110 años: festejos, cartel y nueva sede

24/Abr/18

San Lorenzo tiró la casa por la ventana en el festejo de los 110 años del club. Primero se realizó la ya tradicional caravana desde el oratorio San Antonio, situado en México y 33 Orientales -allí donde Lorenzo Massa fundó el club- hasta Tierra Santa. Ya en Avenida La Plata al 1700, y luego de importantes discursos de Roberto Álvarez, vicepresidente segundo, y Matías Lammens, presidente, el club inauguró el tan esperado cartel, con la leyenda “La vuelta es una realidad”. Los fuegos artificiales iluminaban a los 5 mil cuervos que esperaron hasta la medianoche para saludar al club de sus amores.

 

Ese mismo 1° de abril, pasado el mediodía, encontró a los socios e hinchas de San Lorenzo en el Polideportivo de Boedo, donde años atrás había apenas una plaza. La tarde fue completa: los cuervos y las cuervas se sacaron fotos con la Copa Libertadores de fútbol, ganada en 2014, y la Copa de las Américas de básquet, ganada en marzo de 2018. También hubo juegos, sorteos y el espacio para un encuentro de los más jóvenes con Los Matadores, el campeón invicto del fútbol argentino en el año 1968. Allí estaban Fischer, Buttice, el “Sapo” Villar, firmando autógrafos y recibiendo el cariño de todas las generaciones de cuervos. Así se cerró una gran tarde, que abrió pasó a una noche feliz, donde el Ciclón venció 2 a 0 a Lanús en La Fortaleza.

 

Finalmente, el Club realizó el martes 3 de abril la primera Comisión Directiva en 30 años en Avenida La Plata. Fue durante la inauguración de la nueva sede, tras la mudanza de las oficinas administrativas de Avenida de Mayo. Allí se dieron cita los principales dirigentes del club y un grupo importante de socios. No era para menos: el Club volvía institucionalmente, con sus intancias de gobierno cotidianas, a Tierra Santa. ¿La promesa? Pagar las dos cuotas pendientes, y comenzar a construir el Estadio Papa Francisco, tal cual fue llamado por la propia CD años atrás.

 

Los 110 años de San Lorenzo encuentran al club en un momento sólido, que amerita profundizar. Desembarcando en Avenida La Plata en tres escenarios simultaneos: Polideportivo, nueva sede, y con el proyecto de cancha ya asomando en el horizonte. En los últimos 6 años, San Lorenzo pasó de 20 mil a 70 mil socios, y conquistó diversos títulos en variadas disciplinas: fútbol, básquet, vóley, futsal. Y también viene desarrollando importantes iniciativas sociales, tanto a través de Cuervo Social como de la Fundación Lorenzo Massa, que colabora con el Padre Gustavo Carrara en el Bajo Flores. Por supuesto que quedan pendientes y temas para mejorar. Pero para festejar, en este 110 aniversario, sobran los motivos. ¡Felicidades Ciclón!

San Lorenzo celebró un nuevo aniversario de su fundación con la tradicional caravana y festejos tanto en Avenida La Plata como en el Polideportivo.

Continuar leyendo

“Nosotros le tocamos el corazón al hincha de San Lorenzo”

4/Abr/18

“Me gusta ser ese equipo que es la piedra en el zapato de los poderosos”

“La gente de San Lorenzo analiza la gestión mucho más allá de lo que pasa el domingo en la cancha”

“Me enorgullece la pelea que dimos, aun habiendo empatado -porque no perdimos- contra cuarenta años de un poder generado con una lógica perversa, enquistado en los valores más deplorables que uno pueda conocer”

“¿Después de cuarenta años de Grondona quién va a venir, Gandhi?

Como agrupación de socios y socias de San Lorenzo, entrevistar al actual presidente del club es en sí interesante; más si se trata de un dirigente durante cuyo mandato el Ciclón abordó institucionalmente la Vuelta a Boedo y ganó su primera Copa Libertadores.

Lammens nos recibió en sus oficinas y respondió sobre cuestiones de fondo, esa es la impronta que le daremos a esta página web. Luego de un rato largo de conversar nos dijimos: “Che ¿y si prendemos el grabador?”. Por momentos y porque es un entrevistado habilidoso, llevó la conversación hacia un terreno que le resultaba cómodo; por momentos le sacamos la pelota -y el cassette- y ahí sí se armó partido. Lo que sigue es extenso, pasen sírvanse a gusto. La Soriano invita.

 

EL HINCHA PRESIDENTE

 

P: El hincha tiene entre sus afectos a jugadores, técnicos como Pellegrini o Bauza ¿Siendo dirigente te colaste en esa galería?

 

R: A veces parece que uno tira estas respuestas por default pero lo más lindo que tuve en estos cinco años como presidente de San Lorenzo es el cariño de la gente. Ese es el combustible que te alienta a seguir porque uno deja de lado cuestiones personales, familiares, le pone muchas horas -interrumpe para atender un llamado de su mujer (risas)-. Justo. Uno se hace mucha mala sangre cuando las cosas no salen como uno espera pero el cariño de la gente es conmovedor, en la calle, en la cancha, con la gente de las peñas del interior, que a una peña le hayan puesto mi nombre… es más gratificante esto que cualquier satisfacción deportiva.

 

P: Más allá de los resultados deportivos, y pensando en una sociedad que ve a la clase dirigente de reojo ¿por qué creés que se da esto?

R: Creo que la mayoría de la gente y hasta los más chicos se acuerda muy bien del lugar del que venimos, y no fue hace tanto. A veces uno escucha que se dicen cosas, pero que no nos condenen a olvidarnos del pasado porque si no escuchamos el pasado no podemos pensar bien el futuro. Entonces creo que nosotros fuimos… bah, yo siempre digo que los artífices, y lo digo de verdad, fueron los hinchas de San Lorenzo, fueron los cincuenta mil socios nuevos, fue la gente reventando el estadio. Yo siento que nuestro rol fue interpelar a esa gente, esa gente estaba dormida y necesitaba que alguien le hablara, que alguien le tocara el corazón, y creo que nosotros se lo tocamos. Nosotros fuimos la cara de esa reconstrucción de San Lorenzo. Creo que tiene que ver con eso y con que es la primera vez, o al menos la primera vez en mucho tiempo, en que el dirigente es “uno de nosotros”. Creo que luego del primer partido después de la primera elección que fuimos a la cancha de Tigre y el diario La Nación que publicó una foto que tenía por epígrafe “el hincha presidente” como si fuese una dicotomía, o como si uno pudiese ser presidente de una institución sin conocerla, sin quererla, sin tener hasta la historia familiar ligada al club. Yo creo que esas cosas tuvieron que ver, la gente lo ve.

 

LA IDENTIDAD CUERVA

 

P: Antes de encender el grabador hablabas de San Lorenzo como una parte constitutiva de tu identidad ¿qué valores representa para vos San Lorenzo?

R: Creo que en Argentina donde el fútbol se asocia con una cuestión idiosincrática a mi me gusta hablar de San Lorenzo en términos de una identidad cultural, en el aspecto más sociológico del asunto. Los hinchas de San Lorenzo vivimos circunstancias que hicieron que seamos una clase de personas que no seríamos de no haberlas vivido (hace una pausa, piensa). Haber transitado la B, gesta que no recuerdo por una cuestión etaria, haber sido el primer grande que descendió, no haber tenido cancha durante muchos años, no haber salido campeones durante veintiún años, el hecho de haber sido hasta hace un tiempo el único grande que no había ganado la Copa Libertadores… yo creo que todo eso, cuando uno es hincha forma una identidad. En el colegio eras el que no era de River y Boca, eso forma la identidad de un sujeto… Creo que San Lorenzo representa muchas cosas que nosotros las hemos puesto en juego en la gestión, por ejemplo en gobiernos anteriores del club decían que el muro que separa a la ciudad deportiva de la villa tenía que ser más alto y nosotros planteamos lo contrario: abrir las puertas. Yo no tengo ninguna duda de que los valores fundacionales de San Lorenzo tienen que ver con eso, a mi me gusta que San Lorenzo tenga los colores que tiene porque había un cura que le decía a los chicos que jueguen al fútbol adentro de una iglesia y no porque pasó un barco y le pusimos los colores de la bandera que llevaba. Creo que eso nos pone orgullosos, es lo que hablábamos antes de prender el grabador: yo quiero estar a la altura de Boca y de River, pero me muero si nos convertimos en eso, me muero si mi hija se convierte culturalmente en lo que son Boca y River. A mi me gusta ser ese equipo que es la piedra en el zapato de los poderosos, pelearle de igual a igual, estar en esa disputa de poder pero sin perder nuestra identidad cultural. Ser de San Lorenzo implica plantarse de determinada manera ante las situaciones de poder que se dan en el fútbol argentino. Nuestro fútbol tiene serias (se interrumpe), de hecho el Presidente de nuestro país es el ex presidente de un club de fútbol…

 

EL CLUB

 

P: ¿Y cómo es el recorrido que va de gritar los goles y amargarse por las derrotas a decidir llevar las riendas del club desde lo dirigencial?

R: No se si hubo un recorrido. A mí siempre me gustó y me interesaba y tenía ganas de participar pero la verdad es que lo que desencadena esta participación nuestra es el año 2012, cuando vemos que pasa lo que pasa y Marcelo (Tinelli) me dice “algo tenemos que hacer”. La verdad es que no podíamos quedarnos sin hacer nada y luego de varias charlas e idas y vueltas Marcelo me pregunta si yo me animaba a ser el presidente… yo tenía treinta y dos años así que imaginate el miedo que tenía. Siempre me preguntan si tenía miedo y respondo que sí, que sería un inconsciente si no lo tuviese, pero que lo importante es tener miedo y poder vencerlo. Además, la verdad es que no teníamos colchón, el colchón era la B y la quiebra, sin exagerar. Era un club que tenía doscientos treinta y cuatro millones de pasivo, que no tenía activo corriente, si nos iba mal era descenso y chau. Institucionalmente era un desastre, no sólo en lo deportivo, la ciudad deportiva estaba mal, faltaban obras, no había nada. Bueno, mentira, estaba el hincha que fue el gran motor, pero patrimonialmente no había nada. Lo que cambió es… vos preguntabas sobre el hincha que gritaba los goles… bueno, eso no cambió, no quiero dejar de gritar los goles, de enojarme, pero se que cuando termina el partido hay que bajar frío al vestuario y pensar de otra manera. Creo que no hay que disociarlo, Galeano utilizaba una palabra que es el “sentipensante”, y creo que aplica, no perder al hincha en uno pero tampoco ser absolutamente irracional.

 

P: Agarran el club en la situación que bien describís y logran llevarlo a la cima de América ¿Cómo se mantiene vivo el hambre?

R: (Interrumpe) O evitar el aburguesamiento… es un gran desafío. Una de las cosas que nos está pasado ahora tiene que ver con eso, con un proceso natural, con un recambio, con un proceso que va a costar, porque muchos jugadores son ídolos del club. Tomemos el caso de Torrico, yo a Sebastián le tengo un cariño personal pero además es un ídolo, una vaca sagrada de San Lorenzo. Verlo hoy en el banco a todos nos… pero es un proceso que tenemos que ir haciendo todos. Por ahí a los dirigentes nos toca la parte más dolorosa, la parte de la cabeza fría y dejar a un lado el corazón pensando en lo mejor para el club. Yo creo que tenemos que pensar en un San Lorenzo, no sólo en lo deportivo, de acá a veinte años. Por eso después de algún golpe futbolístico, puntualmente después de la eliminación contra Lanús, escucho que se habla de crisis futbolística yo pienso que San Lorenzo está segundo después de Boca, es la cuarta Copa Libertadores al hilo que disputa, y queda afuera en cuartos de final… ojo, esto no quiere decir que nos conformemos, tenemos que estar ahí pero quedamos afuera en cuartos de una Copa que no jugó Boca ni Independiente ni Racing… hicimos semifinales de Copa Sudamericana, estamos en el Top Ten de equipos de la FIFA, todo esto va construyendo un proceso sólido. A mi me obsesiona que cuando nosotros nos vayamos en el 2019 todo esto sean cimientos y no que haya sido una primavera. Para que esto suceda hay que pelear deportivamente todos los años, hay que mantener y hasta incrementar la masa societaria, hay que hacer obras porque las obras no sólo le quedan al club sino que aportan socialmente al club sino que también en términos económicos funcionan como un multiplicador keynesiano, redundan en más socios. Por ejemplo el polideportivo de Boedo no es solamente para que juegue el basquet, es para que los vecinos vayan a ciclos de cine, todo esto tiene que ver con una estrategia, y esa estrategia tiene que ver con pensar dónde queremos que esté San Lorenzo dentro de veinte años. San Lorenzo tiene una posibilidad histórica y hay apariciones interesantes de grupos, están ustedes (La Soriano), están Los Cuervos de Poe, hay sangre nueva. Esto parece un mensaje muy “Cambiemos” aunque es exactamente lo contrario de lo que pienso yo en mi vida, pero hay que empezar a sumar nuevos actores, pero nuevos de verdad, que no atrasen. El tema es que muchos de los que hoy levantan el dedo y marcan lo que está mal ya estuvieron, ya tuvieron su oportunidad y no solamente les fue mal sino que casi nos llevan al desastre total. O sea, está bien que participen todos pero “ustedes” (señala con el dedo a un punto indefinido) ustedes, lejos.

 

P: La contrapartida de esto es lidiar con un exitismo creciente que piensa que la historia del club se parece demasiado a estos últimos años.

 

R: Ojalá que a partir de ahora “esto” sea San Lorenzo, pero no podemos olvidarnos ni de dónde venimos ni qué somos porque nos va a ir mal. Creo que una de las grandes virtudes nuestras cuando llegamos a la dirigencia del club fue hacer un buen diagnóstico de qué pasaba en San Lorenzo. Nosotros no podemos olvidarnos del pasado, diagnosticando bien, tocándole la fibra al hincha pasamos de veinte a setenta mil socios y ahí sí vamos a pelearle de igual a igual a los poderosos como lo estamos haciendo. Yo no tengo ninguna duda y hasta lo dijo D’Onofio (Rodolfo, actual presidente de River) en una entrevista, que San Lorenzo es el club que más ha crecido en términos de infraestructura en los últimos años. Entonces, que los más chicos piensen eso genial; y capaz que a partir de ahora es “eso”, pero siempre sin desconocer de dónde venimos ni qué somos, porque ahí entraríamos en algo mucho más grave y que es una crisis de identidad. Alguna vez Adolfo Res se enojó porque yo dije que San Lorenzo se hizo grande en la adversidad y el me corregía diciendo que San Lorenzo se hizo grande en los años treinta. Y sí, tiene razón, pero creo que terminamos de consolidar nuestra grandeza cuando perdemos el estadio, cuando nos vamos a la B, cuando no queda nada más que la gente, cuando éramos solamente un sello de goma y el hincha. Yo creo que si sólo nos fijamos en si la pelota entra o no estamos en un problema.

 

P: Está bien todo eso pero la eliminación de la Copa Libertadores ¿no marca una interrupción en un ciclo del club?

 

R: No (se pone firme). Es un golpe. Nosotros apostamos a clasificar siempre a la Copa Libertadores porque tenemos plantel y presupuesto para hacerlo. Es un golpe enorme, aún me cuesta digerirlo pero es importante que tomemos dimensión de las cosas, es una eliminación de la cuarta Libertadores consecutiva, en cuartos y por penales. Algunos hablan de crisis y yo creo que sólo un chico de cinco años puede decir que esto es una crisis y porque nació en 2012 y nos vio campeones, campeones de la Libertadores, Supercopa y jugar contra el Real Madrid. Para cualquiera con más de doce años esto no es una crisis (risas).

 

P: ¿Para hablar de crisis hay que tener mentalidad de infante?

 

R: (se pone serio) No, lo que digo es que hasta un nene de doce años, por una cuestión de experiencias vividas se acuerda de la Promoción. Creo que es un ejercicio de memoria. Nosotros tenemos nuestra responsabilidad en eso, tenemos que ser mejores comunicando. Por ejemplo, San Lorenzo le compró los terrenos a Carrefour siendo una asociación civil. Creo que la compra de los terrenos es el hecho más importante en la historia del club, pero me parece que fallamos en términos de poder comunicarlo. Yo creo que tenemos que hacer encuentros abiertos con el socio, en el polideportivo del club o donde sea; creo que tienen que servir para generar nuevos cuadros para el club. Creo que sería algo novedoso, pero que vengan de verdad, dispuestos a conversar de verdad, no se, sobre el tema del estadio. Yo en 2019 ya no voy a estar pero quiero que el estadio alguien lo haga.

 

P: Entre on y off the record van varias veces que lo mencionás. ¿Este proceso político termina en 2019 en San Lorenzo?

 

R: Es que San Lorenzo tenía reelección indefinida y fuimos nosotros justamente quienes pusimos el límite en dos mandatos consecutivos.

 

 

LA POLITICA DENTRO Y FUERA

 

P: De tus respuestas surge la noción de historia. Uno de los principales problemas de las figuras del poder es la construcción de descendencia. ¿Cómo te planteás esa generación de cuadros o el sostenimiento de este proyecto político a veinte años?

 

R: Es un tema que me preocupa, y me obsesiona lo que vaya a pasar en 2019, sobre todo porque me dolería mucho que tanto esfuerzo -no nuestro sino del hincha- cayera en saco roto. La apuesta es dejar todo preparado para que esto siga más allá de los nombres propios. Es un camino que hay que recorrer y es bueno y sano que haya alternancia. La permanencia en el poder genera un montón de cosas que no están buenas, entonces hay que ir cambiando. Fue justamente en ése sentido que nosotros decidimos modificar el estatuto. Ojalá podamos construir una línea sucesoria y sino lo que sí tiene que haber es espacios y cuadros que puedan proponer y ejecutar cosas buenas para el club. Nosotros no tenemos dudas de que el socio de San Lorenzo tiene la madurez necesaria para elegir a alguien que pueda continuar por este camino, surja de este espacio o no, eso es secundario. Lo importante es fijar esos ejes rectores de los que hablábamos antes. Más allá de el rol que nos toque en el futuro, el desafío es dejar el club en 2019 con los cimientos sólidos para que este proceso sea perdurable.

 

P: Más allá de 2019 como fecha límite que constantemente remarcás, la fórmula que integrás con Tinelli accede a la reelección a través de un resultado muy contundente. ¿no te asustó la posibilidad de la endogamia, de los amigos del campeón?

 

R: Si, y por eso lo hicimos al revés. Ganamos con el ochenta y ocho por ciento de los votos y en la primera reunión de Comisión Directiva nombramos ad hoc al fiscalizador que no había entrado por la oposición. Creo que es la forma de ejercer el poder y de construir. Creo que fue un gran espaldarazo más allá de que San Lorenzo es más que noventa minutos, siempre está todo sujeto a los resultados y no hay cheques en blanco. Dicho esto creo que la gente de San Lorenzo analiza la gestión mucho más allá de lo que pasa el domingo en la cancha. Creo que se logró una madurez, el hincha sabe que si las cosas están bien a nivel institucional aumentan las chances de los éxitos deportivos. La gente lo sabe eh, ojo, porque en 2016 nosotros veníamos de ganar la Supercopa pero habíamos sido eliminados en la semifinal, o sea, no veníamos de ganar todo y la elección fue contundente, fue histórica en términos de cantidad de votos, estuvo a cien votos de la mayor elección en la historia del club.

 

P: ¿Fue intencional o fue suerte esto de la constante interpelación al hincha, esta construcción de mayor “ciudadanía” del socio?

 

R: Tiene que ver desde qué lugar uno le habla al hincha. Hubo un proceso que tiene que ver con convocarlos y no se (piensa) sentarnos con grupos de socios todos los jueves a tomar café. Es algo que estoy pensando hace tiempo y que creo que lo vamos a lanzar en breve. Claro que es una apuesta consciente y estoy convencido de que es clave también por nuestra cuestión idiosincrática. Hay gente que quiere participar, gente sana, gente que tiene la capacidad intelectual para hacerlo, porque ser dirigente de San Lorenzo requiere una inteligencia multifacética. Yo siempre digo que si acá viene un CEO una compañía transnacional es muy probable que fracase porque acá es finanzas, barras y uno no puede desconocer ése universo.

 

BARRAS Y OTRAS CUESTIONES DEL FÚTBOL QUE TRASCIENDEN A SAN LORENZO

 

P: El tema de la barra lo sacás vos. En una entrevista con Revista Almagro mencionás que con los barras no se puede convivir pero que existen ¿Cuál es el límite entre la madurez política y el conformismo?

 

R: El financiamiento. Los dirigentes tenemos que dejar de ser hipócritas, no podemos negar que los clubes tienen barras y que sabemos quiénes son. San Lorenzo tiene barras y creo que debe ser la popular más segura del mundo, se puede en familia, no hay hechos de violencia, no se vende droga. Nosotros somos dirigentes de entidades deportivas, no somos fiscales ni jueces, ni tenemos cargos ejecutivos en el Estado. Yo ando de a pie, todo el mundo sabe dónde queda mi oficina, no tengo custodia y salvo un caso puntual… lo que no podemos es ser cómplices, y ser cómplices es financiar. En San Lorenzo no se vende droga, no se venden tours para turistas. Es difícil y muchas veces uno colisiona con los propios límites éticos, pero nosotros nunca los traspasamos. Lo que no se puede es ser hipócrita o intransigente, le pasó a Independiente, donde Cantero empezó como no negociador y terminó dándole la llave del club a Bebote.

 

P: En la misma entrevista decís “me enorgullece la pelea que dimos, aun habiendo empatado -porque no perdimos- contra cuarenta años de un poder generado con una lógica perversa, enquistado en los valores más deplorables que uno pueda conocer”. ¿Hay revancha en la AFA o se perdió una oportunidad histórica?

 

R: Poné eso (risas). Conmigo no cuenten. Ya está (se pone serio nuevamente). Si hay revancha yo no voy a estar. Sí, se perdió una oportunidad histórica -enfatiza- pero es una pelea que yo ya no tengo ganas de dar. Me encantaría que alguien la de. Yo aprendí mucho con eso. Tiene que haber voluntad política y en su momento no la hubo. Yo creí que desde ahí podía cambiar las cosas pero fue como pensar que un ministro de Economía puede cambiar un país y no, el Presidente lo llama y le dice “hasta acá llegamos”. Hace poco estuve en la Facultad de Sociales de la UBA y el director dijo “para mí es lógico que después de cuarenta años de Grondona venga ‘gente así’”. Claro, ¿quién va a venir, Gandhi? Salvo que se llegue al poder a través de una revolución y que se de un cambio absolutamente disruptivo no queda otra que una transición. Yo ya no tengo la voluntad.

 

P: ¿Considerás que de Grondona a la actual conducción de la AFA se dio un paso atrás?

R: Esta dirigencia está dando sus primeros pasos y no quisiera cometer el error de dejarme llevar por preconceptos. Creo que hay que ver qué hacen, no es bueno hacer valoraciones apresuradas.

 

EL ESTADIO EN BOEDO

 

P: Con el impulso de una gesta tan grande como la construcción de un nuevo estadio y siendo que la dirigencia que lo impulsó no va a poder llevarlo a cabo ¿no se siente cerca el fantasma de Independiente?

 

R: Está muy bien la pregunta y yo creo que la gente se la hace demasiado poco. No se si fantasma pero sí tener muy en cuenta lo que le pasó a Independiente. Hay que hacer una economía paralela, se puede hacer el estadio, conseguir las fuentes de financiamiento para hacerlo, pero hay que ser muy cauto. Sin duda que si vos asignás recursos ordinarios a algo absolutamente extraordinario y que va a costar setenta millones de dólares… esto hay que pensarlo en términos estrictamente racionales, más allá de lo simbólico y lo emocional. Por ejemplo, San Lorenzo desde hace tres años seguidos tiene buenos balances, hubo un incremento del patrimonio neto, antes el club tenía patrimonio neto negativo, es decir que los activos del club no alcanzaban para pagar las deudas. San Lorenzo ahora sí es sujeto de crédito, ese era uno de los objetivos, sino es imposible plantearse la construcción de un estadio. Pensemos que nosotros juntamos cien millones de pesos en una epopeya en la que la gente puso de su dinero sin ver un ladrillo. Juntamos seis o siete millones de dólares, bueno, hay que juntar diez veces más. No podemos pedirle todo a la gente. No hay fantasma de Independiente pero sí hay que tener presente la historia para no repetir errores.

El estadio se puede hacer y además es lo mejor para el club de acá a cincuenta años. Hay que ser justo y decir que toda la comunidad del club está trabajando en esto y que han sabido correr sus egos del medio y enfocarse en lo más importante que es que San Lorenzo vuelva a tener su estadio en Avenida La Plata.

 

P: ¿Hay que negociar mucho entre la utopía del estadio y lo que realmente se va a poder hacer?

 

R: No (responde tajante). Creo que San Lorenzo está muy cerca de la utopía. Se puede concretar el estadio que nosotros estamos pensando, uno con treinta y ocho mil personas sentadas, respetando normas FIFA, que sería con más capacidad que el que tenemos actualmente. En ese sentido no hay que negociar mucho, sí fue tremendo y hubo muchos bemoles. Ahora que terminó la negociación se puede decir, yo creo que San Lorenzo terminó pagando un valor simbólico porque compra treinta mil metros en una zona de la ciudad que no existe, que tuvo que ver con que fuimos inteligentes a la hora de negociar pero por sobre todas las cosas, porque cada uno de los actores de San Lorenzo puso el bien común por encima de su ego. Sino hubiese sido muy difícil. Todos eh, desde quien la empezó hasta quienes la terminamos y poniendo en especial relieve a las cien mil personas que fueron el ocho de marzo a Plaza de Mayo, o los que se ataron a las puertas de Carrefour acá y en el mundo. Fue un proceso colectivo interesantísimo, todos los actores comprendieron la importancia que tiene este momento histórico.

 

P: La promesa de un club social con fuerte presencia en el barrio, el polideportivo Pando ¿suman a la hora de “masajear” al vecino para sacarle sus temores?

 

R: Me gusta eso de masajear, no lo había pensado. Nosotros tenemos que demostrarle a los vecinos que lo mejor que puede pasarle al barrio es que San Lorenzo vuelva. Esta nota la estamos haciendo a siete cuadras de donde estaría el estadio, esto lo compré yo cuando empecé, con lo cual yo estoy absolutamente convencido de que esto es beneficioso. Cualquiera que camine por acá sabe que esto de Garay hacia el sur es otra ciudad. Acá hay temas de iluminación, de inseguridad, de falta de comercios minoristas porque la llegada del hiper (no nombra a Carrefour) arrasó con todo. Partidos va a haber cada quince días (cada semana, si clasificamos a las copas, corregimos), y luego va a haber un club con cinco mil deportistas federados en la zona, con un colegio que estamos planeando y que tiene que ver con necesidades de la zona, porque Boedo tiene muchos problemas con las vacantes escolares, sobre todo en materia de jardines maternales. Entonces ¡qué bueno!

 

FUTBO PAGO

 

P: En junio de 2016 Clarín publicaba declaraciones tuyas diciendo que el fútbol es un derecho adquirido

 

R: Me parece que tiene que ver con un cambio de época y creo que se podría haber resuelto de otra manera. El fútbol es una cuestión cultural para la Argentina. Hablan de los hospitales pero en los noventa TyC se llevó toda la plata y nadie pensaba en hospitales. No hubo ni más hospitales ni más escuelas, es más, salió la Ley Federal de Educación y las escuelas de Capital pasaron a la órbita de la Ciudad de Buenos Aires. Entonces ojalá que la plata del fútbol vaya a hospitales y escuelas pero… se podría haber resuelto de otra manera. Si el objetivo era que el Estado no erogara se podría pensar en los veintidós millones de clicks en Internet en el mundo para ver fútbol argentino… Yo estoy de acuerdo que alguien acá no pague, pero en Nueva York… pero bueno, hay un negocio muy grande y tiene que ver con un cambio de época. Y no nos olvidemos que mantener el fútbol gratis era una promesa de campaña del actual Presidente.

 

P: ¿Hubo estrechez de visión o algo más?

 

R: No creo que haya habido corrupción, sino lo diría. Creo que va más allá, tiene que ver con un cambio de época y una presión de época. Los cambios se llevan puestos muchas cosas y en este caso puntual, se lleva puesto esto. Si la excusa para sacar el fútbol gratis era el tema presupuestario, había formas más creativas para que el Estado no erogara. No me cabe duda. Luego, si alguien quería mil cámaras y entrar al vestuario con los jugadores, bueno, se puede cobrar; pero sacarle algo al hincha que tiene que ver con el acervo cultural argentino…

 

P: ¿Cuánto hay de verdad y de rumores con respecto al salto de Lammens a la política?

R: Hoy son rumores.

Continuar leyendo

“Mi infancia fue adentro de San Lorenzo”

3/Abr/18

Detrás del marcador central que jugó en la Selección y fue elegido como el mejor central de la historia de la Fiorentina junto con Passarella, hay un cuervo que sufre y alienta como todos nosotros. Retrato de Gonzalo Rodríguez, que volvió para salir campeón.

Son las 10 de la mañana de una mañana cálida en las canchas auxiliares que están al lado del estadio de San Lorenzo. El sol arremete contra los que estamos mirando la práctica del plantel profesional, que no parece estar enterado de las altas temperaturas que azotan a la ciudad de Buenos Aires. Mientras buscamos un refugio de sombra que nos permita sobrevivir, somos testigos de la intensidad con la que se trabaja bajo las órdenes del Pampa Biaggio. Tres grupos con tres pecheras diferentes: dos juegan entre sí mientras el restante hace trabajos tácticos en otra cancha. Se corre, se mete, se habla, se festejan los movimientos tácticos, se corrigen falencias. El Pichi le entra al Perro sin querer y le pide disculpas. Botta tira magia entre dos.

La práctica termina y esperamos por Gonzalo Rodríguez. Ni bien nos ve nos saluda afectuosamente y ya nos damos cuenta de lo que lo caracteriza: la sencillez y la humildad. Cuervo hasta la médula, Gonzalo respira fútbol en cada palabra. Se nota que es lo suyo, pero otra pasión lo desvela: la música. Nos vamos a la sala de prensa Osvaldo Soriano y arrancan las preguntas.

EL HINCHA JUGADOR

P: ¿Es muy distinto jugar en el club del que sos hincha?

R: Es mucho más difícil. Igual a mí me pasó de jugar en pocos clubes y de sentirme identificado en todos en los que jugué. Uno trata de ponerse la camiseta y de sentirlo como si fueras hincha. Tanto en Villarreal como en la Fiorentina, en un momento me encariñé tanto con la gente, con la ciudad, que ya te duele igual perder o ver al club en una mala situación.

 

P: ¿Cuál es el recuerdo más viejo que tenés de San Lorenzo?

R: El recuerdo más viejo es venir con mi papá acá al playón,porque él jugaba todos los domingos. Él venía a jugar con sus amigos y yo era chiquito, tenía 4 ó 5 años. Yo me ponía a patear antes de que empiecen a jugar ahí en el playón. Y después a los 6 años empecé con Facundo, venía a entrenar acá. Los domingos la pasaba acá, venía a los quinchos, a la pileta de San Lorenzo. Mi infancia fue toda acá adentro.

 

P: ¿Te acordás del campeonato del 95?

R: Sí, claro. Yo estaba en mi casa, viéndolo. Mi papá quería llevarnos, pero él trabajaba de lunes a domingo y era imposible.

 

P: ¿Ya en esa época sabías que querías ser jugador de fútbol?

R: No, en ese momento jugás porque te divertís. Tenés amigos en común, pero nunca pensás llegar a primera.

 

P: ¿Cómo fue que se te dio?

R: Se fue dando. Hay un momento que hacés un click, a los 15 ó 16 años te das cuenta de sitenés posibilidades de llegar o no. Yo en ese momento estaba convocado en la Sub 17 de la Selección Argentina; fue el momento en que dejé el colegio y aposté todo por el fútbol porque vi que estaba muy cerca.

 

P: ¿Cómo viviste la pelea por no descender, la obtención de la Copa Libertadores y los hitos recientes?

R: De lejos es diferente. Muchos partidos no los podía ver por los horarios. Pero sufría mucho. Yo tengo muchos amigos de San Lorenzo que sufrían y me decían que el club no estaba en un momento muy bueno; todas las cuestiones dirigenciales. Se juntaban muchas cosas y uno que es hincha y que vivió el club sabe que San Lorenzo no es eso. Después cuando se consiguió la Libertadores imaginate que tanto yo como todos los cuervos que conozco estábamos muy contentos.

 

P: Y tomando en cuenta ése pasado reciente y tus impresiones de 2004, cuando te fuiste a España ¿cómo ves ahora al club a más de diez años?

R: Yo creo que se creció en muchas cosas. En temas de inferiores, ahora hay un montón de canchas, canchas en buen estado. Se creció mucho en infraestructura, ahora hay muchas opciones para que venga la familia, para que vengan chicos a entrenar. Conozco gente que viene en los micros que salen desde la sede a hacer gimnasia artística… y eso antes era difícil de encontrar y venía muy poco la gente. Ahora el club siempre lo veo lleno. Se nota que ahora se lo trata bien al socio y eso es fundamental. El socio es el que te acompaña en el año y el que le deja un saldo económico al club.

 

P: ¿Te entusiasma la vuelta a Boedo?

R: En un momento me había entusiasmado mucho. Ahora cuando ves que tarda todo el doble, que es lógico, se estanca un poco todo. Pero obviamente me ilusiona, yo soy del barrio y me encantaría jugar o ver un partido en Boedo. Es el deseo de todos, olvidate.

 

LA EXPERIENCIA EUROPEA

 

P: ¿Qué cambió en relación al Gonzalo Rodríguez que se fue en 2004?

R: La experiencia que vas ganando; no sólo jugando sino compartiendo vestuario con mucha gente, de diferentes países, diferentes pensamientos, diferente fútbol. Eso te va haciendo crecer, vos vas agarrando lo mejor de cada cosa y te hace entender el fútbol de otra manera. Yo tuve la suerte de tener técnicos que dirigieron clubes muy grandes. Tuve al actual técnico de Barcelona (NdeR: Ernesto Valverde); tuve a Pellegrini, que después estuvo en el Real Madrid, tuve a Montella que después agarró el Milan. Tuve técnicos que me enseñaron mucho y me guiaron.

 

P: ¿Qué te marcó de tu paso por Villarreal y Fiorentina? Terminaste sintiéndote muy identificado con esos clubes.

R: En Villarreal estuve ocho años, fue muchísimo tiempo. Yo llegué a mis veinte, entonces pasé una etapa de mi vida personal muy linda, yo crecí en España. Y en la Fiorentina me pasó algo muy curioso, yo llegué después de que estaba todo arreglado para venir a San Lorenzo en 2012 y de un día para otro estaba allá. Yo no venía muy bien en el Villarreal, llegué a Fiorentina y en cinco años terminé siendo capitán del equipo, jugando todos los partidos, la gente me quería mucho. Y terminé teniendo un hijo ahí con una mujer italiana.

 

P: Los hinchas de la Fiore te eligieron en el mejor once de la historia…

R: Sí, había una votación por los noventa años de la Fiore y me eligieron. Estaba Batistuta, Passarella, Baggio, Rui Costa. Tuve la suerte de estar elegido…

 

P: Vos en inferiores jugaste de delantero y sos un central muy técnico con muy buen manejo de la pelota, ¿Te hubiera gustado jugar en otra posición?

R: Me probaron de todo. Yo empecé de delantero y era muy rápido y en un momento los centrales eran muy lentos y Gabriel Rodríguez me mandó para atrás. Fue en la novena, tenía 13, 14 años. Y después en la séptima jugué cinco fechas seguidas en cinco posiciones diferentes: Lateral derecho, de central derecho, de central izquierdo, de cinco y de ocho. Polifuncionaljaja. Te sirve muchísimo porque te da noción de jugar en todos lados.

 

P: Hace poco Giorgio Chiellini, defensor de Juventus, dijo que Guardiola le había hecho mucho daño a la posición de central. ¿Qué opinás de esa declaración?

R: Yo creo que cada central, dependiendo del juego que tenga, se siente más cómodo con algunos estilos de juego. Chiellini es un central muy defensivo; yo me imagino que Piqué, que es un jugador totalmente diferente, no piensa lo mismo. A mí me encanta como quiere jugar Guardiola porque es mi estilo de juego. A un central que con la pelota no es dotado o no le gusta tenerla no le va a gustar como juega Guardiola, le va a gustar como juega el Cholo Simeone.

 

P: ¿Cómo ves el fútbol argentino? ¿Te parece más difícil, más fácil? ¿Te sentís adaptado?

R: Es diferente, es diferente a otro fútbol. Acá se presiona mucho, se corre mucho. Se presiona mucho más que en España, Italia. En Europa es muy difícil presionar porque las canchas están siempre mojadas. Cuando vos querés ir a presionar ya te tocan la pelota, tienen otra manera de jugar más rápida. Acá en Argentina también hay muchos chicos jóvenes que hacen cosas diferentes a lo que se tendría que hacer y te confunde como juegan. Allá ya sabés lo que van a hacer, acá por ahí te sorprenden.

 

P: ¿Qué pensás en relación a la polémica que se armó por los arbitrajes?

R: No, creo que ya está, hay que dejarlo atrás. Siempre los árbitros van a tirar para River y Boca. A mí me pasó en España con Real Madrid y Barcelona. En Italia también. Entonces hay que aceptarlo y tratar de ganar los partidos. Los árbitros se pueden confundir, pero lo que yo no soporto es cuando en el mismo partido cobra una cosa para un lado y para otro lado no la cobra. Eso no lo puedo entender.

 

MÚSICA, MÚSICA, SIEMPRE, SÍ

 

P: ¿Cómo ves tu relación con la música? ¿Te hubieras dedicado a ser músico?

R: Me encanta la música, pero es una carrera muy difícil. A mí me gusta tocar, divertirme con mis amigos. Por ahí si no me hubiera dedicado al fútbol me hubiera gustado.

 

P: ¿En el vestuario qué se escucha?

R: Tuve la suerte de encontrar mucho rockero, somos 4 ó 5 rockeros. Está Belluschi, Angelleri, Quignón, Cerruti que se fue. Cuando vamos al gimnasio se pone Rock, eso me salvó la vida. Sino, no sabés lo que es tener reggaetón todo el día desde la mañana jaja.

 

CORAZÓN Y PASES CORTOS

 

Fabricio Coloccini: Fue un ídolo de chico. Cuando él se fue en 2001, yo agarré la camiseta 32 porque era mi ídolo. Una gran persona y un gran compañero

 

Juan Román Riquelme (compañero en Villarreal): Un loco hermoso. Un crack adentro de la cancha, un distinto.

 

Marcelo Bielsa (lo llevó a la selección mayor en 2002): El mejor entrenador que tuve en mi vida.

 

Matías Lammens: Una persona que le hizo muy bien al club. Tuve la suerte de que él me haya llamado para volver.

 

José Pekerman: Un gran formador de jugadores. Un tipo muy tranquilo.

 

Carlos Tévez: Lo tuve hace mucho de compañero. Un gran jugador; fue una estrella mundial.

 

Lionel Messi (compañero en la selección). El mejor del mundo en el último tiempo (para mí el mejor de la historia es Maradona). Como compañero es muy humilde, una persona normal. Creo que no se da cuenta lo que es.

 

Leandro Romagnoli: El ídolo del club, ganó todo. Cualquier jugador de San Lorenzo quiere ser como él.

Continuar leyendo

El Papa Francisco, emocionado con la historia de Eber, el cuervo que volvió a ver

30/Mar/18

Días atrás, desde La Soriano y Mundo Azulgrana publicamos la historia de Eber, el niño catamarqueño que recuperó la vista gracias a la Subcomisión del Hincha (SCH) y el Club Atlético San Lorenzo de Almagro, que lo trasladaron hasta el Hospital de Clínicas de Buenos Aires para su tratamiento y posterior recuperación.

 

La Soriano hizo llegar un escrito con la historia y el reportaje a Lorena Alloni publicado en Mundo Azulgrana al Vaticano, y recibió en apenas horas una respuesta del cuervo más conocido del mundo, el Papa Francisco, conmovido por el accionar de los hinchas azulgranas.

 

“Gracias por tender una mano, gracias por jugarse por la solidaridad. Gracias por lo que hicieron con Eber” dice la carta de Francisco al pueblo azulgrana, emocionado al conocer la noticia tras leer la entrevista a Alloni. “El ya puede ver, deseo que este gesto sirva para que muchos ‘puedan ver’ que el camino de la solidaridad y de la inclusión es hermoso, siembra vida y construye”, continuó el Papa, destacando la labor de los cuervos de la SCH que viajan dos veces por año a Catamarca.

 

“Por favor, les pido que recen por mí” finaliza el texto, enviado por un estrecho colaborador suyo a través de un correo electrónico a la agrupación La Soriano, que vehiculizó la noticia y realizó el reportaje a Lorena junto a Mundo Azulgrana. Con en este envío, Francisco demuestra nuevamente su apego al club de sus amores, San Lorenzo de Almagro, y a las actividades sociales que el club despliega a lo largo y ancho del país. Una carta que emociona a todos los cuervos, por su sencillez y su cercanía. Una carta que quedará en la historia del club, como su nombre, que será el del estadio definitivo en Boedo.

El Papa Francisco se emocionó e hizo llegar un lindo mensaje a Eber y a San Lorenzo.

Continuar leyendo

El Principito de Boedo

29/Mar/18

[vc_row][vc_column width=”2/3″][vc_column_text]Otras mudanzas trajeron otras historias azulgranas; me voy a detener en la última. Esta vez perdimos, ya ni recuerdo con quién. Pero algunas semanas después, encasillando libros en la biblioteca me encontré con El Principito, probablemente el primer libro que haya tenido. Me lo compraron cuando tenía 6 años. Recuerdo que, a esa edad, empecé a leerlo y no lo entendí; pero decidí terminarlo igual, porque ya en mi más tierna infancia padecía la torturadora manía de tener que terminar casi todo lo que empiezo. Me impresionó encontrármelo de nuevo, así que lo ojeé. Encontré algunos manuscritos (mi nombre esbozado con un garabateo infantil que aún conservo), dibujos y pinturas sobre las ilustraciones. Me llamó la atención ésta:

Entre los trazos delineados sobre el libro estaba San Lorenzo. Me impactó pensar que San Lorenzo siempre ha estado en mi vida. Siempre: mis primeras pasiones, mis primeros recuerdos, mis primeras experiencias con mi viejo. Una de mis primeras imágenes de mi vida es en cancha de Ferro, un partido contra Talleres que empatamos 1-1. Recuerdo bien que en el entretiempo le pedí a mi viejo ir a ver los dibujitos. Tenía 3 años. El segundo recuerdo que tengo es el reboleo que sufrí cuando mi viejo gritó el empate mientras me tenía arriba suyo.

Mi viejo decía que había dejado de seguir a San Lorenzo hasta que mi hermano y yo nacimos y volvió a ir a la cancha. También decía que nunca nos insistió para que fuéramos cuervos ni futboleros. Presentaba las cosas como si nuestro sanlorecismo fuera innato y lo hubiera arrastrado a él también a una euforia futbolera que afortunadamente compartimos por algunos años. Yo no sé si habrá sido así, pero de lo que estoy seguro es que, desde chiquitito, al mundo lo pinto de azulgrana.[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=”1/3″][vc_single_image media=”73012″ media_width_percent=”100″][/vc_column][/vc_row]

Continuar leyendo

Eber, el nene catamarqueño que volvió a ver gracias a San Lorenzo

29/Mar/18

Entrevista de La Soriano y Mundo Azulgrana

 

Hace diez años la Subcomisión del Hincha de San Lorenzo de Almagro apadrina la escuela rural número 298 en El Taco, Catamarca. Este hecho, muchas veces no conocido en el mundo del Ciclón por la vorágine del día a día del club, es un esfuerzo significativo: dos veces por año un grupo de cuervos viajan, apoyados por la dirigencia del club, a llevar donaciones a pleno corazón de la República Argentina, allí donde incluso el Estado muchas veces no llega.

 

Hace poco, a partir de la experiencia de la 298, los cuervos llegaron a la Escuela La Angostura, también en territorio catamarqueño. Allí conocieron a Eber Gutiérrez, un niño que había perdido la visión de uno de sus ojos tras un accidente doméstico. ¿Qué hicieron los cuervos? Movieron cielo y tierra para traerlo a Buenos Aires. Las expectativas de que recupere la visión eran muy pocas, pero San Lorenzo conoce mucho de milagros. Ahora Eber vuelve a Catamarca viendo casi plenamente y con el carnet del club en mano. Conocé esta emocionante historia en este mano a mano de La Soriano y Mundo Azulgrana con Lorena Alloni, una de las cuervas que hizo posible este verdadero milagro (otro más y van…) que enorgullece a todo el club.

 

– ¿Cómo comenzó la experiencia de padrinazgo en Catamarca?

 

– Hace 10 años que la SCH cumple y viaja. Primero se empezó a hacer a pulmón, como siempre, y después por suerte tuvimos la colaboración del club. San Lorenzo es muy grande, demasiado grande. Colaboran todos: los dirigentes, los hinchas, los socios. Dos veces por año nosotros vamos, juntando las cosas para donar. Ellos nos mandan la lista de necesidades, y nosotros viajamos hasta El Taco, Catamarca, a llevarles las cosas. Al principio los viajes eran en auto, en moto, como se podía. Después por suerte se pudo ir armando mejor. Y ya hace bastante que vamos en micro, dos veces al año. Para marzo, o principios de abril, y para fin de año, los primeros días de diciembre.

 

– ¿Cómo llegan a conocer la historia de la Escuela La Angostura?

 

– En la 298 le comentaron a Claudio De Simone que había una escuelita que está, desde Belén, a cinco o seis horas en 4×4. No se puede llegar de otra manera. ¿Qué hicimos? Fuimos a Belén, ahí quedaron los micros. El gobierno de Catamarca mandó las camionetas, que las consiguieron a través de Carlos, el director de la escuelita rural arriba de la montaña. Y viajamos hasta allá, a 3200 metros de altura. Cuando llegamos por primera vez era solamente una casita. Esa casita era el aula, pero también el oratorio y donde ellos dormían. Como están muy alto y en la montaña, el director levanta a los chicos y se quedan de lunes a viernes. Y los vuelve a bajar el viernes. Es una escuela de una comunidad diaguita. Ahí conocimos el caso de Eber.

 

– ¿Qué le pasó a Eber en la vista y como actuó el club?

 

– El año pasado este nene, que va a esa escuela desde chiquito, tuvo un accidente. Cosiendo una zapatilla de lona, se zafó la aguja y se le clavó en el ojo. Perdió casi toda la visión del ojo izquierdo. Y entonces estuvimos hablando con los padres, con el director, para poder traerlo a Buenos Aires a operarlo. Ellos al principio mucho no se animaban, hasta que el nene quiso venir también. Por suerte este año lo charlamos cuando fuimos en abril. Quedamos en que iba a viajar. El doctor Rubén Iglesias, que es el letrado de la SCH, se movió con todo y tramitamos el Hospital de Clínicas. Viajó él junto a su mamá Juana y su hermanita. El resto de la familia quedó en la montaña con el papá. Viajaron, el Dr. Iglesias los tuvo en su casa, lo llevamos al hospital, le hicieron los estudios. Nos dijeron que era muy difícil que recuperara la vista. Había que ponerle un cristal y hacerle unas cuantas cosas.

 

– ¿Y finalmente que pasó?

 

– Le hicieron todos los estudios y ellos volvieron a Catamarca. Después volvieron a viajar para Buenos Aires, terminamos de hacer todos los estudios, los ingresos, todo en el Hospital de Clínicas. Vinieron hace apenas diez días, para la operación. Por intermedio de la dirigencia de San Lorenzo conseguimos el hospedaje, porque esta vez eran muchos días. El Dr. Iglesias se encargó de todo lo que es la parte de hospital. Lo internaron a Eber. La operación salió muy bien. Se le puso el cristal, la lente, que hubo que comprar. Y recuperó bastante la vista del ojo, casi el 80%.

 

– Nos imaginamos la felicidad que tienen ustedes como promotores de esta nueva locura cuerva…

 

– Estamos re contentos. Encima el club nos dio los carnet de socios de los nenes para que se pudieran llevar a Catamarca. Esto es algo súper lindo. Más allá de todo lo que necesitan y donde viven, son de San Lorenzo y nosotros también. Gracias totales a todos los que pudieron hacer esto posible. Y a quienes lo difunden también, obviamente.

 

– Tanto esfuerzo tiene sus resultados. ¿Qué dejan ustedes cada vez que van para allá? ¿Que rol tiene San Lorenzo en esta obra tan importante?

 

– Hay mucha gente que no lo sabe, pero cuando viajamos es una semana. A principio y fin de año. Y nosotros también dejamos trabajo, familia, todo para poder llevarles la leche, las mochilas, los guardapolvos. Todas las cosas de electricidad que necesitan. Todo: llevamos un micro absolutamente lleno. Viajamos 5 o 6 personas. Y no te dan ganas de dejarlos de ir a ver nunca

La obra es de la SCH pero colabora mucho el club. Colabora Matías (Lammens). Colabora Roberto (Álvarez). Todos. Con la ropa también todos los conocidos. Esto es de todos, es de San Lorenzo. San Lorenzo somos todos.

 

– ¿Qué sienten cada vez que viajan?

 

– Es hermoso. La persona que viaja, llega y se pone a llorar: te esperan con toda la escuelita hecha de San Lorenzo, canciones para nosotros. Rezamos antes de comer. Son los orígenes: la bondad, los valores. Es hermosísimo, indescriptible. San Lorenzo es hermoso. Los que vivimos estas cosas sabemos porque amamos tanto a San Lorenzo.

Entrevista conjunta con Mundo Azulgrana a Lorena Alloni, una de las responsables de la emocionante historia por la cual Eber pudo recuperar la vista gracias a San Lorenzo y la SCH

Continuar leyendo

Pequeñas escenas de una victoria histórica

29/Mar/18

[vc_row][vc_column][vc_column_text]La gran gesta sanlorencista del 12 de septiembre se pudo leer en todos los medios: el bicampeón del basket argentino le ganó un amistoso al Real Madrid por 84 a 81. (N. del E.: luego vencería a su par de Barcelona). Después de cuarenta y seis  años, San Lorenzo empezaba su gira por España y se presentaba en el estadio municipal de Arganda del Rey como parte de las fiestas patronales. Se supo de los logros deportivos y vía televisión y redes, se hizo notar el apoyo de los ciento cincuenta cuervos que llenaron de color, alegría y sorpresa a los vecinos de este municipio a veintidós kilómetros de Madrid. Tras el primer partido de la gira, ya se sabe la gran historia, pero existen muchas más por contar.

 

Fue la historia de Andrés, a quien sus amigos apodan Koe, que se vino desde Valladolid a alentar por primera vez al Ciclón. Koe nunca salió de su España natal, pero tiene un tatuaje de un cuervo y el escudo en su pecho. Todo empezó hace cinco años, cuando accidentalmente se puso a ver un partido de fútbol con su abuelo. Vio el juego, a la gente y prometió hacerse hincha de ese club. Esa tarde, el resultado fue 3 a 2; el partido queda como adivinanza para el lector.

 

Fue la historia de Sergio, Jorge y Osvaldo, miembros fundadores de la peña Osvaldo Soriano de Madrid, que tuvieron que cambiarse de camiseta en el entretiempo. Tras una primera parte gracias al sudor, en el intermedio hicieron los honores formales de entregar y recibir plaquetas para el club y el ayuntamiento. En el segundo tiempo, volvió la transpiración.

 

Fue la historia de Carlos Perroni, que se sorprendió y emocionó de recibir los honores por parte de los hinchas de San Lorenzo en el entretiempo. No se lo esperaba, pero se lo merecía.

 

Fue la historia de Leo, con su gorra y con el clásico bombo de la peña de Madrid, que tanto ritmo puso en la plaza de Marrakech. Acompañado en los redoblantes por su hijo Valentino y por Jorge de Alcalá, no hubo canción que quedara por cantar. A mediados del primer tiempo, tanto el bombo como las banderas hicieron gala a modo de desfile en el corredor central de la platea para goce de los vecinos de Arganda y para hinchas del Real Madrid.

 

Fue la historia de Alejandro y Lydia, que se vinieron desde Málaga junto a cinco amigos más. Los Cuervos de la Costa del Sol son como los pingüinos de “Madagascar”. Son muchos, vienen juntos, con misma camiseta y encima están en el Twitter de Marcelo Hugo (Tinelli, Vicepresidente de San Lorenzo) Junto con Edu, que no sabemos si llegó a estar a las ocho de la mañana en el trabajo, agasajaron a la cuervada en el Soccer Bar con generosas docenas de facturas.

 

Fue la historia de Damián y de Fernando, también de la Osvaldo Soriano, que reclamaban la finalización del partido cuando San Lorenzo ganaba 2 a 0.  “La hora, juez”, se escuchó.

 

Fue la historia de Juan Cruz, a quien no conocíamos hasta el sábado pasado. En la reunión para ver el partido contra Rosario Central, ante una gran convocatoria en la pizzería La Muzza, accidentalmente fue a cenar ahí y se encontró con un parque temático sanlorencista. Sorprendido a más no poder, aún conserva el asombro y sumó a su hermano Martín al partido.

 

Fue la historia de Facundo Campazzo, que tuvo una sonrisa pícara cuando desde la tribuna le gritaron “erralo Campazzo, que vos sos argentino”.

 

Fue la historia de Denis, puntano que vive en Granada hace 15 años, también vio a San Lorenzo por primera vez. Arribado a Atocha con el tiempo justo, con poca batería en el teléfono y bajo uso de redes sociales, en el listado de entrega de tickets se dudaba de su llegada. Estuvo firme al grito de “dale Ciclón” y se volvió contento a su ciudad a la una de la mañana.

 

Detrás de un gran evento, hay pequeñas grandes historias y faltaría relatar las otras tantas. San Lorenzo hizo un gran esfuerzo para venir a España. El club se brindó con los hinchas, haciéndolos partícipes en los entrenamientos, acudiendo a reuniones y gestionando a última hora mejores lugares en el estadio. El ayuntamiento trató a los cuervos de excelente manera, con entrega de entradas y una gran cordialidad: ellos no se olvidarán de nosotros y viceversa.

 

Vinieron de todos lados. Vino gente de Israel, que los relatores españoles describían su sorpresa de movilización en la TV. Vino gente de toda España, a saber: Barcelona, Málaga, Valencia, Alicante, Granada, Valladolid, Gijón y Toledo. Vino gente de la Embajada argentina. Vino mucha gente de Madrid: los de siempre de la Peña Osvaldo Soriano, los que están hace poco, los que nos conocen hace semanas y los que nos conocieron ayer. Detrás de ellos, hay argentinos que vinieron hace mucho tiempo y se hicieron su lugar; hay argentinos que llevan poco tiempo y están haciendo sus primeros pasos como emigrantes; hay argentinos que están estudiando, que saben que están de paso; y también hay españoles, que aun teniendo un club cercano en sus ciudades, se hacen un lugar en su corazón para la pasión azulgrana.

 

Tras cinco días con actividades desde el arribo al aeropuerto hasta las últimas cervezas después del partido, estamos felices por cómo sucedió todo. ¡Encima ganó San Lorenzo! No queda otra cosa más que agradecer a todos por lo bien que lo hemos pasado.

 

¡Vamos San Lorenzo! Y gracias de corazón a todos.

 

 

(*) En representación de la peña Osvaldo Soriano[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

Continuar leyendo

Ya está, viejo

29/Mar/18

Un jardinero azul. Un gorrito. El Fiat 600 blanco que era el primer auto de la familia. La recorrida por el barrio y los alrededores del Viejo Gasómetro: “esta es la esquina de San Juan y Boedo”, “esta es la iglesia donde se fundó San Lorenzo”, “ahí está el almacén de Diego García que jugó en el primer equipo campeón en 1933”. En el viaje de San Justo a Boedo hablamos de la hazaña de la B y me mostraste que ya había afiches de Alfonsín en las calles. Recuerdo que llegamos a Avenida La Plata y caminamos por la vereda del estadio. Allí estaba todavía el templo de aquellas hazañas que me habías contado. Llevabas a Christian que apenas podía caminar en brazos. Recuerdo mis pasos cortitos y el calor de tu mano que me guiaba. Intentamos entrar. Faltaba poco para que empezaran a desarmar las tribunas. El club creo que ya estaba cerrado y vos hablaste largo tiempo con alguien en un portón. Le rogabas que nos dejara entrar a pisar el campo de juego.

 

Tengo en la memoria la soledad y el eco de lo que hablábamos nosotros tres. Nos mostraste dónde estaba el Gimnasio General San Martín, nos hiciste subir a una de las tribunas, fuimos al campo de juego. “En aquel arco Sanfilippo hizo un gol de taquito”. “Una tarde el Bambino Veira le metió cuatro goles a Boca en un tiempo”… Con esas manitos pequeñas tomé un puñado de pasto que me costó arrancar tanto como les costó a “los hijos de puta de la dictadura que nos obligaron a esto, por suerte se están yendo”… Guardé ese manojo de césped en un bolsillo. En algún lugar de la casa de la infancia está guardada la bolsita con esas ramitas secas.

 

Son fragmentos. Piezas de una historia. Algunas cosas creo que me las acuerdo, otras las fuimos hablando con los años, algunas quizás las imagino. Tenía esa edad en la cual guardás recuerdos pero perdés el orden de las cosas. Conservo esos momentos y la foto descolorida que nos sacó un señor al que le explicaste cómo usar la vieja cámara de fotos y que tardamos en encontrar porque casi no había nadie en el lugar.

 

Con los años fui uniendo esos fragmentos como piezas de un rompecabezas. Crecí en canchas ajenas, sufrí los años sin vueltas, entendí y comprendí la historia de aquel estadio, descreí de los locos que me querían ilusionar con volver, me sumé a la lucha, soñé, pero aquella tarde de los albores de la democracia, medio desordenada, medio entre la realidad y la imaginación, se fue transformando en un suceso trascendental de mi historia.

 

Hoy no te tengo para ir juntos a Avenida La Plata, pero lo primero que sentí cuando se confirmó que los franceses dijeron “sí”, fue tu mano apretándome fuerte. Sé que si andás por ahí estarás disfrutando este momento. Yo solo puedo decirte, más de treinta años después, “Volvimos. Ya está, viejo”.

 

* Periodista, editor, comunicador. Socio refundador de  San Lorenzo. Autor de “Postales de una pasión”. Coautor de “San Lorenzo: Del Infierno al Cielo”, donde aparece originalmente este artículo, y “Campeón de América”. (@carloscordoni)

Continuar leyendo

La universidad popular de Boedo

29/Mar/18

Recién a los veintiséis años, allá por 1969, Osvaldo Soriano pudo conocer el Gasómetro. Se lo había imaginado mil veces, pegado a la radio, releyendo crónicas de El Gráfico, gastando con la mirada la misma foto donde Sanfilippo –su ídolo de siempre– le hacía un gol de taquito a Boca. Cuando pisó los tablones invencibles, todavía sin imaginar su futuro de best-seller y reverenciado escritor, se sintió en el Coliseo Romano. Porque el Gasómetro, más que una cancha, era un mito.

 

Recién a los 29, allá por el 1929 (porque nació al compás del Siglo XX), Roberto Arlt fue por primera vez a una cancha de fútbol. En serio. Y así comenzó su relato: “Ustedes dirán que soy el globero (mentiroso) más extraordinario que ha pisado (el diario) El Mundo por lo que voy a decirles: ayer fue el primer partido de fútbol que vi en mi vida; es decir, en los 29 años de existencia que tengo, si no se cuentan como partidos de fútbol esos con pelota de mano que juegan los purretes y que todos, cuando menores, hemos ensayado con detrimento del calzado y la ropa…”.

 

Su debut fue en el Gasómetro, para la final de la Copa América que ganaría Argentina. Así tenía que ser. El hombre que partió en dos la narrativa argentina, enarbolando como bandera una de las prosas más potentes jamás escritas por estos lares, se entusiasmó poco por el fútbol. Pero quedó admirado con el Templo. Y algo más: “¡La pucha si hay lindas muchachas en esta Avenida La Plata!”, cerró su comentario. A lo Arlt.

 

Para él, ése coloso de madera y hierro resultó una revelación. Tratándose del perspicaz Roberto, no poco orgullo nos envuelve. José González Castillo fue uno de los inventores del tango tal como lo conocemos hoy. Poeta, dramaturgo, director de teatro, fundó la segunda universidad popular de la Argentina: la Universidad Popular de Boedo. Miles de maravillosos creadores pasaron por sus aulas. Se inauguró apenas dos meses después de que San Lorenzo firmara el boleto de compraventa por los terrenos del Gasómetro, en 1928. En ambos escenarios, bajo el mismo cielo diáfano de Boedo, los maestros daban cátedra: el Ciclón era, en ese momento, el primer campeón tras la unificación del fútbol argentino. Cátedra de Artes. Cátedra de Fútbol.

 

En los cafés de Boedo conversaron Homero Manzi y Cátulo Castillo; en la biblioteca Miguel Cané –la primera Municipal de Buenos Aires– Jorge Luis Borges escribió algunos de sus cuentos más célebres. Bajo las estrellas de este barrio, a Leónidas Barletta se le ocurrió crear el Teatro del Pueblo. Y en las manos de sus lectores, las páginas de la editorial Claridad olían a lunfardo, a perfume anarco, a proletariado vivo y representado al fin, en la vereda del Grupo Literario donde Castelnuovo, Yunque y Tiempo se tiraban a los pies, rasposos, antes cada firulete de Florida. Y ganaban a lo San Lorenzo.

 

Me contaron de las milongas de Troilo y Pugliese, de los carnavales iluminados por Sandro, de los novios que se enamoraron allí, bajo las lucecitas de la Avenida interminable… Y de aquella vez, en 1973, cuando un joven llamado Gustavo Cerati fue al primer recital de su vida: tenía catorce años y tocaba Carlos Santana… en el Gasómetro, claro.

 

Ahora sabemos de los encuentros de Viggo Mortensen –actor, poeta, embajador multicultural del saber sanlorencista– y Fabián Casas, siempre en el bar San Lorenzo, en Avelino Díaz y Avenida La Plata… Y de las pinceladas imbatibles del Grupo Artístico de Boedo, las estrofas de la Escuela de Tablones, la prosapia fantástica de los Cuervos de Poe (al olvido, un rotundo nervermore) y el manifiesto azulgrana de La Soriano, porque esto sigue, muchachos, esto es eterno, el sentimiento y el aire que se respira, tan dulce como una gambeta del Pipi. Pronto, muy pronto, la última utopía emergerá de su propio destino. Y allí enfrente, con pies de cemento y alas de Cuervo, se posará un nuevo estadio, igual y distinto, para inspiración de estos pibes que aprendieron a amar a San Lorenzo.

 

*Periodista y escritor

Autor de “Hermano Cuervo”

Continuar leyendo

8M: Las cuervas paramos y queremos participar en el club

15/Mar/18

El pasado 8 de marzo, en el aniversario del día de la mujer trabajadora, salimos a las calles a pedir por nuestros derechos. En aquella jornada, las mujeres del Ciclón también paramos y luchamos por un fútbol y un San Lorenzo cada vez más justo e igualitario.

Creemos que, en un contexto general donde una mujer es asesinada cada 30 hs en nuestro país, el fútbol como actor social debe tomar cartas en el asunto y, por ejemplo, dejar de encubrir a jugadores acusados de violencia de género. Para esto vemos necesario que cada club no sólo sancione económicamente a estos jugadores, sino también que se realice una formación integral para los jugadores profesionales y de las inferiores.

Por otro lado, la presencia de las mujeres en el fútbol y el deporte en general es cada vez mayor, esto nos exige pensar en la necesidad del cupo femenino en la comisión directiva para generar mayor participación en los espacios de poder de San Lorenzo y del deporte en Argentina, no solo como hinchas, sino como periodistas y jugadoras.

El propio presidente del club, Matías Lammens, ya manifestó públicamente -durante la actividad con Economía Feminista en el Polideportivo de Boedo- que San Lorenzo abordará una reforma del estatuto en este sentido, para garantizar un cupo acorde a la masa societaria: las cuervas somos alrededor del 20% a nivel societario. También fue significativo que el plantel profesional de fútbol haya lucido una camiseta alusiva al 8M y en pos de la igualdad de género, hecho que luego replicaron otras instituciones y que sirve para seguir concientizando sobre el tema.

Como simpatizantes y socixs del club la tarea es también nuestra, potenciando los deportes con participación femenina, abriendo los espacios para las mujeres periodistas en los medios partidarios y sabiendo que la hora de las mujeres en el club llegó, y estamos para quedarnos.

Las mujeres del Ciclón también paramos y luchamos por un fútbol y un San Lorenzo cada vez más justo e igualitario.

Continuar leyendo