Mientras esperamos a Horacio Arreceygor, en la imponente sede del sindicato de los trabajadores de la televisión, una amable secretaria nos acerca un café y nos admite que Arreceygor es un tipo ocupado que, sin embargo, trata de comer sano. El secretario general del SATSAID y actual vocal de la Comisión Directiva de San Lorenzo, nos recibe en su cómodo despacho, en el que lo rodean trofeos de los equipos de diferentes deportes del sindicato y fotos con distintas personalidades. Sobresale la de su encuentro con el Papa Francisco. Durante la charla, varias personas y algunas llamadas interrumpirán nuestro cuestionario. Arreceygor atiende a todos, pero no quiere dejar de hablar sobre su “cable a tierra”, como él mismo llama a su pasión: San Lorenzo.

¿Qué es lo primero que se te viene a la mente cuando se dice San Lorenzo?

Mi primer día de cancha habrá sido por el año `73, `74 en el “Viejo Gasómetro”. En mi casa mi papá no sabía nada de fútbol, mi vieja era de Estudiantes de La Plata y mi hermano también. Yo siempre iba a un kiosco en Entre Ríos y Garay y el kiosquero era fanático de San Lorenzo, le decían Pirincho. Cada vez que iba a comprar, Pirincho me regalaba algo de San Lorenzo y me decía que me iba a llevar a la cancha y así empecé a hacerme simpatizante. Hasta que Pirincho consiguió el permiso de mi vieja para llevarme a la cancha. Primero fuimos a tomar una coca cola en un bar en la esquina de Avenida La Plata y Santander. De repente aparecieron 500 tipos por la Avenida gritando y saltando. Uno de estos tipos pasó y me sacó el gorrito de San Lorenzo que me había comprado Pirincho; eran hinchas de Gimnasia de La Plata. Así ese fue mi primer partido en la cancha de San Lorenzo, en el Viejo Gasómetro, ganamos 1-0. A partir de ahí quedé cuervo, con un fanatismo inexplicable. Después con mi familia nos mudamos a Avenida la Plata, cerca de la autopista y fui a estudiar de 5º a 7º grado en el colegio Calasanz (en Directorio y Avenida La Plata). Pasaba los días en el colegio y en el Club.

Cuando crecí un poquito empecé a ir a la popular con la hinchada. Después hice todo el secundario en Boedo, en el Industrial 29. Me crié en San Lorenzo, toda mi vida en Avenida La Plata.

¿Qué sentiste cuando se perdió todo eso en el 81?

Fue terrible. Éramos pibes, teníamos 20 años y no fue de un día para otro, fue un proceso largo, no se empezó a jugar porque no había una luz, tiraban cualquier excusa. Fueron tres años, del `78 al `81 que “nos pasearon”. Fue durante la dictadura. Yo nunca había militado ni política, ni en el club. En el ´86 fui a votar. La elección era Savino contra Miele y la hinchada estaba con Savino. Yo no tenía ni idea, me llevaban a votar (risas). Mi participación política sí arrancó con el tema de la privatización del club, el tema de ISL. Yo tenía una concepción del Estado, de lo público, de los clubes como sociedades civiles sin fines de lucro y ahí me metí fuerte en la política de San Lorenzo para defender lo que sentía que se iba a destruir. En ese momento tenía vecinos en la agrupación “San Lorenzo para Todos” y ahí ingresé a la Agrupación.

El día que se iba a votar lo de ISL (el 30 de noviembre de 2000) éramos 100, queríamos entrar a la asamblea y no podíamos. Nosotros teníamos dos o tres asambleístas que iban contando lo que pasaba.

¿Qué rol jugó Savino ese día?

Nosotros en ese momento estábamos aliados con (Rafael) Savino, porque la movilización la frenamos con él y con (Héctor) Viesca. Después siempre estuve en la oposición. Integré todas las comisiones directivas, menos una, siempre en la oposición.

¿Por qué siempre estuviste en la oposición y ahora en el oficialismo? ¿Qué es lo que te hizo cambiar posición?

Yo en el 2007 fui candidato a presidente con el “Frente Sanlorencista”. Hicimos una gran elección. El frente era una ensalada de fruta complicada, pero se armó bastante bien, perdimos porque Marcelo (Tinelli) se puso a jugar, porque si no Savino no ganaba. Al no ganar se hizo muy difícil sostener ese Frente, que se fracturó cuando Savino me invita a Paraguay al sorteo de la Copa Libertadores. Los del Frente lo tomaron como una “traición” política y después, en el 2010, fue la elección de las 6 listas. En ese momento, el “Frente Sanlorecista” estaba bastante desarmado. Abdo me ofreció ser candidato a vicepresidente pero yo ya había tomado un compromiso con parte del oficialismo, no por Savino. A mí me parecía que Savino tenía que dar un paso al costado. Sobre todo, porque veníamos hablando con una camada de pibes nuevos entre los cuales estaba Matías (Lammens).

Ahí el oficialismo se quedó sin candidato y pone a Di Meglio que fue un candidato virtual porque la campaña la hicimos Matías y yo. Con 6 listas, en teoría el oficialismo tenía que ganar las elecciones, pero se perdieron 8 partidos seguidos, así que encaramos esa campaña como pudimos. Se perdió y le tocó asumir a Di Meglio en Comisión Directiva por la minoría; renunció y asumí yo que era el segundo. Lo demás es historia conocida…

¿El haber sido dirigente durante muchos años, cambió en algo tu ser hincha de futbol?

Tenés otra actitud. Yo siempre fui a la popular, pero ahora estoy en la Norte. Tenés otra visión del fútbol. Por ahí le pedís al de al lado que no insulte, que se calme. Yo nunca fui de putear, si un jugador tiene la camiseta de San Lorenzo lo banco. Después hay malos, mejores y peores.

Cuando estuvimos en la B, para los que vivimos esa época, fue algo inolvidable. Era pensar desde el lunes hasta el sábado en San Lorenzo y en la movida para llenar todas las canchas. Eran caravanas, manifestaciones. Fue una de las mejores experiencias, lo disfrutamos mucho. Me acuerdo las canciones nuevas que sacábamos en Ferro. Y toda la gente lo hizo ascender. Ojalá que el futbol cambie, no hay que vivirlo como una tragedia. En este país el fútbol se vive de otra manera, pasionalmente de otra forma.

¿Cómo es tu participación en la actual comisión en relación al tenis y otros deportes?

Manejo el tenis, el bowling y el handball. El bowling estaba cerrado, era un desastre, lo reabrimos, hicimos todo nuevo y tenemos todos los campeonatos. Cuando lo agarramos queríamos hacerlo más vinculado a lo social, que la gente festejara sus cumpleaños, etc. Pero se formó un equipo de jugadores semiprofesionales que están ganando todo y quieren competir. Pero el que quiere ir a jugar al bowling, juega; está abierto para todos los socios.

El handball es difícil porque no hay presupuesto. Igualmente, el primer año ascendimos de la C a la B, pero lo más importante de todo en el handball es que triplicamos la cantidad de chicos. En esta disciplina no se trata de ganar nada, si podemos ascender, ascendemos, pero lo más importante es la cantidad de pibes. Si el handball lo traemos a Avenida La Plata explota por los colegios, porque en los colegios se juega mucho. Ahora tenemos 500 pibes, estamos muy contentos.

En el tenis hicimos una revolución. Es un deporte que “elitista” y en el barrio donde estamos tenemos que facilitarle todo lo necesario para que los chicos vayan a practicar tenis. Hicimos algunas obras, pusimos las canchas de otra manera. Los que nos cambió la ecuación fue hace 2 años cuando organizamos el primer Future. El año pasado logramos jugar el interclubes y lo organizamos en la Ciudad Deportiva, ahí tuvimos que hacer obras, porque vienen jugadores de todo el mundo, es una logística tremenda. Logramos que se televisara, se transmitió la final por TyC, logramos traer a Pella, lamentablemente perdimos la final pero ganamos en mujeres, las chicas juegan bárbaro. Estaba lleno de gente, fue algo importante para el club. Ahora la novedad es que estamos intentando jugar el campeonato interclubes en el Polideportivo y estamos haciendo todo el esfuerzo. No es fácil porque no es barato, las reglamentaciones son medio complicadas, hay que trabajar la superficie, etc. Llegar a hacer el interclubes en el polideportivo sería extraordinario. Estamos tratando de que participen los chicos del bajo flores, tenemos clínicas, les damos raquetas a los chicos. De todas maneras, el tenis San Lorenzo creció mucho, hasta los mismos de la asociación te ven de otra manera. Costó porque los mismos socios del tenis son complicados.

¿Cómo ves el 2019 en el club?

El oficialismo tiene que tener una continuidad, vamos a tener una propuesta, todo el gran esfuerzo que hemos realizado tiene que tener una continuidad. Seguramente discutiremos con Matías y con Marcelo sobre cómo seguir. Ellos son la conducción del espacio. Lo estaremos discutiendo en el momento oportuno el año que viene, sin prisa. Mientras tanto, seguimos cumpliendo el objetivo de la vuelta a Boedo.

Nosotros somos una agrupación sobre todo juvenil ¿Qué tenés para decirles a los jóvenes?

Me remito a lo que fue mi vida. Mi vida fue una militancia. Difícilmente una persona no pueda pensar en estar mejor tanto en su vida personal, en su lugar social, en el país, en el club o en el barrio si no participa, si no se compromete.

En el lugar que uno esté, me parece que siempre hay que tener activa participación. Para mí San Lorenzo siempre fue un cable a tierra y creo que la militancia es importante en todo acto de la vida.

Lo venimos viviendo a diario. La campaña a favor de la legalización del aborto es una muestra de que cuando uno tiene una idea y hay un colectivo; uno toma eso y lo milita. A los pibes les digo que participen en San Lorenzo, que se involucren. Uno no puede estar durmiendo en los laureles. Hay muchas actividades en el Club: sociales, deportivas recreativas y política. Siempre hay algo para hacer, para discutir. San Lorenzo además del fútbol tiene muchos objetivos, como por ejemplo la vuelta a Boedo. Tenemos que tener una militancia política para convencer a los vecinos del barrio de Boedo de lo bueno que sería tener el estadio acá.

Los jóvenes se tienen que involucrar y defender las ideas que tienen. Siempre hay que tener un compromiso y sobre todo cuando es pasional. Acá no es sólo política, estamos hablando del Club de tus amores. Todos lo que hacemos política en el Club lo hacemos para mejorar el Club porque lo amamos.

Terminamos con el ping pong con definiciones breves de unas personalidades.

Matías Lammens: Matías es un amigo y es pura gestión. Un motorcito. Está todo el día en el Club y a veces le hace mal pese que es muy joven. Está en todas.

Marcelo Tinelli: Marcelo es una cosa totalmente diferente. Marcelo es el número 1. Sinceramente a mí me mataba en sus programas de televisión cuando no les daba caramelos a los pibes si no eran hinchas de San Lorenzo. Es una necesidad para San Lorenzo, esté o no esté en la conducción del Club siempre va a tener un protagonismo, ojalá que nunca lo perdamos.

Papa Francisco: Yo fui con San Lorenzo a Roma a conocerlo. Ya lo conocía cuando era Bergoglio, pero ahí en Roma te transmite otra cosa. No se puede explicar. Sentís una cosa diferente. Te transmite paz. Fue un viaje realmente lindo. Soy católico, vengo de una familia católica; pero más allá de esto, milité a favor de la legalización del aborto porque creo que es una cuestión de salud. Yo me casé por iglesia hace poco, como corresponde.

El Pipi Romagnoli: Es un ídolo. Ojalá que le vaya bien con su nueva función en el Club. Se está matando de laburo. Yo creo que va andar bien porque ama a San Lorenzo y conoce a todo el mundo. Va a andar bien.