Todas las ciudades tienen su código urbanístico, es el instrumento jurídico de planificación urbana y territorial a través del cual se establecen los usos permitidos, las dimensiones de los terrenos, la superficie máxima a construir. Tiene como finalidad el ordenamiento territorial y el cumplimiento del Plan Urbano Ambiental, la ley marco a la que debe ajustarse toda la normativa urbanística y las obras públicas.

Interviene la legislatura porque se trata de una competencia local y legislativa, porque así lo define la constitución de la Ciudad de Buenos Aires.

Para esto el código determina qué zonificación le corresponde a cada parcela, que tiene que ver con el tipo de uso que se puede hacer en ella; este uso está en relación con la zona en donde está ubicada, los distritos; los hay residenciales, comerciales, industriales, etc. A partir de la zonificación que tiene una parcela es el uso que se le puede dar y la edificación que se puede hacer en ella.

El predio que recuperamos en Av. La Plata tiene la zonificación E, que es la que tienen los hospitales, los shoppings, los supermercados, etc. Son zonas de mucha circulación constante todos los días durante casi todo el día.

San Lorenzo para poder hacer su nuevo club, necesita cambiar, rezonificar, a la categoría U, que es para zonas de apoyo, complemento, de las necesidades de las zonas residenciales: escuelas, iglesias, clubes, etc. En los art 1 y 2 del Proyecto de Ley de Rezonificación, San Lorenzo específicamente pide este cambio.

Hay agregar que la rezonificación no la necesita solo para hacer un estadio, sino también para poder hacer las escuelas, otro polideportivo, la biblioteca. Nada de esto lo puede hacer sin la rezonificación.

Sobre los usos que se le quiere dar a la parcela habla el artículo 3 del Proyecto de Ley, viene a ser el porqué del pedido de rezonificación. Y ahí está el proyecto urbanístico de lo que se llama Estadio 365, que abarca no solo al predio donde va a estar el estadio, sino además la integración con el barrio.

Para este proyecto, San Lorenzo contrató un estudio urbanístico que trabaja con el GCBA, que hizo un análisis ambiental y de opinión entre los vecinos del barrio, para saber cuáles son las necesidades que tiene la zona.

A partir de este análisis se llega a la propuesta que San Lorenzo eleva al GCBA y que es formar una matriz urbana, social, cultural y deportiva, lo que ahora llaman polo, que forma un triángulo con vértices en Av. La Plata, Parque Chacabuco y la Ciudad Deportiva de San Lorenzo. Busca promover la vida social de los barrios que lo integran, a partir de la apertura de escuelas, espacios culturales, sedes de clubes, cines, teatros, aprovechando los edificios en desuso de la zona, cercanas al futuro estadio Papa Francisco.

Por otra parte, el estadio propiamente dicho será multipropósito: se prevé que cuente, además de las instalaciones deportivas, con locales comerciales, puestos de seguridad, oficinas, museos, biblioteca, bar, restaurante, estudios de radio y de tv, y, muy importante y que tiene que ver con las necesidades básicas de los vecinos, jardín maternal, jardín de infantes, escuela primaria y secundaria, academia de enseñanza especializada y superior.

Además, contempla el estacionamiento y el tránsito, una de las grandes preocupaciones de los vecinos. El proyecto propone estacionamientos subterráneos, para que diariamente los usen los socios del club, pero también los vecinos. Y para evitar atascos en los días que haya partido, bases para estacionar los autos en espacios especiales ubicados en la zona, en los predios privados o públicos concesionados como el Bajo Autopista 25 de mayo, distribuidos en Boedo y Parque Chacabuco, hasta la Ciudad Deportiva de San Lorenzo, desde donde se prevé tener un servicio de transporte que salga desde esos puntos hacia el estadio, organizando mejor el tránsito de las inmediaciones del Papa Francisco.

Estos cambios en el código urbanístico, estos pedidos de rezonificación, no son algo raro, sino más bien algo cotidiano. Los emprendimientos para hacer edificios, torres, megatorres, shoppings, hoteles, muchas veces requieren una rezonificación. Y son emprendimientos privados, con un fin económico y particular, no social.

Los mega emprendimientos inmobiliarios colocan de pronto miles de personas viviendo en una sola cuadra, todo el día todos los días, haciendo colapsar los servicios de luz, de gas, el tránsito; se impermeabiliza el suelo, con lo que hay cada vez mas inundaciones con menos lluvias. Todo esto no lo provocaría el estadio, no solo porque contempla la cuestión del tránsito, sino además porque no va a ser ni una edificación alta que oscurezca la zona, como lo son las torres; ni impermeable, como lo es hasta ahora con la estructura del hipermercado.

Además, San Lorenzo es un club social, no es ni va a ser una sociedad anónima. El rol social de los clubes hay que tenerlo siempre presente. Todos los clubes, grandes y chicos, y diría que sobre todo los chicos, porque son más y es a donde puede acceder la mayor parte de la población, todos cumplen un rol social cada vez mas importante. Son lugares donde los chicos pueden estar fuera del horario escolar, y esto es importantísimo sobre todo para las familias donde los adultos tienen que estar muchas horas trabajando. Estos clubes forman una gran red de contención social, acompañamiento, acceso a los deportes, comedores, etc., cuestiones que para las grandes mayorías significan muchos beneficios y hasta un salvataje.

Pero este rol también lo cumplen los clubes medianos y grandes. Pensemos en lo que significa Ferro para Caballito, todos los usos, el apoyo, el complemento que es Ferro para los vecinos del barrio. Lo mismo Vélez. Hasta Huracán.

Los clubes grandes, cuando tienen una dirigencia comprometida con el club y con el barrio, también atienden la cuestión social. ¿En qué pensamos hoy cuando se dice la palabra River? Esta semana abrió sus puertas para que las personas en situación de calle, muchas familias, expulsadas de sus hogares por cuestiones económicas, pasen la noche refugiadas de la ola polar. Pudieron descansar, comer y estar contenidas, acompañadas por una institución, junto a otras organizaciones, que se preocupó por las necesidades de estas personas. Cosa que no habría pasado si en el predio de River hubiera un emprendimiento inmobiliario, edificios, un hotel o un shopping. O incluso, si los clubes fueran sociedades anónimas. Y a River lo imitaron después muchos otros clubes. Algunos reciben y entregan donaciones, otros también ofrecen comidas calientes y otros incorporan la posibilidad de pasar la noche en el lugar: Vélez; Huracán; San Lorenzo; Racing; Ferro, Lomas; Temperley; Estudiantes de Caseros, Platense; Gimnasia de Jujuy; Huracán Las Heras (Mendoza); San Martín y Atlético Tucumán; Gimnasia y Estudiantes de La Plata; Morón; Los Andes; Huracán y el Club Atlético Posadas, y seguramente muchos clubes de barrio también abrieron sus puertas. No nos enteramos porque los chicos no tienen el poder de fuego comunicacional que tienen los grandes. Pero este poder de llegar a tanta gente, al ser usado de forma solidaria, tiene mucha potencia reparadora.

Estamos en medio de una crisis, y todo sería mucho peor sin la contención de los clubes chicos y grandes.

En el artículo 4 del Proyecto de Ley de Rezonificación, San Lorenzo retoma el compromiso que había ya tomado en la Ley de Restitución Histórica del 2012, de la cuestión social, que es brindar una serie de prestaciones sociales, que son parte del Convenio Urbanístico que firmó con el CGBA.

San Lorenzo ya hace años que viene haciendo trabajo social en el barrio, en la ciudad deportiva. Y en el proyecto para Avenida La Plata no solo no piensa desatender los grupos sociales que venía conteniendo, sino que los va a ampliar a través de diferentes prestaciones:

. Bonificar la matrícula y la cuota mensual a diversos grupos sociales y de diferentes edades: adolescencia, primera infancia, alumnas madres, natación para bebes.

. Programas de acción social y educativa: apoyo escolar para deportistas y pensionados del club. Adultos 2000, un programa para terminar la escuela secundaria a adultos socios, vecinos o deportistas. Conquistando derechos: talleres, capacitaciones en organizaciones como Madres del Pueblo, el comedor Niños Felices, Merendero Mate Cocido, taller de futbol femenino para mujeres del barrio, La Poderosa, Club Bajo Flores, Club Miraflores, la EMEM Nº 6, etc.

. Otorgar un total de 400 becas en todos los deportes.

El pedido de rezonificación de San Lorenzo es más que el pedido de justicia, luego de que se nos hayan arrebatado las tierras, el Gasómetro, parte de nuestra historia.

El diseño participativo, los vecinos interviniendo en el territorio y en la toma de decisiones, es de vanguardia. Sería el arribo completo de una institución que ya ofreció el hecho inédito de la gente interviniendo activamente en el retorno al barrio, a través de los vecinos, socios, hinchas, y toda persona que vio en la vuelta a Boedo una reparación integral en cuanto a identidad del barrio, el cuidado de su patrimonio social, cultural, deportivo. San Lorenzo supo ser un núcleo importante en la vida del sur de la ciudad, donde ya casi no existen ese tipo de espacios, y su vuelta completa sería una reparación no solo al alma de los hinchas, sino también a la salud y al espíritu del barrio.

Así como San Lorenzo es mucho más que 90 minutos de fútbol, y el Proyecto de Ley de Rezonificación es mucho más que un estadio.