En la previa no se sabía quién quería jugar menos este clásico: si Almirón o Mohamed. Ambos han tenido que enfrentarse al comenzar el semestre y tampoco querian hacerlo. La oportunidad de vapulear al clásico rival y ganar un poco de aire en medio de las sinuosas campañas no parecía ser seductor para ninguno de los dos: o parecía imposible. Sin ganas de convertirme en un humano ampliado puedo afirmar que nunca un DT en CASLA empató 3 veces seguidas con el globo. Diría más, nunca un DT no le ganó cada 3 enfrentamientos. Y me animo a otra: nunca vi un San Lorenzo tan metido atrás en el Ducó.

A favor de Jorge El Laureado podemos decir que hace 9 partidos que no pierde ni recibe goles. Desde el papelón en cancha de Boca ha cerrado su arco. Es un punto muy alto y valorable en este fútbol argentino que define los partidos en pequeños descuidos de su rival. El asunto le costó el puesto a Biaggio quien cuando perdió su solidez defensiva vio resquebrajar todo su plan de juego.

El partido fue levemente menos aburrido que el de la ida. San Lorenzo no tuvo una de esas noches calladas y silenciosas en las que toca el balón de lado a lado sin parar ni conseguir profundidad alguna. Como un largo monólogo de Stand Up que no logra hacer reir ni identificación alguna entre la audiencia.

Llamó mucho la atención la conformación del once inicial y del banco de suplentes. Ni Gaich, ni Blandi, ni Insaurralde, ni Salazar. Tampoco estaba Torres. Botta y Rentería de entrada. El banco era Gonzalo, Damian Perez, Poblete, Peruzzi, Reniero y el Tano Ferrari. 2 centrales, 2 laterales, un 5 y un delantero. El equipo no parecía diseñado más que para defenderse y buscar los penales. No logró patear al arco, el arquero rival no atajó nunca un balón durante los 90 minutos. Lo mejor del equipo fue nuevamente el Perrito Barrios. Flojísimo primer tiempo de Loaiza y Castellani. El equipo se vio superado durante los primeros 15 hasta que hizo pie. Sin embargo no logró controlar el partido. Pudo convertir en alguna bartola de Rentería.

El segundo tiempo ya no tuvo al local presionando sino que fue más parejo y aburrido. Entraron Gamba y Barrios para Huracán. Poblete por Castellani (no estuvo a la altura nunca) y Gonza por Román y Reniero por el mágico Botta que estaba empezando a enfintar a propios y extraños con sus vertiginosos cambios de planes.

No se entendió el planteo. En general no se entendió la idea de ir a colgarse del travesaño a la cancha de Huracán. Parece que por momentos Don Jorge no entiende algunas cuestiones que los hinchas de San Lorenzo tenemos muy adentro de nuestro ADN.

Los clásicos son partidos importantes que hay que jugar con los dientes apretados, mucho más con Huracán y con Boca. Todas las respuestas que estás buscando están en el interior del club. Castellani no es mejor que Insaurralde, ni le pesa menos la camiseta. Rentería no está por encima de Gaich. Así como Herrera y Barrios te demostraron que entienden mejor las situaciones del club que Peruzzi y Fértoli.

No somos el Real Madrid ni pobres aspiracionistas como los del rojo: pero no te colgués del travesaño así, amigo. A mi me prometieron que venía un DT lírico y ofensivo y tenemos un experto en cerrojos defensivos.

Sobre el final del match apareció todo el karma que hace de Huracán el club más triste del país. Tiene 25 estrellas que no se saben de dónde salieron. Regaló entradas y no pudo completar ninguna tribuna ¿No tienen un gimnasio techado para jugar? Quizás ese si lo puedan llenar.

Pitana muñequeó y le dió un penal sobre la hora al equipo del turco. Todo el plan horrible de Almirón se puso negro. Si perdíamos este partido jugando con tamaña amargura lo iban a putear de todas las meneras posibles.

Barrios nunca había errado un penal en primera división. Fue, miró al arquero como Ortigoza, canchero y decidido. Nuestro petiso nervioso y fachero arquero esperó hasta el final y como un superhéroe decidido a consagrarse desvió el penal maravillosamente. Esto solamente le pasa a Huracán.

Fuimos a los penales y a favor de Almirón diremos que Rentería definió maravillosamente el de la victoria. Que Monetti atajó otro y que Barrios falló su segundo penal en primera división. Es el momento ideal para comprarlo o bien trocarlo por Torres y Rentería. También les podríamos comprar a Roa y a Gamba. Son 3 jugadores que nos vendrían muy bien y seguramente preferirán dejar de ser por siempre hijos nuestros.