Decile como quieras

31/Jul/22

En una hermosa tarde de invierno, San Lorenzo fue a la Paternal a enfrentar a uno de los animadores del campeonato: el Argentinos de Milito. Fue muy de punto a una cancha siempre difícil, Rubén dio el volantazo y sacó a Torrico, mandó a la cancha a Maroni y se trajo una victoria festejada, merecida y bien trabajada.

En líneas generales el partido fue chato, disputado, limpio y hermoso. Nada más lindo que ganar a 2 minutos del final. San Lorenzo contó con las mejores chances y fue inteligente, supo sufrirlo, supo lastimar y se supo defender.

Antes de los 10 minutos había tenido dos chances muy claras. Bareiro es un rara avis: el tipo es goleador del campeonato, viene jugando bien, sin embargo, su confianza parece haberse esfumado en los dos penales errados. Maroni metió una buena bola en cortada para el Pocho quien cedió para Adam. Fue una inmejorable situación frente al arquero rival y definió realmente mal. Cruzado, débil, muy ancho. Luego acomodó su flequillo y siguió fajándose con cuanto central se le cruzaba. Unos minutos después el Perrito apareció por derecha y habilitó al Pocho quien tal vez se apresuró al tirar el centro de primera, para que nadie la empuje abajo del arco. Argentinos era prolijo y parecía europeo. Tocaba, filtraba, triangulaba, pero no pasaba nada.

El primer tiempo se fue así, a San Lorenzo le faltó el gol, pero jugó el partido que tenía que jugar.

Para el segundo tiempo Milito hizo 3 cambios y Argentinos se vino, superpoblando la derecha de su ataque y consiguiendo superioridad numérica. El Gallego (quien fuera muy criticado por los mufas por sus cambios) respondió poniendo a Luján por derecha, sacando a Maroni y centralizando a Jalil. Quizás fue el peor momento de San Lorenzo y sólo se dedicó a defender: antes tuvo otra muy clara Bareriro. Otro mano a mano cedido por Cerutti y definido con suavidad. Con todo el arco a su disposición, la quiso poner por arriba en vez de fusilarlo. Una verdadera masita que fue salvada por un defensor en la línea. Muy mal partido de Adam, preocupante.

Fiel a su estilo edificado en el siglo XX. Insúa hizo un cambio. Nada de andar haciendo ventanas raras de 3 o 4 cambios. Puso a Leguizamón y sacó al alicaído Bareiro. En su primera intervención el joven demostró que esa jugada que tiene de ir avanzando por afuera a los defensores, es cosa seria.

Nuestro querido director técnico llevó el match a donde lo quiso llevar. Lo trabó todo, jugó inteligentemente a la segunda pelota y faltando 5 minutos hizo dos cambios para ganarlo. Puso a Martegani y al hombre que tiene todo para ser un mito: Vombergar. Sólo necesito 3 minutos para darle a San Lorenzo la victoria que mereció y que bien trabajó.

Bomba, Bomberman, Bombita. Díganle como quieran.

Leguizamón volvió a escaparse de su marca con su clásica jugadita de ir adelantando la pelotita. Iban 43 minutos. Lo pasó a Torrent por derecha y con su lucidez a altas velocidades le sirvió al rubio delantero matancero, pero de origen esloveno, un gol hermoso, perfecto y muy festejado.

1 a 0 y los bichitos colorados se querían matar. También los que nos ilusionamos rápido cuando lamentamos esos 4 puntos perdidos contra Arsenal y Unión. Este momento del equipo, al que no le sobra nada, que cuenta con lo que cuenta, pero que es competitivo, astuto y duro de roer es todo mérito de quien lo comanda: Ruben Darío Insúa.

San Lorenzo se encuentra expectante, como venimos diciendo, si logra concatenar algunas victorias seguidas puede llegar a pelear por algo: aunque su único objetivo hoy es sumar, sumar y seguir consolidando a esta camada de pibes.

Bien Batalla, correcto Maroni, determinante Leguizamón. Bien Cerrutti y el Perro. A Hernández le costó mucho con la pelota, pero defendiendo estuvo fiero. En líneas generales San Lorenzo hoy es un equipo, en el sentido amplio de la palabra. Se viene el pincha…

El Ciclón se llevo un triunfo importantísimo de La Paternal con un gol de Andres Vombergar en el minuto 89´. 

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Colección de empates

27/Jul/22

En otro lunes de súper-acción San Lorenzo recibió a Talleres y empató su 7mo cotejo en el torneo. Fue un 1 a 1 con gusto amargo: hicimos el gasto, con las luces que tenemos, tuvimos un hombre más durante más de la mitad del partido y Bareiro volvió a errar un penal. Para colmo nos volvieron a convertir de pelota parada.

Ni bien comenzado el match, Talleres tuvo una muy clara a espaldas del chico Silva. Hubo centro atrás, que suele ser medio gol, y cuando Girotti se dispuso a cobrar, apareció la humanidad de Torrico para contener el remate. Se lo extrañó mucho a Nico Fernandez Mercau, la escuadra se debilitará sensiblemente si se llega a ir. San Lorenzo era un poco más, Bareiro aguantaba bien, Cerutti estaba metido, también el Perro. Sin embargo, a los 10 minutos, vino un centro alto y aburrido desde la derecha que con facilidad se convirtió en el gol de Talleres. La ley del ex escrita a fuego: Catalán. Cabeceó entre 5 pasivos defensores.

Algunos analíticos del fútbol dicen que hace aproximadamente 3 años que Torrico no corta un centro.

Con la suma de sus voluntades a cuesta San Lorenzo lo fue a buscar. Cuando moría el primer tiempo hubo una sucesión de hechos que marcaron el pasado, presente y futuro de Bareiro. Le sacaron un lateral. Con esa chispa del que anda bien logró girar, la pelota le picó tres veces sin embargo aguantó al defensor y se dio vuelta. Todo talento y flechita para arriba. Con el arco de frente le abrió el balón a Giay, quien al dejarla pasar para rematar se encontró con el agarrón del defensor. Penal y roja. Cuando moría el primer tiempo. Bareiro se hizo cargo y qué mejor que empatar, ir al descanso y llenarle la mente de preguntas al rival. La bola se fue bastante ancha, como contra Boca. Bareiro salió llorando y todo eso que le salía tan bien, esa confianza que exudaba, se esfumó.

Insúa movió el banco. Debutó Maroni (correcto) y sacó a Hernandez por Mendez (armó una línea de 4 defensores con Jalil en la derecha). San Lorenzo lo buscó, tuvo la pelota, intentó por un lado, intentó por el otro. Talleres renunciaba a todo, con un hombre menos, corriendo de lado a lado. San Lorenzo circulaba bien, pero todo terminaba en centros inofensivos.  

Nosotros tenemos que subir un piano al hombro por escalera para hacer un gol. Los rivales en cambio te caen con 4 peones y te embocan así nomás. Ahí tenemos una debilidad, damos ventaja.

Cuando el partido se moría, después del centro número 300.000 hubo un despeje alto de cabeza. La pelota venía por el aire y el Perro comenzó a correr decidido a pegarle de primera. Desde mi lugar dije para mis adentros: “parala Perro, parala”.

El minúsculo hombre no oyó mi telepático mensaje y le dio de sobrepique. La pelota voló, viajó y se incrustó en el arco. El empate era demasiado premio para la visita.

San Lorenzo volvió a empatar. Ya tenemos una verdadera colección. Hubo algunos valiosos por cómo se dieron las cosas, otros amargos porque tuvimos que ganarlos y otros completamente anodinos. Con Independiente pudimos ser goleados, zafamos (y casi lo gana). El empate en Rosario estuvo bien, son jodidos. Con Tigre: var y penal, muy sufrido. Banfield, lo peorcito y mamita que gol nos hacen. Unión, Arsenal y ayer, una cagada; estaba todo dado para ganarlo y no lo supiste ni pudiste rematarlo.

El ciclo Insúa nos mantiene expectantes, el equipo se las ingenia para atacar. A veces parece un milagro lo que logra. No le sobra absolutamente nada. San Lorenzo supo mantener su valla invicta contra Newell´s y cuando ganó en Santiago. De su capacidad de mantener su valla en 0 dependerá tal vez si puede o no, concatenar un par de victorias seguidas. Está todo muy apretado en este torneo, hoy el puntero es el Decano de Pusineri. 

San Lorenzo volvió a empatar como local ante Talleres, que contó con un hombre menos durante todo el segundo tiempo. El golazo del Perrito Barrios sobre el final nos salvo de perder un partido insólito. 

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Santo Padre

11/Jul/22

Revivió el Fútbol Argentino.

Sol, fervor, bengalas, un hermoso recibimiento, policía reprimiendo y San Lorenzo ganándole a Boca. Prácticamente podría ser cualquier año de los últimos cien. Ayer en el Pedro Bidegain revivió el animal spirit del fútbol argentino con su punto fijo en el tiempo, su constante más constante. Cuenten todos los historiales que quieran, inventen, fabulen… Se van a morir siendo hijos nuestros.

La tarde empezó picada. Debajo de la titular la policía corrió, cobró desbordada pidió refuerzos de Infantería para reprimir ferozmente y detener gente. Todo a la misma hora que salían los equipos, el humo de colores invadía el terreno de juego, y las banderas flameaban en la Platea Sur.

Ponga huevo sin cesar.

El comienzo del partido fue con San Lorenzo metiendo, jugando a atacar el espacio, con sus laterales volantes y sus extremos. Así el Ciclón salía a jugar el partido con las ideas claras y con la actitud que se requiere para estos partidos. El equipo de Insúa se insinuaba más peligroso. Cerutti obligó por derecha y enseguida se agarró con el multifacético Bareiro que le pedía el pase al medio. El Perrito giró sobre su eje y dejó pagando a su marcador que no recuerdo si era el actor drámatico Varela u otro, y prendió la mecha de un bombazo imposible que Rossi mandó al córner. Pero cuando todo parecía encaminarse bien se empezó a complicar. El colegiado Espinoza cobró mancha sobre un costado, el violeta delantero de Boca, que si usted lo mira muy bien se peina como Gardel, metió un centro para que Rojo anticipe a Jalil y Torrico y ponga el primero para que Boca empiece ganando.

El equipo del Gallego no salió del plan y siguió obligando, lejos de caerse, siguió yendo por los costados hasta el fondo, metiendo y jugando con coraje. Cerutti tuvo el empate, pero otra vez el arquero le ahogó el grito. Enseguida Jalil cazó un rebote en el área y Rossi otra vez metió la mano, pero el rebote le quedó a la figura del partido. Giay se llenó el pie de pelota y puso el empate para que los 4 costados estallaran en un alarido ensordecedor. San Lorenzo estaba vivo, más vivo que nunca.

El hombre contra la máquina

Cuando el primer tiempo se esfumaba llegó la vergüenza para teñir todo de sus colores preferidos (azul y amarillo claro). Rosané en la línea central a la derecha soltó la pelota, y en el recorrido fue Varela el que se lo llevó puesto. San Lorenzo atacó, Cerutti la cambió de banda, el perrito metió pausa y espero a Nico Fernández Mercau que le rompió el arco a Rossi. Segundo alarido de la tarde. La cancha se venía abajo. Espinoza fue al Var a verla, cobró mancha, anuló y amonestó a Siro. Rojo, Óscar Romero, Ramírez y Rossi festejaron. La primera parte se iba con la sensación de que San Lorenzo era más, pero otra vez le metían la mano en el bolsillo.

La historia se repite siempre.

La segunda mitad del match comenzó con Boca manejando la pelota y San Lorenzo dejando venir. Óscar Romero remató un tiro libre que Torrico con las uñas mandó al córner. Enseguida Cerutti fue hasta el fondo y metió un centro para que el multifacético Adam cabeceara al gol, poner el 2-1, dar vuelta el partido, ganar de local y ganar un clásico después de mucho tiempo. El equipo azulgrana iba a cuidar la ventaja, profundizar en su postura de contraataque y pelear el partido. Gattoni, Giay y Leguizamon se pelearon con Villa, Bareiro se dedicó toda la tarde a fajar a Rojo y Zambrano y Fernández Mercau y Jalil Elías se pelearon con Óscar Romero. Faltando 15 minutos, Bareiro pateó un penal afuera y una nube tóxica invadió el cielo celeste. Y del loco Adam, el multifacético pasó a ser Dolores. Todos tuvimos miedo de que se complique el partido, que este año es así, viene complicado. Pero San Lorenzo se metió atrás, aunque tuvo personalidad para seguir peleando el partido. Luego de omitir una roja a ídem tras un hombrazo mala leche a Leguizamon (con Bareiro que es más grandote mucho no se hizo el loco el valiente Marcos, Patrón de estancia, Rojo), Espinoza marcó el final para desahogo azulgrana. Primera victoria de local en el año, primer clásico ganado de local desde aquel lejano 2 a 1 a River en 2017 y no sé cuánto hará que el Ciclón no daba vuelta un partido.

El amor de un padre a un hijo no se puede comparar.

Con actitud, con un plan, con algo de juego y con mucho amor propio San Lorenzo le ganó a Boca y un poquito al VAR. El Ciclón hizo pesar la paternidad. Fernández Mercau y Giay jugaron un partidazo, el perrito fue clave en el rato que gastó el resto, Cerutti jugó un partido correcto, la defensa estuvo bien parada, Gattoni le sacudió a Villa.

Ganó San Lorenzo carajo y a Boca, ojalá esto sea el despegue del equipo del Gallego que empieza a mostrar cosas interesantes dentro de la pobreza que debe gestionar el ídolo.

La historia se repite siempre… Cuenten lo que cuenten, inventen lo que inventen… Amigos bosteros ustedes saben lo que llevan adentro.

+10

Los Pibes del Ciclón le ganaron 2-1 a Boca cortando una larga mala racha de clásicos de local y aumentando la paternidad histórica. 

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Tecno-duque.

4/Jul/22

El Ciclón visitó a Barracas Central en Floresta por la 6ta fecha del Torneo de la Liga Profesional del Fútbol. El partido estuvo lleno de ribetes y polémicas arbitrales. Lo que faltó en ambos equipos fue un poco de amor por la pelota. No fue solo potestad de San Lorenzo que se fue derrotado, ni de Barracas que se fue triunfador. La realidad es que el choque fue complicado de ver para quienes tenemos intereses pasionales en el mismo… Imagínate para el neutral a la hora de la siesta un domingo…

Errores de juventud.

El primer tiempo fue bastante parejo, arrancó mejor el local, luego San Lorenzo se asentó en el juego y logró emparejar el mismo pero cometió errores infantiles que derivaron en los dos goles de su adversario. Por empezar Barracas supo explotar muy bien un hueco que quedo en la espalda de Mercau y al costado de James; basando sus ataques en la búsqueda de ese hueco. Fue bastante notoria la insistencia del local en este ítem. Así fue como llegó el primero. Sepúlveda entró por ese hueco a buscar un pivoteo de Tapia, ganó en velocidad y sacó un remate fuerte pero al medio del arco que le pasó entre las piernas a la floja respuesta de Batalla.

El partido era de arrebatos individuales por ambos lados. San Lorenzo sacaba lo mejor de la velocidad y el empuje de Giay y Leguizamón. El empate de Adam Bareiro llegó tras una buena combinación de Barrios que pusó a correr a Legui que cambió de banda y ganó en velocidad, fue hasta el fondo y metió un centro atrás para que el paraguayo la conecte al gol. El empate era merecido, justo y traducía bien lo sucedido en el cotejo.

La alegría nos iba a durar poquísimo. Tras un centro y una serie de despejes fallidos la pelota le cayó a Bandiera en el medio del área grande a espaldas de Luján y controló habilitado por Gattoni que no salió, no le hizo falta, no le tiró el cuerpo y definió para poner el segundo. De otra combinación Barrios-Bareiro-Legui casi viene el segundo empate que Gagliardo le arrebató al juvenil. San Lorenzo pagaba carísimo los errores defensivos. Para entender lo que viene habría que volver atrás al PENALAZO que le hicieron a Bareiro en la primera mitad y se convirtió en un anticipo de lo que vendría. Así el panóptico tecnológico entraba en escena funcionando por omisión.

La polémica.

En el segundo tiempo ingresó Martegani pero San Lorenzo no logró ganar juego asociado, cambió la postura desde la actitud pero nunca encontró pases, ni sociedades. Arremetió y mereció de alguna manera llevarse algo pero entre el arbitraje y lo caro que le salieron las distracciones del primer tiempo, no pudo.

Otra vez Barracas explotaba el hueco que describimos en el primer tiempo y llegaba el tercero en los pies de Bandiera. El VAR lo anuló por offside aunque se tomó su tiempo porque el local ganaba, debe ser difícil trazar la raya y poner pausa en el momento justo, tal vez los árbitros necesiten un curso de programación. El elemento tecnológico quedo en deuda con su amo, aunque ya nos debía una del penal del primer tiempo que se ve que justo, justo, justo se les pixeló la imagen y no pudieron llamar al horrible Jorge Baliño.

El Ciclón intentó entrar con centros pero se chocó una y otra vez con la defensa local… Primero hubo un gol bien anulado a Leguizamón. Adam Bareiro se tomó dos segundos más para largar una pelota que pedía pase de primera (aún con la posibilidad de pifiar) y el juvenil quedó en offside, aunque había definido muy bien. Pero luego viene lo difícil de entender. Tras una bocha cruzada de Barrios fue Martegani quien metió de zurda un centro con rosca muy bueno al segundo palo para que James viniendo de atrás empuje al empate, pero el tecnócrata arbitral en su cabina de ¿Ezeiza? ¿Floresta? se volvió a tomar su tiempo para buscar algo con que anular el gol. Se ve que lo encontró aunque todavía después de verla muchas veces no termino de entender qué. Así empezó Terminator creo, no sé porque hace como 20 años que no la veo. En ambas situaciones el arbitraje se tomó 5 minutos por reloj para definir y luego adicionó 8… En la última el perrito Barrios se metió área y sacó un remate cruzado que quedó a medio camino entre el centro y el remate a portería.

Conclusión

Al Ciclón le falta jerarquía. Le sobra ímpetu y empuje pero le falta experiencia y mejores intérpretes. El mercado de pases ha sido prácticamente nulo, sabiendo que el plantel es joven y cuenta con algunas promesas que necesitan ser potenciadas por la voz de la jerarquía, la experiencia y la vigencia futbolera de 4 ó 5 jugadores que puedan aportar un salto. Con las apariciones de los pibes y los goles de Bareiro (que no es de mi agrado pero la está embocando). Pero nadie quiere venir. Por algo será.

En una de esas el penal no fue y el gol estuvo bien anulado, no sé lo dudo… Todas las divididas eran para ellos. Pero capaz estoy re caliente. La verdad no tengo idea.

 Y si encima te enrostran tu poco peso en AFA ante el equipo del Patrón. Hay presencia del club siquiera en las reuniones o no aparecen en la foto por el ángulo de la cámara. Incluso así San Lorenzo mereció algo más pero no pudo ser ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?

San Lorenzo cayó como visitante contra Barracas Central por 2 a 1 y sumó su primer derrota en este torneo.

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VAReiro

28/Jun/22

San Lorenzo volvió a empatar como local contra Tigre 1 a 1 y sigue sumando puntos en este incipiente y vertiginoso torneo.

El partido no era fácil, Tigre es el reciente subcampeón argentino, tiene un equipo armado y ordenado y debía recuperarse de las últimas dos derrotas sufridas en este torneo. San Lorenzo salió a la cancha como viene hace años, con algún inconveniente previo más allá del juego. En este capítulo, dos jugadores que vienen siendo claves como Cerruti y Martegani, no fueron parte de los 11 titulares. El primero, un veterano que mejoro muchísimo en los últimos partidos, que le da juego y velocidad al ataque azulgrana; y que se lesiono luego de renovar su contrato. El segundo, un juvenil que promete, que da esperanza en el juego del Ciclón, y que decide no jugar para cuidarse de una lesión por una posible venta. Si cambiamos los nombres y las fechas, esto podría haber pasado en el 2018, 2021 o en el alguno de los últimos años. Lo que demuestra que se necesitan cambios profundos en San Lorenzo. Hay que decir, que esta suerte de pesadilla repetitiva, no solo no le sirvió a nuestro club, sino que también termino siendo un problema para los jugadores. Sobre todo, para los chicos que se apuran en conseguir un representante, irse a otro país y mirar desde el banco de suplentes las segundas o terceras ligas de Europa.

Yendo al juego, el Gallego Insua tuvo que volver a rearmar al equipo titular. En este caso, Batalla fue al arco, Gattoni, Lujan, James conformaron una línea de tres que se convierte en cinco cuando retroceden Giay y Mercau. En el medio Elias y Rosane fueron patrones de la cancha. Y arriba Braida, Bareiro y Leguizamón intentaron ser el frente de ataque.

El primer tiempo fue ordenado. Pero Legizamon y Braida no pudieron hacer diferencia por sus costados y aunque Mercau y Giay llevaron en varias oportunidades el balon hasta tres cuartos de cancha, los dos delanteros no se sacaron nunca a un defensor de encima. Rosané y Elías tuvieron un buen partido, y el visitante casi no conto con jugadas de gol. Pero luego del cambio de árbitro, cuando este tuvo que salir lesionado, Tigre encontró mal parado el costado derecho de la defensa del Ciclón y logro abrir el marcador. Nadie quiso tocar a Facundo Colido, que fue pasando camisetas azulgranas, abrió para el lateral derecho Blondel, este engancho y la mando a guardar al palo más lejano del ahora titular Batalla. El Ciclón no había hecho mucho para gritar gol, pero tampoco merecía irse perdiendo al entretiempo.

Luego de eso, con más empuje que otra cosa, los juveniles fueron a buscar el partido. De dos pelotas paradas San Lorenzo casi tuvo el empate. Primero un cabezazo desde lejos de James que cruzo toda el área y se fue cerca del palo de Roffo. Después, una pirueta extraña de Gattoni, que capto un mal despeje de un corner, pero que el arquero visitante logro agarrar en el aire. Desde la tribuna bajo un “vamos, vamos los pibes”, y la demostración de que comprar cualquier cosa en los mercados de pases es menos eficiente que apostar a los juveniles del club, es cada día más empírica.

Para el segundo tiempo, Insua sacó a Braida (que para ser buenos vamos a decir: de mal presente futbolístico) y lo mando al Perrito Barrios (si, este es el banco de suplentes que tenemos). Al rato, y en un cambio un poco extraño, ya que Rosane venía jugando muy bien, el Gallego lo sacó y puso al juvenil Sequeira. Este último cambio no tuvo el efecto esperado. El juvenil que viene teniendo un gran desempeño en la reserva del Pipi Romagnoli tuvo un flojo partido y no pudo demostrar nada de lo que tiene como promesa. Sin embargo, el Perrito Barrios si fue más determinante y cuando jugo por el medio pudo habilitar y darle mucho más aire a Leguizamón para que desbordara.

En uno de esos desbordes, al cual nos está mal acostumbrando el juvenil Legui, llego un centro malo, pero que Bareiro fue a buscar de espaldas y el defensor de Tigre que lo marcaba llego tarde y nos regaló un penal. El 9 del Ciclón, entre otras tantas de las falencias técnicas que tiene, suma la de exagerar hasta las faltas que son cobrables solo con tirarse al piso. Esto hizo dudar al cuatro arbitro (ahora titular) quien no cobro primero la falta, pero que luego con el VAR determino el tiro desde los 12 pasos. Hay que reconocer, que la herramienta tecnología nos está salvando de varios de los errores que los árbitros tienen cuando dirigen a San Lorenzo. Si contamos, son 3 los penales cobrados desde Ezeiza, más una roja que le des-sacaron a Gattoni en Rosario hace unas fechas.

Fue Bareiro, el ahora goleador del TORNEO, el encargado de cambiar penal por gol y poner a San Lorenzo 1-1. Las estadísticas de Bareiro hablan de lo poco precisas que son en muchas ocasiones este tipo de herramientas para analizar la realidad. Las mismas señalan que los tres remates que Adam acertó al arco en este torneo fueron gol. Lo que no dicen, es que dos fueron de penal y el tercero de cabeza. Es decir, que tenemos un delantero goleador que no remato una sola vez al arco (inserte sticker del Chiqui Tapia, “no trates de entenderla, disfrútala”).

Con el empate el partido se rompió un poco, pero las llegadas de gol siguieron faltando. Tigre tuvo dos remates desde afuera del área entrando por derecha que se fueron muy cerca del caño izquierdo de Batalla. El segundo, fue una buena jugada colectiva y levanto por los aires la botellita de agua que deja el arquero del Ciclón pegada al palo del arco. El Ciclón tuvo una buena que termino con un remate por el centro del área del Perrito Barrios, pero fue al cuerpo de Roffo.

El San Lorenzo de Insua no termino sufriendo ni atacando, convencido de que es mejor tener pájaro en mano. Para destacar: el segundo tiempo de Elías solo como volante central recuperando y siendo efectivo con los pases. Además, Mercau volvió a demostrar su calidad y jugó un gran partido, al igual que Giay por el otro costado, quien corrió toda la banda derecha y aporto con el juego. Si en este equipo entra bien Maroni y Martegani se termina quedando, San Lorenzo podría tener un buen torneo. Mientras tanto, sumar siempre viene bien.

San Lorenzo volvió a empatar como local contra Tigre 1 a 1 y sigue sumando puntos en este incipiente y vertiginoso torneo.

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Caña Legui

23/Jun/22

San Lorenzo ganó un partido importante en varios aspectos. Para la pelea abajo, para la confianza de los pibes y para el camino de Rubén Darío. Fue un 2 a 0 trabajado, que se festejó sólo al final y nos deja una pequeña sonrisa.

Santiago nos visitó dos veces en el Bajo y nos hizo 4 por visita; hace muy poquito, Juniors, el flamante campeón de la superlocura, cayó en este mismo estadio con claridad.

El juego

Gatoni capitán y el carismático Batalla en el arco.  El silencioso Luján y el grandote James. Siro con Perruzi en el centro. Jalil y Nico en los costados. Braida y Cerutti delante de ellos y Adam de 9. Los ídolos y referentes, Ortigoza y Torrico, afuera.

Durante el primer tiempo no pasó mucho. San Lorenzo encontraba espacios jugando de contra, algo que también viene haciendo de local. Central Cordoba complicó con la pelota parada y el empuje de su gente. Bareiro parecía estar en otra sintonía. Cuando la jugaba pedía pase, él enganchaba, cuando había que tocar, la paraba. Braida se tropezaba con la pelota, ponía voluntad, pero no encontraba esa sensibilidad con el balón, ni cierta entereza espiritual. Con esa mirada semiabierta, entre Nestor Kirchner y Thom Yorke, Rubén vió algo extraño y rápidamente sacó a Perruzzi y puso a Gray. Jalil fue de doble 5 y el pibe a la derecha. Hubo un mano a mano para Central Cordoba que Batalla atoró con solvencia. San Lorenzo sintió que lo podía ganar si resolvía bien alguna contra.

El segundo tiempo comenzó con la misma tónica. El San Lorenzo de los pibes estaba bien plantado y encontraba espacios y sólo Braida y Bareiro faltaban a la cita. Entonces a los 8 minutos Insúa puso a Leguizamón.

Como un pingo campeón

Había un famoso Jockey de apellido Leguisamo (hasta el mismísimo Carlos Gardel le dedicó una pieza) que inspiró la creación de una bebida que otrora fue famosa. La caña Legui. En su etiqueta había unos dibujos de Turf con caballos y carreras. La bebida es dulce, como la emoción que nos dio este pibe.

En la primera que tuvo hizo el gol. Apenas 3 minutos después de su ingreso.

No sólo hizo el gol sino que pifió dos veces en la misma jugada. La gracia de los mágicos. Primero para ejecutar una pelota que Bareiro no supo bajar y después cuando el Pocho, rápido, se la dio de cabeza luego de la extraña carambola que Legui había ejecutado. Le dio con el tobillo y a cobrar. Otro gol del pibe.

A 5 minutos del final agarró la pelota a 80 metros del arco y corrió por derecha. En ese momento del partido donde estás bien pero te pueden embocar en cualquier momento. La tiró larga, fue pasando, se llevó a su marca a la rastra hasta la misma línea de fondo y le sacó un penal que Delfino tuvo que consultar al Var para sancionar. Bareiro cambió todo lo que hizo mal por un gol festejadísimo que puso cifras definitivas. Sólo quedó otra intrépida corrida de nuestro héroe. Esta vez por izquierda.  Llegó al área y pateó al pecho del arquero. Volvió a correr 70 metros con la pelota. Ojalá no lo vendan mañana.

Legui hizo un jugadón por derecha y otro por izquierda. El otro día hizo un gol por el centro. No quiero despertar de este sueño ¿Es real Iván Leguizamón?

Todo está guardado en la memoria

Hace años que San Lorenzo viene penando por no apostar a sus juveniles. Por no soportar los traspiés del proceso madurativo. Por sucumbir ante el murmullo y el exitismo del mundo moderno. Quienes tomaron las decisiones, sobre todo. Por traer jugadores de cuarta para taparlos. Sin siquiera poder pagarlos ¿A quién se la habrá ocurrido traer a Melano? ¿A Román Martinez? ¡Vergini!

El ciclo Insúa empezó con un partido flojo. Otro difícil donde supo empatarlo y uno que nos dejó un sabor muy raro. Porque jugó bien un rato, hizo 3 goles, estaba ganado por dos y casi lo pierde. En Santiago jugó bien, ganó claramente y está invicto. La jugada de Batalla salió bien, mostró seguridad. Con Torrico damos ventaja. Rosané se afianza y hay que dejarlo jugar. No es indispensable Origoza para dar pases. Gattoni ya es una realidad y los pibes que juegan en la defensa responden. Ayer Luján y el otro día Hernández. Siempre James. El Pocho se siente importante, sólo le falta el gol y lo de Leguizamón es una ilusión, un espasmo entre tanta chatura.

¡Que se quede Marta a jugar con él!

Viene un partido muy complicado el domingo con Tigre. Es un equipo que está armado y sabe a lo que juega. San Lorenzo también deberá vencer a sus propios fantasmas y la necesidad de romper la racha de local. A Legui le van a sacar la ficha y le van a empezar a pegar, como hacen con Martegani.

Inserte sticker místico de Rubén Darío.

San Lorenzo gano 2-0 en Santiago del Estero y sigue sumando puntos en el Torneo local

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Nada por aquí, nada por allá

10/Jun/22

Jueves por la noche y el Ciclón visitaba Rosario. Allí en el estadio Marcelo BielZzZza debía medirse frente a Newell´s.

¿A lo seguro?

El Gallego, con melena al viento y su estampa de rolinga de los ochenta, apostaba el juego a la teórica construcción lenta pero segura que pudiera surgir de los pies experimentados de Ortigoza. El resto de la receta parecía ser orden defensivo de la línea de 5 y desequilibrio individual de Martegani. De los tres pilares del plan solo dijo presente el orden. La idea era tratar de recuperar y de primera intención meterla larga para que corran los de arriba. Si no se podía con eso, jugar con Ortigoza para que hiciera que el equipo mantenga el dominio del balón. San Lorenzo tuvo un primer tiempo donde no pateó al arco aunque prácticamente tampoco le llegaron.  El planteo del local lo incomodó de la misma manera que todos los equipos, le puso un volante que utilizara la espalda de Ortigoza de zona de paso, sin quedarse fijamente. Así desnudó algunos huecos (los que no encontró los tapó el gran partido de Perruzzi en el mediocampo). San Lorenzo solo logró acercarse con pelota parada. James pudo haber empujado al gol un centro desde la derecha de Martegani, pero no llegó a conectar.

La hora del var

El segundo tiempo arrancó complicado. De arranque nomás Trucco cobró un penal imaginario de Gattoni al llamado Pancho Gonzalez y lo expulsó. La cosa se complicaba mucho. Pero llegó la llamada salvadora del Var, que no dio crédito al mamarracho que estaba cobrando el colegiado. No era penal, ni tampoco roja y no hacía falta ir al Var para darse cuenta. Alcanzaba con un golpe de vista honesto. Cuando San Lorenzo parecía que podía ponerle ritmo a su plan de juego; el partido se hizo cortado. Promediando la etapa final hubo una falta durísima de Lema a Jalil Elias en la zona media del campo. Silvio Trucco, en otra joya de su actuación, marcó el siga siga. Como un maestro que te tiene de punto, el Var lo volvió a llamar y tuvo que expulsar al defensor del conjunto rosarino.

A partir de ahí San Lorenzo tenía todo para ganarlo. En la faz defensiva volvíamos a ser 10 vs 10 y en ataque sino nos desesperábamos en la circulación, contábamos con uno más. No sé si hace falta explicar está matemática, todos nos damos cuenta por qué aunque nos pegue de lleno en la nostalgia. Más allá de insinuaciones el Ciclón no hizo mucho por ganarlo. Los cambios del Gallego no fueron a buscarlo en un cotejo que se abrió para eso. Asi y todo Cerutti tuvo en el final la chance de traerse los 3 puntos en su pie pero se le fue alta. El partido se terminó con un sabor agrio en un firmable empate.

Perder el miedo

El Gallego está haciendo lo que puede en un club a la deriva. Está claro que no se puede esperar un campeonato brillante en este momento ¿Será que nadie quiere venir? ¿Será que está extendido en el ambiente futbolero el rumor (fundando en bases científicas) de que el club no paga? Y no se trata de factores externos, este momento es consecuencia de años de desmanejos. Todos los jugadores se van libres por una deuda o a cambio de una deuda, no es algo casual. En este marco caótico Rubén Darío intenta construir desde el orden defensivo una base para que el equipo tenga una certeza desde la cual crecer, sin caras nuevas, con lo que tiene a mano.

Cuando se le abrió la chance de ganarlo no se animó. Hay que perder el miedo. Sin arriesgar no se gana. Tenemos todas en contra: lo peor que nos puede pasar si arriesgamos es quedarnos como estamos. Para el año que viene necesitas un colchón de puntos para no sufrir y para eso sirven más 3 puntos que 1. Este cronista cree que la única solución es jugársela. Entre la espada y la pared prefiero ir para adelante con la chance de clavarme la espada en el cuello, que tener miedo y quedarme en el molde asustado. Solo sirve tener coraje e ir a buscar la salida, porque aunque le mandes coordenadas, la salida no te viene a buscar a vos.

Por la segunda fecha del campeonato San Lorenzo empató con Newell´s 0-0. Hubo poco futbol y mucho VAR.

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Complicado

5/Jun/22

Debutó el conjunto de Insúa en este largo y complicado campeonato nacional. Fue 1 a 1 contra el conjunto rojo de Avellaneda.

San Lorenzo formó con el esquema clásico de su conjunto reserva. 3 defensores (James, Zapata y Gatoni), 2 laterales volantes (Fernández y Elías), Rosané y Ortigoza para contener, Martegani suelto y Cerutti y Bareiro en la delantera.

El primer tiempo fue para los visitantes. Tuvo una doble clarísima a los 7. Otra a los 24. Ambas terminadas con bombazos del hermano de Uvita. Una clarísima de afuera del área a los 27 del pelado Benegas. Una a los 37 de Romero con un tiro que beso el palo. A los 40 y 41 otras dos del hermano de Uvita. Una cruzó toda la línea. La otra no fue gol porque le pegó a uno de ellos.

En el descuento llegó una pelota parada que el calvo Benegas logró despeinar y la bola fue adentro.

San Lorenzo redondeó un primer tiempo chato, jugando con la lentitud y la clase de Ortigoza como eje. Apenas tuvo una clara en los pies de Cerruti, en una jugada totalmente aislada luego de un pique. Los compañeros abandonaron a Nico Fernandez Mercau en la banda izquierda. Le hicieron el bote a tierra y tuvo que luchar contra dos rivales. Cuando parecía que la había perdido, logró pasarlos a los dos (con una especie de caño raro) y tirar un centro que le sirvió al pochito. Este logró patear fuerte y el arquero estoico rebotó al corner.

En el entretiempo la hinchada pidió elecciones. En uno de los peores momentos que uno pueda recordar, con todo en contra, con un equipo cada vez más diezmado, con menos recursos, casi a la deriva, logró aumentar notablemente su masa societaria, hubo récord de ventas de abonos y la cancha lució llena.

Para todos esos que vienen pidiéndole al público que vaya a insultar también hubo un mensaje. San Lorenzo es grande por su gente y su gente no se hizo grande por comportarse como un histérico hincha de Independiente que se dedica a putear, putear y putear.  

Un hincha que cambia el aliento por puteada es un hincha que se abandona. Y en su abandono muere como tal. El problema es casi ontológico. El hincha tiene el rol en el ecosistema de hinchar. De apoyar a sus jugadores. Para que ganen el partido.

Y la gente de San Lorenzo lo demostró una vez más.

En el comienzo del complemento Independiente desperdició dos chances clarísimas bajo el arco. Ambas tapadas por Torrico. Una a los 5 con un cabezazo a quemarropa y otra a los 8 de Benegas. Las dos en el área chica.  En ese momento la hinchada empezó a empujar al equipo y el equipo, casi sin proponérselo, empató el partido con un gol de córner. Centro de Martegani desde la derecha, cabezazo de Bareiro y a cobrar. Gracias al empuje de su gente, San Lorenzo logró un empate que le puso cifras definitivas al encuentro. Iban 12 minutos del complemento.

Lo pudo ganar en dos contras en las que Cerutti apenas pudo patear. Una a los 23 tras una corrida donde ni el Perrito (en un suspicaz movimiento entró por Martegani), ni Ortigoza se animaron a terminar la jugada. El tiro fue una banana que salió suave y lejos del palo. A los 4 minutos James le metió un pase de Premier League y lo dejó mano a mano. El tiro fue débil y al cuerpo.

San Lorenzo comenzó su andar en este campeonato. Pudo ser goleado y pudo ganarlo. Aprovechó los huecos que le dejó Independiente y se los cobró caros. Hay mucho por mejorar, sobre todo porque hay que sumar y jugando así no será nada fácil.    

En el debut de Rubén Insua como DT, San Lorenzo empato 1-1 con Independiente. El Ciclón aprovecho la que tuvo y se llevó un punto en un partido complicado.

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Sobre llovido, mojado

4/Abr/22

San Lorenzo volvió a dejar dos puntos importantes de una manera infantil, estúpida e increíble faltando 5 minutos para que termine el encuentro. Fue 1-1 en el Nuevo Gasómetro contra el último del torneo, Atlético Tucumán, y los goles los convirtieron Ricardo Centurión y Ramiro Carrera por la visita. La lluvia, el VAR y algunos cambios de posiciones tácticas, fueron los principales condimentos de un partido que tuvo todo para ser la primera victoria de local de Pedro Troglio pero el equipo no pudo con la presión de empezar a salir del fondo y el trago amargo volvió a sentirse en el final.
La jornada se mostró extraña y hasta las tres de la tarde nadie pensaba que los cuervos y las cuervas iban a volver a sus hogares tan mojados y con un cielo gris y oscuro parecida a realidad azulgrana. Para el comienzo, un sentir nacional se apoderó de las tribunas del Nuevo Gasómetro. Los ex Combatientes de Malvinas fueron homenajeados con gran recepción, los acompañaron granaderos, aviones Jets de guerra y una tribuna que gritó bajo la naciente lluvia “el que no salta es un inglés” en varias oportunidades y con gran entusiasmo.
San Lorenzo salió a la cancha con dos cambios particulares, el primero fue Jalil Elías jugando de lateral por derecha, mientras que Bareiro se posicionó como 9 de área mientras Uvita Fernández se corrió al costado izquierdo, jugando de volante/media punta. La segunda modificación fue más clásica, al ciclón le está costando definir los partidos y generar juego en los últimos tres cuartos. Con Uvita más atrás y sin tener que hacer todo el trabajo sucio de espaldas al arco, se sumó al ataque un jugador que tiene las posibilidades de asistir, recuperar, presionar y hasta llegar al área con mayor oficio que los otros volantes que venían haciendo ese trabajo (Cerruti o Braida). El partido de Fernández fue bueno, metió un pase fenomenal para la corrida de Bareiro en el gol del Ciclón y tuvo varias buenas intervenciones. Lo de Bareiro fue menos parejo. El centrodelantero paraguayo demuestra partido a partido sus claras deficiencias a la hora de bajar la pelota, controlar y dar un pase claro a sus compañeros. Sin embargo, su contextura y su referencia como 9 de área, le hizo muy bien a un San Lorenzo que suele llenar de centro el área contraria, pero con un delantero que mide 1,65. Bareiro tuvo varias, dos con los pies y dos de cabeza que podrían haber sido gol, lo que se mostró como un cambio positivo para el equipo. Por el lado de Jalil Elías el partido fue digno. Me imagino que Troglio vio a un jugador que le falta marca para ser volante central y le falta juego para ser 8 o volante ofensivo. Sin Peruzzi como opción y sin cuatros en el plantel, lo probó a Elías que no hizo un mal partido, aunque se mostró poco como opción para el desborde.
El primer tiempo de San Lorenzo fue bueno. Atlético Tucumán se paró con una línea de 5 en el fondo, entregó la pelota y apostó a encontrar a la defensa del ciclón mal parada para llevarse algo. Ese planteo podría haber complicado un poco más a Troglio, pero el equipo manejó la primera parte sin sobresaltos. Incluso hubo varias jugadas que pudieron abrir el marcador. Primero fue un desborde de Uva que Bareiro llega a rozar con los tapones de los botines y se va cerca del palo izquierdo. Después fue un centro por la derecha que Martegani se lleva por delante y el arquero Campisi saca por arriba del travesaño tras el pique. El Decano al rato tuvo su única jugada de gol, salieron rápido y largo, y terminaron con un rebote desde afuera del área que Torrico sacó al córner. Bareiro tendría la segunda, centro desde la derecha del lateral Jalil Elías y buen cabezazo, pero al medio del arco. San Lorenzo merecía más, pero Centurión no lograba hacer la diferencia y Martegani y Fernández Mercau usaban sus gambetas para la mitad de la cancha, pero no para profundizar el juego.
El segundo tiempo empezó de la mejor manera. Uvita recibió muy atrás un lateral, pero vio un pase perfecto entrelíneas para Bareiro, que realizó una diagonal perfecta. El delantero guaraní entró al área y tomó la mejor decisión desde que viste esta camiseta, y en vez de rematar al arco vio a Centurión entrando solo al área chica, le entregó la pelota y Ricardo la cambió por gol. El VAR nos dejó un rato de incertidumbre, ya que el pase había sido milimétrico, pero el árbitro volvió a marcar el punto central y San Lorenzo se ponía finalmente 1-0.
La lluvia comenzó a sentirse cada vez con más fuerza, pero la parcial victoria ilusionaba al público azulgrana. Después de eso Bareiro se devoró un mano a mano increíble, que por suerte y para aflojar el papelón estaba en offside. Con el resultado a favor, Centurión se sintió más cómodo con la pelota y la visita hacía poco para buscar el empate. San Lorenzo no sabía cómo definir el partido, pero cada tanto generaba situaciones, como un centro por la izquierda, para que Bareiro tenga otra buena situación de cabeza que se fue cerca del palo derecho del arquero y otra con un centro rasante de Braida que Bareiro punteó y se fue lento, pero cerca. En se momento se vio un equipo visitante con muy pocos recursos, que perdía la pelota rápido y se defendía como podía. Pero la labor del local no era mucho mejor, la desesperación por definir el partido lo hacía tomar malas decisiones, sobre todo en los pies de Martegani que hizo varias veces una gambeta de más en vez de darle algún pase a sus compañeros. Aún así, Troglio no movía el banco, parecía querer darle confianza al equipo titular para que cierre el partido. Pero a los 30 el encuentro se opacaba y mandó a la cancha a Ortigoza y a Braida, que le dieron un empujoncito los primeros 10 minutos, pero sobre el final se empezaron a caer. A Ortigoza le costaba la vuelta, y un Gordillo amonestado y cansado no llegaba a hacerle los relevos, no hubiera estado mal acompañar al colombiano con Rosané o alguien que lo ayude a no perder el partido sobre el final.
Faltando 5 minutos la lluvia frenó su intensidad y parecía que el sacrificio valía la pena. Pero San Lorenzo se desconcentró, entregó mal una pelota y los tucumanos llegaron hasta el área contraria, la jugada parecía deslucirse con un remate desde la medialuna, pero la pelota rebotó en Ortigoza y se levantó justo por arriba del cuerpo de Torrico para tocar la red del arco local. Ramiro Carrera fue el afortunado en llevarse un premio inesperado e injusto en el Bajo Flores. San Lorenzo dejaba dos puntos por falencias propias y por falta de fortuna. Sobre el final las estadísticas dirán que Bruno Bianchi se iría expulsado por doble amarrilla. La lluvia ahora más fuerte, el castigo era exagerado, pero probablemente tenga que ver con tantos años de malas decisiones.
Cuando sonó el pitazo final, esa tensa calma que mantiene a los hinchas cantando por el equipo azulgrana fue desapareciendo. Esa cierta empatía que despierta el equipo de Troglio sobre el final no pudo contener los desbordes de mal humor que se sintieron por todos lados. Era una victoria necesaria, para un club que debe ordenar con urgencia todo lo mal realizado en el fútbol durante estos años. Pero no se dio y aunque el fixture por delante es accesible, si San Lorenzo no gana en los próximos partidos, la tormenta será mucho peor que la de ayer a la tarde en el Bidegain.

El Ciclón mereció ganar, pero se le escapó al final y no levanta cabeza.

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Un nudo más en la garganta

19/Mar/22

A cancha llena San Lorenzo recibió a su clásico rival: el minúsculo Club Atlético Huracán de Parque de los Patricios. Fue un 0 a 0 con gusto a poco, que se pudo ganar, que San Lorenzo mereció ganar. No por un escándalo, no porque arrolló a su rival. Sino porque fue un poco más, tuvo la mejor chance y defendió dignamente.

Hace 8 partidos que no les ganamos, acumulamos 5 años sin ganar un clásico de local, Kudelka lleva 7 partidos dirigiendo contra San Lorenzo y está invicto, los puestos de arriba parecen cada vez más lejanos y los rostros de los cuervos y las cuervas después del partido no mostraban mucho más que desazón. Porque el gol estuvo ahí, y no cayó. Se nos quedó atragantado.

Instalado el marco general pasemos al partido propiamente dicho.

En el primer tiempo se vio un San Lorenzo sólido individualmente. Tal vez el único ausente a la cita fue el Uva, alicaído y falto de confianza. El tándem por izquierda funcionó bien. Rojas, Mercau y Ricardo se encontraban. Martegani claro y vistoso, Yeison golpeándolo todo. Lo mejorcito de Cerutti en mucho tiempo. Como si hubiera un visor en el balde para poder ver. Logró rematar al arco a los 23, tras un pase de Ricardo.

Hasta allí todo había sido con Huracán especulando y San Lorenzo haciendo una propuesta. Usted podrá decir que no del todo sólida. Pero propuesta al fin. El Pocho logró algunos desbordes y cuando llegaba a ilusionar metió terrible y heroíca corrida en defensa y se lesionó (ingresó Braida en su lugar).

Fue un primer tiempo típico del futbol argentino. A cara de perro, como yendo a la verdulería con billetes de 10 y monedas. Huracán jugaba mal pero San Lorenzo no podía plasmarlo en llegadas.

En los primeros 20 minutos del complemento les hicimos sentir la localía. Martegani tiró una finta de play station ni bien comenzó. Entró al área dando tacos y girando y probó al primer palo sin suerte.  A los 15´ Centurión tuvo una muy clara que besó el palo derecho de Díaz. Martegani robó y condujo, aguardó la diagonal de Braida y en el momento exacto sirvió para Ricardo. Estaba bastante solo… dos minutos después los históricos y recién ingresados Ortigoza y Blandi se encontraron, pero Nico no pudo. Luego el lineman, quien seguramente no ama el fútbol, anuló un gol de Ricardo. Toda esa efervescencia vino impulsada de las tribunas. Repletas de entusiasmo, de un gol que estaba al caer.

Ahí se nos pinchó el globito. El shock inicial de los cambios de Pedro fue contrarrestado por los cambios de Frank. Huracán salió del fondo. Amenazó, pero no llegó a dar miedo. San Lorenzo se desinfló y se fue quedando sin piernas. Al final casi casi con una del pibe Leguizamón tras otro pase del 20. Pero ese gol que estuvo al caer, no cayó.

San Lorenzo de a poco muestra algo más orgánico, se entiende a lo que juega. Veremos si la maduración de la idea de Pedro se traduce en algunas victorias seguidas. Si los intérpretes son capaces de traducir esa idea en superar rivales y hacer goles. Si los goles y las victorias traen paciencia. Ahora tiene una buena oportunidad con Tucumán y Junín. Hay muy poco recambio. Tal vez haya que apostar por guardar alguna otra carta más, además de Ortigoza, para los segundos tiempos. Hoy los cambios ayudaron a producir un movimiento y luego estancaron al equipo. Centurión se agotó por izquierda cuando entró Ortigoza por Fernández Mercau, tal vez era más sensato correr a Martegani. Blandi quiso y quiso, pero no pudo nada. Braida tuvo un partido para olvidar rápido.

Fue una tarde hermosa, de cancha llena. Pudo ser un gran desahogo. Y fue un nudo más en la garganta. 0 a 0, y no mucho más.

En un partido con pocas emociones, San Lorenzo igualó 0 a 0 en el derby barrial.

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¡Por fin una!

13/Mar/22

¡Ganó San Lorenzo carajo! ¡Sí, por fin ganó el Ciclón! Tuvimos que llegar a la sexta fecha para ver al azulgrana sumar de a 3. Victoria 1-0 frente a Talleres en el estadio Mario Kempes con gol de Gordillo a los 35´ del primer tiempo tras una buena avivada de Ezequiel Cerutti. De cara al clásico del sábado que viene el conjunto de Pedro Troglio corta una seguidilla negrísima y aunque un buen resultado no es una chispa que ilumina la oscuridad, sí permite encarar desde otro lugar lo que resta.

La tierra del cuarteto, el fernet, las sierras y un larguísimo etcétera (positivo y también negativo) fue testigo del final de más de una racha. La primera (y más obvia) la victoria que inaugura el casillero de partidos ganados en este 2022, en segundo orden el Ciclón corta una racha de 6 partidos sin victorias ante Talleres (la última en el año 2003) y por último volvió a ganar en ese estadio, resultado que no se conseguía desde la goleada 4-0 a Boca de la Supercopa 2016.

El partido en sí fue parejo, tal vez el local comenzó un poco mejor pero luego San Lorenzo lo emparejó y empezó a ejercer un tímido dominio, sufriendo mucho cuando lo atacaron por su flanco izquierdo y con una propuesta de ataque directo sin mucha elaboración, lo mejor del fútbol asociado azulgrana salió de los pies de Martegani que en un equipo sin muchas certezas demuestra fútbol y ganas. En términos individuales Ricardo Centurión fue de lo mejor, las pidió todas, gambeteó, encaró, consiguió faltas, cargó de amarillas a la defensa rival y jugó su mejor partido en su estancia en la institución. Buen rendimiento de un sacrificado Uvita Fernández ubicado en el ojo de la tormenta tras el penal errado frente a River. También fue destacable el andar de Ezequiel Cerutti que tuvo un gran primer tiempo, incansable y cuyo instante de lucidez fue clave para ganar el partido.

Es necesario comentar la jugada del gol porque escapa de la media malísima del Ciclón en los últimos años, no por la estética, ni por lo táctico, ni por la ejecución sino por algo mucho más simple y primordial. Cerutti encontró una pelota al lado de la línea y decidió jugar rápido para aprovechar la siesta del conjunto local, Uvita que fue hasta el fondo y metió un centro atrás que Gordillo aprovechó para festejar. San Lorenzo hizo un gol de una avivada después de años, un gol de velocidad mental y de estar metido en el partido en lugar de transitar el mismo de manera ascética.

En el segundo tiempo Talleres mejoró de arranque pero San Lorenzo supo capear el momento y volver a dominar, incluso tuvo posibilidades para ampliar la ventaja en los pies de Uvita, Braida y Blandi, esta última tras una jugada de papi fútbol de Ortigoza que entró al área a pura gambeta. Ganó bien San Lorenzo, jugó mejor y fue superior a su rival, no jugó un partido perfecto y debe mejorar un montón de cosas pero ganó, nos sacó una sonrisa en medio del caos dibujando una mueca de alegría en el medio de la desesperanza.

Así como tres derrotas no pueden apresurar decisiones en épocas de lógica impaciencia tras años de malos resultados y de un club que se caracteriza por entregar una mala noticia por día, una victoria por más necesaria y aliviadora que sea no te saca de un presente penoso en lo económico e institucional que se reflejan en lo deportivo (el fútbol masculino, la actividad más importante que tiene el club). San Lorenzo está mal, lleva muchos años mal, el clima es áspero y el problema no es futbolístico porque eso se soluciona relativamente fácil contratando alguien que sepa y cuyo oficio sea ver fútbol y no otros negocios, comercios o profesiones (¿Quién fue la mala persona qué les dijo qué sabían de este deporte?). Lo importante es construir para adelante sin olvidar la grandeza del club, la grandeza de la hinchada y que la misma no es un documento pétreo sino que hay que revalidarla todo el tiempo, no se puede vivir de la nostalgia, no se puede vivir del pasado, la vida es presente constante y entre otras cosas que necesita el club, en lo deportivo será importante empezar a revalidar la Historia el sábado en el clásico. El sábado hay que ganar como sea, cueste lo que cueste y empezar a construir tiempos mejores, a la altura de los colores.

¡Vamos Ciclón! San Lorenzo le ganó 1 a 0 a Talleres y tomó un envión importante de cada al clásico con Huracán.

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