Maldición iba a ser un día hermoso

7/Ago/21

Está difícil Santa Fé. No me acuerdo la última vez que ganamos allá pero tengo la sensación de que ha pasado bastante tiempo. Esta vez San Lorenzo se volvió con una goleada en contra. Fue derrota 4-0 ante Unión.
No sé que escribir sobre el partido porque después del segundo gol de ellos se miraba las imágenes sin pasarlas por el filtro de la razón. Como cuando estás y no estás. Incrédulo y semi-catatónico frente a la TV. La mañana había sido de sol, una hermosa jornada, con una temperatura agradable mostró de golpe unos dientes negruzcos y se tornó en mambo negro. El Ciclón hizo un partido espeluznante. En el arranque San Lorenzo intentaba salir por abajo pero más lento que de costumbre, jugando mal, falto de conexión y lucidez. A medida que el partido fue pasando se fue descomponiendo, perdiendo confianza, orden y hasta por momentos parecía un equipo cansado. Cuando vino el segundo gol la simbiosis entre mi desorden interno y el rendimiento del equipo era total. Con el primero todavía estaba eso de aferrarse a mejorar porque peor no se puede (Spoiler Alert: Sí se puede estar peor). La jugada del primero de ellos nace de un mal control de Ángel Romero sobre la banda, continúa con Torrico tirándose con el pie y finaliza con Gattoni llevándosela por delante y abriendo el marcador. Bueno, un tropezón no es caída, que sé yo, todavía se puede. Esas cosas que surgen desde el genuino optimismo de estar vivos. Lo mejor del ser humano. Ahora cuando Unión metió el segundo en esa jugada de afuera hacia dentro por la izquierda, con una defensa que perdió por completo la compostura, quedando desordenada fue cuando vino el mazazo. Enseguida hicieron el tercero y se terminó el primer tiempo. No tengo ni idea quien los hizo. Esta no es una crónica soriana, esto es una catarsis facundiana. Más que esto no puedo hacer, no puedo analizar mucho el partido (aunque cuando lo hago es de caradura). Solo puedo intentar ponerle palabras a mi sentir. En otro momento podía decodificar mi sentir ante estos resultados como ira, pero desde hace un par de años ni idea, es un sentimiento mucho más silencioso, templado pero no por eso menos negativo, sino que todo lo contrario es algo que sin dudas es peor que estar iracundo.
Unión venía siendo de lo peorcito del campeonato y San Lorenzo venía de una semana impresionante después de la aprobación de la Ley de Rezonificación. Concentración en la Legislatura, el festejo con la aprobación y la caravana a Boedo con la alegría de poder imaginar el futuro. Muy flechita para arriba. Estaba todo dado para ganarlo y coronar una semana increíble. Así que nos comimos 4 de visitante porque la vida no es una película de Disney y la de San Lorenzo menos. Habrá muchas cosas que analizar, mucho que mejorar en la semana, mucho que laburar porque esto recién arranca pero hoy el equipo dió varios pasos atrás, hizo mal lo que venía haciendo bien e hizo peor lo que ya venía haciendo mal. Da bronca pero nos viene pasando seguido comernos una goleada con un equipo random de alguna provincia. Tengo esta cosa optimista de no querer dejar que me termine de cagar el día la goleada, tal vez sea un intento fútil de tomarme las cosas de otra manera, tal vez esta catarsis este sirviendo o tal vez ese sentimiento tan negativo pero calmo me invada horriblemente en un rato nuevamente. Igual aunque se intenten formas saludables de procesarlo la horrible verdad es que fueron 4 y pudieron ser más.
No sé que nombre ponerle a este ensayo catártico pero tampoco sé cómo se llama lo que siento, parece decepción pero no, ella es como más vertiginosa. Tampoco es que terminó el partido y me deprimí. Pero bueno después de esta semana no puedo dejar que ese sentimiento me inunde. Así que ya fue. La semana que viene jugamos con Talleres en Córdoba, ojalá el Ciclón recupere la memoria y vuelva al triunfo. Este espacio me ha servido, espero que ustedes también, sino acudan a profesionales que han estudiado para eso, tienen matrículas y saben. La salud mental es muy importante.

La catarsis de Cafu Amador luego de la preocupante derrota de San Lorenzo en Santa Fé

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Perdidos como puntos en la neblina

2/Ago/21

San Lorenzo empató como local frente a Banfield 1-1. Uvita Fernández abrió el marcador, que solo duró dos minutos, y Enrique Paz empató para el Taladro. El conjunto dirigido por Paolo Montero no tuvo un buen partido, y aunque el empate fue justo para el desarrollo de encuentro, con una mayor concentración, el Ciclón se podría haber llevado los tres puntos. Los Romero todavía no entran en sintonía y al igual que en los anteriores ciclos, la defensa sigue siendo uno de los puntos a mejorar.
La jornada comenzó con un sentido homenaje a dos imprescindibles de este club, ya que Sebastián Torrico y Néstor Ortigoza, recibieron una remera especial por los 200 partidos disputados con el conjunto azulgrana. Terminada la ceremonia, Montero paró al mismo equipo que ganó en la Boca, 4-4-2 con los Romeros en cancha y Ortigoza con la cinta de capitán en su brazo izquierdo. Los primeros minutos fueron de ida y vuelta, en donde el conjunto de Boedo buscó principalmente a Ángel Romero por el costado izquierdo, quién en varias oportunidades logró combinar con las subidas de Rojas, pero con poco peligro. San Lorenzo presionaba la salida del Taladro, buscando recuperar la pelota rápido. Aunque, la primera jugada de peligro vendría de un pelotazo largo, donde Uvita Fernández tomó un mal despeje de la defensa de Banfield y remató desde afuera del área con muy poca potencia y bastante desviado. A los 10 minutos Ortigoza tuvo un remate que se fue lejos del travesaño, pero que despertó el aplauso exagerado de un pequeño público local que tiene devoción por el jugador número 20.
De pronto un fenómeno meteorológico iba a complicar la visión del encuentro, y mientras una niebla intensa caía sobre el Nuevo Gasómetro, dando la impresión de que el partido se disputaba en el centro de Londres, Banfield pasó a tener mayor control de la pelota. De esta manera, el Taladro a los 16 minutos tuvo la más clara, cuando Galoppo remató desde afuera del área y la pelota se estalló contra el palo izquierdo del cóndor Torrico. El equipo del uruguayo Montero tenía cada vez menos la pelota y comenzaba a sufrir. Banfield parecía encontrar un espacio en las espaldas del doble cinco. Sin embargo, San Lorenzo en la jugada siguiente armó la mejor elaboración colectiva de la noche. Óscar Romero buscó desmarcarse, y se fueron abriendo espacios con diferentes pases cortos. Un centro pasado le llegó a Ángel Romero, quien abrió para Rojas y el lateral metió un centro rasante que encontró a Julián Palacios en el centro del área listo para rematar, aunque su disparo se fue por el costado. En la réplica el equipo de Sur desbordó al mismo Rojas y el cabezazo del delantero de Banfield se fue cerca del travesaño de Torrico. Rememorando a un viejo programa de fútbol al mediodía, el ping pong estaba 2-2. Rondando los 25 minutos San Lorenzo buscaba tener la pelota entre Ortigoza, Óscar y Yeison Gordillo. Aunque los intentos mas desestabilizantes sólo salían cuando Ángel lograba combinar con Rojas por izquierda. Por el otro lado, entre Uvita, Palacios y Peruzzi había poco y nada. Aunque esa subida del 22 del Ciclón, también dejaba para Banfield la posibilidad de llevar peligro por ese costado. A los 34 minutos Rojas y Ángel quedaron parados tras una buena pared del ataque derecho de Banfield, desde donde sacaron un centro que encontró solo al volante Galoppo, quien por suerte le entregó con la cabeza la pelota a Torrico. Ahora Banfield estaba mejor y en una pelota larga Pons iba a quedar sólo para encarar al arco de Torri, y rematar fuerte y desviado. A los 39 minutos Pons volvió anticipar un muy buen centro con la cabeza, pero se fue desviado por el costado izquierdo del arco azulgrana. A esta altura el ping pong era favorable al Taladro, aunque las jugadas no eran muy claras. Aun así, un ratito antes de que termine el primero tiempo, se despertaron los hermanos Romero, quienes con paciencia y, algunas imprecisiones, fueron armando un buen ataque del Ciclón que terminó en una apertura profunda para Peruzzi, que con un buen centro atrás encontró a Uvita Fernández, pero que este nunca pudo posicionarse para rematar al arco.
El segundo tiempo arrancó movido, y a pesar de que el frio y la niebla hacían cada vez más difícil ver el encuentro, llegaron los goles. El conjunto local suele intentar aprovechar los primeros minutos de cada tiempo para abrir el marcador. Y si bien en el desarrollo del juego el Ciclón tenía mayor posesión, lo cierto es que Banfield había llegado con más peligro. Pese a eso, y porque el fútbol no tiene nada que ver con los merecimientos, a los 5 minutos San Lorenzo iba a encontrar el primer gol. El Ciclón armó bien la tenencia de la pelota, Ortigoza controló en el medio y buscó a un adelantado Peruzzi que pivoteó en la medialuna del área y le dejó la pelota a Uvita Fernández, que no había hecho mucho en el partido, pero que en esa oportunidad sacó un remate potente que se metió en el palo derecho del arquero de Taladro. Un golazo de Uvita que, aunque viene torcido en el juego, está filoso con el arco. Y desde afuera del área iba a poner el 1-0. Pero la alegría iba a durar muy poco. Ya que una defensa muy mal parada, dejó que Banfield con un solo pase desde el círculo central colocara el empate. El doble cinco del Ciclón quedó muy adelantado y ante eso, Gattoni intentó anticipar a Soñora. Pero el jugador de Banfield se sacó fácil de encima al defensor azulgrana y, desde la mitad de la cancha, colocó una pelota en profundidad para el volante Enrique Paz, quien le ganó en velocidad a Peruzzi y se fue solo contra el arco, definiendo de manera perfecta sin que Torrico pudiera hacer algo para evitar el empate. Apenas dos minutos duró la ventaja, y a los 7’ del complemento, el partido ya estaba 1-1. San Lorenzo se desconcentró en el momento que no tenía que hacerlo y desaprovechó un gol que podría haber sido la ventaja definitiva. A los 14 minutos, el autor del gol se iba a ir lesionado para que entre en su lugar el 33 Alexander Díaz. San Lorenzo estaba impreciso, pero tenía un poco más la pelota. Rondado los 20 minutos los Romero intentaban hacerse del esférico, pero todavía parecen no entrar en ritmo después de la Copa América. Óscar estuvo un poco mejor, aunque muy lentos en sus movimientos, mientras que Ángel no pudo hacer valer su habilidad prácticamente en todo el partido. Aun así, con un muy buen cambio de frente encontraron a Gino entrando en velocidad, quien de aire colocó la pelota en el centro del área, pero Alexander no corrió confiado a puntear el balón que recorrió toda el área chica y salió por el costado. San Lorenzo tuvo a los pocos minutos otra buena jugada de gol, que tras un centro de Ortigoza encontró a Ángel en posición de remate, pero aún con tiempo y muy cerca del área el disparo del paraguayo se fue por arriba del travesaño. Corrían los 29 minutos y luego de un tiro libre de Banfield, Ángel Romero casi mete un gol en contra con la espalda que hubiera sido el blooper del año. A la jugada siguiente y antes de que Banfield juegue un córner a favor, Alexis Sabella vino a la cancha por Julián Palacios.
El partido, además de por la niebla, comenzó a ser invadido por los nervios y los errores. En una de esas, Gattoni robó una pelota que se le fue larga a un defensor de Banfield, este se la dio a Alexander Díaz, quien desbordó bien y sacó un centro que encontró a Oscar Romero por el otro lado, pero que este nunca pudo acomodarse para el rematar. Ese costado de Banfield, el derecho, parecía ser ahora un buen lugar para dirigir los ataques, ya que por ahí y a los pocos minutos, Sabella logró llegar al fondo, encarar hasta el área chica y rematar al lado del palo del arquero. El frío, los nervios o vaya a saber que, hicieron que hasta Ortigoza pierda una pelota insólita en mitad de cancha que por suerte recuperó rápido el “Colombia”. A los 85 minutos Óscar Romero que todavía no volvió del todo de sus vacaciones, salió por el Perrito Barrios. Banfield iba a tener un muy buen remate desde afuera del área, que Torrico logró sacar con los pies después de un peligroso vivoreo. San Lorenzo parece tener poca pólvora en el banco de suplentes, ya que salvo por Sabella, los dos petisos que entraron nunca lograron hacer pie en el encuentro. Tanto así, que Diaz se durmió una siesta y su offside arruinó un hermoso sombrero con habilitación que Ortigoza realizó en la mitad de la cancha. El partido se fue yendo y solo quedó en el final, un tiro libre que San Lorenzo desperdició sin peligro antes del último pitido.
Como dijo un colega en un grupo de WhatsApp que compartimos, era un partido en donde el que hacía el gol ganaba, a no ser que te duermas en la primera reacción del contrario. De esta manera, y sin encontrar todavía una gran dinámica de juego, el Ciclón sigue invicto en el torneo. Y si bien, en el desarrollo del juego el empate fue justo, preocupa perder puntos de local contra equipos dentro de todo accesibles.

La crónica de Nahuel March del empate de San Lorenzo ante Banfield en el Nuevo Gasómetro

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Un papá genial

28/Jul/21

Ganó San Lorenzo en la noche del martes, fue 2-0 ante el hijo eterno en su cancha. Los goles los marcaron Gino Peruzzi a los 30 del primer tiempo tras una asistencia de Ángel Romero y cerró la cuenta el enorme, eterno y hermoso Néstor Ortigoza de penal a los 3 minutos del segundo tiempo, tras un foul del arquero Lastra a Julián Palacios. El equipo de Paolo Montero suma su segunda victoria y llega a 7 puntos en un buen arranque de ciclo.
La semana fue un llanto constante de Boca, desde que los durmieron en Conmebol frente a Mineiro e hicieron ese papelón a la vista del mundo no dejaron de operar a través de todos los hinchas de Boca disfrazados de periodistas serios y los fanáticos del billete desde todas las pantallas que pudieron. Riquelme salió a pedir cosas hasta en radio Disney. Quisieron primerear y presionar a Tinelli, AFA, Liga, San Lorenzo, Carla Vizotti y hasta al presidente de la Nación. Todo lágrimas. Pidieron solidaridad, pidieron aplazos, pidieron cagarse en todos los protocolos, quisieron hacerse los piolas cada vez que pudieron y no les salió una. Patalearon e hicieron berrinches justo cuando papá asomaba en el horizonte. Para coronarla después de decirnos que no existimos y que no les importamos hicieron circular un historial berreta que suma cualquier cosa para así tratar de empardar. Pónganse de acuerdo chiquitos. No les importamos o inventan historiales, las dos cosas juntas no se puede.
Así las cosas el Ciclón se presentaba en La Boca con el regreso de los mellizos Romero y la vuelta de Gaby Rojas al lateral izquierdo, salieron Alexander Díaz, Alexis Sabella y Bruno Pittón. El azulgrana paró un 4-2-3-1 con alma de 4-4-2 para jugar a la uruguaya o, como dice el compañero Gamallo, a la italiana. Un equipo ordenadito, que no quiere dejar huecos, intenta desbordar por afuera, asociarse desde los pies de Ortigoza y veremos a partir de hoy con los mellizos como parte fundamental de ese circuito. Después de tanto llanto era una fija que no había que desesperarse, ni pasarse de vueltas buscando un segundo gol antes que el primero. Se intuía también que de arranque Boca iba a tener licencia para pegar y pasó, hasta que el tiempo transcurrió y fue poniendo las cosas en su lugar. Entre Boca y San Lorenzo siempre hubo esa pica de barrio, pero siempre que el terreno se llevó a quien de los dos es más guapo ganamos nosotros porque entre ellos y nosotros siempre fuimos los más guapos, les duela cuanto les duela el historial que se contó toda la vida no miente.
El partido arrancó con cierto empuje, más ganas que otra cosa del equipo local pero San Lorenzo se iba a ir acomodando de a poco en el partido. Cuando iban 9’ el árbitro pareció hacer caso a los pedidos de la transmisión partidaria de Latorre y Gargajo Vignolo cobrando un foul en la puerta del área a pedir de Cardona. El colombiano la tiró ancha y después de eso iba a pasarse toda la noche intentando hacerse el picante pero logrando ser un ridículo.
Iban 12’ cuando el Ciclón anunció que estaba. Entre Bernardi y Fernández se complicaron solos, Uvita y Óscar Romero presionaron, el paraguayo encaró hasta la medialuna y soltó para el delantero que entró al área y ante la salida del arquero definió al palo. Avisaba Boedo.
Por momentos Óscar y Ortigoza intentaban ocupar el mismo espacio en la cancha cosa que en el transcurso del partido fueron corrigiendo, Ángel pareció muy encajonado pero cuando tuvo que aparecer lo hizo.
Cuando llegábamos a los 25´ Cardona tuvo otro tiro libre, tocó corto con Fabra y se le fue afuera por bastante poco.
El reloj marcaba los 30’ cuando San Lorenzo iba a cortar por la derecha, salir con la combinación de Peruzzi, Palacios, Uvita y Ortigoza que la iba a limpiar cambiándola de banda para la subida de Rojas a la izquierda que se asoció muy bien con Óscar y Uvita para llegar casi al fondo. La jugada se iba a ensuciar ahí, Palacios ganó el rebote pero otra vez se iba a cruzar con un pie bostero. Ángel la punteó, la acomodó, la pisó y sacó un centro venenoso con zurda al segundo palo que Peruzzi se iba a encargar de empujar al gol y firmar la ley del ex. El partido se ponía 1-0, el Ciclón se sacaba un poco la mochila de la presión mediática de la semana, y tras una buena jugada colectiva que se ensució al final lograba la ventaja.
Sin profundizar el equipo de Montero iba a crecer y manejar los tiempos del juego. Desde los pies de Ortigoza, las apariciones de Óscar y cierto orden colectivo San Lorenzo era más, ganaba bien y si se decidía a acelerar podía hacer daño. Así se iba el primer tiempo.
Ni bien arrancó el segundo tiempo Óscar Romero la peleó, la bajó y buscó a Ortigoza que exigido la cambió toda para la subida de Palacios quien tocó para Uvita que la rebotó rápido para que el 10 paraguayo meta un estiletazo de zurda en el callejón que se abrió entre Aranda y el recién ingresado Barco. La pelota encontró la carrera de Julián Palacios que iba a primerear a Lastra y cuando el surgido de las inferiores no tenía ángulo el arquero de Boca se lo iba a llevar puesto para que a Fernando Echenique no le quedara otra opción que cobrar penal. El encargado de cobrarlo era ÉL. Ortigoza la tomó, la hizo rebotar un par de veces contra el piso, le susurró algo a la pelota y la clavó en el ángulo ante un arquero que iba a adivinar la intención pero no iba a tener ninguna chance de sacarla. El ídolo y esta noche capitán volvía a marcar con la azulgrana, se daba vuelta y respondía de manera terminante “Conmigo no” ante un intento de mufada de algún bostero. Era el 2-0 que iba a ser definitivo.
Después de ampliar la ventaja el partido no se jugó más. San Lorenzo fue un equipo ordenado que mantuvo la línea de 4 defensores varios metros fuera del área, un poco más adelante la línea de volantes y atoró a Boca con sus delanteros ni bien el local cruzaba la mitad de cancha. El local iba a intentar casi siempre con tiros de afuera que salieron lejos y el Ciclón nunca encontró la jugada para seguir ampliando el marcador. El partido se fue así entre la impotencia de Boca, la bronca del relato partidario, el mate inundado de llanto de Riquelme y el orden del equipo de Paolo que lo ganó bien.
El equipo de Boedo suma así 7 puntos de 9 que hubo en juego. Muestra algunos indicios positivos desde el orden y la actitud, eso puede haberlo sumado el liderazgo de Ortigoza y ciertas decisiones firmes cuando algunos le faltaron el respeto a esto colores por algún llamadito telefónico calentador de oreja de un ex grandísimo número 10. Habrá que crecer de aquí en más desde el juego, consolidar el orden y creérsela, está claro que hoy el Ciclón está lejos de aquello que todos los hinchas deseamos al empezar un campeonato, pero hay que construir y se hace mejor cuando se suman puntos.
El historial queda así con 74 victorias azulgranas, 65 derrotas y 50 empates. Cuenten lo que cuenten seguimos arriba (incluso en su suma falopa). Siguen siendo hijos nuestros como toda la vida y el periodismo sigue yéndose triste a casa después de cada enfrentamiento entre azulgranas y bosteros. Pataleen y hagan berrinche… QUE NACIERON HIJOS NUESTROS, HIJOS NUESTROS MORIRÁN.

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A la italiana

24/Jul/21

Siempre es especial la primera vez en el Bidegain: Paolo eligió vestir a la italiana. Desplegó una tremenda facha y dispuso de un férreo 4 4 2 para recibir a la bestia negra santiagueña. Allí dónde nació la chacarera hay un equipo que nos visitó dos veces y nos hizo 8 goles.
Daba la impresión que achicamos un poquito el campo de juego. Si esto no es producto de mis propias confusiones entonces hemos tomado la más sabia decisión en años.
El presente recuerda al momento de Biaggio al frente del equipo. Muchos juveniles, una propuesta donde la posesión y el fútbol virtuoso no aparecen a primer golpe de vista y sin embargo (por lo menos en estos 2 primeros partidos) San Lorenzo demuestra que no necesita tener la pelota para convertir.
Durante el comienzo del partido se pudo apreciar la tónica generalizada del encuentro. Central Córdoba metía miedo porque el que se quema con leche ve una vaca y llora. A los 8 minutos un muchacho de apellido Gimenez estalló el palo derecho de Torrico. No había un dominio claro de ninguno de los dos, pero nada hacía sospechar lo que sucedió 10 minutos después. Peruzzi remontó la banda derecha con inusitado dinamismo. Tiró un centro que de ningún modo traía peligro, el Uvita de los goles importantes pifió y la bocha le rebotó al central. Quedó a merced de Alexis Sabella, el pibe de Florentino Ameghino. Todo su empeine derecho se llenó de gol haciendo estéril la estirada del golero santiagueño.
Mejor que merecer, es concretar. A esa altura no sabíamos que ese gol valía 3 puntos.
Sobre el final del primer tiempo Torrico tuvo una providencial intervención que bien pudo despertar de la siesta a más de un visitante. A Pittón lo gambetearon como a un poste de luz, centro atrás de Sequeira y anticipo goleador de Lattanzio. La inmensidad de Torrico lo impidió y San Lorenzo pudo ir al descanso con la ventaja.
El complemento mostró al ciclón dispuesto a contraatacar. Como si Central Cordoba lo intimidara con sus pergaminos. A los 17 Galeano se comió un gol increíble luego de desparramar a Ortigoza, tras capturar un rebote. La quiso poner al ángulo y se le fue apenas alta. La suerte existe. Sabella jugó un partidazo. Se puso el casco de bombero y salió a jugar por izquierda frente al desplante de Juan Ramírez. No sólo hizo el gol del triunfo sino que siempre pisó el área y hasta logró un par de buenos desbordes. Fue un partido friccionado, jugado con pierna dura. Tanto que la visita sufrió una expulsión sobre el final.
En el repaso de situaciones de gol Central Córdoba tuvo más. San Lorenzo fue práctico y se supo sostener con algunos buenos rendimientos individuales. Lxs que creían que Ortigoza venía a jugar 20 minutos sepan que jugó los 90 y que siempre fue eje y supo esconderse a descansar cerquita de Yeison. Buen partido de los dos centrales, se estuvieron fajando toda la tarde con los grandotes y no se achicaron. Torrico sacó una pelota de gol y Julián Palacios fue muy importante, tanto por su despliegue como por su juego. Tal vez a los delanteros se los vió un tanto desconectados. Ni Alexander Díaz, ni Uvita entraron en sintonía.
Inevitablemente a medida que se incorporen los jugadores que faltan el equipo debería crecer en recursos para atacar. Hoy vale conformarse con esta idea de ser duros defendiendo y verticales para atacar. El martes toca jugar con Juniors y ojalá Paolo siga encontrando ese extraño equilibrio que tiene. Habla suave y pausado pero está lleno de energía para dar indicaciones.
San Lorenzo le ganó al cuco santiagueño. Ahora toca pensar en los primos de la ribera: ese partido que todos y todas queremos ganar siempre.

La crónica del triunfo de San Lorenzo ante Central Córdoba de Santiago del Estero la podés leer acá

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Las dos caras del retorno del Jedi

19/Jul/21

Empezó el torneo de la Liga Profesional de fútbol, San Lorenzo visitó Sarandí y empató 1 a 1 con Arsenal. Los goles los marcaron Uvita Fernández a los 17´ tras un centro de Bruno Pittón y a los 23’ de la segunda mitad Mateo Carabajal puso el empate tras un córner ejecutado por Bruno Farioli desde la derecha. Se fueron expulsados Rojas y Carabajal cerca del final del encuentro. El duelo tuvo la particularidad de ser el regreso oficial de Néstor Ortigoza, el ídolo que volvió del exilio, y la presentación oficial de Paolo Montero en la dirección táctica del equipo de Boedo. La previa del partido con el affaire de Ramírez, Riquelme, Boca, la concentración y la mar en coche (un tema del que no pienso opinar porque poco sé) advertía que como siempre en el fútbol masculino las aguas llegaban turbias.
Se puede decir que el Ciclón tuvo dos caras en el partido. En el primer tiempo fue un equipo ordenado que estuvo bien parado en el medio y no sufrió prácticamente en defensa, intentó asociarse desde afuera con la subida de los laterales y el arranque por la derecha de Julián Palacios. En cuanto a la tenencia y circulación del balón, no mostró mucho. Sin hacer unos primeros 45´ brillantes fue superior y mereció la ventaja con la que se fue al descanso. El segundo tiempo mostró un inicio flojo donde Arsenal empezó a levantar y luego de la hora del encuentro el equipo perdió ese orden de la etapa inicial, el equipo de los Grondona lo desbordó con cierta facilidad, lo encerró contra su área y llegó al empate. Todo lo rescatable de la primera mitad se fue por la borda en la segunda. El azulgrana perdió la prolijidad, no pudo sostener la pelota y solito fue dejando venir al local.
El partido fue bastante difícil de mirar, incluso con la pasión del hincha y el deber de hacer una crónica. Debo confesar que vi partidos de administrativos contra inspectores y notificadores que me han parecido más divertidos que el de hoy.
Punto aparte ¿Quién fue el cráneo qué decidió que era una buena idea hacer jugar al local con su tradicional camiseta celeste con banda roja y al Ciclón con la camiseta blanca? El producto a veces toma decisiones desastrosas y después justifica que San Lorenzo no pueda usar su tradicional pantalón blanco con la camiseta azulgrana por cuestiones de confusión en cuanto a la imagen de la televisión. Ridículo, digno de un fútbol 5 con amigos donde para dar un pase le tenés que mirar tres veces la cara a tu compañero con la salvedad de que si hace calor al menos un equipo decide jugar en cuero.
La vuelta del 20 fue una caricia al alma, una especie de recordatorio de que hubo tiempos mejores en lo futbolístico y que sin dudas los va a volver a haber. Es lindo ver al ídolo pisarla, ordenar, HABLARLE AL ÁRBITRO (en un plantel que nos tiene acostumbrados a la falta de picardía), meter algunos pases que sólo se le ocurren a él.
Corrían 3’ cuando por la derecha se asociaron Uvita, Pittón y Palacios. El surgido de las inferiores metió un centro al segundo palo que Navas despejó cortita y Alexander Díaz intentó una pirueta sin ángulo que encontró la red del arco del lado que no vale.
Pasadito el cuarto de hora inicial San Lorenzo iba a materializar la mejor jugada colectiva del partido. Tocó con paciencia, con el sello de Ortigoza, desde la recuperación de Gaby Rojas en una disputa aérea. Fueron 13 toques del medio, hacia atrás y de atrás a la izquierda para terminar en centro de Bruno Pittón y entrada de Uvita Fernández a la altura del punto penal que definió con zurdazo raso al segundo palo venciendo a Sappa para poner la ventaja. Así el Ciclón con paciencia, siendo un equipo, tocando y encontrando espacios. Un golazo desde la construcción hasta la definición de Uvita que también tuvo una semana complicada pero en lugar de hacer berrinches se quedó para aguantar los trapos con sus compañeros y eso merecía premio.
Arsenal tuvo algún atisbo de reacción encadenando pases, alguna pelota parada y algún tiro de afuera que no generaron peligro. El partido se fue poniendo un poco hablado de parte de Ortigoza, Gordillo y algunos viejos conocidos de la casa como Alan Ruiz (un tipo con unas condiciones tremendas que nunca explotó producto de su inmadurez), el marciano Ortiz y Bottinelli.
Iban 32’ cuando Pittón volvió a salir de su banda y apareció por la derecha para recuperar y asociarse con Peruzzi, Uvita y Palacios. Otra vez el de las inferiores sacó un centro para la entrada de Alexander que despejó Antilef, el rebote lo ganó Peruzzi que metió un centro fallido que Díaz rebotó para Ortigoza en la puerta del área, éste la abrió para la subida de Rojas que amagó a desbordar, enganchó y sacó un remate con la derecha peligroso que quedó a mitad de camino entre tiro al arco y centro para Uvita.
A los 36’ iba a desbordar Díaz por la derecha, cuando se metía al área el lateral izquierdo Suárez le apoya el brazo en hombro, el juvenil siente el contacto y se tira. Pudo haberse cobrado como no, realmente era el típico penal que si te lo dan en contra con el VAR querés prender fuego la AFA, el Sadra y el colegio de árbitros y si te lo dan decís “eh pero lo toca”. No parece ser nada, el fútbol es un deporte de contacto. Desde mi punto de vista el juvenil azulgrana podía seguir en lugar de dejarse caer, el contacto no es fuerte como para frenarlo y desestabilizarlo; y para colmo por el medio entraban Uvita algo marcado y Pittón solo por el punto penal. En ésta pifió el pibe.
Así se iba el primer tiempo con la ventaja por la mínima y la esperanza de sostener el rendimiento en la segunda mitad.
En 10’ del segundo tiempo Arsenal iba a empezar a encontrar espacios en la estructura defensiva del equipo de Montero. Atorado por dos rivales Uvita iba a perder la pelota, Arsenal fue del medio hacia la izquierda y de la izquierda a derecha para la entrada del Marciano Ortiz en siete toques pero el ex San Lorenzo iba a definir muy feo. Ese fue el primer aviso serio de que el trámite del partido había cambiado. El Ciclón ya no tenía el mismo orden de la primera etapa, empezaba a dejar espacios y huecos que el equipo del viaducto podía aprovechar.
A los 12’ el ídolo que retornó esta tarde en la zona sur del conurbano bonaerense iba a sacar una pelota parada del medio para Rojas, éste se encontró con Pittón que con bastante fortuna salió con un lindo firulete para quedar con la cancha de frente, jugar de nuevo con su compañero de banda que metió un centro pasado y Palacios la remató desde la derecha bastante alta. Un buen movimiento colectivo del Ciclón que si bien había arrancado flojo la segunda mitad todavía exhalaba espasmos de lo sucedido en la primera parte.
El reloj marcaba 15´ y Arsenal seguía encontrando movimientos, asociaciones y subidas de los laterales que complicaban a San Lorenzo. Una buena jugada que terminó en un centro de Farioli al segundo palo y Peruzzi logró cerrar y evitar el empate cuando entraba por detrás suyo Alan Ruiz. De ese córner devino una jugada extraña, un rebote en el área que parecía que nadie podía sacar, un tumulto parecido al Sarmiento a la mañana yendo a Once, los empujones para subir a la línea B del subte en Dorrego o al colectivo cuando viene hasta la manija y parece que para subirte tenés que meterte una especie de scrum laboral. La jugada parecía un flipper. Pero al lograr cortar salió de contra a toda velocidad Gaby Rojas que cruzó el medio, llegó a tres cuartos y no se entendió con Alexander Díaz desaprovechando una oportunidad inmejorable de liquidar el partido en plena bajada de rendimiento azulgrana. Pudo ser un mazazo para las aspiraciones del conjunto local.
Los cambios de Montero lejos de servir para el reordenamiento del equipo tuvieron el efecto contrario, la salida de un cansado Ortigoza y el ingreso de Rodríguez buscó acomodar el medio y con eso el retroceso pero obtuvo todo lo contrario. El equipo azulgrana se terminó de desordenar, terminó de perder la línea que ya venía perdiendo desde el arranque del segundo tiempo. Reflexiono esto a título meramente personal: estoy harto del Torito Rodríguez, no sé si jugó tan mal partido pero salta al campo y enseguida te empatan, prefiero que juegue Sabella o Rosané, que en última instancia son jugadores surgidos del club.
Cuando no aprovechas las señales que el partido te da lo más probable es que pronto la termines yendo a buscar adentro. Tan cruel es este deporte que a los 23’ tras un centro de Farioli desde el tiro de esquina, Carabajal le iba a ganar en la puerta del área chica en la cancha de arriba al mismo Gaby Rojas. El lateral saltó poquito, el central le ganó y con un cabezazo al primer palo iba a poner el 1-1. Para agregar el equipo de Boedo tenía un jugador en ese palo y la pelota igual tuvo destino de red.
En los minutos siguientes Arsenal pareció estar mejor en el partido. San Lorenzo esperaba alguna asociación que lo pueda poner a algún delantero cara a cara con Sappa y recuperar la delantera en el marcador. Poco más pasó, esa asociación no llegó y el local no supo acelerar para llevarse la victoria. Cuando iban 43’ fueron expulsados Carabajal y Rojas en una disputa infantil que ya venía de prácticamente todas las pelotas paradas del partido. El de Arsenal saltó con la pierna arriba como si fuera un karateka con la excusa de buscar la pelota pero de manera muy peligrosa para la integridad física del rival, rozó a Rojas en la frente que al ver al defensor local en el piso se calentó de manera bastante tonta y le tiró una patadita flojita como para marcar presencia cuando el central estaba en el piso. Resultado: Segunda amarilla para Carabajal y expulsión directa para el lateral izquierdo del Ciclón. Sé que esta no suele ser la línea que mantenemos en la página pero basta de que los jugadores sean malevos y guapos dentro del campo de juego agrediéndose, si realmente tienen ganas de pelearse háganlo en los pasillos, en los vestuarios y no se hagan los picantes para las cámaras. Es ridículo y podés dejar a tu equipo con uno menos ¿Ganando qué?
Se fue la primer fecha para San Lorenzo, en una previa complicada y sin sus figuras empató contra los suplentes de Arsenal. Pudo ser mejor, pudo ser peor, esto recién comienza ojalá mejore porque va a ser necesario.

Volvió Ortigoza para la alegría del pueblo azulgrana pero no alcanzó. La crónica de Cafu Amador del empate del Ciclón en Sarandí en el inicio del campeonato.

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San Lorenzo de los milagros

16/Jul/21

Las Santitas se quedaron con el campeonato. Sobre la hora le empataron 1-1 el partido a Boca (que ganaba desde el primer tiempo) para forzar los penales y allí vencieron 3-2 para quedarse con el Torneo Apertura. El marcador lo abrió el conjunto de la ribera del Riachuelo a los 19´ del primer tiempo y a los 45´del segundo fue Sindy Ramírez la que puso el empate que transformó la noche en histórica.
En la previa del partido las favoritas a quedarse con el título eran las bosteras, que vienen de buenos rendimientos sostenidos y eran las campeonas vigentes, pero el pronóstico era bastante cerrado en un torneo que fue más parejo que otros. Las azulgranas llegaban sostenidas por la ilusión de dar el golpe, con buenos rendimientos entre los últimos partidos de la fase regular y los de eliminación directa. El entrenador Nico Basualdo repetía el equipo que consiguió el pase a la final el domingo en la victoria contra la UAI por 1-0 en cancha de Platense. Las once azulgranas que saltaban a la cancha con la intención de alzarse con la copa fueron: Bobadilla; Cecilia López, Vidal, Sindy Ramírez, Flor Coronel; Naila Imbachi, Maricel Pereyra; Sabina Coronel, Eliana Medina, Débora Molina; y Macarena Sánchez. Por su parte Boca Juniors iba con: Oliveros; Cruz, Quiñones, Mayorga, Stábile; Huber, Gómez Ares, Vallejos; Troncoso, Ojeda y Y. Rodríguez dirigidas por Meloni-Pizzi.
El arranque del partido lo tenía a Boca mejor parado y a San Lorenzo con un postura un poco más replegada. Mientras las Santitas intentaban encontrar asociaciones, del otro lado había una idea de buen manejo de la pelota pero más directo a jugar a los huecos que quedaban a las espaldas de las laterales con cambios de frente, bochazos largos para la segunda jugada y la idea de llegar al fondo y meter el centro atrás. El trámite del partido fue parejo aunque claramente las acciones las comandaba el equipo que tenía la localía mientras a las azulgranas les costaba hacer pie, por momentos el doble 5 jugaba bastante retrasado y eso le quitaba un escalón en la construcción de juego, eso fue bastante mérito de las rivales que lograron desconectar ese circuito y al elegir atacar las bandas hicieron que las laterales jueguen más contenidas. Obviamente era una final; esos partidos se definen por detalles y se juegan con el corazón en la mano. Muchas veces no alcanza con hacer un buen partido o con ser superadas en el trámite para ganar o perder, a veces el partido te tiene que dar señales para apretar el corazón en la mano e ir al frente a buscar lo que parece que no está escrito de antemano pero está el guión dado esperando materializarse en una película épica. Así lo jugaron las Santitas con más coraje que fútbol, con ganas, con el corazón en la mano y yendo a buscar la épica, la heróica que iba a aparecer sobre el final del juego cuando parecía que la historia ya estaba escrita.
Cuando iban 4´ las de Boca iban a tener la primera del partido cuando una bocha larga en un hueco entre las espaldas de Ceci López y al costado de Maricel Pereyra encontrando a Vallejos que quiso definir al segundo palo de Bobadilla que fue al piso y la rebotó para afuera quedando una segunda jugada que no iba a prosperar.
Iban 9´cuando Gómez Ares puso una pelota en el hueco entre Sindy y Coronel, Vallejos metió el centro atrás, Troncoso metió una pifia que le salió pase y Bobadilla estuvo rapídisima para atorar a Ojeda que sin ángulo y apretada por la salida de la arquera definió mal.
A los 11´ San Lorenzo iba a hacer el primer acercamiento del partido con un tiro débil de Maricel Pereyra que iba a controlar muy tranquila la arquera Oliveros.
El crónometro marcaba 18’ cuando Stábile metió el enésimo pelotazo, la pelota le picó raro a Sindy Ramírez, quedó atrás, no se pudo recuperar y Troncoso se fue mano a mano con Bobadilla que salió para achicarle el arco pero la de Boca iba a definir abajo a un palo y poner el 1-0. Parecía un mazazo y durante unos minutos se sintió como tal pero a veces el fútbol es como en el boxeo: Hay que saber aguantar cuando las rodillas se doblan, mantenerse de pie y volver a ir para adelante.
Cerca de los 21´minutos Bobadilla la pisó en al área e hizo pasar de largo a la delantera que la venía a atorar, todo elegancia de la arquera aunque en el momento de la pisada más de uno necesitó un desfibrilador. A los 37´ Eli Medina metió un caño hermoso para hacer un gif y mandárselo a tus amigos y amigas.
El primer tiempo se iba a ir así, pasando poco más que eso con alguna pelota parada que pareció más peligrosa de lo que realmente fue. Las Santitas no encontraban el juego, les costaba llegar al área rival, sostener la tenencia del balón y Boca manejaba mejor el trámite del partido con un juego sencillo pero bien ejecutado. Igual era una final y a veces también se juegan en otros planos que no son el meramente futbolístico. Quedaba mucho y todavía se podía.
Con los ingresos de Nicole Hain y Rocío Vázquez, las Santitas iban a encontrar mejores sensaciones en el partido, mayor movilidad y un poco más de chispa para pasar la línea final que hasta ese momento parecía una barrera infranqueable.
Cuando iban 3´ Vázquez arrancó en el último tercio del campo rival, se sacó un par de encima y abrió para Eli Medina que desde la línea del área sacó un tiro que controló bien la arquera Oliveros. La capitana fue un poco más arriba con el ingreso de Hain, jugando por momentos de delantera y marcadamente como la primera a la hora de presionar.
Cuando iban 12´ Eli cobró un foul desde la izquierda, metió un centro venenoso que Ramírez no llegó a conectar porque la anticipó la arquera. Avisaba Sindy que habiendo jugado de 5, de 6, hasta de arquera podía tener una noche de gloria ocupando la posición de 9. Ahí hubo algo, un merodeo con el destino, una danza tribal a nivel metafísico con la historia, que sé yo, pero algo hubo.
Ya iban 22’ cuando Mayorga la bajó en el área santa tras un córner y Huber remató ancho desde el punto penal. Se salvaba el arco de las azulgranas ayer vestidas de negro.
Pero a los 26´ iba a llegar un momento bochornoso. Gómez Ares fue mal al piso contra la recién ingresada Milagros Vargas y el ruido del choque se sintió en toda la línea del Sarmiento, desde Moreno hasta Once y por el largo de la Ruta Provincial 7. Era roja directa o al menos amarilla. La juez Salomé Di Iorio no cobró ni foul, dio un pique. La jugada es clara, aunque van a disputar la pelota y llegan exigidas, la mediocampista de Boca es quien lleva en su cuerpo el control de la intensidad del choque y fue con todo como se va en una final pero se pasó de rosca y lesionó a la lateral azulgrana. La jueza estaba dos metros y dio pique, de mínima era foul y amarilla. Un escándalo. A veces me surge la pregunta de porque algunos jueces parecen necesitar el arma homicida, un motivo, un móvil y dos testigos para echar a una jugadora aunque la intención de Gómez Ares no es ir a romper, va mal y muy fuerte. El partido se descontroló un poquito, el clima se enrareció. Nico Basualdo mandó a Flor Salazar a la cancha y adelantó a Sindy. Las Santitas se agrandaron, se sintieron heridas tal vez, con la sangre en el ojo y el partido cambió.
Iban 44’ cuando desde la izquierda Eli encontró a Hain en la medialuna con una bocha larga, controló con el pecho , la acomodó con la derecha y sacó un zurdazo potente que iba a encontrar bien ubicada a la arquera. Enseguida Boca salió mal del fondo ante la presión de Hain que durmió a la mediocampista que bajaba a recibir, tocó rápido con la capitana que con una templanza tremenda, no se puso nerviosa, ojeó todo el panorama y encontró un hueco para meter la bocha a Sindy Ramírez que estaba habilitada por la siesta de la central izquierda del conjunto de la ribera del Riachuelo, que en posición de 9 iba a quedar sola con la arquera, con la historia y con algún libro llamado destino, la paró y ante la salida de la arquera definió de derecha al palo izquierdo poniendo el empate para desatar la locura, el festejo y darle al Ciclón una vida más.
Se venían los penales. La dirección técnica de Boca (Posesión!! Posesión!! JEJE que decís amigo? Largá un poquito al tarambana de Seba Domínguez y todos los que hablan sin haber dirigido a un equipo de baby fútbol) quiso hacer la de Van Gaal con Krull en Brasil 2014, cambiar la arquera para jugar en el plano psicológico. Pero en ese plano el empate de Sindy cuando se moría el partido había determinado claramente un ganador que los penales se iban a encargar de confirmar.
Había que patear los penales que definían quien salía campeón, el aire se ponía espeso, se cortaba con cuchillo, la tensión iba en aumento.
En el primero Alicia Bobadilla estuvo cerca del tiro de Stábile pero pese a rozarla la pelota encontró destino de red.
Eli Medina cambió el suyo por gol con tranquilidad, con mucha clase, como quien en lugar de rematar la suelta al palo derecho con la arquera yendo al otro palo.
Troncoso la tiró por arriba encontrando la red del alambrado y no la del arco. San Lorenzo tenía la chance de ponerse arriba.
Sindy Ramírez abrió su pie izquierdo y la definió bárbaro para transformar el penal en gol y obtener la ventaja.
Huber con poca carrera también falló por arriba del travesaño.
Nicole Hain tomó poca carrera y el tiro le salió poco esquinado para que Tortolo lo ataje.
La misma arquera de Boca ejecutó el siguiente con mucha pericia, fuerte al palo derecho mientras Bobadilla se la jugó al otro.
Débora Molina quiso cruzarla pero se encontró otra vez con la humanidad de la arquera de Boca.
Yamila Rodríguez tomó carrera como para romperle el arco a la arquera paraguaya pero todavía están buscando la pelota ahí por la base aérea de Morón.
Karen Puentes agarró una pelota que quemaba. Tenía la presión de cambiar el penal por gol y el gol por campeonato. La mochila no le pesó, definió al palo izquierdo, esquinado y abajo. Gol y campeonato.
Algo había en el aire desde aquel anticipo de la arquera a Sindy, no se qué, pero se pareció bastante a la mística, a un plano de fuerzas difíciles de comprender para la finitud del raciocinio del ser humano, algo se amplificó con el momento de la lesión de Mili, como si una fuerza arrasadora eligió posarse en algunas jugadoras para torcer el destino y escribir otra página milagrosa de tantas en la historia de este hermoso club.
Las Santitas con mucho amor propio y algo de la suerte que todo campeón necesita se quedaron con el título en un partido trabado, vibrante, en el que pasó de todo, desde lesiones, goles sobre la hora y definición por penales. Salud campeonas, merecido y a festejar…

Vení, vení canta conmigo…

La crónica del partido histórico donde las Santitas se consagraron campeonas del Torneo Apertura 2021

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De cara a la final

12/Jul/21

La jornada matinal del domingo llegaba con mucha alegría y algo de resaca después de la emocionante noche del sábado. En Vicente López, Las Santitas enfrentaban por las semifinales del Torneo Apertura a UAI-Urquiza. Fue victoria 1-0 con gol de penal de Eli Medina a los 40 minutos del segundo tiempo para seguir en plan de fiesta. El jueves las azulgranas irán por el título. En el partido decisivo tendrán enfrente a Boca, la cancha de Deportivo Morón será el escenario a las 19:10 (medio raro jugar una final un jueves, pero manda el del dinero y quien lo tiene es el que televisa).

En San Lorenzo Nico Basualdo disponía un solo cambio. La vuelta de la uruguaya Sindy Ramírez en la zaga central y las mismas 10 que vencieron a Rosario Central por los cuartos de final: Bobadilla; López, Vidal, Ramírez, Coronel; Imbachi, Pereyra; S. Coronel, Eli Medina, Molina y Sánchez. Las que hacían de locales formaron con: Álvarez, Delgado, Mendoza, Masagli, Castillo; Nuñez, Preininger, Falfán; Gaitán, Primo, Gramaglia. El esquema de las santitas, que estaban vestidas del negro de las plumas de un cuervo, volvió a ser ese 4-2-3-1 que se volvía un 4-2-1-3 a partir de la movilidad de Eli Medina quien hacía de enlace entre el medio y Coronel-Sánchez-Molina, también volvió a darse la rotación de bandas de las de afuera y a diferencia de la semana pasada las laterales estuvieron más contenidas, subiendo menos e intentando consolidar un bloque defensivo más sólido. Las posturas en la cancha parecían bastante claras; San Lorenzo intentaba asociarse, juntarse a tocar, con una tenencia más lenta, construyendo desde un juego un poco más posicional y menos vertiginoso mientras que UAI parecía apostar al juego directo a las espaldas de las laterales.

Iban 4´ cuando tras una pelota larga Vidal no pudo despejar quedándole la pelota a Gramaglia quien probó de lejos pero se le fue alta. Un aviso y una carta de intenciones.

Un minuto después Imbachi la metió al área para que Maca Sanchez la aguante y descargue con Eli Medina (desde mi opinión la mejor del partido) quien en una baldosa sacó una gambeta, juntó a tres y cedió para Maca Sánchez que intentó un puntazo que le salió sin fuerzas y a la ubicación de Álvarez que no tuvo problemas para controlarla. Buen intento azulgrana.

Con un tiro de esquina desde la derecha cuando corrían 9’ Masagli la metió al punto del penal y Nuñez cabeceó del pique al suelo y Bobadilla bien ubicada aprovechó la falta de fuerza para controlar y mantener la cortina del arco santo cerrada.

Tres minutos después Eli Medina ejecutó un centro desde la izquierda buscando en el primer palo a Maca Sánchez que metió un buen cabezazo con el parietal derecho pero iba a pegar en una defensora de la UAI cuando el remate tenía destino de arco, aunque Álvarez parecía bien ubicada para evitar la apertura del marcador. Cuando el reloj dibujaba los 26’ Ceci López perdió en la salida con Falfán quien tocó para Primo que iba a sacar un centro venenoso que Bobadilla descolgó cuando entraba Gaitán por el medio.

Pero a los 36´ San Lorenzo iba a tener la más clara del primer tiempo. En un tiro de esquina de Eli Medina la pelota fue mal despejada por Masagli, la zaguera la dejó cortita y Chamy Coronel dentro del área la bajó y sacó un derechazo a quemarropa que se estrelló en el palo derecho de la arquera local. Lo tuvieron Las Santitas, en la jugada más peligrosa del primer tiempo.

A los 43’ Vidal salió a anticipar pero quedó pagando ante la buena lectura de Falfán que apretó el triángulo y puso a correr a Gaitán. La delantera se iba sola contra Bobadilla pero la cruzó Coronel incomodándola y dejándola sin posibilidad de sacar un buen remate y Bobadilla contuvo el peligro.

Así se iba la primera mitad en un partido bastante parejo, con una interesante dinámica en la mitad de la cancha. San Lorenzo parecía querer generar peligro desde un toqueteo más pausado, más posicional mientras que las locales buscaban cortar o anticipar en el medio para meter pelotas en diagonal para el desborde de sus delanteras/mediocampistas por afuera. El trámite fue parejo y el peligro se repartió en una chance de gol clarita para cada equipo.

El segundo tiempo empezaba con un bochazo largo de Nuñez que sobró a Sindy Ramírez, Primo encaró a Bobadilla y otra vez la paraguaya cerraba la cortina, le ponía candado y evitaba la caída del arco de Boedo. La uruguaya parecía sentida en el tobillo.

Con la salida de Macarena Sánchez y el ingreso de Nicole Hain las azulgranas iban a cambiar un poco la forma de pararse en la cancha. La juvenil entró con movilidad para ocupar el espacio de la número 9 pero también saliendo, entrando y generando huecos; en este contexto Eli Medina se adelantó y pasó a arrancar más como acompañante de la piba que usa la 20. Hain es de esas jugadoras que te alcanza con verla caminar la cancha y controlar la pelota para darte cuenta que tiene una gran técnica individual; facilidad para controlar, gambeta y buena pegada. Tras un lateral metió un giro con control para darse vuelta y encarar que me hizo venir a la cabeza aquellos movimientos desfachatados de los primeros partidos de Angelito Correa en la primera del masculino allá por el Torneo Final 2013.

Más allá de algunas jugadas de pelota parada el partido iba a entrar en una meseta hasta que a los 27’ Hain tiró un sombrerito y buscó a Maricel Pereyra que con cierta dificultad encontró a Karen Puentes en el área para que esta ponga un centro a la entrada de Eli Medina, que fue a ocupar el espacio del centro del ataque y metió un cabezazo que encontró bien parada a la guardameta local. Buen movimiento colectivo del equipo de Nico Basualdo.

En este tramo del partido Cecilia López empezó a hacer un surco en la banda derecha, pasando con más decisión y encontrando buenos movimientos. Hasta ese momento las laterales azulgranas habían estado más contenidas, pasando menos al ataque que en otros encuentros.

En 31’ Las Santitas iban a lograr hilvanar una transición rápida cuando Imbachi cortó el rebote de una pelota parada, abrió para Ceci López quien al cruzar la mitad hizo la más argenta de las jugadas de fútbol tocó y fue a buscar la devolución, Karen Puentes conectó con Eli Medina que de primera iba a abrir un callejón para que la pelota encuentre la subida de la lateral quien en el vértice del área  buscó a Hain en la medialuna que intentó encontrar un hueco para rematar, terminó encontrando una pausa bárbara y ubicó la llegada de Débora Molina por la izquierda, la zurda sacó un remate cruzado que rebotó en la defensora de UAI y por poco no se coló por arriba del travesaño.

A los 33’ iba responder el equipo local cuando un bochazo a la espalda de Coronel encontró un desborde de Gramaglia que iba a sacar un centro a media altura, Bobadilla salió para cortar pero no pudo rebotarla bien y le quedo a Primo que sin arquera definió al palo. Se salvaban las de Boedo casi de manera milagrosa.

Faltaban seis minutos cuando tras un tiro de esquina Ceci López se metía al área y Sandoval fue al piso, se llevó puesta a la lateral derecha que entraba por la izquierda y la jueza marcó penal. La capitana Eli Medina iba a ser la encargada de patear un penal pesado que podía meter a San Lorenzo en la final, con nervios de acero remató alto al medio cambiando el penal por gol y la número 10 en un fin de semana recontra maradoniano le daba a Boedo el pasaje a la final.

Pero la cosa no se iba a terminar ahí, el destino le tenía guardada una página más a la golera paraguaya, Bobadilla no se iba a achicar e iba tomar la posta para escribirla. Tras un tiro libre desde la izquierda del ataque local, Masagli metió un centro recontra venenoso y encontró a Delgado que remató a quemarropa y ahí fue que la arquera azulgrana se volvió a vestir de bombera, puso lo que pudo y la sacó con la cara evitando el gol en una intervención impresionante. Sin palabras (en realidad con un montón de palabras porque las crónicas son escritas, pero me gustó la figura poética) ante la brillante intervención.

Cuando el partido agonizaba Hain sacó un pase de la galera y conectó con Eli Medina que entraba sola por la medialuna, la 10 controló y la picó con una definición de gala que se fue (injustamente) apenas ancha ante la fútil salida de Álvarez.

Esa fue la última acción de un partido difícil, chivísimo en el que las Santitas lograron el pase a la final del Torneo Apertura. El jueves 15 de julio irán por el título frente a Boca.

PH: Camila March Ríos

Las Santitas superaron 1 a 0 a UAI Urquiza por la semifinal del torneo y sacaron boleto para la gran final frente a Boca.  Reviví el partido en la pluma de Cafu Amador

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En semis

5/Jul/21

En el partido por los cuartos de final Las Santitas le ganaron por 2-0 a su par de Rosario Central, consiguiendo así el pase a semifinal del Torneo Apertura. El trámite del partido fue parejo, incluso con bastantes sobresaltos pero las azulgranas (vestidas de negro) impusieron su jerarquía y buen pie. Los goles llegaron en la segunda etapa; Flor Salazar tras un córner ejecutado desde la izquierda por Eli Medina a los 31 de la segunda etapa y lo liquidó Nicole Hain cuando el partido se terminaba, iban 47´ cuando un gran movimiento colectivo comandado por Ceci López desde el lateral derecho puso cifras definitivas.

Las azulgranas hacían de locales por haber tenido un mejor rendimiento en la fase regular del campeonato donde terminaron en la segunda ubicación de su zona, mientras el conjunto rosarino consiguió el tercer puesto en la otra. Las dirigidas por Nicolás Basualdo se pararon con un 4-2-3-1. En el arco Bobadilla; en defensa López, Vidal, Salazar, Coronel; en el eje central Imbachi y Maricel Pereyra; en una línea de volantes ofensivas se ubicaron Chamy Coronel, Eli Medina y Débora Molina y arriba la presencia de Maca Sánchez.

En el arranque Las Santitas parecían incómodas en el partido incluso con cierto desorden en la faz defensiva sintiendo la ausencia de la uruguaya Sindy Ramírez que no pudo ser de la partida por un esguince.

 Así de arranque las Canallas apretaron y complicaron. No iba todavía un minuto cuando en la tribuna nos miramos con una mezcla de temor y alivio cuando las visitantes con más empuje que juego tuvieron la primera. Salguero se la llevó y enfrentó a Bobadilla, la jugadora de Central ganó y quedó con el arco vacío para meter el primero pero llegó Ceci López con un cruce providencial logrando así evitar la apertura del marcador.

 Tan solo dos minutos después tras un rechazo, Fernández parecía que se iba sola para el mano a mano con Bobadilla pero fue Maricel Pereyra quien la cruzó y le ahogó la chance. Cuando iban 7´ Fernández la cambió de banda encontrando sola a Ponce quien iba a definir al primer palo pero Bobadilla bien parada la enviaba al córner. San Lorenzo no lograba afirmarse en el partido y Central con más empuje que fútbol le complicaba la vida. Pero a partir de ese momento Maricel Pereyra empezó a manejar el eje del campo a su antojo, desde sus pies empezó a crecer San Lorenzo sin profundidad pero dejando de sufrir sobresaltos, la seguridad con la que maneja la pelota, la limpia y le da confianza a la tenencia de pelota la hicieron clave para salir de la incomodidad.

Iban 20’ cuando Débora Molina parada de wing izquierda metió un firulete, la pisó, la escondió y la volvió a pisar, dejó de garpe a su marcadora y encaró al fondo metiendo un buen centro que nadie pudo conectar. Hermoso chiche de la zurda que juega con la número 11. Cuando iban 29´ Pereyra ganó sobre el costado y metió una linda pelota que la golera canalla logró anticipar cuando por detrás entraba la goleadora Débora Molina.

Iban 35’ cuando Ceci López (para este cronista la figura del partido) volvió a salvar el arco. Lo Nigro metió un pique corto tremendo, llegó al fondo se metió al área y dio el pase atrás para Férnandez pero la lateral se cruzó para enviarla al córner.

Los últimos minutos de la primera etapa transcurrieron sin sobresaltos pero también sin generar peligro. El primer tiempo fue durísimo, parejo, peleado, por momentos trabado y también con poco juego, un terreno donde las azulgranas no se sintieron cómodas que mejoraron a partir del gran primer tiempo de Maricel Pereyra, la movilidad de Eli Medina, el potrero de Molina y la subida constante de López y Coronel que fueron pistones en sus respectivas bandas. Estaba claro que cuando se podía jugar Las Santitas mostraban su mejor cara, los mejores momentos del primer tiempo partieron del buen pie y las asociaciones del medio; por el contrario cuando el partido se iba al terreno del empuje Central con espacios y más replegadas lograban complicar.

El segundo tiempo arrancó accidentando, la mejor jugadora azulgrana en el primer tiempo tuvo un choque en la cabeza que pareció más complicado de lo que realmente fue. Quedó solo en susto. La mediocampista que usa la 8 controló una pelota entre 3 rivales, giró, descargó y se ofreció rápidamente como opción de pase cuando disputó una pelota en al aire, chocó cabezas llevándose la peor parte teniendo que ser atendida por el cuerpo médico.

Cuando iban 17’ Hain la controló con el pecho y de volea sacudió un zurdazo que Olivera se estiró para poder enviar por arriba del travesaño la pelota. Era un golazo pero no quiso entrar. El ingreso de Hain que se movió por todo el frente de ataque le quitó referencia a la defensa rosarina y muchas veces la juvenil se fue moviendo liberando callejones para que sus compañeras atacaran el espacio libre detrás la línea de volantes y por delante de las zagueras.

Iban 19´de la segunda mitad cuando alguien frotó la lámpara y apareció la genial Eli Medina para desbordar y meter un centro a media altura y la colombiana Naila Imbachi conectó pero el travesaño le negó el primero. Las Santitas empezaban a estar cómodas, encontrar espacios y lastimar a la defensa de Central.

Pero apenitas pasada la media hora Molina y Medina jugaron corto un córner, la capitana se acomodó y sacó un centro venenoso con la pierna derecha que sobró a todas en el área pero no a Flor Salazar quien entrando por el segundo palo empujó para llenar la red de gol y poner el merecido 1-0. Ahora San Lorenzo ganaba, no faltaba tanto y conseguía el pasaje a Semifinales.

A los 39 íbamos a pegarnos un susto grande cuando Lo Nigro ganó en el área, controló bien haciendo pasar de largo a la defensa y sacó un remate que se colaba en el ángulo pero Bobadilla voló a su palo izquierdo y en una estirada fenomenal sacó una pelota imposible para mantener la ventaja. Vestida de heroína pero sin capa.

Cuando el partido se iba San Lorenzo salió jugando desde las manos de la arquera paraguaya, que tocó con Ceci López que tuvo una participación estelar en el ataque saliendo desde su posición, recortando al medio conectando muy bien con Karen Puentes que metió un centro a media altura para la entrada de Hain a la altura del punto penal quien venció a Olivera, sentenció la historia y picó el boleto del pasaje a Semis.

Las Santitas lograron imponer su jerarquía en el resultado y por momentos su buen pie en un partido de trámite parejo que las azulgranas trabajaron muy bien para llevarse la victoria.

Foto: @manuschulze

La crónica de Cafu Amador de la gran victoria azulgrana en fútbol femenino ante Central y el pase a semifinales del torneo de AFA

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Último bondi

27/May/21

Se fue nomás un semestre olvidable, el conjunto azulgrana viajó a Chile en medio de un brote de Covid y terminó jugando un buen partido. Se trajo de su visita trasandina la victoria con goleada por 3 -0 incluída y buena participación de varios juveniles que no venían teniendo lugar como Fernández, Sabella, Sequeira y la aparición de Hausch (que jugó bien el ratito que le tocó pese a errar un gol insólito). Los tantos los anotaron Uvita Fernández en dos ocasiones durante el tiempo inicial y cerró la cuenta Luis Sequeira en la etapa final. Así, San Lorenzo culmina su participación en las competencias en un semestre que lo tuvo eliminado de cuanta copa disputó.
El conjunto de Romagnoli volvía a apostar por el 5-3-2, esquema que plantó la semana pasada en Paraguay aunque esta vez sin los hermanos Romero (que se encuentran ya entrenando con su selección). El Pipi apostó al ingreso de Coloccini en el fondo, la continuidad de Flores y Gattoni en el centro de la defensa, por afuera mantuvo a Salazar y la continuidad de Nicolás Férnandez. En el eje central Gordillo para aportar marca, el ingreso de Sabella para distribuir y la aparición de Luis Sequeira por la izquierda pero con mayores libertades. En la delantera Uvita Fernández y Julián Palacios quien se movió por todo el frente de ataque haciendo las veces de enganche pero partiendo como delantero. Por su lado Huachipato necesitaba ganar para esperar un resultado de Central que le diera la chance de pasar. San Lorenzo con la ñata contra el vidrio mirando de afuera la definición del pasaje a octavos.
El Ciclón parecía cómodo en el partido, sin ejercer un dominio asfixiante manejaba mejor la pelota, presionaba bien a partir de que la segunda línea donde la manejaba el medio rival, apostando a recuperar y tratar de abrir la cancha. El local cargaba con la obligación y eso le jugaba en contra. Parece algo muy de esta época de estadios vacíos en que los locales sienten la obligación de ganar y los visitantes aprovechan para jugar sin la presión de las hinchadas rivales y con la psiquis de los locales. Habría que estudiarlo porque viene pasando en las copas, en los torneos, en el ámbito local, sudamericano y también europeo; los visitantes ganan mucho. San Lorenzo lo padeció en el torneo local en partidos como Central Córdoba, Aldosivi, Huachipato y 12 de Octubre, aunque cuando los puntos importaban no consiguió ser un visitante del todo incómodo porque no dio la talla en partidos claves pero sí ganó bastante en esa condición. Parece que mientras que ser visitante le da un plus a un equipo por la falta de presión, al Ciclón eso no le pasaba cuando todavía se podía subir a algún bondi que lo llevara a la clasificación. Sin ninguna presión redondeó dos buenos partidos ante rivales que sí jugaban por algo. Los dos partidos fueron distintos porque en Paraguay se manejó más la pelota mientras que en Chile se recurrió más a la contra y la efectividad.
Cuando iban 9 minutos iba a llegar el primero. Desde un córner Sabella ejecutó un lindo centro a la puerta del área chica cerca de la altura del primer palo cuando Gattoni la desvió y apareció Uvita (en offside, hay que decirlo) para empujarla a la red. Siga, siga y 1-0. Cuando iban 31, Flores apareció en posición de lanzador, cruzó el medio y puso a correr a Palacios que controló, se frenó, vió la entrada de Uvita, le tiró una bocha venenosa que le complicaba el panorama al defensor que corría para atrás, al arquero que no sabía si salir o quedarse y arremetió Fernández que de cacheteda con la zurda la metió sobre el cuerpo del arquero. Golazo para que grite Romagnoli con su pinta de profesor de educación física de secundaria y 2-0. Así se iba el primer tiempo.
El segundo tiempo empezó parecido al primero, cuando iban 8 Sabella frenó, tocó para atrás y volvió a empezar, Gattoni se desprendió del fondo y pasó al ataque sacándose a uno de encima con el control de zurda (que pareció más defectuoso que adrede) y en posición de enganche puso un lindo estiletazo de derecha para la subida de Luis Sequeira que picaba al área por izquierda, el juvenil en dos toques (primero el buen control para orientarla y luego el remate) la puso al primer palo con la cara interna del pie, vencer al arquero y poner el tercero. Ya casi al final San Lorenzo iba a encontrar otra buena jugada de contra con Salazar, Melano y Hausch que iba a errar increíblemente el cuarto. No quedaba más. Párrafo aparte cuando el partido se moría salió Fabricio Coloccini quien se va de la institución, el de rulos fue un grandísimo jugador de fútbol, central de jerarquía, campeón en 2001 y que supo rendir en la época del Pampa; personalmente creo que no supo irse a tiempo lo que no quita que fue un excelente futbolista con una carrera para aplaudir de pie.
Final de un semestre oscuro, final de ciclo para varios jugadores y cambios que tendrán que llegar en las próximas semanas porque para agosto falta un montón pero hay que tratar de llegar ahí con algunas certezas. Tener un proyecto futbolístico, definir una idea, una línea de juego, no gastar en puestos que puedan ocupar juveniles o jugadores que ya están en la institución y solo erogar dinero si implica un salto de calidad. Tener un horizonte al que apuntar sino seguiremos llegando tarde al bondi y viendo como todos se van mientras nosotros tenemos que esperar el próximo.

La crónica de Cafu Amador de la victoria azulgrana en Viña del Mar

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