En la CD de ayer, 19 de septiembre, el presidente del club Matías Lammens abrió el juego para la implementación del cupo femenino en el club según masa societaria. Las cuervas asociadas al club somos más del 25% y contamos con menos de 10 representantes en cargos institucionales, realidad que se replica en todos los clubes de primera división que no cuentan con una representación real de las miles de hinchas y socias del fútbol argentino.

Durante este año las chicas de la selección evidenciaron la falta de apoyo institucional por parte de AFA, conocimos una gran cantidad de denuncias a jugadores de primera división, escuchamos a “periodistas” en la TV diciendo que nosotras no miramos, o peor, que no tenemos que mirar fútbol, a la AFA sacando un manual de conquista, y la lista sigue para rato. Por esto nos venimos organizando, generando espacios de discusión entre las hinchas agrupadas de todos los clubes, impulsando actividades con perspectiva de género. Sabemos que la discusión por el cupo no es nueva, ni tampoco la necesidad de este, porque sabemos que llegar a ser partícipe de la política del club es muchísimo más difícil siendo mujer (ni hablar de las identidades no hegemónicas). El cupo apuesta a romper con estructuras de poder profundamente machistas, que se ven reflejadas claramente en los clubes, abriendo el juego a las militantes y dirigentes que no pueden llegar solo por ser mujeres, y busca romper con los lugares históricamente asignados a las mujeres, como el cuidado, la salud o la asistencia social.

Por todos estos motivos nos parece motivo de alegría que esto se discuta en CD, que es también fruto de las distintas actividades feministas que se realizaron este año en el club. Pero para construir un club más igualitario el esfuerzo tiene que ser de todes les socies: la misoginia, el machismo, la transfobia y la homofobia no deben tener lugar en el club, y esto nos obliga a llevarlo también a las canchas. El mayor espacio para las cuervas en los espacios de toma de decisión del club se construyen si abonamos a tener una hinchada que condene la violencia de género en todas sus formas: desde los casos de violencia como los de Centurión, Barrios, Marcos Díaz, hasta las machistas.

Creemos firmemente en que el cupo es necesario para romper con las lógicas de poder que se mantienen en todos los clubes, pero también creemos que el camino para un San Lorenzo cada vez más igualitario tiene que profundizar en las políticas de inclusión, de apoyo a las jugadoras, de prevención y sanción a la violencia de género; estamos siendo parte de un momento histórico para el club y para el fútbol, seamos parte de una oleada que no frena.
Sin chicanas, con responsabilidad y propuestas, siempre buscando un San Lorenzo cada día más grande.

 

Espacio de género La Soriano