Volver a Boedo: un documental necesario

14/Sep/18

“Si te lo ponés a pensar en frío es una locura total: le sacamos 30 mil metros cuadrados a una multinacional en el medio de la ciudad”, cuenta sobre el final del film el presidente de San Lorenzo, Matías Lammens. Para ese momento, el documental de Sergio Criscolo habrá transitado por las movilizaciones a la Embajada de Francia, la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires y la histórica Plaza de Mayo. “Veía a los cuervos con las patas en la fuente: era nuestro 17 de octubre” retrata Adolfo Res sobre el 8M 2012, con reminiscencias a un peronismo que también aparece con imágenes de Eva y Juan Perón durante el esplendor del mítico estadio.

Antes habían pasado un sinfín de personalidades: el Nene Sanfilippo, que se quiebra contando la vez que su padre se sentó nuevamente -ya ciego- en unos tablones de Avenida La Plata que conserva en una de sus casas; Mario Rizzi, autor del último gol en el que fuera el Wembley Porteño; Sergio “El Sapo” Villar, el jugador con más presencias en la historia del club y el que más veces pisó aquel cesped; Adolfo Res, que más allá de sus vaivenes políticos dentro del club siempre detentará el copyright de la locura de una vuelta que luego se hizo colectiva; y hasta un cura cuervo que trasladó parte del viejo estadio a una capilla en Merlo, San Luis, a más de 700 km.

También hay espacio para la juventud azulgrana, de la mano del Grupo Artístico de Boedo, omnipresente a partir de sus murales, pero también de la palabra de sus integrantes, de los Cuervos de Poe y sus creativos videos, y de Mariano Jordan, más conocido como “El Gordo Ventilador”, el embajador de las pieles y las remeras al aire. El mundo de las letras aparece de la mano de los hermanos Casas -tan distintos y parecidos a la vez- y de Pablo Calvo, que vuelve al tema de la multinacional con una anécdota de una conversación con…¡la guerrilla colombiana de las FARC!. “Uno, dos, tres, mil Vietnam decía el Che. Si no aprueban este proyecto, va a haber mil proyectos” vuelven a aparecer las armas en las palabras de Res en Plaza de Mayo, cuando 100 mil cuervos fuimos uno sólo y parecíamos dispuestos a todo por el sueño.

Volver a Boedo es un documental necesario, importante para seguir explicando por qué el estadio de San Lorenzo debe volver a estar allí, donde siempre, en Avenida La Plata al 1700. Casi 90 minutos (¡justo!) que cuentan como la última dictadura cívico-mililar se enconó con el club social más importante del Sur de la Ciudad. Un film que emociona a la par que los entrevistados rompen en llanto desnudando el micro-mundo de ese lugar alephiano donde cabían todos los mundos. Sergio Criscolo, director y protagonista, cuenta su exilio familiar anhelando el estadio; y aparece el desarraigo, ese que sentimos todos los cuervos hasta la firma del boleto de compra-venta. Luego vienen los festejos, aquella tarde calurosa de diciembre donde la popular pasó a estar, por 2 hs, en la Platea Norte. Tenía razón Lammens, a quien le tocó, tal como el cuenta en la película, hacer apenas el gol tras una jugada colectiva: es una locura que se está haciendo realidad. Vamos a volver.

FICHA

* “Volver a Boedo. Una película sobre la pasión”. Salamanca Cine.
* Guión y dirección: Sergio Criscolo.
* Producción: Jorge Leandro Colás y Carolina M. Fernández.
* 88 minutos de duración.
* Estreno en cines: Diciembre de 2018.

El jueves 13 de diciembre se estrena  “Volver a Boedo, una película sobre la pasión”

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Entrevista con Horacio Arreceygor: “San Lorenzo es mi cable a tierra”

4/Sep/18

Mientras esperamos a Horacio Arreceygor, en la imponente sede del sindicato de los trabajadores de la televisión, una amable secretaria nos acerca un café y nos admite que Arreceygor es un tipo ocupado que, sin embargo, trata de comer sano. El secretario general del SATSAID y actual vocal de la Comisión Directiva de San Lorenzo, nos recibe en su cómodo despacho, en el que lo rodean trofeos de los equipos de diferentes deportes del sindicato y fotos con distintas personalidades. Sobresale la de su encuentro con el Papa Francisco. Durante la charla, varias personas y algunas llamadas interrumpirán nuestro cuestionario. Arreceygor atiende a todos, pero no quiere dejar de hablar sobre su “cable a tierra”, como él mismo llama a su pasión: San Lorenzo.

¿Qué es lo primero que se te viene a la mente cuando se dice San Lorenzo?

Mi primer día de cancha habrá sido por el año `73, `74 en el “Viejo Gasómetro”. En mi casa mi papá no sabía nada de fútbol, mi vieja era de Estudiantes de La Plata y mi hermano también. Yo siempre iba a un kiosco en Entre Ríos y Garay y el kiosquero era fanático de San Lorenzo, le decían Pirincho. Cada vez que iba a comprar, Pirincho me regalaba algo de San Lorenzo y me decía que me iba a llevar a la cancha y así empecé a hacerme simpatizante. Hasta que Pirincho consiguió el permiso de mi vieja para llevarme a la cancha. Primero fuimos a tomar una coca cola en un bar en la esquina de Avenida La Plata y Santander. De repente aparecieron 500 tipos por la Avenida gritando y saltando. Uno de estos tipos pasó y me sacó el gorrito de San Lorenzo que me había comprado Pirincho; eran hinchas de Gimnasia de La Plata. Así ese fue mi primer partido en la cancha de San Lorenzo, en el Viejo Gasómetro, ganamos 1-0. A partir de ahí quedé cuervo, con un fanatismo inexplicable. Después con mi familia nos mudamos a Avenida la Plata, cerca de la autopista y fui a estudiar de 5º a 7º grado en el colegio Calasanz (en Directorio y Avenida La Plata). Pasaba los días en el colegio y en el Club.

Cuando crecí un poquito empecé a ir a la popular con la hinchada. Después hice todo el secundario en Boedo, en el Industrial 29. Me crié en San Lorenzo, toda mi vida en Avenida La Plata.

¿Qué sentiste cuando se perdió todo eso en el 81?

Fue terrible. Éramos pibes, teníamos 20 años y no fue de un día para otro, fue un proceso largo, no se empezó a jugar porque no había una luz, tiraban cualquier excusa. Fueron tres años, del `78 al `81 que “nos pasearon”. Fue durante la dictadura. Yo nunca había militado ni política, ni en el club. En el ´86 fui a votar. La elección era Savino contra Miele y la hinchada estaba con Savino. Yo no tenía ni idea, me llevaban a votar (risas). Mi participación política sí arrancó con el tema de la privatización del club, el tema de ISL. Yo tenía una concepción del Estado, de lo público, de los clubes como sociedades civiles sin fines de lucro y ahí me metí fuerte en la política de San Lorenzo para defender lo que sentía que se iba a destruir. En ese momento tenía vecinos en la agrupación “San Lorenzo para Todos” y ahí ingresé a la Agrupación.

El día que se iba a votar lo de ISL (el 30 de noviembre de 2000) éramos 100, queríamos entrar a la asamblea y no podíamos. Nosotros teníamos dos o tres asambleístas que iban contando lo que pasaba.

¿Qué rol jugó Savino ese día?

Nosotros en ese momento estábamos aliados con (Rafael) Savino, porque la movilización la frenamos con él y con (Héctor) Viesca. Después siempre estuve en la oposición. Integré todas las comisiones directivas, menos una, siempre en la oposición.

¿Por qué siempre estuviste en la oposición y ahora en el oficialismo? ¿Qué es lo que te hizo cambiar posición?

Yo en el 2007 fui candidato a presidente con el “Frente Sanlorencista”. Hicimos una gran elección. El frente era una ensalada de fruta complicada, pero se armó bastante bien, perdimos porque Marcelo (Tinelli) se puso a jugar, porque si no Savino no ganaba. Al no ganar se hizo muy difícil sostener ese Frente, que se fracturó cuando Savino me invita a Paraguay al sorteo de la Copa Libertadores. Los del Frente lo tomaron como una “traición” política y después, en el 2010, fue la elección de las 6 listas. En ese momento, el “Frente Sanlorecista” estaba bastante desarmado. Abdo me ofreció ser candidato a vicepresidente pero yo ya había tomado un compromiso con parte del oficialismo, no por Savino. A mí me parecía que Savino tenía que dar un paso al costado. Sobre todo, porque veníamos hablando con una camada de pibes nuevos entre los cuales estaba Matías (Lammens).

Ahí el oficialismo se quedó sin candidato y pone a Di Meglio que fue un candidato virtual porque la campaña la hicimos Matías y yo. Con 6 listas, en teoría el oficialismo tenía que ganar las elecciones, pero se perdieron 8 partidos seguidos, así que encaramos esa campaña como pudimos. Se perdió y le tocó asumir a Di Meglio en Comisión Directiva por la minoría; renunció y asumí yo que era el segundo. Lo demás es historia conocida…

¿El haber sido dirigente durante muchos años, cambió en algo tu ser hincha de futbol?

Tenés otra actitud. Yo siempre fui a la popular, pero ahora estoy en la Norte. Tenés otra visión del fútbol. Por ahí le pedís al de al lado que no insulte, que se calme. Yo nunca fui de putear, si un jugador tiene la camiseta de San Lorenzo lo banco. Después hay malos, mejores y peores.

Cuando estuvimos en la B, para los que vivimos esa época, fue algo inolvidable. Era pensar desde el lunes hasta el sábado en San Lorenzo y en la movida para llenar todas las canchas. Eran caravanas, manifestaciones. Fue una de las mejores experiencias, lo disfrutamos mucho. Me acuerdo las canciones nuevas que sacábamos en Ferro. Y toda la gente lo hizo ascender. Ojalá que el futbol cambie, no hay que vivirlo como una tragedia. En este país el fútbol se vive de otra manera, pasionalmente de otra forma.

¿Cómo es tu participación en la actual comisión en relación al tenis y otros deportes?

Manejo el tenis, el bowling y el handball. El bowling estaba cerrado, era un desastre, lo reabrimos, hicimos todo nuevo y tenemos todos los campeonatos. Cuando lo agarramos queríamos hacerlo más vinculado a lo social, que la gente festejara sus cumpleaños, etc. Pero se formó un equipo de jugadores semiprofesionales que están ganando todo y quieren competir. Pero el que quiere ir a jugar al bowling, juega; está abierto para todos los socios.

El handball es difícil porque no hay presupuesto. Igualmente, el primer año ascendimos de la C a la B, pero lo más importante de todo en el handball es que triplicamos la cantidad de chicos. En esta disciplina no se trata de ganar nada, si podemos ascender, ascendemos, pero lo más importante es la cantidad de pibes. Si el handball lo traemos a Avenida La Plata explota por los colegios, porque en los colegios se juega mucho. Ahora tenemos 500 pibes, estamos muy contentos.

En el tenis hicimos una revolución. Es un deporte que “elitista” y en el barrio donde estamos tenemos que facilitarle todo lo necesario para que los chicos vayan a practicar tenis. Hicimos algunas obras, pusimos las canchas de otra manera. Los que nos cambió la ecuación fue hace 2 años cuando organizamos el primer Future. El año pasado logramos jugar el interclubes y lo organizamos en la Ciudad Deportiva, ahí tuvimos que hacer obras, porque vienen jugadores de todo el mundo, es una logística tremenda. Logramos que se televisara, se transmitió la final por TyC, logramos traer a Pella, lamentablemente perdimos la final pero ganamos en mujeres, las chicas juegan bárbaro. Estaba lleno de gente, fue algo importante para el club. Ahora la novedad es que estamos intentando jugar el campeonato interclubes en el Polideportivo y estamos haciendo todo el esfuerzo. No es fácil porque no es barato, las reglamentaciones son medio complicadas, hay que trabajar la superficie, etc. Llegar a hacer el interclubes en el polideportivo sería extraordinario. Estamos tratando de que participen los chicos del bajo flores, tenemos clínicas, les damos raquetas a los chicos. De todas maneras, el tenis San Lorenzo creció mucho, hasta los mismos de la asociación te ven de otra manera. Costó porque los mismos socios del tenis son complicados.

¿Cómo ves el 2019 en el club?

El oficialismo tiene que tener una continuidad, vamos a tener una propuesta, todo el gran esfuerzo que hemos realizado tiene que tener una continuidad. Seguramente discutiremos con Matías y con Marcelo sobre cómo seguir. Ellos son la conducción del espacio. Lo estaremos discutiendo en el momento oportuno el año que viene, sin prisa. Mientras tanto, seguimos cumpliendo el objetivo de la vuelta a Boedo.

Nosotros somos una agrupación sobre todo juvenil ¿Qué tenés para decirles a los jóvenes?

Me remito a lo que fue mi vida. Mi vida fue una militancia. Difícilmente una persona no pueda pensar en estar mejor tanto en su vida personal, en su lugar social, en el país, en el club o en el barrio si no participa, si no se compromete.

En el lugar que uno esté, me parece que siempre hay que tener activa participación. Para mí San Lorenzo siempre fue un cable a tierra y creo que la militancia es importante en todo acto de la vida.

Lo venimos viviendo a diario. La campaña a favor de la legalización del aborto es una muestra de que cuando uno tiene una idea y hay un colectivo; uno toma eso y lo milita. A los pibes les digo que participen en San Lorenzo, que se involucren. Uno no puede estar durmiendo en los laureles. Hay muchas actividades en el Club: sociales, deportivas recreativas y política. Siempre hay algo para hacer, para discutir. San Lorenzo además del fútbol tiene muchos objetivos, como por ejemplo la vuelta a Boedo. Tenemos que tener una militancia política para convencer a los vecinos del barrio de Boedo de lo bueno que sería tener el estadio acá.

Los jóvenes se tienen que involucrar y defender las ideas que tienen. Siempre hay que tener un compromiso y sobre todo cuando es pasional. Acá no es sólo política, estamos hablando del Club de tus amores. Todos lo que hacemos política en el Club lo hacemos para mejorar el Club porque lo amamos.

Terminamos con el ping pong con definiciones breves de unas personalidades.

Matías Lammens: Matías es un amigo y es pura gestión. Un motorcito. Está todo el día en el Club y a veces le hace mal pese que es muy joven. Está en todas.

Marcelo Tinelli: Marcelo es una cosa totalmente diferente. Marcelo es el número 1. Sinceramente a mí me mataba en sus programas de televisión cuando no les daba caramelos a los pibes si no eran hinchas de San Lorenzo. Es una necesidad para San Lorenzo, esté o no esté en la conducción del Club siempre va a tener un protagonismo, ojalá que nunca lo perdamos.

Papa Francisco: Yo fui con San Lorenzo a Roma a conocerlo. Ya lo conocía cuando era Bergoglio, pero ahí en Roma te transmite otra cosa. No se puede explicar. Sentís una cosa diferente. Te transmite paz. Fue un viaje realmente lindo. Soy católico, vengo de una familia católica; pero más allá de esto, milité a favor de la legalización del aborto porque creo que es una cuestión de salud. Yo me casé por iglesia hace poco, como corresponde.

El Pipi Romagnoli: Es un ídolo. Ojalá que le vaya bien con su nueva función en el Club. Se está matando de laburo. Yo creo que va andar bien porque ama a San Lorenzo y conoce a todo el mundo. Va a andar bien.

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El espiral

2/Sep/18

Cuando miramos las planillas con las dos alineaciones fue un poco fuerte. En los papeles River impone respeto. Tiene un 9 por el cual pagaron fortunas, todos sus suplentes son jugadores caros y de algún modo valiosos. Cuenta con tres mundialistas. Según los especialistas tiene el mejor arquero del universo y los alrededores. Tiene un DT que araña a sus rivales. Logra que sus jugadores sean una máquina asesina de jugar a dos toques y pegarle a todo lo que se le ponga enfrente. Gallardo es para muchos el mejor entrenador del país.

San Lorenzo salió a jugar el partido con decisión y pudimos ver un vibrante primer tiempo. No iban 5 minutos y habían tenido una cada uno. Fue Blandi quien le ganó a Maidana y logró asistir al Príncipe Reniero, quien hizo que el mejor arquero del universo y sus alrededores demuestre por qué tanta gente vende humo con su figura. Gran estirada a contrapié para enviar el esférico al córner. Por su parte Pratto recibió de Santos Borré y buscó infructuoso el ángulo de Navarro. Palo y palo.

Quizás conmovida por la noticia de la disolución de los 10 ministerios o preocupada porque sin estabilidad cambiaria se hace muy difícil planificar el viaje a Uruguay para acompañar a la pampaneta en su excursión a Montevideo la hinchada decidió cantar el hit anti Macri.
En la jugada siguiente el referí Baliño omitió un claro penal luego de un violento disparo del Camión Moyano. Como si la vida fuera un espiral. Con el codo Enzo Pérez rechazó el balón.

Luego de una ambiciosa salida del fondo de esas que le gustan a los amantes del fútbol champagne San Lorenzo quedó mal parado y expuesto a la categoría de Juanfer Quintero. Golazo. Iban 40 minutos de llegadas para los dos. River conseguía irse al descanso en ventaja en un primer tiempo muy parejo donde pudimos ver que aquella superioridad moral que parecía tener no era para tanto. Que nuestro Pampa tiene tatuado el fuego de aquel campeonato del 95. Y que mantiene la vieja maña de aparecer en los partidos picantes, contra los rivales grandes.

En el segundo tiempo San Lorenzo controló la pelota pero no lograba lastimar demasiado. River se defendía compacto y amenazaba en cada contra. El tiempo pasaba sin pasar. La gente se impacientaba, algunos insultaban a nuestros nóveles players. Sedientos de sangre dijeron “Almirón… Almirón está sin trabajo…”. Son 3 puntos sobre 12. Esto es un fracaso. Se robaron todo. Que se vayan todos. El Pampa movió el banco. Merlini y el Perrito Barrios saltaron al campo. Fue el maguito quien corrió por izquierda y consiguió un córner. Botta lo pateó en forma espantosa. Un defensor tuvo la amabilidad de darle otra oportunidad a Rubén tras despejar directamente afuera.
Se escuchó con claridad “Andate Biaggio”.

Iban exactamente 965 minutos sin que el mejor arquero del universo y sus alrededores reciba una anotación. Botta volvió a cobrar el tiro de esquina. La pelota viajó lánguida hacia el primer palo. Como una cobra venenosa, El Capitán Blandi picó con su veneno y destrabó el maléfico hechizo del arco embrujado. Armani se quedó sin su récord y todos los fabricantes de humo tuvieron que hacerlo un rollo y stockearlo hasta nuevo aviso. Se acabó esa bobera de decir que a este pibe hace 7 meses no le hacen goles.
Un tal Mbappe… ¿Te suena?

El espiral de Baliño volvió a ensombrecer la noche cuando enceguecida de rencor por el penal no cobrado y porque nos amonestó a medio equipo (mientras condonaba tarjetas a cada gallina que se tiraba sobre un rival, lo pisaba o le metía plancha) la hinchada insultó a la madre de Baliño. Cabe resaltar que la madre de Baliño no tiene la culpa que su hijo sea un referí que tiende a favorecer al poderoso. Acto seguido el tipo va y echa a Reniero. A nuestro inmaculado Príncipe. ¿Casualidad o destino?

San Lorenzo volvió a empatar. Se consolida una columna vertebral con Coloccini, Poblete y Blandi como ejes. Enorme partido de los tres. La tarea de Biaggio no es sencilla y la impaciencia en el ambiente conspira contra los tiempos de maduración de un plantel tan joven. La gente debe estar frustrada o deprimida por algún otro motivo, sino no se entiende. Apostar a los chicos tiene sus riesgos. Tal vez a Moyano y a Pereyra les costó el partido más que otras veces. Es normal, están empezando. Reniero y Senesi son una realidad, eso es una noticia saludable. La lesión de Salazar preocupa porque no hay variantes en ese puesto y sea lo que sea tendremos que improvisar. Mouche está flojito.
La pampaneta se enfrentó a un equipo millonario, peligroso y rimbombante que venía de humillar al genio de Coudet y sus pergaminos de técnico ofensivo de fútbol de ataque. Fue un empate justo con situaciones para que ambos equipos pudieran ganarlo. Son 4 puntos en 4 fechas, no estamos para tirar manteca al techo. Tampoco para subirnos a este espiral de autodestrucción que los exitistas del minuto a minuto están pidiendo.

“Fue un empate justo con situaciones para que ambos equipos pudieran ganarlo. Son 4 puntos en 4 fechas, no estamos para tirar manteca al techo.” El análisis del empate frene a River, en la pluma de Gonza Gamallo. 

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Así es la vida

28/Ago/18

Mágico y azarozo deporte, maléfico y artero ¡Emotivo balompié, maldito sea el día que te comencé a amar! Este cronista tenía el goce calculado. Una invitación para que todos los que no creen en la pampaneta se suban: todavía hay tiempo. Si el irascible Mouche no hubiera definido con una masita fina de la Savona, como con un pañuelito de dulce de leche y pionono, o si tal vez en esa furtiva contra del primer tiempo Blandi hubiese devuelto el balón al medio en vez de intentar ese disparo a-la-Batistuta que terminó en el túnel subfluvial… tal vez si en esa última jugada quien quiera que haya perdido al enano ese que empató el partido, otro sería el cantar.

El vaso medio lleno nos dice que nos cagaron a pelotazos todo el segundo tiempo, que hace 12 años no ganamos en esa cancha y que Unión no pierde de local desde hace 15 partidos. Pero qué bronca gente: hasta el yeta del relator dijo que nos estábamos llevando 3 puntos muy lindos.

Poco había pasado cuando a los 11 minutos el mayor de los Rojas cabeceó para despejar un córner del local. Sonaron campanas y la luna llena en el cielo anunció que el mal que tanto nos vino aquejando comenzaba a sanar. Esta simple cuestión de lograr cabecear los centros de los rivales es mucho más que una anécdota floreada de quien suscribe. La pelota salió disparada y Mouche encabezó un contrataque letal. Aguantó la pelota y en el momento indicado filtró el balón hacia la posición del Príncipe Reniero. La tiró larga: nos paramos de nuestras sillas. Enganchó y cruzó para Blandi quien homenajeó a Pipo Gorosito con un centro en comba para que nuestro pequeño Príncipe cabecee en palomita convirtiendo al gigante de Nereo Fernández en un estéril expectante del tanto. Golazo. Una estrella fugaz cruzó por el cielo de Boedo y cuentan los que la pudieron ver que pasó exactamente cuando los dos Nicolás se abrazaron.
San Lorenzo tuvo otra contra en la cual Reniero volvió a mostrar su tremenda categoría. Esta vez Blandi quizo ser Batistuta y no devolvió el balón. Esto ya lo dije. Tuvo una Unión en la cabeza del viejo Jony Bottinelli. Por suerte cabeceo al medio.

Enorme primer tiempo del náufrago Coloccini y en general de todo el equipo. Lució muy concentrado y metido en cada pelota.

Hay teóricos del fútbol que hacen de la superioridad moral una bandera. Se supone que San Lorenzo es más que Temuco, porque es más grande. Se supone que Boca le va a ganar a todos 4 a 0 y después resulta que si no le regalan un penal no puede convertir. Se supone que existe un fútbol donde la gente cambia de frente y todos la paran de pecho con elegancia. Incluso lo supone gente que cuando juega al fútbol grita pidiendo un lateral y es capaz de pegarle una patada a uno que le tiro un caño: qué le vamos a hacer. Lo que es real es que el fútbol en Argentina es sacrificio, sacrificio, concentración y aprovechar cada pequeño error del rival. Y más sacrificio.

El segundo tiempo fue un parto (en sentido figurado, por supuesto). Navarro se tiró para un lado y se tiró para el otro. Atajo una, dos y tres. Todos pelotazos cruzados de un equipo que conoce el cajón en el que juega y que te mete a pelotazos. Así es la vida. El referí inventó un penal para el local y Navarro fue y lo atajo con un ojo. Tremendo lo del arquero, ojalá siempre atajara así.
Hubo situaciones para ganarlo y hubo situaciones para perderlo. San Lorenzo lastima y sigue mostrando que es un equipo capaz de generar situaciones de gol con contraataques. Eso se trabaja. Sigue sufriendo mucho los envíos aéreos y no tiene esos jugadores capaces de parar la bocha y hacer correr el tiempo. Ahora le dicen defender con la pelota. Madurez, sapiencia. ¡Paciencia cuerv@s!
Este torneo es de una paridad lastimosa, que duele y obliga a los que buscan en el fútbol un espectáculo de sutil belleza un refugio en las series prepagas de Netflix.

“San Lorenzo lastima y sigue mostrando que es un equipo capaz de generar situaciones de gol con contraataques.” La crónica del empate con Unión. 

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El vuelo de la Pampaneta

23/Ago/18

Amantes de la exigencia lírica y el desencanto constante miran con cierta desconfianza al hombre mediterráneo. Tal vez lo juzgan porque no posee esa labia de doctorado que poseen otros expertos en posesión de balón y previsibilidad futbolera. Son estilos, formas de vida. Hay noches y noches.

En el comienzo del partido Nacional salió a demostrar que es un equipo grande del continente, copero, con jugadores de jerarquía. Tuvo el balón y volvió a mostrar este asunto de los comienzos de los partidos: damos un look dubitativo. A medida que San Lorenzo hizo pie en la cancha logró controlar la pelota y hasta puso a su defensa a jugar en el mediocampo: como le gusta a los guardiolistas. El mágico de Pereyra volvió a enviar un poético balón pasado directo al pecho de Reniero. Bocha cruzada, rebote en Erramuspe y a cobrar. 20 minutos y San Lorenzo comenzaba ganando el partido. Como es costumbre en la doctrina Biaggio, no necesitamos tener el balón, ni dominar el trámite. San Lorenzo es vertical, veloz, con poca transición. Es dueño de un pelotazo frontal que viene lastimando rival tras rival. Tal vez eso no le guste a la gente: preferiría ver toques laterales ininterrumpidos o posesión estéril de pelota. En una impresionante presión alta Salazar congestionó la salida de Nacional y a los 32 produjo otro gol de San Lorenzo. El pujante e incisivo Blandi anotó el 2 a 0. Tercer partido en la temporada en la que hacemos 2 goles en el primer tiempo.

Buen primer tiempo de los laterales: Pereyra juega como si tuviera 10 años en primera. Salazar viene en franco asenso, dejó la mochila en su casa y se liberó: parece ser ese jugador que fueron a buscar los especialistas. San Lorenzo pudo hacer uno o dos goles más. El mejor primer tiempo del semestre y en el mejor momento posible.

El segundo tiempo comenzó de la misma manera. Con un Nacional enojado y un San Lorenzo que es como esos boxeadores que se hacen los pasivos mientras esperan la oportunidad para meter una buena piña. Era importante de cara al segundo tiempo conseguir que no nos conviertan goles: por la serie y para corregir nuestra principal falencia.

El trámite era normal: los charrúas empujaban y el Ciclón contemplaba sagaz mientras deglutía oportunidades. De la tribuna bajaba aquel canto sobre levantar los escalones en Boedo y el referí cobró penal. Fue Gonzalo Bergessio quien cruzó el balón lejos de Navarro y llegó el temido descuento.

Los plateistas de la vida se frotaban las manos. El deseo y la mala energía de aquellos que quieren ver caer a Biaggio alimentaron la fuerza de Nacional.

Hubo un tiro libre a metros del área para El Bolso. A quién le importa cuántos minutos iban. No corría el tiempo. Solo el sonido del miedo.

La pelota estaba ideal para que Viudez tire un centro y todos los fantasmas del balón detenido digan presente.

El hombre tiró al arco, la pelota se fue al córner y el córner le cayó a Senesi. El crack corrió con el balón al pie recordando a Gareth Bale, metió un lindo pase largo para que Gudinho encare dude y consiga un penal.

Blandi y 3 a 1. La tribuna recuperó el pulso místico y entusiasta y el ánimo de los jugadores mejoró.

San Lorenzo volvió a convertir goles y ya nadie puede dudar de la suerte o de alguna ayuda del Papa Francisco. Poblete y Rojas han solidificado al equipo. Jugaron todos bien: todo mérito del DT. Reniero y Botta bien. Blandi no para de mojar y los dos volantes centrales tienen carácter e inteligencia. Navarro tuvo la delicadeza de no hacerse ningún gol. 3 a 1 y con justicia. Que nadie lo discuta.

Queda un mes para la revancha y ya nos ilusionamos con lo que se viene. Si alguien conoce alguna manera mejor de llegar a la Libertadores 2019 que ganando esta Sudamericana que se contacte con este cronista: estará por siempre agradecido.

“San Lorenzo volvió a convertir goles y ya nadie puede dudar de la suerte o de alguna ayuda del Papa Francisco.” La crónica de Gonza Gamallo del gran triunfo por Sudamericana contra Nacional. 

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Con lo que cuesta armar un full

20/Ago/18

No hizo falta regar el cesped. Entre los rayos de sol se divisó una lluvia que pareció ser torrencial y sirvió para que la temperatura descienda lo justo y necesario como para helar a más de uno.

En el día del niño San Lorenzo se enfrentó a Lanus: su bestia negra en los últimos 10 años. Se enfrentaron dos equipos que transitan una trabajosa transición. La visita venía de desperdiciar una ventaja de dos goles y el local venía de levantar una desventaja de dos goles.

Nadie puede hacerse el sorprendido ahora que el peor resultado del futbol dijo presente de nuevo.

Plagados de juveniles saltaron al campo como si lo del día del niño fuese en serio. La pampaneta lució un marcado 4-4-2 con Botta y el Perrito en las puntas y Poblete y el camión Moyano en el centro. Mouche y Blandi confeccionaban una clásica delantera, Senesi y Gonzalo en la dupla central. Fue a los 7 minutos que Lanus tuvo la primera tras una confusa jugada. Los gritos de Mouche resonaban aún por sobre los bombos. El partido parecía estudiado. De ajedrez. El previsible Lanus y el combativo San Lorenzo.

Iban 25 minutos cuando un anticipo con despeje de Senesi se convirtió en un pase con triangulo y un mano a mano de Botta quien resolvió con paciencia (y algo de fortuna) tras una larga carrera frente a Sara. 1 a 0 para los de Boedo. Era cantado que el primero que se equivoque lo pagaba. Así son las cosas hoy día. Lanus siguió inquietando con la pelota cruzada, con cierta facilidad para enviar balones desde los ¾ del campo cuervo, llenando el área de gente en cada aproximación. Una parábola fantástica hizo el balón que envió el debutante Elias Pereyra y el capitán Blandi solo tuvo que empujarla al gol. Parecia demasiado a esa altura: asi es el futbol de hoy. Iban 36 minutos y ganábamos 2 a 0. Algún sentimiento extraño de emparejamiento le debe surgir al Ciclón: como si la abundancia le sentara mal. El arquero Navarro dio un largo rebote a los 41 y permitió que Rivas descontara y Lanus de la nada se vaya al descanso con un solo gol de diferencia.

Un remolino sopló en el Bidegain y la lluvia dijo presente de nuevo. Estaba más helado aún. Sólo un minuto había pasado cuando a San Lorenzo le volvió a doler la cabeza. Thaller cabeceó un envió cruzado y otra vez nos embocaron de pelota parada. Incomprensible situación: con lo que cuesta hacer goles en la superliga Casla convirtió 2 y se dejó empatar. Con lo que cuesta armar un foul, juntar un juego en este paño verde y tener algo para apostar no nos podemos dar el lujo de hacernos un gol por partido y otorgar tantas facilidades en jugadas de pelota parada.

El tramite siguió siendo parejo. Tuvimos algunas chances aisladas mientras ninguno sacaba nítidas ventajas. Lanus tuvo una situación clarísma y el palo jugó a favor de San Lorenazo.

Al conjunto de Biaggio se lo vió mejor parado que otros días, siguen lastimando mucho los envíos aéreos y se sigue incurriendo en errores demasiado costosos ante la visible paridad del torneo nacional. Bien el debut de Poblete, un jugador de carácter y pase automático. Salazar fue de menor a mayor y terminó redondeando un partido bueno. Bien Pereyra.

San Lorenzo necesita imperiosamente recuperar solidez defensiva y comenzar a cerrar el 0 en su arco. No hay muchas posibilidades de construir nada sin esa fortaleza que supimos tener. Para crecer en el juego hay tiempo. A planificar con inteligencia el duelo con Nacional, con convicción.

“San Lorenzo necesita imperiosamente recuperar solidez defensiva y comenzar a cerrar el 0 en su arco. No hay muchas posibilidades de construir nada sin esa fortaleza que supimos tener.” El análisis del empate con Lanús. 

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Fiel a su estilo

16/Ago/18

San Lorenzo salió a jugar como avergonzado por el hat trick conseguido en los tribunales de disciplina. Desorientado, confundido y atiborrado por el bravo Temuco se refugió e hizo lo que pudo. De no ser por nuestro guardameta en el primer tiempo los verdes bien pudieron empatar la serie. Travesaños, cabezazos, desaciertos defensivos y un sin número de revolcones convirtieron a nuestro golero Navarro en la gran figura del primer capítulo.

San Lorenzo adolece: sabemos que es una etapa muy complicada de la vida. Según la Organización Mundial de la Salud este momento dura hasta los 27 años y nosotros pasamos de ser un equipo de señores mayores a ser un equipo de jóvenes promesas. Los plateistas de la vida podrán agarrarselas con el Pampa o con la dirigencia.

El segundo tiempo no pareció muy diferente al primero. El ciclón defendiendo cerca de su área (y mal) y la escuadra chilena buscando con más actitud que fútbol. Una y otra vez Navarro se revolcó de acá para allá y siguió sacando pelotas.

A los 51 minutos se produjo un milagro: una jugada asociada de la Pampaneta. Para desgracia de todo Boedo el menor de los Rojas no llegó a parar un intrépido pase de Merlini

De ahí en más el partido pareció plancharse: inclusive tuvimos tres chances bastante claras. Dos de Blandi y una del hábil Reniero.
El hecho de que un delantero como Reniero esté jugando de mediocampista no es más que una radiografía cabal del momento del plantel. Cuando a un equipo lo atacan con facilidad y no logra progresar en ataque con soltura es porque no logra hacer pie en el centro del terreno. Y eso no necesariamente es culpa de los mediocampistas: la compra de Alexis y Gudiño no parece resultar, Mussis y Belluschi siguen afuera, Moyano y Rojas solos no pueden. Duelen las partidas de Mercier y de Piris. Se sienten demasiado.

En esta transición habrá que tener conciencia y tranquilidad. Conciencia del momento y tranquilidad para acompañar la consolidación de este joven plantel.
Ya en el descuento y después de un par de chances de Castro llegó el anecdótico gol de Temuco. Todos sabemos que la justicia es subjetiva.
Lo único rescatable de esta serie es el cheque de Conmebol.
Mucho para mejorar ciclón. Mucho para pensar. Mucho para trabajar y muchos interrogantes. Esperemos que la suerte siga de nuestro lado. Ojala contra Lanus encontremos un funcionamiento mejor. Que no decaiga.

“En esta transición habrá que tener conciencia y tranquilidad. Conciencia del momento y tranquilidad para acompañar la consolidación de este joven plantel.” El análisis de la derrota con clasificación frente a Temuco. 

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“Mi papá murió el año que ganamos la copa”

14/Ago/18

Por Lucía Santa María

 

Durante mucho tiempo quise escribir un cuento que diga, que explique, cómo fue que eso pasó, cómo fue posible que habiendo tantos años, tantas copas, tantas posibilidades (bueno, eso no) justo ganamos la Copa Libertadores ese año, el año en el que mi papá se murió. Empecé textos, escribí notas en el celular, arranqué hojas de mi cuaderno Rivadavia, siempre sin poder llegar a nada, buscado una respuesta que no estaba en ningún lado.

Si fuese de otro equipo, estas palabras quizás no tendrían mucho sentido, pero yo soy de San Lorenzo, así que pararme en este lugar implica muchas cosas, incluso pensar que el futbol nunca es solo fútbol, sino algo más complejo que va atravesando tu vida, tu historia, tu familia y con eso, todos los momentos que te determinan.

San Lorenzo siempre fue un lugar de pertenencia, generador de una secuencia de imágenes que arrastro desde mi infancia y también de anécdotas que le pertenecen a mi papá, pero que cuando resurgen, hay algo vinculado a la complicidad que las instala como propias. En esos relatos lo imagino yendo al Viejo Gasometro o a cualquier cancha a la que le tocara seguir a San Lorenzo. Puedo verlo en la tribuna visitante, mezclado entre los hinchas rivales porque esa vez no tenía un mango (bah, nunca tenía ) y no le alcanzaba para un choripán, entonces compró una popular visitante que era mas barata y pudo hacer las dos cosas. Porque además de cuervo, gordo siempre..

Viajo mentalmente a ese primer partido en la cancha juntos, una noche recontra fría en la que por supuesto perdimos 3-1 contra Gimnasia de Jujuy, creo que fue en el 98’. Vuelvo a ese campeonato que ganamos en 2001, esa fue la primera vez que vi a San Lorenzo salir campeón en la cancha. Revivo la alegría, los abrazos, la locura de sentir que por fin nos tocaba a nosotros. Me acuerdo de terminar peleando porque ni a mi hermano ni a mi nos dejó entrar a la cancha. Yo tenía 12, 13 años y pensaba que si arrancaba un pedacito de pasto, la felicidad de ese día se iba a quedar conmigo para siempre. Después vinieron un montón de otros partidos, con calor, con lluvia, pero siempre que pienso en mi infancia en la cancha se me viene la misma imagen: mi hermano y yo chiquitos, saltando abajo de la lluvia, eufóricos, y papá tratando de taparnos con una bolsa que había encontrado por ahí, pero nosotros no queriamos evitar esa lluvia, nos sentíamos invencibles.

Y de repente pienso en el campeonato del 2013, el que le dió a San Lorenzo la posibilidad de clasificar a esa copa. Me acuerdo del partido con Velez, de la pelea con mi hermano porque no me quiso llevar a verlo con él y los chicos al club. El calor de ese diciembre, los nervios, la atajada de Torrico, esos ultimos minutos caminando sola por la vereda de mi casa porque ya no aguantaba más. Y después entrar corriendo y ese abrazo que de cierta forma se unía a ese abrazo que nos dimos en la cancha en el 2001, pero esta vez el escenario era distinto, nos abrazábamos en el pasillo de mi casa, sin querer hacernos cargo pero sabiendo que no quedaban más campeonatos juntos.

Así que ese 2014 el destino trazó una gran paradoja, mi papá solo pudo ver uno de esos partidos, el primero, ese que perdimos 2-0 con Botafogo y que claramente no ilusionaba a nadie. Se fue antes de poder ser testigo de esa clasificación agónica, de ver como empezábamos a estar cada vez más cerca, incrédulos pero rendidos ante esa esperanza miedosa de quien puede lograr algo que soñó tanto. El escenario era increible y la ausencia de mi papá lo terminaba de completar. Èl no estaba para resoplar con un pucho en la mano y agarrarse la cabeza de costado, con ese gesto tan suyo que se me arma mientras escribo esto. Tampoco estaba para gritar ese gol de Piatti que empezaba a cambiarlo todo.

Pero el fútbol no es sólo fútbol, nunca es solo fútbol, así que entre todos esos nervios, entre todos esos sentimientos que se iban ensamblando, yo lo sentí ahí conmigo. Lo busqué en cada corner, nuestro para que el gol llegue, de ellos para que la pelota se vaya al estacionamiento. Lo busqué cuando cerré los ojos y Ortigoza pateó el penal. Un poco porque necesitaba de esa complicidad, otro poco porque no me animaba a mirar el arco. Me acuerdo de abrir los ojos en medio de tantos abrazos, darme cuenta de que la pelota había entrado y pensar que solo quedaba aguantar, como siempre. Bancarla toda para defender esa felicidad.

Ese día, ese 13 de agosto, cuatro años antes de que yo pueda escribir esto, ganamos la copa, y digo ganamos porque estoy segura de que él también estuvo ahí, apretando el puño desde algún lugar y llorando sin entender nada como nosotros.

 

https://revistacopenhague.blogspot.com/2018/08/mi-papa-se-murio-el-ano-que-ganamos-la.html?m=1

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Un debut con luces y sombras

11/Ago/18

El match comenzó recordando aquella tarde contra Godoy Cruz: con un San Lorenzo débil en la defensa y en el aspecto mental del juego. Desconcentrado y errático se dejó llevar por delante por un Tigre que amenazaba y a los 5 minutos concretó con un disparo de Menosi quien al encontrarse solo tras un débil despeje de Gonzalo colocó el balón con maestría en el ángulo. A los pocos minutos nuestro golero Navarro incurrió en todas las fallas posibles en una misma jugada: con el equipo abierto y en posición de ataque jugó un balón débil al centro de la cancha directo al pecho de un rival: habilitación y gol de Gonzalez. Iban 10 minutos y San Lorenzo estaba dos goles abajo. Nos vimos mal y preocupados.

De a poco La Pampaneta se despertó y se metió en el partido. De la mano de Ariel Rojas y el camión Moyano. Tuvo un cabezazo de Reniero muy claro y un tiro libre de casi gol de Ariel Rojas (todavía perdíamos uno a cero). A los 24 minutos luego de una confusa jugada donde se implementó de forma muy criolla el VAR el capitán Blandi descontó tras de una serie de rebotes y de una serie de discusiones de la terna arbitral (y de alguno más que hablaba por handy). Canuto estuvo muy generoso y a los 36 minutos devolvió la gentileza con un toque horrible hacia atrás que permitió a Reniero empatar el partido. Tigre y San Lorenzo intercambiaron golpes y errores y se fueron al descanso con el 2-2.

Durante los primeros 25 minutos del segundo tiempo San Lorenzo mereció ganar el partido. Dos de Botta, una media vuelta muy buena de Blandi, una clarísima de Reniero. Tigre tuvo las suyas y la sensación que quedó es que se podría haber ganado pero el resultado es justo. En este fútbol de hoy es indispensable facturar lo que se genera.
Para destacar lo de Reniero dando una mano en el medio, jugando con soltura y sacrificio. Mouche y Rojas entraron bien al equipo, uno aportando órden y progreso y el otro buscando siempre y generando varias situaciones de gol. La consolidación de Moyano y Senesi: silenciosamente se asientan en primera y demuestran que tienen una enorme jerarquía.

Preocupa la falta de variantes. Tenemos muy pocos mediocampistas y la venta de Piris se siente mucho más que la de Paulo. Ojalá Bellu vuelva pronto y en buena forma y el Pampa tenga la sapiencia y el temple que demostró hasta ahora. Es fundamental recuperar la solvencia defensiva que nos caracterizó en las últimas temporadas: desde allí se puede soñar con un San Lorenzo competitivo que aspire a estar en los puestos de vanguardia. Habrá que ser cautos y entender que estamos en una etapa de transición donde se apuesta a un equipo plagado de juveniles. Ahora a defender el hat trick conseguido en el escritorio contra el bravo Temuco.
¡Vamos ciclón!

“Preocupa la falta de variantes. Tenemos muy pocos mediocampistas y la venta de Piris se siente mucho más que la de Paulo.” La crónica de Gonza Gamallo del empate con Tigre. 

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Senior campeón: glorias de ayer y de hoy

25/Jul/18

El pasado 9 de julio el plantel del fútbol Senior de San Lorenzo de Almagro festejó con directivos, familiares, periodistas y allegados la obtención del título de la Superliga. La Soriano estuvo en el festejo y te cuenta todos los detalles.

El 25 de junio se cumplieron 23 años de uno de los títulos más festejados en la historia sanlorencista: el campeonato del Clausura 95, que cortó una sequía de 21 años sin festejos. A partir de este año tendremos festejo doble porque ese mismo día el equipo de jugadores retirados del ciclón, que cuenta con muchos de los protagonistas de aquella epopeya, derrotó 2 a 1 a Platense y se consagró campeón por primera vez de la Superliga Senior.

Unas 200 personas se dieron cita el feriado 9 de julio a la noche en el mítico café Homero Manzi de San Juan y Boedo para festejar y agradecerle al plantel la conquista del campeonato. El evento, conducido por el responsable de prensa del fútbol Senior Diego Castagnolo, homenajeó a varios de los jugadores del plantel, a quienes se les otorgó un diploma. El Beto Ortega Sánchez, el Roly Escudero, el Indio Arévalo, el gran Paulo Silas, glorias del 95 y campeones Senior, fueron subiéndose al escenario para recibir su condecoración y sacarse la foto de ocasión.

El vocal de la Comisión Directa y responsable de la subcomisión del fútbol Senior Marcelo Moretti reconoció el gran esfuerzo de todos los jugadores, quienes asisten ad honorem a todos los partidos, en algunos casos recorriendo muchos kilómetros para poder estar. El Vicepresidente 2do de San Lorenzo Roberto Álvarez agradeció y felicitó al plantel y a los dirigentes y colaboradores por el logro conseguido. A su turno, algunos jugadores devolvieron el agradecimiento. Silas dejó unas palabras para el recuerdo: “La gente me agradece por lo que hice por San Lorenzo, pero yo les agradezco a ellos todo lo que hicieron por mí”.

Después hubo tiempo para el show del mago Ulises y la música de Melina De Piano y Santiago Manrique, quienes le pusieron voz y música a las canciones de cancha más hermosas de la gloriosa. Las glorias del ciclón demostraron no sólo ser unos campeones, sino también ser los hinchas más fanáticos. Con el brindis vinieron las selfies y los agradecimientos. Por el campeonato del 2018. Por la gloria inolvidable de 1995.

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“La gente de San Lorenzo es algo único, nos acompaña todo el año”

25/Jul/18
El Penka Aguirre es uno de los pilares del momento de oro que vive San Lorenzo de Almagro en el básquet. Su historia deportiva es de fábula: de chico iba a entrenar al fútbol en bicicleta, hasta que una goma se pinchó, tal como contó en diversas entrevistas. Entonces, se subió al auto donde un compañero suyo viajaba a entrenar básquet para no bajarse nunca más de este deporte que ahora lo ve consagrarse por cuarta vez consecutiva: había logrado la Liga Nacional en Quimsa antes de levantar tres veces el trofeo con CASLA. Es tanta la vinculación que logró con nuestro club que se lo suele ver en la Platea Norte del Nuevo Gasómetro, cada vez que puede, para acompañar al plantel profesional de fútbol.
Sencillo, tímido, humilde, pero siempre con ideas claras, accedió a hablar con la web de La Soriano durante la previa al partido de Futsal entre San Lorenzo y Glorias, donde Damián Stazzone lo homenajeó en el patio de su casa, el Polideportivo Roberto Pando, regalandole una camiseta número 7. Un homenaje de hincha, como el que sucede cada vez que el Penka pisa el parquet para hacer lo que mejor sabe: conducir al Ciclón a la victoria.
P: ¿Qué sensaciones tenés de este Tricampeonato de San Lorenzo, nuevo título local después de la obtención de la Liga de las Américas?
R: La verdad es que estoy muy feliz, muy contento, por haber conseguido un título más, el Tricampeonato con San Lorenzo, alcanzando a Peñarol, que era el único que lo había logrado hasta ahora. Creo que ha sido un año muy positivo: hemos logrado todos los objetivos: Campeón de América y Campeón de la Liga. Estamos todos muy felices.
P: ¿Cuál es el próximo objetivo para un plantel que ganó tanto en tan poco tiempo? ¿Cómo superarse con un techo tan alto?
R: Recién acabamos de terminar. Y falta mucho. Ahora pensamos en las vacaciones. Después en agosto tenemos una gira por Bahamas. Unos amistosos que van a ser muy positivos para el club y para nosotros. Y después seguramente venga la pelea por otro título, y ser protagonista también nuevamente de la Liga de las Américas. Esos dos van a ser los objetivos.
P: ¿Qué sentís cada vez que jugás acá en Boedo, con la identificación del hincha de San Lorenzo con el equipo de básquet?
R: Es algo único. La verdad es que la gente nos acompaña todo el año. Solamente hay que agradecerles por todo lo que hacen. Por el sacrificio que hacen de venir a vernos. Nosotros estamos eternamente agradecidos por el apoyo que nos dan incondicionalmente.
P: ¿Qué mensaje le das al hincha, al abonado, que estuvo toda la temporada con ustedes? Que se hizo especialista en básquet con ustedes…
R: Solamente palabras de agradecimiento hacia ellos. Que sepan que nosotros siempre intentamos dar lo mejor de nosotros para darle alegría y conseguir los objetivos. Creo que durante los 3 años lo hemos hechos, y este último conseguir el título de América ha sido muy importante, asi que agradecerle a ellos por la confianza. Y nosotros siempre intentamos devolver eso.
P: ¿Cómo fueron los festejos del plantel?
R: Hemos tenido una cena, el equipo, los familiares y el cuerpo técnico. Ha sido lindo poder compartir ahí un momento, porque nos había tocado ganar afuera. Por suerte hemos podido volver y compartir con nuestras familias y con los dirigentes también.
P: Nombraste a los dirigentes. Papel fuerte del vicepresidente Marcelo Tinelli y también acompañamiento del presidente Lammens. ¿Qué valoración tienen del rol de la dirigencia en estos logros? 
R: Ellos saben que nosotros dejamos todo por el equipo. Intentamos hacer las cosas de la mejor manera posible. Y ellos nos facilitan todo: nosotros solamente tenemos que pensar en venir a entrenar, mejorar y cumplir los objetivos. Después ellos nos brindan todo su apoyo y todas las cosas que están a su alcance. Y nosotros estamos contentos de poder formar parte de esta hermosa familia que es San Lorenzo.
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