Sana costumbre

17/Sep/21

Las Santitas volvieron a golear, esta vez fue 5-0 a Defensores de Belgrano en condición de visitante. Los goles los marcaron: Imbachi, Ramírez, Pereyra, Molina y Lugo. Así las azulgranas cuentan con puntaje ideal y una enormidad de goles a favor. La próxima fecha quedarán libres y se siguen preparando para la Copa Libertadores que se jugará en noviembre.

En el fútbol femenino sanlorencista la vara parece estar tan alta que un partido trabado, aburrido y por momentos picado termina en goleada; y no sorprende porque se ha vuelto algo habitual. El andar arrollador de Las Santitas genera este acostumbramiento a los grandes resultados. Es algo destacable porque si bien está claro que San Lorenzo tiene más que sus rivales no siempre es fácil imponerlo y mucho menos marcar fuertemente las diferencias.

El equipo dirigido por Nico Basualdo salió a la cancha con: Camila Espíndola; Cecilia López, Gisel Vidal, Sindy Ramírez, Florencia Coronel; Naila Imbachi, Maricel Pereyra; Sabina Coronel, Eliana Medina, Débora Molina y Macarena Sánchez. Mientras tanto las locales: Quintilli; Matticoli, Forgoso, Pucheta, Figueroa; Peralta, García, López, Da Silva; Miño y Tappia.

El primer tiempo fue algo aburrido. El campo de juego estaba medio complicado, a Las Santitas les faltaba siempre el último toque o el pase previo a ese último toque que deje a alguien en el área chica mano a mano con la arquera. En ese contexto a las de Boedo les costó abrir el marcador en un partido que por momentos incluso se picó. Las locales atendieron de entrada a Maca Sánchez, también lo hicieron con Eli Medina y de golpe un partido normal un jueves por la tarde se puso discutido, se vistió de potrero en un instante. Dejó de ser ese partido por los tres puntos y pasó a ser de barrio y por la cancha entre patadas, lujitos, charlas y empujones. Esos duelos donde si te molesta que la pise entonces la pongo contra la suela más veces. Defensores de Belgrano casi no pudo llegar con peligro y Las Santitas de a poquito fueron aceitando el juego.

El reloj marcaba 25 cuando Débora Molina sacó un córner desde la derecha que picó en la puerta del área chica y sobró a todas; Gisel Vidal la corrió y dentro del área al sentir un contacto se tiró. Salomé Di Iorio marcó penal aunque la pretensión de objetividad periodística que me guía al escribir estas líneas me obliga a decir que para mí no fue nada. Bienvenido el regalo, no le quita la quebradura a Mili Vargas pero agradecemos el presente. Así que Eli Medina lo estrelló en el palo izquierdo, Naila Imbachi corrió, tomó el rebote y disparó a quemarropa pero Quintilli le sacó el gol y en un momento de flipper luego de algún rebote logró meter el pie y darle a la pelota destino de red para poner el primero. El primer tiempo se iba cuando Gisel Vidal volvió a correr un rebote tras un córner y le hicieron foul a pocos metros del vértice del área grande. Eli Medina y Sindy Ramírez ejecutaron una jugada de laboratorio, la 10 cobró la falta haciendo creer que vendría un centro al área pero la uruguaya se desprendió de su marca y en el área grande recibió un gran pase al pie clavando un zurdazo raso que se metió entre Quintilli y el palo para irse al descanso con el segundo en el bolsillo.

La mitad final iba a empezar otra vez con un gol de Las Santitas. Tras un córner ejecutado por Eli un rebote le quedó a Gisel Vidal que pateó fuerte pero en el área chica encontró el pie derecho de Maricel Pereyra para corregir la dirección y vencer por tercera vez la valla local. En este momento Basualdo empezó a meter mano para darle rodaje a juveniles, descanso a algunas jugadores y probar algunas variantes tácticas. El ingreso de Tesio hizo que Imbachi bajara un poco sin abandonar su lugar en el mediocampo pero moviéndose en un rol de patrullaje defensivo y en el fondo quedaron 3, generando una mitad muy poblada pero repleta de gente joven con buen pie. Las pruebas parecen apuntar a la Copa y al rodaje de las más jóvenes que están pidiendo pista y necesitan minutos para afirmarse.

Iban 26’ cuando la debutante Fonseca parada por la derecha metió un centro buscapié que Maca Sánchez no pudo controlar y la pelota quedó para el ingreso por izquierda de Débora Molina que controló, se hamacó y sacó un tiro violentísimo que se convirtió en el 4-0. Y cuando el partido ya se terminaba Maricel Pereyra por la derecha metió una bocha para lo corrida de Camila Lugo que definió con sutileza por encima del cuerpo de Quintilli para terminar de decorar el resultado con un golazo.

Fue victoria, goleada, a pura contundencia con un equipo que estuvo bien parado en el fondo y prácticamente no sufrió los momentos que suele sufrir en otros partidos donde a veces tiene tramos que se le complican. El partido fue un poco aburrido en su primera mitad y en la segunda ya de arranque quedó definido. Que siga la racha, que continúen las buenas costumbres, que golear se siga haciendo tradición.

La crónica de Cafu Amador de otra goleada de las Santitas, esta vez ante Defe de Belgrano

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Lunes otra vez

14/Sep/21

Al San Lorenzo de Montero se le escapó sobre el final el clásico en un lunes atípico. Fue 1-1 contra Racing, en un partido que tuvo poco, pero que estuvo cerca de romper la mala racha que acumulamos contra el conjunto de Avellaneda. Con planteos cerrados en ambos equipos, los goles llegaron desde afuera del área, lo que deja en evidencia la falta de creatividad ofensiva en los dos. Aún así, en un San Lorenzo con muchos pibes, de recambio y con pocos jugadores de renombre, es de destacar que en términos generales no era injusto si se robaba los tres puntos. En un partido por momentos chato, sobresalieron las actuaciones de Nicolás Fernández, Alexis Sabella y Donatti.
Los lunes en general suelen ser tristes, pero este era todavía peor. Al comienzo de la semana se le sumaba un resultado electoral inesperado, un viento frío y violento que nos alejaba de la esperada primavera y una posible probabilidad de lluvia, que por suerte no llegó. En ese contexto, el clásico entre San Lorenzo y Racing venía a cambiar la rutina, con la esperanza de que el Ciclón pudiera volver a la victoria. Para eso, el uruguayo Montero volvió a parar en cancha un 5-3-2 con muchos laterales y con algunas ausencias importantes de los últimos partidos, como lo son el expulsado Uvita Fernández y el lesionado Zapata.
En los primeros minutos la única combinación que el conjunto azulgrana realizó, fue por el costado izquierdo entre Nicolás Fernández y Sabella. Aunque por el mismo costado Racing tuvo la más clara, cuando desbordaron luego de una buena pared y el cabezazo de Coppetti se fue por el costado izquierdo del arco de Torrico. Minutos más tarde, luego de una buena salida de Fernández, el Pocho Cerruti se encontró con un mano a mano en el área rival, pero que a la hora de rematar el balón se topó con la humanidad de un defensor blanquiceleste. A los quince minutos Nicolas Fernández se animó a pegarle desde afuera del área y la pelota se fue cerca del travesaño. Inesperadamente San Lorenzo buscaba mejor.
Luego de eso, Racing tuvo un tiempo más la pelota, pero pasados los 25 minutos no existían jugadas de peligro en ninguna área. Un mañoso Pocho Cerruti logró aprovechar un lateral en ofensiva a favor del Ciclón y se las ingenió para dar una media vuelva y sacar un potente remate que contuvo Arias sin problemas. A fuerza de “Los Pibes”, que por momento empujaban al resto del equipo, el Ciclón comenzó a tener la pelota en ofensiva al final de primer tiempo. Por otro lado, en defensa el equipo sostenía una noventosa línea que jugaba al límite del offside, pero que hasta el momento se mostró efectiva ante los ataques del conjunto de Avellaneda. A los 44 minutos, una vez más la dupla Fernández-Sabella hizo de las suyas, cuando Nicolás habilitó a Alexis quien intentó tirar un centro al área, pero el rebote en el defensor contrario llevó la pelota al córner. Sin mucho más se fue el primer tiempo.
El comienzo del segundo fue sin cambios y bastante más dinámico, ya que tanto el equipo local como el visitante tuvieron de inmediato dos buenos remates desde el borde del área, aunque el del visitante Domínguez fue más peligroso. A los 4 minutos del complemento, Cerruti se quedó caliente por cómo le fue Mena en la jugada anterior, y lo barrió fuerte desde atrás, ganándose la primera amarilla del conjunto azulgrana. En tarjetas estábamos iguales también, ya que a los 38’ del primer tiempo Nery Domínguez se había ganado la suya.
Pero a los 12 minutos el marcador se iba a abrir, para premiar al que más intentó en el conjunto local. El “Gordo” Ortigoza buscó con una pelota en profundidad habilitar al Pocho Cerruti por arriba, el mal control lo dejó a Herrera habilitado, quien busco romper el arco de Arias con un fuerte remate, pero la pelota rebotó en varios jugadores de Racing saliendo lisita afuera de la misma. Allí le quedó servida al juvenil Sabella, quien cargó la barra con todo y sacó un remate perfecto que entró abajo al lado del palo izquierdo de Arias. Un remate hermoso que desató el grito de gol con furia de los allegados y de todo el plantel del Ciclón. San Lorenzo se ponía 1-0 y era hasta el momento, dentro de todo justo.
Úbeda de inmediato mandó a la cancha al 10 de su equipo, Matías Rojas, mientras que, por el conjunto local, el ídolo Nestor Ortigoza dejó su lugar para que entre el colombiano Yeison Gordillo. Racing no podía entrar con claridad, por eso intentó con varios centros llovidos y unos minutos después tuvo un muy buen cabezazo de Correa que se fue cerca del palo izquierdo del Cóndor. A los 22 minutos Peruzzi pecó de ingenuo y al no terminar de acompañar una pelota al córner, dejó que Coppeti recupere el balón de forma insólita, y ante la posible situación de gol, Yeison Gordillo cortó la jugada de peligro con un tiro libre que le costó una tarjeta amarilla. Por suerte, el tiro libre fue mal aprovechado por el conjunto de Avellaneda, pero el cinco recién ingresado iba a estar condicionado el resto del partido. En la tribuna el frío era cada vez más grande, pero se compensaba con los gritos ante cualquier despeje o recuperación de los jugadores azulgranas. Corrían los 25 minutos cuando Agustín Hausch entró a la cancha por el Pocho Cerruti de buen partido. A los 32’ Racing tuvo un tiro libre en el borde del área con mucho peligro. El rebote en la barrera se gritó como un gol, me imagino que en sus hogares paso lo mismo. Los últimos minutos fueron de absoluto nerviosismo. Montero se peleó con todos los árbitros para que entraran a los 44’ Alexander Díaz y Agustin Martegani, por Di Santo y el ovacionado Alexis Sabella. Racing seguía buscando con pases entre líneas, pero cuando la pelota lograba pasar a los defensores locales, la jugada quedaba anulada por el fuera de juego.
Se iba el partido y parecía controlado, pero era lunes y era un montón para la lógica cuerva arrancar la semana así de bien. Peruzzi regaló un tiro de esquina en el minuto final. A los 93’, Racing ejecutó el córner pasado y el rebote lo tomó de sobre pique Nery Domínguez, quien seguramente si le pega 80 veces a la pelota desde ese lugar, 79 se van afuera, pero la única que iba a entrar, la realizó en el final de este partido. La pelota entró potente, no tan esquinada, pero pasando por debajo de una infinidad de piernas y llegando a la red del arco de Torrico, que no pudo hacer nada para despejarla. El partido se moría y al Ciclón se le escapaban dos puntos cuando el partido se ponía 1-1.
De esa manera terminó un nuevo clásico, con un gusto amargo, principalmente porque la victoria se escapó sobre el final. Es verdad, que desde que San Lorenzo se encontró con el gol retrocedió mucho y no pudo hacer valer ningún contragolpe. Es cierto también, que durante el resto del partido el conjunto local no fue superior ni tuvo claras ocasiones de gol. Pero si vemos el partido anterior contra este equipo (el subcampeón del torneo), si vemos la película desde el comienzo del exilio de los jugadores diferentes (y conflictivos), el balance es un poco más optimista. Hoy el equipo visitante no fue superior. Los pibes que hasta hace unos meses le llevaban el agua a las estrellas paraguayas, no sólo juegan, sino que se animan, la pisan, encaran. El funcionamiento de Montero es extraño, pero pareciera compensar un equipo que venía desequilibrado en defensa y con jugadores lentos para el retroceso. Hoy se vio una de las mejores facetas de Donatti en San Lorenzo y sus dos laterales vestidos de centrales no desentonaron en esa línea de tres última. Lo que sí falta es jerarquía en el medio y en el ataque. Pero tanto lo de Rosané, Sabella y Nicolás Fernández es más que destacable para el pozo del que veníamos. Nos quedamos con un sabor amargo, pudo ser un muy lindo antilunes después del golpazo electoral, pero no se pudo. Igualmente la semana recién comienza, como este proceso de los pibes, y esperemos que más temprano que tarde, nos puedan devolver la alegría.

La crónica de Nahuel March Ríos del empate azulgrana ante el conjunto blanquiceleste

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Pasto mojado

4/Sep/21

En medio de una tensa calma producto de la victoria frente al débil Patronato, San Lorenzo visitó al Platense del querido Leonardo Carol Madelón.

La lluvia proponía resbalones y éstos, confusión. El saneamiento espiritual de los jugadores era palpable. Ya no mostraban ese estilo desinteresado y apático de quien trabaja sin ganas. Más allá que Platense avanzó dos veces con peligro a los 15 y a los 16, San Lorenzo controló la pelota.

O la salida de los mellizos o el cambio de esquema surtieron efecto en el ánimo colectivo. A los 24 el Uvita de los Goles Importantes tuvo un mano a mano, con arquero tropezándose incluido. Fue afuera por muy poco, tras una preciosa habilitación de Di Santo. El doble 5 Ortigoza – Rosané hacía circular el balón y Cerutti andaba de acá para allá encontrando opciones para recibir. Los laterales del club hacían lo suyo y lo único que parecía inquietar a la defensa era la humedad del suelo.

El primer tiempo se fue con Caslita bien parado, habiendo recuperado esa intensidad que lo caracterizó en las primeras fechas, con buenas sensaciones individuales en algunos jugadores y dominando la pelota. No alcanzó para irse en ventaja pero sí para tener la tranquilidad de que tenemos lo mínimo indispensable para competir: ganas.

El comienzo del complemento mostró al local más adelantado en la cancha, inclusive aproximándose desde temprano al arco de Torrico con centros cruzados que obligaron al prócer a revolcarse en el pasto mojado. Dominó con claridad las espaldas de Ortigoza durante el primer cuarto de hora. Tal vez por eso Montero llamó a Sabella y mandó a sentarse al Pocho.

Cuarenta y cinco segundos después la lluvia hizo que se resbale Cardozo dejando en carrera al Uva frente al arco; la vendimia floreció y este enganchó como Messi en aquel gol a Chile por elminatorias, atrás y hace tiempo. Di Santo corrió con el optimismo de quien visita una bodega. La pelota dio en el travesaño sirviendo la mejor copa de Cabernet Franc que Franquito jamás probó. 1 a 0 y ya no llovía. Tal vez era el peor momento del partido para San Lorenzo pero es sabido que este juego no entiende las razones de la lógica

¿Quién podía imaginar lo que sucedería 5 minutos después?

Gentilmente Torrico se hizo un gol a los 22, el tiro lejano de Mansilla y el pasto mojado complotaron contra la respuesta del cóndor. Fue un tiro simple que entró gracias a la impericia del arquero.

Jalil Elias por Herrera y Yeison por Ortigoza para intentar equilibrar el desarrollo. A la media hora del segundo tiempo, el partido estaba muy chivo y para cualquiera.  El chico Hausch ingresó por Rosané a los 36, en el primer cambio ofensivo de Paolo.

Daba la impresión que sólo alguno de los Fernandez podía salvarnos la noche.  Tuvieron un lindo encuentro que terminó en una llegada bastante clara. Desafortunadamente nada de eso sucedió.

Uva fue el mejor del equipo pero se hizo expulsar tontamente de cara al partido con Racing, cuando se jugaba el descuento. Insultó a Vigliano luego de un forcejeo en el mediocampo.

El empate dejó gusto a poco pero fue justo. San Lorenzo muestra una mejoría en perspectiva a las paupérrimas actuaciones de Unión, Talleres y Estudiantes. No alcanza para ilusionarse con mucho pero alcanza para no sentir el desánimo completo que trasmitimos en esos partidos.

San Lorenzo jugó un partido correcto contra un rival débil, y empató 1 a 1.

La lluvia hizo su propio partido, mojando el pasto para ayudar a que los futbolistas hagan eso que nos enamora de este deporte, los goles.

La crónica del empate 1 a 1 frente Platense por la 10ma fecha del campeonato en la pluma de Gonza Gamallo. 

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25 goles, 4 partidos, 1 ilusión

3/Sep/21

El conjunto campeón del fútbol argentino recibió a Deportivo Español en Ciudad Deportiva. Durante los primeros 30 minutos el partido mostró a cada equipo y sus armas. San Lorenzo pretendía infructuosamente jugar a dos toques y mover rápido el balón. De ese modo armó una buena jugada a los 15 tras una linda combinación entre todo el frente de ataque, que encontró a Chamy Coronel en el borde del área obligando a la arquera a una volada frenética.

Español apostaba a meter pelotazos detrás de las centrales y así complicar a las santitas. Era parejo, golpe por golpe, con una tónica similar al partido del torneo pasado.

Casi hubo piñas. Tumulto, empujones, amarillas para cada lado, la tribuna de Español quejándose, respuestas desde adentro y todo lo peor del patriarcado en un instante de argentinidad concentrada. No pasó nada, la quisieron boxear a Maca pero no pudieron.

Los que llegamos a Ciudad Deportiva con ganas de ver 9 goles de taquito nos tuvimos que adaptar a este partido disputado y complejo, donde solamente un error humano podía contribuir a que se abra el marcador.

A los 34 la visita tuvo un mano a mano, luego de que la fuerte Romero se bancara de espaldas a Vidal y tocara muy bien para Loza, que definió mal y ancho. La suerte de las campeonas.

Mientras San Lorenzo tocaba por izquierda ingresó un balón proveniente de las canchas de juveniles. El conjunto visitante se distrajo, incluso todes pensamos que la jueza iba a detener el match. Sin embargo, Débora Molina aceleró y Maca acompañó para tocar suavemente al gol. 1 a 0, impensado y hasta injusto, pero 1 a 0 al fin.  36 minutos iban.

Ahí comenzaron a aparecer las campeonas. Tuvo 3 chances claras antes de que termine el primer tiempo, una de Eli, una de Maca y una de Pereyra. Las locales se habían relajado y las visitantes estaban nerviosas y algo desencajadas. 

Basualdo no dispuso ninguna modificación para el segundo tiempo, inclusive frente a la amenaza de un fanático (de quien no develaremos identidad), que amenazó con irse sino entraba Nicole Hain.

Apenas dos minutos necesitó San Lorenzo para ampliar la diferencia tras un preciso córner de Eli y un estético cabezazo de Sindy. Tuvo un tiro libre Sindy, que pedía ángulo, y un mano a mano Eliana, que se fue ancho.

La presencia del fanático en las gradas estaba asegurada: Nicole por Maca y Karen Puentes por Coronel, fueron los primeros cambios.

En otra confusión de las centrales locales, a los 16, la Tucu Romero definió suave ante la salida de Vanina Correa acercando peligrosamente en el marcador a Español. A San Lorenzo le dolieron toda la mañana los pelotazos frontales.

Nicole y Débora se encontraron por izquierda a los 19 minutos. Tiraron una pared para que la blonda meta un centro de gol que Ceci Lopez no dudó en concretar.

Nicole tuvo la suya a los 22 y no defraudó a sus fans. 4 a 1. Ya todo era calma y paz, el sol brillaba en el cielo.

Eliana te clava un golazo, sale, va al vestuario y se va a dirigir a las más jóvenes. Puso el 5to con un chumbazo hermoso al ángulo desde afuera del área y casi que salió mientras lo festejaba.

Caro Imbrogiano y Rocío Vazquez entraron por Débora y la capitana. La jerarquía de San Lorenzo fue demasiado para las aspiraciones de Español.

El buen momento del equipo ilusiona, su efectividad y su contundencia. Cuando las cuatro de arriba tienen espacio para jugar, le pueden pintar la cara a cualquiera. Inclusive a la primera del masculino.

Aunque algunas luces de alarma se encienden cuando la pelota vuela entre las centrales. Tal vez un equipo más fuerte no te perdona las que hoy nos perdonó la visita.

Fue 5 a 1, claro y contundente, aunque algo mentiroso. Hubo que laburar el partido y hay algunas cositas que ajustar.

El San Lorenzo de Basualdo ilusiona por su efectividad y su seriedad y por la aplastante diferencia que está mostrando frente a equipos que el campeonato pasado lo complicaron.

La crónica del triunfo por 5 a 1 frente a Deportivo Español por la 4ta fecha del Torneo Clausura.

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¿Arranca o no arranca?

30/Ago/21

En una tarde primaveral, esas jornadas que mi abuela miraba el cielo y decía “hoy es un día peronista” San Lorenzo volvió al triunfo. El Ciclón goleó a Patronato en el Pedro Bidegain por 3 goles contra 0 cortando una racha de 4 partidos perdidos al hilo y sin marcar goles. Los autores de los tantos fueron Uvita Fernández, el colombiano Zapata y, desde el punto penal, Franco Di Santo.
Últimamente el mundo San Lorenzo vive pasando de tormenta a incendio y de incendio a inundación, las cosas suceden con una vorágine inexplicable. En el medio de este ciclo tortuoso se dio la salida de los Romeros, los comunicados, las diatribas mediáticas, los cruces televisivos y una constante sensación de un auto que acelera de frente a un paredón o un abismo. Los paraguayos rescindieron no sin polémica, alguien filtró un video y le echó kerosene al fuego. En el medio de todo eso también rescindió Diego Rodríguez en un desmanejo porque lo compramos hace 6 meses para que se vaya gratis hoy, nunca rindió (incluso antes de la maravillosa idea de comprarlo) y terminó costando carísimo. Mientras la saga de rescisiones transcurría, Montero metía un cambio de esquema y cambios de nombres. El azulgrana estrenó esquema con 3 en el fondo, 4 en el medio y 3 arriba… Un esquema medio holandés en el medio del terremoto. Paolo metió quinta y decidió profundizar, como en Los Simpson del pozo sólo se sale cavando. Fue así que paró a: Torrico; Peruzzi, Donatti, Zapata; Herrera, Rosané, Ortigoza, Fernández Mercau; Cerutti, Di Santo y Uvita.
El azulgrana venía siendo un auto destartalado. No llegaba ni a la esquina sin quedarse, con el cambio de esquema, después de las derrotas en fila eligió ser un poco un utilitario, un coche de esos que sin lujos te lleva a donde tenés que ir aunque a veces haya que bajarse a empujarlo. El equipo hoy mostró una cara que en las derrotas no se vio, metió, corrió, luchó y también jugó. Es necesario en este fútbol en el que a nadie le sobra nada ir a trabar cada pelota con la vida. El producto es más lucha y barro que fútbol y San Lorenzo viene de la lucha y del barro, de la garra y el tesón.
De entrada el equipo parecía un poco partido entre los que la sacaban del fondo y los de arriba, había ahí unos metros donde nadie se acercaba para recibir y Patronato acumulaba gente en ese sector. Pero gran parte de la clave del partido estuvo por afuera con Herrera y Fernández Mercau que permitieron que tanto Cerutti como Uvita jueguen un poco más adentro siendo el primero quien fue a ese hueco en donde el equipo quedaba partido siendo clave como descarga por dentro para los laterales y el mediocampo. El Pocho jugó un buen partido con mucha movilidad, siendo bastante incisivo y asociándose bien con Herrera que estuvo más fijado en banda. De arranque cuando iban 3’ apareció del centro a la derecha para meter un buen centro que Uvita no conectó por poco, la pelota iba a derivar en Fernández Mercau que enganchó para adentro y muy bien ante Gudiño que pasó de largo como colectivo lleno. El juvenil cedió para Cerutti quien ensayó un remate que rebotó quedándole a Uvita entre tres rivales, guapeó, se bancó un empujón y definió a lo Romario con el puntín para meterle la pelota entre las piernas a Ibáñez y marcar el gol. Así se cortó una racha de más de 400 minutos sin goles a favor desde aquel gol del mismo Uvita frente a Banfield el 1/8 hasta hoy 30/8.
Con el gol San Lorenzo iba a jugar más tranquilo. Tuvo un remate de afuera del área de Uvita que iba a controlar con facilidad Ibañez. Cuando iban 15’ a Cerutti lo iban a bajar por la derecha después de pelear una pelota, ganar la posición y poner el cuerpo para aguantarla. De esa falta iba a venir el centro muy bien puesto para que Zapata a la carrera meta el frentazo contra el suelo que Ibáñez iba a rebotar para que el colombiano luche y llegue a la pelota y ponga así el segundo encaminando el rumbo.
En 37’ Di Santo presionó en el medio, robó y encaró para el callejón central, Uvita le picó muy bien pero el mendocino no resolvió bien el pase que si acertaba era más de medio gol. Y en la última del primer tiempo otra vez Di Santo galopó pero esta vez por la banda izquierda pero cuando quedó 3 contra 1 no se animó a definirla, quiso ceder para el medio que entraban Uvita y Cerutti solos pero Cobos lo cortó. De manera increíble San Lorenzo se perdía el tercero que ya merecía. Esta fue la última acción del primer tiempo, en que el Ciclón hizo un buen partido, fue superior y también luchó.
Con el segundo tiempo aún en pañales Cerutti apareció por izquierda, para amagar a tocar con Fernández Mercau, pero el Pocho utilizó a su compañero para encontrar un hueco, encaró en diagonal para el área, descargó con Uvita que le devolvió muy bien la pared con ventaja para que su marca lo tenga que correr de atrás. Cuando el delantero se aprontaba a definir, Geminiani le apoyó la mano en el hombro desestabilizándolo y generando que Lousteau señale con su brazo en forma recta para el punto del penal. Fue ahí que se dio una particularidad. Di Santo agarró la pelota y miró a Ortigoza que pareció hacerle un gesto y el grandote se hizo cargo de cambiar el penal por gol con un remate bajo al palo izquierdo de Ibáñez. El equipo de Montero ganaba 3-0. Si la conversación gestual entre Di Santo y Ortigoza fue real (y no un producto de mi colorida imaginación) es para destacarla, el gesto de darle al 9 que venía bajo la posibilidad de meter un gol sirve para levantarle el ánimo y que redondeé un buen partido.
Con la victoria prácticamente consumada San Lorenzo pudo haber ampliado la ventaja en un par de oportunidades como en esa donde combinaron los Nicolás(es) Fernández(es) para que sea Uvita el que ponga un buen centro que Herrera no conectó porque se la peinaron antes para mandarla al lateral. Fernández Mercau tuvo la posibilidad de ponerle el moño a una actuación brillante cuando en posición de enganche robó la pelota en la salida de Patronato, se sacó uno de encima y disparó un remate raso que Ibáñez iba a mandar al corner. Se moría el partido cuando Di Santo la peleó y tocó con Jalil Elías que abrió un callejón para la subida de Herrera quien mandó un buen centro para Peralta Bauer que entraba por el segundo palo pero Ojeda barrió y se la sacó del buche.
El equipo que paró hoy Montero parece pensado como un rastrojero gasolero medio cascado que sin apuro y ante todo pronóstico te lleve a todos lados. Tuvo algunos ratos de ser un auto modelo 2016/17 con el tanque lleno de nafta y con la carrocería brillosa. La figura del partido fue Nicolás Fernández Mercau que no se cansó nunca de correr, de ser opción de descarga de ir hasta el fondo y de volver también. Rosané hizo un buen trabajo aunque silencioso, sin la atención de las miradas y las luces. Hoy San Lorenzo fue un equipo, supo pelear, supo jugar, supo hacer circular bien el balón y ganó, no es exagerado decir que la diferencia pudo ser más amplia. Esperemos que de ahora en adelante el gasolero de Montero pueda seguir superando obstáculos.

En una semana turbulenta, San Lorenzo pudo conseguir una alegría derrotando 3 a 0 a Patronato.

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El baile de la gambeta

28/Ago/21

Las Santitas golearon a Lanús por 6-0. Con esta victoria suman puntaje ideal, 20 goles a favor y 4 en contra, un arranque arrollador del equipo azulgrana. Los tantos fueron 3 dobletes para darle alegría a la gente con TOC dejando todo ordenadito, prolijo y ecuánime. Las autores de los goles fueron Macarena Sánchez a los 7´ y 35´, Débora Molina (jugó un partidazo) a los 26´ y 38´; y Eliana Medina a los 33’ y a los 37’ de la segunda mitad, el primero de la capitana fue una joyita para archivar como el cañazo que tiró casi adelante mío a los 26’ del segundo tiempo y cerca estuvo de llevarse la pelota a la casa cuando el partido se terminaba.
La mañana estaba hermosa, soleada, se prestaba para meterle algún obstáculo a la conciencia que llene el campo visual de colores nuevos y disfrutar de la jornada o para ver golear a las Santitas. El equipo que dirige Nicolás Basualdo salió a la cancha con: Vanina Correa; Cecilia López, Gisel Vidal, Sindy Ramírez, Florencia Coronel; Naila Imbachi, Maricel Pereyra; Sabina Coronel, Eliana Medina, Débora Molina y Macarena Sánchez. Por su parte las dirigidas por Karina Medrano formaron con: Brisa Rio; Shirley Insaurralde, Javiera Salvo, Evelyn Argañaraz, Fiamma Romero; Brenda Varela, Victoria Sosa, Milagros Paiva; Antonella Barreto, Marcela Figueroa y Camila Vasquez.
Voy a meter un out of context aquí porque me lo merezco(?). San Lorenzo salió a la cancha con camiseta blanca y pantalón blanco la combinación por excelencia de las camisetas alternativas, el club debería tener una especie de manual de marca para que no nos hagan esos inventos que combinan pantalones azules con camiseta titular, la titular azulgrana va con pantalones blancos, la suplente blanca con pantalones azules. Así lo marca la historia, las tradiciones de este hermoso club. Sé que es una tontería con los problemas que tiene el club hoy pero… Azulgrana con pantalón azul o rojo es de otros clubes europeos que son azulgranas pero no son San Lorenzo ¿Estamos claros? Bueno entonces vamos con el partido.
Ya de entrada Maca Sánchez bajó a posición de lanzadora y desde el medio le metió una gran pelota a Eli que cuando la arquera salía la quiso picar, pero Rio logró reaccionar y sacarla al córner. El primer aviso marcaba una tendencia, las azulgranas con pelotas punzantes desde el centro del campo podían lastimar a un Lanús cuyas centrales les costaba el retroceso y defender con espacios a sus espaldas. Entonces a los 7’ Sindy Ramírez salió del fondo con una linda pelota larga entre el espacio formada a las espaldas de las defensoras que aprovechó muy bien Débora Molina que sin egoísmos metió el pase atrás para que entrara sola a definir Maca Sánchez e inaugurar el marcador.
Cuando iban 19’ Flor Coronel combinó con Eli que le puso la pausa para dejar que su compañera escale y le colocó la pelota por el hueco para que la lateral izquierda meta el centro atrás pero Macarena Sánchez la agarró un poco mordida y le dio tiempo a la arquera Rio a recuperarse. En 20’ Vanina Correa se quedó con el empate tras un buen tiro alto de Paiva que obligó a la golera a estirarse. Cuando iban 22’ Maricel Pereyra (siempre de gran partido, siempre prolija, siempre correcta y cada vez que puede verticalísima) metió una linda bocha para poner a Sabina Coronel mano a mano pero la mediocampista derecha definió cruzado y se le fue ancha. Pero en 26’ Débora Molina iba a convertir un golazo para el 2-0, Imbachi le metió una pelota por arriba saliendo de contra, la zurda estaba sola contra la defensa de Lanús, enganchó bárbaro sacándose su marca de encima y definió de derecha con maestría al segundo palo.
Cuando iban 33’ llegó la joyita de la capitana. Macarena Sánchez metió un cambio de frente bárbaro para Imbachi que controló y encontró una vía de acceso a la diez que sóla frente a la arquera se la sacó de encima a pura gambeta y puso el tercero. El toque de distinción de cada partido de la que juega distinto. En 35’ Eli tocó para meter una pared con Imbachi, la capitana en el medio de la cancha iba a meter un pase divino de cachetada para la subida de Débora Molina que fue hasta el fondo y metió el centro atrás para que Macarena Sánchez la empuje y marque el 4-0. Enseguida tras una presión de Eliana Medina y Naila Imbachi, Lanús salió mal del fondo y Maricel Pereyra metió una bocha para encontrar a Débora Molina que se sacó a la arquera de encima y puso el 5to. La zurda tuvo un primer tiempo arrollador, donde obligó, gambeteó, desbordó, metió goles y asistencias. Así terminó el primer tiempo. No hubo equivalencia alguna, las azulgranas fueron mucho para las granates y se fueron el descanso goleando.
En el segundo tiempo no pasó mucho, el partido ya estaba liquidado. En 26’ minutos Eli se ofreció como descarga para Flor Coronel y cuando Paiva le salió a la marca la desairó metiéndole un caño hermoso para luego cambiarla de frente para la subida de Ceci López. Para levantarse y aplaudir. Un minuto después Flor Coronel (de gran partido) robó en ¾ de cancha y tocó con Tesio que sin engolosinarse la pisó, esperó, la soltó rápido para la lateral izquierda que como si fuera una volante creativa le puso un hermoso pase a Eliana Medina que entró por izquierda y abriendo el pie la puso al segundo palo. El partido se ponía 6-0. Nota de color, observación del cronista, ojo de futbolero como se llame pero cuando Tesio agarró la primera pelota sólo con la forma de pararse para recibir te das cuenta que la piba de 15 años tiene clase, no sé como expresarlo pero es una mezcla de la forma de pararse, la forma de arquearse para recibir, cómo la controla y el movimiento que hacer con la cabeza levantada para combinar con sus compañeras. Ahí como con otras juveniles hay un diamante en bruto que debe ser pulido. Con el set de tenis ya alcanzado el partido transcurrió buscando el final.
Las Santitas volvieron a ganar, volvieron a golear y llevan 9 de 9. Después de la noche del jueves hacía falta una caricia así para sacarse la bronca de cara al fin de semana. La figura, sacando a Eliana Medina que es figura cada vez que juega al fútbol porque es crack, fue Débora Molina que hizo un primer tiempo impresionante.

La crónica de Cafu Amador de la arrolladora victoria de Las Santitas ante el granate.

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Un engendro

27/Ago/21

San Lorenzo perdió 2-0 frente a Estudiantes en su visita guiada a La Plata. Es un bodrio ver a este equipo. Te hacen un gol y ya podés dar por sentado que no lo vas a dar vuelta, no lo vas a empatar y difícilmente encuentres una jugada de peligro. Nada de nada. Menos emoción que una hoja en blanco. Los goles de los locales fueron de Pasquini y Pellegrini.
El azulgrana profundizó el mal momento futbolístico. Jugó muy mal sacando algunos tramos del segundo tiempo, luego del cambio de esquema y la entrada de Ortigoza. El asunto de la semana fue la casi segura salida de los Romeros del plantel dado que el club no puede pagarles sus contratos y los cruces mediáticos entre el Arreceygor-Cetto por un lado y los mellizos por el otro. La verdad es que en términos futbolísticos el equipo fue una cosa espantosa, no pateó al arco, no generó peligro y en 70 minutos de los 90 no dio más de tres pases seguidos. Un equipo que mira pasivamente a los rivales, que no es capaz de pelear los partidos (salvo en algunos tramos), jugadores sin rebeldía, ni siquiera alguien que pueda generar una gambeta, un caño, algo que genere algún tipo de emoción. Apatía es la palabra que define este presente.
Montero tiró el típico manotazo de ahogado que tiran los dt´s azulgranas cuando no le pueden encontrar la vuelta que es defender con línea de 5; Herrera por derecha, Gattoni, Donatti, Zapata en el medio y por izquierda Pittón. En el mediocampo se pararon Rodríguez, Elías y Sabella; es decir el peor tándem de mediocampistas que vi en mi vida en San Lorenzo (que baratos no deben ser) y un pibe del club que es de los pocos que muestra algún tipo de carácter. En el ataque el petiso Uvita Fernández parado de 9 para recibir los centros del gigante Franco Di Santo (este se ve que no es caro y no cobra en divisa estadounidense, o en realidad sabe que no le pueden pagar y está esperando para hacer un juicio y llevarse algo) ¿Por dónde iba a pasar el juego de este equipo? No era difícil darse cuenta que con estos jugadores dependías de la jerarquía de Di Santo para meter un pase o tener una, pero el grandote está en muy bajo nivel o de la movilidad de Uvita porque en el juego era previsible que no había posibilidad de dar 3 pases seguidos y menos para adelante. Porque la apuesta del triple 5 era prenderle una vela a que se iluminara un pibe que recién arranca, ya sabemos que el torito nunca esta donde tiene que estar y que Jalil Elías se cree Toni Kroos pero no puede dar un pase de primera a dos metros sin equivocarse. Y el fondo bueno no puedo decir mucho, parece que los espectadores volvieron a las canchas algunos con el privilegio de mirar desde adentro.
Estudiantes previsiblemente te abre el partido con una pelota parada y lo liquida con un contraataque por afuera y centro atrás para quien llega de frente. En algún tramo del partido San Lorenzo compitió un poco a partir de los pies de Ortigoza, las ganas de Nicolás Fernández Mercau y probablemente cierta fatiga del local. No hubo soluciones mágicas futbolísticas, ni hubo una actitud que demuestre ganas de vestir estos gloriosos colores. Se ve que sacar a las supuestas manzanas podridas que dividían al vestuario no generó unión, compromiso y ganas de sacar esto adelante, más bien estos millonarios con depresión crónica siguieron con apatía y seguirán ganando fortunas con sus sueldos o con los juicios que harán después. Te sacan las ganas de mirar fútbol, la crisis económica que tiene el club obliga a sacarse de encima a los mejores (yo no sé si obliga tanto en realidad, pero quien te va a venir a buscar a tipos que no pueden dar dos pases seguidos, si se van de acá no creo que alguien los vaya a buscar). El presente y el futuro inmediato son oscuros, no se ve la posibilidad de armar un equipo que se comprometa, que luche, que le pegue un par de veces al arco y que gane algún partido; el nivel de juego es muy pobre y cualquier equipo con poco te gana bien, en tres pases te pasan por el medio y físicamente te pasan por encima ¿La culpa siempre es del dt o los jugadores? No, está claro que San Lorenzo es un caos deportivo e institucional pero ponerle un poquito de voluntad…
No puedo hacer otra cosa que una crónica depresiva, eso me transmite ese equipo, me dan unas ganas locas de hacerme una ensalada de cianuro y cicuta o de volver a terapia y empezar un tratamiento psiquiátrico. Que se yo, estoy harto de verlos arrastrarse y perder con cualquiera que junte once.

La crónica de Cafu Amador de una nueva derrota de San Lorenzo. Esta vez ante Estudiantes en La Plata

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La orquesta de Eliana

23/Ago/21

Menos mal que existen Las Santitas para robarle una sonrisa futbolera al hincha de San Lorenzo. Otra vez las azulgranas impusieron su jerarquía al vencer a Gimnasia y Esgrima de La Plata en el Estadio Diego Armando Maradona por 6 goles contra 2. Las autoras de los goles fueron Débora Molina, Eliana Medina, Flor Coronel y Nicole Hain que se anotó por duplicado en el tanteador, el gol restante fue en contra de Bilos mientras que para GELP convitieron Claudia Roldán y Camila Uzqueda.

En la previa se conmemoró el día de la futbolista argentina que recuerda aquella histórica actuación de Elba Selva que le marcó 4 goles a Inglaterra en el mundial femenino de México 71, justo en el 50 aniversario y luego de que en 2020 el Congreso de la Nación aprobara el día de manera oficial. Así que con homenaje incluído a las pioneras del fútbol femenino y en un estadio que lleva el nombre del mejor futbolista de todos los tiempos no solo de este planeta también del universo y tal vez de varios universos paralelos (perdón me salió el maradoniano de adentro, incluso me puse a llorisquear un poco), Las Santitas volvieron a hacer sonar la orquesta del fútbol de los botines de su directora Eliana Medina.

Las azulgranas llegaron un poco emparchadas por el insólito amontonamiento de partidos entre el futsal y futbol femenino, dado que muchas jugadoras comparten la práctica de ambas disciplinas desde antes de la profesionalización del deporte de 11 y es medio extraño que las pongan el mismo día y prácticamente al mismo horario. Parece injusto que por sueldos que no les permiten resolver su vida personal para dedicarse únicamente a la práctica de un deporte se termine generando esa necesidad de optar por uno o por otro cuando es un poco cambiarles la vida que llevaban antes sin que eso signifique un pasar económico que amerite llevarlas a esa decisión. Son cosas que se deben pulir, no cuesta nada acomodar los días un poquito y que las cosas decanten por si solas permitiendo que practiquen ambas disciplinas quienes lo hacen. Las Santitas salieron con: Vanina Correa; Karen Puentes, Gisel Vidal,  Sindy Ramírez, Florencia Coronel; Naila Imbachi, Maricel Pereyra; Eliana Medina; Sabina Coronel, Nicole Hain y Débora Molina.  Por su parte el conjunto local formaba con: Ana Rolón; Daiana Ollivier, Juana Bilos, Abril Reche, Agustina Maturano; Milagros Olivier, Milagros Díaz, Camila Uzqueda; Lucía Zapata, Marilyn Esquivel y Claudia Roldán.

Los primeros minutos fueron de estudio, mucha presión y un juego trabado en el medio sin pasar los tres cuartos de cancha para ninguno de los conjuntos. Pero a partir de eso Nico Basualdo les iba a pedir a las jugadoras una marcha más y con alguna dificultad las azulgranas empezaron a encontrar espacios para explotar su jerarquía. Nicole Hain recibió en posición de enganche, se frenó y encontró la subida de Flor Coronel en la banda que metió un triangulazo para Débora Medina que sacó un remate que quedó a medio camino entre centro y tiro al arco, ya iban 18’ y Las Santitas empezaban a hallar el partido pese a la buena presión en el medio del conjunto local que exceptuando una de Roldán en un pelotazo no tuvo mayor peligro.

Cuando iban 33´ Maricel Pereyra recuperó, pisó y salió entre dos rivales, vio el hueco por el cual se mostraba Nicole Hain que quisó continuar tocando para la entrada de Débora Molina pero Bilos se la llevó puesta marcando en contra el primero de San Lorenzo. Enseguidita Débora Molina metió un golazo descomunal tras una jugada trabada casi de flipper en el centro del campo. Sabina Coronel se la llevó y tocó con la zurda que desde afuera del área sacó un fierrazo que se metió por arriba de Rolón para ampliar el marcador. Cuando todo parecía encaminado llegó la vieja estirpe sanlorencista de complicarse solo para después remar y sacar adelante el partido, nos pasa en todas las disciplinas sin distinción, es una cosa increíble casi como una cruz que pesa sobre los hombros de un Atlas vestido de azulgrana. Primero Roldán que recibió una linda asistencia de Oliver apareció sola en el punto del penal para marcar el descuento y casi sin poder sentir el golpe tras un buen remate de Ramírez, Vanina Correa la sacó para donde pudo y el rebote encontró a Uzqueda sola frente al arco para poner el segundo. San Lorenzo reclamaba un foul a Maricel Pereyra pero GELP no perdonó los dos minutos fatales y se llevó el empate al vestuario.

Con el arranque del segundo tiempo iba a aparecer la distinción, el toque de magia de Eli, la 10, la capitana, la que destaca de la media por su forma de jugar este deporte, con los pies, con la cabeza y también con el corazón. Hain parada otra vez en posición de 10 como aprendiendo las lecciones de la capitana la puso para la entrada por derecha de Eliana Medina que con mucha clase la picó por encima de Rolón y en dos minutos de la etapa final destrabar un partido que se había complicado. Como en todo las que juegan bien al fútbol se entienden, sale sola esa química y esa sociedad de crack y aprendiz todavía tiene varios capítulos para escribir, juegan a la pelota en el mismo idioma.

En 25´ la lateral izquierda Florencia Coronel desde atrás de mitad de cancha iba a poner una pelota larga, que fue un pase divino para la entrada de la juvenil Hain que sin dudar ante la salida de la arquera definió cruzado para mandarla a la red, poner el cuarto y empezar a despegarse. Casi sin poder pestañear Eli desbordó por la derecha metiéndose al área y encontrando la entrada de Hain por el punto penal que de primera y abriendo el pie iba a marcar otra vez para ampliar la ventaja.

Pero el partido no se iba a ir sin el sexto como si esto fuera un partido de tenis. Flor Coronel apareció casi como mediocampista derecha un poco más cerrada en lugar de sobre la línea, tiró una bicicleta, gambeteó a la defensora platense y definió por arriba para marcar otro golazo.

Así se fue el partido con la participación destacadísima de Nicole Hain que juega una barbaridad, no sólo tiene gol, también tiene gambeta, panorama y buen pase. La delantera parece ser una alumna aventajada de la orquesta de Eliana. Golearon Las Santitas otra vez, menos mal que están ahí para recordarnos que con la camiseta de San Lorenzo también se puede jugar lindo y bien al fútbol.

La crónica de Cafu Amador de la gran goleada de las Santitas en La Plata

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El agujerito sin fin

23/Ago/21

Me pasan cosas con este equipo, todas de carácter negativo pero cosas al fin. San Lorenzo vive cayendo en un pozo que parece no tener fondo, lleva así gran parte de los últimos años y se pasa contradiciendo aquella frase popular de “peor que esto no se puede estar”. El equipo de Boedo ayer casi no compitió, pese a algunos esfuerzos individuales Argentinos Juniors con poquito, muy poquito, le ganó 1-0 con un gol de arranque tras una desatención en un corner. Encima el gol de la visita lo hizo Nicolás Reniero como para que el piso de la caída siga corriéndose como aquel relato de Galeano y la utopía; el azulgrana juega y el pozo se corre diez metros más abajo.

El club parece guionado por el manual de marca de las series de Netflix. Todo el tiempo pasa algo, no termina de florecer y resolverse un conflicto que ya aparece otro; todo seguido, todo vertiginoso, todo sin pausa, todo sin un mínimo descanso y sin tiempo para respirar. La saga de esta semana empezó en la derrota frente a Talleres donde el agua ya le había llegado a las rodillas al ciclo de Paolo Montero (de esto hablaremos luego), las discusiones en el aeropuerto y el intento de borrar a los Romero ¿Por parte del DT? Una situación que se repite a lo largo de los ciclos. En algún punto de todos los ciclos de los entrenadores hay una “pelea” con los hermanos ya sea con el técnico o con los “referentes”, los hermanos salen del equipo y el resto demuestra con ganas lo mal que juegan al fútbol, lo pasivos que son para pelear los partidos y hasta el más anti-Romero termina pidiendo por favor que sean titulares. El DT de turno los pone tarde y generalmente hace que Ángel tenga que correr al lateral derecho del rival en lugar de explotarlo en lo últimos metros. Esto ya pasó con Pizzi, Monarriz, Soso, Dabove y ahora se le suma Montero. Los mellizos pueden ser un montón de cosas pero cuando les tiras la pelota de lejos no les rebota 5 metros en el control, eso solo ya los hace mejores que el 90% del plantel. Voy a permitirme esbozar aquí mi opinión sobre estos affaire: Los Romero juegan bien al fútbol, el resto del equipo no. Los hermanos en otra época podrían haber hecho destrozos, tal vez en ciclos con mejores jugadores como el de Guede o Aguirre. Son caros para estar tan mal rodeados. La solución es sacarte de encima la jauría que los rodea o dejarlos, vender a los mellis y que nos resignemos a no ver siquiera una gambetita, un caño o una pisada. Me gusta el fútbol, por eso la decisión me parece simple.

Las acciones del partido arrancaron con Argentinos Juniors y la pelota, mientras San Lorenzo miraba, llegaba tarde a todas las jugadas como si nadie le hubiera prendido el joystick a Paolo, así tocaron de derecha a izquierda y tras un centro de Hauche consiguieron un tiro de esquina desde la izquierda. El centro cayó lejos del área chica pero en la cabeza de MacAllister que conectó sin fuerza, la pelota dio en el palo, el rebote fue para el medio del área donde Nicolás Reniero la empujó como pidiendo permiso y tratando de no hacer ruido para que la siesta de los 4 jugadores azulgranas no se cortara de manera brusca. Todos mirando como la empujaba el delantero, nadie interviniendo, todos llegando tarde, el rival festejando y los hinchas agarrándonos la cara impávidos ante el estupor de una película repetida una y otra vez. Una especie de espiral o para continuar con la idea un pozo de una caída que no termina nunca.

Después del gol el partido iba a plantearse de otra manera. Palacios y Sabella iban a ser de lo mejorcito de un equipo con poquísimo juego, mucho pelotazo a Di Santo buscando una segunda jugada que llegó muy poco y las pocas veces que lo hizo se extinguió en un mal control, una pelota que quedó atrás, alguna falta de sincronización a la hora de picar. Cuando iban 12´ Palacios y Di Santo se conectaron entrando al área, el volante enganchó intentó un centro, recuperó el rebota y le dio al arco. La pelota rebotó en Torren y salió. Un minuto antes Sabella desde la izquierda recortó para adentro y sacó un bombazo de lejos que se le fue alto. Los juveniles al menos mostraban rebeldía, vergüenza deportiva. De por sí ellos solo con eso marcaban una mejoría respecto de los dos partidos anteriores. Poco más iba a pasar hasta los 38’ cuando Ortigoza cambió de frente para Sabella que en el vértice del área grande controló y sacó un derechazo que se fue cerquita en la más clara del Ciclón en la etapa inicial.

En el segundo tiempo las cosas iban a seguir en la misma tónica y Reniero, casi de arranque, cabecea prácticamente solo en el área para que Torrico se estire aunque la pelota se iba a ir un poco por arriba. Nada había cambiado mucho, solo el equipo de Milito empezaba a perder tiempo cada vez que podía, lo que en si no está bien o mal excepto por la falta de autoridad del pésimo árbitro Echavarría al que le tomaron el pelo todo el segundo tiempo. Iban 20’ cuando Zapata salió hasta el medio, no encontró pase, retuvo la pelota y la perdió dejándole una contra a la visita que tuvo que intervenir Torrico tapando un remate a quemarropa desde el punto del penal que partió de los pies de Hauche. Enseguida Zapata le sacó el segundo a Hauche que definía sin arquero tras una buena jugada del ex San Lorenzo.

Iba media hora de juego de la segunda mitad cuando San Lorenzo iba a tener un primer espasmo de reacción tras un córner cobrado por Ángel Romero. La pelota le cayó a Di Santo en el vértice del área chica, el lungo cabeceó sin fuerza como metiéndola otra vez y Cerutti la peinó pero Chávez se iba a quedar con la pelota que era el empate. En 41′ Uvita iba a robar en el medio, abrió para Di Santo que increíblemente se frenó entrando al área como con miedo de hacer el gol para convertirse más cómodamente en un asistidor para volver a tocar con Fernández pero le tiró un ladrillazo que el delantero no pudo controlar y así se iba la última chance de torcer el rumbo. No solo se jugó mal sino que tampoco salió una. El final del partido se iba a ir entre San Lorenzo corriendo detrás de la pelota como si jamás se hubiera estudiado a un rival que juega siempre parecido y Argentinos perdiendo el tiempo.

Los cambios fueron raros. Los hermanos terminaron entrando ambos ante la urgencia del resultado aunque tarde. Ángel de nuevo teniendo que correr al lateral y Óscar faltando 10 minutos. Uvita Fernández ingresó de arranque en el segundo tiempo cuando supuestamente no estaba para un esfuerzo grande. La salida de Sabella fue extraña ya que era por bastante el mejor de San Lorenzo, más sabiendo que no estaba jugando en su puesto que es al lado de un volante central sino en la banda. Fue clarito que Jalil Elías no andaba y que Ortigoza se cansa, entonces si encima de jugar mal los cambios se hacen tarde las cosas tienen un final anunciado. Ante la entrada de Cerutti San Lorenzo jugó al pelotazo encontrando siempre libre a Herrera para salir del fondo y en ese momento lanzando a los volantes y delanteros para meter el bochazo y nunca intentó que el que estaba parado de volante se acercara al lateral derecho permitiendo una opción de pase más cercana, arrastrando marcas, generando una distracción. Todo juntar gente arriba para meter un pelotazo. El ciclo de Montero está complicado aunque los errores del técnico no pueden tapar el triste presente que surge problemas económicos e institucionales y se devora a cualquiera que esté en el banco. Negar la influencia de la crisis institucional en el deporte más importante del club sería mentir o analizar olvidando la variable más decisiva.

Otro golpe más, una caída que continúa sin encontrar el final, ojalá lo de ayer haya sido el piso y desde aquí el agujerito sin fin en el que estamos se convierta en un resurgir. Para matizar un poco tanta catarsis debo decir que la camiseta nueva es hermosa, de las más lindas de los últimos 20 años. Ojalá prontito esa belleza sea honrada en cancha con un poquito más de ganas y fútbol.

La crónica de Cafu Amador de la derrota del Ciclón de local frente a Argentinos Juniors 

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Se inundó la cocina

17/Ago/21

San Lorenzo se trajo de Córdoba una derrota a la cual ningún adjetivo le es suficiente para ser descripta. Fue horrible, apático, triste, anodino, lento, amargo, decepcionante, insufrible. Monótono, dócil, blando, inverosímil. No bastaría todo el diccionario de calificativos. Podríamos estar noches y días sumando vocablos y aún seguirían apareciendo sensaciones.
Se podía adivinar que luego de la victoria al hijo de toda la vida, allá en la ribera, los rivales iban a intentar agarrarle la mano al equipo. Pero nadie esperaba una debacle tan pronunciada.
No hubo espejitos de colores, el andar del conjunto nunca fue superlativo. Pero tenía dos o tres certezas. Era duro, marcaba bien y jugaba con inteligencia e intensidad. Inclusive suponíamos todos y todas que con el arribo de los mellizos y la recuperación de Di Santo la cosa iba a mejorar.
Talleres ganó 2 a 0 con absoluta claridad y el dato destacable es que no nos golearon. Y bien que pudo pasar. San Lorenzo nunca ofreció resistencia. A los 15 minutos le cabecearon el 3er córner consecutivo y fue adentro. Cuando logró hacer un poco de pie, pasada la media hora del cotejo, inclusive logrando algún arribo aislado (tuvo una Óscar y hubo una de Di Santo que pareció penal), sufrió otro gol simple. Fran Flores quedó expuesto en los dos goles, perdiendo la marca de Enzo Díaz en el primero y perdiendo la referencia de Fertoli en el segundo. Cuando los equipos son horribles los centrales siempre quedan en off side.
Fertoli es un meme de la situación nuestra. Cuando jugaba en Casla tenía cara de chico triste y conflictuado, con marcas en la cara y con un peinado que no decía nada. Ahora tiene reflejos a la moda, juega con la 10, tira los córners y se da el lujo de pararla de aire, perfilarse y ponerla en el ángulo.
San Lorenzo está siempre en el mismo lugar. Si la goleada con Unión era un golpe en los tobillos del proceso Montero, esto es un golpe en las rodillas. Es esperable que los equipos más armaditos, cuyos técnicos tienen más tiempo a cargo, nos superen. Eso está dentro de la lógica.
Ahora bien, el nivel de los errores y la llamativa falta de ganas de los jugadores no tiene ninguna explicación posible. O no tienen ganas o no entienden al técnico o no lo quieren entender y no tienen ganas.
No parece que Paolo tenga a mano demasiado para cambiar y armar un equipo diferente, estos son los elementos con los que contamos. Su idiosincrasia tampoco parece ser la de un moderno y agresivo estratega. Es del Siglo XX y aún cree en el 4 4 2.
Del segundo tiempo la noticia es que hubo dos rojas (Peruzzi y Rosané) y que Torrico se revolcó de acá para allá para que no nos metan dos o tres goles más. Incluso a Talleres se lo vió relajado y sin ganas de vapulearnos.
San Lorenzo es como una casa en el delta. A contramano de todos los fenómenos vaticinados por la ONU, el agua creció. La tenemos en la entrada, ya tapó el muelle. Y está empezando a meterse por la puerta de entrada. Ese lugar lindo para tomar mate en la entradita, también conocido como palier, ha desaparecido por el paso devastador de la inundación. La madera y el agua se llevan muy mal. La segunda pudre a la primera.
Se nos inundó la cocina, de nuevo.

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Un tren

16/Ago/21

Las campeonas estrenaron el título siendo un tren. En un debut arrollador se impusieron por 8-2 ante su par de El Porvenir. Los goles los marcaron Débora Molina, Maca Sanchez y Nicole Hain en dos oportunidades; Sabina Coronel y Maricel Pereyra marcaron en una oportunidad. El escenario fue el Pedro Bidegain, que se convirtió en el patio de la casa de Eliana Medina que peló toda su arsenal de magia y se calzó el uniforme de maquinista de la bestia.
El conjunto que visitante hizo pasillo para honrar al conjunto azulgrana y así aplaudir a las campeonas. Las Santitas se pararon con su esquema característico donde por momentos se parte de un 4-2-3-1 y en otros se torna en otro en que las de afuera se adelantan un poco, Eli Medina queda de enlace entre el medio y las de arriba. Una particularidad fue el debut de Camila Espíndola, aquera de tan solo 16 años. El equipo azulgrana formó con: Espíndola; López, Vidal, Ramírez, Coronel; Imbachi, Pereyra; S. Coronel, Eli Medina, Molina; M. Sánchez. La visita salía a la cancha con: Britez; Bazán, López, Insaurralde, Sosa; Verón, Silva, Díaz; Pafundi, Merlo y Ochiuzzi.
De arranque nomás iban a quedar las palabras previas en el aire. En una salida arriesgada la pelota iba llegar a Ceci López con cierta complicación, jugó con Eli quien ensayó la devolución para la lateral derecha que sacó a relucir una visión digna de una mediocampista creativa para ponerle una bocha en cortada a Débora Molina que gambeteó a la arquera y con el arco vacío poner el 1-0. No iba ni un minuto aún.
Tras el gol de arranque se iba a aplacar un poco y El Porvenir iba a tener un par, la primera una jugada preparada tocando corto una pelota parada desde la izquierda de su ataque que con un centro pasado de Sosa fue Bazán quien no pudo conectar. Cuando iban 18 Ochiuzzi cerca del vértice del área chica anticipó un centro a media altura desde la izquierda y la punteó por encima de la humanidad de la arquera para firmar el empate parcial.
Las Santitas reaccionaron antes de sentir el impacto del golpe, Eliana Medina inventó una jugada de peligro de la nada desde la banda derecha. La 10 se frenó para que la defensora que barría pase de largo y se quedó con la pelota para meter un centro que encontró la entrada al área de Macarena Sánchez y Débora Molina. La zurda con todo el tiempo del mundo la paró y definió abajo al primer palo. En 32’ vino el tercero. Fue Maca Sánchez la que transformó en gol una gran combinación entre Pereyra y Eli Medina.
En el tramo posterior San Lorenzo iba a meter 2 goles en 3 minutos, en una ráfaga el Ciclón se iba a ir al descanso ganando 5-1. Cuando el cronómetro marcaba 42´fue otra vez Macarena Sánchez la que sola frente a la arquera definió arriba al primer palo llenando la red de gol. Inmediatamente Eli Medina iba a tocar con Maricel Pereyra en la puerta del área quien abrió un callejón para la subida de Sabina Coronel. La puntera derecha la paró y la levantó logrando así un golazo por encima de Britez que se metió entre el travesaño y el segundo palo. Así llegabn las azulgranas al descanso haciendo pesar su jerarquía, Las Santitas fueron un tren cargado de goles y fútbol.
En el segundo tiempo no pasaba mucho hasta que Eli Medina sobre la banda izquierda nos iba a regalar un poquito de fútbol. La 10 primereó, giró, enganchó, pisó la pelota, volvió a girar y puso un pase bárbaro para Débora Molina a la espalda de Bazán pero no pudo hacer prosperar la promesa de peligro. Es una jugada que destaco pensando en el final de este texto que será una oda a los botines de la capitana. Y a los 17´ Coronel salió el fondo, tocó con Eli Medina que con un pase de primera pusó de nuevo a Débora Molina a correr detrás de la espalda de Bazán pero esta vez la zurda azulgrana iba ganar el espacio para poner un centro raso que Nicole Hain definió de primera en la puerta del área chica y así llegar al sexto grito. Cuando iban 22´ descontó Guadalupe Donato con una linda definición por encima de Espíndola. Pero como en el primer tiempo al gol visitante lo iba a seguir inmediatamente un gol azulgrana. Maricel Pereyra parada en posición de enganche buscó a la capitana que en el área volvió a hacer aparecer su genio, tocó con la aprendiz de magia Nicole Hain que controló, y salió para atrás generando el hueco por donde encontró de nuevo a la volante que de primera iba a poner el séptimo abriendo el pie y definiendo arriba al segundo palo. Enseguida Nicole Hain iba a cerrar el score tras un pase de Eli Medina poniendo cifras definitivas. La juvenil también cada vez que entra hace destrozos con su gambeta, su movilidad y su capacidad para encontrar espacios.
Poco más se puede decir del partido más que lo que el resultado mismo expresa, San Lorenzo fue arrollador para las intenciones de una visita que encontró algunos espacios donde lastimar pero que no pudo con la jerarquía de las campeonas que fueron superiores, contundentes y tuvieron a la magia de su lado en los pies de Eliana Medina que sin convertir goles generó casi todos, generó las de peligro que no terminaron en goles y hasta tiró firuletes para embellecer el juego. La 10 entiende todo, juega con la cancha en la cabeza, aparece en los espacios donde puede sacar ventaja, por momentos es más vertical, en otros baja a armar juego, aparece para cambiar el ritmo con un pase o una gambeta. Jugó en estado de gracia total. De sus pies salió todo el fútbol, estuvo presente en todas las facetas del juego y cual si fuera Beckenbauer en un momento apareció por el fondo para sacarla limpia casi en posición de 2. Jugó un partido bestial. Arrollador comienzo de campeonato.

La crónica de Cafu Amador de la gran victoria de las Santitas en la defensa del título

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