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Que pase el que sigue: La crónica de Gonza Gamallo de la caída ante Racing

Poco importa ya lo que pasó en la cancha. San Lorenzo perdió 1 a 0 con Racing de local, los nervios del público explotaron, el equipo se vio superado por la parada, paralizado por el nerviosismo, amontonando jugadores en la cancha y todo indica que otro DT se irá acusado de inútil, incapaz y verde para superar la misión de dirigir futbolísticamente a nuestro amado club.
Vendrá otro. Algún colegiado que supo hacer el curso de DT y tendrá que entrenar este plantel en medio del éxtasis histérico que produce la acumulación de frustraciones, el deseo de mucha gente de ver buen fútbol, gente que busca algo estético, un cambio de frente, una pared, un desborde y una pelota inflando la red.
Honestamente creo que desconocen de dónde viene San Lorenzo y creo que sobredimensionan a dónde va. Pero mi tarea aquí es ser cronista de partidos y no puedo permitirme disgregar sobre el exitismo desmesurado, la impaciencia y la incongruencia de todos los que pidieron por Almirón y por Pizzi y ahora piden por ZIelinsky y por Alfaro. Vendrá un mister o vendrá Caruso, acá no hay que sorprenderse.
Monarriz plantea partidos ideales para ir 0 a 0. En esos momentos estamos expectantes. Más allá de ese tiro en el palo de ese gran jugador de apellido Rojas. San Lorenzo estaba en partido. Tuvo dos aproximaciones y varias contras que no terminaron bien. Angel y Palacios jugaron un buen primer tiempo. Torito y Ramirez estaban bien. Gaich jugó horrible, Coloccini también, a Gonzalo le costó el partido. De una jugada tonta y con lo que cuesta hacer un foul nos metieron un gol de pelota parada. Con todo lo que cuesta en este país todo es dramático que te hagan un gol de pelota parada. En Off Side. Estamos tan mal que no podemos ni ver cómo nos bombearon últimamente.
Muchos fuimos los que pensamos que Reniero había hecho el gol y que una tormenta de caca nos estaba cayendo en la cabeza por designo de los dioses. Esos vengadores y karmáticos señores que se encargan de señalarte los errores. No fue el príncipe destratado. Fue otro muchacho. El golpe se llevó puesto el primer tiempo y no tuvimos más reacción. La gente o se medicó demasiado o no tomó la pastilla antes de ir. La fatalidad se hizo presente y el nerviosismo se apoderó de los jugadores.
Parecemos Independiente: estamos llenos de deseos de grandeza y añoranzas de un pasado de lujos. No podemos asumir la humildad de nuestro club. La gente putea, putea y putea.
Esperemos que en esta lotería de elegir un DT la fichita caiga del lado de la alegría.
Hay muches que nos desean lo peor.
La intolerancia, la impaciencia y el cambio de rumbo permanente no ayudan a nadie. Ni a los Romero, ni a Gaich, ni a cualquier DT que traigas, ni a los juveniles, ni al Torito. Este equipo necesita ayuda, asistencia psicológica. Apoyo de la gente. Puede venir Mandrake. Es lo mismo.
El equipo se defendió demasiado atrás y permitió mucho espacio para que Racing maneje las pelotas. Le cuesta horrores salir, sino emboca un pelotazo no progresa. Cuando retrocede lo hace mal y cuando avanza no logra juntar gente en posición de gol nunca. No patea al arco. Hace como 2 años que San Lorenzo no patea al arco. Los laterales- volantes corrieron 400 kms cada uno al pedo.
No es raro perder con Racing, San Lorenzo nunca es demasiado superado ni supera demasiado a nadie. Eso hace que todo sea peor: Pizzi era horrible, era superado por todos los equipos. Almirón tenía tanto la pelota que se desinflaba.
En el segundo tiempo intentamos apretar con Piatti y Oscar. El Monje amontonó tipos pero no hubo caso. No pateamos al arco y el chileno Diaz se hizo una fiesta. Tocó para acá, tocó para allá.
Se va Monarriz, un tipo que puso la cara por el club cuando los expertos y laureados técnicos que se disputaban los grandes equipos del mundo fracasaron estrepitosamente.
Qué pase el que sigue.