El verano porteño se siente fuerte y Damián Stazzone acaba de volver de sus vacaciones. Se fue a Córdoba con su novia y la perra de ambos. “Agarramos la camioneta y nos fuimos, en el medio visitamos a familiares”, cuenta mientras prepara el mate en el Polideportivo de Boedo, su segunda casa, allí donde salió campeón de AFA hace apenas semanas. Había llegado minutos antes que nosotros, y ahí nos estaba esperando con su remera de los Sex Pistols, con la calma de quien cumplió con su deber tiempo atrás.

Subimos a la platea y prendemos el grabador, mientras peloteamos de música, deporte y tipos de yerba. Stazzone es atento en cada detalle, como pasa adentro de la cancha a la cual estamos mirando. Entramos en una charla donde van a abundar las risas, pero también la emoción.

– ¿Cuál es tu primer recuerdo vinculado a San Lorenzo?

Tengo dos, que son muy cercanos. Uno es en cancha de Vélez: yo tenía 8 años, año 95, que perdemos. Me acuerdo que mi viejo rompe el carnet y dice: “no vuelvo nunca más a la cancha”. Mi viejo de la calentura nos perdió y nos encontró mi tío. Yo a la cancha iba de mucho antes, pero éste es mi primer recuerdo. Y después me acuerdo dos fechas después, en Rosario. De ese día me acuerdo todo. Mi vieja no quería dejarnos ir. Mi viejo la convenció. Fuimos con mi viejo, mi hermano y tres primos en el auto. Me acuerdo que al llegar a Rosario nos intercambiamos las camisetas con los hinchas de Central. Nosotros habíamos conseguido plateas. Me acuerdo que la gente gritó un gol: el de Mazzoni en La Plata. Y cuando terminó el partido. Mi hermano se metió en la cancha. Yo me quedé en la platea.

– ¿Cómo fue tu arranque en el mundo del Futsal?

Empecé a los 13 años. Yo nunca jugué en cancha de 11. El técnico era Fernando Verón. Año 99/2000 debe haber sido. Ahí arranqué. Pasé por todas las categorías hasta llegar a primera en 2004. En la selección, la primera convocatoria fue en 2010. No jugué las eliminatorias ni del Mundial 2012 ni del Mundial 2016. Participé en los dos mundiales, pero no en las eliminatorias.

– ¿Qué se siente al salir Campeón del Mundo con la Selección Argentina?

En el momento no tenés sensación de ser Campeón del Mundo. No te das cuenta. Ahora tomamos un poco dimensión de lo que logramos. En la historia del Mundial del Futsal siempre ganaban España y Brasil. Fue un sueño. Nuestro objetivo era llegar por lo menos a semifinal. Salir campeones lo veíamos lejísimos. Brasil y España quedaron afuera y ahí empezamos a soñar.

Yo en este sentido soy muy crítico. No me gusta que una victoria se vea como una hazaña. A mí me gustaría mucho más que sea más normal que Argentina llegue a este tipo de situaciones, con un proyecto atrás de la comisión de Futsal. Yo siempre digo que en el deporte es importante el rol del Estado, en todo sentido, y después en cada deporte es importante la Federación. Ahí en la época del mundial sí hubo un proyecto en el Futsal. Me gustaría que los de 18 o 20 años no tengan que irse a vivir al exterior para practicar deporte. En este sentido me molesta un poco, que siempre tenga que ser una hazaña o que haya que esperar que aparezca un Maradona o un Messi, me gustaría que haya un proyecto atrás, pero no lo veo.

– ¿Que el Futsal esté adentro de AFA/FIFA ayuda? ¿Estás de acuerdo con eso?

En algunas cosas ayuda, porque tiene una estructura muy grande. Por ejemplo, si vas a jugar una Copa América o un Mundial, la organización es prácticamente igual que en fútbol 11. En otras cosas puede no sumar porque le dan más bola al Fútbol que al Futsal. Para mí si hay un buen proyecto de la Comisión de Futsal puede aprovecharlo AFA y que crezca el deporte.

– ¿Cómo viene el año para San Lorenzo?

El objetivo es la Libertadores, pero yo siempre trato de pensar en el día a día. La Libertadores me genera una ilusión enorme, pero trato de tener metas más cortas, objetivos más cortos. No me gusta no darle importancia al día a día porque te puede perjudicar.

Nosotros somos un equipo que no nos sobra nada. Todos nos cuesta un montón porque es un deporte muy parejo y nosotros no somos un equipo de súper estrellas. Somos un buen equipo, hay buena energía de grupo, hay mucho trabajo del cuerpo técnico. Nos cuesta ganar una Copa Argentina, un torneo local y nos va a costar muchísimo y lo veo re contra difícil ganar la Libertadores. Por eso nuestro objetivo es salir a dar el máximo, sabemos que estamos en un club donde te siguen muchas peñas, mucha gente y queremos se identifiquen con la entrega y, si perdemos, que la gente sienta que dejamos todo.

 – ¿Cómo fue salir campeón con San Lorenzo, con el equipo del que sos hincha? Te veíamos en el festejo de la Copa Argentina, en ese abrazo llorando con Mariano Quintairos…

La Copa Argentina para mí fue un desahogo. La final la sufrí. Todo el tiempo. Fue un desahogo porque yo volví a san Lorenzo en 2014. El Club se estaba ordenando, pero se peleaba por el descenso y sufrimos todos esos años. Después en el 2017 Matías Lammens se metió de lleno con nosotros, puso un presupuesto alto, arregló las cosas. Y no ganamos nada en el 2017. Yo sentía la presión y quería ganar algo porque el Club estaba apostando y la Copa Argentina fue un desahogo emocional como jugador que no pude contener y Mariano (Quintairos) fue uno de los que vivió todas estas etapas conmigo y además es amigo mío de toda la vida, nos encontramos ahí en ese abrazo y nos dijimos “nos sacamos esta mochila”.

Creo que salir campeones de la Copa fue importante para ganar después el torneo. Ganar la Copa fue un desahogo. Ganar el torneo en Boedo fue un sueño. Yo no me acuerdo con quien lo hablé, pero tenía el sueño de salir campeón en Boedo. Y hoy con 32 años siento que deportivamente los sueños los cumplí todos. Me gustaría ganar la Libertadores, pero no le puedo pedir más nada a mi carrera. Más allá de que me lo tomo como profesional, para mí el deporte no es sólo una cuestión profesional o económica. Yo siempre le pongo la pasión y el corazón. Salir campeones en Boedo fue una locura.

El Futsal de San Lorenzo creció hace poquito. Hace poco tomó un poco de repercusión y conocimiento. Yo tengo una vida de anonimato de ir a la popular de toda la vida y ahora me da un poco de vergüenza que me saluden en la cancha. Me encanta tener repercusión en el Club, pero me incomoda un poco.

– ¿Cómo ves ese gran acompañamiento por parte de las Peñas y de los hinchas de San Lorenzo en un deporte generalmente no masivo como el Futsal?

En el mundo del Futsal genera algo novedoso. Porque si bien hay un montón de equipos que invierten mucho, no hay equipos que lo sigan de manera masiva. A nosotros nos pasó de ir a Ushuaia y que haya una bandera enorme de los Cuervos del Fin del Mundo. Y lo mismo pasa acá. Yo tengo amigos en Boca y cuando vienen a jugar a Boedo no lo pueden creer. Se genera una revolución en el mundo del Futsal.

 

 

 

 

– Una cosa que valoramos mucho de vos es tu inquietud social vinculada al Club. Hace poco el plantel fue a visitar al Club Atlético Madre del Pueblo. ¿Qué posición tenés como capitán del Futsal sobre el papel social que juega San Lorenzo como Club en el sur de la Ciudad?

Creo que el deporte tiene que tener mucho más vínculo con la sociedad. Los futbolistas deberían tener más conciencia social, de formación, para entender el rol que cumplen en la sociedad argentina. Creo que no es casual. Creo que la idea es que los futbolistas vivan en otra realidad, y si se quieren meter en lo social enseguida se los critique. Yo como jugador de Futsal no tengo ni un poquito la repercusión que puede tener un jugador de cancha 11 y tengo mucha menos presión. Esto me da la libertad de declarar lo que quiera o hacer una actividad social porque soy consciente que no voy a recibir los zócalos de la televisión. Tengo una ventaja en ese sentido.

Yo creo que los jugadores son víctimas de esto porque son pocos. Si fueran más pasaría a ser la normalidad. Si lo hace un jugador por equipo lo van a matar. Deberían ser 10 por equipo. El problema es que a los jugadores sólo se les exige patear una pelota. Las víctimas más grandes son los pibes que quedan en el camino los que a los 20 años no pudieron firmar su primer contrato y que quedan afuera sin ningún tipo de formación después de dedicar toda la vida al fútbol. Y en este sentido los medios de comunicación no juegan un rol positivo. No dicen que detrás de un Tévez o de un Tito Villalba hay un millón de pibes que quedan afuera. Es uno de un millón que llega.

Por esto me gustaría que haya un proyecto de parte del Estado para que los pibes que no llegan por lo menos tengan una formación y una contención, que por lo menos no lo vean como un fracaso y que puedan dedicarse a otra cosa, a otro oficio, a estudiar y seguir de otra manera. El resultado es que, por ahí yo soy muy crítico, pero hay pibes a los 25 años que no saben hacer una declaración y a estos jugadores los ven un montón de chicos que van a pensar que es normal no saber hablar y que sea todo banal. Que los futbolistas solo tengan que hablar de autos, de minas, de guita, de ropa y nada más. Lo normalizamos. En un deporte como el futbol, que llega a todo el país, los futbolistas con un gesto podrían mover un montón de cosas.

Lo que pasa es que el futbol es un negocio y conviene que los futbolistas sean ignorantes. No lo digo despectivamente, no es de agrandado. Valoro esto del Futsal. Como es un deporte menor yo tuve la posibilidad de terminar el secundario, laburar de otras cosas e ir a la universidad. Tengo la suerte de poder tener contacto con las cosas y además de la suerte, gracias al círculo social en donde nací. Lamentablemente en un montón de países esto es determinante: la diferencia entre nacer en un hogar de clase media o de clase baja.

¿Estás cursando estudios universitarios?

Hice los tres años de periodismo, me recibí y tenía varios convenios, entre ellos con la Universidad Nacional de Quilmes. Y ahí arranqué Comunicación Social: hago 4 materias por año. Podría cursar más, pero me gusta ir a las clases con calma, voy dos veces por semana. La carrera me la tomo como formación personal. Me va ayudar para lo que quiera hacer: si quiero ser técnico me va a ayudar, si quiero ser dirigente también. Mi idea es seguir vinculado al Futsal, estoy haciendo el curso de técnico.

– En 2018 se pudo frenar el proyecto de las Sociedades Anónimas Deportivas. ¿Cómo se ve desde el Futsal esa lucha contra la privatización de los clubes?

Como jugador de Futsal te digo que en un club gerenciado la disciplina no existiría. Porque es un deporte en desarrollo que no le da ganancias a ningún club: se invierte mucho y tampoco tenés mucho reintegro, hablando estrictamente de lo monetario. En mi opinión personal, creo que sobre todo en Argentina, los clubes reemplazan el rol del Estado. Porque muchos chicos gracias a los clubes tienen acceso a ropa, a comida o a que el papá de un amigo lo ayude en la escuela, en los traslados. Los clubes son importantísimos en el entramado social de los barrios argentinos. Tienen un rol social muy importante en Argentina. Muchas veces, cuando te hablan de gerenciar los clubes y de las SAD, te las quieren comparar con Alemania, España e Inglaterra; pero son realidades totalmente distintas. Acá vos no podés dejar afuera Patín Artístico porque da pérdidas. No podés exigir que los chicos paguen una cuota de 2500 pesos para practicar patines y generar superávit, porque así no existiría ningún deporte. Yo obviamente siempre voy a estar en contra de las SAD.

– Estamos en una situación latinoamericana complicada, en Brasil el Presidente es Jair Bolsonaro. El otro día te vimos en la cancha de San Lorenzo, en el clásico contra Huracán, con la remera del jugador brasilero Socrates, el que impulsó la llamada democracia corinthiana. ¿Por qué el ejemplo de Sócrates?

Para mi ahí está la diferencia entre el deportista formado y que se compromete con lo que pasa en el día a día de la sociedad.  De Sócrates tomo esto, el compromiso que tenía con sus ideales, lo de manifestarse públicamente, tomó partido para defender sus ideales sabiendo que le podía jugar en contra. La remera me la regaló un hincha de San Lorenzo.

Como les decía antes, muchas veces los futbolistas no se quieren manifestar porque no quieren perder reconocimiento, cariño o posibilidades. En el futbol nadie se manifiesta. Entre los actores y los músicos es más frecuente que alguien se manifieste, mientras el futbolista parece que sólo tiene que jugar a la pelota, declarar en determinado medio, tener un buen peinado, tener un buen reloj, un buen auto y subir fotos a Instagram. Esto me da bronca, porque el futbol es el deporte más popular del país.

– Hablamos con Gabriel Bolo Alemany antes de la nota. Nos decía que vos lograbas una “heterogeneidad conducente”. Y que es increíble lo persuasivo que sos.

Creo que hace referencia a la energía que se genera en los grupos. De 2014 siempre hubo una energía positiva, para ir adelante. Y él tuvo mucho que ver en eso.

– Bolo también nos contó algo más: dice que después de un entrenamiento, en medio de una broma, dejaste a un compañero sin remera…

Fue el año pasado (risas). En los últimos meses hubo muchas maldades, nos sacábamos la toalla. Y yo en un momento salí de bañarme, y se habían llevado mi remera. Y me llevé la remera de Menseguez, que se tuvo que ir con un polar, muerto de calor.

 

– Ping pong

1- Matías Lammens: es un dirigente que tiene capacidad mucho más allá del fútbol, que es lo que me gusta en un dirigente. Tiene conocimiento de la realidad de la sociedad, y además consideración por todo lo que pasa en el Club.

2- Pipi Romagnoli: es un ídolo de perfil bajo. Lo que más le valoro es la lealtad que tuvo con San Lorenzo, sobre todo en los últimos tiempos.

3- Eli Medina: me parece una crack y también un ejemplo de la diferencia que hay entre el deporte masculino y femenino. Ella ganó todo, es una crack, es recontra reconocida en el mundo del deporte pero al haber tanta diferencia entre el deporte masculino y femenino tengo más repercusión yo o un compañero mío que ella.

4- Lucas Bolo Alemany: lo comparo en algo con el Pipi. Una persona positiva a pesar de que no jugó todo el año, es un líder sin necesidad de ser protagonista dentro de la cancha.

5- Ruscica, el DT del Futsal: un enfermo. No para de hablar de Futsal. Como técnico te lleva al máximo. Lo re valoro. Muy comprometido. Un ejemplo como persona, como líder.

6- Tu familia: mis padres me siguen a todos lados. Tengo un vínculo muy especial con mi hermano. Él se dedicó siempre a cancha 11 a full, tuvo mucha mala suerte. Se lesionó. Yo tuve mucha más suerte. Con mi hermano compartimos todo desde chiquitos (se emociona). Jugar a la pelota en la vereda, en el patio de casa, ir juntos a la cancha. Es la persona con quien tengo más vínculos de la familia.