El peor final

21/Oct/21

San Lorenzo volvió a perder en el Nuevo Gasómetro y el termómetro de la cancha sobrepasó el clima primaveral tardío que por fin nos regala Octubre. Fue 1-3 frente a Lanús, en donde el Ciclón comenzó ganando con un gol del “Yacaré” Andrés Herrera, pero que no pudo sostener la ventaja a lo largo del partido. Una vez más, se escucharon cantos con insultos hacia la dirigencia y al director técnico Paolo Montero. El esquema del técnico uruguayo se mantiene ordenado en defensa, pero los cambios de ritmos de los contrarios y el abismo que existe entre las dos últimas líneas y el arco rival hacen imposible sostener un esquema competitivo en el actual fútbol local. Sin respuestas en los resultados y en el juego, el ciclo de Montero en San Lorenzo está terminado y según todo indica iremos a disputar el clásico a la Quema con técnico interino.

El día y horario del partido eran, por lo menos, complejo para garantizar una buena concurrencia al Nuevo Gasómetro. Sin embargo, las ganas de volver a la cancha hicieron que el aforo permitido estuviera más que cumplido y la respuesta del equipo a ese apoyo durante los primeros 15 minutos fueron aceptables. El Dt Montero volvió a parar un esquema parecido en el fondo y en el medio, pero modificó el dibujo de los puntas y media puntas, en donde “Uvita” Fernández, el “Perrito” Barrios y Sabella, armaron una especie de tridente con movilidad por todo el ataque. Salió de los 11 iniciales el veterano Di Santo, con una contractura en la previa.

San Lorenzo tuvo a los tres minutos un buen remate desde afuera del área del Perrito Barrios y un buen pasar hasta el primer gol. Sabella robó una pelota en la salida de Lanús a los 12 minutos. La jugada de peligro parecía desaparecer, pero luego de un pase de caño de Uvita para Sabella, éste controló en el borde del área y dirigió la pelota en profundidad para el “Perrito” Barrios, quien corrió contra el arquero y llego a puntear la pelota para un centro atrás que el Yacaré Herrera busco con desesperación y entre tres jugadores de Lanús, logro puntear la pelota y conseguir el 1-0.

Luego del gol el conjunto local cedió la pelota y cuando rondaban los 30 minutos Lanús intentaba con un San Lorenzo esperando bastante atrás. Ortigoza, con menos tareas en la marca por la presencia de Gordillo en la mitad de la cancha, corría y llevaba la pelota, pero la distancia entre los delanteros y el arco rival eran enormes. A los 35 minutos, San Lorenzo maneja mejor la pelota y luego de intentar dos desbordes, un córner de Sabella pasó con peligro por el centro del área chica y rozó varias cabezas para salir por el otro costado.

Una particularidad del planteo de Montero es que, aunque suele ser prolijo en defensa cuando lo atacan, pero en ataque llega con muy pocos jugadores. Y por momentos mientras Uvita o el Perrito aguantan la pelota en tres cuartos de cancha, los volantes tardan una eternidad en mostrarse como opción de pase.

Sobre el final del primer tiempo, el granate hacía poco para revertir el resultado del juego y le costaba pasar la línea de 5. Pero esa línea de cinco defensores (y tres medios de contención) lo que los mata es cuando el rival hace circular la pelota rápido y de primera, en retroceso. Fue así, que cuando se desarmó la mitad de la cancha con una pelota perdida por Sabella, Lanús paso rápido al ataque y en la lentitud de nuestros centrales no pudo correr nunca a Víctor Malcorra que pasó entre los dos centrales, remató y el rebote de Torrico le dejó la pelota servida a Lautaro Acosta, quien definió con el arco vacío para poner el 1-1.

Antes de terminar el primer tiempo, Sabella de manera infantil fue a buscar a un jugador visitante, para darle una patada obvia y de barrio, ganándose una amarilla de jardín de infantes. San Lorenzo se iba al entre tiempo empatando y con murmullos duros desde las cuatro tribunas del estadio.

Al minuto del segundo tiempo Gordillo trabó una linda pelota y Ortigoza logró abrir bien para Herrera, pero el centro rasante cruzo toda el área, demostrando que faltaba un 9. En respuesta, Lanús tuvo una parecida, pero por suerte el veterano Sand no entendió el centro.

A los 10 minutos Gordillo cortó una contra y se ganó una amarilla. Con dos amonestados en la mitad de la cancha Montero eligió sacar al pibe Sabella, que minutos antes estuvo cerca de ganarse otro cartón y puso en su lugar a Martegani. A su vez, entró un 9 como Peralta Bauer y salió el Perrito Barrios.

En una carambola Lanús casi se pone en ventaja, pero el flipper entre Torrico y varios defensores cuervos terminó con la pelota fuera del área. Recién a los 12 del segundo tiempo San Lorenzo, por primera vez, llegó a una jugada de gol tocando entre la línea defensiva por derecha, trasladando la pelota hasta la izquierda por abajo, con buenos pases y con un remate potente de Nicolás Fernandez que se fue afuera.

Pero el equipo de Montero parece que no puede hacer las dos cosas al mismo tiempo, y por derecha San Lorenzo tenía varios problemas defensivos y el “rasta” Malcorra desbordaba con facilidad y seguido a Peruzzi. Luego de los cambios, en donde Ortigoza y Herrera salieron por el debutante Luján y Rosane, Montero paró una línea de 4 en el fondo, y Peruzzi pasó a jugar de 4. En respuesta a estos cambios, desde las tribunas estalló un canto con insultos para el director técnico charrúa.

Con jugadores más jóvenes y rápidos San Lorenzo trasladaba la pelota rápida en los pies de Martegani, aunque la vuelta costaba mucho, y el partido parecía romperse y hacerse de ida y vuelta. Esa reacción se sintió en las tribunas, que por un buen rato alentó al equipo como antes de la pandemia. Pero mientras ese aliento bajaba, Lanús se venía y casi como en un recuerdo de aquella noche fatídica del 2016 en el Monumental, iba a ponerse en ventaja. Luego de un córner, Martegani se cayó cuando recuperó la pelota, Morel agarró el regalo por el costado izquierda y colocó un centro perfecto para que el joven De la Vega empuje con la cabeza el balón al lado de la línea de cal. A pesar del aliento extraordinario que bajaba de los cuatro costados el Ciclón perdía 2-1.

Para intentar buscar el empate, el DT sacó a Peruzzi, que se fue chiflado, para que entre otro delantero, Alexander Díaz. Faltaban 5 minutos, cambiar la historia estaba difícil y al mejor de los nuestros, Fernández Mercau, le sacaban amarilla. Fue él mismo quien con empuje peleó una pelota desde abajo, abrió para Luján quien colocó un muy buen centro y Alexander cabeceó solo pero a las manos del arquero contrario. San Lorenzo no se rendía y luego de varios rebotes tuvo otra clara, cuando Uvita entró al área y remató pero por arriba del travesaño. El partido se terminaba y el grana iba a agrandar el marcador. Luego de un pelotazo largo del arquero contrario, Zapata una vez más con parsimonia intentó marcar a González, y luego de engancharlo dos veces remató para extender la diferencia y terminar 3-1.

El partido terminó con un fuerte “que se vayan todos”, además de insultos a Montero y algunos jugadores. El malestar es entendible, si bien Montero armó un esquema prolijo en defensa no logra sostenerlo cuando el equipo contrario toca rápido y lo encuentra volviendo del ataque. Los pibes, demostraron en este momento que tiene pasta, que pueden jugar a algo más, pero para eso se necesita un técnico que sepa qué hacer con planteles de esta categoría. El máximo error de los dirigentes que toman las decisiones en el fútbol masculino no son las barbaridades que se dicen en redes y que se grita en las canchas, de aquellos que no ven el excelente labor que se realiza en otras áreas del club. El principal problema es no tener nunca un proyecto coherente con el plantel que se arma y el técnico que se busca. Se trajeron técnicos caros pero sin presupuesto, que querían jugadores de afuera y no se los podía dar. Y después, cuando se buscaron técnicos para potenciar el proyecto de inferiores, se traían jugadores caros, viejos y con mañas, que no dejaron que ese proyecto se priorice. La elección de Montero no fue fuera de esta lógica, a un técnico que no ha tenido ningún éxito y varios fracasos (hasta en la C de Italia), se lo trajo para contener un vestuario en llamas, una situación institucional difícil y un proyecto de inferiores a medias. Lamentablemente el final fue lo que se sospechaba y no nos dio ninguna sorpresa el técnico charrúa, que acumula fracasos y desdibuja con el tiempo su gran carrera futbolística.

San Lorenzo deberá ir el domingo a la cancha de Huracán a buscar por amor propio un buen resultado y al parecer lo hará con técnico interno. Ojala, en la búsqueda de un nuevo técnico para esta institución, de una vez por todas coincida el plantel con el profesional buscado y se deje de improvisar con lo que más le importa el hincha de un club en el Argentina, que es que la pelotita entre en el arco contrario. Mientras tanto ciclo cumplido.

La crónica de una nueva caída del San Lorenzo de Montero.

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Urge volver a las fuentes

18/Oct/21

Era un partido difícil desde el comienzo, por el runrún de tribuna del domingo pasado y por las acusaciones cruzadas en la semana ante el pésimo pasar cuervo. Todo ese cúmulo de pequeños fracasos pesaba a la hora de competir contra el puntero del torneo, en su estadio, con un equipo mayoritariamente compuesto por la cantera de nuestro club.

San Lorenzo arrancó bien parado, pasando la mitad de la cancha con algún que otro pase cruzado y generando algunas aproximaciones al área de los de blanco y rojo. Luego de un dudoso penal no cobrado ante un remate de Di Santo, y una rápida reacción riverplatense, Torrico tapó la primera chance de gol del partido que tuvieron las gallinas.

En los primeros 30´, River se entretuvo a espaldas de Peruzzi colgando pases en profundidad. El zaguero, nobleza obliga, estuvo algo más firme que Zapata con los pies, el estilo del colombiano desesperó desde un comienzo: su trote tranquilo -demasiado tranquilo para las condiciones que ostentó vistiendo la azulgrana-, y sus pases atrás complicando por momentos al golero.

Rosané, que fue amonestado tempranamente, se vistió de Ortigoza y supo administrar el medio de la cancha probando por lo alto con Uvita y con Di Santo. Gustó. El perro, picante como siempre, buscó desequilibrar y cometió algún que otro foul estratégico para evitar las avanzadas de River.

A los 21 minutos, Uvita, prolijo como sastre, dejó picar el lateral de Herrera y se la sirvió a Fernandez Mercau, que con un sablazo de zurda anotó el tanto azulgrana. Ahí nomás, salió lesionado De la Cruz y cambió la morfología del mediocampo en River. Sobre el minuto 31, Julián Álvarez, que está en un nivel superlativo para el fútbol argentino, clavó rozando el palo un remate de derecha, a expensas de Zapata y sin mucho que hacer para Torrico.

El mismo Álvarez casi convierte el segundo gol, minutos después, y aunque San Lorenzo supo acomodarse y pilotear el asunto, el primer tiempo terminó en empate.

River arrancó el segundo tiempo profundizando bastante mejor que CASLA. Fernandez Mercau demostró por la banda y jugó un partidazo, más allá del resultado. Aun así, en el minuto 19, por ese costado y en un centro cruzado que Rojas interceptó en el área para luego rematar, el bueno de Álvarez volvió a convertir, empujando la pelota que quedó boyando tras la tapada del arquero.

De ahí en más, el equipo se desanimó. Salió Barrios por Martegani, que aportó control en el mediocampo. Entraron Ortigoza y Palacios, por Herrera y Sabella. Sin embargo, más allá de algún avance bien dirigido, el vendaval parecía inevitable.

El tercer gol de River fue un fiel reflejo del momento azulgrana. Un equipo que cuando concreta un avance comete dos retrocesos, una moneda al aire que siempre cae del lado del rostro no deseado, una acumulación de errores no forzados que postergan la salida a flote de un club que continúa agudizando su mal presente.

En un domingo de sol, un 17 de octubre, San Lorenzo no supo ser leal a las aspiraciones de su gente y al malestar que se respiró durante las semanas anteriores. Montero quedó trastabillando en la cuerda roja. Más allá de los nombres y las transigencias, ojalá el ciclón asome la cabeza y empiece a salir del pantano. Nos lo merecemos. Ser leales a los nuestros es, también, permitirnos volver a las fuentes, apostar a la identidad y al sentido de pertenencia con el club. La única certeza entre tanta incertidumbre, arriesgo, es que el corazón del nuevo proyecto estará en los chicos del club, en los pibes que, a pesar de tener que capear esta tormenta con poquísimas herramientas, demuestran condiciones y amor a la camiseta. Urge fijar ese norte y alentar hasta alcanzarlo.

La crónica de Mateo Barros de la derrota por 3 a 1 frente a River. 

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El fútbol es para vivas

18/Oct/21

Jornada dominical, en pleno mediodía y con un Sol espectacular pero que quemaba las pieles de quienes aprovechando que se abrió oficialmente el acceso a socios nos congregamos a la Ciudad Deportiva para ser espectadores de un atractivo duelo entre San Lorenzo y Boca. Partido clave, clásico y reedición de aquella final de pocos meses atrás que coronó a Las Santitas en un partido dramático con empate sobre la hora y que tuvo su sentencia final en los penales consagratorios para las nuestras.

Fue victoria azulgrana por 2 a 1 con goles de Débora Molina y Nicole Hain, mientras que transitoriamente empató Stabile. Todos los goles en el complemento.

Las dirigidas por Nico Basualdo formaron con: Vanina Correa; Karen Puentes, Gisel Vidal, Flor Salazar, Flor Coronel; Cecilia López, Naila Imbachi, Maricel Pereyra, Débora Molina; Nicole Hain y Eliana Medina. Novedades tácticas con el cambio de posición de Ceci López que arrancó de mediocampista por derecha reemplazando en ese lugar a Sabina Coronel y su lugar en el lateral derecho de la defensa lo ocupó Karen Puentes, mientras que Eliana Medina jugó marcadamente de delantera y Nicole Hain se paró de mediapunta. El esquema en sí sufrió algunas modificaciones que cambiaron funciones pero no variaron tanto el parado de las jugadoras en la cancha. Por su parte las dirigidas por Pablo Jérez salieron con: Laurina Oliveros; Julieta Cruz, Florencia Quiñones, Camila Baccaro, Eliana Stabile; Miriam Mayorca, Camila Gómez Ares, Fabiana Vallejos; Carolina Troncoso, Andrea Ojeda y Clarisa Huber.

El trámite del primer tiempo marcaba un nivel más parejo que los partidos anteriores. Boca tomó la iniciativa del juego a partir de una buena presión en el mediocampo, una de sus virtudes es esa capacidad de tener músculo en el medio lo que complicó la acostumbrada salida limpia y elaboración del juego. Lógicamente ante la presión tanto Naila Imbachi como Maricel Pereyra se retrasaron en el campo más pendientes de la lucha que del juego. Con el posicionamiento en el campo de juego el trámite se hizo favorable a la visita. La más clara un tiro en el travesaño de Troncoso que bajó de golpe y no se metió de milagro. El duelo se hizo trabado, peleado, impreciso y por momentos aburrido, es parte de la lógica del fútbol actual donde todo es presión, cada pelota es una batalla, cada balón dividido una guerra civil y cada jugada un frente de posicionamiento táctico. En ese marco Las Santitas dependían de la conexión divina que tienen los pies de Eli Medina con la matrix, alguna maniobra espectacular, de la merma física rival o de la viveza para aprovechar alguna situación con agilidad mental y picardía de potrero. El primer tiempo se fue casi sin que las nuestras generen situaciones de peligro.

El ingreso de Sindy Ramírez fue clave para defender más arriba, sacar la pelota más prolija de atrás y crear ventajas para que Maricel Pereyra y Naila Imbachi hagan nacer el fútbol unos metros más arriba. Fue así que casi ni terminamos de acomodarnos en las tribunas tras el entretiempo que Maricel Pereyra encontró como jugar con ventaja para Eliana Medina que contra todo pronóstico frenó su carrera y cambió la pelota para la subida de Débora Molina que desde ¾ sacó una bomba espectacular de zurda que se coló en el ángulo ante la mirada de Oliveros que nada tenía que hacer. Impresionante remate de la zurda que usa la número 11 que así construyó una obra de arte. Golazo de otro partido. Cuando iban 5´ Boca consiguió un córner por la derecha que cobró Stabile con comba y se coló en el arco de Vanina Correa. En la tribuna no llegamos a distinguir si la pelota rozó en alguien o se metió directamente olímpico pero como nosotros nos autopercibimos hinchas de San Lorenzo jugando al periodismo no nos interesa el rigor científico solo podemos decir que enseguida llegaba al empate, lamentablemente.

El trámite iba a continuar por la senda de la igualdad hasta que a los 35´, tras la recuperación luego de un ataque comandado por Eli, fue Boca quien intentó salir jugando de abajo y San Lorenzo quien presionó la salida con voracidad. Baccaro quiso salir jugando con Oliveros pero donde todo el mundo veía un despeje, un volver a empezar, la viveza de Nicole Hain vio una chance de gol en el pase atrás, una posibilidad de llegar antes a partir de la agilidad mental y anticipando a la arquera la tocó para dormir a toda la defensa de Boca y marcar el gol del triunfo. Honrando las charlas de viejos en los cafetines, los consejos de padres y abuelos en el baby fútbol, los reproches de amigos en los potreros que repiten como mantra que el fútbol es para los vivos. Frase sobreinterpretada y apuntada desde moralinas éticas pero encarnada en cualquier futbolero de ley que haya jugado en el barrio, en la escuela, en el baby, en el potrero, en el asfalto o en este caso a nivel profesional. La viveza de Hain pudo más y San Lorenzo se llevó la victoria. Cuando el partido se iba Stabile se fue expulsada tras una patada de atrás áspera e innecesaria a Eli, la capitana que tuvo salir en camilla encendiendo las alarmas de preocupación por la gravedad de la lesión. La lateral de Boca la agarró desde atrás en una jugada sobre el costado en mitad de cancha y de espaldas. Tirarse de atrás así rozó la criminalidad. Tras 5´de adición el encuentro llegó a su fin.

Las Santitas pelearon un partido exigente, se llevaron los 3 puntos con dos genialidades: una como definición de Débora Molina y otra como agilidad mental de Nicole Hain que pensó más rápido que el resto y siguió confirmando la vieja regla.

La mirada de Cafu Amador de otra victoria de las Santitas, esta vez ante Boca en el clásico.

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Malhumor

12/Oct/21

El fútbol es el único espectáculo performático que frente a la vuelta de la audiencia puede permitirse algún sentimiento diferente a la alegría.
El caldo para la indignación es una sopa que mezcla muchos ingredientes. Frustración acumulada, alguna puteada que quedó en el tintero, mal humor social por la pésima situación económica del país, el mal momento económico y deportivo de la institución, un extraño y desproporcionado sentimiento de superioridad (mal entendido como “la grandeza de San Lorenzo”) y por supuesto la bronca que dan algunas actitudes que rozan la adolescencia tardía. También apareció un perro calcinado en la popular y hubo piñas en Ciudad Deportiva.
Todo era felicidad y vino el minuto de silencio por las víctimas del COVID. En ese momento, y desde la derecha de la popular local se comenzó a putear a Tinelli. La canción prendió rápido en los 4 sectores. Todo un mensaje para el licenciado.
En ese momento comenzó a rodar la pelota y en una jugada de lo más desgraciada se chocaron feo Zapata y Donatti. Estuvieron casi muertos durante unos minutos.
Quizás ya nadie lo recuerde pero San Lorenzo despertó más de un aplauso en aquel primer tiempo. Salió jugando bien varias veces, Ortigoza y Rosané jugaban perfecto entre ellos y lograban mover la pelota de lado a lado rápido y encontrar alguna jugada casi siempre por izquierda, donde la presencia de Fernández Mercau se agigantaba. San Lorenzo preocupó varias veces al último campeón del fútbol argentino con la movilidad de Uva y el Perro. Uvita tuvo 2, una ni llegó a patear (y pareció sentirlo en su estado de ánimo) y la otra donde recibió de frente al arco y la tiró afuera. Zapata tuvo una muy clara a la salida de un tiro libre con el esférico picando y disponible. Remató al bulto. El andar competitivo del equipo tenía apaciguada la tristeza social hasta que en la última jugada dormimos la siesta imperdonable. El Perrito le pidió a Mercau que lo deje tirar un tiro libre, fueron los dos centrales. El tiro libre, frontal y a unos 40 metros del arco, quedó corto. Paolo Goltz hizo de CR7, despejó y corrió toda la cancha para llegar al área y desnudar la tibia vuelta de nuestro conjunto. Nos hizo otro gol más. Colón había tenido las suyas, pero era 0 a 0 y al descanso. San Lorenzo no merecía irse perdiendo.
Allí la indignación y el desánimo volvieron a cobrar centralidad y ya quedó muy poco para el análisis sobre el segundo tiempo.
Paolo sacó a Zapata (quien quedó grogui del choque del principio) y puso a Sabella. En fútbol sacar un defensor y poner un volante no es igual a atacar más. Fernández Mercau quedó parado de 3 clásico y ahí chau, casi no tuvimos aproximaciones al arco.
En determinado momento se decidió cantar contra los jugadores. En primer lugar usó un “Jugadores, a ver si lo entendemos…” lo cual es mucho más amigable que “Jugadores, la concha de su madre”. Digo, es una pequeña diferencia semántica. Con el correr de los minutos el malestar se convirtó en un marcado rechazo a Donatti y Peruzzi, un poco a Di Santo (aunque no la tocaba y no se notó) seguido de un “Vamo vamo los pibe”. Hubo palos para Lammens.
Del juego se puede decir que en una salida fatídica y un desencuentro entre los 3 delanteros, la agarró un tal Meza y la clavó en el ángulo desde 35 metros. Que Martegani tuvo su bautismo de gol y nos dio algo de esperanza con un golazo de afuera del área. Aún con la expectativa de empatarlo, la gente siguió chiflando a Peruzzi y a Donatti, como buscando una extraña reacción. Psicología inversa le dicen.
San Lorenzo no tuvo reacción, la gente no tiene más paciencia y Paolo no ayudó mucho con los cambios.
Perdimos 2-1 de local, calcinaron un perro en la tribuna, la gente puteó a medio mundo y San Lorenzo se hunde en la tabla. Fin del cuento.

La vuelta del público al estadio no fue de la mejor manera. Gonza Gamallo te cuenta todo de una nueva derrota azulgrana.

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Sobredosis de TV

10/Oct/21

El sábado del finde largo se prestaba para agarrar la ruta hasta donde pinte y disfrutar un rato. La travesía nos llevó a Moreno dando mil vueltas porque se ve que todo el mundo pensó lo mismo y Acceso Oeste estaba cargadísimo. En el predio del Sindicato de TV, las Santitas se ajustaron al guión y golearon al SAT por 4-0. Los goles los marcaron Nicole Hain, Débora Molina, Eliana Medina y Gisel Vidal.
Las dirigidas por Nico Basualdo salieron a la cancha con: Vanina Correa; Cecilia López, Florencia Salazar, Gisel Vidal, Florencia Coronel; Naila Imbachi, Maricel Pereyra; Sabina Coronel, Eliana Medina, Débora Molina y Nicole Hain. Por su parte el equipo local dirigido por Alejandra Amadore saltó al terreno de juego con estas once: Estefanía Farías; Antonela Escurra, Mariana Echecopar, Gisel García, Morena Chachaua, Dolores Fernández, Catalina Nuñez, Elizabeth Martinez, Sofía Chemes, Florencia Sanger y Zoraida Leguizamón.
El encuentro arrancó complicado como la autopista para llegar. Los primeros 15’ minutos se jugaron de igual a igual y a Las Santitas les costó un poco hacer pie, incluso el conjunto local ejerció algún dominio territorial que sólo pudo traducir en pequeños sustos. Vencido ese plazo, las azulgranas iban a encontrar mejores sensaciones en el partido, sin brillar se empezaron a acomodar y cuando ellas se acomodan es el rival el que se empieza a meter en problemas. Iban 11’ cuando San Lorenzo salió bien del fondo, encontró asociaciones y espacios por los cuales jugar y Ceci López encontró un callejón para poner a correr a Eli Medina que con sutileza definió por arriba de la arquera, parecía un golazo pero no fue convalidado. En las gradas todos nos quedamos petrificados ante la pericia de la 10 y no hubo quién no se preguntara “¿Cómo no entró?”, incluso la línea me parece que un poco la vio adentro o fue el deseo de que semejante definición quede plasmada en la eternidad del juego de las estadísticas. Aquí me detengo un poco, en el fútbol no todo puede ser estadísticas, son herramientas de análisis válidas pero este deporte es mucho más que eso ¿Son estadísticas certeras las apiladas de Diego antes que lo bajaran de un patadón, los arranques de Messi, las pisadas de Zidane? Bueno, esta definición de Eliana bien valía ser relatada aunque no se haya plasmado en el marcador. El fútbol tiene ese componente de belleza geométrica y anhelo poético que los otros deportes no tienen, el componente estético estaba condensado en esa definición que no entró pero debió hacerlo para meterle un poco de justicia a la vida.
Iban 34’ cuando Débora Molina cambió de banda, se iba en carrera al arco pero García con mucha calidad se la mandó al córner. En la ejecución la pelota salió por el lateral y fue la misma Débora que se avivó de que la defensa rival se había dormido la siesta y jugó rápido con Sabina Coronel que hizo equilibrio por la línea y metió un centro atrás para Nicole Hain que definió con fuerza pero no con tanta precisión y la arquera llegó a rozarla pero fue gol igual. La delantera por momentos bajó mucho a buscar la pelota y se perdía su desequilibrio en ¾, muchas veces terminó jugando casi de volante por izquierda y recuperando pelotas dándole una mano a Flor Coronel en la marca pero ese juego igual tuvo su premio en el arco de enfrente.
El primer tiempo iba a terminar así, con una trama sin muchas definiciones llegando al corte con la victoria por 1-0.
En el segundo tiempo la serie se había transformado en una de gansters cuando Catalina Núñez le tiró un par de manotazos a la recién ingresada Rochi Vázquez como si fuera un mafioso icónico que quiere cobrarse algún tipo de deuda impaga. Una escena a lo Godfellas, Los Soprano o Gangster Americano, incluso con toques de Gore Tarantinesco. La defensora local que estaba amonestada se fue expulsada y la volante azulgrana terminó con la nariz hinchada y bastante magullada. Con la expulsión el partido cambió radicalmente, ya no hubo equivalencias y las Santitas golearon nuevamente en otro capítulo de una novela costumbrista. En 15’ minutos del complemento Flor Coronel, en una remake de aquella conexión Ceci López-Eliana Medina del primer tiempo, encontró un callejón para poner a correr a Débora Molina que se metió al área a pura potencia y definió cruzado para poner el 2-0. Enseguida se notó que el SAT estaba golpeado y Eli Medina lo intuyó, en un pase atrás apuró a la arquera y puso el 3-0. El encuentro ya estaba terminado. Las azulgranas por momentos movieron la pelota y en otros eligieron atacar el espacio, como si el guión exigiera transformar cada contraataque en una puñalada, como una película de malevos de los antros tangueros de los años 20’ (¿Les conté alguna vez que varios integrantes de mi familia eran amigos de Gardel? Bueno, se los cuento otro día pero hasta en un tango los nombran). Cuando el partido se cerraba, Gisel Vidal tras un tiro de esquina puso el 4-0 para decorar el resultado. Corte Final y otra goleada, la semana que viene hay una prueba interesante frente a las subcampeonas y se verá tal vez qué certezas hay y las cosas a corregir de cara a la Copa Libertadores de América.
Parece medio una tomada de pelo pero el análisis es que Las Santitas no brillaron, golearon porque hay una estructura de laburo futbolístico y jerarquía individual pero el partido les costó bastante ante un rival que no viene bien, cuando se abrió impusieron su chapa y golearon porque cuando aceleran son díficiles de parar y porque tienen una idea clara sabiendo siempre a que juegan, qué quieren en la cancha lo cual les otorga un plus. En esta incipiente profesionalización del fútbol femenino todavía hay niveles desparejos, se ha ido recortando la brecha de orden táctico y estado físico pero a las nuestras les sobra talento y eso marca diferencias que el tiempo y el laburo irán acortando. Por otra parte quiero destacar la pegada de Fonseca que casi mete un golazo de tiro libre y la pisada de Tesio que la jugadora del SAT que le fue a quitar la pelota todavía está buscando como frenar de la pasada de largo que pegó.
En unos días frente a Boca veremos que depara un nuevo capítulo de esta serie que tendrá su climax en Noviembre en Paraguay. Corte Final y la cámara se aleja de la toma, saltan los créditos nos vemos en el próximo episodio de las crónicas, a la misma hora y por el mismo canal.

Otra crónica victoriosa, esta vez ante el S.A.T.
Cafu Amador te cuenta todo lo que pasó en la goleada de las Santitas por 4 a 0.

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Sucio y desprolijo

3/Oct/21

La tarde del sábado nos trajo desde Tucumán un empate 0-0 que no fue feo, sino difícil de mirar. Si de traer cosas se trata prefería que desde esa provincia me trajeran un sanguche de milanesa. El partido no sólo fue feo, de escaso nivel técnico sino que también hubo que fumarse los comentarios del resentido de Gustavo López (te manda saluditos Angelito Correa, no te pongas rojito de vergüenza) que entre algunas verdades intentó pintar por momentos a San Lorenzo como el feo y a Atlético como el bueno cuando la realidad es que el encuentro fue bajo hasta desde lo técnico. Fueron 90 minutos de dos equipos que maltrataron la pelota quitándole al deporte más bello todo el anhelo estético y de poesía que a veces dibuja desde las gambetas y la geometría del pase. En síntesis el partido fue un embole, un bodrio gigante, una lenta agonía de 98 minutos que sirvieron para traerse un punto y poco más.

San Lorenzo venía de una victoria por 2-1 a Defensa y Justicia que confirmó ciertas buenas sensaciones que venían del partido con Central donde se fue derrotado pero tuvo 30’ en que el equipo pareció jugar al fútbol con cierta idea y plasmarlo aunque perdiendo en los minutos finales. Frente al colectivero no jugó bien pero ligó lo que no había ligado el partido anterior, con algunas confirmaciones de rendimientos que empujaban un poco el destartalado auto de Montero destacándose el buen andar de Nico Fernández y Rosané, sumando eso a algunos destellos de Sabella y un buen ingreso de Barrios. Todo lo que los últimos partidos significaba una leve mejoría empeoró pero no significó una derrota (algo es algo). De entrada por momentos no se entendía cuál era el esquema, el equipo al salir de atrás intentaba atraer con 3 defensores y los laterales en el medio, con Ortigoza como eje. Siempre se incurre en el mismo inconveniente, si Ortigoza baja ahí tiene que encontrar a Rosané más adelante como opción de pase pero cuando eso sucede hay un hueco enorme entre el medio intentando gestar un ataque y los delanteros, ese hueco lo suele ocupar Cerutti mientras Uvita juega marcadamente de delantero, ayer nadie estaba ahí para intentar un pase más en lugar del acostumbrado pelotazo del medio o los stoppers a Di Santo (tuvo uno de los peores partidos desde su llegada). Lo particular es que por momentos San Lorenzo también tenía una línea de 4 en el fondo lo que creo que aporta un granito de arena a la confusión generalizada. Se defiende con 3/5 o con 4 pero con las dos cosas a la vez creo que solo puede hacer que los jugadores se pierdan en la cancha.

Con esta descripción y todo San Lorenzo tuvo la más clara del primer tiempo en los pies de Uvita Fernández con un tiro raso que el destino mezquinamente eligió que pegara en el palo en lugar de dos centímetros adentro. El primer tiro al arco fue a los 40 minutos del primer tiempo, mientras los locales patearon alguna más pero ninguna de esas fue una distancia menor a 3 metros del palo más cercano. En el segundo tiempo Zapata le tiró un chancletazo a Torrico que de milagro no terminó en gol en contra. No hace falta intentar salir de abajo en todas, no hace falta convertirse en el equipo de Almirón que por momentos regalaba goles insólitos sin que lo ataquen. Basta de este loop interminable del día de la marmota, la pelota es un ente viviente al que no le tenés que tener miedo, ni tratar mal pero tampoco hace falta aburrirla en una secuencia de pases en tu campo porque se enoja y se te cuela en el arco sin esfuerzo rival sólo para castigarte por no tener ni una idea más que esperar que el tiempo pase.

Promediaba el segundo tiempo y uno tendía a creer que incluso jugando feo podíamos ganar en alguna jugada porque el rival también era muy pobre futbolísticamente pero a los 35’, tan solo 3 minutos después de su ingreso Palacios fue justamente expulsado. Julián entró y enseguida pareció tener un arranque de ira digno de Tony Soprano, de esos que luego se daba cuenta que había metido la pata entera en la mierda. El pibe fue con los dos pies para adelante en el medio en una jugada intrascendente con el rival retrocediendo, luego se fue insultándose con algún tucumano y el Ciclón se metió más atrás a seguir esperando que el tiempo pase ya casi sin perspectivas de una contra o hilvanar una jugada. Hasta ese momento entre tanto martirio futbolero, el azulgrana había tenido alguna chance que desperdició por malas decisiones o falta de coordinación en el anteúltimo pase, centros a ninguna parte o malos controles. En la última tuvimos un tiro libre desde el costado izquierdo que ilusionó con la épica de un victoria sucia y desprolija pero en una mala ejecución terminó siendo un empate pobre y feo. Menos mal que terminó y después me fui al cine…

La crónica de Cafu Amador del opaco empate del equipo de Montero en Tucumán

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Primavera con los pibes

27/Sep/21

El deporte más maravilloso del mundo no conoce la justicia. La semana pasada San Lorenzo jugó bien y pudo ganar y terminó perdiendo. La bonita tarde primaveral del Bidegain nos regaló un partido parejo, disputado, que pudo ser para cualquiera, pudo ser un empate justo y terminó siendo una victoria festejada del azulgrana.Con goles de los pibes Fernandez y Rosané, San Lorenzo logró una linda victoria por 2 a 1. Como en espejo, ambos conjuntos pusieron un esquema parecido. Defrensa es, de alguna forma, lo que San Lorenzo no vino pudiendo lograr. Coherente en la elección de técnicos, tiene una línea futbolística y no depende de grandes nombres para ser un equipo protagonista. Así las cosas, la visita presionó durante los primeros 20 minutos. Eso no parecía inquietar al conjunto de Paolo. No había pasado mucho (una gran atajada de Torri tras un cabezazo) cuando Sabella generó un tiro libre a los 22 luego de embarullarse, casi perderla, recuperarla y sufrir infracción. Fue el Uva. Pateó fuerte a la barrera, le volvió el balón. Pateó fuerte de nuevo: volvió a pegar en una barrera ya desarmándose. Fue en ese agujero por el que pasó el fuerte remate del otro Nico Fernández. Tiró seco, con empeine, como los que saben patear. La pelota voló luego de hacer sapito y se clavó en la ratonera. Un gran gol de esta gran aparición de la cantera azulgrana. El pibe tiene una técnica impresionante y juega con mucho aplomo. En la última del primer tiempo tuvimos otro golpe de suerte. Otra pelota parada, centro fuerte de Sabella, cabezazo de Rosané, carambola y gol ¿Era mucho premio irse al descanso con tamaña ventaja? El complemento fue previsible. Defensa se vino con todo y San Lorenzo se acovachó y perdió presencia, apostando siempre a la contra. Sin embargo, fue el visitante quien descontó de contra tras una salida torpe de San Lorenzo. Pizzini recibió mano a mano a espaldas de Herrera y logró definir por debajo de Torrico. Paolo acertó con los cambios. El ingreso del perrito renovó a San Lorenzo y le dio aire a Di Santo (corrió mucho como siempre, aunque estuvo nublado para resolver algunos ataques). Tuvo la muñeca de sacar a Ortigoza cuando este dejó definitivamente de correr. Si bien Elías se comió un gol increíble que pudo liquidar el partido, por lo menos aportó marca cubriendo espacios. Nunca nada muy determinante lo del muchacho. Se sufrió mucho sobre el final. Hubo dos de Bou que rozaron el mismo palo: incluída la última pelota del partido. Cabeceó solo por detrás y lo erró. Nos está costando defender con concentración los últimos 15 minutos. San Lorenzo ganó sin brillar contra un equipo bastante más armado. Se jugó como quiso en algunos tramos, sufrió en otros y tuvo en su arquero y en la suerte los argumentos restantes. Excelente primer tiempo de Ortigoza, gran partido de Donatti y de Torrico. Solidarios Uvita y Di Santo y decisivos los pibes. Sabella, Rosané, Herrera y Fernandez son cosa seria y merecen protagonismo.Vale reconocerle al charrúa que el cambio de esquema muestra un San Lorenzo mejorado y competitivo. En sus mejores momentos es un equipo corto para defender que se abre como un fueye para atacar.Montero pedía unidad en el equipo, les gritaba “¡Cortos!”, como pidiéndoles que se junten y se amontonen. Ojalá ese sonido y ese grito, contagie al resto del ambiente del club.

San Lorenzo volvió al triunfo, derrotando 2 a 1 a Defensa y Justicia, el análisis del partido lo tenés acá.

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Sana costumbre

17/Sep/21

Las Santitas volvieron a golear, esta vez fue 5-0 a Defensores de Belgrano en condición de visitante. Los goles los marcaron: Imbachi, Ramírez, Pereyra, Molina y Lugo. Así las azulgranas cuentan con puntaje ideal y una enormidad de goles a favor. La próxima fecha quedarán libres y se siguen preparando para la Copa Libertadores que se jugará en noviembre.

En el fútbol femenino sanlorencista la vara parece estar tan alta que un partido trabado, aburrido y por momentos picado termina en goleada; y no sorprende porque se ha vuelto algo habitual. El andar arrollador de Las Santitas genera este acostumbramiento a los grandes resultados. Es algo destacable porque si bien está claro que San Lorenzo tiene más que sus rivales no siempre es fácil imponerlo y mucho menos marcar fuertemente las diferencias.

El equipo dirigido por Nico Basualdo salió a la cancha con: Camila Espíndola; Cecilia López, Gisel Vidal, Sindy Ramírez, Florencia Coronel; Naila Imbachi, Maricel Pereyra; Sabina Coronel, Eliana Medina, Débora Molina y Macarena Sánchez. Mientras tanto las locales: Quintilli; Matticoli, Forgoso, Pucheta, Figueroa; Peralta, García, López, Da Silva; Miño y Tappia.

El primer tiempo fue algo aburrido. El campo de juego estaba medio complicado, a Las Santitas les faltaba siempre el último toque o el pase previo a ese último toque que deje a alguien en el área chica mano a mano con la arquera. En ese contexto a las de Boedo les costó abrir el marcador en un partido que por momentos incluso se picó. Las locales atendieron de entrada a Maca Sánchez, también lo hicieron con Eli Medina y de golpe un partido normal un jueves por la tarde se puso discutido, se vistió de potrero en un instante. Dejó de ser ese partido por los tres puntos y pasó a ser de barrio y por la cancha entre patadas, lujitos, charlas y empujones. Esos duelos donde si te molesta que la pise entonces la pongo contra la suela más veces. Defensores de Belgrano casi no pudo llegar con peligro y Las Santitas de a poquito fueron aceitando el juego.

El reloj marcaba 25 cuando Débora Molina sacó un córner desde la derecha que picó en la puerta del área chica y sobró a todas; Gisel Vidal la corrió y dentro del área al sentir un contacto se tiró. Salomé Di Iorio marcó penal aunque la pretensión de objetividad periodística que me guía al escribir estas líneas me obliga a decir que para mí no fue nada. Bienvenido el regalo, no le quita la quebradura a Mili Vargas pero agradecemos el presente. Así que Eli Medina lo estrelló en el palo izquierdo, Naila Imbachi corrió, tomó el rebote y disparó a quemarropa pero Quintilli le sacó el gol y en un momento de flipper luego de algún rebote logró meter el pie y darle a la pelota destino de red para poner el primero. El primer tiempo se iba cuando Gisel Vidal volvió a correr un rebote tras un córner y le hicieron foul a pocos metros del vértice del área grande. Eli Medina y Sindy Ramírez ejecutaron una jugada de laboratorio, la 10 cobró la falta haciendo creer que vendría un centro al área pero la uruguaya se desprendió de su marca y en el área grande recibió un gran pase al pie clavando un zurdazo raso que se metió entre Quintilli y el palo para irse al descanso con el segundo en el bolsillo.

La mitad final iba a empezar otra vez con un gol de Las Santitas. Tras un córner ejecutado por Eli un rebote le quedó a Gisel Vidal que pateó fuerte pero en el área chica encontró el pie derecho de Maricel Pereyra para corregir la dirección y vencer por tercera vez la valla local. En este momento Basualdo empezó a meter mano para darle rodaje a juveniles, descanso a algunas jugadores y probar algunas variantes tácticas. El ingreso de Tesio hizo que Imbachi bajara un poco sin abandonar su lugar en el mediocampo pero moviéndose en un rol de patrullaje defensivo y en el fondo quedaron 3, generando una mitad muy poblada pero repleta de gente joven con buen pie. Las pruebas parecen apuntar a la Copa y al rodaje de las más jóvenes que están pidiendo pista y necesitan minutos para afirmarse.

Iban 26’ cuando la debutante Fonseca parada por la derecha metió un centro buscapié que Maca Sánchez no pudo controlar y la pelota quedó para el ingreso por izquierda de Débora Molina que controló, se hamacó y sacó un tiro violentísimo que se convirtió en el 4-0. Y cuando el partido ya se terminaba Maricel Pereyra por la derecha metió una bocha para lo corrida de Camila Lugo que definió con sutileza por encima del cuerpo de Quintilli para terminar de decorar el resultado con un golazo.

Fue victoria, goleada, a pura contundencia con un equipo que estuvo bien parado en el fondo y prácticamente no sufrió los momentos que suele sufrir en otros partidos donde a veces tiene tramos que se le complican. El partido fue un poco aburrido en su primera mitad y en la segunda ya de arranque quedó definido. Que siga la racha, que continúen las buenas costumbres, que golear se siga haciendo tradición.

La crónica de Cafu Amador de otra goleada de las Santitas, esta vez ante Defe de Belgrano

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Lunes otra vez

14/Sep/21

Al San Lorenzo de Montero se le escapó sobre el final el clásico en un lunes atípico. Fue 1-1 contra Racing, en un partido que tuvo poco, pero que estuvo cerca de romper la mala racha que acumulamos contra el conjunto de Avellaneda. Con planteos cerrados en ambos equipos, los goles llegaron desde afuera del área, lo que deja en evidencia la falta de creatividad ofensiva en los dos. Aún así, en un San Lorenzo con muchos pibes, de recambio y con pocos jugadores de renombre, es de destacar que en términos generales no era injusto si se robaba los tres puntos. En un partido por momentos chato, sobresalieron las actuaciones de Nicolás Fernández, Alexis Sabella y Donatti.
Los lunes en general suelen ser tristes, pero este era todavía peor. Al comienzo de la semana se le sumaba un resultado electoral inesperado, un viento frío y violento que nos alejaba de la esperada primavera y una posible probabilidad de lluvia, que por suerte no llegó. En ese contexto, el clásico entre San Lorenzo y Racing venía a cambiar la rutina, con la esperanza de que el Ciclón pudiera volver a la victoria. Para eso, el uruguayo Montero volvió a parar en cancha un 5-3-2 con muchos laterales y con algunas ausencias importantes de los últimos partidos, como lo son el expulsado Uvita Fernández y el lesionado Zapata.
En los primeros minutos la única combinación que el conjunto azulgrana realizó, fue por el costado izquierdo entre Nicolás Fernández y Sabella. Aunque por el mismo costado Racing tuvo la más clara, cuando desbordaron luego de una buena pared y el cabezazo de Coppetti se fue por el costado izquierdo del arco de Torrico. Minutos más tarde, luego de una buena salida de Fernández, el Pocho Cerruti se encontró con un mano a mano en el área rival, pero que a la hora de rematar el balón se topó con la humanidad de un defensor blanquiceleste. A los quince minutos Nicolas Fernández se animó a pegarle desde afuera del área y la pelota se fue cerca del travesaño. Inesperadamente San Lorenzo buscaba mejor.
Luego de eso, Racing tuvo un tiempo más la pelota, pero pasados los 25 minutos no existían jugadas de peligro en ninguna área. Un mañoso Pocho Cerruti logró aprovechar un lateral en ofensiva a favor del Ciclón y se las ingenió para dar una media vuelva y sacar un potente remate que contuvo Arias sin problemas. A fuerza de “Los Pibes”, que por momento empujaban al resto del equipo, el Ciclón comenzó a tener la pelota en ofensiva al final de primer tiempo. Por otro lado, en defensa el equipo sostenía una noventosa línea que jugaba al límite del offside, pero que hasta el momento se mostró efectiva ante los ataques del conjunto de Avellaneda. A los 44 minutos, una vez más la dupla Fernández-Sabella hizo de las suyas, cuando Nicolás habilitó a Alexis quien intentó tirar un centro al área, pero el rebote en el defensor contrario llevó la pelota al córner. Sin mucho más se fue el primer tiempo.
El comienzo del segundo fue sin cambios y bastante más dinámico, ya que tanto el equipo local como el visitante tuvieron de inmediato dos buenos remates desde el borde del área, aunque el del visitante Domínguez fue más peligroso. A los 4 minutos del complemento, Cerruti se quedó caliente por cómo le fue Mena en la jugada anterior, y lo barrió fuerte desde atrás, ganándose la primera amarilla del conjunto azulgrana. En tarjetas estábamos iguales también, ya que a los 38’ del primer tiempo Nery Domínguez se había ganado la suya.
Pero a los 12 minutos el marcador se iba a abrir, para premiar al que más intentó en el conjunto local. El “Gordo” Ortigoza buscó con una pelota en profundidad habilitar al Pocho Cerruti por arriba, el mal control lo dejó a Herrera habilitado, quien busco romper el arco de Arias con un fuerte remate, pero la pelota rebotó en varios jugadores de Racing saliendo lisita afuera de la misma. Allí le quedó servida al juvenil Sabella, quien cargó la barra con todo y sacó un remate perfecto que entró abajo al lado del palo izquierdo de Arias. Un remate hermoso que desató el grito de gol con furia de los allegados y de todo el plantel del Ciclón. San Lorenzo se ponía 1-0 y era hasta el momento, dentro de todo justo.
Úbeda de inmediato mandó a la cancha al 10 de su equipo, Matías Rojas, mientras que, por el conjunto local, el ídolo Nestor Ortigoza dejó su lugar para que entre el colombiano Yeison Gordillo. Racing no podía entrar con claridad, por eso intentó con varios centros llovidos y unos minutos después tuvo un muy buen cabezazo de Correa que se fue cerca del palo izquierdo del Cóndor. A los 22 minutos Peruzzi pecó de ingenuo y al no terminar de acompañar una pelota al córner, dejó que Coppeti recupere el balón de forma insólita, y ante la posible situación de gol, Yeison Gordillo cortó la jugada de peligro con un tiro libre que le costó una tarjeta amarilla. Por suerte, el tiro libre fue mal aprovechado por el conjunto de Avellaneda, pero el cinco recién ingresado iba a estar condicionado el resto del partido. En la tribuna el frío era cada vez más grande, pero se compensaba con los gritos ante cualquier despeje o recuperación de los jugadores azulgranas. Corrían los 25 minutos cuando Agustín Hausch entró a la cancha por el Pocho Cerruti de buen partido. A los 32’ Racing tuvo un tiro libre en el borde del área con mucho peligro. El rebote en la barrera se gritó como un gol, me imagino que en sus hogares paso lo mismo. Los últimos minutos fueron de absoluto nerviosismo. Montero se peleó con todos los árbitros para que entraran a los 44’ Alexander Díaz y Agustin Martegani, por Di Santo y el ovacionado Alexis Sabella. Racing seguía buscando con pases entre líneas, pero cuando la pelota lograba pasar a los defensores locales, la jugada quedaba anulada por el fuera de juego.
Se iba el partido y parecía controlado, pero era lunes y era un montón para la lógica cuerva arrancar la semana así de bien. Peruzzi regaló un tiro de esquina en el minuto final. A los 93’, Racing ejecutó el córner pasado y el rebote lo tomó de sobre pique Nery Domínguez, quien seguramente si le pega 80 veces a la pelota desde ese lugar, 79 se van afuera, pero la única que iba a entrar, la realizó en el final de este partido. La pelota entró potente, no tan esquinada, pero pasando por debajo de una infinidad de piernas y llegando a la red del arco de Torrico, que no pudo hacer nada para despejarla. El partido se moría y al Ciclón se le escapaban dos puntos cuando el partido se ponía 1-1.
De esa manera terminó un nuevo clásico, con un gusto amargo, principalmente porque la victoria se escapó sobre el final. Es verdad, que desde que San Lorenzo se encontró con el gol retrocedió mucho y no pudo hacer valer ningún contragolpe. Es cierto también, que durante el resto del partido el conjunto local no fue superior ni tuvo claras ocasiones de gol. Pero si vemos el partido anterior contra este equipo (el subcampeón del torneo), si vemos la película desde el comienzo del exilio de los jugadores diferentes (y conflictivos), el balance es un poco más optimista. Hoy el equipo visitante no fue superior. Los pibes que hasta hace unos meses le llevaban el agua a las estrellas paraguayas, no sólo juegan, sino que se animan, la pisan, encaran. El funcionamiento de Montero es extraño, pero pareciera compensar un equipo que venía desequilibrado en defensa y con jugadores lentos para el retroceso. Hoy se vio una de las mejores facetas de Donatti en San Lorenzo y sus dos laterales vestidos de centrales no desentonaron en esa línea de tres última. Lo que sí falta es jerarquía en el medio y en el ataque. Pero tanto lo de Rosané, Sabella y Nicolás Fernández es más que destacable para el pozo del que veníamos. Nos quedamos con un sabor amargo, pudo ser un muy lindo antilunes después del golpazo electoral, pero no se pudo. Igualmente la semana recién comienza, como este proceso de los pibes, y esperemos que más temprano que tarde, nos puedan devolver la alegría.

La crónica de Nahuel March Ríos del empate azulgrana ante el conjunto blanquiceleste

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Pasto mojado

4/Sep/21

En medio de una tensa calma producto de la victoria frente al débil Patronato, San Lorenzo visitó al Platense del querido Leonardo Carol Madelón.

La lluvia proponía resbalones y éstos, confusión. El saneamiento espiritual de los jugadores era palpable. Ya no mostraban ese estilo desinteresado y apático de quien trabaja sin ganas. Más allá que Platense avanzó dos veces con peligro a los 15 y a los 16, San Lorenzo controló la pelota.

O la salida de los mellizos o el cambio de esquema surtieron efecto en el ánimo colectivo. A los 24 el Uvita de los Goles Importantes tuvo un mano a mano, con arquero tropezándose incluido. Fue afuera por muy poco, tras una preciosa habilitación de Di Santo. El doble 5 Ortigoza – Rosané hacía circular el balón y Cerutti andaba de acá para allá encontrando opciones para recibir. Los laterales del club hacían lo suyo y lo único que parecía inquietar a la defensa era la humedad del suelo.

El primer tiempo se fue con Caslita bien parado, habiendo recuperado esa intensidad que lo caracterizó en las primeras fechas, con buenas sensaciones individuales en algunos jugadores y dominando la pelota. No alcanzó para irse en ventaja pero sí para tener la tranquilidad de que tenemos lo mínimo indispensable para competir: ganas.

El comienzo del complemento mostró al local más adelantado en la cancha, inclusive aproximándose desde temprano al arco de Torrico con centros cruzados que obligaron al prócer a revolcarse en el pasto mojado. Dominó con claridad las espaldas de Ortigoza durante el primer cuarto de hora. Tal vez por eso Montero llamó a Sabella y mandó a sentarse al Pocho.

Cuarenta y cinco segundos después la lluvia hizo que se resbale Cardozo dejando en carrera al Uva frente al arco; la vendimia floreció y este enganchó como Messi en aquel gol a Chile por elminatorias, atrás y hace tiempo. Di Santo corrió con el optimismo de quien visita una bodega. La pelota dio en el travesaño sirviendo la mejor copa de Cabernet Franc que Franquito jamás probó. 1 a 0 y ya no llovía. Tal vez era el peor momento del partido para San Lorenzo pero es sabido que este juego no entiende las razones de la lógica

¿Quién podía imaginar lo que sucedería 5 minutos después?

Gentilmente Torrico se hizo un gol a los 22, el tiro lejano de Mansilla y el pasto mojado complotaron contra la respuesta del cóndor. Fue un tiro simple que entró gracias a la impericia del arquero.

Jalil Elias por Herrera y Yeison por Ortigoza para intentar equilibrar el desarrollo. A la media hora del segundo tiempo, el partido estaba muy chivo y para cualquiera.  El chico Hausch ingresó por Rosané a los 36, en el primer cambio ofensivo de Paolo.

Daba la impresión que sólo alguno de los Fernandez podía salvarnos la noche.  Tuvieron un lindo encuentro que terminó en una llegada bastante clara. Desafortunadamente nada de eso sucedió.

Uva fue el mejor del equipo pero se hizo expulsar tontamente de cara al partido con Racing, cuando se jugaba el descuento. Insultó a Vigliano luego de un forcejeo en el mediocampo.

El empate dejó gusto a poco pero fue justo. San Lorenzo muestra una mejoría en perspectiva a las paupérrimas actuaciones de Unión, Talleres y Estudiantes. No alcanza para ilusionarse con mucho pero alcanza para no sentir el desánimo completo que trasmitimos en esos partidos.

San Lorenzo jugó un partido correcto contra un rival débil, y empató 1 a 1.

La lluvia hizo su propio partido, mojando el pasto para ayudar a que los futbolistas hagan eso que nos enamora de este deporte, los goles.

La crónica del empate 1 a 1 frente Platense por la 10ma fecha del campeonato en la pluma de Gonza Gamallo. 

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25 goles, 4 partidos, 1 ilusión

3/Sep/21

El conjunto campeón del fútbol argentino recibió a Deportivo Español en Ciudad Deportiva. Durante los primeros 30 minutos el partido mostró a cada equipo y sus armas. San Lorenzo pretendía infructuosamente jugar a dos toques y mover rápido el balón. De ese modo armó una buena jugada a los 15 tras una linda combinación entre todo el frente de ataque, que encontró a Chamy Coronel en el borde del área obligando a la arquera a una volada frenética.

Español apostaba a meter pelotazos detrás de las centrales y así complicar a las santitas. Era parejo, golpe por golpe, con una tónica similar al partido del torneo pasado.

Casi hubo piñas. Tumulto, empujones, amarillas para cada lado, la tribuna de Español quejándose, respuestas desde adentro y todo lo peor del patriarcado en un instante de argentinidad concentrada. No pasó nada, la quisieron boxear a Maca pero no pudieron.

Los que llegamos a Ciudad Deportiva con ganas de ver 9 goles de taquito nos tuvimos que adaptar a este partido disputado y complejo, donde solamente un error humano podía contribuir a que se abra el marcador.

A los 34 la visita tuvo un mano a mano, luego de que la fuerte Romero se bancara de espaldas a Vidal y tocara muy bien para Loza, que definió mal y ancho. La suerte de las campeonas.

Mientras San Lorenzo tocaba por izquierda ingresó un balón proveniente de las canchas de juveniles. El conjunto visitante se distrajo, incluso todes pensamos que la jueza iba a detener el match. Sin embargo, Débora Molina aceleró y Maca acompañó para tocar suavemente al gol. 1 a 0, impensado y hasta injusto, pero 1 a 0 al fin.  36 minutos iban.

Ahí comenzaron a aparecer las campeonas. Tuvo 3 chances claras antes de que termine el primer tiempo, una de Eli, una de Maca y una de Pereyra. Las locales se habían relajado y las visitantes estaban nerviosas y algo desencajadas. 

Basualdo no dispuso ninguna modificación para el segundo tiempo, inclusive frente a la amenaza de un fanático (de quien no develaremos identidad), que amenazó con irse sino entraba Nicole Hain.

Apenas dos minutos necesitó San Lorenzo para ampliar la diferencia tras un preciso córner de Eli y un estético cabezazo de Sindy. Tuvo un tiro libre Sindy, que pedía ángulo, y un mano a mano Eliana, que se fue ancho.

La presencia del fanático en las gradas estaba asegurada: Nicole por Maca y Karen Puentes por Coronel, fueron los primeros cambios.

En otra confusión de las centrales locales, a los 16, la Tucu Romero definió suave ante la salida de Vanina Correa acercando peligrosamente en el marcador a Español. A San Lorenzo le dolieron toda la mañana los pelotazos frontales.

Nicole y Débora se encontraron por izquierda a los 19 minutos. Tiraron una pared para que la blonda meta un centro de gol que Ceci Lopez no dudó en concretar.

Nicole tuvo la suya a los 22 y no defraudó a sus fans. 4 a 1. Ya todo era calma y paz, el sol brillaba en el cielo.

Eliana te clava un golazo, sale, va al vestuario y se va a dirigir a las más jóvenes. Puso el 5to con un chumbazo hermoso al ángulo desde afuera del área y casi que salió mientras lo festejaba.

Caro Imbrogiano y Rocío Vazquez entraron por Débora y la capitana. La jerarquía de San Lorenzo fue demasiado para las aspiraciones de Español.

El buen momento del equipo ilusiona, su efectividad y su contundencia. Cuando las cuatro de arriba tienen espacio para jugar, le pueden pintar la cara a cualquiera. Inclusive a la primera del masculino.

Aunque algunas luces de alarma se encienden cuando la pelota vuela entre las centrales. Tal vez un equipo más fuerte no te perdona las que hoy nos perdonó la visita.

Fue 5 a 1, claro y contundente, aunque algo mentiroso. Hubo que laburar el partido y hay algunas cositas que ajustar.

El San Lorenzo de Basualdo ilusiona por su efectividad y su seriedad y por la aplastante diferencia que está mostrando frente a equipos que el campeonato pasado lo complicaron.

La crónica del triunfo por 5 a 1 frente a Deportivo Español por la 4ta fecha del Torneo Clausura.

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