A la italiana

24/Jul/21

Siempre es especial la primera vez en el Bidegain: Paolo eligió vestir a la italiana. Desplegó una tremenda facha y dispuso de un férreo 4 4 2 para recibir a la bestia negra santiagueña. Allí dónde nació la chacarera hay un equipo que nos visitó dos veces y nos hizo 8 goles.
Daba la impresión que achicamos un poquito el campo de juego. Si esto no es producto de mis propias confusiones entonces hemos tomado la más sabia decisión en años.
El presente recuerda al momento de Biaggio al frente del equipo. Muchos juveniles, una propuesta donde la posesión y el fútbol virtuoso no aparecen a primer golpe de vista y sin embargo (por lo menos en estos 2 primeros partidos) San Lorenzo demuestra que no necesita tener la pelota para convertir.
Durante el comienzo del partido se pudo apreciar la tónica generalizada del encuentro. Central Córdoba metía miedo porque el que se quema con leche ve una vaca y llora. A los 8 minutos un muchacho de apellido Gimenez estalló el palo derecho de Torrico. No había un dominio claro de ninguno de los dos, pero nada hacía sospechar lo que sucedió 10 minutos después. Peruzzi remontó la banda derecha con inusitado dinamismo. Tiró un centro que de ningún modo traía peligro, el Uvita de los goles importantes pifió y la bocha le rebotó al central. Quedó a merced de Alexis Sabella, el pibe de Florentino Ameghino. Todo su empeine derecho se llenó de gol haciendo estéril la estirada del golero santiagueño.
Mejor que merecer, es concretar. A esa altura no sabíamos que ese gol valía 3 puntos.
Sobre el final del primer tiempo Torrico tuvo una providencial intervención que bien pudo despertar de la siesta a más de un visitante. A Pittón lo gambetearon como a un poste de luz, centro atrás de Sequeira y anticipo goleador de Lattanzio. La inmensidad de Torrico lo impidió y San Lorenzo pudo ir al descanso con la ventaja.
El complemento mostró al ciclón dispuesto a contraatacar. Como si Central Cordoba lo intimidara con sus pergaminos. A los 17 Galeano se comió un gol increíble luego de desparramar a Ortigoza, tras capturar un rebote. La quiso poner al ángulo y se le fue apenas alta. La suerte existe. Sabella jugó un partidazo. Se puso el casco de bombero y salió a jugar por izquierda frente al desplante de Juan Ramírez. No sólo hizo el gol del triunfo sino que siempre pisó el área y hasta logró un par de buenos desbordes. Fue un partido friccionado, jugado con pierna dura. Tanto que la visita sufrió una expulsión sobre el final.
En el repaso de situaciones de gol Central Córdoba tuvo más. San Lorenzo fue práctico y se supo sostener con algunos buenos rendimientos individuales. Lxs que creían que Ortigoza venía a jugar 20 minutos sepan que jugó los 90 y que siempre fue eje y supo esconderse a descansar cerquita de Yeison. Buen partido de los dos centrales, se estuvieron fajando toda la tarde con los grandotes y no se achicaron. Torrico sacó una pelota de gol y Julián Palacios fue muy importante, tanto por su despliegue como por su juego. Tal vez a los delanteros se los vió un tanto desconectados. Ni Alexander Díaz, ni Uvita entraron en sintonía.
Inevitablemente a medida que se incorporen los jugadores que faltan el equipo debería crecer en recursos para atacar. Hoy vale conformarse con esta idea de ser duros defendiendo y verticales para atacar. El martes toca jugar con Juniors y ojalá Paolo siga encontrando ese extraño equilibrio que tiene. Habla suave y pausado pero está lleno de energía para dar indicaciones.
San Lorenzo le ganó al cuco santiagueño. Ahora toca pensar en los primos de la ribera: ese partido que todos y todas queremos ganar siempre.

La crónica del triunfo de San Lorenzo ante Central Córdoba de Santiago del Estero la podés leer acá

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Las dos caras del retorno del Jedi

19/Jul/21

Empezó el torneo de la Liga Profesional de fútbol, San Lorenzo visitó Sarandí y empató 1 a 1 con Arsenal. Los goles los marcaron Uvita Fernández a los 17´ tras un centro de Bruno Pittón y a los 23’ de la segunda mitad Mateo Carabajal puso el empate tras un córner ejecutado por Bruno Farioli desde la derecha. Se fueron expulsados Rojas y Carabajal cerca del final del encuentro. El duelo tuvo la particularidad de ser el regreso oficial de Néstor Ortigoza, el ídolo que volvió del exilio, y la presentación oficial de Paolo Montero en la dirección táctica del equipo de Boedo. La previa del partido con el affaire de Ramírez, Riquelme, Boca, la concentración y la mar en coche (un tema del que no pienso opinar porque poco sé) advertía que como siempre en el fútbol masculino las aguas llegaban turbias.
Se puede decir que el Ciclón tuvo dos caras en el partido. En el primer tiempo fue un equipo ordenado que estuvo bien parado en el medio y no sufrió prácticamente en defensa, intentó asociarse desde afuera con la subida de los laterales y el arranque por la derecha de Julián Palacios. En cuanto a la tenencia y circulación del balón, no mostró mucho. Sin hacer unos primeros 45´ brillantes fue superior y mereció la ventaja con la que se fue al descanso. El segundo tiempo mostró un inicio flojo donde Arsenal empezó a levantar y luego de la hora del encuentro el equipo perdió ese orden de la etapa inicial, el equipo de los Grondona lo desbordó con cierta facilidad, lo encerró contra su área y llegó al empate. Todo lo rescatable de la primera mitad se fue por la borda en la segunda. El azulgrana perdió la prolijidad, no pudo sostener la pelota y solito fue dejando venir al local.
El partido fue bastante difícil de mirar, incluso con la pasión del hincha y el deber de hacer una crónica. Debo confesar que vi partidos de administrativos contra inspectores y notificadores que me han parecido más divertidos que el de hoy.
Punto aparte ¿Quién fue el cráneo qué decidió que era una buena idea hacer jugar al local con su tradicional camiseta celeste con banda roja y al Ciclón con la camiseta blanca? El producto a veces toma decisiones desastrosas y después justifica que San Lorenzo no pueda usar su tradicional pantalón blanco con la camiseta azulgrana por cuestiones de confusión en cuanto a la imagen de la televisión. Ridículo, digno de un fútbol 5 con amigos donde para dar un pase le tenés que mirar tres veces la cara a tu compañero con la salvedad de que si hace calor al menos un equipo decide jugar en cuero.
La vuelta del 20 fue una caricia al alma, una especie de recordatorio de que hubo tiempos mejores en lo futbolístico y que sin dudas los va a volver a haber. Es lindo ver al ídolo pisarla, ordenar, HABLARLE AL ÁRBITRO (en un plantel que nos tiene acostumbrados a la falta de picardía), meter algunos pases que sólo se le ocurren a él.
Corrían 3’ cuando por la derecha se asociaron Uvita, Pittón y Palacios. El surgido de las inferiores metió un centro al segundo palo que Navas despejó cortita y Alexander Díaz intentó una pirueta sin ángulo que encontró la red del arco del lado que no vale.
Pasadito el cuarto de hora inicial San Lorenzo iba a materializar la mejor jugada colectiva del partido. Tocó con paciencia, con el sello de Ortigoza, desde la recuperación de Gaby Rojas en una disputa aérea. Fueron 13 toques del medio, hacia atrás y de atrás a la izquierda para terminar en centro de Bruno Pittón y entrada de Uvita Fernández a la altura del punto penal que definió con zurdazo raso al segundo palo venciendo a Sappa para poner la ventaja. Así el Ciclón con paciencia, siendo un equipo, tocando y encontrando espacios. Un golazo desde la construcción hasta la definición de Uvita que también tuvo una semana complicada pero en lugar de hacer berrinches se quedó para aguantar los trapos con sus compañeros y eso merecía premio.
Arsenal tuvo algún atisbo de reacción encadenando pases, alguna pelota parada y algún tiro de afuera que no generaron peligro. El partido se fue poniendo un poco hablado de parte de Ortigoza, Gordillo y algunos viejos conocidos de la casa como Alan Ruiz (un tipo con unas condiciones tremendas que nunca explotó producto de su inmadurez), el marciano Ortiz y Bottinelli.
Iban 32’ cuando Pittón volvió a salir de su banda y apareció por la derecha para recuperar y asociarse con Peruzzi, Uvita y Palacios. Otra vez el de las inferiores sacó un centro para la entrada de Alexander que despejó Antilef, el rebote lo ganó Peruzzi que metió un centro fallido que Díaz rebotó para Ortigoza en la puerta del área, éste la abrió para la subida de Rojas que amagó a desbordar, enganchó y sacó un remate con la derecha peligroso que quedó a mitad de camino entre tiro al arco y centro para Uvita.
A los 36’ iba a desbordar Díaz por la derecha, cuando se metía al área el lateral izquierdo Suárez le apoya el brazo en hombro, el juvenil siente el contacto y se tira. Pudo haberse cobrado como no, realmente era el típico penal que si te lo dan en contra con el VAR querés prender fuego la AFA, el Sadra y el colegio de árbitros y si te lo dan decís “eh pero lo toca”. No parece ser nada, el fútbol es un deporte de contacto. Desde mi punto de vista el juvenil azulgrana podía seguir en lugar de dejarse caer, el contacto no es fuerte como para frenarlo y desestabilizarlo; y para colmo por el medio entraban Uvita algo marcado y Pittón solo por el punto penal. En ésta pifió el pibe.
Así se iba el primer tiempo con la ventaja por la mínima y la esperanza de sostener el rendimiento en la segunda mitad.
En 10’ del segundo tiempo Arsenal iba a empezar a encontrar espacios en la estructura defensiva del equipo de Montero. Atorado por dos rivales Uvita iba a perder la pelota, Arsenal fue del medio hacia la izquierda y de la izquierda a derecha para la entrada del Marciano Ortiz en siete toques pero el ex San Lorenzo iba a definir muy feo. Ese fue el primer aviso serio de que el trámite del partido había cambiado. El Ciclón ya no tenía el mismo orden de la primera etapa, empezaba a dejar espacios y huecos que el equipo del viaducto podía aprovechar.
A los 12’ el ídolo que retornó esta tarde en la zona sur del conurbano bonaerense iba a sacar una pelota parada del medio para Rojas, éste se encontró con Pittón que con bastante fortuna salió con un lindo firulete para quedar con la cancha de frente, jugar de nuevo con su compañero de banda que metió un centro pasado y Palacios la remató desde la derecha bastante alta. Un buen movimiento colectivo del Ciclón que si bien había arrancado flojo la segunda mitad todavía exhalaba espasmos de lo sucedido en la primera parte.
El reloj marcaba 15´ y Arsenal seguía encontrando movimientos, asociaciones y subidas de los laterales que complicaban a San Lorenzo. Una buena jugada que terminó en un centro de Farioli al segundo palo y Peruzzi logró cerrar y evitar el empate cuando entraba por detrás suyo Alan Ruiz. De ese córner devino una jugada extraña, un rebote en el área que parecía que nadie podía sacar, un tumulto parecido al Sarmiento a la mañana yendo a Once, los empujones para subir a la línea B del subte en Dorrego o al colectivo cuando viene hasta la manija y parece que para subirte tenés que meterte una especie de scrum laboral. La jugada parecía un flipper. Pero al lograr cortar salió de contra a toda velocidad Gaby Rojas que cruzó el medio, llegó a tres cuartos y no se entendió con Alexander Díaz desaprovechando una oportunidad inmejorable de liquidar el partido en plena bajada de rendimiento azulgrana. Pudo ser un mazazo para las aspiraciones del conjunto local.
Los cambios de Montero lejos de servir para el reordenamiento del equipo tuvieron el efecto contrario, la salida de un cansado Ortigoza y el ingreso de Rodríguez buscó acomodar el medio y con eso el retroceso pero obtuvo todo lo contrario. El equipo azulgrana se terminó de desordenar, terminó de perder la línea que ya venía perdiendo desde el arranque del segundo tiempo. Reflexiono esto a título meramente personal: estoy harto del Torito Rodríguez, no sé si jugó tan mal partido pero salta al campo y enseguida te empatan, prefiero que juegue Sabella o Rosané, que en última instancia son jugadores surgidos del club.
Cuando no aprovechas las señales que el partido te da lo más probable es que pronto la termines yendo a buscar adentro. Tan cruel es este deporte que a los 23’ tras un centro de Farioli desde el tiro de esquina, Carabajal le iba a ganar en la puerta del área chica en la cancha de arriba al mismo Gaby Rojas. El lateral saltó poquito, el central le ganó y con un cabezazo al primer palo iba a poner el 1-1. Para agregar el equipo de Boedo tenía un jugador en ese palo y la pelota igual tuvo destino de red.
En los minutos siguientes Arsenal pareció estar mejor en el partido. San Lorenzo esperaba alguna asociación que lo pueda poner a algún delantero cara a cara con Sappa y recuperar la delantera en el marcador. Poco más pasó, esa asociación no llegó y el local no supo acelerar para llevarse la victoria. Cuando iban 43’ fueron expulsados Carabajal y Rojas en una disputa infantil que ya venía de prácticamente todas las pelotas paradas del partido. El de Arsenal saltó con la pierna arriba como si fuera un karateka con la excusa de buscar la pelota pero de manera muy peligrosa para la integridad física del rival, rozó a Rojas en la frente que al ver al defensor local en el piso se calentó de manera bastante tonta y le tiró una patadita flojita como para marcar presencia cuando el central estaba en el piso. Resultado: Segunda amarilla para Carabajal y expulsión directa para el lateral izquierdo del Ciclón. Sé que esta no suele ser la línea que mantenemos en la página pero basta de que los jugadores sean malevos y guapos dentro del campo de juego agrediéndose, si realmente tienen ganas de pelearse háganlo en los pasillos, en los vestuarios y no se hagan los picantes para las cámaras. Es ridículo y podés dejar a tu equipo con uno menos ¿Ganando qué?
Se fue la primer fecha para San Lorenzo, en una previa complicada y sin sus figuras empató contra los suplentes de Arsenal. Pudo ser mejor, pudo ser peor, esto recién comienza ojalá mejore porque va a ser necesario.

Volvió Ortigoza para la alegría del pueblo azulgrana pero no alcanzó. La crónica de Cafu Amador del empate del Ciclón en Sarandí en el inicio del campeonato.

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Último bondi

27/May/21

Se fue nomás un semestre olvidable, el conjunto azulgrana viajó a Chile en medio de un brote de Covid y terminó jugando un buen partido. Se trajo de su visita trasandina la victoria con goleada por 3 -0 incluída y buena participación de varios juveniles que no venían teniendo lugar como Fernández, Sabella, Sequeira y la aparición de Hausch (que jugó bien el ratito que le tocó pese a errar un gol insólito). Los tantos los anotaron Uvita Fernández en dos ocasiones durante el tiempo inicial y cerró la cuenta Luis Sequeira en la etapa final. Así, San Lorenzo culmina su participación en las competencias en un semestre que lo tuvo eliminado de cuanta copa disputó.
El conjunto de Romagnoli volvía a apostar por el 5-3-2, esquema que plantó la semana pasada en Paraguay aunque esta vez sin los hermanos Romero (que se encuentran ya entrenando con su selección). El Pipi apostó al ingreso de Coloccini en el fondo, la continuidad de Flores y Gattoni en el centro de la defensa, por afuera mantuvo a Salazar y la continuidad de Nicolás Férnandez. En el eje central Gordillo para aportar marca, el ingreso de Sabella para distribuir y la aparición de Luis Sequeira por la izquierda pero con mayores libertades. En la delantera Uvita Fernández y Julián Palacios quien se movió por todo el frente de ataque haciendo las veces de enganche pero partiendo como delantero. Por su lado Huachipato necesitaba ganar para esperar un resultado de Central que le diera la chance de pasar. San Lorenzo con la ñata contra el vidrio mirando de afuera la definición del pasaje a octavos.
El Ciclón parecía cómodo en el partido, sin ejercer un dominio asfixiante manejaba mejor la pelota, presionaba bien a partir de que la segunda línea donde la manejaba el medio rival, apostando a recuperar y tratar de abrir la cancha. El local cargaba con la obligación y eso le jugaba en contra. Parece algo muy de esta época de estadios vacíos en que los locales sienten la obligación de ganar y los visitantes aprovechan para jugar sin la presión de las hinchadas rivales y con la psiquis de los locales. Habría que estudiarlo porque viene pasando en las copas, en los torneos, en el ámbito local, sudamericano y también europeo; los visitantes ganan mucho. San Lorenzo lo padeció en el torneo local en partidos como Central Córdoba, Aldosivi, Huachipato y 12 de Octubre, aunque cuando los puntos importaban no consiguió ser un visitante del todo incómodo porque no dio la talla en partidos claves pero sí ganó bastante en esa condición. Parece que mientras que ser visitante le da un plus a un equipo por la falta de presión, al Ciclón eso no le pasaba cuando todavía se podía subir a algún bondi que lo llevara a la clasificación. Sin ninguna presión redondeó dos buenos partidos ante rivales que sí jugaban por algo. Los dos partidos fueron distintos porque en Paraguay se manejó más la pelota mientras que en Chile se recurrió más a la contra y la efectividad.
Cuando iban 9 minutos iba a llegar el primero. Desde un córner Sabella ejecutó un lindo centro a la puerta del área chica cerca de la altura del primer palo cuando Gattoni la desvió y apareció Uvita (en offside, hay que decirlo) para empujarla a la red. Siga, siga y 1-0. Cuando iban 31, Flores apareció en posición de lanzador, cruzó el medio y puso a correr a Palacios que controló, se frenó, vió la entrada de Uvita, le tiró una bocha venenosa que le complicaba el panorama al defensor que corría para atrás, al arquero que no sabía si salir o quedarse y arremetió Fernández que de cacheteda con la zurda la metió sobre el cuerpo del arquero. Golazo para que grite Romagnoli con su pinta de profesor de educación física de secundaria y 2-0. Así se iba el primer tiempo.
El segundo tiempo empezó parecido al primero, cuando iban 8 Sabella frenó, tocó para atrás y volvió a empezar, Gattoni se desprendió del fondo y pasó al ataque sacándose a uno de encima con el control de zurda (que pareció más defectuoso que adrede) y en posición de enganche puso un lindo estiletazo de derecha para la subida de Luis Sequeira que picaba al área por izquierda, el juvenil en dos toques (primero el buen control para orientarla y luego el remate) la puso al primer palo con la cara interna del pie, vencer al arquero y poner el tercero. Ya casi al final San Lorenzo iba a encontrar otra buena jugada de contra con Salazar, Melano y Hausch que iba a errar increíblemente el cuarto. No quedaba más. Párrafo aparte cuando el partido se moría salió Fabricio Coloccini quien se va de la institución, el de rulos fue un grandísimo jugador de fútbol, central de jerarquía, campeón en 2001 y que supo rendir en la época del Pampa; personalmente creo que no supo irse a tiempo lo que no quita que fue un excelente futbolista con una carrera para aplaudir de pie.
Final de un semestre oscuro, final de ciclo para varios jugadores y cambios que tendrán que llegar en las próximas semanas porque para agosto falta un montón pero hay que tratar de llegar ahí con algunas certezas. Tener un proyecto futbolístico, definir una idea, una línea de juego, no gastar en puestos que puedan ocupar juveniles o jugadores que ya están en la institución y solo erogar dinero si implica un salto de calidad. Tener un horizonte al que apuntar sino seguiremos llegando tarde al bondi y viendo como todos se van mientras nosotros tenemos que esperar el próximo.

La crónica de Cafu Amador de la victoria azulgrana en Viña del Mar

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En plena turbulencia

21/May/21

San Lorenzo venció a 12 de Octubre por la 5ta fecha de la fase de grupos de la Copa Sudamericana. Así logra su primera victoria pese a que ya no juega por nada, sirviéndole en bandeja la clasificación a Rosario Central. Los tantos los convirtieron Alexander Díaz al final de la etapa inicial y Óscar Romero amplió la ventaja cuando iban 15 de la segunda etapa. Con este triunfo al menos no se va de la copa sin ganar.

El Ciclón vive tiempos violentos, turbulentos. El club atraviesa una crisis futbolística que lleva varios años de gestación, crisis institucional a partir de los cambios en la comisión directiva de esta semana y problemas económicos serios. En medio de todo esto el equipo masculino viajó a Paraguay para cumplir. El Pipi planteó un esquema peculiar para jugar con 5 defensores, 3 mediocampistas y 2 delanteros. En el fondo la continuidad del juvenil Flores, en el mediocampo la vuelta de Gordillo (que se lesionó en la ida contra U de Chile allá lejos y hace tiempo) y en la delantera con el regreso de Ángel Romero que se recuperó del covid. En lo relativo al esquema no son más que números: lo que importa es el funcionamiento del equipo, pocos recordaran que el Brasil de Scolari ganó el mundial 2002 defendiendo con 5 en el fondo y muchos asocian a Bilardo con dos líneas de 4 cuando el narigón siempre jugó con 3-5-2, el San Lorenzo campeón de América de Bauza solía poner a Mercier entre los centrales al defender quedando así con 5 atrás. Los números son un orden inicial que luego se mueve a partir de que la pelota también lo hace. Puede graficar de alguna manera intenciones pero no siempre es así.

El 12 de Octubre es un equipo que parece moldeado de esos teams paraguayos de los 70/80 e incluso principios de los ’90. Defensivamente aplicado, sin intenciones de tenencia del balón, duro, abusando por momentos de la pierna fuerte, apostando a pelotas largas y centros a delanteros grandotes o potentes. Así se llevó un empate que pudo ser victoria en la ida en el NG y dejó a San Lorenzo al borde de una eliminación que se concretaría una semana más tarde con la derrota ante Central. El local necesitaba ganar para llevarse la clasificación y de entrada intentó un dominio que le resultaba evidentemente incómodo. En el comienzo un buen desborde que nadie llegó empujar. El equipo azulgrana ayer vestido de negro se empezó a acomodar en la cancha y así llegó a dominar territorialmente, llevar la batuta del juego y circular el balón sin encontrar profundidad. El Ciclón incomodaba con la movilidad de Palacios que desde la izquierda tenía la posibilidad de perfilarse y pegarle con mejor ángulo. Tal vez la mayor amenaza en los minutos iniciales. El despegue del equipo en el partido se dio a partir de la asociación de los hermanos Romero. Cuando la primera etapa se iba, en la segunda jugada después de un tiro de esquina, Óscar metió un centro venenoso de zurda que en la puerta del área chica iba a conectar Alexander Díaz cayéndose para vencer la portería del local y poner el primero de la noche.

El primer tiempo fue bastante aburrido, como un deja vú de aquel partido de Copa Libertadores 2016 cuando recibimos a Liga de Quito ya eliminados con Guede en el banco de suplentes.

En el segundo tiempo el equipo de Romagnoli iba a mostrar su mejor cara a partir de encontrar espacios que el conjunto guaraní iba a dejar por su necesidad de darlo vuelta. Así San Lorenzo se encontró con campo para armar jugadas, hacer subir a los laterales a partir de la movilidad de Palacios y Ángel sumado a los pases punzantes de Óscar. Con eso el Ciclón tuvo las dos primeras de la etapa final con un pase entre líneas bárbaro del Romero zurdo que puso a correr en diagonal a Julián Palacios que pateó al arco aunque parecía tener pase para Alexander Díaz que entraba por el medio. Ahí nomás combinaron los Romero y esta vez fue el diestro quién puso a correr a Salazar que llegó con lo justo definiendo mal. Cuando el reloj marcaba 14 minutos Palacios inició la contra, Ángel se frenó en el borde derecho del área, se sacó su marca de encima y espero la entrada de su hermano que el control desairó a tres defensores y quedó prácticamente de frente al arco de Cardozo Patiño. El gemelo zurdo definió de derecha con tiro raso que se metió entre el palo y la fútil estirada del arquero. Linda jugada, buenos movimientos y gran gesto técnico en el control de Óscar. El equipo se ponía 2-0 de manera justa. Desde aquí en adelante el equipo paraguayo iba a intentar arrinconar pero repitiéndose en centros y tiros de afuera que no llegaron a inquietar. Final del partido. Victoria justa, sin presiones, para ver algunos jugadores, para ver algunos movimientos y no mucho más.

Queda un partido más, habrá que viajar a Chile para visitar a Huachipato y terminar este semestre tan tortuoso para la moral del hincha. Después vendrá el receso que debe empezar un proceso de reconstrucción futbolística, la elección de un DT, quizás de un manager también, el rearmado del plantel, tal vez la apuesta por una columna vertebral y juveniles. Lo que más deseamos es que la reconstrucción también sea un resurgir deportivo y San Lorenzo vuelva a meterse en la disputa, habrá que tener paciencia si el proceso es la apuesta a juveniles apuntalados por algunos jugadores del plantel actual. De cualquier modo en la vida las cosas terminan y este mal momento que se extiende en el tiempo en algún momento debe concluir para volver a ser felices viendo al Ciclón jugar al fútbol. Las turbulencias no son eternas. Tiene que pasar. Siempre que llovió paró. Yo sé que vendrán buenos tiempos y nos vamos a volver a abrazar gritando goles del Ciclón y emborracharnos de felicidad en alguna esquina de Boedo festejando victorias.

La crónica del triunfo del Ciclón por Copa Sudamericana contra 12 de Octubre en la pluma de Cafu Amador. 

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¿Qué es esto? ¿ Se puede perder?

13/May/21

Luego de la dura eliminación por la copa de la liga local, San Lorenzo jugó este miércoles por la Copa Sudamericana frente al conjunto compatriota Rosario Central. Ya sin DT y con una nueva secretaría técnica al mando del conjunto azulgrana (con el Pipi Romagnoli como DT y sin el acompañamiento de Hugo Tocalli), San Lorenzo perdió 1-2 contra el conjunto canalla y quedó afuera del último torneo que le quedaba en el semestre. En una noche fría, sin banderas dadas vueltas, pero con un pasacalle que decía “Esta hinchada no se vende”, el Ciclón parece haber tocado fondo, y vaya a saber uno cuándo vuelva a salir a flote.
Yendo a algunas cuestiones futbolísticas, el conjunto de Boedo salió a la cancha con un esquema diferente al que venía jugado con Diego Dabove, con un 4-4-2 más clásico, que fue durante gran parte del primer tiempo un 4-3-1-2. Las otras dos novedades fueron la juvenil dupla central, integrada por Gattoni – Flores (ambos de mal partido) y la vuelta el equipo titular de Franco Di Santo como nueve de punta.
En los primeros minutos, el conjunto del Pipi intentó tener la pelota y salir desde abajo siempre que pudo. Esto fue algo un poco arriesgado, teniendo en cuenta los pocos entrenamientos del nuevo DT y en los primeros minutos trajo sus consecuencias. Primero la perdió Palacios aunque por suerte la recuperó rápido, pero luego Óscar Romero volvió a regalarle el balón al conjunto rosarino que consiguió una falta cerca de área del Ciclón, que por suerte malogró el tiro libre. A los 10 minutos, Palacios pudo encontrar a Di Santo por el costado izquierdo, quien intentó desbordar y consiguió un córner, que fue bien ejecutado por Rojas y el cabezazo de Flores se fue cerca del ángulo derecho de Broun. Al minuto San Lorenzo tuvo otro tiro libre cerca del área que desperdició y dejó una contra de Central con cierto peligro, pero que terminó en la nada. El partido era de ida y vuelta, con un mediocampo muy dinámico entre Palacios, Ramírez y Óscar que se plantaba por momentos con Romero por derecha, Ramírez por izquierda y Julián de enganche. Interesantes movimientos ofensivos, pero con muy poca recuperación. Central no lograba tener mucho tiempo la pelota, pero cuando lo hacía atacaba en profundidad, ganándole la espalda a los laterales y al joven cinco Rosané.
Ya llegando al primer cuarto de hora, San Lorenzo tenía mejor posesión de la pelota y aunque no era incisivo se iba a llevar un premio. Julián Palacios le dio el balón a Ramírez por el costado izquierdo y le marcó el espacio para la devolución. El 20 le devolvió la pared perfecta, y lo dejó a Palacios entrando al área grande con el suficiente tiempo para controlar y sacar un centro venenoso al medio del arco, que el defensor de Central, Ávila en su intento de despejar terminó tocando el esférico y colocando el 1-0 para el local. El premio era para el improvisado “enganche” que hasta el momento era el que más empujaba. Esos primeros 25 minutos fueron lo mejor de San Lorenzo en el partido, ya que como vimos en todo este año, lo único que este equipo más o menos sabe hacer es atacar.
Pero con el resultado a favor la lógica del juego se modificó. Central ahora debía tener la iniciativa y empezó a intentar generar juego ofensivo. A los 30 minutos fue la primera jugada de peligro, aunque por suerte el jugador canalla que quedó solo frente a Torrico tiró la pelota por arriba del travesaño. Desde ese momento, Central atacó con centros, mientas San Lorenzo tenía la ilusión de armar bien algún contra golpe para ampliar el marcador. Pero Óscar Romero estaba impreciso en los últimos pases y por el lado de Central, Vecchio empezaba a tener una gran noche. A San Lorenzo le llegaban por los costados y con centros peligrosos, pero gracias a una gran atajada del Cóndor Torrico el partido seguía 1-0. A los pocos minutos, Central iba a tener la situación más clara en los pies de Marcos Ruben, que luego de una serie de rebotes, quedó solo frente al arco y lo que parecía ser gol terminó con un remate directo el palo (el clan resonó en todo el estadio vacío). Antes de que termine el primer tiempo, Di Santo sacó una pelota increíble de la línea del arco y una vez mas San Lorenzo se salvó del empate. Desde el gol el conjunto azulgrana le regaló la pelota a Central, quien encontró varios huecos en la defensa local para hacer daño. El conjunto de Romagnoli rearmó el medio, puso a Óscar Romero de doble cinco y Julian Palacios dejó de ser enganche y pasó a jugar por derecha. Una vez más al Ciclón le faltó tener un poco la pelota, se defendió mal sin ella, y no pudo armar ninguna contra peligrosa.
En el 2do tiempo el dibujo táctico fue el mismo y los jugadores también. Nada cambió y se iba a pagar caro. De arranque Vecchio tuvo dos jugadas que fueron bien controladas por el Cóndor, pero anticipaban lo que se vendría. A los cinco minutos tendríamos la primera mala noticia. En una contra en velocidad, Franco Di Santo picó al vacío, pero el recién recuperado volvió a lesionarse y tuvo que ser remplazado por el juvenil Alexander Díaz. Si bien Di Santo no había aportado mucho desde lo futbolístico, hay que recalcar que es uno de los pocos jugadores que gritan dentro de la cancha y que suele pedir la pelota y hasta alentar a sus compañeros. Algo destacable en un plantel que parecen todos Bernardo, el ayudante del Zorro.
Antes de la catástrofe, San Lorenzo tuvo un tiro libre peligroso en los pies de Óscar Romero que se fue por arriba del travesaño. Al minuto Central volvió a perderse el gol en los pies de Lucas Gamba. El equipo rosarino era muy vertical cuando atacaba y el conjunto azulgrana no lograba recuperar la pelota lejos del área propia. A su vez, cuando se recuperaba, era muy paciente con la pelota y aunque logró tener buenas llegadas por los costados, los malos centros dejaban en la nada el intento ofensivo. A los 16 minutos, Ramírez salió para que entre Jalil Elías en el medio. En la llegada inmediata al cambio, Marcos Ruben realizó un taco poco ortodoxo que Torrico saco al córner antes de que toque el travesaño. La idea del Pipi era poner a un jugador más de “marca” y cerrar un poco el escueto resultado a favor. Pero nada de eso sucedió. A los 21 minutos, luego de que echen al técnico de Central y nuevamente desde un lateral, el equipo de Rosario empató el partido. Una buena pared por la banda derecha dejó mal parada a la defensa azulgrana, y ante el centro rasante que anticipó en el primer palo un jugador canalla, la pierna de Gattoni no pudo evitar el gol y por lo contrario terminó empujándola al fondo de la red. Ese no iba a ser el único baldazo de agua fría, en una noche que ya pintaba helada. A los 25 minutos, Jalil Elías le regaló una pelota a un delantero de Central, quien hizo de pivot y habilitó al habilidoso Vecchio entrando al área, quien definió al palo izquierdo de Torrico y se llevó de arriba el 2-1. No es la primera vez que Elías se equivoca saliendo desde abajo o despejando y le deja servido el gol a un contrario.
Romagnoli en un acto de desesperación movió el banco de suplentes y mandó a la cancha a Troyansky y Peralta Bauer, que tuvieron cada uno una pelota de gol en sus pies a los pocos minutos de ingresar y que por poco no consiguieron el empate. Los cambios le dieron cierto dinamismo a San Lorenzo, que se paró con tres delanteros ahora, con Alexander por derecha, Troyansky por izquierda y Peralta Bauer de 9. Los centros empezaron a llover de un lado y del otro, pero nada generaba peligro en el área canalla. Central empezó a guardar el triunfo, pobló de volantes el medio campo y le entregó la pelota a San Lorenzo que ahora sí no sabía qué hacer con ella. El partido terminaba y ahora la suerte no nos acompañaba a nosotros, ya que luego de una buena elaboración por derecha, la pelota le quedó a Óscar Romero en la media luna del área y sacó un remate potente que se fue muy cerca de ángulo izquierdo de Broun. El partido terminó de la peor manera, ningún jugador entendió que se acercaba el final y no lograron ni siquiera echar un centro al área para buscar de casualidad el empate.
Así, el Ciclón, se despidió del último torneo que disputamos este semestre de forma más que anticipada. San Lorenzo se quedó sin nada, tiene dos partidos por delante sin ningún objetivo y dejó una imagen más que preocupante. Las falencias defensivas son gravísimas, y la falta de actitud es aún peor. Desde hace tiempo San Lorenzo parece tener un problema en lo físico, es superado en este punto por todos los equipos con los cuales compite. Por otra parte, defensivamente es casi un equipo amateur. No hay un cinco que recupere, por los costados los laterales contrarios suelen hacer por las bandas lo que quieren y en general ninguno de los centrales logra ganarle la espalda a los delanteros contrarios. Para colmo, los que en algunos partidos nos salvaron, como Óscar, Ramírez o Uvita Fernandez (sí, ayer jugó aunque ni nos acordemos) hoy no aportan ninguna claridad. El presente es de malestar y el futuro incierto. ¿Se podrá solucionar esto con un cambio de DT? Es verdad que desde el lado dirigencial es importante mostrar algún cambio de actitud y poner el cuerpo y la cabeza para salir de esta situación. Pero, por otro lado, también hay que dejar de prestarle tanta atención al twitter y a las redes, en donde gente que no administra ni un consorcio parecen ser los dueños de la verdad del futbol. Como sea, se terminaron las competencias y ahora no queda mucho más que barajar y dar de nuevo. Claro que tiene que haber muchos cambios, profundos y urgentes. Pero ojo, a no olvidarse que de un club se sale adelante entre todos, sino nos devoran los de afuera.

La crónica de Nahuel March de la eliminación copera ante Central

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El uno por uno ante Central

12/May/21

Cuesta recordar una participación tan mala en una copa internacional. Afuera de la Copa Sudamericana en un grupo más que accesible. Nuevamente ningún jugador para destacar.

Torrico 5
Salazar 2
Gattoni 2
Flores 3
Rojas 4
Rosane 4
Ramírez 3
Romero 3
Palacios 3
Fernández 3
Di Santo 4

Díaz 4
Elías 2
Troyansky 3
Peralta Bauer 5

San Lorenzo cayó 2 a 1 ante Central en el Gasómetro. Adiós del cuarto torneo que tenía el semestre. La caída parece no tener fin.

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El uno por uno de la derrota y eliminación de San Lorenzo ante Racing

10/May/21

El Ciclón volvió a tener otra lamentable producción futbolística y cayó sin atenuantes por 2 a 0 ante Racing. Es tan malo lo del equipo que no puede garantizar una clasificación cuando servía hasta el 0-1. Luego del match renunció Dabove.

Torrico 4
Herrera 3
Gattoni 2
Braghieri 2
Rojas 4
Rosane 4
Elias 3
Ramírez 3
Romero 4
Fernández 3
Palacios 3

Con goles de Chancalay, el Ciclón cayó en Avellaneda y se vuelve a despedir de otro torneo.

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Destino final

9/May/21

San Lorenzo quedó eliminado de la Copa de la Liga Profesional de Futbol. Cayó 2-0 de manera contundente e inapelable ante Racing en Avellaneda. Los dos goles los marcó Tomás Chancalay, uno a los 16 de primer tiempo y el otro antes del minuto de la etapa final. Así el equipo azulgrana queda fuera de todas las competencias con una mínima chance matemática en la Copa Sudamericana tirando todo el semestre a la basura. Un papelón como al final de cada uno de los últimos 6 o 7 semestres.
El equipo de Dabove llegó a Avellaneda confiando en que con el empate estaba adentro de los clasificados. Es decir el técnico planteó el partido para ir a buscar el puntito como premio mayor. Al local no le quedaba otra que ganar y a eso fue, a buscarlo de arranque mientras San Lorenzo jugaba un fútbol timorato, sin coraje, aferrándose al 0 en su arco con uñas y dientes. Estos planteos no salen porque, pese a lo que el técnico cree, este equipo no sabe defenderse y lo que mejor hace es asociarse adelante para atacar. Defiende mal, deja huecos insólitos, le llegan por todos los costados y en pelota parada le cabecea en el área hasta Los Grossos. Pobló el medio de gente, el partido se terminó jugando y sufriendo por las bandas. En ataque el equipo fue improvisación y espasmos como siempre desde el inicio de este ciclo, no hay plan ofensivo, no hay táctica ofensiva, ni siquiera hay un laburo visible en la pelota parada. Todos los partidos cuando hay que hacer un gol gasta un cambio en algún lateral, hoy terminó sacando al volante central que mejor le ha rendido para poner a Elías que no se destaca por ser un gran recuperador. Otra decepción.
¿Cómo vas perder un partido definitorio contra un equipo de Pizzi? ¿Quién sos, el Tata Martino? Dabove nunca supo jugar con la presión que tenía el local, no paró un equipo punzante en el contraataque, Palacios y Ramírez jugaron muchas veces sobre la misma banda chocándose entre ellos y dejándole todo el callejón a Mena para lastimar con sus subidas; eso es lo que todos sabíamos que iba a hacer… Todos menos uno.
Pensó todo el partido como si dirigiera a Godoy Cruz en lugar de a San Lorenzo. Después se puede gritar mucho desde la línea, dar indicaciones, hacer gestos pero no alcanza cuando los partidos se plantean mal y con tanto miedo como si enfrente estuviera siempre el City de Guardiola o el Chelsea de Tuchel. La clasificación se empezó a perder cuando el técnico pensó que podía ponerse del lado de algún bando en la disputa obvia que había en el plantel entre referentes de cartón y los Romero. Lo mejor de este ciclo salió de los pies de los mellizos paraguayos (a los cuales el técnico boludeó hasta el cansancio poniendo sobre ellos a Melano o Troyansky) cuando el azulgrana se junta para atacar. No poner a los que mejor juegan es mala praxis y privilegiar a los refuerzos que no demostraron nada para jugar con una camiseta tan pesada como ésta, también. Este bochorno es saca técnico. El Ciclón llegó a la última fecha con todo a su favor; 3 puntos y 2 goles de ventaja y perdió la clasificación desde el planteo cobarde de su DT.
San Lorenzo sufría mientras Racing desbordaba, se asociaba y empujaba. En las manos de Torrico estuvo la esperanza que duró hasta los 96 porque de no ser por el cóndor podían haberse ido al entretiempo dos goles arriba. Cuando arrancó el segundo la defensa salió dormida, cansada, con la almohada en la cara todavía de la siesta y en cinco toques desde que sacaron del medio se pusieron 2-0. A partir de eso el equipo de Dabove recién iba a esbozar otra postura más ambiciosa, más acorde a la historia del club, más a tono con lo que el hincha quiere (que no es un equipo hiperofensivo bobo sino algo que se asemeje a atacar bien) pero para eso tuvimos que estar virtualmente eliminados, de la misma manera que se atacó a Santos recién perdiendo 2-0 y como en Brasil con la serie en desventaja. Una constante reacción tardía y como en las dos oportunidades anteriores no salió. Cada tres meses volvemos a lo mismo de barajar otra vez y empezar de nuevo pero los errores se repiten: mercados de pases pésimos, equipos mal preparados físicamente, planteos tácticos mediocres, jugadores que no dan la talla y supuestas internas en un plantel que no tiene espalda para tener interna alguna. En San Lorenzo fallan todas las patas de la mesa. Esto es así y mientras más rápido se entienda más rápido habrá una solución.
Al Ciclón solo le queda pedir un milagro en la Sudamericana. Torneo que partido a partido el técnico se encargó de descartar para apuntar a esta copa nacional en la que arruinó una levantada bárbara con este planteo de mierda. No le queda otra que apuntar todo a un milagro que parece poco probable, es insólito este semestre y es una mierda este presente de varios años de una pálida atrás de otra. Como si eso fuera poco hay hasta mala suerte como el contagio de tu mejor jugador previo a dos duelos definitorios y así no poder contar con tu ancho de espadas (aunque el técnico lo trató más de una vez como un 2 de bastos y a su hermano como un 2 de copas). Decir que hay que pasar la página parece la salida fácil pero no hay que pasarla, hay que revisarla hasta el cansancio para dejar de repetir los mismos errores que suceden una y otra vez desde aquella eliminación copera del 2017 en la cancha de Lanús. Es un ciclo repetitivo de finales bochornosas que le quitan prestigio a esta camiseta y de esos son responsables todos porque la culpa del técnico siempre es la salida más fácil para no hacerse cargo de las cagadas cometidas. No hay más margen de error para nadie. San Lorenzo merece ser la prioridad de todos y merece que se lo defienda en todos lados dejando la vida por los colores, dentro y fuera de la cancha. Es hora de que todas las partes tomen nota y se dejen de joder que el horno no está para bollos. El hincha está harto de comer mierda.

La crónica de Cafu Amador de la eliminación azulgrana en Avellaneda

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Restricción de fronteras

7/May/21

Cuando juega Copa Sudamericana parece que San Lorenzo está empeñado en rifarla y perder la chance de intentar conseguirla. El Ciclón jugó muy mal y empató como local frente a un timorato 12 de Octubre que con poquito le complicó la vida mucho más de lo esperable. El empate no lo elimina matemáticamente pero lo deja con bajísimas chances. Los goles los hicieron Troyansky de cabeza a los 31 del primer tiempo y empató el bajito Nuñez de cabeza cuando la etapa inicial se terminaba.

No hay mucho por decir del partido. El técnico claramente apunta los cañones al duelo del domingo frente a Racing en Avellaneda, por eso metió mano en el todas las líneas y del medio para adelante solamente mantuvo a Óscar Romero en el once titular (sí, aquel al que de arranque no ponía porque supuestamente no aportaba en defensa, ahora no le da nunca un descanso). Con los ingresos de: Flores, Pittón, Palacios, Peralta Bauer, Troyansky y Alexander Díaz para jugar un partido decisivo. La rotación claramente descarta la competencia internacional. Algunos cambios son obligados como el de Ángel Romero que dio positivo de covid luego de la victoria del domingo ante Godoy Cruz.

El arranque del juego se hacía previsible con un equipo que tenía la obligación de ganarlo y otro que juega a ser un bloque compacto, ordenado y al que no le interesa tener la pelota. El equipo de Boedo intentó romper el orden defensivo casi siempre con pelotas en cortada que eran rechazadas por el fondo paraguayo. El Ciclón la circulaba lentamente sin encontrar cambios de ritmo, sin claridad y sin explosión. En el fondo el rival estaba cómodo con su previsible planteo de meterse con los 11 tras la línea de la pelota, llamar a Colón, la tripulación, la pinta, la niña y la Santa María para que también defiendan. Así San Lorenzo chocó con un frontón y el equipo paraguayo se fue animando poco a poco a jugar a la espalda de Pittón que hace rato es una autopista con la barrera levantada. Iban 13’ cuando Donatti salió por una contractura dejándole su lugar a Braghieri. El equipo de Dabove es un conjunto de a ratos, tiene ráfagas en los partidos y a veces las aprovecha bien. En el mejor momento azulgrana vino el córner que Óscar Romero le puso en la cabeza a Troyansky para que éste la esquine y ponga la ventaja. Con eso el azulgrana se replegó e inexplicablemente le regaló la pelota al rival que con una tenencia muy rústica lo fue empujando, fue aprovechando ese carril vacío a la espalda del lateral izquierdo. En el final del primer tiempo Óscar tocó de frente para un Pittón que no pudo controlar una pelota sencilla rebotándole como si tuviera un resorte en el botín, el conjunto paraguayo robó y ganó un foul (bastante tonto). Tiro libre frontal, pelota que sobra a todos, muy malas marcas y cabezazo del más chiquito para poner el empate. Baldazo de agua helada en la fría noche de mayo.

El segundo tiempo mantuvo la misma tesitura con un rival cómodo, muy sólido abajo y un San Lorenzo muy dependiente de Óscar Romero que jugó muy solo. Más solo que Adán antes de conocer a Eva. Algo de empuje pero sin generar peligro real, así el partido se fue diluyendo y pudo haberse perdido. En el final 12 de Octubre casi lo gana con un tiro libre que se fue cerquita. Preocupante partido de un equipo irregular, que no es capaz de encadenar un par de triunfos en fila en ambos frentes y que entre semana es bastante distinto al que juega el torneo local. Los cambios de nombre influyen, la continuidad de partidos también, pero es notorio que el azulgrana depende muchísimo de arrebatos individuales de los Romero, Ramírez y pará de contar. De lo más rescatable el pibe Rosané que se va afirmando en el mediocampo pero sacándolo a él, Óscar y Torrico; el resto debe mucho después de la pálida imagen que dejaron hoy. Pobrísima y triste imagen del Ciclón que deberá ser cambiada inmediatamente, no hay tiempo, este calendario y el andar irregular no dan margen para estar contento más de 3 días seguidos o para putear otros 3.

La Sudamericana ya  es cosa del pasado aunque la matemática diga lo contrario, a Dabove solo le queda el torneo local en donde el domingo se juega mucho en Avellaneda. Deberá trabajar varios aspectos pero también lo anímico para que el plantel en general sienta que su aporte es importante, hoy dio la impresión de que pese a ser una final al equipo le daba lo mismo. Para el duelo definitorio del domingo no podrá contar con Ángel pero se presume que volverán varios que vienen siendo titulares los fines de semana.

Este cronista está muy embroncado porque le parecía que esta Copa lleva varios años siendo accesible al menos para meterse en instancias avanzadas y San Lorenzo la rifó con rendimientos muy pobres. Era una buena chance en un plano internacional que siempre nos ha sido esquivo.

La crónica de Cafu Amador del empate de San Lorenzo por Copa Sudamericana

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Naranjo en flor

3/May/21

Triunfo sufrido en un día casi primaveral en pleno mayo. El Ciclón venció por 1-0 a Godoy Cruz con un gol de penal de Óscar Romero en la primera etapa, en la segunda Ángel erraría otro y el final sería otra vez para sufrir sin descanso. Casi como un tango.
En este trajín de partidos al equipo de Dabove lo acecha la irregularidad como su mayor enemigo, no sólo entre partidos sino también en el transcurso de los mismos. El mayor rival a vencer muchas veces es uno mismo. El conjunto azulgrana encadena triunfos en el torneo local pero derrotas en la copa, pero no conforme con ese andar también tiene momentos de titubeo en los partidos que le hacen sufrir más de la cuenta cuando debiera haber liquidado los mismos un rato antes.
Previsible cambio de nombres luego de la rotación entre semana, con ingresos de Donatti, Rojas, Jalil Elías, Ramírez, Ángel Romero y Uvita. El técnico paraba lo que se presume como el equipo titular. En el esquema ninguna sorpresa con un dibujo táctico que oscilaba entre el 4-2-3-1, 4-1-4-1 y el 4-4-2 dependiendo de los momentos del equipo con la pelota y sin ella.
Cuando iban 3 minutos combinaron Ángel y Óscar Romero quien le pegó de afuera del área avisando. En ese arranque al Ciclón le faltó hacer pie en el medio para cortar y manejar mejor la pelota, cosa que se iría corrigiendo a medida que el pibe Rosané tomaba confianza y se hacía dueño del juego en ese sector. Iban 8’ cuando desbordó el mellizo maligno y metió un centro raso para Uvita que llegó al borde del área chica en posición de nueve y la pelota se le fue un poco menos de un metro a la derecha del primer palo. Corrían 12´cuando Rojas y Ángel combinaron bien, el paraguayo desbordó y metió un centro pasado que sobró a Uvita, cuando Jalil Elías intentó una volea que terminó siendo una pifia. El conjunto azulgrana era más, se acercaba con peligro y andaba cerca del primero. A los 24’ volvió a florecer la sociedad de la banda izquierda. Rojas buscó a Ángel que la rebotó para Ramírez que se metía con gambeta al área un par de metros a la izquierda de la medialuna, lo bajaron y el árbitro Trucco marcó penal. El encargado de pegarle fue el mellizo zurdo que le dió fuerte al medio y pese a un roce en el arquero puso la victoria parcial. Dos minutos después el Ciclón hizo lenta una que era para acelerar y se perdió la posibilidad de aumentar el marcador. A los 33′ Rosané se animó sacándose a dos de encima y Ángel intentó un tiro esquinado que se fue cerquita del palo derecho del arquero Espínola. El cronómetro cantaba 35′ cuando Gaby Rojas la peleó en la banda izquierda, se metió de carambola al área y cuando le quedaba la cancha para el centro lo bajaron ¡Fue un penalazo! Pero Trucco dijo siga siga y a otra cosa medio que dando a entender que difícil que en un mismo tiempo te den dos penales. El tramo final San Lorenzo se replegó, le costó sostener la pelota y el equipo mendocino se acercó sin generar peligro. Al finalizar el primer tiempo los gauchos de Boedo ganaban merecidamente en un partido con altibajos.
Cuando arrancó el segundo tiempo el elenco de Dabove parecía jugar a otro ritmo que su rival y combinaba rápido pero le faltaban 5 pa´l peso. Iban 3′ cuando Uvita cabeceó un tiro libre que ejecutó Rojas, y rápido de reflejos Espínola la envió al corner. Pasaron 2 minutos para que en un centro del lateral izquierdo, el delantero paraguayo la acomodó con el pecho y ensayó una volea bárbara que se iba a estrellar en el palo. Era el gol de la fecha. A los 15´ Angelito desbordó después de un pase largo de su hermano Óscar, se frenó haciendo pasar de largo a su marcador y se la dejó a Ramírez que le pegó sin fuerza pero consiguió un córner. Iban 18′ cuando Óscar parado de Ortigoza en el centro de la cancha lo vió a Herrera solo a la derecha y le puso la pelota, el yacaré de primera la rebotó para Uvita cuando Santos se lo llevó puesto y así a Trucco no le quedó otra que cobrar el segundo penal de la tarde. Ésta vez lo iba a ejecutar Ángel que con mucha preparación lo quiso ajustar contra el palo pero Espínola leyó bien la intención y se lo sacó. El partido seguía 1-0 aunque San Lorenzo debía estar claramente uno o dos goles más arriba de los mendocinos. Jugaba mejor, era superior, atacaba con peligro, soltaba bien a los laterales, manejaba bien el medio, recuperaba rápido, tocaba bien, se lucían Ramírez y los Romero. El Juani levantó mucho en este partido, como si se hubiera hecho un perfil en Tinder. Pero a partir de ese momento el Ciclón desmejoró. Los cambios dejaron muy solo a Rosané en el medio que tuvo que correr para todos lados como perro de presa, con ello terminó retrasándose y Godoy Cruz empezó a tener ratos de dominio. Iban 21′ cuando Torrico le sacó una bocha bárbara a Ávalos luego de un centro del Ramírez de ellos. A los 26′ tras un rebote en las dos piernas de Badaloni, el Cóndor parecía vencido pero se levantó como si tuviera 20 años y cacheteó una bocha que tenía destino de empate. Cuando solo habían pasado 120 segundos el prócer azulgrana le ahogó el grito al Ramírez de ellos. Lo que siguió encontró al azulgrana parado de contra para ampliar el marcador que no se dio, pero tuvo una clara en un desborde de Ángel, un cabezazo de Martegani que Rondamón Pittón no llegó a conectar. Final, victoria, 21 puntos y parte de la clasificación a cuartos en el bolsillo.
El equipo sufrió muchos altibajos en el partido. Mostró su mejor cara en varios tramos en los que fue muy superior al Tomba, pero también sufrió para luego quedarse con los tres puntos. Gran partido de Rosané, los Romero, Ramírez y tremendos 10 minutos donde Torrico sostuvo en sus manos el triunfo. El jueves enfrenta a 12 de Octubre en el Nuevo Gasómetro y el domingo se juega la clasificación en Avellaneda. Domingo completo porque comento de paso que vacunaron a mi vieja y se me pianta un lagrimón. Ganó San Lorenzo, pariendo pero… Primero hay que saber sufrir.

La crónica de Cafu Amador de la trabajosa victoria ante el Tomba

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