Nota de tapa

Sergio Maldonado: “San Lorenzo me eligió a mí en un momento que yo lo necesitaba”

Conocimos a Sergio en la Casa de la Cultura, en una actividad organizada por la Subcomisión de DDHH. Tuvo palabras muy elogiosas respecto al club, meses después de haberse hecho socio. No era casual: San Lorenzo fue la primera institución del fútbol argentino que pidió la aparición de Santiago. Luego se juntó con el hincha más conocido del planeta -Francisco- y meses después pisó el Pedro Bidegain y el Polideportivo Roberto Pando.

Antes de irnos de esa actividad le hicimos una pregunta puntual y quedamos en conversar vía telefónica para la web de La Soriano. Semanas después salió una conversación profunda, de esas que te hacen pensar que de verdad somos más que 90 minutos: Sergio enfatiza sobre los valores del club, habla del acompañamiento de socios e hinchas y remarca “la parte humana” de nuestra institución. También da cuenta de la situación actual en relación al pedido de justicia por su hermano. Y agradece. Porque es un tipo que, a pesar de los golpes, sabe agradecer a quienes -como San Lorenzo- estuvieron siempre a su lado.

¿Cómo te vinculaste con San Lorenzo, el primer club que pidió la aparición con vida de tu hermano?

Santiago no era hincha de San Lorenzo. A él no le gustaba el fútbol directamente: no tenía un club. Lo de San Lorenzo es esto que decís vos: fue el primer club que salió a pedir la aparición con vida. Después se generó algo, no se si internamente, con esto de que el Papa es de San Lorenzo. El la recibió a mi vieja: ella y mi abuelo eran de San Lorenzo, mi abuelo iba a la cancha, en los años 50. Se había mudado a Buenos Aires y vivía ahí. Nunca me inculcó que me hiciera hincha de San Lorenzo, yo era hincha de Boca.

Pero sí me di cuenta que me había hecho hincha de San Lorenzo cuando grité el primer gol, la primera vez que fui a la cancha. Eso lo sentí, sentí el cariño de la gente. Sentí a esa hinchada, que no he visto en otro lado: que sean tan originales en las letras y canten tanto. Esa también fue una seducción para volver: yo había descreído un poco del fútbol y con esto de Santiago en diferentes lugares fui sintiendo contención. La contención la recibí de ahí, de la gente que está en DDHH: me pareció que era interesante todo lo que estaban haciendo. Ya el primer día que puse un pie en la cancha sentí ese cariño, no solo de la gente de San Lorenzo, sino de quienes trabajan ahí todos los días. Eso logró una especie de comunión con mi vieja: San Lorenzo me eligió a mí en un momento que yo lo necesitaba.

- ¿San Lorenzo te dio contención? Es un club que siempre tuvo vínculo con los organismos de DDHH

Es una mezcla de cosas. Es esa necesidad de tratar de empezar a estar un poco bien. ¿Por qué digo un poco bien? Cuando pasa lo de Santiago es como que yo personalmente me olvido de un montón de cosas. Y entrás en esa vorágine de pedir primero la aparición con vida, después seguir reclamando saber que le pasó para después poder tener justicia. Las victimas, los familiares, cuando pasa eso empezamos una especie de carrera por vencer a la justicia. Y a veces nos olvidamos de algunas cosas que teníamos nosotros: no digo placeres, pero si distracción. Y una de esas distracciones puede ser la música, el fútbol. A mi me costó reencontrarme: primero fue con ir a un recital, por ejemplo. Pero siempre se fue dando en el marco de estrechar más vínculos con esos sectores que salieron a respaldar o se pronunciaron a favor: se trataba de tener más contención.

- ¿Cómo aparece la figura del Papa Francisco en ese acercamiento con San Lorenzo?

Mi vieja es muy creyente y yo, más allá de haber ido a colegio católico, dejé un poco eso de la religión. Pero bieno, la figura del Papa es algo que trasciende todo eso. Y corta por sobre todo el resto. Eso fue en diciembre de 2017. A mi vieja le hizo muy bien. Y yo vuelvo a la cancha a fines de julio de 2018. Ahí es donde me hago socio y empiezo a ir. Pasó un tiempo, no es que fue enseguida, automático. Se fue generando un vínculo que fue generado por el. Y yo empecé a ver a la distancia todo lo que se había generado en torno a lo de Santiago.

Y digo que fue una elección porque se acercó Tamara de DDHH y ahí fue cuando empezó ese vínculo. Se fue dando: es un club identificado ya con un montón de cosas. Tal vez sea eso que estaba en que tenía que suceder: el Papa, la bandera por Santiago, la charla que di recientemente (en la Casa de la Cultura). Después fui a conocer la cancha de básquet: estaban todos jugando al ping pong, habían otras actividades. Cuando se van haciendo las cosas bien y se mantiene esa esencia de barrio. Por ahí eso es lo que necesitaba.

Y desde el club también me preguntan: “¿Cómo están tus viejos?” “¿Pasó algo en la causa?”. Por eso digo que va más allá de lo futbolístico. Hay seres humanos. Hay una parte humana que no digo que en otro club no esté, pero yo la encontré en San Lorenzo. Tal vez todos los clubes tienen lo mismo y yo nunca lo necesité. Es conmovedor y gratificante.

- ¿Es cierto que te gustaron tanto las canciones de la hinchada que te las bajaste en Spotify para aprenderlas? Contanos un poco de ese acercamiento a las canciones más originales del fútbol argentino.

Después que fui a la cancha, no enganchaba una letra. Yo venía de escuchar canciones menos elaboradas en las canchas. Estas son más complicadas: tenés que andar con una partitura más o menos. Y miraba, pero leía y no encontraba el tono. Y justó encontré en Spotify que había varias, mal grabadas pero que estaban buenas. Así que empecé a escucharlas y ya las otras veces que fui fue distinto. Y ahora las canto solo. Son muy ingeniosas: lo que me llama la atención es el cambio de ritmo que le meten. Arrancan y siguen. No se hace un bache. No hay un silencio. Y esto todo el tiempo, todo el partido, está bueno. La canción de “Si yo fuera presidente”, por ejemplo, tiene más letra que cualquier letra de música. La de “Vamos vamos Azulgrana” es el caballito de batalla mío: “porque nos fuimos a la B, porque volvimos a la A”. También “¿Qué te pasa quemero?”. Me gustan todas: no es “eh andate a la concha de tu hermana”. Hay una previa, una inteligencia en las letras.

¿En qué estado actual está el pedido de justicia por Santiago? ¿Cómo está viviendo tu familia este momento?

Nosotros seguimos insistiendo en que nos aprueben un grupo de expertos independientes que garanticen la investigación. Hoy todo depende del mismo Ministerio de Seguridad. No puede investigar Policía Federal y Prefectura cuando es parte del problema. Todos dependen del mismo Ministerio, a cargo de Patricia Bullrich. La Prefectura que mató a Rafael Nahuel no puede ser la que investigue cuando Gendarmerìa desaparece a Santiago y después aparece muerto. Todos dependen del mismo ministerio. Eso no va. Después tenés quiénes investigan, que son funcionales al gobierno: los mismos fiscales o jueces que deben investigar a Gendarmería lo hacen conmigo y con mi familia. La investigación va por otro lado. Nosotros seguimos pidiendo ampliar puntos de pericia de la autopsia, porque no dice ni cómo ni cuándo ni dónde murió Santiago. Y en base a eso seguir reforzando el pedido que se hizo de intervención de teléfonos. Nosotros seguimos pidiendo cosas y ellos las rechazan. Vamos a la Cámara, nos vuelven a rechazar. Apelamos. Y así estamos. Mientras buscábamos a Santiago nos intervenían el teléfono y nos investigaban a nosotros. Los procesos son largos: nosotros vivimos en Bariloche, la fiscal está en Esquel, la causa está en Rawson, la Cámara para apelar en Comodoro Rivadavia y la Corte Suprema en Buenos Aires. Con ese panorama tratamos de seguir viendo todos los días qué es lo que pasó. Y cuanto más tiempo pasa, más nos alejamos de la verdad.

¿Que querés decirle a los hinchas de San Lorenzo que te apoyaron durante este tiempo y ahora te sienten un cuervo más?

A los hinchas de San Lorenzo agradecerles. A ellos como a tantas otras personas que siempre nos apoyan y siguen manteniendo viva la memoria de Santiago y el pedido de Verdad y Justicia. Pero más que nada a los hinchas por el gran apoyo y por el cariño. Hay que bancar un poco al Pampa Biaggio: es un equipo nuevo, se está reencontrando. Nos quedamos afuera de la Copa (Sudamericana) pero quedan la Argentina y el Campeonato. Así que hay que meterle ahí. Más allá de eso los procesos a veces son largos: uno como hincha es lógico que quiera resultados inmediatos. Pero a veces hay que trabajar a largo plazo. Me parece que se puede esperar y tener un poco más de tolerancia, no como otros clubes donde perdés dos partidos y ya los empiezan a putear. Quedó claro con Patronato, que estuve en la cancha: jugaron los pibes, la gente alentó, los pibes respondieron y terminaron dando vuelta el partido. 


Eli Medina: “No podría jugar ni enseñar en otro club que no sea San Lorenzo"

Llegamos a Ciudad Deportiva, a la puerta de la pensión de mujeres del club para encontrarnos con Eliana Medina. Eli es jugadora del primer equipo de fútbol 11 y del futsal femenino. Fue campeona dos veces de la liga, 19 del Futsal, coordina la escuelita de fútbol femenino, entrena la 4ta y, como si todo eso fuera poco, trabaja en la sede de Avenida la Plata. Toda una vida dedicada a San Lorenzo.

Mientras caminamos por la ciudad deportiva la saludan les trabajadores del club, jugadores y hasta la empieza a seguir una perrita que anda siempre por ahí. Una referente para las más chicas y parte fundamental del femenino del club. Nos cuenta de una parte poco conocida del club de nuestros amores

¿Cómo empezaste a jugar al futbol?

 

Yo soy del interior, y desde muy chica empecé a jugar allá. Tengo todos mis hermanos, tres hermanos varones, primos varones; entonces desde chica que juego. Estuve hasta cierta edad ahí en un club con chicos, después ya la liga no lo permitió así que no pude jugar más. Estuve ahí un tiempo jugando en el campito de casa y después estuve un año yendo y viniendo a Rafaela que me quedaba cerca y estuve un año así, después era mucho entre el colegio y ya me estaba yendo medio mal y mis viejos no les gustaba mucho, tuve que cortar ahí. Después me llegó la posibilidad a los 14 años de una prueba en Independiente, yo formaba parte del seleccionado de Córdoba y jugó el seleccionado contra independiente y ahí me vio el técnico y desde ese entonces estoy acá en Buenos Aires

 

¿Cómo era ser futbolista y mujer en esa época?

 

Siempre digo lo mismo, por suerte en el lugar de donde soy no tuve que pasar por toda esa que me cuentan las chicas de la discriminación, de no dejarlas jugar, etc. Tenía muchos amigos varones, entonces ellos me integraron, no me costó mucho. Sí me costó mucho que la liga lo aceptara, que de hecho solo lo hizo un tiempo y me tuve que quedar con las ganas de seguir jugando.

Por suerte al poco tiempo tuve esta posibilidad. No es profesional esto, pero sí puede venirme, dejar mi familia, empezar a hacer otro tipo de sacrificio. Creo que cualquier jugadora del interior lo que quiere hacer es llegar a AFA.

 

¿Te adaptaste fácilmente a vivir en las pensiones?

 

Sí, por suerte cuando pasé de independiente a San Lorenzo vinimos un grupo importante y la mayoría estábamos ya en pensión, entonces fue un poco más fácil la adaptación. En tu casa te dan los gustos en la comida, acá fue un tema más que nada ese, de adaptarte a comer bien, a estar metida las 24 horas con compañeras, con gente que tiene otra forma de vida. Por momentos está bueno porque conocés otras historias, conocés a tus compañeras, sabés de qué forma vivieron, lo que les pasa, lo que no. Después la convivencia tiene sus problemas, no somos todas iguales, no tenemos todas la misma forma de ser. Ahora me toca convivir con chicas muy chicas y por ahí ellas están pum para arriba todo el tiempo y yo llega un momento del día donde chicas bajen un poco que estamos grandes algunas (risas).

 

Cuesta llevarles el ritmo

 

En todo sentido, en la convivencia, en los entrenamientos. Yo ya tengo 31 años y por ahí muchas lesiones y yo las veo y veo que no paran nunca.

 

Llegar a la pensión con tus compañeras ayudó a la convivencia entonces. 

 

Sí, obvio, ayudó en lo deportivo, en lo personal. Venir ya con un grupo formado y no caer otra vez desde cero como me tocó llegar a independiente y volver a adaptarte a un grupo, la verdad que venir de esa forma acá a San Lorenzo nos ayudó mucho y también nos ayudó mucho en lo deportivo. Nosotras ese año que estuvimos en Independiente estuvimos peleando, quedamos segundas, perdimos la final con River y venir acá ya con un grupo formado, más las que estaban y las que se sumaron, hizo que San Lorenzo empezara a pelear ahí arriba.

¿Cómo ves el futbol femenino en el club?

 

En el club va creciendo, creo que a medida que pasan los años le dan otra importancia. Si bien decimos que faltan muchísimas cosas, hoy tiene un lugar donde entrenar, una cancha. Hay clubes que tienen que salir a buscar el lugar para entrenar, tenemos ropa para entrenar, las del interior, la mayoría cobra un viático, les dan la ayuda de la pensión, tenés el médico acá, entonces creo que han mejorado muchísimas cosas. También obviamente faltan un montón, que como faltan acá faltan en Boca, en River, no es que solo San Lorenzo.

Creo que de a poco va a ir creciendo, de a poco le van dando la importancia que el deporte merece y bueno, ojalá en algún momento esto sea profesional del todo.

 

Y a nivel institucional, después de los reclamos de las chicas de la selección en la Copa América, ¿se vio algún cambio a nivel más general? ¿Qué crees que debería hacer la AFA para darle al femenino una respuesta?

 

Creo que en la selección las escucharon porque de hecho fueron a una gira que era impensada en otro momento, iban a tener que juntarse 15 días antes del repechaje y ver qué pasa. Por suerte se ve que las escucharon, entrar a un mundial es muy importante, creo que las chicas pueden lograrlo pero siempre trabajando. Uno empieza a crecer a medida que se va trabajando, es difícil cuando se preparan 15 días antes y después vos escuchas un montón de gente que habla mal, que son un desastre, pero no saben todo lo que esas chicas tuvieron que pasar, tener que prepararse solo 15 días antes de una competencia es difícil. Yo lo pasé en futsal y es complicado después, vas y te medís con selecciones que llevan años preparadas.

Esperemos que sigan por este camino.

 

¿Y en futsal como es la situación?

 

Es igual, no se le da la importancia que debería tener, porque aparte a nivel futsal acá en Buenos Aires está mejor organizado, hay muchos más equipos, si bien es más fácil juntar 10 jugadoras que 22, uno sabe eso. Creo que en cuanto a organización a nivel de AFA está un poco más organizado el torneo de Futsal pero en cuanto a selección todo lo contrario. En selección tienen que estar peleando, no se paga un viático, vas a jugar afuera, dejas tu trabajo todo el tiempo que tenés que estar afuera y es como si nada. Las chicas de campo (fútbol 11) a medida que va pasando el tiempo lo van logrando, y es importante para toda la disciplina, porque si ahora la selección clasifica al mundial, si bien se va a hablar de la selección es un avance para el futbol en general. Creo que lo hicieron en el momento justo, hicieron un excelente papel, si bien no lograron el resultado que querían, ellas trabajaron 2 semanas antes y lograron un subcampeonato y le hicieron partido a Brasil, uno de los mejores del mundo, entonces si se ve ese trabajo con poco tiempo, si las chicas trabajan y tienen esa posibilidad de estar constantemente en ese rodaje creo que la selección pude hacer un papel importante.

 

¿Cómo es la experiencia de coordinar la escuela de futbol?

 

Es algo lindo: enseñar, que las chicas aprendan un poco de lo que sé, más que nada la parte humana. Yo tengo la cuarta con Lucrecia que se retiró; nos enfocamos mucho en eso, en que formen un buen grupo, eso fue lo que nos dio resultado a nosotras acá en la primera división, primero formar un buen grupo y después se puede lograr cualquier cosa. Lo futbolístico se va a ir dando a medida que ellas vayan trabajando, creciendo; son nenas muy chicas, en escuelita tenemos nenas que no han jugado nunca, es empezar de cero y hay que llevarlas de a poco y para eso estamos. Lo hago porque es algo que me gusta, no lo tomo como un trabajo. Es despejarme, sé que llegan martes y jueves cuando entrenamos con la 4ta y los lunes y miércoles con la escuelita. Lo hago, ando a las corridas, pero lo hago y es algo que me despeja, es un cable a tierra. Lo disfruto más que un entrenamiento a veces.

 

¿Sentís que volvés un poco al momento en que arrancaste a jugar? 

 

Sí, yo siempre les digo a las chicas que ellas tienen que estar agradecidas que tienen esta posibilidad. Yo la hubiera querido aprovechar desde chica y no la tuve, muchas de mis compañeras también han querido formar parte de una escuelita y no se pudo. Ahora se está dando que en la mayoría de los clubes hay escuelita y bueno, ellas tienen que aprovechar eso, que pueden empezar a formarse desde chicas. Tenemos nenas de 6 años a chicas grandes, vino el otro día una chica de 28 años que no había jugado nunca, eso está bueno porque se puede aprender a cualquier edad, que ellas tengan esa suerte que pueden arrancar de chicas es una suerte.

 

¿Tienen muchas chicas en la escuela?

 

Arrancamos con 20 chicas. Se fueron sumando, se van bajando. La escuelita no tiene una competencia, un torneo, a veces se complica y se cansan de entrenar; ahora volvimos a arrancar y va a venir una convocatoria grande esperamos. A ver qué pasa, si las podemos inscribir en algún torneo para que puedan tener otro tipo de rodaje.

La idea es que de la escuela puedan salir chicas que después jueguen en 4ta de futsal que son las más chicas y que también se queden en el club, que San Lorenzo pueda tener una reserva de campo y que esas chicas que están en escuelita puedan formar parte de eso.

 

Estando en el semillero, ¿cómo ves el futuro de San Lorenzo en el femenino?

 

Yo creo que es importante, de hecho con la cuarta tuvimos chicas que este año que no habían jugado nunca y nos sorprendieron. Ahora termina el torneo y estamos peleando para entrar al playoff, que es algo importantísimo para ellas porque es un crecimiento enorme. Las primeras cuatro fechas nos tocó perder y a la quinta que era la más importante, que era el clásico, lo ganaron y ahí se notó el cambio, que aprendieron. Antes por ahí no podían parar la pelota con la suela, que en el futsal es fundamental y hoy la paran como si nada. Es un avance enorme, que se dé o no entrar a los playoffs también es un avance porque eran chicas que no habían jugado nunca y la verdad que lo que hicieron y crecieron es enorme.

Yo les digo a los dirigentes que ellos tienen que cuidar este tipo de cosas, a las chicas más chicas, porque son las que van a quedar en un futuro. Tenemos hoy jugando a Rocío Vazquez, a Maricel Pereyra, a Ariana, la arquera de sub 20, son chicas muy chicas que tienen entre 15 y 16 años. Son ellas las que tienen que quedar en el club. El club debe empezar a preocuparse por esas chicas, a darles rodaje, que ellas empiecen a tomar confianza, a tener minutos en cancha y que el día de mañana, que yo que soy la más grande por ahí, que diga me puedo ir tranquila porque sé que en mi lugar va a quedar gente que va a seguir y va a estar el mismo tiempo que yo acá en el club.

 

Decías que tenés 31 años, sos la referente de las pibas en futsal y en fútbol de campo ¿Qué te queda ahora? 

 

Tuve la suerte de jugar con el club la Copa Libertadores en campo y en futsal, tuve la suerte de ganar torneos en fustal y en campo, de ser parte de la selección de futsal, de jugar un mundial, sudamericanos, tuve suerte de jugar todo lo que un futbolista quiere jugar. Me queda la copa libertadores que es por lo que vamos este año, sabemos que es difícil porque está Brasil, Colombia, Venezuela que son equipos duros, pero nosotras nos hicimos muy fuertes, mentalmente más que nada, formamos un buen grupo y creo que las incorporaciones que tuvimos este año también son importantes porque son jugadoras de nivel internacional, de nivel de selección, las venezolanas, las uruguayas.

Creo que este año por lo que voy es la Libertadores y ojalá se dé. El año que viene está complicado, como les decía, estoy grande. mis lesiones a veces juegan un poco en contra y quiero por ahí no dedicarme tanto a jugar sino empezar a pensar en hacer otra cosa, enseñar que es lo que me gusta y después ver, por el momento no lo quiero pensar.

 

¿Te gustaría seguir en San Lorenzo? 

 

Siempre digo que si no es San Lorenzo, en AFA, en otro club no podría ni jugar ni enseñar. Si no es en San Lorenzo será en mi pueblo o en Córdoba mismo.

 

Terminamos siempre las entrevistas con un pingpong, te decimos una palabra y nos decís lo primero que se te venga a la cabeza.

 

 

AFA: el torneo más grande que creo que hay, y que cualquiera quiere jugar.

 

Marta: es crack, igual ahora chicas más chicas que son más crack que ellas. Yo te cambiaría marta por Banini que es nuestra.

 

Pipi Romagnoli: es mi ídolo.

 

San Lorenzo: hoy lo es todo para mí, me hizo crecer como jugadora, como persona y le debo muchísimo al club.

 


Entrevista con Horacio Arreceygor: "San Lorenzo es mi cable a tierra"

Mientras esperamos a Horacio Arreceygor, en la imponente sede del sindicato de los trabajadores de la televisión, una amable secretaria nos acerca un café y nos admite que Arreceygor es un tipo ocupado que, sin embargo, trata de comer sano. El secretario general del SATSAID y actual vocal de la Comisión Directiva de San Lorenzo, nos recibe en su cómodo despacho, en el que lo rodean trofeos de los equipos de diferentes deportes del sindicato y fotos con distintas personalidades. Sobresale la de su encuentro con el Papa Francisco. Durante la charla, varias personas y algunas llamadas interrumpirán nuestro cuestionario. Arreceygor atiende a todos, pero no quiere dejar de hablar sobre su “cable a tierra”, como él mismo llama a su pasión: San Lorenzo.

¿Qué es lo primero que se te viene a la mente cuando se dice San Lorenzo?

Mi primer día de cancha habrá sido por el año `73, `74 en el “Viejo Gasómetro”. En mi casa mi papá no sabía nada de fútbol, mi vieja era de Estudiantes de La Plata y mi hermano también. Yo siempre iba a un kiosco en Entre Ríos y Garay y el kiosquero era fanático de San Lorenzo, le decían Pirincho. Cada vez que iba a comprar, Pirincho me regalaba algo de San Lorenzo y me decía que me iba a llevar a la cancha y así empecé a hacerme simpatizante. Hasta que Pirincho consiguió el permiso de mi vieja para llevarme a la cancha. Primero fuimos a tomar una coca cola en un bar en la esquina de Avenida La Plata y Santander. De repente aparecieron 500 tipos por la Avenida gritando y saltando. Uno de estos tipos pasó y me sacó el gorrito de San Lorenzo que me había comprado Pirincho; eran hinchas de Gimnasia de La Plata. Así ese fue mi primer partido en la cancha de San Lorenzo, en el Viejo Gasómetro, ganamos 1-0. A partir de ahí quedé cuervo, con un fanatismo inexplicable. Después con mi familia nos mudamos a Avenida la Plata, cerca de la autopista y fui a estudiar de 5º a 7º grado en el colegio Calasanz (en Directorio y Avenida La Plata). Pasaba los días en el colegio y en el Club.

Cuando crecí un poquito empecé a ir a la popular con la hinchada. Después hice todo el secundario en Boedo, en el Industrial 29. Me crié en San Lorenzo, toda mi vida en Avenida La Plata.

¿Qué sentiste cuando se perdió todo eso en el 81?

Fue terrible. Éramos pibes, teníamos 20 años y no fue de un día para otro, fue un proceso largo, no se empezó a jugar porque no había una luz, tiraban cualquier excusa. Fueron tres años, del `78 al `81 que “nos pasearon”. Fue durante la dictadura. Yo nunca había militado ni política, ni en el club. En el ´86 fui a votar. La elección era Savino contra Miele y la hinchada estaba con Savino. Yo no tenía ni idea, me llevaban a votar (risas). Mi participación política sí arrancó con el tema de la privatización del club, el tema de ISL. Yo tenía una concepción del Estado, de lo público, de los clubes como sociedades civiles sin fines de lucro y ahí me metí fuerte en la política de San Lorenzo para defender lo que sentía que se iba a destruir. En ese momento tenía vecinos en la agrupación “San Lorenzo para Todos” y ahí ingresé a la Agrupación.

El día que se iba a votar lo de ISL (el 30 de noviembre de 2000) éramos 100, queríamos entrar a la asamblea y no podíamos. Nosotros teníamos dos o tres asambleístas que iban contando lo que pasaba.

¿Qué rol jugó Savino ese día?

Nosotros en ese momento estábamos aliados con (Rafael) Savino, porque la movilización la frenamos con él y con (Héctor) Viesca. Después siempre estuve en la oposición. Integré todas las comisiones directivas, menos una, siempre en la oposición.

¿Por qué siempre estuviste en la oposición y ahora en el oficialismo? ¿Qué es lo que te hizo cambiar posición?

Yo en el 2007 fui candidato a presidente con el “Frente Sanlorencista”. Hicimos una gran elección. El frente era una ensalada de fruta complicada, pero se armó bastante bien, perdimos porque Marcelo (Tinelli) se puso a jugar, porque si no Savino no ganaba. Al no ganar se hizo muy difícil sostener ese Frente, que se fracturó cuando Savino me invita a Paraguay al sorteo de la Copa Libertadores. Los del Frente lo tomaron como una “traición” política y después, en el 2010, fue la elección de las 6 listas. En ese momento, el “Frente Sanlorecista” estaba bastante desarmado. Abdo me ofreció ser candidato a vicepresidente pero yo ya había tomado un compromiso con parte del oficialismo, no por Savino. A mí me parecía que Savino tenía que dar un paso al costado. Sobre todo, porque veníamos hablando con una camada de pibes nuevos entre los cuales estaba Matías (Lammens).

Ahí el oficialismo se quedó sin candidato y pone a Di Meglio que fue un candidato virtual porque la campaña la hicimos Matías y yo. Con 6 listas, en teoría el oficialismo tenía que ganar las elecciones, pero se perdieron 8 partidos seguidos, así que encaramos esa campaña como pudimos. Se perdió y le tocó asumir a Di Meglio en Comisión Directiva por la minoría; renunció y asumí yo que era el segundo. Lo demás es historia conocida…

¿El haber sido dirigente durante muchos años, cambió en algo tu ser hincha de futbol?

Tenés otra actitud. Yo siempre fui a la popular, pero ahora estoy en la Norte. Tenés otra visión del fútbol. Por ahí le pedís al de al lado que no insulte, que se calme. Yo nunca fui de putear, si un jugador tiene la camiseta de San Lorenzo lo banco. Después hay malos, mejores y peores.

Cuando estuvimos en la B, para los que vivimos esa época, fue algo inolvidable. Era pensar desde el lunes hasta el sábado en San Lorenzo y en la movida para llenar todas las canchas. Eran caravanas, manifestaciones. Fue una de las mejores experiencias, lo disfrutamos mucho. Me acuerdo las canciones nuevas que sacábamos en Ferro. Y toda la gente lo hizo ascender. Ojalá que el futbol cambie, no hay que vivirlo como una tragedia. En este país el fútbol se vive de otra manera, pasionalmente de otra forma.

¿Cómo es tu participación en la actual comisión en relación al tenis y otros deportes?

Manejo el tenis, el bowling y el handball. El bowling estaba cerrado, era un desastre, lo reabrimos, hicimos todo nuevo y tenemos todos los campeonatos. Cuando lo agarramos queríamos hacerlo más vinculado a lo social, que la gente festejara sus cumpleaños, etc. Pero se formó un equipo de jugadores semiprofesionales que están ganando todo y quieren competir. Pero el que quiere ir a jugar al bowling, juega; está abierto para todos los socios.

El handball es difícil porque no hay presupuesto. Igualmente, el primer año ascendimos de la C a la B, pero lo más importante de todo en el handball es que triplicamos la cantidad de chicos. En esta disciplina no se trata de ganar nada, si podemos ascender, ascendemos, pero lo más importante es la cantidad de pibes. Si el handball lo traemos a Avenida La Plata explota por los colegios, porque en los colegios se juega mucho. Ahora tenemos 500 pibes, estamos muy contentos.

En el tenis hicimos una revolución. Es un deporte que “elitista” y en el barrio donde estamos tenemos que facilitarle todo lo necesario para que los chicos vayan a practicar tenis. Hicimos algunas obras, pusimos las canchas de otra manera. Los que nos cambió la ecuación fue hace 2 años cuando organizamos el primer Future. El año pasado logramos jugar el interclubes y lo organizamos en la Ciudad Deportiva, ahí tuvimos que hacer obras, porque vienen jugadores de todo el mundo, es una logística tremenda. Logramos que se televisara, se transmitió la final por TyC, logramos traer a Pella, lamentablemente perdimos la final pero ganamos en mujeres, las chicas juegan bárbaro. Estaba lleno de gente, fue algo importante para el club. Ahora la novedad es que estamos intentando jugar el campeonato interclubes en el Polideportivo y estamos haciendo todo el esfuerzo. No es fácil porque no es barato, las reglamentaciones son medio complicadas, hay que trabajar la superficie, etc. Llegar a hacer el interclubes en el polideportivo sería extraordinario. Estamos tratando de que participen los chicos del bajo flores, tenemos clínicas, les damos raquetas a los chicos. De todas maneras, el tenis San Lorenzo creció mucho, hasta los mismos de la asociación te ven de otra manera. Costó porque los mismos socios del tenis son complicados.

¿Cómo ves el 2019 en el club?

El oficialismo tiene que tener una continuidad, vamos a tener una propuesta, todo el gran esfuerzo que hemos realizado tiene que tener una continuidad. Seguramente discutiremos con Matías y con Marcelo sobre cómo seguir. Ellos son la conducción del espacio. Lo estaremos discutiendo en el momento oportuno el año que viene, sin prisa. Mientras tanto, seguimos cumpliendo el objetivo de la vuelta a Boedo.

Nosotros somos una agrupación sobre todo juvenil ¿Qué tenés para decirles a los jóvenes?

Me remito a lo que fue mi vida. Mi vida fue una militancia. Difícilmente una persona no pueda pensar en estar mejor tanto en su vida personal, en su lugar social, en el país, en el club o en el barrio si no participa, si no se compromete.

En el lugar que uno esté, me parece que siempre hay que tener activa participación. Para mí San Lorenzo siempre fue un cable a tierra y creo que la militancia es importante en todo acto de la vida.

Lo venimos viviendo a diario. La campaña a favor de la legalización del aborto es una muestra de que cuando uno tiene una idea y hay un colectivo; uno toma eso y lo milita. A los pibes les digo que participen en San Lorenzo, que se involucren. Uno no puede estar durmiendo en los laureles. Hay muchas actividades en el Club: sociales, deportivas recreativas y política. Siempre hay algo para hacer, para discutir. San Lorenzo además del fútbol tiene muchos objetivos, como por ejemplo la vuelta a Boedo. Tenemos que tener una militancia política para convencer a los vecinos del barrio de Boedo de lo bueno que sería tener el estadio acá.

Los jóvenes se tienen que involucrar y defender las ideas que tienen. Siempre hay que tener un compromiso y sobre todo cuando es pasional. Acá no es sólo política, estamos hablando del Club de tus amores. Todos lo que hacemos política en el Club lo hacemos para mejorar el Club porque lo amamos.

Terminamos con el ping pong con definiciones breves de unas personalidades.

Matías Lammens: Matías es un amigo y es pura gestión. Un motorcito. Está todo el día en el Club y a veces le hace mal pese que es muy joven. Está en todas.

Marcelo Tinelli: Marcelo es una cosa totalmente diferente. Marcelo es el número 1. Sinceramente a mí me mataba en sus programas de televisión cuando no les daba caramelos a los pibes si no eran hinchas de San Lorenzo. Es una necesidad para San Lorenzo, esté o no esté en la conducción del Club siempre va a tener un protagonismo, ojalá que nunca lo perdamos.

Papa Francisco: Yo fui con San Lorenzo a Roma a conocerlo. Ya lo conocía cuando era Bergoglio, pero ahí en Roma te transmite otra cosa. No se puede explicar. Sentís una cosa diferente. Te transmite paz. Fue un viaje realmente lindo. Soy católico, vengo de una familia católica; pero más allá de esto, milité a favor de la legalización del aborto porque creo que es una cuestión de salud. Yo me casé por iglesia hace poco, como corresponde.

El Pipi Romagnoli: Es un ídolo. Ojalá que le vaya bien con su nueva función en el Club. Se está matando de laburo. Yo creo que va andar bien porque ama a San Lorenzo y conoce a todo el mundo. Va a andar bien.


"San Lorenzo tiene acá su otro pulmón"

Entrevista a Gustavo Carrara, obispo auxiliar CABA
Fundador de Madre del Pueblo

Llegamos inusualmente temprano a la cita con el Padre Gustavo. Estacionamos en el playón, armamos el mate y nos quedamos repasando algunas preguntas para el arzobispo auxiliar de la Ciudad de Buenos Aires.

A nuestro alrededor un paisaje propio y ajeno a la vez: de un lado, el sol de la tarde bajando al ras de los techos en la entrada a la 1-11-14, donde al Club Atlético Madre del Pueblo vive de puertas abiertas. Ahí mismo, las estampas de la virgen María y del Papa Francisco pintadas sobre el muro, el piberío volviendo de la escuela y de fondo el murmullo de un picadito en un potrero.

Del otro lado, a nuestras espaldas, el Pedro Bidegain.

Una escena que hemos visto miles de veces, pero desde enfrente, desde la otra vereda, mientras a paso firme bordeamos Ciudad Deportiva por Perito Moreno camino a la popular local. Esa postal hoy se invierte: estamos viendo caer la tarde desde este ángulo, preguntándonos cuántas veces desde 1993 San Lorenzo cruzó la calle, tendió puentes o construyó muros. En definitiva, nos encontramos en la tarea de revisar las veces que San Lorenzo de Almagro se pensó desde la Villa, porque la 1-11-14, no queda duda de esto, es bien cuerva.

Enseguida nos hicieron pasar al club. Mucha gente haciendo adentro, de todas las edades, entrando y saliendo del predio, yendo del club a la parroquia o viceversa. A lo lejos lo vimos aparecer al Padre Gustavo, inconfundible, incluso para quienes no lo habíamos visto en persona. Una bandada de pibitos le revoloteaban alrededor para decirle una infinidad de cosas: preguntarle, pedirle o darle un abrazo. Se acercó y nos dijo: “pasen por aquí por favor” y entramos de lleno al mundo del Club Atlético Madre del Pueblo a través de su enorme palabra.

P: ¿Cuándo nace Madre del Pueblo y cuál es su objetivo?

R: El Club Atlético Madre del Pueblo surge en 2012 como un instrumento, como una herramienta, de la Parroquia Santa María Madre del Pueblo, que fue creada en 1975 aquí, en la Villa 1-11-14. La capilla que tenemos acá está desde el 69, 70. Los primeros curas que llegaron a vivir en este barrio, junto a los vecinos, levantaron la capilla. En el 75 se crea como Parroquia: es importante porque se reconoce la existencia de un barrio al crear una Parroquia. Si en los mapas aparecía algo verde, como que no había nada, aquí había miles de personas viviendo, y formando un barrio. Esto es importante destacarlo: por ahí cuando el Estado no lo reconocía, o cuando la dictadura militar quiso erradicar a la Villa -y lo hizo casi completamente-, ya se reconocía la existencia de un barrio. Ese es como el antecedente.

De alguna manera, el Club Atlético Madre del Pueblo tiene un origen parecido, análogo, al Club Atlético San Lorenzo de Almagro. Allí el Padre Lorenzo Massa, junto con un grupo de muchachos - sabrán ustedes la historia- funda el club, sobre todo, para que los chicos no estén en la calle y estén acompañados. Nosotros tenemos actividades en la parroquia, que se dan los sábados, muy fuerte, con la catequesis; que se dan los domingos, como el movimiento infantil juvenil, liderazgo positivo sobre todo. De ahí han salido muchachos que están estudiando para ser curas, han salido universitarios que están haciendo carreras, salieron dirigentes de chicos más chicos. Es una escuela de liderazgo positivo los días domingos, del movimiento infantil juvenil. Pero queríamos hacer una oferta que abarcara toda la semana: por eso se nos ocurrió el formato del club.

El club en este momento tiene cuatro áreas: deportiva, cultural, educativa y social. El año pasado nosotros tuvimos 2 mil socios, entre niños y adolescentes. Tiene un impacto importante en un barrio que tiene muchísimos niños y adolescentes.

P: ¿Cuándo nació que cantidad aproximada de socios tenía?

R: Arrancamos con 50 socios. Fue creciendo. La idea es una oferta positiva y preventiva de lo malo, como puede ser el uso de la droga, la violencia, las armas. Que no llegue eso como oferta primera, sino que llegue como oferta primera el ámbito del club. Es un club que surge de la Parroquia, así como desde la Parroquia surge la escuela, o cómo surge el Hogar de Cristo para acompañar a los jóvenes que están en la calle, en consumo. La propuesta del club surge para abarcar a la mayor cantidad de niños y adolescentes posibles.

P: ¿Cuáles son las necesidades cotidianas de la 1-11-14? ¿La seguimos llamando 1-11-14?

R: Así se llama más cotidianamente, se la llama la Villa del Bajo Flores y nosotros tenemos un proyecto, que no se quiere imponer, sino ir consensuando de a poco con los vecinos, de llamarlo al barrio Padre Rodolfo Ricciardeli porque fue uno de los primeros curas de las villas, junto con Mugica, Vernaza, De la Sierra, Botán. Ellos empezaron a vivir y a trabajar en las villas. El Padre Ricciardeli llegó aquí en el año 1972 y falleció aquí en el año 2008. Es decir: entregó su vida para este barrio. Y que esto sea hoy un barrio tiene mucho que ver con su presencia, junto a la de Vernaza, sobre todo en los momentos más complicados que atravesó el barrio. Esa es nuestra propuesta: había que esperar los diez años del fallecimiento para hacer una propuesta más formal, de ley, y la idea es hacerla este año en la Legislatura.

Sobre las necesidades, casi la mitad de la villa son niños y adolescentes. Los estudios que tenemos, que hemos hecho hace unos años con el Observatorio de la Universidad Católica, dicen que el 43% de quienes viven en las villas de CABA tienen menos de 17 años y el 60% tiene menos de 25 años. Es decir, es una población muy joven que necesita primeras oportunidades: escuelas, clubes, capillas. Por eso hablamos a veces de la Triple C: Capilla, Colegio, Club; así como el Papa habla de las Tres T: Tierra, Techo, Trabajo. Ambas están entrelazadas. Nosotros tenemos un estilo de trabajo: detectamos una necesidad, y esa necesidad revela un derecho vulnerado. Entonces hacemos los reclamos pertinentes a las áreas que haya que hacerlo, pero a la vez tratamos de contribuir a la solución del problema.

Por ejemplo: veíamos faltas de vacantes en nivel inicial, y generamos en la otra punta de la villa un jardín que aporta hoy 120 vacantes. No son muchísimas, pero son 120. Eso nos posibilitó en otro momento, abrir la secundaria. Nosotros veíamos que los chicos que acompañabamos en el movimiento infantil juvenil, en la catequesis, en el club, al llegar a primer o segundo año, muchos abandonaban la escuela. En una edad crítica, digamos. Entonces quisimos aportar vacantes e ir buscando un modo de acompañar a esos adolescentes. Como teníamos -y tenemos- buen vínculo con la FM Bajo Flores, eso nos inspiró a hacer una escuela con orientación en comunicación. Entonces acá tenemos un equipo de radio, la antena, el equipo transmisor. El objetivo era acompañar a un grupo de adolescentes, ahora ya con el secundario. Tanto la escuela como el club buscan derribar muros y tender puentes para esa integración urbana de la que hablamos nosotros.

Y después eso que se inició en el jardín, que continuó en la secundaria, siguió con la primaria. Este año tenemos de primer a tercer grado. Es una propuesta concreta para romper ese sufrimiento que vivieron los padres, para que no lo repitan los hijos. Porque cuando uno llega a acompañar a un muchacho o una chica que está en la calle, con tuberculosis, que no ha ido a la escuela, o que no tiene capacitación laboral, lo primero que hay que decir es que uno llegó tarde. No porque no se pueda hacer nada: de hecho se puede hacer un montón. Pero ¿por qué tanto sufrimiento, tanto dolor?. La idea es que eso que vivieron los papás, no lo vivan los chicos. Por ahí hay un chico que su madre lo tuvo estando presa, y su primer año de vida lo vivió en la cárcel con su mamá. Simbólicamente eso es fuerte. Y la escuela primaria la queremos ensamblar con el proyecto del club: que de 8 a 4 de la tarde estén en la escuela, y luego puedan ir al club.

En esto es importante el vínculo que hemos generado con San Lorenzo. Acá hay espacios reducidos y actividades que no podemos hacer, como por ejemplo natación. En eso San Lorenzo ha tendido puentes y hemos hecho natación ahí, en el club. Si no me equivoco, nos dieron 150 plazas gratuitas el año pasado solo para el club. Pero también hemos hecho actividad de natación con la escuela secundaria y el primer grado. Para los chicos de barrio ese es un mundo hermoso, nuevo. Y además con el futbol infantil a veces hemos hecho de local en San Lorenzo.

P: ¿Cómo nace ese vínculo? ¿Lo buscaron ustedes? ¿Lo buscó San Lorenzo?

R: Nosotros tenemos en San Lorenzo una capilla, que está sobre la calle Cruz. Y empezando a atender esa capilla, que un grupo de socios quiso hacer, nos vinculamos con los dirigentes. Primero con el Intendente, Alejandro (Maccio), luego conocimos a Matías (Lammens), y así se fue generando ese vínculo. La verdad que los sentimos cercanos y muy dispuestos. Yo por ahí llamo y digo “me gustaría ir con el grupo de abuelos a hacer una convivencia ahí” y vamos con el grupo de abuelos a hacer una convivencia. O voy con 150 pibes del Hogar.

En un videíto que una vez hicimos con San Lorenzo yo dije que San Lorenzo tiene acá su otro pulmón, de alguna manera. Porque a veces está bien lo de la Vuelta a Boedo, la mística que eso genera, de recuperar lo perdido injustamente, pero bueno, los años van pasando, San Lorenzo se hizo una vida acá, hubo un barrio que lo recibió. Y eso también hay que destacarlo de alguna manera. También le dio crecimiento, desde ese sufrimiento del desarraigo, del perder el estadio. El dolor engrandeció al club, me parece. Por eso yo siempre destaco: está bien cantar por la Vuelta a Boedo, pero no se olviden del Bajo Flores. Lo que San Lorenzo le dio al Bajo Flores, pero también lo que el Bajo Flores le dio a San Lorenzo.

Volviendo a lo que hablábamos de erradicación. Como estos eran terrenos fiscales, y fueron en sus comienzos, terrenos tomados, por acentuar excesivamente el concepto de propiedad privada, parecía que los otros derechos se caían. Pero se ha avanzado. De ese paradigma de erradicar la villa y sacarla, después se pasó al paradigma de urbanizar: abrir una calle, dar buenos servicios de agua, de cloaca, de luz, etc. Nosotros los curas acuñamos un concepto de integración urbana. Con eso buscamos decir que se debe dar un encuentro entre dos culturas: la cultura urbana porteña y la cultura popular latinoamericana que vive en estos barrios. Estos barrios han sido formados en la primera etapa de la villa por gente del interior de la Argentina. Al retorno de la democracia empieza una corriente migratoria de los países hermanos. Se respira aquí la cultura popular latinoamericana, se da el encuentro entre dos culturas. Queremos destacar eso. No solo la villa recibe de la ciudad, sino que también le da a la ciudad muchas cosas. Sobre todo, trabajo. En la villa hay miles de trabajadores que construyen las casas en las que vivimos, que hacen la ropa que nos ponemos, que cuidan a nuestros abuelos, que a veces atienden las casas de familias. Si estos sectores populares no estuvieran la ciudad se paralizaría. Entonces hay que destacar eso, en primer lugar. Después la potencialidad que tiene, mirando a futuro. La zona norte de la ciudad la población está envejeciendo y en la zona sur está la población más joven de la ciudad, el futuro. Ese es un aporte de fuerza joven que va a hacer crecer a la ciudad. Después hay una serie de valores de la cultura popular latinoamericana, valores que hacen a la vida comunitaria, que hacen a la solidaridad, que están marcadamente presentes. Hablamos entonces de un encuentro entre dos culturas. Eso queremos decir con el término “integración urbana”.

Si uno quiere integrar hay dos ejes que son claves para la integración. Uno de ellos es el trabajo, cómo generar trabajo en estos sectores que quieren trabajar. Nosotros tenemos una oficina de empleo que hemos creado, aquí nadie no quiere trabajar. San Lorenzo en su fundación nos aportó una persona que trabaja dos veces por semana en nuestra oficina de empleo para ayudarnos en nuestra oficina. Pero es el Estado el que tiene que buscar los caminos para generar mayores oportunidades de trabajo en estos lugares.

Otro eje de integración clave es la educación. La posibilidad de que los niños y adolescentes alcancen espacios para estudiar. Incluso la UBA está muy lejos de que un joven llegue a estudiar ahí. Igual hay bastantes, gracias a Dios, pero queda mucho camino por recorrer. Y después yo hablaría de facilitadores de integración. Aquí yo pondría a San Lorenzo y a otros clubes con los que hemos trabajado aquí y en otras villas. Los clubes grandes tienen una posibilidad muy grande no sólo de buscar talentos deportivos, sino en la línea de tender puentes para integrar estos barrios. Simbólica y concretamente es muy fuerte para sus socios, para sus hinchas y para la sociedad en general y los clubes grandes están transitando este camino. Otros facilitadores de la integración son las universidades…

P: Hay una lectura de Francisco de que el momento actual necesita de los jóvenes para cambiar muchas cosas. Como agrupación juvenil, nos interesa su opinión de esto.

R: Yo diría que Francisco propone el diálogo entre los jóvenes y los ancianos. Y por supuesto tiene una gran expectativa en la fuerza que tiene la juventud.

Nosotros tenemos un problema con los jóvenes y la droga. Acá no hay un problema central de droga, pero el principal problema son la falta de oportunidades. Nosotros hacemos las acciones que hacemos (una escuela, un club, una escuela de oficios, etc.), porque queremos dejar oportunidades concretas al alcance de los niños, de las familias de los adolescentes. Esto también para pensar una intervención inteligente del Estado en un barrio como este.

En relación a la droga veo tres niveles. Un primer nivel es el consumo de la sustancia, el paco. Un segundo nivel es cómo la droga muestra la marginalidad en la que viven muchos. Nos encontramos con los rostros concretos de la pobreza. Por ejemplo, el nivel alto de tuberculosis que tenemos en el barrio es cercano al de algunos países de África. Un nivel más profundo es la orfandad. Orfandad de vínculos, de amor, de familia. El secreto de nuestro éxito es tratar de proponer esa dinámica comunitaria familiar hogareña. Así es cómo lo vemos nosotros como constituirse la iglesia como familia que acompañe toda la vida. Y eso lo puede hacer un club, un club como familia donde los vínculos se fortalecen. Donde nos ocupamos de los miembros más frágiles de la familia. Esa es la mística con la cual nosotros trabajamos con los jóvenes que están en esta problemática. No son un asistido, no son un paciente, no son un cliente, son parte de la familia. Eso te cambia la perspectiva. La parroquia, un club, puede fortalecer los tejidos comunitarios, sociales.

P: Nosotros terminamos nuestras entrevistas con un ping pong. Le decimos un nombre o una frase y usted nos dice lo primero que se le venga a la cabeza.

Jesús: Es la fuente de todo lo que yo intento vivir y hacer. Es la fuente a la que tengo que volver constantemente. A veces me alejo, pero sé que es la fuente.

Pueblo: Me lo uniste a Jesús. Al pueblo y a los más pequeños y pobres te manda Jesús. Si vos leés el Evangelio él empieza esta revolución de amor en la periferia del Imperio Romano, en una provincia perdida del imperio romano. Esta revolución de amor y de servicio a los más humildes, de lavar los pies a los más pequeños. Jesús nos dice “Yo no he venido a ser servido sino a servir y a dar mi vida en rescate por una multitud”. Ese camino los cristianos queremos seguirlo.

La virgen de Luján: Es mi mamá. Mi mamá está en el cielo y mi segunda madre es la virgen de Luján. No se enojaría mi madre, si digo eso. Ahí me bautizaron el 13 de octubre de 1973. Camino todos los años a Luján, en la peregrinación de jóvenes a Luján.

El Papa Francisco: Es alguien que intenta vivir lo que Jesús propone en el Evangelio y es una motivación concreta para lo que nosotros hacemos en las villas diariamente. Uno se admira de su sabiduría, de su capacidad de trabajo.

San Lorenzo: Bueno, ustedes saben que yo soy de Boca. Tengo algunas anécdotas del Papa y San Lorenzo. Una vez le escribí un mail justo antes que ganara la Libertadores. Cuando se reza el Rosario, se estila que las últimas cuentas del Rosario se rezan por las intenciones del Papa. Entonces yo le escribí preguntándole si no estaría rezando para que San Lorenzo gane la Libertadores (jaja) Y él me responde, “bueno, seguí rezando nomás”.


“Me gusta ser ese equipo que es la piedra en el zapato de los poderosos”

“La gente de San Lorenzo analiza la gestión mucho más allá de lo que pasa el domingo en la cancha”

“Me enorgullece la pelea que dimos, aun habiendo empatado -porque no perdimos- contra cuarenta años de un poder generado con una lógica perversa, enquistado en los valores más deplorables que uno pueda conocer"

“¿Después de cuarenta años de Grondona quién va a venir, Gandhi?

Como agrupación de socios y socias de San Lorenzo, entrevistar al actual presidente del club es en sí interesante; más si se trata de un dirigente durante cuyo mandato el Ciclón abordó institucionalmente la Vuelta a Boedo y ganó su primera Copa Libertadores.

Lammens nos recibió en sus oficinas y respondió sobre cuestiones de fondo, esa es la impronta que le daremos a esta página web. Luego de un rato largo de conversar nos dijimos: “Che ¿y si prendemos el grabador?”. Por momentos y porque es un entrevistado habilidoso, llevó la conversación hacia un terreno que le resultaba cómodo; por momentos le sacamos la pelota -y el cassette- y ahí sí se armó partido. Lo que sigue es extenso, pasen sírvanse a gusto. La Soriano invita.

 

EL HINCHA PRESIDENTE

 

P: El hincha tiene entre sus afectos a jugadores, técnicos como Pellegrini o Bauza ¿Siendo dirigente te colaste en esa galería?

 

R: A veces parece que uno tira estas respuestas por default pero lo más lindo que tuve en estos cinco años como presidente de San Lorenzo es el cariño de la gente. Ese es el combustible que te alienta a seguir porque uno deja de lado cuestiones personales, familiares, le pone muchas horas -interrumpe para atender un llamado de su mujer (risas)-. Justo. Uno se hace mucha mala sangre cuando las cosas no salen como uno espera pero el cariño de la gente es conmovedor, en la calle, en la cancha, con la gente de las peñas del interior, que a una peña le hayan puesto mi nombre… es más gratificante esto que cualquier satisfacción deportiva.

 

P: Más allá de los resultados deportivos, y pensando en una sociedad que ve a la clase dirigente de reojo ¿por qué creés que se da esto?

R: Creo que la mayoría de la gente y hasta los más chicos se acuerda muy bien del lugar del que venimos, y no fue hace tanto. A veces uno escucha que se dicen cosas, pero que no nos condenen a olvidarnos del pasado porque si no escuchamos el pasado no podemos pensar bien el futuro. Entonces creo que nosotros fuimos… bah, yo siempre digo que los artífices, y lo digo de verdad, fueron los hinchas de San Lorenzo, fueron los cincuenta mil socios nuevos, fue la gente reventando el estadio. Yo siento que nuestro rol fue interpelar a esa gente, esa gente estaba dormida y necesitaba que alguien le hablara, que alguien le tocara el corazón, y creo que nosotros se lo tocamos. Nosotros fuimos la cara de esa reconstrucción de San Lorenzo. Creo que tiene que ver con eso y con que es la primera vez, o al menos la primera vez en mucho tiempo, en que el dirigente es “uno de nosotros”. Creo que luego del primer partido después de la primera elección que fuimos a la cancha de Tigre y el diario La Nación que publicó una foto que tenía por epígrafe “el hincha presidente” como si fuese una dicotomía, o como si uno pudiese ser presidente de una institución sin conocerla, sin quererla, sin tener hasta la historia familiar ligada al club. Yo creo que esas cosas tuvieron que ver, la gente lo ve.

 

LA IDENTIDAD CUERVA

 

P: Antes de encender el grabador hablabas de San Lorenzo como una parte constitutiva de tu identidad ¿qué valores representa para vos San Lorenzo?

R: Creo que en Argentina donde el fútbol se asocia con una cuestión idiosincrática a mi me gusta hablar de San Lorenzo en términos de una identidad cultural, en el aspecto más sociológico del asunto. Los hinchas de San Lorenzo vivimos circunstancias que hicieron que seamos una clase de personas que no seríamos de no haberlas vivido (hace una pausa, piensa). Haber transitado la B, gesta que no recuerdo por una cuestión etaria, haber sido el primer grande que descendió, no haber tenido cancha durante muchos años, no haber salido campeones durante veintiún años, el hecho de haber sido hasta hace un tiempo el único grande que no había ganado la Copa Libertadores… yo creo que todo eso, cuando uno es hincha forma una identidad. En el colegio eras el que no era de River y Boca, eso forma la identidad de un sujeto... Creo que San Lorenzo representa muchas cosas que nosotros las hemos puesto en juego en la gestión, por ejemplo en gobiernos anteriores del club decían que el muro que separa a la ciudad deportiva de la villa tenía que ser más alto y nosotros planteamos lo contrario: abrir las puertas. Yo no tengo ninguna duda de que los valores fundacionales de San Lorenzo tienen que ver con eso, a mi me gusta que San Lorenzo tenga los colores que tiene porque había un cura que le decía a los chicos que jueguen al fútbol adentro de una iglesia y no porque pasó un barco y le pusimos los colores de la bandera que llevaba. Creo que eso nos pone orgullosos, es lo que hablábamos antes de prender el grabador: yo quiero estar a la altura de Boca y de River, pero me muero si nos convertimos en eso, me muero si mi hija se convierte culturalmente en lo que son Boca y River. A mi me gusta ser ese equipo que es la piedra en el zapato de los poderosos, pelearle de igual a igual, estar en esa disputa de poder pero sin perder nuestra identidad cultural. Ser de San Lorenzo implica plantarse de determinada manera ante las situaciones de poder que se dan en el fútbol argentino. Nuestro fútbol tiene serias (se interrumpe), de hecho el Presidente de nuestro país es el ex presidente de un club de fútbol…

 

EL CLUB

 

P: ¿Y cómo es el recorrido que va de gritar los goles y amargarse por las derrotas a decidir llevar las riendas del club desde lo dirigencial?

R: No se si hubo un recorrido. A mí siempre me gustó y me interesaba y tenía ganas de participar pero la verdad es que lo que desencadena esta participación nuestra es el año 2012, cuando vemos que pasa lo que pasa y Marcelo (Tinelli) me dice “algo tenemos que hacer”. La verdad es que no podíamos quedarnos sin hacer nada y luego de varias charlas e idas y vueltas Marcelo me pregunta si yo me animaba a ser el presidente… yo tenía treinta y dos años así que imaginate el miedo que tenía. Siempre me preguntan si tenía miedo y respondo que sí, que sería un inconsciente si no lo tuviese, pero que lo importante es tener miedo y poder vencerlo. Además, la verdad es que no teníamos colchón, el colchón era la B y la quiebra, sin exagerar. Era un club que tenía doscientos treinta y cuatro millones de pasivo, que no tenía activo corriente, si nos iba mal era descenso y chau. Institucionalmente era un desastre, no sólo en lo deportivo, la ciudad deportiva estaba mal, faltaban obras, no había nada. Bueno, mentira, estaba el hincha que fue el gran motor, pero patrimonialmente no había nada. Lo que cambió es… vos preguntabas sobre el hincha que gritaba los goles… bueno, eso no cambió, no quiero dejar de gritar los goles, de enojarme, pero se que cuando termina el partido hay que bajar frío al vestuario y pensar de otra manera. Creo que no hay que disociarlo, Galeano utilizaba una palabra que es el “sentipensante”, y creo que aplica, no perder al hincha en uno pero tampoco ser absolutamente irracional.

 

P: Agarran el club en la situación que bien describís y logran llevarlo a la cima de América ¿Cómo se mantiene vivo el hambre?

R: (Interrumpe) O evitar el aburguesamiento… es un gran desafío. Una de las cosas que nos está pasado ahora tiene que ver con eso, con un proceso natural, con un recambio, con un proceso que va a costar, porque muchos jugadores son ídolos del club. Tomemos el caso de Torrico, yo a Sebastián le tengo un cariño personal pero además es un ídolo, una vaca sagrada de San Lorenzo. Verlo hoy en el banco a todos nos… pero es un proceso que tenemos que ir haciendo todos. Por ahí a los dirigentes nos toca la parte más dolorosa, la parte de la cabeza fría y dejar a un lado el corazón pensando en lo mejor para el club. Yo creo que tenemos que pensar en un San Lorenzo, no sólo en lo deportivo, de acá a veinte años. Por eso después de algún golpe futbolístico, puntualmente después de la eliminación contra Lanús, escucho que se habla de crisis futbolística yo pienso que San Lorenzo está segundo después de Boca, es la cuarta Copa Libertadores al hilo que disputa, y queda afuera en cuartos de final… ojo, esto no quiere decir que nos conformemos, tenemos que estar ahí pero quedamos afuera en cuartos de una Copa que no jugó Boca ni Independiente ni Racing… hicimos semifinales de Copa Sudamericana, estamos en el Top Ten de equipos de la FIFA, todo esto va construyendo un proceso sólido. A mi me obsesiona que cuando nosotros nos vayamos en el 2019 todo esto sean cimientos y no que haya sido una primavera. Para que esto suceda hay que pelear deportivamente todos los años, hay que mantener y hasta incrementar la masa societaria, hay que hacer obras porque las obras no sólo le quedan al club sino que aportan socialmente al club sino que también en términos económicos funcionan como un multiplicador keynesiano, redundan en más socios. Por ejemplo el polideportivo de Boedo no es solamente para que juegue el basquet, es para que los vecinos vayan a ciclos de cine, todo esto tiene que ver con una estrategia, y esa estrategia tiene que ver con pensar dónde queremos que esté San Lorenzo dentro de veinte años. San Lorenzo tiene una posibilidad histórica y hay apariciones interesantes de grupos, están ustedes (La Soriano), están Los Cuervos de Poe, hay sangre nueva. Esto parece un mensaje muy “Cambiemos” aunque es exactamente lo contrario de lo que pienso yo en mi vida, pero hay que empezar a sumar nuevos actores, pero nuevos de verdad, que no atrasen. El tema es que muchos de los que hoy levantan el dedo y marcan lo que está mal ya estuvieron, ya tuvieron su oportunidad y no solamente les fue mal sino que casi nos llevan al desastre total. O sea, está bien que participen todos pero “ustedes” (señala con el dedo a un punto indefinido) ustedes, lejos.

 

P: La contrapartida de esto es lidiar con un exitismo creciente que piensa que la historia del club se parece demasiado a estos últimos años.

 

R: Ojalá que a partir de ahora “esto” sea San Lorenzo, pero no podemos olvidarnos ni de dónde venimos ni qué somos porque nos va a ir mal. Creo que una de las grandes virtudes nuestras cuando llegamos a la dirigencia del club fue hacer un buen diagnóstico de qué pasaba en San Lorenzo. Nosotros no podemos olvidarnos del pasado, diagnosticando bien, tocándole la fibra al hincha pasamos de veinte a setenta mil socios y ahí sí vamos a pelearle de igual a igual a los poderosos como lo estamos haciendo. Yo no tengo ninguna duda y hasta lo dijo D’Onofio (Rodolfo, actual presidente de River) en una entrevista, que San Lorenzo es el club que más ha crecido en términos de infraestructura en los últimos años. Entonces, que los más chicos piensen eso genial; y capaz que a partir de ahora es “eso”, pero siempre sin desconocer de dónde venimos ni qué somos, porque ahí entraríamos en algo mucho más grave y que es una crisis de identidad. Alguna vez Adolfo Res se enojó porque yo dije que San Lorenzo se hizo grande en la adversidad y el me corregía diciendo que San Lorenzo se hizo grande en los años treinta. Y sí, tiene razón, pero creo que terminamos de consolidar nuestra grandeza cuando perdemos el estadio, cuando nos vamos a la B, cuando no queda nada más que la gente, cuando éramos solamente un sello de goma y el hincha. Yo creo que si sólo nos fijamos en si la pelota entra o no estamos en un problema.

 

P: Está bien todo eso pero la eliminación de la Copa Libertadores ¿no marca una interrupción en un ciclo del club?

 

R: No (se pone firme). Es un golpe. Nosotros apostamos a clasificar siempre a la Copa Libertadores porque tenemos plantel y presupuesto para hacerlo. Es un golpe enorme, aún me cuesta digerirlo pero es importante que tomemos dimensión de las cosas, es una eliminación de la cuarta Libertadores consecutiva, en cuartos y por penales. Algunos hablan de crisis y yo creo que sólo un chico de cinco años puede decir que esto es una crisis y porque nació en 2012 y nos vio campeones, campeones de la Libertadores, Supercopa y jugar contra el Real Madrid. Para cualquiera con más de doce años esto no es una crisis (risas).

 

P: ¿Para hablar de crisis hay que tener mentalidad de infante?

 

R: (se pone serio) No, lo que digo es que hasta un nene de doce años, por una cuestión de experiencias vividas se acuerda de la Promoción. Creo que es un ejercicio de memoria. Nosotros tenemos nuestra responsabilidad en eso, tenemos que ser mejores comunicando. Por ejemplo, San Lorenzo le compró los terrenos a Carrefour siendo una asociación civil. Creo que la compra de los terrenos es el hecho más importante en la historia del club, pero me parece que fallamos en términos de poder comunicarlo. Yo creo que tenemos que hacer encuentros abiertos con el socio, en el polideportivo del club o donde sea; creo que tienen que servir para generar nuevos cuadros para el club. Creo que sería algo novedoso, pero que vengan de verdad, dispuestos a conversar de verdad, no se, sobre el tema del estadio. Yo en 2019 ya no voy a estar pero quiero que el estadio alguien lo haga.

 

P: Entre on y off the record van varias veces que lo mencionás. ¿Este proceso político termina en 2019 en San Lorenzo?

 

R: Es que San Lorenzo tenía reelección indefinida y fuimos nosotros justamente quienes pusimos el límite en dos mandatos consecutivos.

 

 

LA POLITICA DENTRO Y FUERA

 

P: De tus respuestas surge la noción de historia. Uno de los principales problemas de las figuras del poder es la construcción de descendencia. ¿Cómo te planteás esa generación de cuadros o el sostenimiento de este proyecto político a veinte años?

 

R: Es un tema que me preocupa, y me obsesiona lo que vaya a pasar en 2019, sobre todo porque me dolería mucho que tanto esfuerzo -no nuestro sino del hincha- cayera en saco roto. La apuesta es dejar todo preparado para que esto siga más allá de los nombres propios. Es un camino que hay que recorrer y es bueno y sano que haya alternancia. La permanencia en el poder genera un montón de cosas que no están buenas, entonces hay que ir cambiando. Fue justamente en ése sentido que nosotros decidimos modificar el estatuto. Ojalá podamos construir una línea sucesoria y sino lo que sí tiene que haber es espacios y cuadros que puedan proponer y ejecutar cosas buenas para el club. Nosotros no tenemos dudas de que el socio de San Lorenzo tiene la madurez necesaria para elegir a alguien que pueda continuar por este camino, surja de este espacio o no, eso es secundario. Lo importante es fijar esos ejes rectores de los que hablábamos antes. Más allá de el rol que nos toque en el futuro, el desafío es dejar el club en 2019 con los cimientos sólidos para que este proceso sea perdurable.

 

P: Más allá de 2019 como fecha límite que constantemente remarcás, la fórmula que integrás con Tinelli accede a la reelección a través de un resultado muy contundente. ¿no te asustó la posibilidad de la endogamia, de los amigos del campeón?

 

R: Si, y por eso lo hicimos al revés. Ganamos con el ochenta y ocho por ciento de los votos y en la primera reunión de Comisión Directiva nombramos ad hoc al fiscalizador que no había entrado por la oposición. Creo que es la forma de ejercer el poder y de construir. Creo que fue un gran espaldarazo más allá de que San Lorenzo es más que noventa minutos, siempre está todo sujeto a los resultados y no hay cheques en blanco. Dicho esto creo que la gente de San Lorenzo analiza la gestión mucho más allá de lo que pasa el domingo en la cancha. Creo que se logró una madurez, el hincha sabe que si las cosas están bien a nivel institucional aumentan las chances de los éxitos deportivos. La gente lo sabe eh, ojo, porque en 2016 nosotros veníamos de ganar la Supercopa pero habíamos sido eliminados en la semifinal, o sea, no veníamos de ganar todo y la elección fue contundente, fue histórica en términos de cantidad de votos, estuvo a cien votos de la mayor elección en la historia del club.

 

P: ¿Fue intencional o fue suerte esto de la constante interpelación al hincha, esta construcción de mayor “ciudadanía” del socio?

 

R: Tiene que ver desde qué lugar uno le habla al hincha. Hubo un proceso que tiene que ver con convocarlos y no se (piensa) sentarnos con grupos de socios todos los jueves a tomar café. Es algo que estoy pensando hace tiempo y que creo que lo vamos a lanzar en breve. Claro que es una apuesta consciente y estoy convencido de que es clave también por nuestra cuestión idiosincrática. Hay gente que quiere participar, gente sana, gente que tiene la capacidad intelectual para hacerlo, porque ser dirigente de San Lorenzo requiere una inteligencia multifacética. Yo siempre digo que si acá viene un CEO una compañía transnacional es muy probable que fracase porque acá es finanzas, barras y uno no puede desconocer ése universo.

 

BARRAS Y OTRAS CUESTIONES DEL FÚTBOL QUE TRASCIENDEN A SAN LORENZO

 

P: El tema de la barra lo sacás vos. En una entrevista con Revista Almagro mencionás que con los barras no se puede convivir pero que existen ¿Cuál es el límite entre la madurez política y el conformismo?

 

R: El financiamiento. Los dirigentes tenemos que dejar de ser hipócritas, no podemos negar que los clubes tienen barras y que sabemos quiénes son. San Lorenzo tiene barras y creo que debe ser la popular más segura del mundo, se puede en familia, no hay hechos de violencia, no se vende droga. Nosotros somos dirigentes de entidades deportivas, no somos fiscales ni jueces, ni tenemos cargos ejecutivos en el Estado. Yo ando de a pie, todo el mundo sabe dónde queda mi oficina, no tengo custodia y salvo un caso puntual… lo que no podemos es ser cómplices, y ser cómplices es financiar. En San Lorenzo no se vende droga, no se venden tours para turistas. Es difícil y muchas veces uno colisiona con los propios límites éticos, pero nosotros nunca los traspasamos. Lo que no se puede es ser hipócrita o intransigente, le pasó a Independiente, donde Cantero empezó como no negociador y terminó dándole la llave del club a Bebote.

 

P: En la misma entrevista decís “me enorgullece la pelea que dimos, aun habiendo empatado -porque no perdimos- contra cuarenta años de un poder generado con una lógica perversa, enquistado en los valores más deplorables que uno pueda conocer”. ¿Hay revancha en la AFA o se perdió una oportunidad histórica?

 

R: Poné eso (risas). Conmigo no cuenten. Ya está (se pone serio nuevamente). Si hay revancha yo no voy a estar. Sí, se perdió una oportunidad histórica -enfatiza- pero es una pelea que yo ya no tengo ganas de dar. Me encantaría que alguien la de. Yo aprendí mucho con eso. Tiene que haber voluntad política y en su momento no la hubo. Yo creí que desde ahí podía cambiar las cosas pero fue como pensar que un ministro de Economía puede cambiar un país y no, el Presidente lo llama y le dice “hasta acá llegamos”. Hace poco estuve en la Facultad de Sociales de la UBA y el director dijo “para mí es lógico que después de cuarenta años de Grondona venga ‘gente así’”. Claro, ¿quién va a venir, Gandhi? Salvo que se llegue al poder a través de una revolución y que se de un cambio absolutamente disruptivo no queda otra que una transición. Yo ya no tengo la voluntad.

 

P: ¿Considerás que de Grondona a la actual conducción de la AFA se dio un paso atrás?

R: Esta dirigencia está dando sus primeros pasos y no quisiera cometer el error de dejarme llevar por preconceptos. Creo que hay que ver qué hacen, no es bueno hacer valoraciones apresuradas.

 

EL ESTADIO EN BOEDO

 

P: Con el impulso de una gesta tan grande como la construcción de un nuevo estadio y siendo que la dirigencia que lo impulsó no va a poder llevarlo a cabo ¿no se siente cerca el fantasma de Independiente?

 

R: Está muy bien la pregunta y yo creo que la gente se la hace demasiado poco. No se si fantasma pero sí tener muy en cuenta lo que le pasó a Independiente. Hay que hacer una economía paralela, se puede hacer el estadio, conseguir las fuentes de financiamiento para hacerlo, pero hay que ser muy cauto. Sin duda que si vos asignás recursos ordinarios a algo absolutamente extraordinario y que va a costar setenta millones de dólares… esto hay que pensarlo en términos estrictamente racionales, más allá de lo simbólico y lo emocional. Por ejemplo, San Lorenzo desde hace tres años seguidos tiene buenos balances, hubo un incremento del patrimonio neto, antes el club tenía patrimonio neto negativo, es decir que los activos del club no alcanzaban para pagar las deudas. San Lorenzo ahora sí es sujeto de crédito, ese era uno de los objetivos, sino es imposible plantearse la construcción de un estadio. Pensemos que nosotros juntamos cien millones de pesos en una epopeya en la que la gente puso de su dinero sin ver un ladrillo. Juntamos seis o siete millones de dólares, bueno, hay que juntar diez veces más. No podemos pedirle todo a la gente. No hay fantasma de Independiente pero sí hay que tener presente la historia para no repetir errores.

El estadio se puede hacer y además es lo mejor para el club de acá a cincuenta años. Hay que ser justo y decir que toda la comunidad del club está trabajando en esto y que han sabido correr sus egos del medio y enfocarse en lo más importante que es que San Lorenzo vuelva a tener su estadio en Avenida La Plata.

 

P: ¿Hay que negociar mucho entre la utopía del estadio y lo que realmente se va a poder hacer?

 

R: No (responde tajante). Creo que San Lorenzo está muy cerca de la utopía. Se puede concretar el estadio que nosotros estamos pensando, uno con treinta y ocho mil personas sentadas, respetando normas FIFA, que sería con más capacidad que el que tenemos actualmente. En ese sentido no hay que negociar mucho, sí fue tremendo y hubo muchos bemoles. Ahora que terminó la negociación se puede decir, yo creo que San Lorenzo terminó pagando un valor simbólico porque compra treinta mil metros en una zona de la ciudad que no existe, que tuvo que ver con que fuimos inteligentes a la hora de negociar pero por sobre todas las cosas, porque cada uno de los actores de San Lorenzo puso el bien común por encima de su ego. Sino hubiese sido muy difícil. Todos eh, desde quien la empezó hasta quienes la terminamos y poniendo en especial relieve a las cien mil personas que fueron el ocho de marzo a Plaza de Mayo, o los que se ataron a las puertas de Carrefour acá y en el mundo. Fue un proceso colectivo interesantísimo, todos los actores comprendieron la importancia que tiene este momento histórico.

 

P: La promesa de un club social con fuerte presencia en el barrio, el polideportivo Pando ¿suman a la hora de “masajear” al vecino para sacarle sus temores?

 

R: Me gusta eso de masajear, no lo había pensado. Nosotros tenemos que demostrarle a los vecinos que lo mejor que puede pasarle al barrio es que San Lorenzo vuelva. Esta nota la estamos haciendo a siete cuadras de donde estaría el estadio, esto lo compré yo cuando empecé, con lo cual yo estoy absolutamente convencido de que esto es beneficioso. Cualquiera que camine por acá sabe que esto de Garay hacia el sur es otra ciudad. Acá hay temas de iluminación, de inseguridad, de falta de comercios minoristas porque la llegada del hiper (no nombra a Carrefour) arrasó con todo. Partidos va a haber cada quince días (cada semana, si clasificamos a las copas, corregimos), y luego va a haber un club con cinco mil deportistas federados en la zona, con un colegio que estamos planeando y que tiene que ver con necesidades de la zona, porque Boedo tiene muchos problemas con las vacantes escolares, sobre todo en materia de jardines maternales. Entonces ¡qué bueno!

 

FUTBO PAGO

 

P: En junio de 2016 Clarín publicaba declaraciones tuyas diciendo que el fútbol es un derecho adquirido

 

R: Me parece que tiene que ver con un cambio de época y creo que se podría haber resuelto de otra manera. El fútbol es una cuestión cultural para la Argentina. Hablan de los hospitales pero en los noventa TyC se llevó toda la plata y nadie pensaba en hospitales. No hubo ni más hospitales ni más escuelas, es más, salió la Ley Federal de Educación y las escuelas de Capital pasaron a la órbita de la Ciudad de Buenos Aires. Entonces ojalá que la plata del fútbol vaya a hospitales y escuelas pero… se podría haber resuelto de otra manera. Si el objetivo era que el Estado no erogara se podría pensar en los veintidós millones de clicks en Internet en el mundo para ver fútbol argentino… Yo estoy de acuerdo que alguien acá no pague, pero en Nueva York… pero bueno, hay un negocio muy grande y tiene que ver con un cambio de época. Y no nos olvidemos que mantener el fútbol gratis era una promesa de campaña del actual Presidente.

 

P: ¿Hubo estrechez de visión o algo más?

 

R: No creo que haya habido corrupción, sino lo diría. Creo que va más allá, tiene que ver con un cambio de época y una presión de época. Los cambios se llevan puestos muchas cosas y en este caso puntual, se lleva puesto esto. Si la excusa para sacar el fútbol gratis era el tema presupuestario, había formas más creativas para que el Estado no erogara. No me cabe duda. Luego, si alguien quería mil cámaras y entrar al vestuario con los jugadores, bueno, se puede cobrar; pero sacarle algo al hincha que tiene que ver con el acervo cultural argentino…

 

P: ¿Cuánto hay de verdad y de rumores con respecto al salto de Lammens a la política?

R: Hoy son rumores.

“Mi infancia fue adentro de San Lorenzo”

Detrás del marcador central que jugó en la Selección y fue elegido como el mejor central de la historia de la Fiorentina junto con Passarella, hay un cuervo que sufre y alienta como todos nosotros. Retrato de Gonzalo Rodríguez, que volvió para salir campeón.

Son las 10 de la mañana de una mañana cálida en las canchas auxiliares que están al lado del estadio de San Lorenzo. El sol arremete contra los que estamos mirando la práctica del plantel profesional, que no parece estar enterado de las altas temperaturas que azotan a la ciudad de Buenos Aires. Mientras buscamos un refugio de sombra que nos permita sobrevivir, somos testigos de la intensidad con la que se trabaja bajo las órdenes del Pampa Biaggio. Tres grupos con tres pecheras diferentes: dos juegan entre sí mientras el restante hace trabajos tácticos en otra cancha. Se corre, se mete, se habla, se festejan los movimientos tácticos, se corrigen falencias. El Pichi le entra al Perro sin querer y le pide disculpas. Botta tira magia entre dos.

La práctica termina y esperamos por Gonzalo Rodríguez. Ni bien nos ve nos saluda afectuosamente y ya nos damos cuenta de lo que lo caracteriza: la sencillez y la humildad. Cuervo hasta la médula, Gonzalo respira fútbol en cada palabra. Se nota que es lo suyo, pero otra pasión lo desvela: la música. Nos vamos a la sala de prensa Osvaldo Soriano y arrancan las preguntas.

EL HINCHA JUGADOR

P: ¿Es muy distinto jugar en el club del que sos hincha?

R: Es mucho más difícil. Igual a mí me pasó de jugar en pocos clubes y de sentirme identificado en todos en los que jugué. Uno trata de ponerse la camiseta y de sentirlo como si fueras hincha. Tanto en Villarreal como en la Fiorentina, en un momento me encariñé tanto con la gente, con la ciudad, que ya te duele igual perder o ver al club en una mala situación.

 

P: ¿Cuál es el recuerdo más viejo que tenés de San Lorenzo?

R: El recuerdo más viejo es venir con mi papá acá al playón,porque él jugaba todos los domingos. Él venía a jugar con sus amigos y yo era chiquito, tenía 4 ó 5 años. Yo me ponía a patear antes de que empiecen a jugar ahí en el playón. Y después a los 6 años empecé con Facundo, venía a entrenar acá. Los domingos la pasaba acá, venía a los quinchos, a la pileta de San Lorenzo. Mi infancia fue toda acá adentro.

 

P: ¿Te acordás del campeonato del 95?

R: Sí, claro. Yo estaba en mi casa, viéndolo. Mi papá quería llevarnos, pero él trabajaba de lunes a domingo y era imposible.

 

P: ¿Ya en esa época sabías que querías ser jugador de fútbol?

R: No, en ese momento jugás porque te divertís. Tenés amigos en común, pero nunca pensás llegar a primera.

 

P: ¿Cómo fue que se te dio?

R: Se fue dando. Hay un momento que hacés un click, a los 15 ó 16 años te das cuenta de sitenés posibilidades de llegar o no. Yo en ese momento estaba convocado en la Sub 17 de la Selección Argentina; fue el momento en que dejé el colegio y aposté todo por el fútbol porque vi que estaba muy cerca.

 

P: ¿Cómo viviste la pelea por no descender, la obtención de la Copa Libertadores y los hitos recientes?

R: De lejos es diferente. Muchos partidos no los podía ver por los horarios. Pero sufría mucho. Yo tengo muchos amigos de San Lorenzo que sufrían y me decían que el club no estaba en un momento muy bueno; todas las cuestiones dirigenciales. Se juntaban muchas cosas y uno que es hincha y que vivió el club sabe que San Lorenzo no es eso. Después cuando se consiguió la Libertadores imaginate que tanto yo como todos los cuervos que conozco estábamos muy contentos.

 

P: Y tomando en cuenta ése pasado reciente y tus impresiones de 2004, cuando te fuiste a España ¿cómo ves ahora al club a más de diez años?

R: Yo creo que se creció en muchas cosas. En temas de inferiores, ahora hay un montón de canchas, canchas en buen estado. Se creció mucho en infraestructura, ahora hay muchas opciones para que venga la familia, para que vengan chicos a entrenar. Conozco gente que viene en los micros que salen desde la sede a hacer gimnasia artística… y eso antes era difícil de encontrar y venía muy poco la gente. Ahora el club siempre lo veo lleno. Se nota que ahora se lo trata bien al socio y eso es fundamental. El socio es el que te acompaña en el año y el que le deja un saldo económico al club.

 

P: ¿Te entusiasma la vuelta a Boedo?

R: En un momento me había entusiasmado mucho. Ahora cuando ves que tarda todo el doble, que es lógico, se estanca un poco todo. Pero obviamente me ilusiona, yo soy del barrio y me encantaría jugar o ver un partido en Boedo. Es el deseo de todos, olvidate.

 

LA EXPERIENCIA EUROPEA

 

P: ¿Qué cambió en relación al Gonzalo Rodríguez que se fue en 2004?

R: La experiencia que vas ganando; no sólo jugando sino compartiendo vestuario con mucha gente, de diferentes países, diferentes pensamientos, diferente fútbol. Eso te va haciendo crecer, vos vas agarrando lo mejor de cada cosa y te hace entender el fútbol de otra manera. Yo tuve la suerte de tener técnicos que dirigieron clubes muy grandes. Tuve al actual técnico de Barcelona (NdeR: Ernesto Valverde); tuve a Pellegrini, que después estuvo en el Real Madrid, tuve a Montella que después agarró el Milan. Tuve técnicos que me enseñaron mucho y me guiaron.

 

P: ¿Qué te marcó de tu paso por Villarreal y Fiorentina? Terminaste sintiéndote muy identificado con esos clubes.

R: En Villarreal estuve ocho años, fue muchísimo tiempo. Yo llegué a mis veinte, entonces pasé una etapa de mi vida personal muy linda, yo crecí en España. Y en la Fiorentina me pasó algo muy curioso, yo llegué después de que estaba todo arreglado para venir a San Lorenzo en 2012 y de un día para otro estaba allá. Yo no venía muy bien en el Villarreal, llegué a Fiorentina y en cinco años terminé siendo capitán del equipo, jugando todos los partidos, la gente me quería mucho. Y terminé teniendo un hijo ahí con una mujer italiana.

 

P: Los hinchas de la Fiore te eligieron en el mejor once de la historia…

R: Sí, había una votación por los noventa años de la Fiore y me eligieron. Estaba Batistuta, Passarella, Baggio, Rui Costa. Tuve la suerte de estar elegido…

 

P: Vos en inferiores jugaste de delantero y sos un central muy técnico con muy buen manejo de la pelota, ¿Te hubiera gustado jugar en otra posición?

R: Me probaron de todo. Yo empecé de delantero y era muy rápido y en un momento los centrales eran muy lentos y Gabriel Rodríguez me mandó para atrás. Fue en la novena, tenía 13, 14 años. Y después en la séptima jugué cinco fechas seguidas en cinco posiciones diferentes: Lateral derecho, de central derecho, de central izquierdo, de cinco y de ocho. Polifuncionaljaja. Te sirve muchísimo porque te da noción de jugar en todos lados.

 

P: Hace poco Giorgio Chiellini, defensor de Juventus, dijo que Guardiola le había hecho mucho daño a la posición de central. ¿Qué opinás de esa declaración?

R: Yo creo que cada central, dependiendo del juego que tenga, se siente más cómodo con algunos estilos de juego. Chiellini es un central muy defensivo; yo me imagino que Piqué, que es un jugador totalmente diferente, no piensa lo mismo. A mí me encanta como quiere jugar Guardiola porque es mi estilo de juego. A un central que con la pelota no es dotado o no le gusta tenerla no le va a gustar como juega Guardiola, le va a gustar como juega el Cholo Simeone.

 

P: ¿Cómo ves el fútbol argentino? ¿Te parece más difícil, más fácil? ¿Te sentís adaptado?

R: Es diferente, es diferente a otro fútbol. Acá se presiona mucho, se corre mucho. Se presiona mucho más que en España, Italia. En Europa es muy difícil presionar porque las canchas están siempre mojadas. Cuando vos querés ir a presionar ya te tocan la pelota, tienen otra manera de jugar más rápida. Acá en Argentina también hay muchos chicos jóvenes que hacen cosas diferentes a lo que se tendría que hacer y te confunde como juegan. Allá ya sabés lo que van a hacer, acá por ahí te sorprenden.

 

P: ¿Qué pensás en relación a la polémica que se armó por los arbitrajes?

R: No, creo que ya está, hay que dejarlo atrás. Siempre los árbitros van a tirar para River y Boca. A mí me pasó en España con Real Madrid y Barcelona. En Italia también. Entonces hay que aceptarlo y tratar de ganar los partidos. Los árbitros se pueden confundir, pero lo que yo no soporto es cuando en el mismo partido cobra una cosa para un lado y para otro lado no la cobra. Eso no lo puedo entender.

 

MÚSICA, MÚSICA, SIEMPRE, SÍ

 

P: ¿Cómo ves tu relación con la música? ¿Te hubieras dedicado a ser músico?

R: Me encanta la música, pero es una carrera muy difícil. A mí me gusta tocar, divertirme con mis amigos. Por ahí si no me hubiera dedicado al fútbol me hubiera gustado.

 

P: ¿En el vestuario qué se escucha?

R: Tuve la suerte de encontrar mucho rockero, somos 4 ó 5 rockeros. Está Belluschi, Angelleri, Quignón, Cerruti que se fue. Cuando vamos al gimnasio se pone Rock, eso me salvó la vida. Sino, no sabés lo que es tener reggaetón todo el día desde la mañana jaja.

 

CORAZÓN Y PASES CORTOS

 

Fabricio Coloccini: Fue un ídolo de chico. Cuando él se fue en 2001, yo agarré la camiseta 32 porque era mi ídolo. Una gran persona y un gran compañero

 

Juan Román Riquelme (compañero en Villarreal): Un loco hermoso. Un crack adentro de la cancha, un distinto.

 

Marcelo Bielsa (lo llevó a la selección mayor en 2002): El mejor entrenador que tuve en mi vida.

 

Matías Lammens: Una persona que le hizo muy bien al club. Tuve la suerte de que él me haya llamado para volver.

 

José Pekerman: Un gran formador de jugadores. Un tipo muy tranquilo.

 

Carlos Tévez: Lo tuve hace mucho de compañero. Un gran jugador; fue una estrella mundial.

 

Lionel Messi (compañero en la selección). El mejor del mundo en el último tiempo (para mí el mejor de la historia es Maradona). Como compañero es muy humilde, una persona normal. Creo que no se da cuenta lo que es.

 

Leandro Romagnoli: El ídolo del club, ganó todo. Cualquier jugador de San Lorenzo quiere ser como él.