también en el juego aéreo ofensivo. Pareciera, además, que el grupo está unido, se ven buenas dinámicas de juego dentro de la cancha y buenas relaciones fuera de la misma (o por lo menos eso venden por redes).

Rojas vibró alto y metió un golazo espectacular. San Lorenzo ganó, quedó segundo en el torneo y en la semana nos enteramos que si le ganamos a los brasileros iríamos el grupo con nuestros hijos de la ribera. Yo que sé cuervo, cuerva, que sea lo que el Diego quiera, pero yo te voy a decir lo mismo que dijo el Bambino “hay que tener fe, hay que tener ilusión. Por eso quiero que vayan con alegría, en familia, y si se da se da, y si no mala suerte”.

“Rojas vibró alto y metió un golazo espectacular. San Lorenzo ganó, quedó segundo en el torneo y en la semana nos enteramos que si le ganamos a los brasileros iríamos el grupo con nuestros hijos de la ribera”. La crónica de Nahuel March de la gran victoria del Ciclón en Vicente López

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