Naranjo en flor

3/May/21

Triunfo sufrido en un día casi primaveral en pleno mayo. El Ciclón venció por 1-0 a Godoy Cruz con un gol de penal de Óscar Romero en la primera etapa, en la segunda Ángel erraría otro y el final sería otra vez para sufrir sin descanso. Casi como un tango.
En este trajín de partidos al equipo de Dabove lo acecha la irregularidad como su mayor enemigo, no sólo entre partidos sino también en el transcurso de los mismos. El mayor rival a vencer muchas veces es uno mismo. El conjunto azulgrana encadena triunfos en el torneo local pero derrotas en la copa, pero no conforme con ese andar también tiene momentos de titubeo en los partidos que le hacen sufrir más de la cuenta cuando debiera haber liquidado los mismos un rato antes.
Previsible cambio de nombres luego de la rotación entre semana, con ingresos de Donatti, Rojas, Jalil Elías, Ramírez, Ángel Romero y Uvita. El técnico paraba lo que se presume como el equipo titular. En el esquema ninguna sorpresa con un dibujo táctico que oscilaba entre el 4-2-3-1, 4-1-4-1 y el 4-4-2 dependiendo de los momentos del equipo con la pelota y sin ella.
Cuando iban 3 minutos combinaron Ángel y Óscar Romero quien le pegó de afuera del área avisando. En ese arranque al Ciclón le faltó hacer pie en el medio para cortar y manejar mejor la pelota, cosa que se iría corrigiendo a medida que el pibe Rosané tomaba confianza y se hacía dueño del juego en ese sector. Iban 8’ cuando desbordó el mellizo maligno y metió un centro raso para Uvita que llegó al borde del área chica en posición de nueve y la pelota se le fue un poco menos de un metro a la derecha del primer palo. Corrían 12´cuando Rojas y Ángel combinaron bien, el paraguayo desbordó y metió un centro pasado que sobró a Uvita, cuando Jalil Elías intentó una volea que terminó siendo una pifia. El conjunto azulgrana era más, se acercaba con peligro y andaba cerca del primero. A los 24’ volvió a florecer la sociedad de la banda izquierda. Rojas buscó a Ángel que la rebotó para Ramírez que se metía con gambeta al área un par de metros a la izquierda de la medialuna, lo bajaron y el árbitro Trucco marcó penal. El encargado de pegarle fue el mellizo zurdo que le dió fuerte al medio y pese a un roce en el arquero puso la victoria parcial. Dos minutos después el Ciclón hizo lenta una que era para acelerar y se perdió la posibilidad de aumentar el marcador. A los 33′ Rosané se animó sacándose a dos de encima y Ángel intentó un tiro esquinado que se fue cerquita del palo derecho del arquero Espínola. El cronómetro cantaba 35′ cuando Gaby Rojas la peleó en la banda izquierda, se metió de carambola al área y cuando le quedaba la cancha para el centro lo bajaron ¡Fue un penalazo! Pero Trucco dijo siga siga y a otra cosa medio que dando a entender que difícil que en un mismo tiempo te den dos penales. El tramo final San Lorenzo se replegó, le costó sostener la pelota y el equipo mendocino se acercó sin generar peligro. Al finalizar el primer tiempo los gauchos de Boedo ganaban merecidamente en un partido con altibajos.
Cuando arrancó el segundo tiempo el elenco de Dabove parecía jugar a otro ritmo que su rival y combinaba rápido pero le faltaban 5 pa´l peso. Iban 3′ cuando Uvita cabeceó un tiro libre que ejecutó Rojas, y rápido de reflejos Espínola la envió al corner. Pasaron 2 minutos para que en un centro del lateral izquierdo, el delantero paraguayo la acomodó con el pecho y ensayó una volea bárbara que se iba a estrellar en el palo. Era el gol de la fecha. A los 15´ Angelito desbordó después de un pase largo de su hermano Óscar, se frenó haciendo pasar de largo a su marcador y se la dejó a Ramírez que le pegó sin fuerza pero consiguió un córner. Iban 18′ cuando Óscar parado de Ortigoza en el centro de la cancha lo vió a Herrera solo a la derecha y le puso la pelota, el yacaré de primera la rebotó para Uvita cuando Santos se lo llevó puesto y así a Trucco no le quedó otra que cobrar el segundo penal de la tarde. Ésta vez lo iba a ejecutar Ángel que con mucha preparación lo quiso ajustar contra el palo pero Espínola leyó bien la intención y se lo sacó. El partido seguía 1-0 aunque San Lorenzo debía estar claramente uno o dos goles más arriba de los mendocinos. Jugaba mejor, era superior, atacaba con peligro, soltaba bien a los laterales, manejaba bien el medio, recuperaba rápido, tocaba bien, se lucían Ramírez y los Romero. El Juani levantó mucho en este partido, como si se hubiera hecho un perfil en Tinder. Pero a partir de ese momento el Ciclón desmejoró. Los cambios dejaron muy solo a Rosané en el medio que tuvo que correr para todos lados como perro de presa, con ello terminó retrasándose y Godoy Cruz empezó a tener ratos de dominio. Iban 21′ cuando Torrico le sacó una bocha bárbara a Ávalos luego de un centro del Ramírez de ellos. A los 26′ tras un rebote en las dos piernas de Badaloni, el Cóndor parecía vencido pero se levantó como si tuviera 20 años y cacheteó una bocha que tenía destino de empate. Cuando solo habían pasado 120 segundos el prócer azulgrana le ahogó el grito al Ramírez de ellos. Lo que siguió encontró al azulgrana parado de contra para ampliar el marcador que no se dio, pero tuvo una clara en un desborde de Ángel, un cabezazo de Martegani que Rondamón Pittón no llegó a conectar. Final, victoria, 21 puntos y parte de la clasificación a cuartos en el bolsillo.
El equipo sufrió muchos altibajos en el partido. Mostró su mejor cara en varios tramos en los que fue muy superior al Tomba, pero también sufrió para luego quedarse con los tres puntos. Gran partido de Rosané, los Romero, Ramírez y tremendos 10 minutos donde Torrico sostuvo en sus manos el triunfo. El jueves enfrenta a 12 de Octubre en el Nuevo Gasómetro y el domingo se juega la clasificación en Avellaneda. Domingo completo porque comento de paso que vacunaron a mi vieja y se me pianta un lagrimón. Ganó San Lorenzo, pariendo pero… Primero hay que saber sufrir.

La crónica de Cafu Amador de la trabajosa victoria ante el Tomba

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Una mañana feliz

2/May/21

San Lorenzo recibió a Defensores de Belgrano por la quinta fecha. Si algo tiene de lindo cubrir el femenino es que se pueden apreciar todas las expresiones de las jugadoras, el aliento y las puteadas, las conversaciones entre las jugadoras y las juezas. Basualdo (nuestro DT y no el subsecretario de energía) plantó un esquema versátil con Maca y Débora como puntas bien definidas y Sindy y Eliana rotando, haciéndole lugar a la subida de las punzantes laterales.
Nada sucedió durante los primeros 20, salvo por un despeje de Bobadilla que casi destruye nuestro equipamiento de cobertura. San Lorenzo dominaba el trámite y tenía la responsabilidad, Defensores apostaba a recuperar y salir rápido de contra cuando San Lorenzo quedaba mal parada.
Iban 29 minutos cuando Salazar y Sindy tiraron una pared en el medio, pase filtrado para Maca Sánchez. La jugada parecía no tener peligro y diluirse cuando la arquera de Defensores salió y dejó un rebote corto. Premio para el tesón de la delantera Débora Molina quien se animó a probar desde lejos (tal vez fue la recomendación de nuestra arquera quien le dijo “pegale Debo, pegale”). La pelota voló en el aire e ingresó suave y flotando decretando el 1 a 0 y haciendo estéril el lento retroceso de la arquera visitante.
9 minutos después las Santitas dieron una muestra de jerarquía. Otra vez Débora fue profunda por izquierda y tiró un centro bajo punzante para la entrada goleadora de Eliana Medina. Resonó en el aire él “Bien Pocha!” de Rocío Correa, expectante desde la platea. 2 a 0 y a disfrutar la mañana. El sol brillaba y las Santitas nos daban lo más lindo que tiene el fútbol y no se disfruta tanto en el masculino: goles.
Sin mayores sobresaltos se nos fue el primer tiempo. A San Lorenzo le alcanzó con su jerarquía para imponer condiciones, no descolló pero fue claramente superior y marcó el pulso de las acciones.

En el segundo tiempo San Lorenzo salió con las mismas jugadoras a la cancha. A los dos minutos, esta vez por el costado derecho, San Lorenzo armó una buena combinación, y Brisa Gallo consiguió meter un centro atrás para que Eli Medina controle con calidad, y abra para Sindy Ramírez, quien remató en la media luna del área, tirando la pelota muy por arriba del travesaño. Se mantenía el dominio del equipo local. Rondando los diez minutos de nuevo la figura de la cancha Débora Molina consiguió desbordar y meter un centro con mucha potencia al área chica qué logró ser controlado por la arquera de Defensores.
El dragón no podía pasar mitad de cancha, el equipo azulgrana estaba muy sólido y si bien a los 10 minutos el equipo visitante conseguía un córner, todas las pelotas que entraban al área eran bien despejadas por la arquera Bobadilla.
San Lorenzo acumulaba jugadas de ataque, primero un mano a mano de Eli Medina que aprovechó ciertas dudas de la arquera visitante en salir a buscar la pelota afuera del área, pero que igualmente luego pudo achicar bien cuando la 10 quiso definir. Al minuto siguiente, Maca Sánchez se dio vuelta bien en la mitad de la cancha, abrió para la izquierda para Molina, quien en el vértice del área grande enganchó y le pegó al arco, pero el remate de nuevo fue fácil para la arquera rival.
Débora Molina estaba intratable, todas las pelotas que le llegaban lograba desbordar y tirar el centro. A los 13 minutos se realizó el primer cambio en el conjunto local, salió la 30 Brisa Gallo y entró la 22 Rocío Vázquez quien al minuto recuperó una pelota en la defensa del conjunto visitante, metió una pelota en cortada para Eli Medina qué gambeteo a la arquera, pero quedó demasiada abierta por derecha con lo cual tuvo que meter un centro atrás, para Molina que la agarró de sobre pique y le pegó muy por arriba del arco.
San Lorenzo jugaba bien y merecía más. Las pelotas en cortada eran una especialidad y los cambios de frente encontraban siempre mal parada a la defensa del equipo de Belgrano.
A los 23 minutos San Lorenzo tuvo la más clara para colocar el tercer gol. Maca Sánchez desbordó por derecha y colocó un centro atrás para Eli Medina, quien definió muy mal, y le entregó la pelota a la arquera, qué si bien dio un rebote, luego de varios choques la defensa de Defensores sacó la pelota al lateral.
Él dominio era tal que San Lorenzo perdía la pelota en mitad de cancha y las jugadoras de Defensores no sabían qué hacer con la misma, intentando pegarle muy de lejos, para poder sorprender a la arquera Bobadilla que suele estar muy adelantada, pero por suerte no tuvieron éxito.
San Lorenzo aprovechó el encuentro para hacer cambios y descansar a algunas jugadoras. Primero entraron Camila Lugo por Maricel Pereyra, y salió Eli Medina, para que entre Mili Vargas. Luego salió la defensora Salazar para que entre Carolina Imbrogiano y la histórica Sindy Ramírez dejó la mitad de la cancha para pasar a jugar de defensora central. Por otra parte, la figura del partido Débora Molina salió de la cancha para que entre Flor Rodríguez.
Los cambios desordenaron al conjunto local, qué dejó de atacar con mayor presión y Defensores de Belgrano empezó a tener un poco la pelota. Aun así, seguían sin poder entrar al área de San Lorenzo. Él ingreso de delanteras frescas en el conjunto de Defensores le dio más potencia en la ofensiva, que con empuje fue arrinconando al Ciclón al final. Tanto fue así que llegando a los 90 minutos el equipo visitante aprovechó un tiro libre cerca del área y ejecutándolo directo al arco, pero por suerte la pelota se estrelló en el travesaño.
Finalmente, el partido terminó y las Santitas se llevaron el encuentro. Con un domino casi total del juego, San Lorenzo quedó puntero de la Zona A y se recuperó así del último empate que había dejado al conjunto azulgrana con un sabor amargo.

La crónica de Nahuel March del buen triunfo de las Santitas ante Defensores de Belgrano

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Triste Blues

29/Abr/21

Triste noche de miércoles. Se complica el Ciclón en la Copa Sudamericana. Cayó 2 a 0 en su visita a Rosario Central sumando así 0 puntos y 3 goles en contra en dos presentaciones. Muy lejos de las expectativas generadas. 

San Lorenzo es como la vida misma y cada vez se parece más a estos tiempos. Las alegrías se esfuman en el viento ante los golpes que propinan las malas noticias. Después de derrotar a River y afirmarse en la pelea por la clasificación, cuando se podía presumir un despegue futbolístico el equipo de Diego Dabove no dio la talla y se llevó una derrota dolorosa, casi un triste blues de su excursión copera. Desde este humilde lugar quiero decir que era evidente y cada vez más impostergable la rotación. Mientras avanza el torneo era cada vez más visible que esa rotación tenía el riesgo de ser muy costosa. El Ciclón salió con muchísimos cambios a enfrentar la segunda fecha del grupo. Cambió la defensa casi entera, cambió el esquema, cambió los de arriba y solo mantuvo a Óscar Romero en el medio. Poner 5 defensores se antojaba como excesivo, aunque daba la impresión de que el plan era mantener el 0 y planificar (desde los 5 cambios posibles) otro partido en el segundo tiempo para así traerse los 3 puntos.

El azulgrana tardó menos de un minuto en sufrir la primera de peligro a la salida de un corner. Iban solo 10 minutos cuando  Central convirtió un tiro libre en gol, Ferreyra metió un centro al punto penal, Torrico salió mal y Almada se la punteó. El Ciclón no encontró el rumbo; cuando tenía la pelota le duraba poco y cuando la podía sostener terminaba en pelotazos y el conjunto local llegaba con facilidad hasta cerca del área. En el medio el partido se hacía tortuoso con solo dos jugadores en el eje central contra un equipo que ponía 4 o hasta 5 jugadores en esa zona. La obvia superioridad numérica en el medio hacía que Óscar levantara la cabeza sin encontrar socios y que el conjunto rosarino pasara esa zona como una autopista.

El técnico decidió meter mano en el esquema y reacomodar al equipo en la cancha. Mandó a Flores que es central de lateral derecho, a Salazar que es lateral derecho de lateral izquierdo, a Pittón que es lateral izquierdo de volante por izquierda y a Troyansky que vino siendo extremo izquierdo de delantero central. Un lío. Un blues en Re con una viola improvisando arriba en la pentatónica de Do, un desorden. El plan A de aguantar el 0 en el arco propio había sido efectivo 10 minutos, parecía que no había plan B y solo gracias a Torrico el primer tiempo no terminó en una desventaja lapidaria. San Lorenzo no pateó al arco en los primeros 45.

En el segundo tiempo entraron Ramírez y Ángel Romero y el equipo mejoró, tuvo mejor la pelota, dominó territorialmente al rival y se acercó con mayor peligro al arco defendido por Broun. Sin ser un cambio maravilloso se mostraba otra cara, pero Central siguió complicado y yendo. San Lorenzo tuvo un tiro cruzado de Ángel, un pif de Pittón, un tiro de lejos de Ramírez, un tiro libre de Ángel. Faltaban 10′ cuando Vecchio dejó pagando a Rosané y encaró haciendo malabarismo por la raya del fondo para meter el centro atrás dejando pintado a Coloccini, que no se percató de que el rosarino no tenía ángulo para hacer otra cosa que un centro atrás, y le regaló la línea de pase al medio para que Lucas Gamba defina cruzado y sentencie el partido.

Poquísimo del Ciclón. Falto de actitud, falto de reacción, falto de ideas, desordenado, improvisado y derrotado con justicia. La rotación tuvo un costo altísimo; a veces cuesta entender el enamoramiento del técnico con jugadores como Melano o Troyansky, puedo entender algo del último porque es voluntarioso aunque en la mayoría de los partidos su desempeño fue intrascedente, pero con el primero me cuesta más encontrar justificación para que juegue, incluso para traerlo siendo que San Lorenzo es un equipo que trabaja bien en inferiores ¿No hay un pibe para jugar por afuera y por el qué no haya que desembolsar grandes sumas para traerlo y contratos más altos? Me parece que la respuesta es sí, no se puede andar gastando por gastar en jugadores que no marcan diferencias, para eso es mejor que jueguen juveniles que en el mejor de los casos los podes vender y en el peor demostrarán que no están a la altura de jugar en la primera de San Lorenzo como tantos otros que hemos comprado últimamente.

Un partido que fue una canción triste, un blues lento en escala menor, la Sudamericana empieza a quedar cada vez más lejos en un grupo que a priori era accesible. Quedan 4 partidos y no hay margen para otra cosa que no sea los 12 puntos en fila, parece difícil pero no es imposible. El domingo a las 14:20hs recibe a Godoy Cruz en lo que será un partido definitorio en la Copa de la Liga Profesional.

La crónica de Facu Amador de la derrota por Copa Sudamericana frente a Rosario Central. 

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San Torrico y los apóstoles Romero

25/Abr/21

Domingo a la noche y descontrol en aislamiento. El Ciclón de Boedo metió un triunfazo en condición de visitante frente al más pintado del barrio, de guapo se llevó los tres puntos del Monumental. Fue 2 a 1 con goles de Uvita y Jalil Elías, no faltaron las emociones, las atajadas de Torrico y los nervios. El equipo de Dabove se afirma entre los 4 que clasifican a los cuartos de final de la Copa de la Liga Profesional de Fútbol.

Una semana movida después de la derrota con Huachipato, donde se suscitaron todo tipo de noticias que no vienen al caso, pero que sumaron a un clima enrarecido. Encima tocaba enfrentar al equipo que parece que ni cuando es derrotado efectivamente pierde: el meritócrata River de Gallardo, una especie de Bayern Nuñez en los medios de comunicación del binomio insoportable que domina todo el discurso mediático deportivo. La realidad es que, más allá del obvio sentimiento revanchista que anima al cronista, el equipo azulgrana tenía una parada brava. Para complicar aún más el panorama en la previa del partido, el Ciclón salía de la zona de clasificación y necesitaba traerse algo de su visita al gallinero para seguir con expectativas.

En el arranque los Forzosos salieron a empujar arriba para intentar golpear primero en un partido en que se presumía sería dominado por su rival. El equipo parecía bien parado y consciente de lo que se jugaba: lo iba a buscar, lo peleaba e intentaba dominar territorialmente. No iban ni 5´ cuando el Ciclón ya había tenido las dos más claras. Casi de arranque Uvita recibió entrando al área volcado a la derecha de la medialuna y sacó un remate cruzado que obligó a Armani a la estirada, por el palo izquierdo Ángel entraba solo. Iban 3 minutos cuando el Torito apuró la salida de River y se comió un planchazo criminal de Palavecino, la pelota le quedó a Elías que la puso para Ramírez, quien tocó para Uvita que la rebotó para la entrada de Ángel cuando Montiel se cruzó evitando la apertura del marcador.

Por supuesto que el rival se iba a venir pero bajo los tres palos estaba el Cóndor Sebastián Alberto Torrico que es top 3 de mejores seres humanos vivos en este momento. Muchos centros, algunos descolgados por Torrico, otros sacados por los centrales y otros cabeceados afuera. A los 13 se juntaron los mellizos, Óscar le puso una bocha deliciosa a Uvita que corrió en diagonal y definió con un tiro que le salió al cuerpo del arquero local. Enseguidita nomás River salió mal del fondo presionado por el azulgrana y Enzo Pérez generó una remake de aquella de Hummels e Higuaín en el Maracaná solo que esta vez quedó en los pies de Uvita que metros a la derecha del punto penal la controló con el pecho, se giró y definió cruzado ante la salida de Armani para poner el 1 a 0.

Los mejores minutos del ciclo Dabove con el equipo bien parado, presionando, jugando, yendo a buscar y atacando el espacio con los mellizos como ejes. Luego del gol el equipo de Gallardo lo fue a buscar chocando una y otra vez con el señor Torrico. Primero fue Borré que quiso definir cruzado pero se encontró con la humanidad del Cóndor tapándole todo el ángulo de tiro. Luego Palavecino remató sin ángulo en una fácil para el arquero azulgrana. River dominó territorialmente, llegó, complicó pero se repitió en centros que chocaron contra el frontón compuesto por el fondo. El Ciclón se metió atrás esperando tener espacios.

El segundo tiempo fue una continuidad del final del primero con River yendo y San Lorenzo replegado esperando morder y salir. Borré tuvo una que se le fue alta. Dominio territorial del local. Iban 6 minutos cuando Óscar Romero fue al piso y ganó, después de un mal control de Palavecino (que jugó regalado desde los 3 minutos del primer tiempo), y tocó para Uvita que giró y jugó con Ángel que encaró, ganó la cuerda, desbordó y metió un centro atrás para Férnandez quien erró, pero en ese toque mordido la pelota le quedó servida a Jalil Elías que esta vez no perdonó, la mandó a guardar y despertó un grito desaforado en todos lados, con epicentro en Boedo. El Ciclón ganaba 2 a 0, se volvía a meter entre los que pasan de ronda y daba un buen golpe sobre la mesa.

Lo que siguió fue bastante parecido a los últimos 20 del primer tiempo. Un Torrico fenomenal tuvo una intervención fantástica ante De La Cruz cuando iban 23′ que luego quedaría en pies de Girotti, que lo erraría con el arco vacío. Zafábamos. El reloj marcaba 29´ y llegaría el descuento del equipo local tras un centro de Borré, un rebote en Donatti y una carambola que le iba quedar en los pies al pibe que se tomaba revancha del gol errado un rato antes. El partido se ponía 2 a 1 y a sufrir como siempre porque esto es San Lorenzo y sino sufrimos no vale, no es real, es así; esa es nuestra impronta, sufrir siempre para disfrutar después.

El equipo de Dabove pudo haber ampliado la ventaja en alguna contra en los pies de Troyansky que jugó a atacar el espacio y ocupar la banda en el retroceso, dejando a Óscar Romero como el más adelantado, liberándolo de funciones defensivas. Faltando 5´el mismo pibe iba a pegar un cabezazo en el travesaño para que agarremos los celulares buscando guardias cardiológicas cercanas. El local seguía dominando la pelota pero sin generar peligro más allá de incontables centros. Pero nada pasó pese a los ¡seis minutos! que adicionó un generosísimo Echenique para ver si así lo empataban. No pudieron aunque luego venga la sarasa de los merecimientos, la dignidad, las intenciones y la mar en coche ¡Ganó San Lorenzo carajo!

En el arranque se vieron los mejores minutos del ciclo Dabove con buena presión, ambicioso y con una idea de juego basada en atacar el espacio. Luego del gol se replegó dejándole el campo al equipo de la meritocracia; sufrió y por momentos fue superado por su rival, pero supo pegar en los momentos justos y aguantar. Puntos altos en Torrico, los mellizos gemelares y la zaga central, destacable partido de Rodríguez. El miércoles debe ir a buscar los 3 puntos a Rosario por la Copa Sudamericana, el fin de semana recibirá a Godoy Cruz para dar un paso más en la búsqueda del objetivo de meterse entre los 8 que irán a los mano a mano. La moneda está en el aire ¡Vamo arriba! Y que siga la alegría que hace falta por Boedo ¡Vamos Ciclón carajo! El boverato se va a dormir re caliente esta noche.

La crónica de Facu Amador del triunfazo del Ciclón frente a River en el Monumental.

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Ni el tiro del final te va a salir

22/Abr/21

San Lorenzo perdió 0-1 en su debut de la Copa Sudamericana contra el desconocido Huachipato de Chile. Así dejó tres puntos clave de local y una imagen preocupante, luego de aquella eliminación “heroíca” de la Copa Libertadores en donde el conjunto de Davobe parecía encontrar el equipo. Sin respuestas desde lo físico y lo futbolístico, al Ciclón ni siquiera lo acompañó la suerte, ya que, aunque jugó mal, tuvo varias oportunidades de gol para empatar el partido y ni siquiera salieron. Lo único bueno, ¡volvió Torrico!

En una tarde que en la previa parecía traer pocas emociones, las cuervas y los cuervos se sentaron a ver el partido en su casa, principalmente por la vuelta al arco del Cóndor “San” Torrico, quien además fue el capitán del equipo. La otra novedad en la previa fue la no inclusión del “Torito” Rodríguez en la plantilla de los convocados, quien había alcanzado su tercer tarjeta amarilla ante el Santos por la Copa Libertadores y ante una posible presentación para impugnar el partido por parte del equipo chileno, se decidió dejarlo afuera.

De esta manera, San Lorenzo salió a la cancha sin un volante central de marca (y no es que el “ternerito” Rodríguez sea un especialista en eso), y lo reemplazó por Jalil Elías de cinco y Ramírez y Óscar Romero por los costados ayudando en la marca. Las deficiencias del medio fueron un rasgo característico del partido, ya que la recuperación de la pelota terminó siendo siempre cerca del arco de Torri. El partido fue de ida y vuelta, ya que los chilenos tampoco pudieron realizar buenas recuperaciones en esa parte de la cancha. Y fue así desde el arranque, ya que, a los tres minutos en una buena salida rápida, Peruzzi  colocó un buen centro por el piso para Alexander Díaz el cual remató fuerte pero al cuerpo del arquero. Al minuto siguiente, San Lorenzo mostró sus primeros problemas en la defensiva, y desde un lateral, entre tres jugadores del Ciclón no pudieron evitar que Poblete realice un centro de volea para que, el 23 Martínez, anticipe a Peruzzi adentro del área chica y con un cabezazo encuentre mal parado a Torrico para convertir el 1-0. Un defensa dormida que iba a pagar muy caro ese gol tempranero.

San Lorenzo perdía 1-0 y desde el mismo saque del medio Alexander Díaz desperdició el empate pegándole de volea por arriba de travesaño cuando quedaba solo contra el arquero. El local intentaba tener la pelota sin éxito, y en un nuevo descuido en el fondo, el 14 se escapó con la pelota y San Torrico pudo tapar su primera pelota difícil de la noche. No sería la única del primer tiempo, ya que más tarde sacaría con los puños un tiro libre venenoso. A los 21, luego de una mala salida del equipo chileno, el conjunto de Boedo se llevó la pelota hasta el área contraria con una serie de rebotes, que le dejaron la pelota servida y picando a Gino Peruzzi, quien remató con mucha potencia pero afuera de los tres palos. Esa sería, sin lugar a dudas, la jugada más clara del Ciclón para empatar el partido.

San Lorenzo peleaba mucho arriba en vez de generar juego y en el medio al revés, no luchaba ni recuperaba la pelota. Llegando a los 25 minutos, San Lorenzo parecía recuperarse a fuerza de voluntad y el equipo chileno se llevaba ante esto, su primer tarjeta amarilla para Claudio Sepúlveda. Los tres puntas del ataque se entendieron muy poco. Ángel Romero y Uvita Fernández jugaron un primer tiempo para el olvido. Alexander estuvo falto de confianza, volvió atrás en varias que podía darse vuelta, encarar y rematar. Aun así, fue uno de los mejores del primer tiempo. El medio seguía desordenado, Ramírez y Óscar no sabían cuando salir a marcar y cuando bajar a buscar el esférico. Y Jalil Elías retrocedía demasiado, pegándose a los dos centrales y permitiendo que el equipo trasandino gane mucho terreno con la pelota. Lo de la línea del fondo es llamativo, en lo que respecta a lo ligero que van los defensores del ciclón a marcar. Aun así, San Lorenzo merecía por lo menos empatar en este primer tiempo. Y hasta tuvo una última en el minuto 44, con un remate de Alexander desde afuera del área que se fue cerca del travesaño.

En el segundo tiempo, el Ciclón salió a la cancha sorprendentemente sin variantes. Al técnico al parecer no le llamó la atención el mal nivel de algunos jugadores ni su supuesto cansancio. Ni tampoco jugar sin 5.

A los dos minutos San Lorenzo tuvo un buen tiro libre y un córner, pero de ese tiro de esquina, Huachipato sacó una contra que terminó en un tiro libre infantil para el conjunto chileno, lo que le valió la tarjeta amarilla a Uvita, el cual ya pedía a gritos salir de la cancha. Huachipato agrandado comenzó a presionar en la salida, de hecho, los chilenos tenían siempre un jugador encima de Óscar para evitar que el equipo de Davobe pueda salir con el 10. Mientras tanto en el fondo se posicionó con una defensa de cuatro muy en línea, jugando al offside. Algo que tentaba y mucho a los tres delanteros nuestros, que se paraban esperando un pelotazo que sorprenda a Huachipato, algo que nunca sucedió.

En lo ofensivo San Lorenzo buscaba encontrarse por izquierda con Ángel, Óscar y Ramírez y con la pelota dominada buscar la entrada de Gino Peruzzi por el costado derecho. Así tuvo dos jugadas casi calcadas, una que no pudo controlar el 4 entrando al área y otra en donde Gino entró más tranquilo y remató fuerte de nuevo, pero pegándole a la red del costado del arco. De nuevo en los pies de Peruzzi San Lorenzo perdía la jugada más clara.

Con el correr del tiempo la desesperación empezó a entrar en la cancha (¡y eso que no había público!). El Ciclón comenzó a acumular faltas cerca del área contraria, pero ninguna fue bien aprovechada: un lindo tiro libre para Ángel que ni siquiera pasó la barrera, varios córners desperdiciados y un tiro libre lejano que parecía un buen centro, pero terminó en offside de Donatti. En casi 20 minutos San Lorenzo era dominador del partido, pero porque el contrario le entrega la pelota, y aunque no sabe bien que hacer, llega y desaprovecha las que tiene. El partido va de área a área igual, no tanto por las situaciones, sino porque como ya dijimos, NO hay medio. San Lorenzo recupera la pelota y corre sin parar, ya sea con Ángel o con Uvita o Alexander y algunos pases al medio salen bien, pero no generan peligro.

En ese momento de caos y desazón, en donde el poco público presente ya gritaba como si no hubiera protocolo, entraron Troyansky y Melano por Alexander (de los mejores en cancha y el más descansado, ya que no venía jugando) y Uvita . Quedaban 15 minutos y los cambios parecían haber desordenado al equipo. El partido se perdía y el recurso de San Lorenzo era intentar buscar el error del achique de Huachipato (que no lo cometía). Así, con pelotazos o pelotas entre líneas se fueron varias jugadas y minutos en offside de los ingresados. Las pocas que pudieron progresar en esa dinámica eran las que Óscar les colocaba a Ángel por el costado izquierdo, pero aun así carecían de peligro.

Ya entrando en los minutos finales “ni el tiro del final te va salir” dice el tango, y así fue. En una de las pocas jugadas colectivas que lograron armar, la pelota fue de derecha a izquierda, y le quedó casi en la línea del fondo a Pittón, quien colocó un centro atrás para que Ángel desde el vértice del área chica sacara un fuerte remate que se fue por arriba del travesaño. Pero no iba a ser la última, ya que en otra jugada de combinación, Melano se abrió por derecha y Ángel le devolvió una pared perfecta, que le permitió al 7 entrar al área y llegar hasta la línea final de la cancha, para realizar una especie de remate-centro atrás, que rebotó en un jugador chileno y cruzó todo el arco, pegando en el palo y yéndose afuera. Y aunque de ese córner Braghieri volvió a perderse el empate con un buen cabezazo, increíblemente no iba a ser la última jugada de partido. Ya que en el alargue San Lorenzo perdió dos veces la pelota saliendo de abajo, pero gracias a Torrico y al palo se evitó que el partido termine 2-0.

Con esa sensación de absoluta desesperación y desconcierto terminó el partido, que nos dejó con un debut amargo y de nuevo con la obligación de tener que ganar o ganar, ya que encima en esta Copa solo pasa de grupo el puntero. Luego del juego con Platense y el buen partido en Brasilia, San Lorenzo parecía darnos algo de paz, pero no. Lo más preocupante es que en una apuesta arriesgada, el entrenador puso todo lo que tenía en esta seguidilla de partidos, pero ahora no sabemos que le queda para enfrentar a River por el torneo local y luego a Central en un partido que va a definir el grupo de la Sudamericana. Faltan ideas, aunque en lo ofensivo algo se improvisa. Lo que tiene que trabajar con urgencia, ya que no queda tiempo, es la recuperación de la pelota en el medio y en la defensa. Si eso no mejora, este equipo difícilmente puede pelear algo.

La crónica de Nahuel March de la caída del equipo de Dabove en su debut copero

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Mal que nos pesa

17/Abr/21

Pobres desventurados los que reniegan del otoño. El clima era maravilloso para la práctica de este apasionante deporte. Diego Dabove paró su equipo titular (sin el lesionado Di Santo) para recibir al duro equipo de Milito en un duelo clave para las aspiraciones de ambos conjuntos. Habían ganado River y Central y era vital conseguir los 3 puntos. Sorprendió el cálido saludo de los jugadores del bicho con su ex Dt. Se ve que dejó un buen recuerdo.

Los primeros 35 minutos mostraron una tónica pareja, Argentinos buscaba imponer su juego y San Lorenzo esperaba. Ellos moviendo el balón de lado a lado y nosotros agazapados y expectantes a cualquier recuperación. Pocas llegadas, mucho ajedrez. Uvita tenía una fe ciega en sus condiciones, aunque no le salía una. Angelito, en uno de esos partidos laguneros donde trataba de hacer tacos improbables en sectores innecesarios. El Toro lucía un tono similar a sus últimas actuaciones: opaco, algo grisáceo.

Entonces la apuesta dio resultado.

San Lorenzo metió tres toques rápidos, Ángel para Óscar y este para Rojas. Iban 37 minutos. Todo ocurrió por izquierda. Gabigol tiró un centro que parecía ser horrible, alto y pasado; Uvita entró fiel a sus convicciones por la derecha y cuando nadie tenía fe, él creyó. Cabeceó de lado a lado para que desde el lugar más profundo de la laguna emerja Ángel para cabecear al gol: aquí en el estadio pensamos que no había entrado. 1 a 0. Si hay algo que no tiene este juego es justicia.

Así se fue la primera parte. El bicho tocando y tocando como la banda del Titanic. Podrían haber estado seis días igual. San Lorenzo jugó el partido que quiso, esperando una contra o un encuentro mágico entre sus jugadores. Pareció cómodo y a gusto con el desarrollo del juego.

Para el segundo tiempo Milito puso otro punta y sacó un defensor. A los 15 salió Uvita y entró Jalil. Inmediatamente tuvo dos la visita, una que tapó bien José y el córner siguiente. Todo estaba muy cerrado y disputado. No nos sobraba nada, pero tampoco sufríamos demasiado. Gabi Milito se quedaba afónico y movía el banco. Lo puso a Hauche.

Troyansky giró mágicamente a los 28 y dejó a Ángel en carrera mano a mano. Éste puso un centro para Jalil que increíblemente lo erró con el arco vacío. Sólo debías tocar el balón, pequeños saltamontes. En la jugada siguiente el malvado Demonio Hauche encontró una carambola tras una serie de rebotes y logró empatar el partido con un buen remate. No era justo ni injusto, era real. Se nos empezaron a quemar los papeles.  

A esta altura San Lorenzo parecía estar cansado. Dabove llamó a Sabella y a Alexander por Ramírez y Troyansky (jugó un partido aceptable). Faltaban 10 minutos y la seguidilla de partidos y el flojo nivel que mostraba San Lorenzo no daba buenas sensaciones.

Fue un empate amargo por las necesidades con las que llegamos al partido y porque pasamos de tener prácticamente sellado el partido, con el gol que se come Jalil, a un empate que pudo ser derrota. El partido estaba para ganarlo inclusive con la propuesta amarreta del ciclón. Mal que le pese a muchos. Preocupa la merma física de cara a la tremenda seguidilla que se viene. Urge encontrar un volante central y levantar el nivel de Ramírez.

Ahora a meterle mucho noni, relajar los músculos y poner la cabeza en el duelo de copa del miércoles.  

La crónica de Gonza Gamallo del empate azulgrana ante Argentinos

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